recaptcha-in-wp-comments-form domain was triggered too early. This is usually an indicator for some code in the plugin or theme running too early. Translations should be loaded at the init action or later. Please see Debugging in WordPress for more information. (This message was added in version 6.7.0.) in /home2/hyjcdvmy/public_html/wp-includes/functions.php on line 6131updraftplus domain was triggered too early. This is usually an indicator for some code in the plugin or theme running too early. Translations should be loaded at the init action or later. Please see Debugging in WordPress for more information. (This message was added in version 6.7.0.) in /home2/hyjcdvmy/public_html/wp-includes/functions.php on line 6131El menú del local es simple y acotado, pero las dos variedades de hamburguesa que pedimos estaban buenísimas. Mucha carne, rico pan y buena combinación de sabores. A esto, hay que sumarle que tienen variedad de cerveza Cabezas, una de mis preferidas de Uruguay. Sumando a eso que tenían la variedad Pumpkin Ale, no podíamos pedir más.
El ambiente es muy tranquilo y relajado. Buena música de fondo y una decoración más bien rústica, que va muy bien con su ubicación en el corazón del barrio histórico, a metros del Portón de Campo (La dirección es Paseo de San Miguel, Puerta 81).
Había poca gente la noche que fuimos, noche de sábado fuera de temporada, y nos atendieron enseguida. La noche no se prestaba para ir al patio que tienen disponible para comer, así que elegimos una de las mesas con sillones al frente del local.
Como comentaba, la carta es sencilla: hay cinco tipos de hamburguesas diferentes (una de ellas de lentejas, vegetariana), que vienen acompañadas de papas rústicas. El precio es de 390 uruguayos, algo caro para una hamburguesa, pero Colonia no se caracteriza en sí por sus precios económicos. Quedamos más que satisfechos con el plato (habíamos ido con mucho hambre y, aún así, no pudimos terminarnos las papas), por lo que el precio nos pareció correcto para lo que es la ciudad. Pueden pedir también la porción de papas sola, y tienen también unas bruschettas con salmón ahumado y nuggets de pollo. Así de simple es la carta, y sin embargo suficiente si lo que vas a buscar es una buena hamburguesa.
Con respecto a la cerveza, cinco variedades embotelladas (de Cabezas) y tres variedades de cerveza tirada aportan una linda gama de bebidas para acompañar el plato. También tienen algunos tragos y vinos que ni nos molestamos en mirar, porque el combo para nosotros es siempre hamburguesa casera más una buena cerveza. No falla, ni lo hizo esta vez. El precio de la cerveza es de 180 uruguayos, correcto para el tamaño y la marca.
Comimos quizás más apurado de lo que debíamos y no llegamos a probar el postre, pero tienen una pequeña variedad de opciones. Nos recomendaron muchísimo la cocada de damasco. Tendremos que volver a Colonia para probarla, porque seguro volvemos por una hamburguesa a Bocadesanto.
El local acepta tarjetas VISA (débito y crédito) para consumos superiores a 1000 pesos uruguayos, que es aproximadamente lo que gastan dos personas en una hamburguesa y una birra. Recuerden que si pagan con tarjeta, los argentinos tienen un reintegro del 10% que resulta bastante interesante, teniendo en cuenta que la ciudad tiene precios algo elevados para lo que estamos acostumbrados.
Después de varias visitas al país vecino, nos llevamos en esta oportunidad un gran recuerdo de una de las mejores hamburguesas que comimos en tierras uruguayas.
]]>Llegamos a Cuoco Restó así, esperando que parara la lluvia en Pocitos, todavía a unas cuantas cuadras de nuestro hotel. Un lugar pequeño, rústico, con la cocina en la parte de atrás y un salón con unas pocas mesas, muy tranquilo y cálido. Ya eran cerca de las 14 y teníamos hambre, así que decidimos ir a lo seguro y pedir hamburguesas. Gran decisión.
Las hamburguesas de carne, tanto las papas rústicas como las fritas, todo estaba increíble. Los platos son super abundantes y se pueden acompañar con una cerveza bien helada. El pan también es exquisito, y va muy bien con los aderezos con los que venía preparado el plato. Además tienen otras opciones de sandwiches, pero la hamburguesa es algo que tienen que probar. Hemos comido bastante comida rápida en Montevideo, pero el mejor recuerdo nos lo dejaron estas grandes hamburguesas caseras.
Además de la calidad de la comida, hay que hablar de los precios. Creo que fue una de las comidas más económicas que tuvimos en la ciudad. Comimos dos hamburguesas con guarnición y una cerveza de litro. Pagando con tarjeta de crédito (los extranjeros tienen un 10% sobre el valor de la cuenta), gastamos unos 720 uruguayos, que es algo así como 400 pesos argentinos. El valor es totalmente normal para lo que es el precio de cualquier restaurante porteño y la calidad de los platos, inmejorable.
Si están por Montevideo, además de comer el típico chivito uruguayo, les recomiendo que hagan un stop para probar las que, para nosotros, resultaron ser las mejores hamburguesas de la ciudad.
El restaurante, como la mayoría de los locales en Montevideo, abre al mediodía (12 a 16 horas), cierra y vuelve a abrir por la noche (20 a 0 horas), de lunes a sábados.
]]>El caso del Mercado Agrícola de Montevideo (MaM) no fue la excepción. Se encuenta ubicado al norte del centro de la ciudad y se puede llegar en colectivo de línea o con el mismo micro turístico de Montevideo. El pase de 24 horas para el bus sale unos $637 uruguayos ($980 el de 48hs) y es una buena opción para conocer la ciudad, aunque el transporte público tiene buena frecuencia y es bastante más económico ($33 uruguayos por viaje, sin importar el recorrido). La entrada al mercado, como suele ser en este tipo de lugares, es totalmente gratuita.
El colectivo que nos tomamos (el 128 desde Pocitos) nos dejó cerca del Palacio Legislativo, desde el cual caminamos un poco hasta toparnos con este mercado, que de afuera tiene la misma pinta que todos: es un gran galpón con un estacionamiento externo y gente (tanto local como extranjera) circulando constantemente. Además de oferta de comidas, hay mucha materia prima y no son pocos los residentes que también van a comprar al MaM.
Este Mercado es más pequeño que otros en los que he estado, pero tiene muy buenas opciones, tanto para comer como para comprar y llevar. Hay locales que venden productos regionales e importados y los precios están bastante bien para lo que es Uruguay. También hay lugares para comer por los precios típicos en Montevideo y las alternativas son muy variadas: parillada, pastas, pescado, chivito… También hay una heladería y una cervecería, y la calidad es muy buena. Nosotros probamos unos raviolones a los cuatro quesos de Dei Vila que, con dos aguas, nos salieron unos 300 pesos argentinos. Para tener en cuenta: pagando con tarjeta de crédito, les aplican un 10% en los locales gastronómicos de Montevideo.
También probamos el helado, con un precio similar al de Buenos Aires y sabores muy particulares como jengibre, yerba o fernet. Hay bancos y mesas por todos lados para poder sentarse a disfrutar de la comida, un postre, un café o incluso, por qué no, algún producto que hayan comprado allí mismo y que no aguanten a probar.
Pueden encontrar la dirección acá.
]]>En un ambiente más bien caluroso, en pleno enero, pedimos pastas y una Pilsen bien fría. La comida llegó bien y estaba muy buena. Si bien nosotros nos mantuvimos en lo clásico, tienen mucha variedad de comida para pedir: picadas, mariscos, vegetariana, y los platos son muy abundantes. No tiene tarjeta de crédito, pero pudimos pagar con pesos argentinos y el precio fue razonable a lo que gastamos promedio en Uruguay y para lo que comimos.
El plus: tienen música en vivo y siempre es un buen acompañamiento para tomar con la comida.
La dirección es Portugal 174, al frente de la Basílica del Santísimo Sacramento.