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Curaçao – #ArgieTravellers https://argietravellers.com Blog de viajes de dos argentinos viajeros Wed, 13 Mar 2019 18:55:24 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=6.9.4 https://argietravellers.com/wp-content/uploads/2018/06/cropped-Bandera_Argentina-32x32.png Curaçao – #ArgieTravellers https://argietravellers.com 32 32 Pero posta, ¿cuánto cuesta viajar a Curaçao? https://argietravellers.com/presupuesto-curacao/ https://argietravellers.com/presupuesto-curacao/#respond Sat, 16 Jun 2018 16:47:02 +0000 https://argietravellers.com/?p=1594 Escuché esta pregunta un par de veces después de nuestro viaje a Curaçao. Obviamente, todos asociamos los viajes al caribe con mucha plata, all-inclusives y resorts de lujo. Cuando comento que estuvimos en una de las islas del caribe, la primera conclusión es que nos gastamos una fortuna. Claro, el plot-twist es que no teníamos una fortuna para gastar. Tampoco queríamos hacerlo, y  esta isla nos resultó un destino relativamente económico en comparación con otras opciones por la zona. Les comparto acá algunos datos sobre nuestro presupuesto para visitar Curaçao.

Opciones de aéreos hay muchas. Nosotros viajamos desde Miami, pero también hay otras alternativas. Si deciden salir desde, por ejemplo, Bogotá o Lima. Latam o Aerolineas Argentinas (en alianza con Avianca) ofrecen vuelos para viajar y de vez en cuando salen algunas promos copadas, o algún combo con Miami. También pueden volar desde Aruba o Belice, si tienen pensado visitar primero otra de las Antillas.

En nuestro caso, viajamos por American Airlines, en un vuelo de aproximadamente 3 horas. Las vistas desde el avión de las Bahamas y Haití, incluso de la misma Miami, son espectaculares. También se puede llegar con cruceros, pero ese no es el viaje al que apuntamos, ni mucho menos el presupuesto que manejamos.

Con respecto al alojamiento, nosotros recomendamos dos opciones, dependiendo de lo que tengan pensado hacer. Recomendamos el centro o algún resort o departamento cerca de la playa. Particularmente, si quieren recorrer y conocer la ciudad y las playas, les aconsejaría parar en la zona de Willemstad (ya sea en Punda u Otrobanda). Si están con auto, es muy fácil moverse desde ahí y hacia todos los sectores de la isla. Ahora, si están pensando en descansar, quizás un resort cerca de la playa o algún departamento sean una mejor alternativa. Armamos una guía con todas las playas de la ciudad que visitamos, para que puedan ver cuáles, a nuestro criterio, fueron las mejores dependiendo de lo que estén pensando hacer durante su estadía.

Nosotros optamos por quedarnos en Willemstad, en Curaçao Suites Hotel en Otrobanda, a pasitos del famoso Puente Queen Emma. Nos quedamos con este lugar por la ubicación y el precio, y sin dudas fue una buena elección. Tienen una terraza para desayunar (el desayuno viene incluido y estaba bastante bien), donde opera un restaurante (estaba cerrado cuando fuimos nosotros). La atención del personal fue óptima y nos ayudaron siempre que lo necesitamos. Las habitaciones son pocas, tipo apart, y tienen cocina integrada, máquina de café, frigobar, además de ser muy espaciosas. Nosotros reservamos directamente por Booking, y si realizan la reserva de cualquier alojamiento desde nuestro link obtienen un reintegro del 10% del valor final.

En general la hotelería no nos pareció cara, a menos que decidan alojarse en algún resort de lujo, donde si van a tener que desembolsar una moneda. Hay muy buenos hoteles por un promedio de 35 dólares por noche por persona, e incluso hemos visto algunas opciones más económicas. Si apuntan más al lujo y a tirarse en la playa a no hacer nada, hay algunos hoteles muy buenos por un promedio de 60 dólares por persona por noche. Las opciones son variadas. Siempre depende de lo que tengan ganas de hacer. Pero para ser el caribe, los precios nos parecieron bastante accesibles. El detalle de los valores e ingresos a las playas está en la nota que escribimos al respecto.

Para moverse, ya dije cuando escribí por primera vez sobre esta ciudad que lo mejor que pueden hacer es alquilar un auto. El valor promedio es de 60 dólares por día, y llenar el tanque nos costó aproximadamente 25 dólares. Es cómodo porque pueden retirarlo y devolverlo en el aeropuerto, que tiene un muy fácil acceso a Willemstad. Sobre los taxis, escuchamos bastante y no cosas muy buenas. La realidad es que un viaje al aeropuerto (desde el centro) nos lo quisieron cobrar 40 dólares, reservándolo desde el hotel (puede estar más). Nos pareció bastante caro si lo comparábamos con tener un auto todo el día para nosotros. Viajar en bus es muy económico (entre 0,50 y 1 dolar, aproximadamente), pero las frecuencias dejan bastante que desear. Pueden chequear toda la info sobre los autobuses, que es más bien poca, en la página oficial de la compañía que los opera. Si van a algún hotel, tengan en cuenta que el mismo puede tener servicios de traslados, así que les conviene averiguar antes.

Hablando un poco sobre el tema de la comida en Curaçao, hay de todo. Hemos comido muy bien por poca plata, pero también hemos pasado por lugares que nos parecieron bastante caros. Se trata un poco de saber elegir, como en todos lados. Por lo general, si van a comer en la playa, los restaurantes no suelen ser del todo baratos (hay que hablar de 20, 25 dólares por persona). En Lagun, comimos en un restaurante playero muy lindo (Bahía Beach Bar), donde pedimos un buen sandwich y una gaseosa por aproximadamente 8 dólares por persona. Las cervezas en las playas están más o menos 3 dólares, y los tragos unos 5. En Mambo Beach, donde hay una mayor variedad de restaurantes, pueden encontrar algunas comidas más económicas tipo arepas o crepes por 4, 5 dólares.

Comer en el centro de la ciudad es otro tema, ya que hay mucha más variedad de opciones. Van a encontrar cadenas de comida como Pizza Hut, KFC o Burger King, donde es relativamente económico comer. Un menú de comida rápida les puede salir aproximadamente 7 u 8 dólares por persona. Es cuestión de buscar. No les recomiendo mucho sentarse por la icónica zona de Punda, cerca del puente Queen Emma, ya que los precios ahí son un poco (bastante) elevados. Sin embargo, obvio, también están pagando la zona y la vista de una de las postales de la ciudad. Por lo general, la mejor comida la comimos cerca de las playas, aunque tampoco fuimos a hacer un tour gastronómico. Hay muchos locales pequeños y carritos que venden en la calle también, sobre todo en la zona de Otrobanda, que son económicos y tienen buenas opciones. Si quieren probar comida típica, recomiendo lugares como Old Market o Five Fingers, que sirven buenos platos caribeños por un precio decente.

Visitamos también un supermercado grande, aprovechando que teníamos cocina y heladera en el hotel. En Centrum Supermarket encontramos una gran variedad de productos, la mayoría de origen holandés y venezolano, aunque también hay algunas (pocas) cosas producidas en la isla y en Aruba. Los quesos, lógicamente, son envidiables y a buen precio como para hacer sandwichitos y eso. La variedad que tienen es impresionante. También encontramos una muy buena variedad de cervezas, que es lo que solemos comprar cuando visitamos los supers locales. Algunos precios y productos locales: las cervezas están aproximadamente 1,50 dólares americanos, compramos jamón por 1 dólar y queso por algo de 90 centavos de dólar. Los bagels estaban más o menos 2USD, los fideos Maruchan estaban menos de 0,75 dólares. Compramos un postre tipo Danette por un poco más de un dólar (los yogures estaban más o menos lo mismo). La coca chica está 0,70 dólares más o menos, y el Arizona Iced Tea lo pagamos 1 dólar. Como verán, los precios están lejos de ser desorbitados.

En general, es un destino recomendable para visitar y no gastar tanto. Aunque dependimos siempre del auto (que, como dije varias veces, para mí es casi elemental), pudimos movernos y comer por poca plata. Si quieren descansar en playas paradisíacas y no gastar una fortuna, Curaçao podría convertirse tranquilamente en su próximo destino.

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Roadtrip: las playas que hay que visitar en Curaçao https://argietravellers.com/roadtrip-playas-curacao/ https://argietravellers.com/roadtrip-playas-curacao/#comments Mon, 11 Jun 2018 18:19:27 +0000 https://argietravellers.com/?p=1349 Este viaje por Curaçao fue oficialmente nuestro primer roadtrip, y no podemos estar más contentos. La verdad es que teníamos ciertos miedos sobre sacar un auto en el exterior, y Curaçao fue un destino ideal para hacerlo. Con un tráfico relativamente tranquilo y muchos caminos casi desiertos, fue una buena opción para animarnos al auto y conocer lugares que, de otra forma, no hubiésemos podido. Gonza se encargó de manejar y yo estuve como copiloto, con los mapas de Google descargados en el celular y lista para gritar ¡rotonda! cada vez que estábamos cerca de una (en Curaçao hay muchísimas, no del todo bien marcadas en Google Maps).

Estuvimos cuatro días en la isla. Ya conté en otro post que el auto nos pareció indispensable si quieren disfrutar a full de esta isla, que no se encuentra super preparada para el turismo pero que si tiene muchísimas playas increíbles para conocer. Recomendé alojarse en la zona de Willemstad, ya que es más bien en el medio de Curaçao, teniendo buen acceso tanto al norte como al sur de la isla, y bastante cerca de la que, para mí, es una de las playas más lindas. Armamos un pequeño itinerario (sumándole un día más que nosotros no tuvimos), dividiendo día por día lo que hicimos y cómo aprovechar al máximo el tiempo en este pequeño paraíso.

Día 1: Playas del norte.

Desde tempranito agarramos el auto y salimos para la zona de Westpunt, donde habíamos leído que se encontraban las playas más lindas. Ciertamente, son bastante increìbles. No sabemos si fue la temporada, suerte, o si simplemente son así todo el año, pero en todas había muy poca gente. La pinta que tienen es paradisíaca, en serio. Las playas que visitamos fueron:

  • Kenepa Grande: hermosa, hermosa playa. Lo increíble es que este lugar, siendo tan lindo como es, tiene acceso y estacionamiento gratuitos. Nos sorprendió la tranquilidad y la limpieza. Lo que sí, recomiendo que se lleven sus propios bienes, ya que hay un sólo puestito para comprar y no abrió hasta el mediodía (y tampoco tenía pinta de tener muchas opciones). Es una zona bastante desierta, ideal para descansar. El agua y la playa en sí son impecables. Para entrar hay un par de caracoles en la orilla, pero después es hermosa. Acá pasamos nuestra mañana, bañándonos en las aguas más increíbles que habíamos visto hasta la fecha.
  • Kenepa Chiqui: similar a Kenepa Grande pero, como su nombre lo indica, mucho más pequeña. Tampoco cobran entrada para ingresar y nos resultó igualmente tranquila. No nos quedamos mucho tiempo, pero sin dudas está buena para descansar y para meterse al agua había muy poquita gente.
  • Lagun: otra playa hermosa, rodeada por varios hoteles y complejos de apartamentos y, por lo tanto, con un poco más de gente (pero no demasiada). Hay un lugar muy lindo para comer, y además bastante económico, llamado Bahía Beach Bar (el sandwich de salmón y queso de cabra es buensíiiisimo, así con muchas i). Nos habían dicho que es una muy buena playa para hacer snorkel o buceo, además. No nos metimos al agua acá, sino que comimos y nos quedamos un rato relajando, pero definitivamente es una playa que recomiendo. En este lugar tanto la entrada como el estacionamiento también son gratuitos.

Día 2: Mamboo Beach.

El segundo día plantamos bandera en esta playa, que fue sin dudas la que más nos gustó. Es una playa privada, hay que tener en cuenta eso, pero puedo garantizarles que el ingreso de 3,50 dólares por persona vale le pena. El lugar está super limpio, no hay abejas como vimos en otras, hay muchas opciones para comer y tomar algo, y tanto el agua como la playa están impecables. No hay rocas, sino que más bien parece una piscina. Además, rentan sillas de playa por otros 3,50 dólares, y pueden utilizarlas durante todo el día. Quedamos fascinados, realmente.

Después del rally del día anterior, elegimos esta playa para quedarnos hasta tarde. Como conté ya en Instagram, por la noche hay un barcito de playa donde la gente toma cerveza, tienen comida y hay un muy buen ambiente, con música y fiesta. Es realmente un lugar para ir a pasar el día. Había bastante gente, pero no al punto de llegar a ser molesto. Igualmente, si buscan paz absoluta, probablemente deberían ir a otro lado o llegar bien temprano. Después del mediodía, la playa empieza a llenarse con familias que se alojan en los resorts de la zona. Como dije, no es molesto, pero definitivamente hay playas más tranquilas.

Día 3: playas del oeste y parque de los Flamengos.

Las tres playas están muy cerquita entre sí y es muy fácil acceder con el auto. El parque de los Flamengos está también por ahí nomás y, si bien no lo visitamos, pueden llegar enseguida desde cualquiera de estas tres playas.

  • Cas Abao: es otra playa muy linda, que cobran una entrada por auto (6 dólares). Las sillas son gratuitas. Hay una especie de puestito que vende tragos, cerveza fría y comida (prueben las papas fritas que, como en cualquier lugar de los Países Bajos, son exquisitas). Dentro de todo, bastante movimiento. Lo único que tengo para decir en contra es que había muchas abejas (algo que particularmente a mí me molesta mucho). Si esto no es un problema para ustedes, es una gran playa tanto para descansar como para bañarse, con el pro que es gratis pero aún así hay buen ambiente y un lugar para comer.
  • Playa PortoMari: otra de las playas que cobra ingreso (3 dólares), aunque el estacionamiento es gratuito. Es otra de las bellezas de este pedacito de la isla, con agua increíble y un pequeño muelle. Lo bueno es que hay opciones para comer, actividades y otro tanto, que resulta útil si planean pasar el día. También alquilan las sillas de playa por 3,50 dólares cada una.
  • Daaibooi Beach: esta es la tercera playa de la zona, muy bonita aunque con algunas piedras que hacen complicado bañarse (es recomendable llevar zapatos náuticos, como vimos que hacían muchos turistas). Lo bueno es que tiene acceso gratuito, así como uso de sombrillas gratis. Lo único que se cobra son las sillas, que cuestan 3 dólares. Es muy linda y tranquila y, por lo que leímos, también muy buena para hacer snorkel.

Día 4: Kokomo Beach

Otra playa con entrada gratuita, donde únicamente cobran las sillas. Hay un buen restaurante para comer (los precios son un poquito más elevados que en otras zonas, pero la comida estaba muy buena). La playa tiene una hamaca en el agua, que creo que es como la postal del lugar. La realidad es que la playa a nosotros mucho no nos gustó. Tomamos la foto a duras penas, ya que hay muchísimas piedras y no está buena para bañarse a menos que tengan zapatos náuticos. Lo que si vimos fue mucha gente haciendo buceo, y creo que si les interesan este tipo de actividades seguramente les resulte mucho más atractiva que a nosotros. 

Este día decidimos volver a Mambo Beach, porque nos había encantado y teníamos ganas de descansar. El Fort St. Michiel está en el camino. Es más que nada una zona histórica, pero le falta mucho mantenimiento. Es interesante verlo si están de paso, aunque realmente no es nada del otro mundo.

Día 5: Klein Curaçao.

Esta fue una excursión que decidimos no hacer, ya que queríamos aprovechar el tiempo en la isla y nos habían comentado que el viaje en barco puede ser un poco violento para aquellos que se marean (que es mi caso). La realidad es que preferíamos recorrer, aprovechando que ya teníamos el auto alquilado hasta el final del viaje, pero es un paseo sobre el que he leído muchas cosas buenas. Klein Curaçao es una pequeña isla (apenas 1,7 kilómetros cuadrados), que se encuentra al sureste del territorio principal. Dicen que las playas son de las más lindas de Curaçao, pero no hay mucho más que eso para hacer. Si tienen tiempo, hay barcos que salen desde la zona de Jan Thiel y que les permiten pasar el día en esta pequeña isla paradisíaca. Desde la página de Mermaid Boat Trips pueden hacer la reserva. Sale 110 dólares e incluye traslados, desayuno, bebidas sin alcohol, almuerzo, uso de sillas de playa y elementos para hacer snorkel, entre otros.

Este es el mapa, que tiene todas las atracciones marcadas para que puedan guardalo y acceder a él sin conexión, si buscan hacer playa en Curaçao y conocer todos los lugares maravillosos que tiene esta isla.

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Curaçao: un destino distinto https://argietravellers.com/curacao-caribe/ https://argietravellers.com/curacao-caribe/#respond Thu, 31 May 2018 15:15:25 +0000 https://argietravellers.com/?p=1403 Me costó escribir este post. Me costó porque, incluso habiendo vuelto hace casi un mes, todavía me cuesta encontrar adjetivos para describir Curaçao. Porque más allá de las playas de ensueño que vieron en toooodas las fotos que subí, hay algo más. Distinto me pareció una buena palabra para empezar.

Hay destinos qué, quizás, no están en mi lista de pendientes. Nunca es por decir la verdad ahí no iría, sino que suele tener que ver con desconocimiento, o con prioridades (y, algunas veces, también con lo económico). El caribe, sin dudas, no era un ítem en la lista que tuviera mucha relevancia. Por lo general, cuando viajamos solemos escapar hacia el frío y no a la inversa (#TeamInvierno los dos, a morir), como fue el caso de este viaje. ¿Por qué? Teníamos un poco de ganas de descansar —aunque por lo general eso queda sólo en una expresión de deseo; no podemos evitar salir a recorrer— y, después de unos días en Miami, el próximo destino apareció en las islas del caribe.

Habíamos visto una foto de Curaçao hacía mucho tiempo. La típica foto de las casitas de colores, que mucha gente conoce pero no sabe quizás ni de dónde es. No nos sorprendía que todo el mundo nos preguntara, a la vuelta del viaje, dónde quedaba Curaçao, qué lenguaje hablaban, qué había para hacer, por qué lo habíamos elegido… El desconocimiento en algún momento también fue nuestro. Incluso antes de viajar, sabíamos que no era un destino tan turístico como lo son otras islas de la zona. Teníamos muchísima curiosidad.

Decidimos alojarnos en Otrobanda, en la zona de Willemstad, ya que fue lo más céntrico que encontramos y con precios muy buenos —sobre todo comparándolos con Miami Beach. Siempre tendemos a hacer eso con los lugares que no conocemos, o con los que no tenemos referencias: vamos a lo seguro, a la zona del centro, donde vemos muchos hoteles y locales. La elección sin dudas fue acertada.

Hay algo que tengo que decir desde el principio, que incluso ya habíamos leído antes de viajar: Curaçao está poco preparada para el turismo en general. No esperen ver hoteles por todos lados, grandes complejos (salvo algunas excepciones cerca de las playas), no esperen locales que cierran a altas horas de la noche, ni esperen ver cosas turísticas por todos lados. La frecuencia de transporte es pobre —de ahí que recomendamos desde el principio alquilar un auto— y las rutas, por momentos, parecen llevar a la nada misma. Los negocios que vimos por Willemstad son más bien de todos los días (con unas pocas regalerías y locales de recuerdos) y lo más probable es que si entran a alguna cadena de comidas, haya más locales que turistas. Y es eso lo que lo hace, en cierto modo, distinto, y encantador a su manera.

Curaçao fue agarrar el auto por primera vez en el extranjero, nuestro primer roadtrip oficial, y dejarnos llevar por rutas largas y rodeadas de naturaleza. Con Google Maps, llegamos a la otra punta de la isla en menos de una hora, después de perdernos algunas veces con mapas que no son del todo exactos y muchas rotondas. No podíamos hacer más que reírnos, pensando en cómo habíamos terminado en aquél destino que fue encantándonos de a poco. Porque cuando vas hasta el norte en Westpunt y te encontrás con esas playas de agua cristalina y casi desiertas, no podés evitar pensar que fue una gran decisión elegir esta isla para quedarse unos días. No vimos masas de turistas, no vimos locales explotados de gente, no vimos imanes comerciales para los extranjeros. Salimos a caminar sintiéndonos locales, con gente mirándonos un poco curiosa, mientras nos encontrábamos con restaurantes al lado de la playa, bares desiertos y calles con uno o dos locales haciendo su vida diaria. Lo pienso y sonrio, porque realmente fue un viaje distinto a cualquier otro que tuvimos. Curaçao no nos esperaba, y nosotros no sabíamos qué esperar de Curaçao. Fue la combinación perfecta.

Más allá del tour de playas, también el centro cuenta con algunos edificios y lugares que pueden elegir o no recorrer. Además de cruzar el Puente Reina Emma y de verlo con sus luces, esplendoroso, por la noche, hay algunas cosas que teníamos anotadas para conocer en Willemstad. El Fuerte Ámsterdam, algunos museos locales, incluso el mercado flotante donde la gente que vive en la isla compra pescado, frutas y verduras. Sus callecitas, sus carteles, sus bares, es todo una obra que lejos está de ser construida para el turista, pero que igualmente encanta.

Por la zona de Mambo Beach, una de las playas más turísticas y donde probablemente vean más cosas típicas de un destino de playa preparado para visitantes, también pasamos por el acuario y la famosa Dolphin Academy. Hay cosas para hacer y realmente disfrutamos recorrer el pequeño centro histórico, con sus colores, su gente, su cotidianidad… Eramos dos viajeros curiosos caminando por lugares nuevos, pero sintiendo la extraña familiaridad de un lugar que parece no recibirte como turista, sino como un habitantes más.

Recorrer las rutas no es una tarea difícil, incluso si no tienen mucha cancha. No hay mucho tráfico y la gente no suele manejar muy rápido. Pero también hay tramos donde están en la nada misma y uno siente que no va a salir a ningún lado. Hay que ser precavido. El auto lo retiramos y lo dejamos en el aeropuerto, al que también recomiendo ir con tiempo. Todo funciona como un pueblo, algo que es agradable pero a lo que no estamos acostumbrados. Las chicas en el mostrador les van a dar charla, la gente no está apurada, el edificio es pequeño y no opera muchos vuelos. Como dije, es distinto, y a veces lo distinto cae bien cuando uno empieza a agarrarle la vuelta.

Hablando de la gente del aeropuerto, tengo que hablar de los locales en general. En todos los lugares nos trataron de maravilla. Desde la recepción del hotel hasta el bartender de la playa, simpre fuimos recibidos con una sonrisa. Todos hablan español o lo intentan; fue muy poca la gente con la que tuvimos que comunicarnos exclusivamente en inglés. En algunos locales fuera del centro, nos encontramos con que la carta no estaba en inglés y los mozos hablaban poco y no sabían explicarnos mucho, pero fue la excepción a la regla. Por lo general van a encontrar menúes y carteles en inglés, gente muy dispuesta a hacerse entender en español y una vibra en general muy relajada. La verdad, el trato de la gente fue de lo mejor y nos llevamos un muy buen recuerdo.

Pero más allá de todas mis palabras y halagos a esta isla, quiero volver a uno de los posts que habíamos leído antes de viajar, que nos pareció casi fatídico. Este es el link. Y ahí es cuando pienso que lindo es viajar y ver las cosas con tus propios ojos. No dejen nunca que alguien les diga no, ¿ahí vas a ir? Mejor andá a xxxxx. Viajar siempre me hace recordar que todos somos distintos. Que algunos volvemos fascinados con lugares que a otras personas no les movieron un pelo. Que hay gente que ama lugares que a nosotros no nos parecen gran cosa. Que fantaseamos sobre lugares que otras personas jamás pensarían en visitar. Viajen. Vean. Conozcan antes de emitir juicios o dejar que otras personas los hagan por ustedes.  

Más allá que el post que compartí es un poco fatalista en cierto sentido y que hay (muchas) cosas que no comparto, tengo que darle la derecha en ciertos aspectos. Llegan a una isla que tiene pocas cosas, sí. Obviamente, si lo vamos a comparar con Miami es posible que se sientan en el medio de la nada. A nosotros la sensación nos encantó, fue una experiencia muy especial, pero a algunas personas les puede molestar o parecer aburrido. 

También, si pueden pagar con florines, siempre el cambio va a ser más beneficioso. Y si ven que algo les parece excesivamente caro, no lo compren. Es real que puede haber una mala intención de poner el valor sin el tipo de moneda. Obviamente, si les quieren cobrar 10 dólares algo que debería salir 10 florines, deberían darse cuenta (la moneda de ellos, con la notación NAf, tiene un valor de 0,55 dólares, por lo que les estarían cobrando casi el doble). La realidad es que Curaçao no tiene unos precios desorbitados, por lo que cualquier cosa que les parezca excesivamente cara, es probable que tenga un valor alterado. Nosotros estamos muy acostumbrados a la viveza de algunos comerciantes, por lo que ya lo tenemos casi incorporado.

Con respecto a las playas, nosotros encontramos algunas bellísimas y sin piedras, aunque hay de todo. También hay algunas totalmente desiertas, donde la gente se llevaba sus cosas para pasar el día, y otras que te proveen sillas, comida, bebidas y demás (siempre con un costo, claro). Es cuestión de saber elegir. Es real que están lejos del centro, por lo que el auto nos pareció necesario y en todo momento nos sentimos muy cómodos moviéndonos por la isla. Teníamos en claro a dónde íbamos, por lo que no esperábamos estar ocupados todo el tiempo como en otros destinos. Willemstad es pequeño, la isla es increíblemente tranquila, todo es mucho más rústico que lo que muestran las fotos; si no van con eso en mente, es probable que se decepcionen.

Como les digo, pueden leer muchísimo sobre un destino, pero no hay nada más lindo que ir y comprobar por uno mismo si todo lo que dicen era cierto.

Sin dudas, este fue uno de los destinos más peculiares a los que fuimos. Curaçao es especial. Si están buscando playas con mucha gente, mucha fiesta, muchos lugares para comer o tomar algo, quizás deban replantearse si este destino es para ustedes. Ahora, si quieren disfrutar de playas paradisíacas, con poca gente, con la capacidad de meterse de lleno en la vida de una de las Antillas holandesas, quizás deberían poner a Curaçao en su lista de pendientes por visitar.

Ya estaré publicando una guía con las playas que visitamos y cómo llegar, además de algunos precios que vimos en la isla y recomendaciones sobre presupuesto, dónde alojarse y demás. Mientras, más info y fotitos en mi Instagram.

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