recaptcha-in-wp-comments-form domain was triggered too early. This is usually an indicator for some code in the plugin or theme running too early. Translations should be loaded at the init action or later. Please see Debugging in WordPress for more information. (This message was added in version 6.7.0.) in /home2/hyjcdvmy/public_html/wp-includes/functions.php on line 6131updraftplus domain was triggered too early. This is usually an indicator for some code in the plugin or theme running too early. Translations should be loaded at the init action or later. Please see Debugging in WordPress for more information. (This message was added in version 6.7.0.) in /home2/hyjcdvmy/public_html/wp-includes/functions.php on line 6131La capital portuguesa es una ciudad que realmente nos encantó, y que tiene mucho para ver. Portugal es un país al que volveríamos sin dudarlo. A continuación compartimos una guía con toda la información que recolectamos durante nuestra visita para que puedan planificar la suya.
Lisboa es una ciudad mucho más grande de lo que esperábamos. La capital portuguesa tiene más de 500.000 habitantes y es una de las zonas más pobladas del país. Sin dudas, es una ciudad llena de vida, de colores y sabores, algo que creo es muy característico de este país. Es un lugar al que fuimos porque teníamos un stopover de TAP, la aerolínea de bandera, pero que nos terminó encantando. Sin dudas, creemos que será la primera de varias visitas a este país.
Con respecto a la seguridad, no tuvimos problemas. En la Plaza de Comercio intentaron vendernos droga a plena luz del día, algo que después nos enteraríamos que es totalmente normal. Por más que nos resultó raro, con decirles que no, basta; no nos sentimos amenazados ni nada por el estilo. Lo mejor que pueden hacer en estas situaciones es ignorarlos y seguir con la suya.
En general, Lisboa no nos pareció un lugar inseguro. Como en toda gran ciudad, hay que tener cuidado con los carteristas y estar atento, evitar lugares poco turísticos por la noche y todas las precauciones que por lo general tenemos en otros lugares. Personalmente, me sentí muy cómoda paseando por la ciudad, incluso de noche. Con el idioma, la señalización se entiende bastante bien y, en línea general, les van a hablar un básico de inglés en las zonas turísticas, por lo que tampoco creo que tengan problema con eso.
Siempre repito lo mismo, pero eviten cambiar efectivo en la calle. En la mayoría de los lugares aceptan tarjeta, pero siempre es recomendable usarla sólo en locales y lugares confiables. Si van a comprar en puestos en la calle o similares, lo mejor que pueden hacer es comprar con efectivo. Si llegan al aeropuerto, pueden sacar con la tarjeta en el cajero; también pueden hacerlo en la ciudad. Si pueden llevar algunos euros con ustedes desde su ciudad, también puede ser una buena idea.
Documentación: para viajar a Lisboa desde Argentina se requiere tener pasaporte al día. No es necesaria visa. Al ser parte de la Unión Europea, es obligatorio contar con un seguro médico que cubra los 30.000 euros. Por lo general, lo único que solicitan a la hora de ingresar es pasaporte, pero tengan en cuenta que pueden pedirles pasaje de vuelta, alojamiento reservado y el ya mencionado seguro médico. Personalmente recomiendo ir con todo impreso (pasajes, vouchers, comprobantes) para hacer el ingreso al país lo más rápido posible. Si tienen pasaporte de la comunidad europea, van a poder acceder rápidamente.
Siempre recomiendo viajar con seguro médico, sea requisito o no. Los que leen el blog desde hace tiempo, ya saben lo que opino al respecto. A nosotros nos salvó muchísimas veces. Pueden chequear las promociones que tiene Assist365: con el código ARGIES, tienen un descuento adicional del 5% sobre las promociones vigentes.
Corriente: Como en la mayoría de los países de Europa, los enchufes son Clase F, compatibles con los clase C (también de dos patas). Si no tienen alguno, seguro pueden comprar en el aeropuerto o en cualquier tienda por la calle. El más reciente nosotros lo compramos en un local que arreglaba celulares.
Los precios nos parecieron un poco más económicos que la media europea, en especial en los precios de las atracciones y a la hora de sentarnos a comer. En general, Portugal es un buen destino si manejan un presupuesto ajustado. Si bien la moneda es el euro, el costo de vida en general nos pareció más bajo que en otros lugares con la misma moneda. Si a eso le sumamos que encima viajamos en temporada baja, lo que abarató también el alojamiento, se puede conocer esta ciudad por muy poca plata.
Saben que no me gusta hablar de un presupuesto por día, porque creo que es muy propio de cada uno y qué les guste hacer. Algunos le dan prioridad a tener una habitación privada, otros a poder sentarse a comer, algunos otros a comprar recuerdos de viaje… En fin, creo que me entienden. El presupuesto depende del tipo de viaje que hagan. Lo que sí puedo decirles es cuánto gastamos aproximadamente y los precios que pueden esperar a encontrarse allá.
Nuestro gasto diario, incluyendo alojamiento, comida y transporte, fue aproximadamente de 50/60 euros por día (para dos personas). Tengan en cuenta que la mitad de esto fue alojamiento (una habitación privada en Airbnb que tuvimos que sacar sin demasiada anticipación), más una comida en la calle, más una comida en el departamento (comprando en el supermercado), más dos o tres viajes en metro/bus. Nuestro presupuesto para esta parte del viaje era muy limitado, pero es una ciudad en la que realmente se puede viajar barato.
Por Aire:
Nosotros llegamos a Portugal desde Porto Alegre con TAP (el vuelo Buenos Aires – Porto Alegre era operado por Aerolíneas Argentinas). Lisboa tiene conexiones buenísimas con el resto de los países europeos, por lo que no es difícil meterla dentro del Eurotrip. A nosotros incluso llegar a Lisboa desde América nos pareció genial: es un vuelo un poco más corto que a otros destinos, y puede ser incluso un buen inicio para recorrer Europa por tierra.
El aeropuerto de Lisboa, además, tiene excelente conexión con el centro de la ciudad. Ya sea en transporte público o en Uber, es muy fácil llegar al centro y relativamente económico.
Por Tierra:
A pesar de estar en una punta del continente, Portugal está perfectamente conectado y es muy fácil llegar por tierra. Desde España hay muchísimas opciones para llegar a Lisboa. Nosotros habíamos ya sacado un vuelo con stopover, pero pueden utilizar los buses de Flixbus, que damos fe que son una buena combinación de bueno y barato para viajar por Europa, y bastante más económica que tomar un avión. Si están por España, el roadtrip en coche es otra opción buenísima.
Para los lectores que sean #TeamVerano, Lisboa es el paraíso. Nosotros llegamos a esta ciudad un 17 de Noviembre, y pudimos darnos el lujo de andar con manga corta un par de días. Muchos argentinos viajamos a Europa en enero o febrero por cuestiones de año escolar/universitario o vacaciones laborales, por lo que Lisboa es una buena elección para quienes viajan al invierno europeo y no buscan nieve ni temperaturas bajo cero.
Obviamente, también tuvimos clima de campera. Tampoco se hagan los cancheros si viajan en invierno. Pero seguro la van a pasar mejor que en otras zonas del viejo continente. Nunca tuvimos que abrigarnos demasiado. Además, somos fans de la temporada baja. 20 grados y poca gente es la combinación ideal.
Nuestros primeros meses de viaje fueron en modo full ahorro, por lo que en Lisboa probamos por primera vez algo que nunca habíamos elegido antes en materia de alojamiento: sacar una habitación privada por Airbnb. Si bien ya habíamos utilizado este sitio antes, siempre habíamos sacado departamentos enteros. Ir a una casa de familia en una habitación de alquiler era una nueva experiencia para nosotros, por lo que no sabíamos qué esperar.
Honestamente, a nosotros nos gustó mucho la experiencia, pero tiene puntos a favor y en contra. Si bien me gustaría armar algo aparte sobre esto, quiero decirles que en general es una buena opción si buscan ahorrar. Es más probable conseguir algo más céntrico de esta manera y suele ser tranquilo durante el día. Lo malo quizás es que uno a veces debe compartir cocina y baño con otras personas, pero no es muy diferente a lo que sucede en un hostel. Incluso, para quienes buscan dormir tranquilos, suele ser mucho más fácil en una casa de familia. Lo que sí puedo sugerirles es que pregunten bien cualquier duda que tengan antes de ir: no se olviden que no están yendo a un departamento, sino a la casa de alguien. Por ejemplo, si tienen problemas de alergia a las mascotas, tengan en cuenta que muchos pueden tener gatos y en las publicaciones a veces no lo aclara. Para nosotros fue una sorpresa positiva tener un michi en la casa, pero para otros sabemos que puede no serlo.
Nosotros pagamos más o menos 32 euros la noche. La verdad que el precio nos cerraba, y el departamento estaba muy bien ubicado: en el hermoso barrio de Arroios, a pocas cuadras de distintas estaciones de metro. En general, se pueden encontrar cosas buenas por ese precio, pero no creo que vayan a gastar mucho menos.
Pueden buscar todas las opciones disponibles en la página de Airbnb. Registrándose desde mi perfil o el de algún viajero conocido que ya se encuentre registrado, obtienen un descuento de $600 pesos argentinos en reservas superiores a $1100.
Viajar en transporte público en Lisboa nos resultó muy cómodo y muy sencillo. Si pueden alojarse cerca de una estación de metro, van a tener una opción fácil y económica para recorrer las principales atracciones de la ciudad.
El viaje sale 1,45 euros y pueden comprar en las estaciones la tarjeta recargable por 0,50 euros (llamada Viva Viagem, el equivalente a nuestra SUBE). Las máquinas sólo aceptan monedas y tarjetas de crédito, así que también tengan en cuenta eso a la hora de comprar.
Aunque el 90% de los viajes los hicimos en metro, también usamos los buses, para ir a aquellas zonas donde las líneas subterráneas no llegaban. Si están pocos días, pueden manejarse con el primero tranquilamente. Nosotros no utilizamos nunca taxi o coche, por lo que doy fé que con el transporte público es más que suficiente, incluso para ir al aeropuerto.

Importante: tengan en cuenta que el metro de Lisboa opera de 6:30 a 1 de la mañana, y algunas estaciones cierran antes, así que chequeen antes de viajar. Si tienen que ir al aeropuerto, pueden pedir un Uber por aproximadamente 4 o 5 euros (dependiendo de la zona en que se encuentren).
Ir en tren a Sintra:
Si quieren conocer esta maravillosa ciudad y no quieren pagar una excursión, es muy sencillo hacerlo en tren por cuenta propia. Hace un tiempo armé un post con toda la info, que pueden ver acá. Incluso para conocer otras zonas de Portugal, el servicio de trenes nos pareció muy cómodo y fácil de usar.
En Lisboa (y en Portugal en general, por lo que nos han dicho), se come de maravilla. La gastronomía portuguesa nos sorprendió y nos dejó tan encantados como su gente. Se come bien y se come barato, por lo que Lisboa suma puntos por ahí también para nosotros, que amamos probar platos locales cuando viajamos..
No fuimos a muchos restaurantes, pero sí podemos decirles que los precios son aptos para sentarse a comer, incluso para los que viajamos con poco presupuesto. Incluso el mercado Time Out Lisboa, muy turístico y con precios un poco más altos, tiene algunas opciones de menús que arrancan en 7,50 euros. Si paran por Arroio, donde estábamos nosotros, hay menos lugares turísticos y comimos dos personas por 12 euros (dos platos gigantes, uno de ellos el típico Bacalhau, con pan casero y agua). Quienes nos atendieron no hablaban inglés ni español, pero nos trataron muy bien y nos entendimos bastante.
Hay también puestitos de comida al paso y van a encontrar los famosos 100 Montaditos (cadena española), donde algunos días de la semana se puede ir “de tapas” por un euro cada una. Es una gran opción para variar un poco y comer barato.
El supermercado también tiene buenas opciones de comidas preparadas, algo a lo que nosotros recurrimos mucho. Fuimos a la cadena Pingo Doce, donde había platos interesantes por precios que iban desde 1,50 a 3 euros. Si están parando en un departamento, es una de las mejores forma de ahorrar en comida.
Si van para el barrio de Belem, donde está la torre, no pueden dejar de pasar a comer unos pastéis de Belem, un dulce típico de la zona. El local por lo general tiene mucha gente, pero vale la pena esperar. Pueden comprarlos por 1,10 euros.
Si quieren salir o buscan una zona de bares, super recomendado el barrio de Alfama, que fue donde vimos más movida. Cuando el clima acompaña (que en Lisboa suele ser moneda corriente), está hermoso para sentarse en las mesitas a la calle a tomar algo.
Algunas atracciones gratuitas:
Algunas atracciones pagas:
Nosotros fuimos desde Milán, pero hay muchas opciones para llegar. Con los trenes italianos, pueden viajar desde varias ciudades, tanto a Desenzano del Garda como a Peschiera del Garda, ambas estaciones un buen punto de partida para recorrer. Incluso si deciden hacer base en Verona, es la ciudad más económica para rentar un auto y recorrer todo de esta forma. Nosotros elegimos quedarnos en Sirmione, que también es una lugar bellísimo e ideal para hacer base. Desde Desenzano, nos tomamos el bus LN026, con dirección a Verona, que va bordeando la costa y los va a dejar en Sirmione. Elegimos parar en un Airbnb, que tenía tanto parking como piscina. Al estar fuera de temporada, nos salió bastante económico. Recomiendo muchísimo recorrer la zona fuera de los meses de verano. Sirmione particularmente se llena de turistas durante esta época. La temporada empieza los últimos días de Marzo, pero todavía no hay tanta gente. Es un momento ideal si no van pensando en bañarse en el lago, de buenas temperaturas y buenos precios.
Mucha gente me preguntó cuántos días recomendaba para recorrer esta zona. La verdad es un lugar hermoso, en el que nos hubiésemos quedado varias semanas. Pero como todos tenemos tiempo limitado, recomiendo que por lo menos le dediquen cuatro o cinco días. Nosotros hicimos el recorrido de los pueblos en un día (sacando Sirmione, que era donde estábamos parando y al que le dedicamos un día entero), pero nos hubiese gustado fraccionarlo para parar más en cada lugar.
Se puede conocer bastante en un día si lo hacen en auto, porque las distancias entre los pueblos son muy cortas y el camino bastante directo. Sin embargo, recomiendo pasar la noche en algunos lugares. Voy a compartirles nuestro itinerario para el roadtrip, pero también me tomo el atrevimiento de decirles en qué ciudades deberían quedarse por lo menos una noche. Si lo quieren hacer en bus, los tiempos son otros: como comentaba en Instagram, la frecuencia de los buses es bastante mala (por lo menos, fuera de temporada), y van a tener que armar todo con mucha precisión para no perder los buses. Si tienen más días y pueden ir parando en los pueblos, el medio de transporte es muy bueno: los buses son cómodos, relativamente puntuales y no son caros (varían según las distancias, pero arrancan en algo de 1,40 euros).
La verdad teníamos bastante dudas sobre dónde parar cuando decidimos hacer este viaje. Hay muchos pueblos en el Lago Di Garda, todos hermosos, con distintas facilidades para acceder. Verona puede ser una buena opción para quedarse si eligen moverse con auto. Si van a llegar en tren, Desenzano o Peschiera son las ciudades que tienen estación más cerca de los pueblos. Nosotros elegimos Sirmione más que nada por una cuestión de precio; era lo que nos salía más barato. Desde Desenzano, el viaje no era muy largo, y la verdad que había bastante diferencia quedarse ahí que en otra zona.
El precio del alojamiento varía muchísimo dependiendo de la época, así que no puedo darles números. Les recomiendo que busquen porque, aunque se salga un poquito del presupuesto, es de esos lugares en los que vale la pena quedarse aunque sea una noche. Si viajan fuera de esas fechas seguro gasten menos. Nosotros agarramos justo los últimos días de temporada baja, y la verdad que tuvimos mucha suerte con el tema de los precios.
Como es usual, nosotros paramos en Airbnb, aunque siempre chequeamos todas las plataformas. Era lo que nos salía más económico, además de tener la posibilidad de cocinar. En general, en Sirmione es bastante caro comer. Si salen un poco del centro histórico, seguro van a encontrar mucha mejor oferta. Y, si hay algo que sabemos, es que en Italia siempre vamos a comer bien. El supermercado no nos pareció para nada caro. Nosotros fuimos a la cadena Penny y los precios incluso nos parecieron mejores que en Milán en algunos productos.
Nos alojamos en las afueras de Sirmione, pero es muy sencillo legar hasta el centro de la ciudad. Vale la pena visitarla y dedicarle por lo menos un día a sus callecitas, sus rincones, sus ruinas y sus playas. Incluso pueden visitar las termas, que tienen varias opciones para un día de relax. Y no dejen de comerse uno de los helados gigantes que venden en el centro, que son una cosa de locos.
Aunque inicialmente no estaba en los planes, a último momento decidimos alquilar un auto para poder recorrer el Lago Di Garda. Si pueden hacerlo, para mí es la mejor opción. Van a tener completa libertad para moverse, parar donde quieran o irse cuando lo deseen. Si ven algo lindo —y, créanme, van a ver mucho—, van a poder parar sin problemas.
Averiguamos bastante sobre dónde nos convenía rentar. Verona resultó ser la opción más económica, habiendo autos a partir de 25 euros por día. Teniendo en cuenta que el bus para ir hasta ahí nos salía 3,40 por persona (ticket E a Verona), era un buen precio para el día.
Arrancamos bien temprano, como para aprovechar las horas de sol. A eso de las 9 y 15 estábamos por Verona, con un viaje que demora más o menos una hora. Enseguida nos dieron el auto, en un Hertz que está a unas pocas cuadras de donde nos deja el bus (Viale Andrea Palladio 9). Nos venía bien, porque después teníamos que ir en Flixbus a Bologna, y la terminal está a sólo dos cuadras de donde rentamos el auto. Incluso si llegan a Verona en tren desde otra ciudad, les va a quedar súper cómodo, ya que también está cerca de Porta Nuova.
El mapa de nuestro recorrido fue el siguiente, desde Verona hasta Sirmione (pueden hacer click para verlo en Maps y guardarlo sin conexión). El mapa está marcado para evitar los peajes y hacer la ruta que bordea el lago:

El tiempo aproximado que indica Google Maps para realizar este recorrido son prácticamente cuatro horas, sin contar las paradas en cada lugar. Damos fé que el camino parece mucho más largo de lo que es, y para el copiloto es una travesía fascinante de lagos, montañas, casas y naturaleza.
Si no la tienen muy clara con el tema del manejo, el lado este de la ruta (por donde arrancamos nosotros) les va a resultar mucho más cómodo. Son rutas más anchas y en línea general muy amigables para manejar. Del lado oeste hay más viento y rutas más estrechas (la mayoría se meten dentro de la montaña), por lo que puede resultar un poco menos agradable, pero nada del otro mundo. La verdad es que los caminos están bien señalizados y, si se descargan el mapa de la región y ponen el navegador de Google, van a estar de diez.
Arrancamos desde Verona hasta Torri de Benaco, en un camino que mayormente es autopista y donde probablemente vimos más tráfico. Se hace rápido. En unos 45 minutos van a estar en este bello pueblo, que tiene una costa increíble y unas vistas hermosas de las montañas. Acá, al ser temporada baja, no tuvimos que pagar estacionamiento. Van a ver los lugares designados con la letra P y las máquinas para pagar. Si las mismas están tapadas, es porque no tienen que pagar. Si viajan en temporada alta, lo más probable es que tengan que pagar parking en todos los pueblos.
Después de ahí seguimos hasta Brenzone. Van a empezar a ver el Monte Baldo al costado. Hay muchos caminos para hacer senderismo y un parque natural. Para quienes disfrutan desde tipo de actividades, quedarse en alguna de estas ciudades para disfrutarlo puede ser una muy buena opción. Van a encontrar infinidad de campings, pensiones y hoteles en la ruta.
Malcesine fue nuestra siguiente parada. Lo bueno de hacer esta camino bordeando el lago es que pueden parar cuando quieran. Nosotros vimos el castillo y decidimos estacionar para tomar unas fotos. En especial de este lado del recorrido, es muy cómodo parar en cada pueblo y van a pasar directamente por el centro de cada uno de ellos.
De ahí pasamos brevemente por Torbole, hasta llegar a Riva del Garda. Este fue uno de nuestros pueblos preferidos, por lejos. Es una cosa bellísima: su centro, sus casas bajo las montañas, el lago rodeado de ellas. Realmente es un lugar en que nos hubiera gustado quedarnos a pasar la noche. Incluso por la posición, es un buen punto de parada en el recorrido para quedarse, descansar y volver a arrancar el otro día a hacer el camino del oeste. Si van a parar la noche, lo ideal sería que busquen algún lugar que tenga parking gratuito. Nosotros tuvimos que pagar algo de 1,50 euros la hora para estacionar. En los otros pueblos, al ser baja temporada, no había que pagar parking. Pero en Riva del Garda el parking que vimos en el centro era pago.
En este pueblo de cuentos hicimos una parada técnica para comer algo en La Piadineria. Es una cadena que está por toda Italia y que tiene buenos precios para una comida rápida. Si van con auto, recomiendo cargarse con comida y bebida para el viaje, ya que hay muchos rincones encantadores para sentarse a comer. Si el clima acompaña, son todos espacios de cuento para hacer un picnic a orillas del lago. Incluso cuando recién comenzaba la primavera, vimos mucha gente aprovechando el día de sol de esta forma.
Recomiendo dedicarle a Riva del Garda aunque sea un par de horas. Es un lugar bellísimo.
Seguimos el camino, en una ruta que cambia bastante a la de los pueblos del este. Es un camino más cerrado, lleno de túneles, un poco menos pintoresco. Pero realmente no van a tener problemas para manejar; es un camino bastante directo.
Llegamos primero a Limone Sul Garda, un lugar que nos habían recomendado visitar si estábamos en Sirmione. Estando ahí entendimos por qué. Es un pueblito mágico, lleno del aroma del fruto que da su nombre, lleno de amarillo, de color, de casitas que trepan la montaña. Realmente vale la pena perderse por sus calles, que van y vienen entre la altura, y disfrutar de este pueblito mágico. Vimos muchas heladerías y gente comiendo en mesitas con vista al lago, así como también disfrutando del típico aperitivo.
La parada en Gargnano fue breve, ya que estaba bajando el sol y queríamos llegar a Saló antes que cayera el sol. Este último también es otro pueblo encantador, un poco más grande y con más movimiento de lo que parecía ser gente local. Se cree que el inventor del Violín salió de esta ciudad, entre otras tantas historias que guarda esta localidad a orillas del Garda. Es una zona encantadora para ver cómo cae el sol, ya sea en una de las mesas de los restaurantes o comprando algo para comer sentado a la orilla del río.
Nuestra última parada fue Desenzano del Garda, antes de volver para Sirmione. Teniendo su propia estación de trenes, es una ciudad más grande, con zonas residenciales en las afueras y un centro histórico muy bello. El puerto y los colores del atardecer fueron un espectáculo hermoso, incluso mientras bajaba la temperatura. A partir de las siete de la tarde, muchos locales abren sus puertas para tomar un spritz, comer algo y disfrutar de la noche. La oferta de comida en este lugar es bastante variada; vimos incluso un local de 100 Montaditos.
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Hay opciones para hacer este recorrido sin auto, aunque personalmente la primera opción nos parece la mejor. Sin embargo, sabemos que mucha gente no maneja, o no le gusta hacerlo, por lo que nos pareció interesante averiguar las alternativas para quienes quieren recorrer de otro modo.
Primero que nada, hay que hablar de los buses. Nosotros los tomamos para ir de Desenzano hasta Sirmione, y luego para ir desde Sirmione hasta Verona (para ir a buscar el auto). La realidad es que están en muy buenas condiciones, no son caros para las distancias que recorren y, dentro de todo, son bastante fieles al cronograma (salvo algunos minutillos de demora).
La red de buses tiene una aplicación llamada Moveme Brescia. Desde acá pueden comprar boletos y chequear recorridos. Honestamente, a nosotros no nos resultó muy útil; no está muy bien explicada. Lo más sencillo fue comprar los boletos en las estaciones o kioskos. Les van a preguntar hasta dónde van y, en base a eso, tendrán una tarifa distinta por recorrido. De Desenzano a nuestro Airbnb, pagamos 1,3o euros. Hasta Verona, como comentaba antes, pagamos 3,40. En general en Italia es fácil hacerse entender y cuando piden biglietto ya van a saber a qué se refieren. Recuerden siempre chequear en Maps cómo se llama la parada; en una misma ciudad puede haber varias con distintos nombres.
Les recomiendo chequear en el sitio oficial cada uno de los horarios de los buses, que cambian según la temporada. Nosotros utilizamos la línea 26, que va de Brescia a Verona, pasando por Desenzano y Sirmione. Los horarios están bastante acertados.
Si van a elegir moverse en bus, tienen que tener bastante presentes los cronogramas, porque no tienen buena frecuencia. Con este medio de transporte, quizás sería mejor si pudieran quedarse algunos días más para ir recorriendo. Tranquilamente se puede ir en bus e ir haciendo paradas en algunos pueblos.
También está la opción de tomar un ferry para recorrer. Es otro servicio para el cual tendrán que chequear los horarios, ya que varía mucho dependiendo de la época. Algunas rutas incluso no operan en invierno. Pueden verlos acá. Hay opciones entre paseos panorámicos, más caros, o las rutas económicas que simplemente sirven como transporte. Este medio también les va a permitir visitar Isola del Garda. Es una buena opción también para conocer. Si hacen base en Sirmione, van a encontrar muchísima oferta de ferries y barcos para conocer la región. En Riva del Garda también vimos mucha oferta, así como también llegamos junto a un barco en Limone.
Si quieren ver más fotos sobre este maravilloso lugar, los espero en mi Instagram. Pueden ver las stories destacadas de todo lo que vimos en esta región maravillosa, a la que nos encantaría volver.
]]>Mucha gente también nos habló de la seguridad. Ucrania es conocido por ser un país inseguro y corrupto. Viniendo de Argentina, para nosotros algunas cosas suenan como moneda corriente. Después de un paso por países muy seguros, tuvimos que volver a activar ese chip innato que, lamentablemente, tenemos adentro los argentinos y ponernos un poco a la defensiva. Basta con ser suspicaz y un poco desconfiado de todo, la verdad. Las estafas en Ucrania no son nada que no hayamos visto y, si bien habíamos leído una larga lista (que compartiremos más adelante), sólo nos hemos topado con algunas pocas de ellas. Son países en los que uno no puede estar tan relajado como otros, pero eso no impide de poder disfrutar de sus atracciones, su belleza, sus costumbres e historia. Sinceramente, nunca nos sentimos incómodos o con miedo en ninguna parte.
Pasamos doce días en Ucrania y podemos decir que es un país que vale la pena visitar. Para nosotros, fue el primero con un alfabeto diferente y el reto, de algunas forma, lo hizo bastante entretenido. Viajar es darse cuenta que todos están equivocados sobre otros países, y damos fé cada vez que pisamos un destino nuevo. Es un país con historia, arquitectura, con presente y con tradiciones que vale la pena conocer y descubrir.
Nosotros llegamos a Ucrania desde Estonia, en un viaje de avión de muy corta duración. Kiev está muy bien conectada con otras ciudades europeas e incluso la aerolínea de bandera tiene buenas opciones para viajar. Suele ser también un punto de conexión bueno para ir de Europa a Asia. Si piensan recorrer Ucrania, probablemente sea el mejor punto de partida.
Hay dos aeropuertos en Kiev: Boryspil y Zhuliany. El primero es el principal y queda un poco más lejos. Nosotros llegamos al segundo, que es un poco más chico pero se encuentra más cerca del centro. Desde los dos es bastante sencillo moverse. Ya me explayaré un poco más en el post sobre Kiev.
Otra opción, que nosotros utilizamos para salir del país, es viajar en tren. Contrario a lo que creíamos, los trenes ucranianos funcionan muy bien, están muy limpios, son modernos y conectan muy bien las distintas ciudades del país. Con este medio también es muy fácil llegar a países vecinos. Dentro del tren van a tener un control de pasaporte si cruzan la frontera. A nosotros nos hicieron el control del lado ucraniano (se llevaron todos los pasaportes y nos los devolvieron sellados) y del lado polaco (chequeando y sellando directamente arriba del tren). Notamos un poco de hostilidad con los ucranianos que entraban a la UE, pero a nosotros casi ni nos miraron los pasaportes. En general es un proceso bastante rápido (menos de una hora, media en cada lado) y demora menos en la frontera que si lo hacen en bus o en auto, donde puede llegar a tardar hasta más de dos horas, sobre todo en temporada alta.
Obviamente, viajar por tierra también es una opción. Hay distintas compañías de buses que operan en la ciudad, pero no podemos responder por ninguna ya que nos las utilizamos. Honestamente, la diferencia de precio entre el tren y el micro no era mucha, y siempre preferimos el primero por una cuestión de comodidad, velocidad y seguridad. Hay distintos tipos de trenes; nos parecieron mejores los comunes a los que tienen camas (trenes nocturnos), ya que si viajan con equipaje les van a resultar mucho más cómodos para dejarlo (hay espacio para las maletas). En los trenes con cuchetas para cuatro no teníamos mucho lugar para dejar nuestras cosas, pero si viajan con poco equipaje pueden ser una buena opción para viajar de noche y ahorrarse una noche de hotel. La experiencia en sí nos pareció interesante, y eso que sólo estuvimos durante un par de horas para ir de Kiev a Leópolis.
La página de los trenes ucranianos está en inglés y es muy fácil comprar desde ahí. Lo bueno es que los tickets se los mandan por mail e incluso los pueden bajar en el Apple Wallet, que es un golazo (nosotros los mostramos desde el celular sin problemas). Para que se den una idea más o menos sobre valores, un viaje de Kiev a Leópolis, que son más o menos cinco o seis horas, les puede salir unos 13 euros (en segunda clase). Incluso si se les animan a los trenes nocturnos, la tercera clase (camas todas juntas en un vagón), les puede salir algo de 5 euros. Hay muchas opciones y precios para todos los gustos, y damos fé que no tienen nada que envidiarle a los trenes de Europa Occidental.
Tengo que arrancar diciendo que, si esperan comunicarse en inglés en Ucrania, van a estar complicados. El inglés en este país les va a servir poco y nada para comunicarse. Si tienen suerte, alguna persona joven les va a decir alguna palabra en inglés. En algún restaurante, incluso, puede que les hablen un poquito. Las máquinas de MacDonalds van a estar en inglés. Algún menú también. Pero no esperen mucho más que eso en el día a día.
En general, todo el mundo nos habló en ucraniano. Incluso cuando se caía de maduro que éramos turistas, cuando intentamos hablar en inglés nadie se puso a hablarnos más despacio, hacernos señas o algo similar. Ellos seguían hablando en ucraniano, al punto que empezamos a hablar en español en lugar de en inglés (total, era lo mismo). Ojo, no era con mala onda, eh. Nunca nos trataron mal. Simplemente no hablan inglés, o no les interesa hablarlo, no sabemos. Pero siempre conseguimos lo que queríamos. Incluso en un local de hamburguesas de barrio, Gonzalo sacó el Google Translate y les escribió el pedido; le dieron todo sin problemas y de buena gana. Es cuestión de adaptarse, manejarse por lenguaje de señas e improvisar.
Descargarse el idioma ucraniano en el Google Translate también puede ser una ayudita. Lo recomendamos, sobre todo para ir al supermercado o a comprar comida si están en un barrio. Por las dudas.
El alfabeto al llegar parece complicado, pero después de pocos días van a ver cómo se empiezan a acostumbrar. En las estaciones del metro, por ejemplo, los nombres se encuentran en cirílico y abajo está la “traducción” en el alfabeto romano, para que puedan leerlo fácilmente. En las estaciones de trenes también. En general, con eso no tuvimos problemas.
La moneda de ucrania es la grivna, de esas de las que nunca en la vida habíamos oído hablar ni mucho menos visto. Una grivna equivale aproximadamente a 0,033 euros. Los precios de la guía los voy a poner en euros para que quede más claro, pero en general les voy a decir que Ucrania es un país baratísimo. Comer, alojarse, viajar y comprar, todo nos pareció muy barato en comparación a otros países, incluso viniendo de los bálticos, que son relativamente económicos.
Una de las primeras recomendaciones que habíamos leído sobre Ucrania era manejarse con efectivo, más que nada por el problema de la duplicación de tarjeta. Honestamente, no sabemos si es verdad, pero salvo en algunos pocos países, solemos preferir manejarnos con efectivo en el día a día. Sacamos algo de dinero en un cajero del aeropuerto y luego volvimos a hacerlo en un cajero dentro de un banco, en el centro de la ciudad. Por lo general, leímos que no era recomendable sacar en los cajeros de la calle, pero vimos a muchos locales haciéndolo sin problemas.
La mayoría de los comercios, de cualquier modo, aceptaban tarjeta. Si van a comprar en la barra o en algún mostrador, yo creo que pueden utilizar la tarjeta sin riesgo que se las dupliquen. Si deciden usar efectivo, estén atentos cuando les den el vuelto. En una ocasión nos quisieron cobrar más de lo que valían los boletos que estábamos comprando; por suerte revisamos y nos dimos cuenta antes de irnos, e hicimos el reclamo. Como les digo, es un país para estar atentos, pero tampoco nada del otro mundo.
Por lo general, no nos preocupa mucho sacar un chip de datos en determinadas ciudades; podemos prescindir de estar online todo el tiempo o utilizar la wifi pública. Sin embargo, en Ucrania sabíamos que tener conexión a internet podía ser importante, y no nos equivocamos. Desde poder pedir un Uber hasta poder hasta ver cómo volver al departamento, poder Googlear algo que no entendíamos… Nos pareció importante tener esa posibilidad en un país en el que nunca habíamos estado y que era tan distinto a lo que estábamos acostumbrados.
El chip de datos de Vodafone lo compramos en el aeropuerto. El valor por 8Gb de datos (que para 12 días nos sobró, al punto de terminar usándolo para streaming) fue un poco menos de 5 euros. Puede ser que consigan mejores precios en el centro, pero la diferencia a ese valor va a ser mínima, y ya se van a ir conectados para el resto del viaje. Si van a estar mucho tiempo, también hay un plan de datos ilimitados por algo de 8,20 euros. Nosotros no lo sacamos porque ya 8Gb nos parecían suficientes, pero puede estar bueno si van a quedarse mucho. En el centro de la ciudad hay una especie de kioskitos que venden chips también, pero buena suerte haciéndoles entender lo que quieren.
Tengan en cuenta que si están con algún chip de otro país de la UE, los precios de roaming acá son distintos. Yo estoy usando Three y casi me infarto cuando vi los precios de los datos (algo como 6 libras el Mb, una locura). Por eso, no se olviden de poner el celu en modo avión si están utilizando un chip de otro lugar, en caso que no lo reemplacen con uno local.
Como les comentaba arriba, los trenes son unas buena opción para llegar y moverse entre ciudades.
Dentro de las ciudades, incluso en Kiev que es enorme, nos encantó caminar. Para ir desde el aeropuerto hasta el centro y hasta la estación utilizamos Uber. Nos lo recomendó nuestra host por sobre el taxi (ya que, a veces, pueden aprovecharse de los turistas si no se establece la tarifa antes de viajar). Llegamos muy tarde a Kiev, por lo que decidimos comprar un chip de datos en el aeropuerto y pedir un Uber. Desde Zhuliany hasta el centro de la ciudad, pagamos alrededor de 4 euros. Si llegan a Boryspil, les puede salir más o menos el doble por una cuestión de distancias. La verdad es que, igualmente, si viajan de a dos es un precio totalmente razonable para cubrir esa distancia. Obvio que también hay buses que hacen ese trayecto, pero es recomendable chequear bien los horarios. Si llegan de noche, yo personalmente les recomendaría que se manejen en auto.
El metro de Kiev es pequeño pero cumple su función. Tiene sólo tres líneas, que pueden servir para conocer algunos puntos turísticos y moverse por el centro. El metro sale sólo 0,26 de euro y pueden comprar los cospeles directamente en la estación. No usamos los buses, pero los boletos salen lo mismo que los del metro y pueden comprarse tanto en los kiskos como directamente al conductor (son 8 grivnas, más o menos). En el bus, el ticket tienen que validarlo.
En general, el transporte de Ucrania nos pareció muy bien. Como les decía, Uber puede ser una buena opción también a la hora de realizar distancias cortas, por lo que tengan la app en el celular y téngalo en cuenta si van a viajar.
Para volver a hablar de esas cosas que habíamos leído sobre Ucrania, un local había escrito un post sobre Airbnb y cómo ofrecer alojamientos falsos se había vuelto algo bastante común para estafar al turista. Él particularmente recomendaba que era mejor elegir un hotel, pero nosotros nos animamos a llevarle un poquito la contra. Creemos que con chequear previamente el lugar donde nos vamos a alojar basta, como en todos lados. Si reservan tanto por Booking como por Airbnb, chequeen los reviews. En el caso de esta última plataforma, busquen un Superhost, alguien con muchos comentarios. Nosotros hicimos eso y buscamos un lugar relativamente céntrico, con cientos de buenos reviews, y la experiencia fue excelente. No sólo nos salió más barato que un hotel, sino que estuvimos muchísimo más cómodos.
Para que se den una idea de algunos precios: en Kiev elegimos un departamento más céntrico, porque no sabíamos muy bien con qué nos íbamos a encontrar. Pagamos aproximadamente 20 euros la noche; había lugares más baratos pero priorizamos que tuivera buenos reviews y fuera Superhost (lo sacamos por Airbnb). En Leópolis pagamos 14 euros la noche, en un departamento que mucho no nos gustó, pero que hay que reconocer que estaba súper bien ubicado y no tuvimos ningún problema. La verdad es que por menos de 20 euros seguro van a conseguir dónde dormir y bien cómodos. Incluso les puedo asegurar que, si buscan, van a encontrar cosas más baratas.
Yo personalmente recomiendo parar en el centro por una cuestión de comodidad. Siendo tan barato, vale pagar la mínima diferencia y quedarse en un lugar un poquito mejor ubicado. Ya haré una guía sobre Kiev y Leópolis y en qué zonas recomendamos parar, pero nunca van a fallar si se quedan en una zona céntrica. Por lo general, en los lugares que no conocemos mucho, buscamos en Google Maps donde hay muchos restaurantes, locales y demás; suele ser sinónimo de zona turística y movimiento por la noche.
Pueden buscar todas las opciones disponibles en la página de Airbnb y después nos cuentan su experiencia. Registrándose desde mi perfil obtienen un descuento de $600 pesos argentinos en reservas superiores a $1100. Booking también ofrece un descuento de este estilo, en caso que quieran alquilar un departamento por esta plataforma, después de reservar mediante este link y alojarse, se les realizará un reintegro del 10%. Si les sirve esta guía, nos ayudan un montón utilizando nuestro link.
Nosotros elegimos visitar Kiev y Leópolis, por la cantidad de días que teníamos y la ruta para seguir después a Polonia. Fuimos también a la zona de Chernobyl en el día, un viaje que recomiendo y que estaré contando detalladamente en otro post. Nos quedamos con muchas ganas de visitar Odessa también, otra de las ciudades más importantes del país y que, dicen, es muy bella.
Salvo la zona de Donetsk, que es donde actualmente se desarrolla la guerra del este, no creo que vayan a tener problemas en visitar ninguna parte del país. Personalmente creo que esas son las ciudades más interesantes a nivel turístico o para hacer base, pero hay muchísimos lugares que pueden conocer. Chernivtsi, Kamianets-Podilskyi… Les recomiendo hacer un poco de búsqueda sobre todos los lugares hermosos que tiene este extenso país, poco explotado para el turismo.
Ucrania fue un poquito como Disney para nosotros, que amamos perder horas en los supermercados y encontrar cosas raras. Obvio que acá era todo extraño, al punto de tener que pedir ayuda para pesar galletitas o para encontrar un frasco de miel. El primer día que fuimos al supermercado en Kiev estuvimos dos horas. De reloj. Pero en sí la experiencia fue interesante, y pudimos comprar casi todo lo que necesitábamos.
Para quienes son veganos o tienen alguna intolerancia alimenticia, estos lugares pueden ser un desafío. En algunos supermercados grandes vimos góndolas de productos veganos, o sin gluten, pero la verdad nos costó bastante encontrarlos (e identificarlos). Hay algunas marcas de otros países europeos que se venden acá (como AlPro, por ejemplo), por lo que les recomiendo que vayan directamente a ese tipo de marcas. En las cafeterías, la gran mayoría tenían leche de soja.
Comer en este país es muy barato. Incluso sentarse a comer les va a resultar muy económico. Comida rápida como MacDonalds o Pizza Hut son opciones más económicas que en otras zonas de Europa. Hay una cadena local, Puzata Hata, que vende comida típica ucraniana por precios muy buenos (hemos llegado a almorzar por 3 o 4 euros, con bebida). La única contra de esta cadena es que no hay nada en inglés; lo que quieran pedir, van a tener que pedirlo con el dedo y rezar que sea lo que parece. Pero en general la experiencia fue buena: no pueden dejar de probar el Borsch, sopa típica ucraniana, que no va a salirles más de 1 euro y la van a poder reconocer por su color rojo. A nosotros no nos acompañaba la época, pero también hay muchos restaurantes de comida callejera o al paso que tenían bastante pinta: no sólo comida ucraniana, sino también algunas opciones de comida gregoriana que tenían mucha variedad.
En general, es un país donde comimos bien, más allá de la barrera idiomática. No hay mucha diferencia entre sentarse a comer en un lugar y cocinar en el departamento, pero esto último les va a dar más seguridad de saber lo que comen. Los supermercados están muy bien abastecidos con marcas locales y de otras partes de Europa que ya conocemos.
El agua de grifo en Ucrania no es recomendable beberla, pero el agua embotellada es muy barata. Nosotros compramos el bidón de 5 litros de agua por algo de 0,75 euros. Incluso la botella de 1,5L de Coca Cola está menos de 0,5 euros. Así que no creo que vayan a tener problema con eso.
El supermercado donde nosotros compramos generalmente era Silpo, una cadena que nos quedaba cerca del departamento. Sin embargo también van a encontrar otras cadenas como Auchan o Metro. Siempre lo mejor que pueden hacer es ir a los hipermercados, que seguro tendrán mejores precios que otros. Algunos precios de referencia, como para que se den una idea muy por arriba de lo que sale todo:
También tengan en cuenta que muchos supermercados tienen comida por peso a muy buenos precios. En la cadena Silpo que les comentaba, vimos incluso mesitas para sentarse a comer ahí y platos que tenían muchísima pinta. Es una opción super económica y una forma de comer también algo más casero.
Como comentaba antes, leímos mucho sobre Ucrania antes de venir. Después que nos dijeron tanto que era un lugar peligroso, preferimos ser precavidos y chequear antes de viajar.
Hay varias estafas y trucos conocidos, de los cuales nosotros sólo nos cruzamos con uno. Obviamente, algunos tips son escritos por locales que, quizás, están más expuestos al día a día y uno como turista no lo ve, pero más vale prevenir que curar. Se los comparto:
Ojalá les sirva esta pequeña guía de Ucrania. Nos fuimos de este país gratamente sorprendidos y es un lugar que podemos recomendar si buscan un destino fuera del circuito típico del Eurotrip.
]]>En esta mini-guía quiero aclarar algunas cosas, luego ya estarán los posteos sobre cada país por separado.
Lituania, Letonia y Estonia conforman los países bálticos, y recuperaron su independencia hace sólo 28 años. Es hermoso pasear por las calles y ver las banderas, la historia y los contrastes entre el pasado y el presente de estos países, que estuvieron en el medio de dos de los peores regímenes de Europa.
La moneda es el euro, lo que lo hace mucho más sencillo, en especial para los que venimos de Latinoamérica y por lo general tenemos que aterrizar primero en algún otro país. A pesar que comparte moneda con muchos de los destinos típicos de europa occidental, van a ver que los precios que maneja son otros. Nosotros ya vinimos con euros, pero tampoco van a tener problema si quieren utilizar tarjeta de crédito.
El idioma que maneja cada país es diferente, pero tienen palabras similares. En la mayoría de los lugares van a encontrar traducciones en inglés y la gente en general lo habla bastante bien (en especial en las capitales). Salvo Lituania que nos pareció un poquito menos turístico, tanto en Riga como en Tallinn nos encontramos con mucha facilidad para manejarnos en inglés. La gente en todos lados nos trató muy amablemente.
Documentación: siendo parte de la unión europea, aplican las mismas reglas que para otros países. No es necesario visa para los argentinos y si vienen desde otro país de la UE van a poder moverse libremente por esta zona. Simplemente tener pasaporte basta. Nosotros veníamos desde Londres por lo que nos controlaron pasaporte, pero nada más.
Seguridad: recibí muchas consultas respecto a la seguridad de estos países. Honestamente, en ningún momento nos sentimos incómodos ni inseguros. Las tres capitales son muy tranquilas y seguras, incluso más que grandes ciudades turísticas. Con tomar las precauciones básicas que tomarían en cualquier otro destino, no creo que vayan a tener ningún problema.
Turismo: al ser invierno, no notamos turismo masivo en ninguna de las ciudades. Sin embargo, como les decía, vimos más turismo en Estonia que en Lituania, siendo en esta última casi nulo. Estonia cuenta con la ventaja que está muy bien conectada y quizás está más acostumbrada, de algún modo, al turismo. Esa fue nuestra impresión, por lo menos. Honestamente, los tres países son bellísimos y tienen mucho para ofrecer, y si hay algo negativo que podemos decir de este viaje es que no pudimos quedarnos lo suficiente en cada uno de ellos como para poder descubrir más que sus ciudades capitales (salvo en Lituania, donde tuvimos la posibilidad de pasar unos días en la bella Kaunas). Ciudades como Tartu o Jurmala también pueden ser buenas opciones si tienen algunos días extra.
Si vienen por aire, hay muchas aerolíneas que viajan a estos países. Nosotros llegamos con Wizzair, en una experiencia olvidable, pero hay muchas otras. En 2017 tuvimos la oportunidad de volar con Air Baltic, con sede en Riga, y ambos vuelos que hicimos con ellos fueron muy buenos; además de tener buenos precios para viajar a otras ciudades del continente.
Dentro de los bálticos, moverse tanto en tren como en micro nos resultó de maravilla. Tomamos un tren para ir de Vilna a Kaunas y viceversa, y el servicio nos pareció bueno, los coches estaban impecables, salió a horario y el viaje en sí fue muy agradable. Además, los precios que manejan los trenes son muy económicos: más o menos 5 euros el trayecto entre esas dos ciudades.
Para moverse entre países, no puedo hacer más que (súper) recomendarles los buses de Lux Express. Los sacamos con un poco de desconfianza, porque nos salían increíblemente baratos (5 euros entre Vilna y Riga, y entre Riga y Tallinn). Los coches en las fotografías del sitio se veían hermosos, y puedo decirles que son tal cual los que viajamos. El servicio de los buses es impecable: pantalla con entretenimiento a bordo, wifi que funciona de maravilla, máquina de café, auriculares. Sin dudas, si piensan viajar entre los bálticos o incluso ir a Rusia o Bielorrusia, son una opción que combina precio y calidad.
Otra compañía que se mueve por estos países es Ecolines, que nosotros no la hemos utilizado pero hemos leído buenos comentarios también y hemos visto coches estacionados en la estación de buses que se veían bastante nuevos. Incluso en Riga vimos oficinas comerciales, por si prefieren comprar en el momento.
Honestamente, creo que los bálticos en verano deben ser una cosa maravillosa: sus calles, su clima, sus barcitos con mesas afuera. Pero en invierno también tiene su magia. El único problema que pueden tener en temporada alta, según nos comentaba nuestra host en Tallinn, es que a veces tienen veranos muy lluviosos. En invierno nosotros tuvimos temperaturas bastante frías, incluso más de las que habíamos tenido en Tromso, pero pudimos disfrutar igual. El frío tiene la ventaja que, en temporada baja, les va a dar mucha más comodidad para recorrer.
Algunos consejos si viajan en invierno:
En general, al ponerlo en contraste con Europa occidental, van a encontrar que esta zona es mucho más económica. La diferencia más grande la vimos sobre todo en cosas como el alojamiento o el transporte público. Incluso sentarse a comer se vuelve algo más accesible, habiendo más variedad de precios a valores un poco más económicos.
Para que se den una idea:
Algo que notamos es que, para distancias cortas, puede haber muy poquita diferencia entre tomar el transporte público o tomar un taxi. La aplicación Taxify nos salvó varias veces, cuando las temperaturas estaban varios grados abajo de cero y estábamos cargando con el equipaje. Si van a pedir un auto, súper recomendable hacerlo con esta aplicación, ya que es una estafa común para el turista que las tarifas de los taxis varíen. Nos la recomendaron los locales y realmente vale la pena chequear cuánto les puede salir un auto, porque a nosotros en algunos viajes nos resultó muy económico.
Alojarse fuera del centro para nosotros fue clave. Por lo general son ciudades chicas, incluso las capitales, y las distancias son cortas. El transporte público funcionaba muy bien en todos los lugares donde lo utilizamos e, incluso caminando, el centro es de muy fácil acceso. Los barrios son seguros y los precios varían mucho si paran en la zona histórica o si se alejan algunas cuadras. Parando en Airbnb, hacíamos bastante diferencia si salíamos un poquito del centro histórico y, honestamente, no nos cambió mucho a nosotros para recorrer y conocer.
Diferencia entre supermercado y salir a comer en estos países no es tan abismal como en lugares como Londres o París, donde cocinar rinde muchísimo más. La diferencia en general es de pocos euros. Esto lo notamos en especial en Lituania donde, después de hacer cuentas, pensamos que en realidad no gastábamos mucho más sentándonos a comer que comprando todas las cosas para preparar la comida. Tampoco estamos hablando de lugares lujosos. Pero les recomiendo chequear precios y probar. Como les decía, en los bálticos pueden darse quizás algunos “gustitos” que, para los que viajamos con poco presupuesto, no son tan fácil de darse en otros países.
Viajar en invierno y el cansancio es otra de las cosas que quizás hay que decir sobre esta región. Como les comentaba antes, el invierno en estos países es complicado y fue donde más frío pasamos. Tengan en cuenta que quizás vayan a tener que hacer algunas paradas extra o hacer recorridos más cortos, ya que el cuerpo empieza a pasar factura más rápido. No descarto tampoco, cada tanto, dejar un día libre para descansar. Como digo siempre, cualquier lugar, salvo que sea un frío totalmente inusual y extremo, se puede recorrer bien si uno tiene la ropa adecuada, pero el cansancio es otro. Vayan con buen abrigo, y denle al cuerpo de vez en cuando un descanso o un vasito de algo caliente para ir recargando energías.
No podemos dejar de recomendar que visiten esta región. En la época que sea, creemos que debe tener su encanto. Son países económicos, incluso Lituania nos pareció hasta poco explotado para el turismo, con mucha historia y un montón de cosas para ver. No esperen encontrar el bombardeo de atracciones que tienen las grandes capitales, pero si verán la belleza de las callecitas, los recuerdos, la arquitectura y el paso del tiempo. Es una región encantadora, a las que nos encantaría volver en otra época, ya que también tiene mucho verde y naturaleza, que quizás no pudimos apreciar en invierno. Pero si viajan durante los meses fríos, la nieve genera un contraste con los edificios que es totalmente maravilloso, regalando paisajes de postal.
Denle una oportunidad a los bálticos y después me cuentan.
]]>En esta época del año, Tromso se vuelve un destino muy popular para visitar por sus actividades en la nieve, sus paisajes increíbles y sus auroras boreales, que muchas veces pueden verse sin necesidad de alejarse de la ciudad. También hay que tener en cuenta que la ciudad tiene un clima muy cambiante, y que cualquier tipo de planificación puede modificarse dependiendo del clima, los caminos y las condiciones generales de la ciudad. Sin ir más lejos, arranqué con este post desde el aeropuerto de la ciudad, con un vuelo reprogramado para un día después, debido al clima. Si van a realizar excursiones, si tienen algún plan, tengan en cuenta que siempre pueden tener que reorganizarse. En invierno, el clima juega un papel fundamental a la hora de realizar cualquier itinerario.
Llegamos a Tromso con calles repletas de nieve y un pronóstico bastante malo. Un consejo que puedo darles es que intenten venir ligeros de equipaje. Nosotros decidimos dejar nuestras valijas en el aeropuerto de London Luton, desde donde salió y hacia donde vuelve nuestro vuelo, que nos salía lo mismo que pagar para traerlas con nosotros (viajamos con Wizz Air, que permite viajar con equipaje de mano o facturar adicional). Nosotros vinimos únicamente con nuestras mochilas y facturamos un carry de 10kg con algunas mudas de ropa extras. Fue la mejor decisión que pudimos tomar. El clima hubiese dificultado mucho movernos desde el aeropuerto hasta el centro con 20kg extra encima.
Con respecto al idioma, nos sentimos bastante cómodos tratando con la gente: todas las personas que se encontraban en algún puesto de atención al cliente hablaban inglés a la perfección. Siempre nos trataron con mucha paciencia y nunca tuvimos problemas para hacernos entender. Con respecto a los carteles, avisos o incluso a los productos que compramos en el supermercado, siempre recomiendo chequear con Google Translate. Se pueden bajar el idioma noruego en el celular para poder traducir todo lo que necesiten. Ya he contado en Twitter que por no usar el traductor nos hemos comido el pan crudo. Cosas que pasan. Mejor tener el Translate descargado para evitar confusiones.
Recomiendo también llevar un chip con internet móvil. Por lo general, lo recomiendo en todas las ciudades donde no conocen el idioma o donde es la primera vez que están. Tener la posibilidad de conectarse a internet y buscar algo siempre es útil. Incluso con el transporte en esta ciudad, es fundamental estar conectado. Nosotros compramos nuestro chip en Londres, algo que recomiendo si vienen desde ahí. Le cargamos 10 libras hace un mes y recién ahora gastamos la mitad de la carga. Ya haré un post al respecto, pero recomendable venir con eso ya resuelto. El aeropuerto de Tromso es chico y no vimos muchos servicios como para comprarlo acá.
Es porbable que Tromso haya sido el lugar más caro en el que estuvimos. No es para asustarlos, pero realmente hay varios factores que lo hacen un lugar muy poco amigable para los viajeros low-cost. Sin embargo, se puede hacer, aunque sea por algunos días. El gastito extra realmente lo vale en este lugar impresionante.
Primero que nada, el transporte público es caro pero, en algunas condiciones, necesario. Sentarse a comer es caro y no hay una gran variedad de restaurantes de comida rápida tampoco. En este clima, la mejor opción para recorrer es en excursión, salvo que la tengan muy clara manejando en estas condiciones climáticas. Los alojamientos en el centro son muy caros y no hay mucha alternativa de bajo presupuesto tampoco.
Los valores fueron una de las razones por las que nos quedamos tan pocos días. Realmente era para quedarse mucho más, pero nuestro bolsillo no está preparado para los costos de Noruega. No descartamos ahorrar y volver, obvio, que siempre es una buena alternativa cuando quedan cosas pendientes. Como les decía, cuando los lugares son tan lindos, el esfuerzo para venir siempre vale la pena.
Abajo voy a ir detallando cada gasto dividido por tipo, junto con nuestras recomendaciones.
Como les comentaba, los alojamientos súper céntricos de Tromso están lejos del bolsillo mochilero. Después de analizarlo mucho antes de nuestro viaje, para nosotros hay dos alternativas relativamente económicas para lo que es la ciudad:
Quiero contar puntualmente nuestra experiencia y recomendar nuestro alojamiento. Nosotros decidimos parar en la casa de Knut y Sally. Nos inclinamos porque, si bien era un poquito más caro, eran muy flexibles con el check-in y tenían muy buenos comentarios (son superhosts en Airbnb, algo que siempre tratamos de buscar en los anfitriones por seguridad). Su casa era tal cual las fotos e increíblemente acogedora. Cuando uno viaja en épocas de tanto frío, es una bendición llegar a un lugar cálido, con buena calefacción, con una cama cómoda, una habitación bien equipada. Este alojamiento superó nuestras expectativas. Y los anfitriones bien ganada tenían su fama en la página: nos trataron de diez, nos hicieron recomendaciones, compartieron la mesa con nosotros y nos contaron mucho sobre su país y su cultura. Realmente fue una experiencia maravillosa, mucho más allá del alojamiento en sí. Este es su perfil, por si quieren chequearlo. Tienen tres habitaciones: dos dentro de la casa donde ellos viven, con baño compartido, y otra que es independiente (se encuentra en el sótano) y cuenta con cocina, baño y living.
Si se registran en Airbnb desde mi perfil, además, consiguen un descuento en su reserva.
El transporte en Tromso es relativamente fácil de usar, si tienen las herramientas para hacerlo. Primero que nada es fundamental que tengan en el celular dos aplicaciones: TFT Mobillett y Troms Reise. Para utilizarlas van a necesitar internet en su teléfono.
TFT Mobillett es la aplicación que les va a permitir comprar tickets para el transporte público. Es muy práctica. Pueden poner de qué lugar a qué lugar van y les va a decir la zona (que por lo general es zona Tromso). El billete de bus para dicha zona sale 31,20 NOK (más o menos 3,10 euros) y lo pueden pagar directamente cargando su tarjeta en la aplicación. El billete que compran es válido durante una hora y media y les va a aparecer en la pantalla. Lo único que deben hacer luego es mostrárselo al conductor cuando se suben y listo. Tengan en cuenta que deben tenerlo disponible (es decir, tener el celular con batería e internet) por si realizan algún control. La aplicación también tiene opciones para comprar tickets para buses inter-country, para botes y para ferries. Los billetes también pueden comprarse en algunas paradas de bus (como la del aeropuerto), pero la aplicación es mil veces más práctica y sirve para cualquier recorrido que hagan (sacando el billete correspondiente).
Otra de las aplicaciones que les recomiendo tener en el celular es Troms Reise. Lo que tiene de bueno esta app es que te permite ver las paradas de bus que tenés cerca de tu posición actual. Así mismo, te deja ver qué buses pasan por esa parada, cuánto falta para que lleguen y qué recorridos hacen en el mapa. Teniendo en cuenta que el transporte público de Tromso no se encuentra en Google Maps, es fundamental tener esto para manejarse por la ciudad. Sobre todo cuando hay nieve, las paradas son chiquitas, a veces no tienen muy claros los recorridos y es bastante incómodo andar buscándolas o viendo por dónde van los buses. Lo chequean antes de salir y se ahorran tener que esperar en el frío o bajo la nieve.
El transfer del aeropuerto al centro estaba algo de 60 euros, por lo que tanto esto como los taxis estaban totalmente descartados durante nuestro viaje (en especial viajando tan livianos). También hay opciones para rentar coches, aunque en invierno no lo recomendaría, salvo que tengan buena experiencia manejando y se sientan confiados con este tipo de climas. En el centro la gente maneja bastante despacio, así que quizás para andar por la ciudad no tengan problemas, pero no sé si lo recomendaría para salir de excursión.
A esta altura de la guía, no hace falta que les diga que acá todo es caro. Sentarse a comer en un restaurante no es la excepción a la regla. Hay algunas opciones relativamente económicas como lo son Burger King o los puestitos que venden comida al paso (tipo hot dogs), pero si van a sentarse dentro de un local, lo más probable es que tengan un gasto de entre 15 y 20 euros, como mínimo, por persona. Se come bastante bien en linea general. Las bebidas son caras (4 o 5 euros la lata de gaseosa, 8 o 9 la cerveza), pero tienen la opción de pedir agua de grifo, que siempre genera un poquito de ahorro en un país tan caro. El agua de Noruega es pura y está en perfectas condiciones para tomarla; es normal en las casas beber del grifo.
Les dejo un listado de los restaurantes por los que pasamos/comimos, y algunos precios aproximados:
Si bien pasamos por algún restaurante, la mayor parte del tiempo optamos por cocinar en nuestro Airbnb. Hay varias cadenas de supermercados en Tromso y los precios son mucho más accesibles. Algunas cosas son particularmente caras: las pizzas congeladas, los dulces y las gaseosas tienen precios bastante elevados. Sin embargo, los fideos, el arroz, algunos congelados e incluso los distintos pescados ahumados, nos parecieron con precios razonables para llevarlos.
No puedo decirles con exactitud cuánto gastamos por día de supermercado, aunque creo que también depende mucho de lo que lleven. Como comentaba, las gaseosas son carísimas (3,50 euros una coca de 1,75 litros, por ejemplo) y pueden hacer la diferencia en una compra; el agua es mucho más económica.
Algunos precios de cosas básicas que compramos para preparar:
Hablando con nuestros hosts de Airbnb, nos comentaron que la ciudad tiene dos inviernos. ¿Por qué? Uno de ellos es durante lo que se conoce como Noche Polar, cuando en la ciudad no sale el sol (sólo hay claridad entre las 11 y las 15 horas, más o menos); desde mediados de noviembre hasta mediados de enero. El otro comienza cuando ya tienen luz solar, que hace que la experiencia sea bastante distinta.
Sea cual esa el “invierno” durante el que viajen, tienen que tener el cuenta que el factor luz solar también influye a la hora de recorrer un lugar. Incluso el cuerpo se siente de alguna manera cansado y se adecua a los horarios de claridad. Si van a planificar recorridos, intenten dejarse un día extra para acomodar las actividades con un poco menos de exigencia.
Con respecto a la ropa, lo peor de todo son la nieve y la lluvia. Nosotros no tuvimos un frío tan terrible, pero las temperaturas pueden estar, en esta época, por debajo de los -10 grados. ¿Los infaltables? Medias, calzas y camisetas térmicas, guantes a prueba de agua, y una buena campera impermeable. Los zapatos para nieve son la situación ideal, pero sabemos que mucha gente no tiene. Si les sirve comprar, en Europa hay mucha oferta y los precios no son disparatados. Si no, nuestros hosts nos prestaron unos clavos para nuestros zapatos; es como una goma que se calza a la suela. Si pueden comprar el spray para impermeablizar el calzado, también puede ser una buena idea.
Nosotros compramos las camperas y la ropa térmica en Decathlon, una cadena que está en casi todo Europa. Si pasan por ciudades como Madrid, Londres o Berlín, van a encontrar estos locales que tienen ropa de la marca Quechua o similares a muy buen precio. La calidad es buena y para que se den una idea, hemos comprado camisetas térmicas por 6 o 7 euros, calzas por 10 euros, dos pares de medias térmicas por 5 y las camperas por menos de 50 euros (son impermeables y con el interior de pluma desmontable, por lo que pueden usarse también cuando no hace tanto frío).
Como les comentaba, si van pocos días o paran en algún lugar donde puedan lavar la ropa, un carry es el escenario ideal. Salvo que se trasladen a su alojamiento en auto o que estén con mochilas o equipaje pequeño, andar con la valija en la nieve es una tarea complicada. Los buses permiten equipaje hasta de 20kg por lo que leímos, pero subir con la valija y la nieve no parecía algo muy cómodo. Incluso el que va y viene al aeropuerto siempre lo encontramos bastante lleno.
Primero que nada, la tarjeta de transporte que se utiliza en Londres es la Oyster, y probablemente sea la forma más fácil de manejarse siendo visitantes. Antes los buses aceptaban monedas, pero desde mediados de 2014 se implementó sólo poder pagar con tarjeta. Dichas tarjetas pueden ser la Oyster, las contactless (que en Argentina aún no son muy populares) o mediante el uso de alguna app de pago como lo son Google Pay o Apple Pay. Yo puntualmente voy a contar sobre la tarjeta de transporte, que fue el medio que utilizamos nosotros.
Para el bus, deben simplemente pagar al subir, apoyando la tarjeta en el lector, ya que el mismo tiene una tarifa fija. En el metro, en cambio, el valor depende de dónde se bajen, por lo que deben tocar la tarjeta en el lector tanto para entrar como para salir.
Pueden comprar la Oyster en las mismas estaciones. El valor de la tarjeta es un depósito de 5 libras, que luego les dan si deciden devolverla. Hay varias formas de cargar la Oyster, pero para nosotros las más sencillas de utilizar fueron dos: a través de las máquinas que van a encontrar en todos los metros y mediante la aplicación oficial de transporte. La primera es útil, en especial si deciden sacar un abono por día o semana. Pero la aplicación es súper útil si deciden usar el “pay as you go” y no están muy cerca de una estación.
Travelcard vs. Pay as you go
¿Qué diferencia hay entre estos métodos de pago?
La travelcard es un pase que puede ser diario, por dos días, tres o semanal, y que permite realizar viaje ilimitados dentro del período de validez. Aunque compren una travelcard, tendrán que tener la Oyster. Lo que deben hacer es comprarlas directamente en las máquinas y se la “cargan” a su tarjeta. Podrán viajar ilimitadamente en los días que la misma sea válida, y para las zonas que sea válida (ya explicaré esto más adelante).
El pay as you go implica pagar por los viajes que hacemos, con una tarifa específica que, en el metro varía según el viaje y la hora. El bus tiene una tarifa fija de 1,50 libras. Básicamente lo que se hace es un top-up (carga) de dinero en la tarjeta, que puede ir renovándose a medida que viajan.
Zonas de transporte y horarios
El metro de Londres está dividido en seis zonas diferentes, que se reflejan en los precios de los boletos. También otra variante en el precio del viaje es el día y horario en que lo realicen.
Acá un mapa actualizado del metro de Londres (pueden hacer click para verlo más grande). Si son de la vieja escuela como yo, recomiendo siempre buscar los mapitas en las estaciones para tener a mano las zonas y toda la info que necesiten. Actualmente también muchas estaciones se volvieron accesibles (agregaron ascensores), por lo que también está bueno tener a mano esa info por si la necesitan por cuestiones físicas, porque viajan con equipaje, etc. Si prefieren lo digital, la app de Oyster es una buena herramienta para tener a mano y consultar los viajes que quieren hacer. Lo único malo de la app es que necesitan tener conexión a internet.

Hay algo muy importante para tener en cuenta, que son los horarios en los que viajan. Londres tiene una tarifa diferenciada para los viajes en peak time (la hora pico) u off-peak (fuera de la hora pico).
El peak time tiene por lo general que ver con los horarios laborales, donde el metro está más congestionado: de 06:30 a 09:29 y de 16:00 a 18:59, de lunes a viernes (dejando fuera de esta regla tanto fines de semana como feriados). Esto está bueno para el turismo, ya que si consiguen acomodarse los horarios seguro se ahorran algo de plata en el pay as you go. Además, siempre van a viajar mejor off-peak, cuando evitan toda la gente que va a trabajar. El metro de Londres en horas pico tiene excelente frecuencia, pero nadie se salva de viajar apretado.
Acá va una tabla con los precios actuales de Diciembre 2018:
Fíjense lo barato que es viajar fuera de las zonas céntricas en off-peak. Es ideal si deciden parar fuera del centro, que es más económico, y conocer algunas de las atracciones más alejadas como pueden ser Wembley, Kew Gardens, Wimbledon o Greenwich. También pueden moverse con bus a alguna de las estaciones de la zona 2 y de ahí seguir, saliendo el viaje menos que si tienen que pagar por un viaje a dicha zona.
¿Cómo saber qué me conviene sacar?
Siempre depende de la cantidad de días que vayan a estar en la ciudad y dónde se estén alojando. Quizás si están en una zona muy céntrica no necesiten viajar mucho y el top-up sea de pocas libras. Si se alojan lejos de un metro o en una zona alejada, quizás una travelcard sea una buena opción.
Si prefieren no caminar, sin dudas recomiendo la travelcard. Para las zonas 1 y 2 sale 35,10 libras y es válida por 7 días, pero pueden subirse y bajarse sin pensar en si es una estación, dos o cinco. Lo único que deben chequear son las zonas, sino tendrán que pagar la diferencia al salir del metro (me pasó utilizando el Overground). Pero en general si van a hacer turismo intenso, la travelcard es una buena opción.
Si van a viajar un poco más relajados, o si les gusta caminar, sin dudas el pay as you go es una buena modalidad. Incluso tienen el daily cap, que seguro les va a ahorrar algunas libras. ¿Qué es? Básicamente hay un tope del gasto máximo que pueden tener por día. Si superan ese monto en el día, el transporte comienza a ser sin cargo. Nosotros actualmente estamos en la zona tres y, por lo general, tenemos que tomar un bus y un metro para ir al centro, por lo que el daily cap nos hizo ahorrarnos bastante plata. En la tabla que compartí antes pueden ver cuales son los topes diarios, dependiendo de la zona por la que se muevan. También hay topes semanales si se quedan más tiempo; todo depende de cuánto y cómo vayan a viajar.
Si chequean en la aplicación, van a ver que en los movimientos de la tarjeta les explica por qué no les cobró nada:

App para pay as you go:
Como comenté anteriormente, TFL tiene una aplicación para la Oyster que resulta muy práctica. Si no están parando cerca de una estación de metro, donde por lo general es sencillo cargar la tarjeta, pueden hacerlo directamente por la aplicación. Simplemente cargan el número de su Oyster, escanean su tarjeta de crédito, ponen los datos y listo. Pasados los 30 minutos, cuando toquen la tarjeta para viajar, el dinero se acredita automáticamente (además de hacer el descuento que ya hace por el viaje).
La aplicación también cuenta con información de transporte y el Journey Planner, donde pueden poner de dónde a dónde van y calcular la tarifa y demás. Además van a tener acceso a todos los movimientos de su tarjeta, cuánto gastaron y cuánto saldo les queda disponible.
La única contra que se me ocurre de la aplicación es que el mínimo para el top-up de la tarjeta es 10 libras, cuando en las máquinas el mínimo es 5 libras. Pero si están un par de días seguro necesiten más de 10 libras para viajar.
]]>Recibñi varias consultas sobre nuestro viaje a Sintra, por lo que me gustaría poner acá toda la información necesaria para que puedan visitarlo por su cuenta. Hay muchísimas excursiones que pueden contratar para ir en el día, pero nos pareció muy fácil organizarnos para visitarlo por libre.
Aunque puede visitarse en auto, nosotros elegimos hacerlo directamente en tren por una cuestión de comodidad. El viaje no es muy largo y el billete es bastante económico (2,20 euros por tramo, por pasajero). Lo pueden comprar directamente en las estaciones de Oriente o Rossio, que son desde las cuales salen los trenes a Sintra. Intenten hacerlo un día en el que el tiempo acompañe. Si el clima es bueno, van a tener vistas increíbles que se pierden si hay niebla, llueve o está muy nublado. Nosotros esperamos a que nos tocara un día soleado para aprovechar al máximo la excursión. La frecuencia de los trenes es muy buena, por lo que no creo que necesiten ir a la estación con mucha anticipación. Nosotros, si bien era temporada baja, viajamos en un tren que estaba lejos de estar lleno.
El viaje es bastante breve. En 50 minutos aproximadamente se van a encontrar en la estación de Sintra. A pocos pasos de ahí está el centro histórico, con algunos hoteles, lugares para comer y tomar algo y unas callecitas muy pintorescas que vale la pena recorrer. Como comentaba, nosotros viajamos en temporada baja; encontramos todo muy tranquilo, pero tengan en cuenta que en temporada alta puede haber mucha gente, por lo que recomiendo viajar temprano. Nosotros a las diez estábamos en Sintra. Después del mediodía, vimos como empezaba a aparecer gente.
La subida a los castillos puede hacerse de diversas maneras. Todo depende del presupuesto, el estado físico y las ganas que tengan de caminar. El camino de trekking es hermoso, pero realmente agotador. Si tienen pensado hacerlo, vayan con calzado cómodo y predispuestos, porque es una subida que cuesta (pero, en mi opinión, que vale mucho la pena). Si no quieren o no pueden hacer esfuerzo, hay micros que realizar este recorrido y que pueden sacar directamente estando ahí. También están los tuk tuk con conductor, que al parecer se volvieron muy populares en Portugal, que pueden llevarlos hasta arriba y bajarlos cuando quieran (aunque las tarifas pueden rondar los 30 euros por persona, les van explicando un poco la historia del lugar). Además hay vehículos pequeños para rentar y manejar ustedes.
Si eligen utilizar el micro, la linea 435 ofrece un buen servicio que se llama el Circuito Da Pena. Por cinco euros, pueden hacer el recorrido completo que va desde la estación de trenes hasta el Palacio de Monserrate. Es una buena alternativa si no quieren andar tanto y relativamente económica en comparación con tours y cosas similares.
En el Centro, además de disfrutar de los locales y las calles de esta ciudad preciosa, pueden visitar el Palacio Nacional, una de las primeras paradas en nuestro recorrido. Con una mezcla de arquitecturas increíble, es uno de los exponentes de la ciudad y sin dudas uno de los imperdibles. En esta zona van a encontrar muchísimos hoteles, lugares para comer, museos y otras atracciones turísticas como lo son el Palácio Valenças y la Fuente Mourisca. También van a encontrar el Jardín Botánico de la ciudad e increíbles zonas verdes apenas a unos pocos metros de la estación.
El camino de trekking no está super bien señalizado para encontrarlo, pero si van caminando por el pueblo se van a topar con una especie de jardín con un camino serpenteante que los lleva para arriba. Es ahí. Es largo y es cansador, pero seguro lo van a disfrutar. Pueden ir parando, incluso hay baños a mitad del camino y una máquina de café. Las vistas que ofrece de la ciudad, de los alrededores y de los castillos son fascinantes. Ojo igualmente porque en verano puede ser muy pesado. Nosotros lo hicimos con 14, 15 grados y terminamos en remera.
La primera parada del camino de trekking es el Castillos dos Mouros. Si quieren ingresar, la entrada cuesta 8 euros y puede visitarse todos los días. Ojo que el horario de verano es de 11 a 20 horas, pero en invierno se encuentra abierto sólo hasta las 18, y las admisiones son hasta una hora antes del cierre. Nosotros decidimos no entrar por una cuestión de tiempos, pero las vistas que ofrece también son maravillosas.
Luego, si siguen caminando hacia arriba, se van a encontrar con el Parque Da Pena, un increíble espacio verde donde se encuentra el castillo y otras atracciones. El ingreso al parque es de 7,50 euros, pero deben abonar 14 si quieren que incluya la entrada al castillo. A nosotros no nos pareció necesario, ya que las vistas desde afuera del castillo nos habían parecido suficientes para conocer esta zona maravillosa.
Hay mucho para ver en el parque, por lo que no es una excursión de medio día. Un día está bastante bien, aunque creo que debe ser un lugar encantador para pasar la noche y mucha gente elige hacerlo. Hay bastantes hoteles por la zona y también pueden aprovechar para ir cuando recién abre y todavía hay poca gente. Se consiguen algunos hostels a partir de 55 euros la noche (en base doble) y departamentos a partir de 80. Si deciden pasar la noche, hay algunas atracciones como el Palacio Da Regaleira o el Palacio de Seteais, con sus imponentes jardines, o el Convento de los Capuchinos, que está un poco más alejado pero que realmente es otro de los tesoros de la zona.
El Palacio Da Pena es, sin dudas, uno de los castillos más increíbles que vi. No sé si es su construcción, sus colores o las vistas que regala, pero realmente es algo maravilloso. Este lugar, que fue una de las principales residencias de la familia real portuguesa, tiene vistas de todos los alrededores y en diferentes direcciones. Tengan en cuenta que es acá donde se concentra la mayor cantidad de gente, por lo que es importante que se armen de paciencia. Si quieren sacar fotos, respiren profundo, porque es bastante complicado. El lugar además cuenta con una pequeña cafetería con patio donde pueden comprar algo para comer (tipo autoservice, a muy buen precio para ser un punto mega turístico) y disfrutar de las vistas fascinantes que tiene este lugar. Si pueden, tómense su tiempo en este lugar; vale la pena no sólo el castillo sino el parque en general, es precioso.
Nosotros regresamos alrededor de las 18 horas, porque estabamos super cansados después de la mega caminata, pero la verdad es una ciudad a la que podríamos haberle dedicado más tiempo. Sin dudas es una joya que merece una visita si pasan por Lisboa.
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