recaptcha-in-wp-comments-form domain was triggered too early. This is usually an indicator for some code in the plugin or theme running too early. Translations should be loaded at the init action or later. Please see Debugging in WordPress for more information. (This message was added in version 6.7.0.) in /home2/hyjcdvmy/public_html/wp-includes/functions.php on line 6131updraftplus domain was triggered too early. This is usually an indicator for some code in the plugin or theme running too early. Translations should be loaded at the init action or later. Please see Debugging in WordPress for more information. (This message was added in version 6.7.0.) in /home2/hyjcdvmy/public_html/wp-includes/functions.php on line 6131Estocolmo realmente nos dejó con esa sensación de acá me vendría a vivir mañana. Y eso que nos faltó conocer muchísimo. Hay algo encantador en la cultura sueca que difícilmente pueda explicar. Nuestra decisión de pasar fin de año fue una cuestión más que nada que cómo podíamos repartir mejor los días, pero la verdad que fue agradable. Lejos está de grandes despliegues, pero se vive un ambiente muy festivo desde Skansen, el parque sueco por excelencia, donde había música en vivo (y obviamente sonó Dancing Queen), comida, bebidas y muchísimos locales. La lluvia y el frío no fueron impedimentos para que la gente festejara el comienzo de un nuevo año, con un show de fuegos artificiales desde lo alto y una noche que terminó más temprano de lo que esperábamos.
Pero volviendo a Estocolmo en sí, les puedo decir que es una ciudad fascinante.
Desde la llegada al maravilloso aeropuerto de Arlanda, todo fue bastante ordenado. Nos subimos al Flygbussarna, que por 99 coronas suecas nos llevaba al centro de la ciudad, a pocas cuadras del hotel que habíamos elegido. El aeropuerto de Arlanda se encuentra a poco más de 40 kilómetros de la estación central de Estocolmo, y hay varias opciones para viajar desde el aeropuerto a la ciudad. El micro Flygbussarna fue lo más económico que encontramos. Las 99 coronas (un poquito más de 11 dólares) nos parecieron un buen precio frente al famoso Arlanda Express, un tren con vistas espectaculares que te lleva hasta el centro de la capital sueca por 280 coronas (casi el triple de lo que sale el bus). Obviamente, si no van con un presupuesto ajustado, el tren es la forma más rápida y cómoda de llegar. Sin embargo podemos hablar muy bien de los buses, que nos dejaron en la estación central en aproximadamente 45 minutos. Estos micros tienen una frecuencia de 10 minutos (que cumplen al pie de la letra) y los tickets pueden comprarse online o en las máquinas que se encuentran tanto en la estación como el aeropuerto. Un lujo. Y así, todo en Estocolmo parece funcionar igual de bien.
Habiendo hablado ya del precio del transporte al aeropuerto, habrán notado que los valores se encuentran bastante arriba de la media a la que nos tienen acostumbrados los típicos destinos europeos. Suecia es cara. No importa lo mucho que intentes ahorrar, visitar este país implica un gasto importante. Para nosotros, que ya estábamos encarando el final de nuestro viaje, la suba en los precios en el tramo de Islandia y Suecia la sentimos bastante (sobre todo viniendo de Europa del Este y los bálticos, donde el costo de vida es totalmente distinto). Como comenté cuando hablé de nuestro tiempo en Reykjavik y alrededores, es cuestión de ir con esto en mente, e ingeniárselas un poco para no gastar una fortuna. La realidad es que Estocolmo es una ciudad bellísima para caminarla, incluso en invierno, y hay algunas cuantas cosas que pueden hacerse de forma gratuita o por muy poca plata.
El transporte público en esta ciudad funciona maravillosamente, por lo que fue lo único que necesitamos para recorrer la ciudad. Aunque también pueden alquilar bicicletas o tomarse un taxi, puedo decir que el metro es una de las mejores formas de recorrer esta capital y aprovechar para conocer sus estaciones, que son una atracción en si misma. El ticket para un viaje individual sale entre 25 y 50 coronas suecas (entre 2,8 y 5,6 dólares). El pase para 24 horas cuesta unos 115SEK (aproximadamente 13 dólares), totalmente ilimitado. Si quieren, también pueden sacar por 72 horas a 230SEK (26 dólares) o por una semana por 300SEK (casi 34 dólares). Como verán, es más caro que en otras ciudades, pero tiene tarifas que convienen si tienen pensado usarlo mucho o quedarse varios días. Para moverse entre las islas es ideal.
En Estocolmo hay principalmente siete zonas, donde podemos encontrar actividades turísticas y cosas para hacer. Siendo algunas más populares que otras pero igualmente encantadoras, me gustaría hablar un poquito de cada una de ellas y contarles qué es lo que pueden hacer en cada lugar.
Si tengo que nombrar un rincón favorito en esta ciudad, sin dudas es el bellísimo centro histórico de Estocolmo. Qué belleza caminar el 31 por estas callecitas, con edificios del 1700 que parecen transportarnos en el tiempo, gente cantando, el frío, el olor a vino caliente y todos esos detalles de la fiestas europeas. Es probablemente la zona más visitada de Estocolmo, ambientada para el turismo. Hay muchísimos restaurantes, locales para comprar souvenirs (¡muchísimos!) y movimiento de gente.
Este fue el barrio que elegimos para alojarnos. ¿Por qué? Simple: acá se encuentra el acceso a la estación central, muchísimos locales y lugares para comer, y una excelente conexión con el resto de la ciudad. Es una zona moderna, con vida y con muchas opciones de hotelería (y más barato que quedarse en la zona de Gamla Stan). Sin dudas volveríamos a elegir este barrio para quedarnos. Nuestro hotel, el Hobo, tenía una ubicación privilegiada y con muy buen acceso a la ciudad vieja.
Si son fanáticos de los museos, en Djurgården se van a encontrar con el paraíso. Es sin dudas una zona encantadora, que en primavera y verano debe ser un paraíso: parques, árboles, vistas al agua, tranquilidad, lugares para caminar. En mi opinión, otra de las zonas más lindas de la capital y que todas las grandes ciudades deberían tener. Sólo menciono algunos museos, pero la lista es realmente larga, hay muchas opciones y por lo general recomiendo ir a la oficina de turismo y chequear cuáles son los que más curiosidad o interés despiertan en ustedes.
Este es conocido como el barrio cool de Estocolmo. Imaginate San Telmo meets Plaza Serrano. Hay galerías, pubcrawl y muchos de esos toques bohemios que hacen famoso a este lugar, pero también van a encontrar muchos lugares residenciales donde viven locales y llevan adelante su rutina.
Este barrio es uno de los más activos por las noches. No tuvimos una gran oportunidad de recorrerlo, pero sabemos de algunas atracciones que se encuentran en él y que pueden visitar en su tiempo allá.
Un barrio relajado y residencial, pero sin dudas con lugares hermosos para caminar, para comer y para descansar. Es realmente una zona encantadora por donde pueden tomarse cruceros, apreciar las construcciones y disfrutar de esa onda tan relajada que tiene esta ciudad. Si pasan por esta zona, imposible no pegarse una visita por el Stadshuset: el ayuntamiento de la ciudad se destaca por su estructura. Además de ser un emblema de la ciudad, es la casa de oficinas municipales, además de diversos eventos.
Es otro barrio más bien residencial, pero donde se encuentran muchos hoteles y hay un gran despliegue de arquitectura y rincones tradicionales. Es otro de esos lugares para caminar tranquilo, descansar y rodearse de la vida y las tradiciones de los locales. Algunos lugares que pueden visitar acá:
Algo que mucha gente me preguntó cuando volví es si no me había congelado. ¿Hacía frío? Sí, un montón. ¿Nos impidió conocer y pasarla bien? Para nada. Siempre digo lo mismo: con el paso de los viajes, aprendimos algunas cosas. Saber qué llevar en la valija sin dudas fue una de ellas. Si están pensando visitar los nórdicos en invierno, van a tener que preparar mudas de ropa acorde al clima. Ya armaré un post aparte para no aburrirlos con esto ahora, pero el frío se soporta muy bien si van preparados. Lo único que van a tener que considerar es que los días son bastante más cortos, por lo que quizás deban reducir un poco las actividades, o adecuarlas a la época del año. Hay algunos barrios que son tan encantadores de día como de noche, y que vale la pena visitarlos en cualquier momento.
Con respecto al idioma, los suecos hablan muy buen inglés y no tuvimos problema para comunicarnos. Además siempre nos trataron muy bien y con muchísima educación, algo que siempre es agradable al viajar. El servicio al cliente siempre fue óptimo, tanto en los hoteles como en los cafés, los restaurantes y los locales que visitamos. No duden en darse una vuelta por la oficina de turismo: a nosotros muy amablemente nos explicaron cómo y dónde festejaban el año nuevo y nos ayudaron a armar los planes para esa noche, por lo que seguramente van a poder resolver cualquier duda o inconveniente que puedan tener al visitar la ciudad.
Acá les dejo un mapa de Google con todas las atracciones mencionadas anteriormente, para que puedan llevarlo con ustedes y sacarle máximo provecho a esta hermosa capital nórdica.
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