recaptcha-in-wp-comments-form domain was triggered too early. This is usually an indicator for some code in the plugin or theme running too early. Translations should be loaded at the init action or later. Please see Debugging in WordPress for more information. (This message was added in version 6.7.0.) in /home2/hyjcdvmy/public_html/wp-includes/functions.php on line 6131updraftplus domain was triggered too early. This is usually an indicator for some code in the plugin or theme running too early. Translations should be loaded at the init action or later. Please see Debugging in WordPress for more information. (This message was added in version 6.7.0.) in /home2/hyjcdvmy/public_html/wp-includes/functions.php on line 6131Nuestro itinerario es para cinco días, aunque fácilmente podemos recomendar más cosas para hacer si tienen días extra. Obviamente, el recorrido es igualmente aplicable si están con auto y pueden hacerlo por su cuenta, pero nosotros nos manejamos con el transporte de la ciudad y no tuvimos inconvenientes. Ya sea porque, como nosotros, no tienen ganas de andar pensando dónde dejar el coche, quieren ahorrarse unos pesos o consideran que pueden prescindir de andar motorizados, espero que esta guía les sirva para conocer la ciudad. Aclaro también que no hicimos ningún tour, pero podemos recomendar algunos que pensamos que estaban buenos o que podríamos haber hecho si no recorríamos por nuestra cuenta.
Creo que ya la mayoría está al tanto que, para entrar a Estados Unidos, es necesario tener visa. Yo hice la mía hace ocho años con ICANA, en un trámite bastante molesto pero relativamente fácil. Sé que algunas cosas cambiaron desde entonces. Les recomiendo chequear todo en la página de la embajada. Además de la visa, también es importante contar con seguro de viaje, alojamiento (nos lo pidieron al momento de hacer el trámite para la visa) y pasaje de vuelta. Si tienen pasaporte de la comunidad europea, el trámite de la ESTA es lo único que necesitan hacer. Este permiso lo pueden solicitar directamente por internet y a los pocos días les van a estar mandando la confirmación si fue aprobado; fue un trámite sencillo.
Para ingresar a Miami no necesitan vacuna contra la fiebre amarilla, incluso viniendo de una zona de riesgo. Ahora, si tienen pensado hacer alguna excursión en el día a Bahamas o quieren visitar algún otro destino del caribe, es muy probable que la necesiten. Nuestro vuelo tenía una escala en Brasil, por lo que en muchos lugares nos dijeron que era requisito para entrar (incluso en algunos destinos como las Bahamas, Argentina también esta considerada como zona de riesgo). Nosotros no fuimos, pero eso leímos. Y más vale prevenir que curar.
Con respecto a los chips de datos, saben que desde acá pueden comprar el HolaSim, que tiene cobertura para Estados Unidos. Sino también en el aeropuerto van a comprar un chip sin problemas (y por lo general todos hablan español, así que van a poder consultar bien de qué se trata, ya que hay diferente planes). Cuando salen a tomar el tren que los lleva de la terminal a la zona de alquiler de autos/metrobus, van a ver que hay un stand donde los venden.
Como comentaba en otra entrada, amigos y conocidos que ya habían ido nos recomendaron quedarnos en Miami Beach, y sin dudas fue la elección acertada. Sobre todo si deciden ir sin auto, es una zona que tiene muchísimo para hacer, muchas opciones de transporte público y servicios gratuitos de trolebús para conocer esta parte de la ciudad.
South Beach es la parte más cara, aunque también una de las más populares y lindas para parar. Si pueden alojarse en esta zona, es altamente recomendable: van a encontrar de todo, desde playa hasta vida nocturna, locales y restaurantes, lugares para hacer shopping o para descansar. Si viajan con menos presupuesto, como suele ser nuestro caso, Middle o North Beach también son una buena opción para estar cerca de la playa y conseguir alojamiento por un poco menos. Miami Beach es caro. Sobre la playa se encuentran muchos hoteles y complejos de lujo, por lo que tienen que hacerse a la idea que parar por esta zona les puede salir un poco más. Sin embargo, la comodidad que van a tener acá no la van a tener en ninguna otra zona, en especial si buscan disfrutar de la playa.
Si bien terminamos parando en un Airbnb en Collins Avenue, estuvimos analizando otras opciones. Si van a alquilar auto, si les interesa más la ciudad que la playa, o si van con un presupuesto un poco más justo y prefieren no gastar tanto en alojamiento, parar fuera de Miami Beach seguro va a ser más conveniente. Van a encontrar hoteles o departamentos mucho más baratos y, si tienen estacionamiento incluido, quizás conviene evaluar la posibilidad de ir con coche.
Como dije desde el principio, nosotros fuimos de esa minoría que decidió recorrer Miami sin auto. De cualquier forma, habíamos averiguado para hacerlo. Demás está decir que toda esta guía también es aplicable si deciden rentar un vehículo. A nosotros no nos convenía. Tienen que calcular más o menos 40 dólares por día de la renta del auto, sumarle a eso el combustible (0,68 dólares el litro, aproximadamente). Además tienen que pensar en el parking: pueden encontrar estacionamientos que cobran alrededor de un dólar la hora o tarifa por día de 15 dólares, así como también hay parquímetros por todos lados, pero suelen ser más caros que los estacionamientos.
Si van a prescindir del auto, hay muchas formas de moverse por Miami de manera relativamente económica.
Para ir del aeropuerto a Miami Beach, el colectivo de la línea 150 nos dejó en la puerta de nuestro departamento. El precio del boleto es de 2,25 dólares, y se pueden sacar en las máquinas del aeropuerto o directamente arriba del bus. Tengan en cuenta que no dan cambio si lo sacan directo arriba del colectivo, así que quizás les convenga sacarlos en las máquinas que incluso aceptan tarjeta de crédito. Las van a encontrar cuando toman el tren para ir a la zona de alquiler de coches y donde está el metrobus que los lleva a la ciudad (antes de salir). Había igualmente personal del aeropuerto, que no tardó en asistirnos. La frecuencia que tienen los buses no es una locura, pero está relativamente bien.
Con respecto a lo que es la zona de Miami Beach, hay algunas alternativas al auto. Primero que nada, tengo que mencionar el servicio de trolebús gratuito con el que cuenta la ciudad, que nos hizo ahorrarnos mucha plata en transporte. Hay cuatro líneas diferentes, cada una de ellas con distintos recorridos. Tengo que decir que tienen muy buena frecuencia, aire acondicionado y algunos hasta cuentan con wifi a bordo. Las líneas son South Beach Loop, Middle Beach Loop, North Beach Loop y Collins Express. Si hacen click en cada uno de los nombres, van a encontrar información y un mapa con el recorrido de cada línea. De cualquier forma, cuando vean las paradas en la calle, estas cuentan con carteles que tienen la información sobre el recorrido. Realmente es muy fácil de utilizar y bastante cómodo para moverse por esta zona.
También hay algunos trolley gratuitos en otras zonas de la ciudad. Nosotros usamos el que va a Little Havana, por ejemplo. Tienen muchos recorridos en vecindarios turísticos, y una buena frecuencia que por lo general opera de 6:30 de la mañana a 11 de la noche. Les recomiendo que revisen la página oficial, que incluso incluye mapas para descargarse de distintos recorridos, dependiendo de lo que estén interesados en conocer.
Si son de los que disfruta de alquilar bicicletas, hay un servicio parecido al que tenemos en Buenos Aires, aunque es de pago. Es una linda alternativa para conocer Miami Beach; vimos mucha gente utilizándolas. Son las llamadas Citi Bikes, que tienen una tarifa de desbloqueo por tiempo. El acceso para turistas (ya que hay membresías mensuales para residentes o locales) es de 4.50 dólares por media hora, y 6.50 por una hora completa. Los precios van variando dependiendo de la cantidad de tiempo que decidan usarlas. El pase de un día completo está 24 dólares. También hay negocios de alquiler de bicicletas, que son un poco más económicos que este sistema. Por ahí hacen una diferencia en estos lugares si tienen pensado alquilarlas por varios días. En Miami Beach Bicycle Center pueden ver algunos precios de referencia.
Si están con un chip para el teléfono, Uber puede ser una buena alternativa para moverse por la ciudad. Una herramienta ya conocida acá y que funciona a la perfección en Estados Unidos. Simplemente no tienen más que bajarse la app y pedir un auto. Si están por la zona de Miami Beach, el tráfico es bastante caótico. Nosotros no utilizamos nunca taxi o autos en la ciudad, porque no nos parecía necesarios. Incluso para ir al aeropuerto, el bus cumplió su función a la perfección. Sin embargo, si están muy cargados o tienen urgencia, puede ser una buena opción. Sobre los taxis ni siquiera averiguamos: todos los que fueron a Estados Unidos nos recomendaron utilizar Uber allá.
Nosotros armamos un itinerario para cinco días, basado en lo que hicimos. Nos quedaron algunas cosas pendientes, pero la idea tampoco era ir corriendo de acá para allá. Algunos días, decidimos hacer menos actividades y aprovechar las playas para descansar. Viajamos casi a inicios de la temporada, pero todo estaba bastante tranquilo. Las playas no estaban abarrotadas de gente y pocas veces tuvimos espera para comer en algún restaurante (incluso aquellos que son bastante populares entre el turismo). Respecto al clima, tuvimos sólo una noche de lluvia; después los días estuvieron espectaculares, con temperaturas por arriba de los 20 grados y con máximas de hasta 28 (con 30, 31 de térmica). Tampoco es época de huracanes ni nada parecido, por lo que nos pareció una muy buena elección para conocer Miami.
Día 1:
Día 2:
Día 3:
Día 4:
Día 5:
Pueden encontrar fotos de todos estos maravillosos lugares en mi cuenta de Instagram, donde estuve subiendo un poco del día a día en esta ciudad.
Si tienen más tiempo, si ya conocen, si quieren prescindir de alguna de las actividades que comentaba, nos quedaron algunas cosas en el tintero que quizás les pueden interesar.
Si hay algo que tienen en Estados Unidos, son cadenas de comida que siempre nos morimos por probar cuando estamos por viajar. Desde la panceta bien hecha hasta estas hamburguesas gigantes que nos cuesta terminar, los yankees tienen un montón de comidas que vale la pena probar si están por allá. Miami, obviamente, no es la excepción a la regla, sino que por el contrario, agrega algunas notas latinas a su cocina tradicional. La gastronomía cubana y mexicana están super presentes en la oferta de la ciudad y vale la pena también dedicarse a probar estas opciones. Nosotros, al parar en departamento, no nos sentamos muchas veces a comer afuera. Sin embargo, hay algunos lugarcitos que les puedo recomendar si van con poco presupuesto y quieren disfrutar de algo de la gastronomía de Miami.
Además, una nota aparte para la comida de supermercado, que en Estados Unidos tiene una variedad impresionante. Como comentaba, nosotros estuvimos parando en un Airbnb, por lo que las compras en el súper fueron frecuentes y diversas. Desde el famoso bagel con huevos y panceta (cuatro por algo de 2.25 dólares) para hacer en el microondas, los macarrones con queso para hacer con agua hirviendo (1 dólar), hasta las incansables variedades de cerveza (que lamentablemente, en su mayoría, se venden por six-pack, pero son muy baratas), todo nos pareció a buen precio. Si pueden ir a algún Publix, van a encontrar de todo. Estos locales son la perdición para los que disfrutamos del turismo de supermercado. También en los 7 Eleven encontramos buenas ofertas en snacks y boludeces, porque tienen muchos 2×1 en productos de ellos.
Ojalá les sirva esta pequeña guía si están pensando en conocer Miami sin auto, y ya me contarán si hay algún otro imperdible que deberíamos agregar a la lista (y tener así una excusa para volver, por supuesto).
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Las respuestas son sí, no y sí.
¿El motivo?
Walt Disney World es completamente atemporal. No importa si vas con cinco años o con cincuenta, el lugar sigue siendo como haberse caído de cabeza dentro de un mundo mágico. Quizás muchos dicen que Disney es para más chicos, y que por ahí conviene ir a Universal porque hay atracciones más “adultas”. Honestamente, en mi opinión, no es así. Tuve la suerte de estar en este lugar maravilloso ya habiendo pasado la mayoría de edad, y tengo que decir que disfruté de Disney tanto, o quizás más, que los nenes chiquitos que se ven por todos lados de las manos de sus papás.
Si bien los hoteles dentro de los parques son caros (hoy en día está unos 1300 dólares la habitación doble por noche), hay algo demasiado encantador en ir ahí adentro. Yo me alojé en el All-Star Music Resort, que es de los más baratos dentro del mundo de Disney, y todo es tan lindo que dan ganas de llevarse hasta las rejillas del agua, que sí, tienen la carita de Mickey. Son hoteles enormes, con mucha gente, pero donde todo funciona bien. Una pileta bien grande con forma de guitarra eléctrica y otra con forma de piano, espacios verdes interminables e incluso eventos realizados dentro del hotel como la reproducción de películas de Disney en pantalla gigante al aire libre. Es un mundo aparte. Hay jueguitos de arcade e incluso tiendas para comprar cosas y, si bien los precios no son los más accesibles de Orlando, la experiencia justifica la diferencia. Además, todos cuentan con un servicio de buses muy pintorescos que te llevan del hotel a los parques y al downtown y que también te trasladan a la vuelta.
Magic Kingdom y el castillo es como volver a ser chico. De verdad. Es querer sacarse fotos con los personajes de Disney porque podés y porque realmente nadie te va a juzgar. Está bien tener una regresión ahí. Es normal. Los fuegos artificiales en fin de año y el espectáculo son realmente como estar en otro mundo. Comer adentro, lógicamente, es caro y la comida no es buena (¿hay algún lugar en Estados Unidos donde realmente lo sea para nosotros, que estamos acostumbrados a la buena gastronomía?); pero lamentablemente es complicado comprar algo que no sea de Disney, ya que para eso hay que salir de los hoteles, lo que implicaría estar con auto. Es su negocio, supongo.
Animal Kingdom es un safari hermoso. No soy fanática de los zoológicos, pero podrán imaginar que acá la experiencia es totalmente diferente y los animales pueden verse desde otro lugar. Imperdible el recorrido en el boogie por el parque, donde se puede ver a los animales sueltos y en lo suyo.
Epcot es como recorrer varios países en un solo día, con la posibilidad de probar comida local y comprar chucherías que traemos de cualquier viaje. Es ver la torre Eiffel un momento y a la hora siguiente estar comiendo un plato de Gyūdon en un típico jardín japonés. Es fiel a ese concepto de “mundo mágico” que siempre vende Disney. Es como un pequeño mundo en un solo parque de atracciones.
El downtown también tiene muchas cosas para hacer, y las atracciones no son solo para menores: viajes en globo, espectáculos de teatro (por esas épocas estaba el Cirque Du Soleil), bares como House of Blues con música en vivo… Hay muchas opciones.
Esa idea de que Disney es solo para chicos queda pronto olvidada cuando estamos allá, cuando nos damos cuenta de la cantidad de opciones y esa magia que tiene cada rinconcito del Maravilloso Mundo. Sí, es un viaje mucho más caro que otros, sobre todo si deciden quedarse dentro de los complejos de Disney, pero todo lo que hay para ver y hacer justifican los meses de ahorro. Es un viaje para hacer en familia, con amigos, a los 15, a los 40…
Realmente no hay edad cuando se trata de Mickey Mouse y compañía.
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