recaptcha-in-wp-comments-form domain was triggered too early. This is usually an indicator for some code in the plugin or theme running too early. Translations should be loaded at the init action or later. Please see Debugging in WordPress for more information. (This message was added in version 6.7.0.) in /home2/hyjcdvmy/public_html/wp-includes/functions.php on line 6131updraftplus domain was triggered too early. This is usually an indicator for some code in the plugin or theme running too early. Translations should be loaded at the init action or later. Please see Debugging in WordPress for more information. (This message was added in version 6.7.0.) in /home2/hyjcdvmy/public_html/wp-includes/functions.php on line 6131Siendo mi familia de herencia italiana y española, siempre me sentí muy cerca de sus tradiciones y enamorada profundamente de las historias y los detalles que corrieron siempre como un pasaje entre generaciones. Recién en el 2016, por primera vez, tuve la suerte de poder asistir a uno de estos eventos: Buenos Aires Celebra Italia. Como ya saben, Italia es un país que amo profundamente. Vaya a saber uno si porque la sangre tira, porque las costumbres son similares, porque veo el reflejo familiar en su gente, o porque simplemente es un país hermoso. Este evento me trajo un montón de recuerdos de la familia, e incluso me permitió anticipar un viaje que estábamos por hacer en Diciembre de ese año, para recorrer el país.
El caso de Buenos Aires Celebra Italia fue muy especial para nosotros, ya que tuvimos la posibilidad de probar muchos platos que ya tenemos la costumbre de comer en casa, y otros tantos que extrañábamos del viejo continente. Además de la música y el idioma, que son dos cosas que me enamoran de Italia, la comida es, sin dudas, una maravilla y un reflejo más de nuestros antepasados cuando pensamos en la cultura local. Este evento sin dudas fue una fiesta, y nos permitió sentirnos un poquito más cerca del país que tanto amamos. Comimos platos calabreses y la típica sfogliatella italiana, entre otras delicias, e incluso nos llevamos algunas cositas para que probara la familia en casa.
El pasado sábado fue el turno de Alemania, Austria, República Checa y Eslovaquia, que se reunieron para compartir su cultura en Avenida de Mayo y Bolivar. Habiendo visitado estos países, sentíamos mucha curiosidad por ir y ver qué tenían para mostrar. Sin dudas, la puesta en escena y la calidez no defraudan. Mucha comida típica, muchos bailes, gente hermosa vestida con sus ropas típicas y muchísimos locales, dispuestos a probar un poquito de esta cultura. Cada puestito es un mundo aparte, con mucho que mostrar, mucho que ofrecer y un montón de cosas ricas que vienen de tradiciones familiares.
Estaba bastante lleno, así que aprovechamos para comer un Goulash austríaco mientras disfrutábamos de la música, el baile y las buenas vibras de un sábado de invierno con un solazo hermoso. De postre, había muchísimo para elegir: si hay algo que sabemos de estas regiones, es que sus dulces son lo más. Es una linda alternativa para disfrutar de comer algo distinto, hecho por quienes saben del tema, y por precios accesibles.
Honestamente, me parece hermoso que se celebre la diversidad cultural que tenemos en Buenos Aires. No sólo ir a probar cosas típicas, sino también aprender un poco más sobre las distintas partes que conforman nuestra cultura y todo el trasfondo de colectividades que conviven en la ciudad.
El evento es totalmente gratuito y se suspende por lluvia. Lamentablemente, no hemos visto mucha difusión en los medios ni un calendario muy claro durante todos estos años. En los últimos meses, empezamos a ver un poquito más de publicidad en la vía pública y en la televisión. Por lo general, nosotros siempre chequeamos en Twitter la cuenta del Gobierno de la Ciudad (@gcba), que suele avisar en la semana si ese finde hay algún evento. Hay que estar atentos, ya que todavía quedan muchos países para este año.
Hace algunos días, vimos en el subte el nuevo cronograma para Septiembre 2018:

Si pueden asistir a alguno de ellos, es un evento que realmente recomendamos para quienes viven en la ciudad o están de paso. Ahora que empiezan los días de calor, es una buena opción para viajar un ratito sin salir de Buenos Aires.
]]>El clima de los mercados berlineses es increíble, pero también todo lo que hay para probar y comprar. Tuve que resistirme a la urgencia de querer comprarme y comerme todo, porque por lejos esta ciudad tiene algunos de los mercados más lindos que vimos. Los que me conocen, saben que soy fan de estos mercadillos y que visito todos los que puedo (casi igual que con los Cat Cafés). Pasar la semana previa a Navidad en Berlín me dejó fascinada, y con muchísimas ganas de volver a Alemania para estas épocas y seguir descubriendo el encanto de sus fiestas de fin de año.
Además de los souvenirs, los mercados pueden ser un buen lugar para probar las comidas locales y almorzar o cenar por una cifra razonable. Aunque el clima es frío y estos mercados suelen ser al aire libre, no hay nada que no pueda solucionarse con vino caliente y alguna comida suculenta. Las alternativas que ofrecían los distintos puestos fueron, más de una vez, nuestra opción a la hora de comer. Pero no estábamos solos. Nos sorprendió la cantidad de locales que se pasean por estos lugares y como disfrutan ellos también de las fiestas en la ciudad.
A continuación les dejo alguna info particular sobre cada uno de los mercados que visitamos.
Berliner Weihnachtszeit am Roten Rathaus:
Para mí, uno de los más lindos de Berlín. Tiene muchísima vida, muchísimas opciones para comprar y se encuentra en una de las zonas más lindas de la ciudad. El ingreso es gratuito y el mercado se encuentra abierto desde el 27/11 al 29/12.
Además de contar con muchos puestitos con cosas ricas para probar y otras tantas para comprar, van a encontrar acá uno de mis locales favoritos del mundo mundial: Käthe Wohlfahrt, la tienda con artículos navideños más increíble (y, probablemente, cara) que van a encontrar. También cuenta con una increíble pista de patinaje sobre hielo y algunas mesitas para comer al aire libre.
Ubicación: Rathausstraße 15, 10178
Mercado de Alexanderplatz:
Ahi cerquita se encuentra este mercado, justo abajo de la famosa Torre de Televisión y, en mi opinión, una de las zonas más lindas de Berlín. En los puestitos encantadores que la forman también van a encontrar muchas alternativas de comida y bebida, y muchísima gente recorriendo y pasando el tiempo con amigos y familia.
Este mercadito se encuentra abierto de 27/11 al 26/12 y el acceso es gratis.
Ubicación: Alexanderplatz, 10178 Berlín
Wintertraum am Alexa:
También cerquita, en la zona de Mitte, se encuentra este maravilloso mercadito. Lo que lo diferencia del resto posiblemente sean su hermoso árbol gigante o la presencia de una noria a la que van a poder subirse y disfrutar de las vistas en pleno centro de Berlín. Además, también van a encontrar muchas cosas ricas para comer y probar mientras pasean por la ciudad.
Este mercado está abierto del 27/11 al 23/12 y también pueden acceder gratis. El acceso a la noria es pago, al igual que al resto de las atracciones que se encuentran allí.
Ubicación: Voltairestraße 2A, 10179
Spandauer Weihnachtsmarkt:
Está un poco más lejos que los otros si se alojan en Mitte, pero realmente vale la pena, ya que es uno de los mercados más grandes y con más vida de la ciudad. Entre conciertos y sesiones de karaoke, van a encontrar una gran cantidad de puestos y cosas para comer. Aunque esté más alejado, es muy fácil llegar con el metro. Realmente vale la pena conocer este otro mercadillo. Pueden aprovechar para conocer otra de las hermosas zonas que tiene Berlín si visitan esta parte de la ciudad.
El mercadito se encuentra abierto del 27 al 23 de diciembre y el ingreso es gratis.
Ubicación: Markt 5, 13597
Mercadillo Ambiental en Mitte:
Dimos con este mercado por casualidad. Se encuentra abierto únicamente del 2 al 17 de diciembre y se caracteriza por tener muchas opciones de regalos a mano y artesanales, para quienes busquen ofrecer algo distinto.
Además de sus particulares opciones para hacer un presente distinto, se encuentra en una zona super interesante del barrio de Mitte. Aunque no estén interesados en llevarse nada, vale la pena ver las cosas que ofrecen. Además, no todos los días vemos a Papa Noel vestido de verde, para estar acorde con la temática de este mercadito.
Ubicación (aproximada): Bernauer Str. 63-64, 13355
Gendarmenmarkt en WeihnachtsZauber:
Este fue el único mercado que visitamos que cobraba un ingreso. Por 1 euro (sólo los fines de semana) van a poder acceder a este bello mercadito navideño, que tiene muchísimos productos de artesanos locales.
El mercado se encuentra abierto desde el 27 de noviembre hasta el 31 de diciembre, y no solo es un mercado precioso, sino que se encuentra en una zona bellísima de la ciudad. Con la vista al Duomo, van a poder disfrutar de todo lo que este lugarcito tiene para ofrecer.
Ubicación: Gendarmenmarkt, 10117
Mercado del Palacio Charlottenburg:
Este no lo visitamos, pero leímos maravillas. El Palacio y sus jardines iluminados son una maravilla. Nos quedaba un poco más lejos y no tuvimos tiempo, pero también es recomendable pasear por esta zona de noche, ya que es muy encantadora (sobre todo en Navidad).
El mercado es gratuito y está abierto desde el 21 de noviembre al 26 de diciembre.
Ubicación: Spandauer Damm 20-24, 14059
]]>Decidimos alojarnos cerca de la puerta de Brandenburgo. Aunque hay otras zonas más recomendadas por su movimiento nocturno, nuestro hotel tenía una ubicación excelente, cerca del metro, que nos permitió llegar a todas las zonas de la ciudad que queríamos conocer. El hotel Gat Point Charlie fue sin dudas un acierto, con dos recepcionistas españoles que nos trataron de lo mejor y que nos dieron una mano cuando se perdió mi valija (que venía perdida desde Ámsterdam). En caso de volver a Berlín, no dudaría en volver a elegir este hotel.
Otra zona recomendada para parar es la zona de Alexanderplatz, sobre todo si buscan disfrutar de la vida nocturna de la ciudad.
Llegamos al Aeropuerto de Berlín-Schönefeld, en un vuelo de EasyJet desde Ámsterdam. El aeropuerto es muy pequeño y algo caótico (sobre todo para salir de la ciudad) pero es fácil llegar desde allá al centro de la ciudad. Basta con tomar el S45 hasta Berlin-Tempelhof, y de ahí combinar con el metro hasta su destino (en nuestro caso, con la línea U6 hasta Stadtmitte). También pueden tomar el S9, que los deja en la zona de Alexanderplatz. Todo depende de dónde estén parando, pero es muy sencillo legar hasta el centro. Recuerden que el Aeropuerto se encuentra en la zona C, por lo que van a tener que abonar el ticket de las zonas ABC (1,60 euros). Luego les conviene comprar el boleto para varios días de las zonas AB, que son las más turísticas y dentro de las cuales seguramente van a van a viajar durante su estadía en Berlín. El precio del abono por 24 horas es de 7 euros, y de 30 euros por semana.
Dato: cuando compren los boletos de transporte, ¡no se olviden de validarlos! Hay máquinas en los andenes del metro. Es súper importante que siempre que viajen lo hagan con un ticket validado. Vimos controles en el metro y los trenes, y un boleto sin validación previa puede costarles una multa. Es simplemente ponerlo en la máquina y que la misma le haga una impresión. Si no saben cómo hacerlo, siempre pueden consultarle a algún local. A nosotros muy amablemente nos ayudaron a comprar los tickets que necesitábamos, ya que no entendíamos muy bien cuál nos convenía.
Con respecto a las atracciones, Berlín es una ciudad llena de cosas para hacer y hermosa para caminar. También hay muchos lugares que alquilan bicicletas para recorrerla, una forma excelente de conocer esta ciudad. Por 12 euros por día pueden tener una bici a su total disposición. Es una buena alternativa, sobre todo si van en verano y quieren disfrutar de los días lindos y largos que ofrece la capital. Nosotros viajamos casi en invierno, así que el metro se volvió una mejor opción con la lluvia y la nieve.
Acá está nuestro itinerario, con algunas opciones adicionales si pueden quedarse más días en la ciudad (algo que recomiendo). Berlín es bellísima y realmente pueden quedarse una semana sin cansarse o aburrirse de ella. Cuatro días nos dejaron con gusto a poco, pero llegamos a conocer lo más importante y esperamos poder volver en una época con más verde y días más largos y cálidos.
Día 1:
Día 2:
Día 3:
Día 4:
Algunas actividades adicionales:
Si tienen algunos días más en esta ciudad, hay algunas actividades que nos parecen ideales para hacer si están haciendo base en Berlín:
Pronto estaremos agregando al blog algunos tips para comer en esta maravillosa ciudad, más una guía con los mercaditos Navideños si tienen planes para visitarla durante el próximo Noviembre/Diciembre.
Acá les dejo el mapa con todas las atracciones mencionadas, para que puedan descargarlo y llevarlo con ustedes:
]]>Alemania es una país que fascina por sus contrastes. Aún sin conocer, ni por asomo, todo lo que me gustaría, siento que hay opciones para todos los gustos. Incluso estando en grandes ciudades, es fácil tomarse un tren y huir a un pueblito, que realmente parecen salidos de un cuento. Alemania es bella, de esos países que siempre parecen tener un lugar más para sacarte la respiración.
Desde ya arranco diciendo que a Berlín tengo que volver, así como tengo que volver a seguir recorriendo otras ciudades. Estuvimos cuatro noches y aún así me pareció poco para un lugar que tiene historia por todos lados, grandes parques, detalles, museos y todo lo que uno busca en una ciudad turística. Aún siento que mi juicio sobre Berlín es ligeramente superficial, ya que me parece que todavía me falta mucho por conocer. Sin embargo, puedo decirles que es una ciudad que tiene un poco de todo. Además de ser un libro abierto para todos aquellos que disfrutan la historia y quieren saber más sobre la época de Hitler, hay muchas alternativas para quienes buscan también descansar y divertirse.
No es particularmente una ciudad cara. Hemos comido muy bien por poco, hemos probado platos típicos así como comida rápida por pocos euros y muy buenas cervezas. Es una ciudad vibrante, con opciones, con contrastes, con actividades que parecen inagotables. Es bella de día, pero de noche también tiene un encanto especial.
Si van en Navidad, se van a encontrar con incansables mercaditos de Navidad, donde la gente se reune a comer algo y tomar vino caliente. Y hablo de los locales. Es increíble rodearse entre gente que, en su tiempo libre, sale a disfrutar de esta bella ciudad sin prisas, con sus familias, con sus mayores, con su pareja. Lejos volvió a quedar ese concepto de la frialdad alemana con la que me engañaron tantos años. Nos sentimos tan a gusto en esta ciudad y nos trataron tan bien, que no tengo palabras para recomendarles este lugar. Hay muchos españoles, incluso nos cruzamos también algunos argentinos, que hicieron el tema del idioma un poco más fácil. Pero todos los alemanes que nos atendieron fueron amorosos, ayudándonos incluso con problemas que no tenían que ver con ellos o menús en alemán donde no entendíamos ni jota. Fue el caso del metro, donde un señor grande nos ayudó muy amablemente a sacar los tickets que necesitábamos, explicándonos en el proceso qué nos convenía. También en el metro, después de comprar otros tickets, un chico nos corrió por todo el andén porque nos habíamos olvidado una tarjeta de crédito puesta en la máquina. La buena onda de todos fue realmente una sorpresa grata. La barrera del idioma fue inexistente, ya que todas las personas con las que tuvimos que hablar nos respondieron en un muy buen inglés y nos entendimos sin problemas.
Berlín tiene una vibra muy especial. Es una ciudad donde hay muchos contrastes y, creo yo, opciones para todos los gustos. Estoy preparando un itinerarios de cuatro días con lo que vimos nosotros, pero la verdad es que podría extenderme muchísimo más sobre esta ciudad. Esta capital no sólo me encantó, sino que revivió mis ganas de recorrer Alemania, con sus comidas, sus detalles, sus pueblitos, su gente. Siempre me llevo recuerdos muy especiales de cada lugar que visito. Aunque es inevitable querer volver a muchas de las ciudades que conocemos, pocas son las que nos impulsan a querer conocer más sobre un país, sobre su cultura y esos rincones no tan turísticos pero igualmente encantadores. Berlín es un buen lugar para arrancar a conocer Alemania, si es la primera vez que visitan el país, para empaparse un poco con su cultura. Pero, sobre todo, es una buena puerta para conocer a su gente y entender muchas cosas que, desde el otro lado del mundo, creemos de otra forma.
Volver a Berlín no fue sólo volver a Alemania, sino recordar por qué tenía tantas ganas de regresar a este país. Aunque no sé cuándo ni cómo, estoy segura que esta no fue, ni por asomo, nuestra última vez en tierras alemanas. ¡Pronto la guía con todo lo que hicimos más algunos tips de presupuesto, transporte y demás! Estoy subiendo muchas fotitos en mi Instagram sobre nuestro paso por la ciudad, las pueden ver acá.
]]>Como si el pueblo no fuese lo suficientemente navideño, entrar a esta tienda es un sueño hecho realidad para todos los fanáticos de las decoraciones festivas y la magia que tiene esta época. Acá es Navidad todo el año. Los precios no son para nada accesibles, pero siempre podemos llevarnos algo chiquitito de recuerdo. Dos adornos navideños de este lugar de fantasía aparecieron en las últimas fiestas en mi árbol, por algo así como 10 euros. Fue un recuerdo más bien simbólico, ya que en realidad dan ganas de llevarse todo. Pero no hay bolsillo ni valija que aguante.
Los estantes llenos de adornitos únicos y hermosos, los árboles gigantes, las guirnaldas… Todo demanda fotografías que, en realidad, está prohibido tomar (nos enteramos de todo esto un poco tarde). Es lógico que quieran mantener un poco el misterio de lo que esconde esta maravillosa tienda.
Además de tener este comercio bellísimo y el museo alemán de Navidad, esta ciudad es una maravilla para recorrer. Es como estar caminando por un cuento, con esa pulcritud a la que acostumbran los alemanes que la hace aún más irreal. Una ciudad de postal, de verdad. Un recomendando para todos los fanáticos de la época navideña, que ya está a la vuelta de la esquina.
Les dejo algunas fotos:
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