recaptcha-in-wp-comments-form domain was triggered too early. This is usually an indicator for some code in the plugin or theme running too early. Translations should be loaded at the init action or later. Please see Debugging in WordPress for more information. (This message was added in version 6.7.0.) in /home2/hyjcdvmy/public_html/wp-includes/functions.php on line 6131updraftplus domain was triggered too early. This is usually an indicator for some code in the plugin or theme running too early. Translations should be loaded at the init action or later. Please see Debugging in WordPress for more information. (This message was added in version 6.7.0.) in /home2/hyjcdvmy/public_html/wp-includes/functions.php on line 6131En esta mini-guía quiero aclarar algunas cosas, luego ya estarán los posteos sobre cada país por separado.
Lituania, Letonia y Estonia conforman los países bálticos, y recuperaron su independencia hace sólo 28 años. Es hermoso pasear por las calles y ver las banderas, la historia y los contrastes entre el pasado y el presente de estos países, que estuvieron en el medio de dos de los peores regímenes de Europa.
La moneda es el euro, lo que lo hace mucho más sencillo, en especial para los que venimos de Latinoamérica y por lo general tenemos que aterrizar primero en algún otro país. A pesar que comparte moneda con muchos de los destinos típicos de europa occidental, van a ver que los precios que maneja son otros. Nosotros ya vinimos con euros, pero tampoco van a tener problema si quieren utilizar tarjeta de crédito.
El idioma que maneja cada país es diferente, pero tienen palabras similares. En la mayoría de los lugares van a encontrar traducciones en inglés y la gente en general lo habla bastante bien (en especial en las capitales). Salvo Lituania que nos pareció un poquito menos turístico, tanto en Riga como en Tallinn nos encontramos con mucha facilidad para manejarnos en inglés. La gente en todos lados nos trató muy amablemente.
Documentación: siendo parte de la unión europea, aplican las mismas reglas que para otros países. No es necesario visa para los argentinos y si vienen desde otro país de la UE van a poder moverse libremente por esta zona. Simplemente tener pasaporte basta. Nosotros veníamos desde Londres por lo que nos controlaron pasaporte, pero nada más.
Seguridad: recibí muchas consultas respecto a la seguridad de estos países. Honestamente, en ningún momento nos sentimos incómodos ni inseguros. Las tres capitales son muy tranquilas y seguras, incluso más que grandes ciudades turísticas. Con tomar las precauciones básicas que tomarían en cualquier otro destino, no creo que vayan a tener ningún problema.
Turismo: al ser invierno, no notamos turismo masivo en ninguna de las ciudades. Sin embargo, como les decía, vimos más turismo en Estonia que en Lituania, siendo en esta última casi nulo. Estonia cuenta con la ventaja que está muy bien conectada y quizás está más acostumbrada, de algún modo, al turismo. Esa fue nuestra impresión, por lo menos. Honestamente, los tres países son bellísimos y tienen mucho para ofrecer, y si hay algo negativo que podemos decir de este viaje es que no pudimos quedarnos lo suficiente en cada uno de ellos como para poder descubrir más que sus ciudades capitales (salvo en Lituania, donde tuvimos la posibilidad de pasar unos días en la bella Kaunas). Ciudades como Tartu o Jurmala también pueden ser buenas opciones si tienen algunos días extra.
Si vienen por aire, hay muchas aerolíneas que viajan a estos países. Nosotros llegamos con Wizzair, en una experiencia olvidable, pero hay muchas otras. En 2017 tuvimos la oportunidad de volar con Air Baltic, con sede en Riga, y ambos vuelos que hicimos con ellos fueron muy buenos; además de tener buenos precios para viajar a otras ciudades del continente.
Dentro de los bálticos, moverse tanto en tren como en micro nos resultó de maravilla. Tomamos un tren para ir de Vilna a Kaunas y viceversa, y el servicio nos pareció bueno, los coches estaban impecables, salió a horario y el viaje en sí fue muy agradable. Además, los precios que manejan los trenes son muy económicos: más o menos 5 euros el trayecto entre esas dos ciudades.
Para moverse entre países, no puedo hacer más que (súper) recomendarles los buses de Lux Express. Los sacamos con un poco de desconfianza, porque nos salían increíblemente baratos (5 euros entre Vilna y Riga, y entre Riga y Tallinn). Los coches en las fotografías del sitio se veían hermosos, y puedo decirles que son tal cual los que viajamos. El servicio de los buses es impecable: pantalla con entretenimiento a bordo, wifi que funciona de maravilla, máquina de café, auriculares. Sin dudas, si piensan viajar entre los bálticos o incluso ir a Rusia o Bielorrusia, son una opción que combina precio y calidad.
Otra compañía que se mueve por estos países es Ecolines, que nosotros no la hemos utilizado pero hemos leído buenos comentarios también y hemos visto coches estacionados en la estación de buses que se veían bastante nuevos. Incluso en Riga vimos oficinas comerciales, por si prefieren comprar en el momento.
Honestamente, creo que los bálticos en verano deben ser una cosa maravillosa: sus calles, su clima, sus barcitos con mesas afuera. Pero en invierno también tiene su magia. El único problema que pueden tener en temporada alta, según nos comentaba nuestra host en Tallinn, es que a veces tienen veranos muy lluviosos. En invierno nosotros tuvimos temperaturas bastante frías, incluso más de las que habíamos tenido en Tromso, pero pudimos disfrutar igual. El frío tiene la ventaja que, en temporada baja, les va a dar mucha más comodidad para recorrer.
Algunos consejos si viajan en invierno:
En general, al ponerlo en contraste con Europa occidental, van a encontrar que esta zona es mucho más económica. La diferencia más grande la vimos sobre todo en cosas como el alojamiento o el transporte público. Incluso sentarse a comer se vuelve algo más accesible, habiendo más variedad de precios a valores un poco más económicos.
Para que se den una idea:
Algo que notamos es que, para distancias cortas, puede haber muy poquita diferencia entre tomar el transporte público o tomar un taxi. La aplicación Taxify nos salvó varias veces, cuando las temperaturas estaban varios grados abajo de cero y estábamos cargando con el equipaje. Si van a pedir un auto, súper recomendable hacerlo con esta aplicación, ya que es una estafa común para el turista que las tarifas de los taxis varíen. Nos la recomendaron los locales y realmente vale la pena chequear cuánto les puede salir un auto, porque a nosotros en algunos viajes nos resultó muy económico.
Alojarse fuera del centro para nosotros fue clave. Por lo general son ciudades chicas, incluso las capitales, y las distancias son cortas. El transporte público funcionaba muy bien en todos los lugares donde lo utilizamos e, incluso caminando, el centro es de muy fácil acceso. Los barrios son seguros y los precios varían mucho si paran en la zona histórica o si se alejan algunas cuadras. Parando en Airbnb, hacíamos bastante diferencia si salíamos un poquito del centro histórico y, honestamente, no nos cambió mucho a nosotros para recorrer y conocer.
Diferencia entre supermercado y salir a comer en estos países no es tan abismal como en lugares como Londres o París, donde cocinar rinde muchísimo más. La diferencia en general es de pocos euros. Esto lo notamos en especial en Lituania donde, después de hacer cuentas, pensamos que en realidad no gastábamos mucho más sentándonos a comer que comprando todas las cosas para preparar la comida. Tampoco estamos hablando de lugares lujosos. Pero les recomiendo chequear precios y probar. Como les decía, en los bálticos pueden darse quizás algunos “gustitos” que, para los que viajamos con poco presupuesto, no son tan fácil de darse en otros países.
Viajar en invierno y el cansancio es otra de las cosas que quizás hay que decir sobre esta región. Como les comentaba antes, el invierno en estos países es complicado y fue donde más frío pasamos. Tengan en cuenta que quizás vayan a tener que hacer algunas paradas extra o hacer recorridos más cortos, ya que el cuerpo empieza a pasar factura más rápido. No descarto tampoco, cada tanto, dejar un día libre para descansar. Como digo siempre, cualquier lugar, salvo que sea un frío totalmente inusual y extremo, se puede recorrer bien si uno tiene la ropa adecuada, pero el cansancio es otro. Vayan con buen abrigo, y denle al cuerpo de vez en cuando un descanso o un vasito de algo caliente para ir recargando energías.
No podemos dejar de recomendar que visiten esta región. En la época que sea, creemos que debe tener su encanto. Son países económicos, incluso Lituania nos pareció hasta poco explotado para el turismo, con mucha historia y un montón de cosas para ver. No esperen encontrar el bombardeo de atracciones que tienen las grandes capitales, pero si verán la belleza de las callecitas, los recuerdos, la arquitectura y el paso del tiempo. Es una región encantadora, a las que nos encantaría volver en otra época, ya que también tiene mucho verde y naturaleza, que quizás no pudimos apreciar en invierno. Pero si viajan durante los meses fríos, la nieve genera un contraste con los edificios que es totalmente maravilloso, regalando paisajes de postal.
Denle una oportunidad a los bálticos y después me cuentan.
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