recaptcha-in-wp-comments-form domain was triggered too early. This is usually an indicator for some code in the plugin or theme running too early. Translations should be loaded at the init action or later. Please see Debugging in WordPress for more information. (This message was added in version 6.7.0.) in /home2/hyjcdvmy/public_html/wp-includes/functions.php on line 6131updraftplus domain was triggered too early. This is usually an indicator for some code in the plugin or theme running too early. Translations should be loaded at the init action or later. Please see Debugging in WordPress for more information. (This message was added in version 6.7.0.) in /home2/hyjcdvmy/public_html/wp-includes/functions.php on line 6131He escuchado y tenido este dilema cientos de veces, sobre todo para aquellos que viajan a Europa, que tiene una variedad de transporte y tantas ciudades hermosas para ver que no nos dan las cuentas para conocerlas todas. Muchas veces, cuando tenemos un itinerario en mente, empezamos a dudar sobre los caminos que nos convienen, a dónde ir primero, cómo movernos y si habrá buenas conexiones de transportes entre ciudades.
Antes de Omio, me parecía imposible comparar todas las opciones y elegir cuál era la mejor y más económica. Por suerte ahora este sitio, fundado en 2011, se encarga de hacer todas las comparaciones por nosotros. Con una interfaz de usuario muy simple, resulta muy rápido consultar el trayecto que queremos hacer. En el inicio, tenemos una pantalla donde debemos cargar la información de nuestro viaje: ciudad de origen, ciudad de destino, fecha del viaje (si es ida o ida y vuelta también), y cantidad de pasajeros. Incluso podemos tildar la opción de buscar alojamiento por Booking al mismo tiempo (aunque yo prefiero hacer una cosa a la vez). Además de las opciones entre países dentro de Europa, el sitio nos permite evaluar las formas que tenemos para llegar desde otras ciudades del mundo al viejo continente. El cambio de nombre tiene que ver con el planteo de una expansión, que no sólo permitirá buscar transporte en Europa, sino también en otras partes del mundo.

En el caso de la búsqueda realizada, de Praga a Budapest, nos indica que no hay trenes disponibles en la base de datos, pero si nos da opciones de vuelos y micros. Tiene varios criterios para ordenar los distintos tipos de transporte. Además de separar entre trenes, aéreos y micros (también incluye car pooling), podemos elegir ver la búsqueda en orden de precio más económico por transporte (foto, con valores expresados en dólares), el más rápido, seleccionar una hora de llegada o salida, o “inteligente”. Esta última opción selecciona lo que para el sistema es la opción más conveniente (una combinación entre duración, precio, escalas, etc).

En este caso, nos permite comparar directamente vuelos y micros, para poder evaluar si vamos a priorizar la duración del viaje por sobre el costo. Como siempre digo, es todo relativo al tipo de viaje que estemos haciendo, a la cantidad de días que tengamos para cada ciudad y cuán pacientes seamos a la hora de viajar. Si pueden sacar los traslados antes de los hoteles, también hay chances de que puedan ahorrarse algún alojamiento en el camino. En este caso, por ejemplo, hay un bus que sale a las 23hs de Praga, llegando a Budapest a las 6hs. Si van ligeros de equipaje o pueden dejar las valijas en el hotel, es una buena opción para hacer este recorrido, sin tener que pagar esa noche de alohamiento. Hay que tener en cuenta que muchos trenes y micros no están disponibles sino dos o tres meses antes de la fecha de viaje, por lo que no es una buena opción si son super previsores a la hora de reservar el lugar donde van a hospedarse.

Cuando seleccionamos el viaje que elegimos, nos muestra el detalle del mismo y nos da la opción de comprar. Dependiendo de la empresa, muchas veces nos redirecciona al sitio web de la misma para que compremos desde ahí (como es el caso, por ejemplo, de Flixbus). En otros casos se puede comprar desde la misma página de Omio y, una vez hecha la compra, nos envían los boletos electrónicos directamente a nuestro correo. Compré varios trenes de Trenitalia e Italotreno por este sitio y no tuvimos ningún problema a la hora de usarlos durante nuestro viaje.

Es una página que realmente recomiendo para trayectos en los que no están seguros acerca de qué opciones tienen. Está buena para comparar precios y, si bien siempre les recomiendo buscar también en la página de trenes/buses de cada país (ya que algunas redes de países puntuales no se encuentran acá, aunque sí la mayoría de los destinos más populares), es una buena plataforma para tener una idea de lo que nos puede llegar a salir un pasaje, para saber cómo están conectadas las ciudades, si hay trayectos nocturnos, e ir tejiendo de a poco nuestro recorrido por el viejo continente. La página está conectada con 350 empresas de viajes, facilitándote a vos el trabajo de tener que ir buscando cuál es la mejor para tu recorrido.
Utilizando mi código daniec2g9r6n, reciben 10 euros de descuento, en reservas superiores a 40 euros. Desde su perfil, pueden cargar dicho código y el mismo les quedará ahí como crédito pendiente para cuando viajen. Si quieren, también puede enviarse por correo electrónico. Basta con que me dejen su mail y se los envío.
Pueden hacer click acá para comenzar a reservar.
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Europa y sus trenes. Palabras mayores. Durante este viaje tuve mi primera experiencia con los trenes del viejo continente. Trenitalia, Italotreno, todos dentro del país de mis bisabuelos. No habíamos tenido grandes inconvenientes más que alguna demora (algunas de pocos minutos, otras de casi una hora, pero nada terrible), y podíamos calificar los viajes como buenos.
Sin embargo, el mejor viaje lo tuvimos cuando, desde la bella ciudad de Como, en Italia, decidimos tomar un tren a Zurich. La cuestión fue bastante particular, porque en realidad queríamos ir a Lugano y de ahí directo a Zurich, pero nos salía mucho más barato volver a Como y tomar el tren a Suiza desde ahí. La cuestión es que, si bien los trenes desde la ciudad italiana son de Trenitalia, los mismos son operados por SBB pero a los precios que nos tiene acostumbrados el transporte italiano (por lejos, más barato que el suizo). El pasaje de ida nos salió 9 euros por persona comprándolo por GoEuro, un sitio del que ya habíamos hablado la semana pasada.
SBB es la red ferroviaria suiza, y los trenes son un lujo. El que tomamos nosotros hacía el recorrido Milán-Como-Chiasso-Lugano-Zug-Zurich, y la ruta que toma este tren es una belleza. Las paradas no son tan frecuentes y, en nuestro caso, viajamos en un vagón con muy poca concurrencia: dos personas en asientos de cuatro sin tener que compartirlos con nadie.
Siempre hay que tener a mano el boleto y, en estos casos, el pasaporte. A nosotros ni nos lo pidieron, pero lo anuncian por altoparlante al comenzar el viaje. Al cruzar la frontera, tranquilamente pueden pedirte documentación. Hay que ir con todo preparado y después disfrutar de las maravillosas escenas que ofrece Suiza.
La estación de Lugano está en la altura, ofreciendo unas vistas increíbles de la ciudad. La estación de Zurich es preciosa y está ubicada en un punto clave de la ciudad, que permite comenzar a recorrer apenas habiendo llegado a destino. Desde ahí, pueden tomarse el tranvía hasta su hotel, ya que es el punto de encuentro de las líneas que recorren la ciudad.
Aunque habíamos contemplado tomar el Bernina Express, por cuestiones de tiempo y presupuesto tuvimos que resignarlo. Sin embargo, para aquellos que van con menos dinero, tomarse un tren por Suiza es una forma de moverse y a su vez disfrutar de los paisajes que ofrece este hermoso país cubierto de montañas.
Los pasajes para ir de Italia a Suiza pueden sacarse directamente desde el sitio de Trenitalia.
]]>El tren que sale de la estación nos costó alrededor de 18 euros (ida y vuelta). Nosotros sacamos boletos por las máquinas que se encuentran en la estación, ya que hasta último momento no estábamos seguros de ir. OJO, si compran los tickets por internet, no tienen que hacer nada; pero si los compran en la estación, no se tienen que olvidar de validarlos. Cuando salen al anden, hay unas máquinas de Trenitalia donde tienen que poner el pasaje y les imprime la fecha y hora. Cuidado, porque a nosotros nos hizo un ruido pero no imprimió nada, y por eso casi terminamos con una multa… Es muy importante que los tickets estén validados cuando se suban al tren. Si tienen dudas, siempre pueden preguntarle al personal que anda dando vuelta por los andenes.

Pisa es realmente una ciudad sencilla. Ya nos habían advertido que no había demasiado para hacer, pero quisimos ir a comprobarlo por nuestra cuenta. Como en todas las ciudades italianas, hay algo de encanto, algo de esos edificios antiguos, esas calles en desnivel, esos rincones con algún lugareño envuelto por el entorno tranquilo… A mí los pueblos de Italia me fascinan, cada uno a su manera.
Llegar a la Torre, después de cruzar el Ponte di Mezzo, es fácil. Por Borgo Stretto, que está lleno de restaurantes y locales comerciales, llegan a Fedelini, que girando hacia la izquierda se vuelve Via Cardinale Pietro Maffi. Una vez que doblan ya es visible la Torre, con su Piazza y su Duomo.
De verdad, más allá de lo icónico que tiene la Torre de Pisa, está esa belleza que tienen todas las construcciones italianas. La Piazza, que parece más chica que en las fotografías, está vallada (no está permitido pisar el césped), pero eso no impide que los turistas intenten sacar alguna foto utilizando la torre para hacerla caber en la palma de la mano, entre los dedos, sosteniéndola, empujándola, y otras miles de poses que se van a cansar de ver. Lo bueno de haber ido en invierno es que hay relativamente poca gente. Para subir, para sacarse fotos, no es una locura la espera y el ambiente estaba bastante tranquilo. La entrada para subir sale 18 euros, y se puede sacar con anticipación (con un costo de servicio de 2 euros adicionales).
Obviamente, no nos perdimos de sacarnos alguna foto turista. Hacer alguna pose ridícula con la torre es obligatorio si pasamos por Pisa. (En lugar de dejar nuestra foto, que no salió del todo bien honestamente, dejo a todos aquellos que vimos posando y que pudimos agarrar infraganti sacándose orgullosamente la foto típica. Miren a esa señora a la derecha sosteniendo la torre. Déjenla ser feliz.)
Después, pasando la torre, hicimos un stop en un pequeño mercado que vendía algo de comida y souvenirs. Después de comprar algún imán de recuerdo, seguimos caminando. En este trayecto por una zona menos turística nos agarró la lluvia, casi cuando estábamos por alcanzar la estación Rossore (nosotros llegamos a Centrale). Siguiendo el recorrido de las vías llegamos hasta el Ponte della Cittadella, mojados, con hambre y bastante cansados. Fue entonces cuando decidimos almorzar una pizza en la estación (no pun intended), y sacar pasajes para volvernos antes de lo esperado.
La realidad es que fue un paneo de mediodía y, si bien el clima no nos acompañó al final de nuestro recorrido, pudimos conocer un poco la ciudad. Si bien mucha gente me había dicho antes del viaje que no había mucho para hacer (y doy fe), es un recorrido interesante para conocer uno de los monumentos más icónicos de Italia.
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