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Además es limpio y está muy bien señalizado, no sólo en coreano e inglés, sino también en japonés y chino. Lo usamos tanto que todavía la canción que anuncia la llegada del tren la tenemos fresca en la mente. Si van a buscar alojamiento, para mí es clave quedarse cerca de alguna estación.
Si compran la tarjeta T-money para viajar (la pueden encontrar en las tiendas de conveniencia y en algunas estaciones), el pasaje sale 100 won menos. La pueden usar también para buses y para comprar en algunos negocios. El valor de la tarjeta arranca en 2500 won (175€ aproximadamente), aunque hay algunos modelos especiales más caros y que se pueden llevar de recuerdo. Para los fanáticos del k-pop, hay modelos incluso que vienen con muñequitos de los cantantes. En todas las estaciones van a encontrar las máquinas para agregar dinero a las tarjetas y poder usarlas, y se puede seleccionar el idioma para ponerlo en inglés.
Si deciden pagar por viaje directamente, en las mismas máquinas van a poder comprar los boletos. Simplemente tienen que seleccionar la estación final a la que van y les va a decir el importe (arranca en 1350 won —0.94€ al cambio de hoy— y suele ser la tarifa para moverse en distancias cortas). Estos boletos tienen 500 won de depósito, que recuperan al salir en unas máquinas específicas para devolver las tarjetas de un viaje.
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El transporte público no sólo sirve para moverse por la ciudad, sino también para ir a los aeropuertos: tiene muy buenas conexiones tanto con el aeropuerto de Incheon (Airport Railroad Line) como Gimpo (Airport Railroad Line, GoldLine, línea 5 y línea 9) e incluso entre ambos aeropuertos (Airport Railroad Line) en caso que tengan que hacer conexión.
Sinceramente en ningún momento necesitamos utilizar taxi o algún otro medio de transporte, nos movimos en metro a todos lados y fue realmente fácil entender cómo viajar, dónde bajarnos y por dónde salir, se viaja cómodo y bien. Nosotros nos alojamos cerca de la estación Myeongdong e hicimos todos los recorridos desde ahí sin problemas.
]]>He escuchado y tenido este dilema cientos de veces, sobre todo para aquellos que viajan a Europa, que tiene una variedad de transporte y tantas ciudades hermosas para ver que no nos dan las cuentas para conocerlas todas. Muchas veces, cuando tenemos un itinerario en mente, empezamos a dudar sobre los caminos que nos convienen, a dónde ir primero, cómo movernos y si habrá buenas conexiones de transportes entre ciudades.
Antes de Omio, me parecía imposible comparar todas las opciones y elegir cuál era la mejor y más económica. Por suerte ahora este sitio, fundado en 2011, se encarga de hacer todas las comparaciones por nosotros. Con una interfaz de usuario muy simple, resulta muy rápido consultar el trayecto que queremos hacer. En el inicio, tenemos una pantalla donde debemos cargar la información de nuestro viaje: ciudad de origen, ciudad de destino, fecha del viaje (si es ida o ida y vuelta también), y cantidad de pasajeros. Incluso podemos tildar la opción de buscar alojamiento por Booking al mismo tiempo (aunque yo prefiero hacer una cosa a la vez). Además de las opciones entre países dentro de Europa, el sitio nos permite evaluar las formas que tenemos para llegar desde otras ciudades del mundo al viejo continente. El cambio de nombre tiene que ver con el planteo de una expansión, que no sólo permitirá buscar transporte en Europa, sino también en otras partes del mundo.

En el caso de la búsqueda realizada, de Praga a Budapest, nos indica que no hay trenes disponibles en la base de datos, pero si nos da opciones de vuelos y micros. Tiene varios criterios para ordenar los distintos tipos de transporte. Además de separar entre trenes, aéreos y micros (también incluye car pooling), podemos elegir ver la búsqueda en orden de precio más económico por transporte (foto, con valores expresados en dólares), el más rápido, seleccionar una hora de llegada o salida, o “inteligente”. Esta última opción selecciona lo que para el sistema es la opción más conveniente (una combinación entre duración, precio, escalas, etc).

En este caso, nos permite comparar directamente vuelos y micros, para poder evaluar si vamos a priorizar la duración del viaje por sobre el costo. Como siempre digo, es todo relativo al tipo de viaje que estemos haciendo, a la cantidad de días que tengamos para cada ciudad y cuán pacientes seamos a la hora de viajar. Si pueden sacar los traslados antes de los hoteles, también hay chances de que puedan ahorrarse algún alojamiento en el camino. En este caso, por ejemplo, hay un bus que sale a las 23hs de Praga, llegando a Budapest a las 6hs. Si van ligeros de equipaje o pueden dejar las valijas en el hotel, es una buena opción para hacer este recorrido, sin tener que pagar esa noche de alohamiento. Hay que tener en cuenta que muchos trenes y micros no están disponibles sino dos o tres meses antes de la fecha de viaje, por lo que no es una buena opción si son super previsores a la hora de reservar el lugar donde van a hospedarse.

Cuando seleccionamos el viaje que elegimos, nos muestra el detalle del mismo y nos da la opción de comprar. Dependiendo de la empresa, muchas veces nos redirecciona al sitio web de la misma para que compremos desde ahí (como es el caso, por ejemplo, de Flixbus). En otros casos se puede comprar desde la misma página de Omio y, una vez hecha la compra, nos envían los boletos electrónicos directamente a nuestro correo. Compré varios trenes de Trenitalia e Italotreno por este sitio y no tuvimos ningún problema a la hora de usarlos durante nuestro viaje.

Es una página que realmente recomiendo para trayectos en los que no están seguros acerca de qué opciones tienen. Está buena para comparar precios y, si bien siempre les recomiendo buscar también en la página de trenes/buses de cada país (ya que algunas redes de países puntuales no se encuentran acá, aunque sí la mayoría de los destinos más populares), es una buena plataforma para tener una idea de lo que nos puede llegar a salir un pasaje, para saber cómo están conectadas las ciudades, si hay trayectos nocturnos, e ir tejiendo de a poco nuestro recorrido por el viejo continente. La página está conectada con 350 empresas de viajes, facilitándote a vos el trabajo de tener que ir buscando cuál es la mejor para tu recorrido.
Utilizando mi código daniec2g9r6n, reciben 10 euros de descuento, en reservas superiores a 40 euros. Desde su perfil, pueden cargar dicho código y el mismo les quedará ahí como crédito pendiente para cuando viajen. Si quieren, también puede enviarse por correo electrónico. Basta con que me dejen su mail y se los envío.
Pueden hacer click acá para comenzar a reservar.
]]>Primero que nada, la tarjeta de transporte que se utiliza en Londres es la Oyster, y probablemente sea la forma más fácil de manejarse siendo visitantes. Antes los buses aceptaban monedas, pero desde mediados de 2014 se implementó sólo poder pagar con tarjeta. Dichas tarjetas pueden ser la Oyster, las contactless (que en Argentina aún no son muy populares) o mediante el uso de alguna app de pago como lo son Google Pay o Apple Pay. Yo puntualmente voy a contar sobre la tarjeta de transporte, que fue el medio que utilizamos nosotros.
Para el bus, deben simplemente pagar al subir, apoyando la tarjeta en el lector, ya que el mismo tiene una tarifa fija. En el metro, en cambio, el valor depende de dónde se bajen, por lo que deben tocar la tarjeta en el lector tanto para entrar como para salir.
Pueden comprar la Oyster en las mismas estaciones. El valor de la tarjeta es un depósito de 5 libras, que luego les dan si deciden devolverla. Hay varias formas de cargar la Oyster, pero para nosotros las más sencillas de utilizar fueron dos: a través de las máquinas que van a encontrar en todos los metros y mediante la aplicación oficial de transporte. La primera es útil, en especial si deciden sacar un abono por día o semana. Pero la aplicación es súper útil si deciden usar el “pay as you go” y no están muy cerca de una estación.
Travelcard vs. Pay as you go
¿Qué diferencia hay entre estos métodos de pago?
La travelcard es un pase que puede ser diario, por dos días, tres o semanal, y que permite realizar viaje ilimitados dentro del período de validez. Aunque compren una travelcard, tendrán que tener la Oyster. Lo que deben hacer es comprarlas directamente en las máquinas y se la “cargan” a su tarjeta. Podrán viajar ilimitadamente en los días que la misma sea válida, y para las zonas que sea válida (ya explicaré esto más adelante).
El pay as you go implica pagar por los viajes que hacemos, con una tarifa específica que, en el metro varía según el viaje y la hora. El bus tiene una tarifa fija de 1,50 libras. Básicamente lo que se hace es un top-up (carga) de dinero en la tarjeta, que puede ir renovándose a medida que viajan.
Zonas de transporte y horarios
El metro de Londres está dividido en seis zonas diferentes, que se reflejan en los precios de los boletos. También otra variante en el precio del viaje es el día y horario en que lo realicen.
Acá un mapa actualizado del metro de Londres (pueden hacer click para verlo más grande). Si son de la vieja escuela como yo, recomiendo siempre buscar los mapitas en las estaciones para tener a mano las zonas y toda la info que necesiten. Actualmente también muchas estaciones se volvieron accesibles (agregaron ascensores), por lo que también está bueno tener a mano esa info por si la necesitan por cuestiones físicas, porque viajan con equipaje, etc. Si prefieren lo digital, la app de Oyster es una buena herramienta para tener a mano y consultar los viajes que quieren hacer. Lo único malo de la app es que necesitan tener conexión a internet.

Hay algo muy importante para tener en cuenta, que son los horarios en los que viajan. Londres tiene una tarifa diferenciada para los viajes en peak time (la hora pico) u off-peak (fuera de la hora pico).
El peak time tiene por lo general que ver con los horarios laborales, donde el metro está más congestionado: de 06:30 a 09:29 y de 16:00 a 18:59, de lunes a viernes (dejando fuera de esta regla tanto fines de semana como feriados). Esto está bueno para el turismo, ya que si consiguen acomodarse los horarios seguro se ahorran algo de plata en el pay as you go. Además, siempre van a viajar mejor off-peak, cuando evitan toda la gente que va a trabajar. El metro de Londres en horas pico tiene excelente frecuencia, pero nadie se salva de viajar apretado.
Acá va una tabla con los precios actuales de Diciembre 2018:
Fíjense lo barato que es viajar fuera de las zonas céntricas en off-peak. Es ideal si deciden parar fuera del centro, que es más económico, y conocer algunas de las atracciones más alejadas como pueden ser Wembley, Kew Gardens, Wimbledon o Greenwich. También pueden moverse con bus a alguna de las estaciones de la zona 2 y de ahí seguir, saliendo el viaje menos que si tienen que pagar por un viaje a dicha zona.
¿Cómo saber qué me conviene sacar?
Siempre depende de la cantidad de días que vayan a estar en la ciudad y dónde se estén alojando. Quizás si están en una zona muy céntrica no necesiten viajar mucho y el top-up sea de pocas libras. Si se alojan lejos de un metro o en una zona alejada, quizás una travelcard sea una buena opción.
Si prefieren no caminar, sin dudas recomiendo la travelcard. Para las zonas 1 y 2 sale 35,10 libras y es válida por 7 días, pero pueden subirse y bajarse sin pensar en si es una estación, dos o cinco. Lo único que deben chequear son las zonas, sino tendrán que pagar la diferencia al salir del metro (me pasó utilizando el Overground). Pero en general si van a hacer turismo intenso, la travelcard es una buena opción.
Si van a viajar un poco más relajados, o si les gusta caminar, sin dudas el pay as you go es una buena modalidad. Incluso tienen el daily cap, que seguro les va a ahorrar algunas libras. ¿Qué es? Básicamente hay un tope del gasto máximo que pueden tener por día. Si superan ese monto en el día, el transporte comienza a ser sin cargo. Nosotros actualmente estamos en la zona tres y, por lo general, tenemos que tomar un bus y un metro para ir al centro, por lo que el daily cap nos hizo ahorrarnos bastante plata. En la tabla que compartí antes pueden ver cuales son los topes diarios, dependiendo de la zona por la que se muevan. También hay topes semanales si se quedan más tiempo; todo depende de cuánto y cómo vayan a viajar.
Si chequean en la aplicación, van a ver que en los movimientos de la tarjeta les explica por qué no les cobró nada:

App para pay as you go:
Como comenté anteriormente, TFL tiene una aplicación para la Oyster que resulta muy práctica. Si no están parando cerca de una estación de metro, donde por lo general es sencillo cargar la tarjeta, pueden hacerlo directamente por la aplicación. Simplemente cargan el número de su Oyster, escanean su tarjeta de crédito, ponen los datos y listo. Pasados los 30 minutos, cuando toquen la tarjeta para viajar, el dinero se acredita automáticamente (además de hacer el descuento que ya hace por el viaje).
La aplicación también cuenta con información de transporte y el Journey Planner, donde pueden poner de dónde a dónde van y calcular la tarifa y demás. Además van a tener acceso a todos los movimientos de su tarjeta, cuánto gastaron y cuánto saldo les queda disponible.
La única contra que se me ocurre de la aplicación es que el mínimo para el top-up de la tarjeta es 10 libras, cuando en las máquinas el mínimo es 5 libras. Pero si están un par de días seguro necesiten más de 10 libras para viajar.
]]>Nuestro itinerario es para cinco días, aunque fácilmente podemos recomendar más cosas para hacer si tienen días extra. Obviamente, el recorrido es igualmente aplicable si están con auto y pueden hacerlo por su cuenta, pero nosotros nos manejamos con el transporte de la ciudad y no tuvimos inconvenientes. Ya sea porque, como nosotros, no tienen ganas de andar pensando dónde dejar el coche, quieren ahorrarse unos pesos o consideran que pueden prescindir de andar motorizados, espero que esta guía les sirva para conocer la ciudad. Aclaro también que no hicimos ningún tour, pero podemos recomendar algunos que pensamos que estaban buenos o que podríamos haber hecho si no recorríamos por nuestra cuenta.
Creo que ya la mayoría está al tanto que, para entrar a Estados Unidos, es necesario tener visa. Yo hice la mía hace ocho años con ICANA, en un trámite bastante molesto pero relativamente fácil. Sé que algunas cosas cambiaron desde entonces. Les recomiendo chequear todo en la página de la embajada. Además de la visa, también es importante contar con seguro de viaje, alojamiento (nos lo pidieron al momento de hacer el trámite para la visa) y pasaje de vuelta. Si tienen pasaporte de la comunidad europea, el trámite de la ESTA es lo único que necesitan hacer. Este permiso lo pueden solicitar directamente por internet y a los pocos días les van a estar mandando la confirmación si fue aprobado; fue un trámite sencillo.
Para ingresar a Miami no necesitan vacuna contra la fiebre amarilla, incluso viniendo de una zona de riesgo. Ahora, si tienen pensado hacer alguna excursión en el día a Bahamas o quieren visitar algún otro destino del caribe, es muy probable que la necesiten. Nuestro vuelo tenía una escala en Brasil, por lo que en muchos lugares nos dijeron que era requisito para entrar (incluso en algunos destinos como las Bahamas, Argentina también esta considerada como zona de riesgo). Nosotros no fuimos, pero eso leímos. Y más vale prevenir que curar.
Con respecto a los chips de datos, saben que desde acá pueden comprar el HolaSim, que tiene cobertura para Estados Unidos. Sino también en el aeropuerto van a comprar un chip sin problemas (y por lo general todos hablan español, así que van a poder consultar bien de qué se trata, ya que hay diferente planes). Cuando salen a tomar el tren que los lleva de la terminal a la zona de alquiler de autos/metrobus, van a ver que hay un stand donde los venden.
Como comentaba en otra entrada, amigos y conocidos que ya habían ido nos recomendaron quedarnos en Miami Beach, y sin dudas fue la elección acertada. Sobre todo si deciden ir sin auto, es una zona que tiene muchísimo para hacer, muchas opciones de transporte público y servicios gratuitos de trolebús para conocer esta parte de la ciudad.
South Beach es la parte más cara, aunque también una de las más populares y lindas para parar. Si pueden alojarse en esta zona, es altamente recomendable: van a encontrar de todo, desde playa hasta vida nocturna, locales y restaurantes, lugares para hacer shopping o para descansar. Si viajan con menos presupuesto, como suele ser nuestro caso, Middle o North Beach también son una buena opción para estar cerca de la playa y conseguir alojamiento por un poco menos. Miami Beach es caro. Sobre la playa se encuentran muchos hoteles y complejos de lujo, por lo que tienen que hacerse a la idea que parar por esta zona les puede salir un poco más. Sin embargo, la comodidad que van a tener acá no la van a tener en ninguna otra zona, en especial si buscan disfrutar de la playa.
Si bien terminamos parando en un Airbnb en Collins Avenue, estuvimos analizando otras opciones. Si van a alquilar auto, si les interesa más la ciudad que la playa, o si van con un presupuesto un poco más justo y prefieren no gastar tanto en alojamiento, parar fuera de Miami Beach seguro va a ser más conveniente. Van a encontrar hoteles o departamentos mucho más baratos y, si tienen estacionamiento incluido, quizás conviene evaluar la posibilidad de ir con coche.
Como dije desde el principio, nosotros fuimos de esa minoría que decidió recorrer Miami sin auto. De cualquier forma, habíamos averiguado para hacerlo. Demás está decir que toda esta guía también es aplicable si deciden rentar un vehículo. A nosotros no nos convenía. Tienen que calcular más o menos 40 dólares por día de la renta del auto, sumarle a eso el combustible (0,68 dólares el litro, aproximadamente). Además tienen que pensar en el parking: pueden encontrar estacionamientos que cobran alrededor de un dólar la hora o tarifa por día de 15 dólares, así como también hay parquímetros por todos lados, pero suelen ser más caros que los estacionamientos.
Si van a prescindir del auto, hay muchas formas de moverse por Miami de manera relativamente económica.
Para ir del aeropuerto a Miami Beach, el colectivo de la línea 150 nos dejó en la puerta de nuestro departamento. El precio del boleto es de 2,25 dólares, y se pueden sacar en las máquinas del aeropuerto o directamente arriba del bus. Tengan en cuenta que no dan cambio si lo sacan directo arriba del colectivo, así que quizás les convenga sacarlos en las máquinas que incluso aceptan tarjeta de crédito. Las van a encontrar cuando toman el tren para ir a la zona de alquiler de coches y donde está el metrobus que los lleva a la ciudad (antes de salir). Había igualmente personal del aeropuerto, que no tardó en asistirnos. La frecuencia que tienen los buses no es una locura, pero está relativamente bien.
Con respecto a lo que es la zona de Miami Beach, hay algunas alternativas al auto. Primero que nada, tengo que mencionar el servicio de trolebús gratuito con el que cuenta la ciudad, que nos hizo ahorrarnos mucha plata en transporte. Hay cuatro líneas diferentes, cada una de ellas con distintos recorridos. Tengo que decir que tienen muy buena frecuencia, aire acondicionado y algunos hasta cuentan con wifi a bordo. Las líneas son South Beach Loop, Middle Beach Loop, North Beach Loop y Collins Express. Si hacen click en cada uno de los nombres, van a encontrar información y un mapa con el recorrido de cada línea. De cualquier forma, cuando vean las paradas en la calle, estas cuentan con carteles que tienen la información sobre el recorrido. Realmente es muy fácil de utilizar y bastante cómodo para moverse por esta zona.
También hay algunos trolley gratuitos en otras zonas de la ciudad. Nosotros usamos el que va a Little Havana, por ejemplo. Tienen muchos recorridos en vecindarios turísticos, y una buena frecuencia que por lo general opera de 6:30 de la mañana a 11 de la noche. Les recomiendo que revisen la página oficial, que incluso incluye mapas para descargarse de distintos recorridos, dependiendo de lo que estén interesados en conocer.
Si son de los que disfruta de alquilar bicicletas, hay un servicio parecido al que tenemos en Buenos Aires, aunque es de pago. Es una linda alternativa para conocer Miami Beach; vimos mucha gente utilizándolas. Son las llamadas Citi Bikes, que tienen una tarifa de desbloqueo por tiempo. El acceso para turistas (ya que hay membresías mensuales para residentes o locales) es de 4.50 dólares por media hora, y 6.50 por una hora completa. Los precios van variando dependiendo de la cantidad de tiempo que decidan usarlas. El pase de un día completo está 24 dólares. También hay negocios de alquiler de bicicletas, que son un poco más económicos que este sistema. Por ahí hacen una diferencia en estos lugares si tienen pensado alquilarlas por varios días. En Miami Beach Bicycle Center pueden ver algunos precios de referencia.
Si están con un chip para el teléfono, Uber puede ser una buena alternativa para moverse por la ciudad. Una herramienta ya conocida acá y que funciona a la perfección en Estados Unidos. Simplemente no tienen más que bajarse la app y pedir un auto. Si están por la zona de Miami Beach, el tráfico es bastante caótico. Nosotros no utilizamos nunca taxi o autos en la ciudad, porque no nos parecía necesarios. Incluso para ir al aeropuerto, el bus cumplió su función a la perfección. Sin embargo, si están muy cargados o tienen urgencia, puede ser una buena opción. Sobre los taxis ni siquiera averiguamos: todos los que fueron a Estados Unidos nos recomendaron utilizar Uber allá.
Nosotros armamos un itinerario para cinco días, basado en lo que hicimos. Nos quedaron algunas cosas pendientes, pero la idea tampoco era ir corriendo de acá para allá. Algunos días, decidimos hacer menos actividades y aprovechar las playas para descansar. Viajamos casi a inicios de la temporada, pero todo estaba bastante tranquilo. Las playas no estaban abarrotadas de gente y pocas veces tuvimos espera para comer en algún restaurante (incluso aquellos que son bastante populares entre el turismo). Respecto al clima, tuvimos sólo una noche de lluvia; después los días estuvieron espectaculares, con temperaturas por arriba de los 20 grados y con máximas de hasta 28 (con 30, 31 de térmica). Tampoco es época de huracanes ni nada parecido, por lo que nos pareció una muy buena elección para conocer Miami.
Día 1:
Día 2:
Día 3:
Día 4:
Día 5:
Pueden encontrar fotos de todos estos maravillosos lugares en mi cuenta de Instagram, donde estuve subiendo un poco del día a día en esta ciudad.
Si tienen más tiempo, si ya conocen, si quieren prescindir de alguna de las actividades que comentaba, nos quedaron algunas cosas en el tintero que quizás les pueden interesar.
Si hay algo que tienen en Estados Unidos, son cadenas de comida que siempre nos morimos por probar cuando estamos por viajar. Desde la panceta bien hecha hasta estas hamburguesas gigantes que nos cuesta terminar, los yankees tienen un montón de comidas que vale la pena probar si están por allá. Miami, obviamente, no es la excepción a la regla, sino que por el contrario, agrega algunas notas latinas a su cocina tradicional. La gastronomía cubana y mexicana están super presentes en la oferta de la ciudad y vale la pena también dedicarse a probar estas opciones. Nosotros, al parar en departamento, no nos sentamos muchas veces a comer afuera. Sin embargo, hay algunos lugarcitos que les puedo recomendar si van con poco presupuesto y quieren disfrutar de algo de la gastronomía de Miami.
Además, una nota aparte para la comida de supermercado, que en Estados Unidos tiene una variedad impresionante. Como comentaba, nosotros estuvimos parando en un Airbnb, por lo que las compras en el súper fueron frecuentes y diversas. Desde el famoso bagel con huevos y panceta (cuatro por algo de 2.25 dólares) para hacer en el microondas, los macarrones con queso para hacer con agua hirviendo (1 dólar), hasta las incansables variedades de cerveza (que lamentablemente, en su mayoría, se venden por six-pack, pero son muy baratas), todo nos pareció a buen precio. Si pueden ir a algún Publix, van a encontrar de todo. Estos locales son la perdición para los que disfrutamos del turismo de supermercado. También en los 7 Eleven encontramos buenas ofertas en snacks y boludeces, porque tienen muchos 2×1 en productos de ellos.
Ojalá les sirva esta pequeña guía si están pensando en conocer Miami sin auto, y ya me contarán si hay algún otro imperdible que deberíamos agregar a la lista (y tener así una excusa para volver, por supuesto).
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En el último viaje que hice a Europa estuvimos principalmente recorriendo Italia y países vecinos, con viajes entre ciudades de 200 o 300 kilómetros, que obviamente no justificaban un pasaje en avión, teniendo en cuenta la red ferroviaria que hay en Italia (y en Europa en general). Sin embargo, a la hora de querer cruzar desde Venecia a Eslovenia, nos encontramos con que la mejor opción que teníamos era en bus (Flixbus), con un viaje que no superaba las cuatro horas y por la mañana, algo que parecía razonable dado que queríamos ir a pasar el día.
Fuimos a la estación Tronchetto, desde donde salía nuestro micro el solitario primero de enero. Es muy fácil encontrar las paradas de Flixbus, ya que los carteles con su color verde característico destacan del resto. El micro salía 9:10, por lo que unos veinte minutos antes ya estábamos esperando bajo el cartel, con una o dos personas más que hacían ese mismo recorrido, que después de Liubliana seguía hasta Viena.
A eso de las 9 llegó el micro y nos pidieron los pasajes, que te envían por mail una vez que realizás la compra. Aunque los teníamos impresos por cualquier eventualidad, basta con mostrar el código QR desde el celular (o desde la aplicación de Flixbus, donde se almacenan todos los pasajes). Pronto estábamos sentados en el micro y a las 9:10, ni un minuto más ni un minuto menos, salimos de la estación.
Los micros por lo general cuentan con wifi a bordo, aunque en algunos vehículos que cruzan fronteras puede no haber conexión. En este caso no tuvimos wifi, pero sí desde Zurich hasta Milán; en todos los trayectos locales tuvimos conexión y la misma funcionó sin problemas. Hicimos una parada en Mestre, donde levantamos más pasajeros, y otra en Trieste. Las vistas son hermosas, y los stops -por lo general- breves: por eso recomiendan siempre estar en la estación con tiempo, ya que son puntuales y no esperan a los pasajeros.
En la frontera con Eslovenia paramos en una estación de servicio donde, además de tener la posibilidad de ir al baño y comprar algunas cosas para comer, nos revisaron los pasaportes. No sé si depende de cada frontera, pero esto no pasó cuando cruzamos de Suiza a Italia. Obviamente, no tengo que decir que siempre que cruzan entre países tienen que llevar toda la documentación con ustedes.
Después del control, disfrutamos de los paisajes de Eslovenia hasta llegar a destino: la estación de autobuses de Liubliana. El viaje fue sin problemas y en el horario que habían prometido (incluso creo que llegamos 10 minutos antes de lo previsto).
Algunos consejos si eligen Flixbus como medio de transporte: nosotros viajamos en invierno, y arriba del micro hacía bastante calor. Lo ideal es llevar alguna camiseta debajo del abrigo, cosa de poder sacarse lo de arriba cuando estén ahí. Lleven agua y algo para comer también si pueden, ya que arriba del micro hay baños por lo que a veces pueden no haber paradas tan frecuentes. Nosotros con el mate y algunos sandwichitos estuvimos diez puntos. Tienen mesitas los asientos también, y cargador para los celulares, por lo que podés estar como en casa. Sacate los borcegos tranquilo y descansá.
Si hay algo a destacar de esta startup alemana es su puntualidad, su limpieza y la cantidad de rutas que ofrecen hoy en día, conectando mil destinos en veinte países. Lo usamos varias veces durante este viaje por Europa y seguramente lo utilizaremos en el próximo, ya que los precios son económicos a diferencia del tren y, en algunas distancias, la duración del viaje es bastante parecida. Incluso su servicio de buses nocturnos pueden hacerles ahorrar una noche de hotel, durmiendo en micros que realmente están bien equipados para hacerlo.
]]>Hace tiempo hablé de los city passes y mi experiencia personal usando el London Pass. El balance había sido satisfactorio, sobre todo porque Londres es una ciudad de por sí bastante cara. Por eso la opción me pareció buena también para Venecia, y la realidad es que terminamos ahorrándonos bastante.
Nosotros pudimos sacar una especie de versión de la tarjeta para jóvenes, que incluía el traslado desde el aeropuerto Marco Polo (sólo de ida, aunque también está la opción de ida y vuelta) y tres días de transporte ilimitado. La opción, llamado ROLLING VENICE, está disponible para jóvenes de 6 a 29 años, que no sólo incluye lo mencionado sino también algunos descuentos en locales, museos y restaurantes. Además, tienen 24 horas de wi-fi gratuita (continuas), con varios hot-spots alrededor de la ciudad en las zonas más concurridas y de fácil acceso. Todo esto nos salió treinta y cinco euros, contra los 46 que sale el pase de tres días más traslado desde el aeropuerto (para aquellos que tienen más de 29 años).
No tuvimos que hacer muchas cuentas cuando decidimos sacar este pase: el pasaje regular de transporte en Venecia (en las lanchas que conectan los distintos puntos de la ciudad y el resto de las islas) sale unos siete euros con cincuenta. Sí, es bastante. Con cinco viajes ya estábamos cubriendo el costo de la tarjeta y, dado que nos quedábamos justo tres días, cerraba por todos lados. Las lanchas van hasta Lido, Murano y Burano, además de moverse por la isla, así que nos sirvió para conocer un montón y en un transporte que tiene muy buena frecuencia.
La tarjeta se puede comprar por internet y retirarse en máquinas expendedoras que están a la salida del aeropuerto Marco Polo (afuera, donde paran los buses). Desde el sitio primero tienen que crear la tarjeta (al costado) y después cargarle el tipo de pase que quieren comprar (el ROLLING VENICE está dentro de todas las opciones, aunque nosotros elegimos la ACTV – BILLETES POR TIEMPO + TRASLADO AEROPUERTO MARCO POLO (1 RECORRIDO)). Nosotros llegamos tarde al aeropuerto, pero aún así hay personal por todos lados y con su ayuda pudimos encontrar la máquina para retirar nuestros pases..
Algunos de los descuentos que incluye son, por ejemplo, en la entrada al Palacio Ducal, los museos de la Plaza San Marco, el Palazzo Grassi o incluso beneficios en el Hard Rock Café o el Venice Jazz Club (pueden ver la lista completa de descuentos acá).
Recomendable esta tarjeta para una ciudad que de por sí es cara. Pueden comprarla desde el sitio http://www.veneziaunica.it/es/e-commerce/services y decidir cuál es el pase que se ajusta más a las necesidades de su viaje.
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