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paises nórdicos – #ArgieTravellers https://argietravellers.com Blog de viajes de dos argentinos viajeros Fri, 29 Dec 2023 18:36:54 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=6.9.4 https://argietravellers.com/wp-content/uploads/2018/06/cropped-Bandera_Argentina-32x32.png paises nórdicos – #ArgieTravellers https://argietravellers.com 32 32 Qué ver en Estocolmo https://argietravellers.com/que-ver-en-estocolmo/ https://argietravellers.com/que-ver-en-estocolmo/#respond Sun, 24 Jun 2018 19:56:37 +0000 https://argietravellers.com/?p=1607 Siempre sentí fascinación por los llamados países nórdicos. Creo que todos nos sentimos un poquito fascinados por estos países, que tienen estándares de vida únicos, paisajes soñados y una cultura más que interesante, sólo para nombrar algunas cosas. Si ya Islandia me había dejado encantada (y saben que es quedarme corta, todavía no encuentro una palabra que defina cuán maravillosa es Islandia), sabía que con Suecia la situación sería similar. Y Estocolmo, nuestra puerta de entrada a este maravilloso país, fue una ciudad que visitamos con poco tiempo, pero a la que definitivamente nos encantaría volver.

Estocolmo realmente nos dejó con esa sensación de acá me vendría a vivir mañana. Y eso que nos faltó conocer muchísimo. Hay algo encantador en la cultura sueca que difícilmente pueda explicar. Nuestra decisión de pasar fin de año fue una cuestión más que nada que cómo podíamos repartir mejor los días, pero la verdad que fue agradable. Lejos está de grandes despliegues, pero se vive un ambiente muy festivo desde Skansen, el parque sueco por excelencia, donde había música en vivo (y obviamente sonó Dancing Queen), comida, bebidas y muchísimos locales. La lluvia y el frío no fueron impedimentos para que la gente festejara el comienzo de un nuevo año, con un show de fuegos artificiales desde lo alto y una noche que terminó más temprano de lo que esperábamos.

Pero volviendo a Estocolmo en sí, les puedo decir que es una ciudad fascinante.

Desde la llegada al maravilloso aeropuerto de Arlanda, todo fue bastante ordenado. Nos subimos al Flygbussarna, que por 99 coronas suecas nos llevaba al centro de la ciudad, a pocas cuadras del hotel que habíamos elegido. El aeropuerto de Arlanda se encuentra a poco más de 40 kilómetros de la estación central de Estocolmo, y hay varias opciones para viajar desde el aeropuerto a la ciudad. El micro Flygbussarna fue lo más económico que encontramos. Las 99 coronas (un poquito más de 11 dólares) nos parecieron un buen precio frente al famoso Arlanda Express, un tren con vistas espectaculares que te lleva hasta el centro de la capital sueca por 280 coronas (casi el triple de lo que sale el bus). Obviamente, si no van con un presupuesto ajustado, el tren es la forma más rápida y cómoda de llegar. Sin embargo podemos hablar muy bien de los buses, que nos dejaron en la estación central en aproximadamente 45 minutos. Estos micros tienen una frecuencia de 10 minutos (que cumplen al pie de la letra) y los tickets pueden comprarse online o en las máquinas que se encuentran tanto en la estación como el aeropuerto. Un lujo. Y así, todo en Estocolmo parece funcionar igual de bien.

Habiendo hablado ya del precio del transporte al aeropuerto, habrán notado que los valores se encuentran bastante arriba de la media a la que nos tienen acostumbrados los típicos destinos europeos. Suecia es cara. No importa lo mucho que intentes ahorrar, visitar este país implica un gasto importante. Para nosotros, que ya estábamos encarando el final de nuestro viaje, la suba en los precios en el tramo de Islandia y Suecia la sentimos bastante (sobre todo viniendo de Europa del Este y los bálticos, donde el costo de vida es totalmente distinto). Como comenté cuando hablé de nuestro tiempo en Reykjavik y alrededores, es cuestión de ir con esto en mente, e ingeniárselas un poco para no gastar una fortuna. La realidad es que Estocolmo es una ciudad bellísima para caminarla, incluso en invierno, y hay algunas cuantas cosas que pueden hacerse de forma gratuita o por muy poca plata.

El transporte público en esta ciudad funciona maravillosamente, por lo que fue lo único que necesitamos para recorrer la ciudad. Aunque también pueden alquilar bicicletas o tomarse un taxi, puedo decir que el metro es una de las mejores formas de recorrer esta capital y aprovechar para conocer sus estaciones, que son una atracción en si misma. El ticket para un viaje individual sale entre 25 y 50 coronas suecas (entre 2,8 y 5,6 dólares). El pase para 24 horas cuesta unos 115SEK (aproximadamente 13 dólares), totalmente ilimitado. Si quieren, también pueden sacar por 72 horas a 230SEK (26 dólares) o por una semana por 300SEK (casi 34 dólares). Como verán, es más caro que en otras ciudades, pero tiene tarifas que convienen si tienen pensado usarlo mucho o quedarse varios días. Para moverse entre las islas es ideal.

En Estocolmo hay principalmente siete zonas, donde podemos encontrar actividades turísticas y cosas para hacer. Siendo algunas más populares que otras pero igualmente encantadoras, me gustaría hablar un poquito de cada una de ellas y contarles qué es lo que pueden hacer en cada lugar.

Gamla Stan: 

Si tengo que nombrar un rincón favorito en esta ciudad, sin dudas es el bellísimo centro histórico de Estocolmo. Qué belleza caminar el 31 por estas callecitas, con edificios del 1700 que parecen transportarnos en el tiempo, gente cantando, el frío, el olor a vino caliente y todos esos detalles de la fiestas europeas. Es probablemente la zona más visitada de Estocolmo, ambientada para el turismo. Hay muchísimos restaurantes, locales para comprar souvenirs (¡muchísimos!) y movimiento de gente.

  • Kungliga Slottet: este palacio es una de las atracciones más increíbles dentro de la ciudad viaja. Contruído sobre las ruinas del Castillo Kronor, tomó 57 años finalizarlo. Sin dudas vale la pena pegarle una visita. El ingreso cuesta 150 coronas suecas (aproximadamente 17 dólares) y la entrada es válida por siete días. Entre otras cosas, pueden ver el cambio de guardia, que se realiza a las 12:15 de lunes a sábados y 13:15 los domingos y feriados (de Mayo a Agosto), pero sólo los miércoles, sábados, domingos y feriados de Septiembre a Mayo. El Palacio es muy grande, y tiene muchísimas atracciones en su interior. Al frente se encuentra el Kungliga Myntkabinettet, que muestra una colección antigua de tesoros (entrada: 70SEK).
  • Stortorget: la “Gran Plaza” es la más antigua de la ciudad, en una de las zonas más atractivas y fotografiadas de Estocolmo. Entre otras cosas, aquí es donde se lleva a cabo el mercadillo navideño de la ciudad. La visita es totalmente gratuita, y van a encontrar muchos locales por la zona para comer o tomar algo. Aquí se encuentra también el Nobelmuseet, donde se presenta la historia de los premios Nobel y sus invenciones. La entrada tiene un costo de 11 dólares.
  • Storkyrkan: conocida como Iglesia de San Nicolás, no es sólo la catedral más antigua de la ciudad, sino el edificio más antiguo. Donde alguna vez se celebraron bodas reales y coronaciones, van a poder encontrar tesoros y detalles llenos de historia, con un estilo barroco que obliga a mirar para todos lados. El ingreso cuesta 40SEK (4.50USD) y es de 9 a 16hs.
  • Librería de Ciencia Ficción: probablemente otro de los rincones especiales de esta ciudad, sobre todo para fanáticos del género. Si quieren conseguir novelas gráficas o cómics (hay tanto en sueco como en inglés), este lugar es ideal. Incluso si no tienen pensado comprar nada, vale la pena la visita.

Norrmalm:

Este fue el barrio que elegimos para alojarnos. ¿Por qué? Simple: acá se encuentra el acceso a la estación central, muchísimos locales y lugares para comer, y una excelente conexión con el resto de la ciudad. Es una zona moderna, con vida y con muchas opciones de hotelería (y más barato que quedarse en la zona de Gamla Stan). Sin dudas volveríamos a elegir este barrio para quedarnos. Nuestro hotel, el Hobo, tenía una ubicación privilegiada y con muy buen acceso a la ciudad vieja.

  • Stockholms Centralstation: la Estación Central de Estocolmo es una atracción en sí misma. Siempre disfruto de recorrer las estaciones centrales europeas, ver el movimiento de gente, los locales y sus detalles. Además, acá van a tener acceso al famoso metro de Estocolmo, cuyas estaciones son un espectáculo en sí mismas. ¿Algunas que recomendamos visitar? Además de T-Centralen, las estaciones más coloridas son Solna CentrumStadionKungsträdgården, Radhuset Tekniska Högskolan, aunque realmente todas tienen sus detalles y, mientras pasean por la ciudad, pueden deleitarse con obras de arte y paredes llenas de colores y detalles.
  • Centro Comercial Gallerian: este shopping se encontraba muy cerca de nuestro hotel y, además de algunas muestras de arte, tiene un supermercado y distintos locales. Hay muchos shoppings en la zona de Norrmalm, así como locales diversos sobre la avenida Hamngatan, donde van a encontrar marcas conocidas, lugares para comer y mucho movimiento.
  • Kulturhuset: la Casa de Cultura de la ciudad es un edificio increíble, con cinco pisos que contienen obras y espectáculos de teatro, librerías internacionales y el famoso Café Panorama en su quinto piso que, además de maravillosas vistas de la ciudad, sirve muy buenas comidas. Es muy recomendable para averiguar qué eventos se están llevando a cabo. Realmente, uno de los lugares públicos más destacados de esta zona, en uno de los lugares más vivos de la ciudad.
  • Kungsträdgården: es un parque bellísimo (donde los deja la estación de subte). Aquí hay lugares para comer (encontramos una muy buena hamburguesería) y en época de fiestas encontrarán una pista de patinaje sobre hielo al aire libre y algunos mercaditos.

Djurgården:

Si son fanáticos de los museos, en Djurgården se van a encontrar con el paraíso. Es sin dudas una zona encantadora, que en primavera y verano debe ser un paraíso: parques, árboles, vistas al agua, tranquilidad, lugares para caminar. En mi opinión, otra de las zonas más lindas de la capital y que todas las grandes ciudades deberían tener. Sólo menciono algunos museos, pero la lista es realmente larga, hay muchas opciones y por lo general recomiendo ir a la oficina de turismo y chequear cuáles son los que más curiosidad o interés despiertan en ustedes.

  • Skansen: por lejos, uno de los museos más originales que van a encontrar: el primer museo al aire libre del mundo. Básicamente, el concepto es una Suecia en miniatura, donde pueden ver pueblos, naturaleza, comercio y detalles de la cultura sueca. Además, es aquí donde los habitantes de Estocolmo se reúnen a celebrar el Año Nuevo, con música en vivo, comidas y fuegos artificiales. Un verdadero símbolo de la ciudad. Como su sitio anuncia, se encuentra abierto todo el año, pero los precios y horarios varían según la época, por lo que es recomendable chequearlo directamente en la web oficial. Adentro van a encontrar muchísimas cosas: un zoológico, un aquario, talleres y exposiciones relacionadas con la cultura local.
  • Vasamuseet: otro de los museos más populares de Estocolmo, y sin dudas uno de los must de la ciudad para quienes aprecian este tipo de exposiciones. Acá se expone la embarcación Vasa, el gigante sueco que fue el orgullo de la corona. Hay muchas exhibiciones navales, modelos a escala y detalles sobre la época. Hay tours guiados cada 30 minutos. La entrada cuesta unos 130SEK.
  • Moderna Museet: el museo de Arte Moderna de Estocolmo tiene una colección impresionante de fotografías, videos, pinturas y diferentes obras. Entre los artistas destacados se encuentran Picasso, Dalí y Warhol, así como artistas contemporáneos locales. El ingreso cuesta unos 120SEK, y es interesante chequear tanto las exposiciones bajo techo como aquellas que se encuentran al aire libre. Una buena data es que el ingreso es totalmente gratuito los viernes de 6pm a 8pm.
  • Nordiska Museet: uno de los museos más grandes de la historia de la cultura sueca. Dentro de un edificio de una estructura única, van a encontrar una colección de objetos de todo tipo de la historia del país. La entrada cuesta 100SEK por adulto (los niños entran gratis). Cerquita está el Spiritmuseum, dedicado a la relación del país con las bebidas alcohólicas; distinto e interesante.
  • ABBA: The Museum: un clásico sueco, de una de las bandas más importantes en su historia. Es un museo extremadamente interactivo, que puede resultar interesante incluso para quienes no son fanáticos de la banda. La entrada cuesta 195SEK. Es algo caro, por lo que quedará en cada uno evaluar si quieren o no darle una oportunidad.
  • Jardín Botánico: un lugar que vale la pena caminar, como en la mayoría de los jardines botánicos de las ciudades. Van a ver distintos tipos de cultivos, plantas y flores en un ambiente relajado.
  • Gröna Lund Tivoli: este bello parque de diversiones tiene unas 30 atracciones a las que pueden subirse durante su visita. Las entradas varían dependiendo de la cantidad de atracciones a las que quieran ingresar (310SEK por ingresos ilimitados, si mal no recuerdo) y suele estar bastante lleno, pero para los fanáticos de este tipo de atracciones, es una buena alternativa para visitar, sobre todo si viajan con nenes chicos (o no tan chicos).

Södermalm:

Este es conocido como el barrio cool de Estocolmo. Imaginate San Telmo meets Plaza Serrano. Hay galerías, pubcrawl y muchos de esos toques bohemios que hacen famoso a este lugar, pero también van a encontrar muchos lugares residenciales donde viven locales y llevan adelante su rutina.

  • Fotografiska: para los fanáticos de la fotografía, esta galería es un must. Además del magnifico edificio, van a poder visitar exposiciones tanto permanentes como temporales. La galería ofrece cursos de fotografía y también son el escenario de algunos conciertos. Sin dudas, uno de los lugares más cool de la ciudad. El ingreso es de 120SEK.
  • Bares: Este barrio es bastante famoso por la oferta de bares que pueden encontrarse. Si están para hacer un pubcrawl, sin dudas están en la zona correcta. Recomendable ir a Medborgarplatsen, una zona donde van a encontrar muchos rooftop bars y lugares copados para tomar una copa.
  • Spårvägsmuseet: este museo de transporte es una opción interesante para conocer un poco más sobre la historia de la ciudad. Desde viejos carruajes hasta tranvías, van a poder observar distintas piezas y variedades de vehículos a lo largo de los años. El ingreso es de 50SEK.
  • Leksaksmuseet: museo de juguetes, con trenes a escala, aviones y todos esos detalles que pueden entretener tanto a grandes como a chicos. Habiendo ido al museo anterior, el ingreso es gratuito.

Östermalm:

Este barrio es uno de los más activos por las noches. No tuvimos una gran oportunidad de recorrerlo, pero sabemos de algunas atracciones que se encuentran en él y que pueden visitar en su tiempo allá.

  • Historiska Museet: 10 mil años de historia sueca en un sólo lugar. Este museo de Historia es un lugar increíble para quienes desean conocer el pasado de los lugares que van visitando. Historia de los vikingos, muestras de textiles… Hay un sinfín de cosas para apreciar. El ingreso cuesta unos 100SEK.
  • Biblioteca Nacional: contiene una basta colección de ediciones de textos en Suecia desde 1661. Se encuentra en un parque donde uno puede pasear y a su vez admirar una colección fantástica de otra parte de la historia de este país maravilloso.
  • Armémuseum: un museo sobre los horrores de la guerra, los instrumentos y reconstrucciones en tamaño real de la vida medieval. Interesante si le gustan este tipo de cosas. El ingreso es de 80SEK.

Kungsholmem:

Un barrio relajado y residencial, pero sin dudas con lugares hermosos para caminar, para comer y para descansar. Es realmente una zona encantadora por donde pueden tomarse cruceros, apreciar las construcciones y disfrutar de esa onda tan relajada que tiene esta ciudad. Si pasan por esta zona, imposible no pegarse una visita por el Stadshuset: el ayuntamiento de la ciudad se destaca por su estructura. Además de ser un emblema de la ciudad, es la casa de oficinas municipales, además de diversos eventos.

Vasastan:

Es otro barrio más bien residencial, pero donde se encuentran muchos hoteles y hay un gran despliegue de arquitectura y rincones tradicionales. Es otro de esos lugares para caminar tranquilo, descansar y rodearse de la vida y las tradiciones de los locales. Algunos lugares que pueden visitar acá:

  • Galerías de arte: tanto Bonniers Konsthall como Sven-Harrys Konstmuseum alojan exposiciones de arte temporales relacionadas con distintos aspectos de la cultura sueca. Si el arte es lo suyo, no pueden dejar de pasar por este barrio. Las entradas se encuentra entre 80 y 100 coronas suecas.
  • Observatorielunden: uno de los parques más encantadores de Estocolmo se encuentra en Vasastan, donde se encuentra el Observatorio, que hoy es parte de la Universidad de Estocolmo. Un lugar ideal para relajarse cuando el clima acompaña.

Algo que mucha gente me preguntó cuando volví es si no me había congelado. ¿Hacía frío? Sí, un montón. ¿Nos impidió conocer y pasarla bien? Para nada. Siempre digo lo mismo: con el paso de los viajes, aprendimos algunas cosas. Saber qué llevar en la valija sin dudas fue una de ellas. Si están pensando visitar los nórdicos en invierno, van a tener que preparar mudas de ropa acorde al clima. Ya armaré un post aparte para no aburrirlos con esto ahora, pero el frío se soporta muy bien si van preparados. Lo único que van a tener que considerar es que los días son bastante más cortos, por lo que quizás deban reducir un poco las actividades, o adecuarlas a la época del año. Hay algunos barrios que son tan encantadores de día como de noche, y que vale la pena visitarlos en cualquier momento.

Con respecto al idioma, los suecos hablan muy buen inglés y no tuvimos problema para comunicarnos. Además siempre nos trataron muy bien y con muchísima educación, algo que siempre es agradable al viajar. El servicio al cliente siempre fue óptimo, tanto en los hoteles como en los cafés, los restaurantes y los locales que visitamos. No duden en darse una vuelta por la oficina de turismo: a nosotros muy amablemente nos explicaron cómo y dónde festejaban el año nuevo y nos ayudaron a armar los planes para esa noche, por lo que seguramente van a poder resolver cualquier duda o inconveniente que puedan tener al visitar la ciudad.

Acá les dejo un mapa de Google con todas las atracciones mencionadas anteriormente, para que puedan llevarlo con ustedes y sacarle máximo provecho a esta hermosa capital nórdica.

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Ver auroras boreales en Islandia https://argietravellers.com/ver-auroras-boreales-en-islandia/ https://argietravellers.com/ver-auroras-boreales-en-islandia/#comments Thu, 08 Feb 2018 19:59:36 +0000 https://argietravellers.com/?p=913 Cuando hablo de haber cumplido sueños en el pasado viaje, sin dudas haber visto una aurora boreal por primera vez encabeza la lista. Era algo que quería hacer desde que tengo uso de memoria. Aunque había ido a Europa antes, nunca se me había pasado por la cabeza visitar un lugar donde pudiera hacerlo. Sobre todo en invierno, sabiendo las temperaturas que manejan los países nórdicos.

Sin embargo, los sueños están para cumplirse. Y después de hablar un poco, coincidimos con mi novio que los dos queríamos ver una aurora boreal. No sabíamos bien dónde, no sabíamos bien cómo, pero empezamos las averiguaciones pertinentes para hacerlo. Islandia siempre había sido un destino al que había mirado con cariño, como ya comenté antes, pero evaluamos también otras opciones: Tromso, Kiruna, Rovaniemi… La lista es larga. Ninguna terminaba de convencernos, ya fuera por precio, distancias, transporte… Estuvimos mucho tiempo analizando las posibilidades, y por un momento todo quedó en la nada.

Entonces apareció Islandia, con sus vuelos de Icelandair a un precio que nos parecía bastante bueno, encontramos un hostel dentro del presupuesto, y las fechas nos cerraban entre la Navidad en Praga y el último destino, Estocolmo. Teníamos tantas ganas de cumplir ese sueño.

Ya fue, lo hacemos.

No les puedo explicar la ansiedad después de emitir los pasajes. Mirar el pronóstico de auroras semanas antes, incluso sabiendo que los resultados aparecen sólo para las próximas 72 horas. Mirarlo tres días antes, aunque había leído que el hecho que haya actividad no implica que puedan verse. De verdad, no saben la ansiedad que manejaba en los destinos previos. Era como estar a un pasito de cumplir un sueño viajero enorme, sin saber muy bien qué podía pasar y dependiendo, única y enteramente, de las condiciones climáticas.

El mismo 27 de diciembre que llegamos, decidimos programar la excursión que nos iba a llevar lejos de Reykjavik, si el clima acompañaba, para poder apreciar este fenómeno. Como algunos quizás saben, hay una serie de condiciones que tienen que cumplirse para poder ver una aurora boreal. Islandia es uno de los destinos más elegidos para verlas, ya que se dice que pueden verse auroras unos 280 días al año. La actividad geomagnética (Kp)  indica cuando es más probable que las auroras aparezcan (cuanto más alto, más probable es), aunque esto no es suficiente. También es importante contar con cielos despejados y oscuridad, para poder apreciarlas mejor. La luna, cuanto más pequeña, también beneficia a la visualización. Todas estas cosas nos las fueron contando en el camino a nuestro destino, una excursión para ver las auroras que arrancó a eso de las 22 horas. Hay algunos hoteles que incluso cuentan con servicio de despertador para verlas sin tener que andar despierto a altas horas de la noche. Una locura.

Si son ansiosos como yo y les copan estas cosas, la página del Servicio Meteorológico de Islandia es algo que no les puede faltar en el viaje. Es entretenida para ver y estar al tanto de la actividad. Igualmente, tengan en cuenta que el que diga low no quiere decir que no se vayan a ver, como tampoco implica que un indice alto sea sinónimo de ver las auroras sí o sí. Como comentaba, depende de muchas cosas, así que no tienen más que chequear el pronóstico y cruzar los dedos, prender velas o repetir cualquier rezo que les de resultado.

Lo más importante es encontrar un lugar bien oscuro para poder ver bien la actividad en el cielo, por lo que es prácticamente un requisito alejarse de Reykjavik para poder apreciarlas. Contratamos la excursión por Reykjavik Excursions. El bus nos pasó a buscar por la parada del bus número 10 (casi en la puerta de nuestro hostel) y arrancamos pronto un trayecto hacia el sur del país. Yo estaba, más o menos, saltando en mi asiento, olvidándome de la cámara, de ponerme los guantes, de calzarme el gorrito de lana… 

Y cuando nos empezamos a alejar de la capital, por esas rutas blancas de extensión infinita, nuestra guía nos avisó que a nuestra izquierda empezaban a verse las primeras luces del norte.

Casi se me pianta un lagrimón.

Lamentablemente, como en todas excursiones compartidas, a mucha gente se le ocurre prender los teléfonos para sacar fotos, o incluso mandar whatsapps (sí, mientras afuera había una aurora boreal un tipo se puso a mandar un mensaje de whatsapp, es un ejemplo real). ¿Un consejo? Dejen un rato las cámaras, los teléfonos, todo. Olvídense. Disfruten. Estas cosas y estas suertes se dan pocas veces en la vida y a veces, por tener la foto, dejamos en segundo plano los espectáculos mágicos que estamos presenciando. Son cosas únicas, y el recuerdo más lindo que nos queda es mirar el cielo y decir mirá lo que es eso, estoy acá, estoy viviendo esto de verdad. Ya habrá tiempo para las fotos.

Llegamos al sur de Islandia y las luces seguían brillando en el cielo. Incluso con una luna llena, pudimos ver las luces del norte gracias a un cielo despejado y una Kp relativamente alto. No dábamos más de la felicidad. De verdad. Es algo tan raro, tan único, que me cuesta explicarles la sensación de tenerlo ahí. Y habernos sacado toda esa ansiedad la primera noche fue lo mejor que nos pudo pasar. Ya estábamos ahí y se estaba cumpliendo un sueño enrome. 

En el bus nos dieron algunos tips para poder sacar algunas fotos, e incluso prestan los trípodes para poder tomar las propias (si no tienen trípode o algún lugar para apoyar la cámara, lo más probable es que no salgan muy bien). Con una exposición larga o la app correcta (recomiendo Northern Lights, una cámara para iOS que nos recomendó nuestra guía), pueden llegar a capturar el momento bastante bien. De nuestro tour aprendimos un pequeño truco para poder sacarse una foto ustedes con las auroras: una linterna. Simplemente, con la larga exposición, tienen que alumbrar rápido una vez a las personas y después dejar que la cámara haga lo suyo. Nos tomaron la foto que comparto, donde yo soy más o menos un fantasma. Si se quedan bien quietitos durante lo que dura la toma, lo más probable es que les salga mejor que la mía. Si les interesa mucho llevarse la foto, recomiendo que googleen los tips para sacarlas de acuerdo a la cámara que tienen. Hay muchísimos instructivos que, si tienen la paciencia de leerlos, pueden ser útiles. Y si no tienen trípode, busquen alguna piedra para apoyar bien la cámara y van a estar bien. La mayoría de las fotos que tomé fueron de ese modo.

No puedo dejar muchas fotos ya que la verdad es que no me preocupé mucho por ellas. No quise hacer cola para usar el trípode, ni tampoco pude hacer muchos malabares para sacar una fotografía. Las que les dejo son las que pude sacar antes que se me congelaran los dedos de las manos (estábamos por debajo de los 10 grados bajo cero, a la medianoche y en un lugar abierto, así que se pueden imaginar el frío). Después guardé la cámara y me dediqué a disfrutar de un espectáculo que, sin dudas, espero volver a presenciar alguna otra vez. La próxima quizás me tome más tiempo para sacar fotos más decentes. En este la verdad que estaba tan ensimismada y entusiasmada que casi me olvidé de llevarme una buena. 

Si programan la excursión, la mayoría de las compañías avisan si las condiciones climáticas son las apropiadas para hacer el recorrido. Si hay lluvias o cielos encapotados, lo más probable es que se suspenda y la reprogramen para el día siguiente, o hasta que las condiciones sean aptas. Si no llegan a ver auroras durante su estadía, con Reykjavik Excursions tienen un voucher válido por un año para volver y hacerlo en algún otro momento. Y les aseguro qué, después de estar en Islandia, van a querer cualquier excusa para volver; así que por lo menos se llevan un consuelo si no llegan a presenciar este espectáculo.

Excursiones hay muchísimas. Nosotros sacamos una por 60 euros, que incluía el transporte y todas las cortesías, trípodes y detalles que comenté. Hay de todo. Algunas también incluyen comidas, otras pueden hacerse con motos de nieve, algunas otras en un barco. Todo depende del presupuesto que manejen. Personalmente recomiendo Reykjavik Excursions (les dejo el sitio web por si quieren chequear los tours), ya que todo salió más que bien, pero hay infinidad de compañías que realizan este tipo de excursiones. Es cuestión de Googlear o, si no les interesa ir con todo programado desde acá, consultar en los hoteles. En la recepción del nuestro, el Hlemmur Square, había muchísimos folletos y opciones entre las que elegir. Otra opción, si están cancheros con el manejo, es alquilar un auto, pero también tienen que procurar analizar bien dónde pueden conseguir la mejor visibilidad de auroras (algo que, con excursión, te olvidás).

Y hoy, más de un mes después, me acuerdo siempre de ese tema del que habla Jens Lekman, un cantautor sueco, que decidió nombrar Sky Phenomemon. En mi mente sonaba esa canción. Y mientras veíamos el cielo nocturno teñirse de verde y rosa, pensaba en lo hermoso que es viajar y descubrir todas las maravillas que nos regala el mundo.

Si tienen la posibilidad de programar una cacería de auroras, les aseguro que no se van a arrepentir. Es sin dudas algo que hay que hacer por lo menos una vez en la vida.

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