recaptcha-in-wp-comments-form domain was triggered too early. This is usually an indicator for some code in the plugin or theme running too early. Translations should be loaded at the init action or later. Please see Debugging in WordPress for more information. (This message was added in version 6.7.0.) in /home2/hyjcdvmy/public_html/wp-includes/functions.php on line 6131updraftplus domain was triggered too early. This is usually an indicator for some code in the plugin or theme running too early. Translations should be loaded at the init action or later. Please see Debugging in WordPress for more information. (This message was added in version 6.7.0.) in /home2/hyjcdvmy/public_html/wp-includes/functions.php on line 6131Hace un tiempo ya, escribí una guía para visitar los países bálticos, que fueron una de las sorpresas de nuestro viaje por Europa del 2018/19. Sin embargo, me quedó pendiente entrar en detalle sobre cada uno de los países que conocimos. Cada uno de ellos fue especial a su manera y con muchas cosas para ver.
Hoy quiero hablar de Lituania. Un país sobre el que, honestamente, sabíamos poco y nada. Lo elegimos por dos razones. Una, nos volvimos un poco curiosos por saber por qué todo el mundo iba a los bálticos, pero solamente visitaba Estonia y Letonia. Otra, porque la verdad conseguimos un vuelo muy barato de Londres a Kaunas, y dijimos ¿por qué no?
Y qué bueno es decir ¿por qué no? algunas veces.
Resulta extraño, a esta altura del partido, llegar a países con poco turismo. Veníamos de Portugal, España, Francia, Inglaterra, donde a veces hay que pelearse con otros turistas para conseguir una foto, a base de miradas mordaces y carreras para ver quién llega primero. Y, sin embargo, en Lituania nos encontramos con un panorama totalmente distinto a los destinos previos. No había gente en la calle tomándose fotos. No teníamos que esperar para entrar a un lugar. Si guardábamos nuestra cámara, tranquilamente podíamos hacernos pasar por un par de locales.
No sé si habrá sido la época, pleno enero y temperaturas de -20 grados, pero tuvimos Lituania toda para nosotros. Pudimos meternos en bares vacíos, caminar por calles llenas de gente yendo a trabajar o volviendo a su casa. Quizás fue eso lo que hizo que este país me pareciera tan especial. Disfrutar de su capital sin apuros y apreciando un lugar real.
El inglés no es moneda tan corriente como en otros lugares, pero uno se puede hacer entender. No sabíamos que después terminaríamos en Ucrania. Hacerse entender en Lituania, al lado de ese país, nos iba a parecer una pavada. En línea general nos cruzamos con gente amable, con la abuela de un host que sólo hablaba ruso, con empleados de puestos de comida que nos hicieron ruidos de animales para explicarnos qué estábamos comiendo (Lituania merece otro post aparte para su comida, de verdad). Creo que, cuando hay buena voluntad de ambas partes, uno siempre termina comunicándose de alguna manera.
Vilna particularmente me sorprendió mucho. Es una capital muy linda, limpia, con esa mezcla especial que tienen este tipo de ciudades entre lo moderno y la historia. A cada minuto nos hacía recordar que es la capital de un país muy nuevo, que pasó por mucho y que lo deja ver orgullosamente en sus calles, sus museos y sus detalles. Es un recorrido pintoresco y especial, con un centro que fácilmente se recorre a pie.
Les dejo algunas de las atracciones que disfrutamos en la semana que estuvimos en Vilna. Es una ciudad a la que verdaderamente quisiéramos volver, quizás cuando podamos estar sin tanto abrigo y sin patinar por las calles cubiertas de hielo. Sin embargo, creo que en invierno también tiene su encanto. Me parece que, independientemente de la época, es una ciudad que van a disfrutar. Aquí las atracciones:
Les dejo el mapa con todos los lugares mencionados, más algunos otros donde paramos a comer a buen precio. Realmente recomiendo visitar Vilna, que parece de algún modo eclipsada por las otras capitales bálticas, y que, honestamente, no tiene nada que envidiarles.
]]>Escuchamos muchas veces esa pregunta durante y después de nuestro último viaje a Europa. Desde gente que nos miraba pensando que estábamos locos, hasta algunos que no tenían muy en claro que Riga es la capital de Letonia, uno de los países bálticos, y un destino que sin dudas debería estar en tu próximo itinerario. Si sos un viajero con poco presupuesto y tenés un amor especial por las ciudades típicas europeas y llenas de detalles, te puedo asegurar que vas a enamorarte de este lugar.
Te damos algunas razones por las que deberías ir a esta ciudad sin dudarlo:
Riga es muy barata:
Es una de las justificaciones que más utilizamos, porque es verdad. Con lo que nos salía una noche en un hostel en ciudades como Berlín o Ámsterdam, típicas ciudades en cualquier itinerario, pudimos alojarnos en un hermoso hotel cuatro estrellas, con desayuno, en el centro de la ciudad. Y eso sólo para empezar. Ni hablar de sentarse a comer o moverse por la ciudad. Se van a dar cuenta que, incluso con un cambio que hoy en día nos resulta muy caro (la moneda es el Euro), Riga es muy barata. Nosotros la visitamos en temporada alta (Navidad), y aún así fue una de las ciudades más económicas por las que pasamos en nuestros viajes por Europa.
Para que tengan una idea de algunos valores promedio de la ciudad:
Tiene el encanto de cualquier pequeña capital europea:
Cuando hablás de esta ciudad, la gente te mira como si hubiese decidido ir a un lugar en el medio de la nada o con gente que te mira raro porque sos turista. Contrario a lo que muchos piensan, hay muchas opciones para el turismo en Riga, que tiene el encanto de las pequeñas capitales de Europa. Un centro con edificios icónicos, parques y museos son sólo algunas de las atracciones que vimos en nuestra breve estadía por la ciudad.
Incluso, en épocas navideñas, cuentan con algunos mercaditos muy lindos, que venden de todo y donde van a poder probar muchas de las especialidades típicas de la ciudad.
Buenas conexiones aéreas y un aeropuerto muy moderno:
El aeropuerto de Riga no sólo es moderno y recientemente renovado, sino que además es la base de operaciones de Air Baltic, aerolínea letona. La compañía nos sorprendió no sólo por sus buenas tarifas, sino por su excelente servicio en las dos veces que la utilizamos. Si están buscando viajar a lugares como los países nórdicos o conectar con otras ciudades europeas, esta aerolínea puede ser una gran elección para realizar el viaje.
Además, Air Baltic cuenta con un stopover gratuito en la ciudad de Riga, que fue el motivo por el que terminamos conociendo esta ciudad. En nuestro vuelo de Praga a Estocolmo, teníamos una escala en la capital letona y contábamos con la posibilidad de quedarnos 24 horas sin cargo adicional. Nosotros somos muy fanáticos de estos stops para conocer otros lugares que no estaban en los planes. Y sin dudas, seleccionar hacer la parada en Riga para conocerla fue una excelente decisión. Todo sin pagar más que nuestro pasaje original, que ya había sido a muy buen precio. ¿Conveniente, no?
Arquitectura Art Nouveau:
Quizás uno de los aspectos que más se menciona al hablar de la capital del país. Es que, así como la ven, Riga es la ciudad con más edificios Art Nouveau del mundo. Sin dudas, el centro histórico de la ciudad es una prueba de ello, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Las construcciones son encantadoras y fascinantes. Es imposible no apreciar el detalle y el arte en cada uno de estos edificios a medida que uno va paseando por la ciudad.
Recomendable visitar la calle Alberta, donde van a encontrar maravillosos exponentes de este estilo, e incluso el Museo dedicado a él. También la calle Elizabetes tiene obras muy interesantes. Y si están en la ciudad, no pueden dejar de pasar por la Casa de los Gatos (Kaķu nams), otro de los edificios más emblemáticos de la ciudad. La Casa de los Cabezas Negras (foto), otra de sus construcciones más famosas, es otro sitio por el que tienen que hacerse una pasada.
Pueden comer delicias típicas:
La cocina letona es muy variada, con muchas influencias de países vecinos y su proximidad al mar. Si son fanáticos de los pescados como el salmón o la trucha, bienvenidos al paraíso. Van a encontrar muchísima variedad de pescados, incluso en variedades envasadas que pueden comprarse en el supermercado (¡y lo barato que es!).
Los piragi, unos pancitos rellenos, son lo más y otro imperdible. En sí la panadería de Letonia es muy interesante y vale la pena probarla.
También los quesos nos parecieron riquísimos. Los letones suelen comerlos a modo de entrada, tipo picada, y la verdad es que son algo delicioso.
Platos como las albóndigas o el chucrut, evidencia de la influencia de otros países en su cocina, también son para chuparse los dedos y se encuentran presentes en muchos menús de las calles de Riga. Ya estaremos hablando en particular sobre un lugar especial que visitamos, donde probarmos algunas de estas delicias.
¿Ya te abrió el apetito como para emitir un pasaje a Riga?
Seguro van a probar el bálsamo negro:
No, no es una poción de Harry Potter, se los juro. Tampoco les digo que volvería sólo por el bálsamo negro, porque la verdad que mucho no me gustó. Pero es de esas cosas que hay que probar, sobre todo cuando hace mucho frío, cae el sol a las cuatro de la tarde y estás paseando por la calle. El bálsamo negro, Melnais balzams en letón, es una de las bebidas más típicas del país. Es un licor a base de hierbas y vodka, que te sirven caliente en los mercaditos de Navidad y que pega como cachetada (dulce y con 45% de graduación alcohólica, no puede fallar), siendo muy efectivo para pasar el frío. Sin embargo, se toma de mil formas: frío, con helado, con jugo, en el café, en tragos… En fin, seguramente no pasen sin verlo y sin tener la oportunidad de probarlo. Caliente a mí mucho no me gustó, pero quizás haya que probarlo de otra manera.
No les voy a decir que esta es la razón para conocer Riga, pero sin dudas es otra de las experiencias que ofrece la ciudad. Aparte está piola como regalo: si tenés algún conocido que se resfría seguido o que anda con dolor de panza, esta bebida también es famosa por tener efectos curativos.
Tiene una buena vida nocturna:
¿Qué? ¿No me creen?
Bueno, les cuento que Riga tiene una vida noctura muy activa. A los locales les gusta empinar el codo y salir de fiesta, y notamos que había mucho jolgorio, incluso cuando eran las cuatro de la mañana (horario en el que salimos para el aeropuerto), un momento atípico para la fiesta en la mayoría de las ciudades europeas. Aunque usted no lo crea, esta pequeña capital tiene varios bares y clubes nocturnos que ofrecen sus servicios hasta altas horas de la noche.
No teníamos esta data antes de viajar, sino que nos enteramos cuando a las tres de la mañana la calle de nuestro hotel estaba llena de gente. Resulta que paramos frente a un bar de karaoke, y los muchachos estaban disfrutando del día de San Esteban y tomándose algunas copas en su nombre.
Recomendable darse una vuelta por la calle Aristīda Briāna, donde se encuentran muchos de los clubs y bares de la ciudad. Rock, cervecerías, discotecas, LGBT friendly, rooftop bars; hay muchas opciones.
Pueden conocer otra parte de la época soviética:
El reflejo de la época soviética se ve por todos lados. Gracias a su puerto, esta ciudad fue la segunda ciudad rusa más importante de occidente. No es sorprendente que un gran porcentaje de su población sea de origen ruso conociendo su historia, y esto se ve en los detalles, la cultura y los reflejos de la ciudad.
Es una ciudad interesante para observar contrastes. Resulta un poco fascinante pisar las calles de un lugar que recuperó su independencia hace relativamente pocos años (1991), pero que tiene una identidad muy marcada, aún cuando muestra marcas claras de sus raíces extranjeras, sabiendo diferenciarse de sus parientes con leyes y personalidad revolucionaria. La historia letona es realmente muy interesante; pueden encontrarla en los Museos de Historia Nacional, el museo del Ghetto y el Holocausto de Riga y el Zanis Lipke (ambos relacionados con el Nazismo, que tuvo una fuerte presencia con la ocupación alemana). El Museo de la Ocupación de Letonia también es muy interesante y breve para visitar, y tiene un acceso a voluntad.
Para quienes aprecian la historia de estas épocas en el viejo continente, es sin dudas otro rincón donde van a encontrar mucho más, desde otro punto de vista y fuera de los recorridos típicos.
Es una ciudad bellísima:
Si alguno de los motivos que les dí no son suficientes, les puedo decir que simplemente es una ciudad bella. Los bálticos en general tienen un atractivo muy interesante, con una mezcla de nacionalidades y detalles que aportan a la identidad del país. Siendo la ciudad más poblada de la región, tiene muchísimo para ofrecer, mucha vida, cultura y opciones para los viajeros. Esperamos que siga creciendo como destino para los latinos, que solemos inclinarnos más por lo típico y por culturas a los que nos sentimos más cercanos.
Nosotros estuvimos muy poquito, pero esperamos volver a Letonia pronto y seguir conociendo sus países vecinos y su historia.
Realmente les digo que Riga vale la pena, ¿me creen?
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