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eurotrip – #ArgieTravellers https://argietravellers.com Blog de viajes de dos argentinos viajeros Wed, 30 Oct 2019 12:12:07 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=6.9.4 https://argietravellers.com/wp-content/uploads/2018/06/cropped-Bandera_Argentina-32x32.png eurotrip – #ArgieTravellers https://argietravellers.com 32 32 Cómo aprovechar 24 horas en Madrid https://argietravellers.com/24-horas-en-madrid/ https://argietravellers.com/24-horas-en-madrid/#respond Wed, 30 Oct 2019 12:05:48 +0000 https://argietravellers.com/?p=2149 Para los latinoamericanos, Madrid es una de las grandes puertas de entrada al continente europeo. Honestamente, no creo que 24 horas sean suficientes para conocer esta maravillosa capital, ni por asomo, pero creo que si se puede sacar provecho si tienen un stopover o si luego deciden seguir hacia otro destino por cuestiones de tiempo. Yo ya había estado en Madrid pero mi novio no, por lo que decidí armar un pequeño itinerario para mostrarle lo que, personalmente, creía que había que ver sí o sí en esta ciudad. Preparen las piernas y las tarjetas para el metro, porque hay muchísimo para ver y tuvimos que exprimir cada hora del día.

Nosotros nos alojamos en Barajas, bien cerca del aeropuerto, por una cuestión de comodidad. Llegábamos a Madrid a la mañana y nos íbamos bien temprano al otro día, por lo que no tenía sentido parar en el centro y madrugar más de lo que ya debíamos. Dejamos nuestras cosas en el hotel y nos dispusimos a ir directo para el metro. Es muy sencillo viajar desde las afueras hasta el centro con el transporte público.

El metro de Madrid se inauguró hace 100 años y cuenta con trece líneas. Sin dudas, como en toda gran ciudad, es una forma rápida y económica de moverse y aprovechar el tiempo al máximo. Nosotros amamos caminar, pero muchas atracciones se encuentran a una distancia considerable como para hacer todo a pie, en especial si están a contrarreloj. Para viajar pueden comprar la tarjeta, que vale 2,50 euros, y cargarle los tickets de viaje individuales (el precio varía, dependiendo de la zona, entre 1,50 y 3 euros) o el ticket de 10 viajes, dependiendo de lo que les convenga. Nosotros compramos las tarjetas directamente en la estación de metro del aeropuerto de Barajas. Tengan en cuenta que si van a utilizar este medio, tienen que abonar un Suplemento de Aeropuerto, necesario para poder entrar o salir de las estaciones de Metro de Aeropuerto T1-T2-T3 o Aeropuerto T4 si se viaja con un billete Sencillo o 10 Viajes.

Desde Barajas nos tomamos la línea 8, hasta la estación Colombia, y ahí combinamos con la línea 9 hasta Príncipe de Vergara. ¿Nuestro destino? El Parque del Retiro, obvio. Creo que no hay lugar en Madrid que me guste tanto. En otoño, la época en la que me tocó visitarlo, los colores son increíbles. No pueden dejar de ver su Palacio de Cristal, que es una verdadera belleza. Ahí cerquita tienen el Museo del Prado, pero no era nuestra intención perder tiempo encerrados. Nosotros no somos unos apasionados de los museos, sino de caminar las ciudades, y en 24 horas le dimos prioridad a lo que más nos gusta.

Caminando por la Calle de Atocha, nunca puedo dejar de levantar la cabeza. Esta zona de Madrid me encanta. Acá fue donde paré la primera vez que fui a esta ciudad (había escrito ya algo sobre pasar Año Nuevo), y es una zona ideal. Caminando por acá van a llegar hasta la Plaza Mayor, uno de los lugares más famosos de Madrid. Ahí nomás, en la calle Mayor, tienen 100 Montaditos (algunos días de la semana, tiene promociones de todo por un euros), una cadena de tapas por si ya están para almorzar. Si todavía están más para el desayuno o para algo dulce, no pueden dejar de ir a la famosa Chocolatería San Ginés, y tomar su chocolate con churros. A veces hay fila para sentarse en el salón, pero también tienen la opción de comprarlos para llevar y seguir camino.

Ahí nomás se van a encontrar con La Puerta del Sol, donde van a poder ver también la famosa escultura del Oso y el Madroño. Aunque como en toda zona turística, los precios son un poco más elevados, por acá van a encontrar todo tipo de souvenirs para llevarse a casa.

Volviendo un poco sobre nuestros pasos, pasamos por el Mercado de San Miguel. Pasamos solamente a mirar. La verdad que los precios del mercado no son los más amigables para el bolsillo mochilero, pero hay una variedad de productos y olores que vale la pena admirar. Madrid tiene una gastronomía increíble, por lo que no recomiendo ir a las zonas más turísticas, sino perderse por sus calles y sentarse en algún lugar local. Si quieren ir a lo seguro, hay muchísimas sucursales de La Sureña, que fue donde nosotros decidimos almorzar. Pero, por lo general, se come muy bien en todos lados.

Seguimos caminando hasta la Calle de Belén, donde se encuentra el imponente Palacio Real. En esta zona se encuentran concentradas varias atracciones que vale la pena admirar. Es realmente una parte muy bonita de Madrid. Desde acá, la caminata hasta el famoso Templo de Debod es muy corta. Es uno de esos lugares que se han vuelto muy icónicos en la ciudad. Si bien se puede entrar al templo, la mayoría elige este punto para ver el atardecer. Si caminan por el Parque del Oeste, van a encontrar muchos rincones donde la gente se sienta y espera a que termine el día.

Desde acá, pueden volver caminando por el barrio de Malasaña, donde el ambiente cuando cae la noche es ideal para unas tapas y cañas, un equivalente a nuestra picada con cerveza. Hay muchas opciones. Incluso si no son de las cerveza, por la zona van a encontrar la Sidrería el Tigre, donde con la bebida viene incluido un plato de tapas. Es una muy buena opción para comer algo barato y probar un poco de la gastronomía típica.

Luego, ya de noche, nos volvimos caminando por la Gran Vía, hasta llegar a la Fuente de Cibeles y ver la Puerta de Alcalá iluminada, antes de volvernos para el hotel. Teníamos un vuelo muy temprano y estábamos muertos, pero felices de haber aprovechado un día a full en Madrid.

Para mí, esto es lo fundamental. Obviamente, faltan algunos lugares que me gustó visitar: el barrio de Latina, o el estadio Bernabéu (recomiendo mucho el tour), incluso nos quedó pendiente la postal de desde la terraza de Bellas Artes. Por falta de tiempo, nosotros decidimos dedicarnos a caminar un poco la ciudad y ver todas aquellas cosas gratuitas y típicas de la capital española. ¿Para cuántos días da quedarse en Madrid? En mi opinión, varios. Pero, si están con las horas contadas, creo que es un buen pantallazo general de esta ciudad hermosa. Como nosotros, seguramente, se quedarán con ganas de volver.

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Berlín y volver a Alemania https://argietravellers.com/berlin-y-volver-alemania/ https://argietravellers.com/berlin-y-volver-alemania/#respond Fri, 29 Jun 2018 18:45:25 +0000 https://argietravellers.com/?p=1597 En el pasado viaje, traté de meter unos días en Alemania como pude. Incluso cuando no cerraba muy bien con el itinerario que teníamos en mente, hicimos el esfuerzo. Mi primera vez en Europa había pasado por Frankfurt y Rothenburg Ob Der Tauber y había quedado encantada con este país, que hacía años quería conocer. Lejos del mito de la frialdad alemana, nos recibieron de excelente manera e, incluso sin saber el idioma, se las ingeniaron para ayudarnos en cada lugar que visitamos. En Berlín la situación no fue diferente. La gentileza alemana la notamos desde el primer momento, llegando yo con mi valija perdida y pocas pulgas.

Alemania es una país que fascina por sus contrastes. Aún sin conocer, ni por asomo, todo lo que me gustaría, siento que hay opciones para todos los gustos. Incluso estando en grandes ciudades, es fácil tomarse un tren y huir a un pueblito, que realmente parecen salidos de un cuento. Alemania es bella, de esos países que siempre parecen tener un lugar más para sacarte la respiración.

Desde ya arranco diciendo que a Berlín tengo que volver, así como tengo que volver a seguir recorriendo otras ciudades. Estuvimos cuatro noches y aún así me pareció poco para un lugar que tiene historia por todos lados, grandes parques, detalles, museos y todo lo que uno busca en una ciudad turística. Aún siento que mi juicio sobre Berlín es ligeramente superficial, ya que me parece que todavía me falta mucho por conocer. Sin embargo, puedo decirles que es una ciudad que tiene un poco de todo. Además de ser un libro abierto para todos aquellos que disfrutan la historia y quieren saber más sobre la época de Hitler, hay muchas alternativas para quienes buscan también descansar y divertirse.

No es particularmente una ciudad cara. Hemos comido muy bien por poco, hemos probado platos típicos así como comida rápida por pocos euros y muy buenas cervezas. Es una ciudad vibrante, con opciones, con contrastes, con actividades que parecen inagotables. Es bella de día, pero de noche también tiene un encanto especial.

Si van en Navidad, se van a encontrar con incansables mercaditos de Navidad, donde la gente se reune a comer algo y tomar vino caliente. Y hablo de los locales. Es increíble rodearse entre gente que, en su tiempo libre, sale a disfrutar de esta bella ciudad sin prisas, con sus familias, con sus mayores, con su pareja. Lejos volvió a quedar ese concepto de la frialdad alemana con la que me engañaron tantos años. Nos sentimos tan a gusto en esta ciudad y nos trataron tan bien, que no tengo palabras para recomendarles este lugar. Hay muchos españoles, incluso nos cruzamos también algunos argentinos, que hicieron el tema del idioma un poco más fácil. Pero todos los alemanes que nos atendieron fueron amorosos, ayudándonos incluso con problemas que no tenían que ver con ellos o menús en alemán donde no entendíamos ni jota. Fue el caso del metro, donde un señor grande nos ayudó muy amablemente a sacar los tickets que necesitábamos, explicándonos en el proceso qué nos convenía. También en el metro, después de comprar otros tickets, un chico nos corrió por todo el andén porque nos habíamos olvidado una tarjeta de crédito puesta en la máquina. La buena onda de todos fue realmente una sorpresa grata. La barrera del idioma fue inexistente, ya que todas las personas con las que tuvimos que hablar nos respondieron en un muy buen inglés y nos entendimos sin problemas.

Berlín tiene una vibra muy especial. Es una ciudad donde hay muchos contrastes y, creo yo, opciones para todos los gustos. Estoy preparando un itinerarios de cuatro días con lo que vimos nosotros, pero la verdad es que podría extenderme muchísimo más sobre esta ciudad. Esta capital no sólo me encantó, sino que revivió mis ganas de recorrer Alemania, con sus comidas, sus detalles, sus pueblitos, su gente. Siempre me llevo recuerdos muy especiales de cada lugar que visito. Aunque es inevitable querer volver a muchas de las ciudades que conocemos, pocas son las que nos impulsan a querer conocer más sobre un país, sobre su cultura y esos rincones no tan turísticos pero igualmente encantadores. Berlín es un buen lugar para arrancar a conocer Alemania, si es la primera vez que visitan el país, para empaparse un poco con su cultura. Pero, sobre todo, es una buena puerta para conocer a su gente y entender muchas cosas que, desde el otro lado del mundo, creemos de otra forma.

Volver a Berlín no fue sólo volver a Alemania, sino recordar por qué tenía tantas ganas de regresar a este país. Aunque no sé cuándo ni cómo, estoy segura que esta no fue, ni por asomo, nuestra última vez en tierras alemanas. ¡Pronto la guía con todo lo que hicimos más algunos tips de presupuesto, transporte y demás! Estoy subiendo muchas fotitos en mi Instagram sobre nuestro paso por la ciudad, las pueden ver acá.

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Viajar, volver, viajar https://argietravellers.com/viajar-volver-viajar/ https://argietravellers.com/viajar-volver-viajar/#respond Fri, 05 Jan 2018 15:35:30 +0000 https://argietravellers.com/?p=573 Siento que es acertado escribir esto, después de un mes de viaje y sin haber escrito más que un día a día por Instagram de lo que íba viendo por el camino. Si bien pronto vendrán las crónicas, las recomendaciones y fotos de todos los lugares por los que estuve dando vueltas este pasado mes, quería dar señales de vida mientras me adapto nuevamente a la calurosa vida de Buenos Aires.

Otro viaje se terminó y me quedaron muchísimas cosas para contar, para recomendar y para aconsejar después de este rally por el viejo continente que veníamos planificando con mi novio y un amigo hacía meses y que nos tenía llenos de ansiedad. Hace tiempo comenté que estaba antojada de estos pequeños posts de blog que no tienen información en particular, sino anécdotas, pensamientos, cosas…

Pasaron semanas maravillosas y sólo puedo decirles que viajen tanto como puedan. Que no les de miedo, que no les agarre duda, que no tengan incertidumbre por ir a un país distinto, a una cultura desconocida, a un lugar donde no hablan el idioma. Cuando más raro el destino, más nos sorprendemos con cuán distintos y qué parecidos que somos. La barrera lingüística queda eliminada por la voluntad de conocer, por esa capacidad innata que tenemos los seres humanos de hacernos entender, de comunicarnos, de buscar un contacto con una cultura que no nos es familiar.

Salir de lo cotidiano hace tan bien. Conocer otros lugares abre tanto la cabeza. Entender, escuchar, recorrer, recordar. Hay tantas cosas lindas que no nos enseñan sobre viajar, tanto que nos perdemos si no estamos ahí, si no lo vivimos nosotros. Que no nos fijemos tanto en la plata, que no nos llevamos más que los recuerdos y las cosas lindas que vivimos y vemos con nuestros propios ojos. Que las cosas materiales pasan, pero ¿quién te quita lo bailado?

Viajen. Vayan a lugares que nunca pensaron que iban a ir. Ahorren y saquen pasajes. Anímense a ir más allá de la costumbre. Intenten usar ese inglés rústico que hace años que no practican. Pidan una cerveza en un bar donde no entiendan muy bien la carta. Prueben un plato típico. Aprendan alguna palabra en un idioma nuevo. Saquen un ticket de tren que no esperaban comprar. Piérdanse por calles que no saben dónde terminan.

Viajen. Es una de las experiencias más lindas del mundo.

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