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Italia – #ArgieTravellers https://argietravellers.com Blog de viajes de dos argentinos viajeros Sat, 06 Apr 2019 15:55:37 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=6.9.4 https://argietravellers.com/wp-content/uploads/2018/06/cropped-Bandera_Argentina-32x32.png Italia – #ArgieTravellers https://argietravellers.com 32 32 Ruta por los pueblos del Lago di Garda https://argietravellers.com/ruta-lago-di-garda/ https://argietravellers.com/ruta-lago-di-garda/#respond Sat, 06 Apr 2019 15:42:07 +0000 https://argietravellers.com/?p=2295 Sin dudas, uno de los viajes más pintorescos que realizamos durante los últimos meses fue nuestra ruta por el Lago Di Garda. Después de tantos meses de ciudades y frío, necesitábamos recibir la primavera cerca de la naturaleza, de algún lugar así. Estando en Milán y teniendo un vuelo que salía luego de Bologna, se nos ocurrió que este podía ser un buen punto medio para recorrer. Siempre había querido visitar esta zona y, aunque teníamos poco tiempo, no podía desperdiciar la oportunidad.

Cómo llegar:

Nosotros fuimos desde Milán, pero hay muchas opciones para llegar. Con los trenes italianos, pueden viajar desde varias ciudades, tanto a Desenzano del Garda como a Peschiera del Garda, ambas estaciones un buen punto de partida para recorrer. Incluso si deciden hacer base en Verona, es la ciudad más económica para rentar un auto y recorrer todo de esta forma. Nosotros elegimos quedarnos en Sirmione, que también es una lugar bellísimo e ideal para hacer base. Desde Desenzano, nos tomamos el bus LN026, con dirección a Verona, que va bordeando la costa y los va a dejar en Sirmione. Elegimos parar en un Airbnb, que tenía tanto parking como piscina. Al estar fuera de temporada, nos salió bastante económico. Recomiendo muchísimo recorrer la zona fuera de los meses de verano. Sirmione particularmente se llena de turistas durante esta época. La temporada empieza los últimos días de Marzo, pero todavía no hay tanta gente. Es un momento ideal si no van pensando en bañarse en el lago, de buenas temperaturas y buenos precios.

Mucha gente me preguntó cuántos días recomendaba para recorrer esta zona. La verdad es un lugar hermoso, en el que nos hubiésemos quedado varias semanas. Pero como todos tenemos tiempo limitado, recomiendo que por lo menos le dediquen cuatro o cinco días. Nosotros hicimos el recorrido de los pueblos en un día (sacando Sirmione, que era donde estábamos parando y al que le dedicamos un día entero), pero nos hubiese gustado fraccionarlo para parar más en cada lugar.

Se puede conocer bastante en un día si lo hacen en auto, porque las distancias entre los pueblos son muy cortas y el camino bastante directo. Sin embargo, recomiendo pasar la noche en algunos lugares. Voy a compartirles nuestro itinerario para el roadtrip, pero también me tomo el atrevimiento de decirles en qué ciudades deberían quedarse por lo menos una noche. Si lo quieren hacer en bus, los tiempos son otros: como comentaba en Instagram, la frecuencia de los buses es bastante mala (por lo menos, fuera de temporada), y van a tener que armar todo con mucha precisión para no perder los buses. Si tienen más días y pueden ir parando en los pueblos, el medio de transporte es muy bueno: los buses son cómodos, relativamente puntuales y no son caros (varían según las distancias, pero arrancan en algo de 1,40 euros).

Alojamiento:

La verdad teníamos bastante dudas sobre dónde parar cuando decidimos hacer este viaje. Hay muchos pueblos en el Lago Di Garda, todos hermosos, con distintas facilidades para acceder. Verona puede ser una buena opción para quedarse si eligen moverse con auto. Si van a llegar en tren, Desenzano o Peschiera son las ciudades que tienen estación más cerca de los pueblos. Nosotros elegimos Sirmione más que nada por una cuestión de precio; era lo que nos salía más barato. Desde Desenzano, el viaje no era muy largo, y la verdad que había bastante diferencia quedarse ahí que en otra zona.

El precio del alojamiento varía muchísimo dependiendo de la época, así que no puedo darles números. Les recomiendo que busquen porque, aunque se salga un poquito del presupuesto, es de esos lugares en los que vale la pena quedarse aunque sea una noche. Si viajan fuera de esas fechas seguro gasten menos. Nosotros agarramos justo los últimos días de temporada baja, y la verdad que tuvimos mucha suerte con el tema de los precios.

Como es usual, nosotros paramos en Airbnb, aunque siempre chequeamos todas las plataformas. Era lo que nos salía más económico, además de tener la posibilidad de cocinar. En general, en Sirmione es bastante caro comer. Si salen un poco del centro histórico, seguro van a encontrar mucha mejor oferta. Y, si hay algo que sabemos, es que en Italia siempre vamos a comer bien. El supermercado no nos pareció para nada caro. Nosotros fuimos a la cadena Penny y los precios incluso nos parecieron mejores que en Milán en algunos productos.

Nos alojamos en las afueras de Sirmione, pero es muy sencillo legar hasta el centro de la ciudad. Vale la pena visitarla y dedicarle por lo menos un día a sus callecitas, sus rincones, sus ruinas y sus playas. Incluso pueden visitar las termas, que tienen varias opciones para un día de relax. Y no dejen de comerse uno de los helados gigantes que venden en el centro, que son una cosa de locos.

Nuestra experiencia en auto:

Aunque inicialmente no estaba en los planes, a último momento decidimos alquilar un auto para poder recorrer el Lago Di Garda. Si pueden hacerlo, para mí es la mejor opción. Van a tener completa libertad para moverse, parar donde quieran o irse cuando lo deseen. Si ven algo lindo —y, créanme, van a ver mucho—, van a poder parar sin problemas.

Averiguamos bastante sobre dónde nos convenía rentar. Verona resultó ser la opción más económica, habiendo autos a partir de 25 euros por día. Teniendo en cuenta que el bus para ir hasta ahí nos salía 3,40 por persona (ticket E a Verona), era un buen precio para el día.

Arrancamos bien temprano, como para aprovechar las horas de sol. A eso de las 9 y 15 estábamos por Verona, con un viaje que demora más o menos una hora. Enseguida nos dieron el auto, en un Hertz que está a unas pocas cuadras de donde nos deja el bus (Viale Andrea Palladio 9). Nos venía bien, porque después teníamos que ir en Flixbus a Bologna, y la terminal está a sólo dos cuadras de donde rentamos el auto. Incluso si llegan a Verona en tren desde otra ciudad, les va a quedar súper cómodo, ya que también está cerca de Porta Nuova.

El mapa de nuestro recorrido fue el siguiente, desde Verona hasta Sirmione (pueden hacer click para verlo en Maps y guardarlo sin conexión). El mapa está marcado para evitar los peajes y hacer la ruta que bordea el lago:

Recorrido Lago Di Garda

El tiempo aproximado que indica Google Maps para realizar este recorrido son prácticamente cuatro horas, sin contar las paradas en cada lugar. Damos fé que el camino parece mucho más largo de lo que es, y para el copiloto es una travesía fascinante de lagos, montañas, casas y naturaleza.

Si no la tienen muy clara con el tema del manejo, el lado este de la ruta (por donde arrancamos nosotros) les va a resultar mucho más cómodo. Son rutas más anchas y en línea general muy amigables para manejar. Del lado oeste hay más viento y rutas más estrechas (la mayoría se meten dentro de la montaña), por lo que puede resultar un poco menos agradable, pero nada del otro mundo. La verdad es que los caminos están bien señalizados y, si se descargan el mapa de la región y ponen el navegador de Google, van a estar de diez.

Arrancamos desde Verona hasta Torri de Benaco, en un camino que mayormente es autopista y donde probablemente vimos más tráfico. Se hace rápido. En unos 45 minutos van a estar en este bello pueblo, que tiene una costa increíble y unas vistas hermosas de las montañas. Acá, al ser temporada baja, no tuvimos que pagar estacionamiento. Van a ver los lugares designados con la letra P y las máquinas para pagar. Si las mismas están tapadas, es porque no tienen que pagar. Si viajan en temporada alta, lo más probable es que tengan que pagar parking en todos los pueblos.

Después de ahí seguimos hasta Brenzone. Van a empezar a ver el Monte Baldo al costado. Hay muchos caminos para hacer senderismo y un parque natural. Para quienes disfrutan desde tipo de actividades, quedarse en alguna de estas ciudades para disfrutarlo puede ser una muy buena opción. Van a encontrar infinidad de campings, pensiones y hoteles en la ruta.

Malcesine fue nuestra siguiente parada. Lo bueno de hacer esta camino bordeando el lago es que pueden parar cuando quieran. Nosotros vimos el castillo y decidimos estacionar para tomar unas fotos. En especial de este lado del recorrido, es muy cómodo parar en cada pueblo y van a pasar directamente por el centro de cada uno de ellos.

De ahí pasamos brevemente por Torbole, hasta llegar a Riva del Garda. Este fue uno de nuestros pueblos preferidos, por lejos. Es una cosa bellísima: su centro, sus casas bajo las montañas, el lago rodeado de ellas. Realmente es un lugar en que nos hubiera gustado quedarnos a pasar la noche. Incluso por la posición, es un buen punto de parada en el recorrido para quedarse, descansar y volver a arrancar el otro día a hacer el camino del oeste. Si van a parar la noche, lo ideal sería que busquen algún lugar que tenga parking gratuito. Nosotros tuvimos que pagar algo de 1,50 euros la hora para estacionar. En los otros pueblos, al ser baja temporada, no había que pagar parking. Pero en Riva del Garda el parking que vimos en el centro era pago.

En este pueblo de cuentos hicimos una parada técnica para comer algo en La Piadineria. Es una cadena que está por toda Italia y que tiene buenos precios para una comida rápida. Si van con auto, recomiendo cargarse con comida y bebida para el viaje, ya que hay muchos rincones encantadores para sentarse a comer. Si el clima acompaña, son todos espacios de cuento para hacer un picnic a orillas del lago. Incluso cuando recién comenzaba la primavera, vimos mucha gente aprovechando el día de sol de esta forma.

Recomiendo dedicarle a Riva del Garda aunque sea un par de horas. Es un lugar bellísimo.

Seguimos el camino, en una ruta que cambia bastante a la de los pueblos del este. Es un camino más cerrado, lleno de túneles, un poco menos pintoresco. Pero realmente no van a tener problemas para manejar; es un camino bastante directo.

Llegamos primero a Limone Sul Garda, un lugar que nos habían recomendado visitar si estábamos en Sirmione. Estando ahí entendimos por qué. Es un pueblito mágico, lleno del aroma del fruto que da su nombre, lleno de amarillo, de color, de casitas que trepan la montaña. Realmente vale la pena perderse por sus calles, que van y vienen entre la altura, y disfrutar de este pueblito mágico. Vimos muchas heladerías y gente comiendo en mesitas con vista al lago, así como también disfrutando del típico aperitivo.

La parada en Gargnano fue breve, ya que estaba bajando el sol y queríamos llegar a Saló antes que cayera el sol. Este último también es otro pueblo encantador, un poco más grande y con más movimiento de lo que parecía ser gente local. Se cree que el inventor del Violín salió de esta ciudad, entre otras tantas historias que guarda esta localidad a orillas del Garda. Es una zona encantadora para ver cómo cae el sol, ya sea en una de las mesas de los restaurantes o comprando algo para comer sentado a la orilla del río.

Nuestra última parada fue Desenzano del Garda, antes de volver para Sirmione. Teniendo su propia estación de trenes, es una ciudad más grande, con zonas residenciales en las afueras y un centro histórico muy bello. El puerto y los colores del atardecer fueron un espectáculo hermoso, incluso mientras bajaba la temperatura. A partir de las siete de la tarde, muchos locales abren sus puertas para tomar un spritz, comer algo y disfrutar de la noche. La oferta de comida en este lugar es bastante variada; vimos incluso un local de 100 Montaditos.

 

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Si no quieren manejar:

Hay opciones para hacer este recorrido sin auto, aunque personalmente la primera opción nos parece la mejor. Sin embargo, sabemos que mucha gente no maneja, o no le gusta hacerlo, por lo que nos pareció interesante averiguar las alternativas para quienes quieren recorrer de otro modo.

Primero que nada, hay que hablar de los buses. Nosotros los tomamos para ir de Desenzano hasta Sirmione, y luego para ir desde Sirmione hasta Verona (para ir a buscar el auto). La realidad es que están en muy buenas condiciones, no son caros para las distancias que recorren y, dentro de todo, son bastante fieles al cronograma (salvo algunos minutillos de demora).

La red de buses tiene una aplicación llamada Moveme Brescia. Desde acá pueden comprar boletos y chequear recorridos. Honestamente, a nosotros no nos resultó muy útil; no está muy bien explicada. Lo más sencillo fue comprar los boletos en las estaciones o kioskos. Les van a preguntar hasta dónde van y, en base a eso, tendrán una tarifa distinta por recorrido. De Desenzano a nuestro Airbnb, pagamos 1,3o euros. Hasta Verona, como comentaba antes, pagamos 3,40. En general en Italia es fácil hacerse entender y cuando piden biglietto ya van a saber a qué se refieren. Recuerden siempre chequear en Maps cómo se llama la parada; en una misma ciudad puede haber varias con distintos nombres.

Les recomiendo chequear en el sitio oficial cada uno de los horarios de los buses, que cambian según la temporada. Nosotros utilizamos la línea 26, que va de Brescia a Verona, pasando por Desenzano y Sirmione. Los horarios están bastante acertados.

Si van a elegir moverse en bus, tienen que tener bastante presentes los cronogramas, porque no tienen buena frecuencia. Con este medio de transporte, quizás sería mejor si pudieran quedarse algunos días más para ir recorriendo. Tranquilamente se puede ir en bus e ir haciendo paradas en algunos pueblos.

También está la opción de tomar un ferry para recorrer. Es otro servicio para el cual tendrán que chequear los horarios, ya que varía mucho dependiendo de la época. Algunas rutas incluso no operan en invierno. Pueden verlos acá. Hay opciones entre paseos panorámicos, más caros, o las rutas económicas que simplemente sirven como transporte. Este medio también les va a permitir visitar Isola del Garda. Es una buena opción también para conocer. Si hacen base en Sirmione, van a encontrar muchísima oferta de ferries y barcos para conocer la región. En Riva del Garda también vimos mucha oferta, así como también llegamos junto a un barco en Limone.

Si quieren ver más fotos sobre este maravilloso lugar, los espero en mi Instagram. Pueden ver las stories destacadas de todo lo que vimos en esta región maravillosa, a la que nos encantaría volver.

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Eataly: tradición fatta in Italia https://argietravellers.com/eataly-tradicion-fatta-in-italia/ https://argietravellers.com/eataly-tradicion-fatta-in-italia/#respond Sun, 03 Dec 2017 10:36:24 +0000 https://argietravellers.com/?p=195 Imagínate la felicidad de estar en Italia por un mes y saber que, vayas a donde vayas, vas a comer bien, porque esa es la ley primera en un lugar que se distingue por su gastronomía. No fue hasta que llegamos a Génova, casi al final de nuestro viaje, que descubrimos Eataly. Este lugar, en una zona muy linda del puerto (aunque con muchísimo viento), es como el Disney de los productos italianos. Hay muchos locales, no sólo dentro de Italia, sino alrededor del mundo. Y como suele ser, cuando se habla de italianos y gastronomía, el lugar no decepciona.

Comimos bien por poca plata. Hay varias opciones de platos y locales que, como muchos mercados, ofrecen distintas opciones para todos los gustos. Comimos un plato de pasta al pesto por 8 o 9 euros (con agua mineral). Hay muchos locales para comer y, en el caso de Génova, las mesas tienen una linda vista al puerto. El ambiente es similar al de un shopping, pero mucho más pequeño y relajado, y con una variedad de comida que puedo garantizar se ve mucho más tentadora.

Además de comida, hay muchísimos productos regionales para llevarse a casa: cremas, golosinas, salsas, jabones… Todos productos típicos (y no tanto), que hicieron peligrar el sobrepeso de nuestras valijas que, ya a final de viaje, se encontraban bastante rellenitas (como nosotros).

Esta cadena nace de la mano de Oscar Farinelli que, después de su paso por la electrónica decidió dedicarse full-time a este proyecto. En 2007 nace Eataly en Turín, bajo el concepto de hacer llegar a todos los productos italianos, a buen precio y en un ambiente en que las personas pudieran comprar, probar y aprender sobre la cultura culinaria de Italia.

Esta cadena cuenta con locales en Nueva York, Chicago, Boston y pronto sumarán uno en Los Ángeles. Además, dentro de Italia, pueden encontrarlo en Roma, Turín, Milán, Génova, Piacenza, Bologna, Bari y Florencia, entre otras, por lo que no tienen excusa para no pasar por acá si están visitando tierras italianas. También hay sucursales en distintas ciudades y países del mundo: San Pablo, Mónaco, Estambul, Arabia, Japón, Seúl… Y no creo que ahí vaya a terminar su expansión.

Estén donde estén, es un buen lugar para comer por un precio moderado y, además, llevarse algún souvenir italiano o algún producto para comer después. Si volvemos a Italia, o pasamos por algún otro país que tenga locales de esta cadena, seguramente haremos una parada para comer algo o llevarnos en la valija un buen pesto italiano, para preparar en casa y recordar nuestro viaje por uno de los países que más quiero en el mundo.

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Cinque Terre desde Génova: un viaje fuera de temporada https://argietravellers.com/cinque-terre-desde-genova/ https://argietravellers.com/cinque-terre-desde-genova/#respond Mon, 23 Oct 2017 22:33:51 +0000 https://argietravellers.com/?p=153 Las playas y enero en Europa no son la mejor combinación, pero estando en Génova no podíamos dejar de ir a Cinque Terre. Habíamos visto las fotos de postal, y era difícil no querer conocer las pintorescas casitas de la costa italiana. Ya nos habíamos quedado sin poder recorrer la costa amalfitana en este viaje por una nevada casi histórica en Salerno (hacía 15 años que no nevaba), así que no íbamos a perder la oportunidad esta vez, que el clima nos acompañaba con sol y una temperatura invernal hermosa de más de 10 grados.

Cinque Terre está conformada por cinco pueblos, como lo indica su nombre: Monterosso al mare, Vernazza, Corniglia, Manarola y Riomaggiore, ubicadas en aproximadamente 10 kilómetros de costa. La zona es hermosa para recorrer, ya sea tanto en tren como en barco. Esta zona natural fue declarada partrimonio de la UNESCO hace ya 20 años, y sigue siendo uno de los lugares más encantadores de la Liguria.

Temprano fuimos para la estación Principe. Siempre había querido conocer estos pequeños pueblitos. Mi familia había estado hacía un año (en mayo) y había quedado absolutamente fascinada por sus playas, sus colores, sus construcciones irregulares y sus callecitas. Obviamente, fui con las expectativas altísimas. No puedo decir, aún después de meses, si me decepcionó o no.

Ojo, no me malinterpreten. Hay un tema con mis últimos viajes que quizás es para poner como tema de debate. Me gusta viajar en invierno, pero además, por cuestiones personales, no he tenido otra opción. Lógicamente, la temporada de enero es muy encantadora en algunas ciudades, pero puede llegar a ser bastante desoladora en otras. El caso de Cinque Terre, siendo una zona costera y de playa, se inclinaba más hacia el segundo grupo. Y aún así, reconociendo que había poca vida, no puedo decir que me llevé un mal recuerdo de esta tierra de cuentos. Fue más bien un paseo solitario por un lugar paradisíaco. Es algo especial también. Cuando caminás por largos túneles, por callecitas y costaneras, entre negocios y hoteles, y sólo podés escuchar el sonido de tus pasos y del mar, es bastante increíble.

Sacamos los boletos de tren con anticipación para ir hasta Riomaggiore, que fue nuestra primera parada en el recorrido. Si van en temporada baja, les diría que ni se preocupen por los boletos. Es muy sencillo sacarlos directamente en la estación, desde las máquinas que se encuentran en el andén, y hay mucha disponibilidad de horarios. Pueden ir eligiendo los pueblos que quieren recorrer. Desde Riomaggiore pueden ir a Manarola, luego a Corniglia, después Vernaza y por último Monterosso Al Mare, donde terminamos el recorrido. Este último era supuestamente el que más movimiento tenía (a nivel gastronómico, por lo menos), pero igualmente era escaso. Ahora sí, pudimos tomar fotos con tranquilidad y caminar por las callecitas de los pueblos sin que nadie nos molestara. A nuestro alrededor sólo había locales y algún turista ocasional, pero caminamos por estos lugares de ensueño prácticamente en soledad. Una experiencia diferente. Aunque nos encantó, nos gustaría volver en verano para conocer Cinque terre en todo su esplendor.

Los boletos de tren entre los pueblos nos salieron algo de 1,90 euros por tramo, lo que nos pareció muy barato para movernos. Hay otras opciones, pero en lo personal nos pareció que el tren era ideal para recorrer en esta época del año. Pueden comprarlos directamente desde la página de Trenitalia e imprimirlos en casa pero, como comentaba, no van a tener problemas para sacarlos en el momento que estén en la estación. Si quieren conocer más, o si están en algún hotel dentro de Cinque Terre, es recomendable sacar la Cinque Terre Card, que les permite utilizar los servicios del Parque Nacional. Hay dos opciones de este tipo de tarjeta: la que incluye servicios, WiFi y reducción de precio al Museo de La Spezia, que sale 7,50 euros (por adulto por día); o la que incluye además viajes ilimitados en la línea de tren Levanto – La Spezia Centrale (que les permite moverse entre todos los pueblos) por un precio de 16 euros. Esta tarjeta pueden comprarla directamente en las estaciones de trenes (están los carteles pegados en las oficinas de atención).

Aunque muchos nos habían recomendado hacer base en La Spezia, lo que tiene Génova es que es un poco más grande y hay mejor opción hotelera (sobre todo si van en temporada), y nos resultaba más fácil tomar el vuelo a París, destino que teníamos programado para después. Lo que tiene La Spezia es que es mucho más pintoresca y está bastante más cerca de los pueblos. Génova en sí no es un lugar al que volvería, por lo menos no en invierno. Estuvimos un día y pudimos ver las atracciones principales, pero la realidad es que no nos sentimos particularmente encantados por la ciudad. Es un lugar portuario, y quizás en invierno es más desolador que en otras épocas, pero pasó en nuestro itinerario sin pena ni gloria. Podemos decir sí que tuvimos la posibilidad de hacer algo de shopping en Via XX Settembre y pasamos también por la casa de Cristóbal Colón. Además acá fue donde descubrimos Eataly, una grata sorpresa gastronómica para ir comprando regalos para la familia y amigos al final de nuestro viaje (ya haremos un post al respecto). Si van en temporada, quizás sea interesante alojarse en alguno de los pueblos para tener un mejor acceso a las playas y poder aprovechar mejor la estadía en este lugar increíble. Recomiendo mucho Monterosso, que nos pareció el que tenía mejores opciones para comer y un poco más de vida (obviamente, nosotros lo vimos en invierno). Desde acá pueden chequear las opciones hoteleras de la zona, con un 10% de descuento si reservan desde nuestro perfil. Nosotros nos alojamos en Génova, en el Hotel Vittoria, un lugar correcto, sin lujos, que estuvo bien por el precio que pagamos y para la cantidad de días que nos quedábamos.

No queda duda que vamos a tener que volver a recorrer los cinco pueblos en una época que nos permita apreciarlos con más vida (y el itinerario sigue creciendo…) y, por qué no, hacer algo de playa. Sin embargo, nos vamos con un recuerdo muy especial de esta zona de Italia, que tuvimos por un día sólo para nosotros.

Les dejo algunas de las fotos que sacamos en nuestro paso por algunos de estos pueblitos:

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Roma y su santuario de gatos en la Torre Argentina https://argietravellers.com/roma-santuario-gatos-torre-argentina/ https://argietravellers.com/roma-santuario-gatos-torre-argentina/#respond Fri, 25 Aug 2017 18:43:10 +0000 https://argietravellers.com/?p=426 En mi segunda visita a Roma, tuve la suerte de estar en un lugar muy especial, que la primera vez había pasado por alto. Nada más y nada menos que el día de mi cumpleaños, fue un auténtico regalo rodearme de decenas de gatitos que viven en el refugio debajo de la Torre Argentina.

Los amantes de los gatos van a entender a qué me refiero con decir que este lugar es maravilloso en el momento que pongan un pie en este refugio. Los gatitos están por todos lados: sobre las mesas, por el piso, por afuera, comiendo, jugando, durmiendo. Hay algunos que están en jaulas porque se encuentran en tratamiento, y otros están en una sección cerrada donde los curan y los tratan. Hay algunos a los que les falta una patita, otros que son ciegos, otros que están lastimados… Pero todos tienen muchísimo amor para dar y son cuidados por igual por voluntarios que trabajan permanentemente en este lugar casi oculto bajo ruinas.

Basta con entrar para tener a cientos de mininos acercándose, pidiendo mimos, maullando con fuerza para llamar la atención. La gente pasa a su hogar y es respetuosa, mientras los voluntarios cuentan un poco la historia del lugar y lo que significa para ellos ese pequeño santuario gatuno en el centro de la ciudad.

Los gatitos se pueden adoptar, lógicamente para aquellos que viven en Roma. Sin embargo, también se pueden apadrinar gatitos a la distancia, donando un importe mensual para cuidarlos. También venden algunas cosas que diseñan ellos para poder costear el refugio. Nosotros compramos unos imanes y un llavero pintado a mano que llevo siempre conmigo. Son algunos euros, pero para ellos significan mucho. Es un placer contribuir a que estos lugares sigan funcionando y ayudando a los cientos de gatos que merodean la ciudad italiana.

En la Torre Argentina, los animalitos andan como panchos por su casa. Aunque la atracción en sí está bastante descuidada, los protagonistas son los gatos, que se acuestan en los rincones, se acercan a los turistas o huyen de las cámaras de fotos. Es imposible pasar por este lugar sin cruzarse a algún gatito dando vueltas por ahí.

El sitio de la asociación es www.romancats.com, y hay mucha info para aquellos que quieran donar algo, o simplemente para saber más sobre esta hermosa organización en una ciudad llena de historia. El refugio se encuentra abierto todos los días, de 12 a 18 horas, y las adopciones se pueden realizar de 13 a 17. Tengan en cuenta que los menores de edad deben ingresar acompañados de un adulto.

Ojalá puedan darse una vuelta por este lugar. Para cualquier amante de los animales, es un placer que existan y subsistan estos pequeños rinconcitos en el mundo que ayudan a los compañeros más nobles. Les dejo algunas fotitos que tomé durante mi visita:

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Guía de viaje: Roma https://argietravellers.com/guia-viaje-roma/ https://argietravellers.com/guia-viaje-roma/#comments Tue, 22 Aug 2017 21:21:31 +0000 https://argietravellers.com/?p=844 A principios de año estuvimos en Roma y juntamos toda la info útil en esta guía para que sepas dónde alojarte, dónde comer, el costo de vida y qué visitar, entre otras cosas. Te dejamos el link para que puedas descargarte la guía completa con imágenes, tablas, mapas de atracciones y datos de interés.


Información general:

Roma, Roma, Roma… Qué ciudad. Qué lugar, que parece no tener un punto intermedio entre el amor y el odio. Conozco gente que se ha enamorado perdidamente de la capital italiana, otros que no desean volver. Yo personalmente soy del primer grupo: una ciudad a la que volvería mil veces, un lugar tan lleno de historia, rincones y belleza, que me sigue fascinando con cada visita.

No es una ciudad tan pulcra y ordenada como otras capitales del viejo continente. Roma es un poco caótica, con sus autos, sus lugares históricos, su gente y sus callecitas. Es una ciudad especial, una capital que sin dudas pertenece a los italianos hasta en el último detalle. Un extraño sentido de pertenencia me invadió la primera vez que conocí este lugar, y el sentimiento es siempre el mismo.

A diferencia de otras capitales de Europa occidental, es más económico subsistir, y se van a dar cuenta pronto que también es más fácil adaptarse. Lógicamente, los italianos son muy parecidos a nosotros (nosotros a ellos, mejor dicho), por lo que pronto nos vamos a encontrar siendo parte de una comunidad que se asemeja mucho a la local. Algunos lo aman, otros lo odian. Suele ser así.

Como siempre digo sobre las capitales, es recomendable pasar por lo menos cuatro o cinco días para poder recorrer bien y no quedarnos únicamente con lo turístico, sino también perdernos un poco en cada barrio, donde cada uno tiene lo suyo para ver, conocer y admirar. Es una ciudad llena de historia, que parece ir contando un cuento en cada una de sus calles, vagamente iluminadas e irregulares. Es encontrar ruinas, edificios que fueron declarados Patrimonio de la Humanidad, historia en cada paso que damos. Es una ciudad un poco mágica, ya que no podemos evitar imaginar sus años y todos los sucesos que acogieron esas callecitas que hoy en día se vuelven caóticas entre autos y Vespas.

La moneda es el euro, y por lo general recomiendo llevarlos de acá o sacar directamente con tarjeta en un cajero automático. Como siempre, recomiendo no cambiar en la calle aunque estén en el país más seguro del mundo. Más vale prevenir que curar. Aunque sea un poco más caro, si llevan dinero para cambiar allá, háganlo en un aeropuerto o alguna casa de cambio.

No es una ciudad insegura, pero como en la mayoría de las grandes ciudades, deben tomar los recaudos necesarios para no pasar un mal momento. Cuiden sus pertenencias. No piensen que porque están en Europa no va a pasar nada. No son robos violentos, pero los arrebatos ante una distracción son comunes. No es para fomentar paranoia, sino para que tomen las mismas medidas que tomarían en cualquier lugar al tomar el metro, andar por la calle o apoyar las cosas a la hora de sentarse a comer.

Muchas veces veo gente preocupada por el idioma. Lógicamente, si los italianos no quieren que los entendamos, lo van a lograr. Sin embargo, si hablan lento y con buena predisposición de ambas partes, se entiende bastante bien. Incluso si no dominan el inglés, hablando en español ustedes también pueden hacerse entender con ellos (la bendición de ser todos idiomas latinos). Es cuestión de tener paciencia. En los hoteles por lo general encontramos mucha gente que hablaba español, pero también con un poco de inglés básico los van a entender sin problemas (como en la mayor parte de Europa).

Datos útiles:

Documentación: para viajar a Roma desde Argentina se requiere tener pasaporte al día. No es necesaria visa. Es obligatorio contar con un seguro médico que cubra los 30.000 euros. Por lo general, lo único que solicitan a la hora de ingresar es pasaporte, pero tengan en cuenta que pueden pedirles pasaje de vuelta, alojamiento reservado y el ya mencionado seguro médico. Personalmente recomiendo ir con todo impreso (pasajes, vouchers, comprobantes) para hacer el ingreso al país lo más rápido posible. Creo que en el aeropuerto de Roma fue en el que mejor me trataron cuando entré o salí del país (quizás mi apellido haya tenido algo que ver). Con frases como con Argentina sono amici Sono finite le vacanze? siempre el proceso de entrada y salida al país fue muy relajado. Igualmente siempre recomiendo llevar todo en regla y en el equipaje de mano, por las dudas.

Números útiles: Te dejamos un listado con algunos números que es recomendable tener a mano. De cualquier forma, hemos visto mucha policía en Roma andando por la calle (además de los militares).

  • Consulado Argentino: (+39-6) 42870023, 42016021
  • Carabinieri: 112
  • Policía Nacional: 113
  • Bomberos: 115
  • Asistencia en carretera: 116
  • Policia fiscal: 117
  • Urgencias médicas: 118
  • Salvamento marítimo: 1530
  • Policía Municipal: 06 67691
  • Servicio de ambulancia de la Cruz Roja: (0039) 5510
  • Médicos de emergencia (medici volanti): 7733
  • Vigilantes urbanos (vigili urbani): 77271

Corriente: la corriente es de 220 voltios y los enchufes en Italia suelen ser de dos o tres patas redondas alineadas (pueden conseguir adaptadores en los aeropuertos, aunque siempre es más barato si los compran por su cuenta por MercadoLibre en Argentina o en algún local en la ciudad de destino). Los enchufes utilizados son los llamados tipo L, los tipo C y los tipo F.

Ley antitabaco: aunque nosotros ya estemos acostumbrados a esta ley, cabe destacar que desde hace ya varios años está prohibido fumar dentro de restaurantes, locales, aeropuertos y edificios públicos en la ciudad de Roma. Hacerlo implica arriesgarse a una multa que puede llegar hasta los 500 euros.

Otras prohibiciones y multas: el consumo de alcohol en la vía pública no está permitido, y también pueden ganarse una multa por hacerlo. En Roma, orinar en la vía pública también está totalmente prohibido y tiene por ello una de las multas más costosas de Europa. También, la viveza del turista de ir sin billete en el transporte público puede costarles hasta 55 euros.  

Tener en cuenta los días festivos: durante los días feriados o festivos, muchas atracciones, mercados y bancos en Roma permanecen cerrados. Para agendar si van a estar por la ciudad durante esas fechas: Año Nuevo (1 de enero), Epifanía (6 de enero), Jueves Santo y Lunes de Pascua (la fecha varía), Día de la Liberación (25 de abril), Día del Trabajo (1 de mayo), Fiesta de la República (2 de junio), Fiesta de los San­tos Patro­nos de Roma (29 de junio), Día de la Asunción (15 de agosto), Fiesta de Todos los Santos (1 de noviembre), Inmaculada Concepción (8 de diciembre), Navidad (25 de diciembre) y San Esteban (26 de diciembre).

Presupuesto diario:

En nuestro sitio, hicimos un cálculo de presupuesto aproximado para las ciudades más populares de Europa, entre ellas la bella Roma. Los precios en la nota están en euros para mantener una moneda general en la comparación de cada ciudad.

El valor diario depende mucho del tipo de viaje que decidan hacer.

Para un viaje super economico, durmiendo en couchsurfing, evitando los restaurantes y realizando actividades gratuitas, calculamos un presupuesto de unos 9 euros por día.

Ya si vamos a un hostel, aunque hagamos vida gasolera tenemos que hablar de más o menos 45 euros (si eligen una cama en habitación compartida y le suman las comidas, algún boleto en transporte público y algún souvenir o chuchería en la calle).

Ya si deciden ir a un hotel y comer alguna comida en restaurante, el precio diario puede variar un poco (se consiguen hoteles a bastante buen precio). Obviamente a esto le agregamos algún transporte y algún regalo. Lo bueno de los hoteles es que por lo general podemos buscar alguno que tenga desayuno y hacer alguna comida potente por la mañana. Incluso en los hostels, también pueden conseguir esta opción.

Ya si hablamos de hoteles de más de tres estrellas, comidas en restaurantes, excursiones y alguna compra, tenemos que pensar que vamos a gastar algo de 120 euros.

Obviamente, todo esto es muy relativo y es un estimativo en base a los precios que vimos nosotros cuando estuvimos allá. Puede variar dependiendo de la época, la zona en que se alojen, los lugares que frecuenten y las cosas que decidan comprar. Tengan en cuenta que la temporada alta es de Junio a Agosto, algo que puede influenciar en la variación de los precios (especialmente en el alojamiento).

Costo de vida:

Roma no nos pareció una ciudad cara para ser una capital. La realidad es que nuestras compras en el supermercado tenían un valor menor a lo que generalmente gastamos acá, y sentarnos en un restaurante o comprar comida en puestitos implicaba un gasto más o menos similar al que tenemos en Buenos Aires (que es la ciudad contra la que yo siempre comparo).

Por una cuestión de comodidad, ibamos mucho a la cadena de supermercados Coop. Como estábamos en un B&B, teníamos cocina, heladera y facilidades para cocinar. De cualquier modo, no es abismal la diferencia entre cocinar y comprar alguna cosa por la calle. Los precios de los supermercados nos resultaron bastante accesibles y muchos productos resultaron ser más económicos que en casa. Un pan de 500 gramos nos puede salir 1,30€ y 100 gramos de queso 1€, 100 gramos de jamón por €1,40, paquetes de galletitas por 1€; un litro de leche por 0,85€ y 1,5 litros de jugo de naranja en cartón algo de 1,15€. Las cajas de cereales grandes cuestan 2,50€. Todo esto resulta resulta útil si no tienen desayuno donde estén parando y deciden prepararlo por su cuenta.

Para la comida, los supermercados también son una gran opción. Hay paquetes de fideos por 0,60€, que pueden acompañar por una salsa De Cecco por 0,70€. El kilo de arroz está más o menos 2€. El kilo de papas está 0,72€. También venden unas ensaladas en paquete, con una mezcla de verduras, por unos 1,18€. También pueden comprar las tortillas tipo rapiditas por 1,35€. Como verán, los precios son más que accesibles y una muy buena opción si algún día planean cocinar. Además, en los supermercados venden muchos sandwiches listos y pizzas listas para poner en el horno por aproximadamente 2€.

Con respecto a la bebida, tenemos agua de 2 litros por 0,28€, lo que nos resultó baratísimo. Las gaseosas y el té helado de 1,5 litros están más o menos entre 0,75€ y 1€. La botellita de 66cl de cerveza Peroni se consigue por 0,80€. También hay botellas de vino que arrancan en los 2€.

Si hablamos de salir a comer, depende mucho del lugar que elijamos. Obviamente, no es lo mismo comer en algún barcito del Trastevere que frente al Coliseo. Nosotros hemos llegado a comer bien (plato+bebida) por 12€. En McDonald’s, se puede comer por unos 7€ u 8€. Una pinta de cerveza en un bar les puede salir unos 4€, y pueden tomarse un trago por 7€. El café o capuccino puede tomarse por 1€. Salir a comer afuera en Italia no es una locura si buscan bien dónde sentarse. Eviten las zonas excesivamente turísticas y van a poder comer como en casa.

El transporte es caro para nosotros como en todo Europa, pero más económico que en otros lugares (1,50€). Como siempre digo, dependiendo de cuánto vayan a usarlo puede que les convenga sacar algún pase por día/s, que arranca en 7€ por 24 horas.

Cómo llegar:

Por Aire:

Desde Buenos Aires, hay muchos vuelos que llegan a Roma. Aerolineas Argentinas mismo suele tener un vuelo directo, que yo no he tomado pero que me han dicho que es muy bueno para ser un tramo tan largo y cansador. Mi experiencia personal fue con Air Europa (escala en Madrid) y Alitalia, dos aerolíneas de las más económicas para viajar y con servicios, si bien no de lujo, adecuados para lo que pagamos.

Roma cuenta con dos aeropuertos:

Aeropuerto Leonardo Da Vinci – Fiumicino (FCO): es el más importante de la ciudad, donde llegan los vuelos internacionales y donde les tocará aterrizar si llegan directo desde Argentina o desde alguna de las escalas de las aerolíneas que operan desde nuestro país. Este aeropuerto se encuentra a 32 km del centro de Roma, pero se encuentra muy bien conectado al centro de la ciudad. Si tienen una escala larga, doy fe que es un buen lugar para estar, ya que tiene muchos servicios, restaurantes y tiendas.

Para ir al centro hay varias opciones. Una de las más populares es el tren Leonardo Express que va desde Fiumicino a la estación Termini. El precio es de 14€, y es un viaje de 30 minutos; con frecuencia de media hora desde las 6:37 hasta las 23:37. Si van para el lado de Tiburtina, también pueden tomar el Metropolitano FM1, que sale cada 15 minutos y cuesta 5€.

Otra opción que nosotros utilizamos son los autobuses que, si bien tardan alrededor de 55 minutos, son bastante más económicos que el Leonardo Express y también llegan a Termini. Nosotros utilizamos el de la compañía Terravision, cuyo boleto tiene un valor de 5€ por tramo. También pueden tomar el Roma Airport Bus, que tiene un costo de 6€.

También hay taxis que van al centro, pero no recomiendo en absoluto esta opción, a menos que se trate de un caso particular. El tiempo de viaje es más o menos el mismo que el del bus, y el valor del viaje puede rondar los 50€.

Aeropuerto Ciampino – Giovanni Battista Pastine (CIA): este aeropuerto, muchísimo más pequeño que Fiumicino, se encuentra a 15 kilómetros del centro. Es muy utilizado por empresas low-cost como Ryanair, Easy Jet y Wizz Air.

La mejor forma de ir al centro de la ciudad es con los mismos buses que operan desde Fiumicino: Tanto el Terravision como el Roma Airport Bus tienen un valor de 5€ y pueden llegar al centro (Termini) en 40 minutos. Ahí mismo después pueden tomar el metro para llegar a otros puntos de la ciudad.

Por Tierra:

Nosotros llegamos a Roma desde Salerno en tren. Los trenes regionales llegan a la estación Termini y hay muchísimas opciones para alcanzar la ciudad, por precios bastante económicos. También muchas compañías de buses tienen como destino la capital italiana. Nosotros utilizamos Flixbus para irnos de acá a Florencia, aunque las opciones de compañías son muchísimas. Les recomiendo, si van a ir por tierra desde otra ciudad, que busquen en GoEuro la mejor opción para llegar.

También pueden alquilar un auto y llegar de este modo, pero no lo recomiendo. El tráfico en Roma no es agradable en absoluto: las calles son estrechas y es bastante complicado moverse en este medio. Si tienen mucha paciencia, quizás puedan considerarlo, pero sino les recomiendo que ni siquiera lo intenten.

Clima:

El clima en Roma es mediterráneo. En el verano, de junio a septiembre y especialmente en julio y agosto, las temperaturas se pueden volver bastante pesadas para los que decidan recorrer la ciudad. En invierno hace frío, pero es muy soportable en comparación a otras ciudades europeas y se puede sobrevivir muy bien sin llevar una exageración de ropa de abrigo, ya que por lo general las temperaturas no suelen ser mínimas de 2 o 3 grados.

Sin importar el clima, es fundamental llevar un piloto y buen calzado para caminar, ya que Roma es una ciudad ideal para caminarla y conocerla, sea verano o invierno.

Alojamiento:

Las opciones de hotelería en Roma son infinitas, y se pueden encontrar alojamientos a muy buen precio, si lo comparamos con otras capitales de Europa. Por lo general recomiendo alojarse en el centro, ya que Roma es una ciudad muy linda para caminarla y el transporte público no es el fuerte de la capital italiana. Si están con auto, quizás les convenga evitar el centro.

Recuerden además que en Roma, como en muchas ciudades europeas, deben abonar un impuesto por noche de hotel que no se encuentra incluído en el precio final de la reserva. Este impuesto varía dependiendo del tipo de alojamiento al que vayan. De acuerdo al sitio oficial de la capital Italiana, se abonan 3€ en hoteles de 1 o 2 estrellas, 4€ en 3 estrellas, 6€ en 4 estrellas, 7€ en 5 estrellas y 3,50€ en bed and breakfasts, hostels y casas de alquiler. Si deciden ir a un camping, la tasa es de 2€ por noche.

  • 59 Steps Trevi: un lugar muy especial, a pocos metros de la Fontana Di Trevi y una de las zonas, a mi parecer, más lindas de Roma. Más como una especie de bed & breakfast que un hotel, estuvimos super cómodos en esta habitación, y la atención fue sin dudas un diez. Lo único malo: no hay ascensor, y son tres pisos por escalera hasta la habitación. Pero sin dudas volvería a este B&B que hizo nuestra última estadía en Roma una excelente experiencia. 
  • The Yellow Hostel: Termini no es de mis zonas favoritas para alojarme, pero este hostel cumple con las reglas de bueno, bonito y barato, con una ubicación que sin dudas es conveniente a la hora de conocer la ciudad. Además de buen precio, tiene un muy buen ambiente para la gente joven (y no tan joven): organizan eventos en el bar del hostel, tours y en general tienen mucha onda. Yellow Square, Via Palestro 51.
  • Hotel Dei Congressi: para los que prefieren quedarse en las afueras del centro pero ir a un hotel un poco mejor, este cuatro estrellas resultó ser muy confortable y con un excelente acceso al metro. Está en un barrio muy tranquilo, el personal es muy amable y tiene un muy buen desayuno. Fuimos acá en 2014 con un tour y la experiencia fue muy agradable.
  • Buonarroti Guest House: con una ubicación inmejorable para quienes buscan conocer la ciudad, esta guest house cumple con todas las necesidades para una gran estancia en Roma, y a muy buen precio. Además tiene heladera en las habitaciones, ideal para quienes buscan ahorrar comprando en supermercados en lugar de comprar todo en puestos de comida. Via Buonarroti 18.
  • St. John Rome B&B: un lindo bed and breakfast cerca de la estación San Giovanni de metro y a una caminata de distancia del Coliseo. Una buena zona para quedarse, tranquila pero aún así cerca de todo. El b&b tiene cocina, por si buscan ahorrar cocinándose por su cuenta. Via Corfinio 23.

Por lo general, en las capitales hay muchos supermercados y muchas alternativas para comprar cosas y cocinar en el departamento, en caso que decidamos utilizar Airbnb. Pueden buscar todas las opciones disponibles en la página de Airbnb y después nos cuentan su experiencia. Hay habitaciones privadas cerca de la estación Termini que arrancan en 25€ (aproximadamente 500 pesos la noche). Aunque a nosotros nos resultaba más conveniente un departamento (en Airbnb hay algunas muy buenas opciones por 45€ o 50€ la noche), la habitación privada puede ser una buena opción para quienes viajan solos. Registrándose desde mi perfil o el de algún viajero conocido que ya se encuentre registrado, obtienen un descuento de $600 pesos argentinos en reservas superiores a $1100. Booking también ofrece un descuento de este estilo: en caso que quieran alquilar un departamento por esta plataforma, después de reservar mediante este link y alojarse, se les realizará un reintegro del 10%.

Transporte:

Hay varias opciones de transporte en esta ciudad, bastante famosa por un tráfico caótico y construcciones de metro frustradas por descubrimientos arqueológicos. Les dejo un plano que me pareció muy interesante, con muchas opciones de transporte de la ciudad. Lo pueden ver en buena resolución acá.

Metro:

El metro romano es más bien pobre. Con sólo dos líneas, conecta con algunos puntos de interés pero el acceso al mismo es bastante menos cómodo que en otras ciudades (a menos que estén parando por la zona de Termini, donde tienen acceso a ambas líneas). Los andenes se encuentran bastante sucios y no es en sí de las mejores experiencias que hemos tenido viajando en el metro europeo, pero cumple su función y no tuvimos problemas cuando lo utilizamos.

Es recomendable siempre que cuiden sus pertenencias como lo harían en Buenos Aires, ya que nos advirtieron que puede haber carteristas. Siempre es recomendable llevar todo dentro de la mochila o cartera y tenerla hacia adelante, a la vista.

El metro se encuentra abierto todos los días de 5:30 a 23:30. Tanto los viernes como los sábados, el horario de cierre se extiende hasta la 1:30 de la madrugada. El precio del billete es de 1,50€, válido por 100 minutos (nos permite combinar medios de transporte por ese período de manera gratuita). Sino, por lo general, es conveniente comprar el billete diario (BIG), que por 6€ nos permite viajar en el día, de modo ilimitado, en todos los medios de transporte. También hay un abono ilimitado por 2 días (12,50€), 3 días (18€) y por una semana (24€), que les convendrá comprar dependiendo del tiempo que se queden en la ciudad y cuánto piensan movilizarse por la ciudad. Por lo general, si toman la recomendación de quedarse 4 o 5 días en la capital, la tarjeta semanal tiene un muy buen precio y les permite conocer la ciudad de modo fácil y económico. Nosotros compramos esa y le sacamos provecho.

Bus:

La red de buses de Roma resulta muy útil para complementar el metro.

Importantísimo: si sacan cada viaje de forma independiente, recuerden validar el ticket. Verán que mucha gente se sube y no hace nada, pero esa tiene abonos mensuales (por lo general, la gente que vive en la ciudad). Tienen que validar el ticket en las máquinas que están en el bus para evitar una multa en caso de un control.

Hay muchísimas líneas de bus como para ponerlas en un mapa, pero el sitio de ATAC nos permite ingresar nuestro origen y destino para poder saber qué línea debemos tomar. Pueden utilizar el buscador en este link (está en inglés y en italiano).

Tranvía:

El tranvía de Roma cuenta con seis líneas, que pueden ver en el plano (click aquí para ver la versión ampliada y descargable). Los tranvías funcionan de forma similar a los autobuses en la ciudad de Roma, con los mismos horarios y la necesidad de validar sus tickets.

Taxi:

El taxi es una alternativa para los que no desean utilizar el transporte público en Roma, aunque hay que tomar ciertos recaudos a la hora de hacerlo. Hay que tener en cuenta que hay muchos estafadores, que buscan sacar provecho de los turistas, como en muchas otras ciudades con tantos visitantes. Si toman el taxi desde el hotel, soliciten en recepción que les pidan uno (la reserva telefónica es con un suplemento de 3,50€). Si lo hacen por su cuenta, verifiquen que sean los autos blancos que tienen algún número en el exterior (que pertenece a su agencia) y, si pueden, anotar el número de licencia en caso que tengan algún problema.

Las tarifas a los aeropuertos son fijas: 48€ es el valor del viaje hasta Fiumicino y 30€ el viaje hasta Ciampino. Quedará en cada uno saber si le conviene esto o el transporte público (tengan en cuenta que además se cobra un suplemento de 1€ por valija). Si necesitan ir desde Termini hasta algún hotel por la zona céntrica, el trayecto no debería superar los 15€. De cualquier manera, busquen siempre la ruta por Maps para chequear el recorrido a medida que lo van haciendo.

Otra opción es Uber, aunque no lo hemos probado en la capital italiana.

Tren:

El tren conecta Roma con otras ciudades, e incluso con el mismo aeropuerto como comentamos anteriormente. Es muy sencillo emitir los tickets en la misma estación (Termini), aunque también pueden hacerlo desde la página de Trenitalia o Italotreno, los principales servicios ferroviarios de Italia.

Recuerden por favor, que si viajan por Trenitalia y compran los boletos directamente en la estación, tienen que validarlos antes de viajar. El no hacerlo implica una multa. Para validar los tickets tienen que hacerlo en unas máquinas verdes y blancas de Trenitalia que se encuentran en los andenes. Las mismas deben hacer un ruido al poner el billete e imprimir fecha y hora en ellos. ¡Cuidado con esto! Nosotros lo hicimos, hizo el ruido y no nos imprimió nada. Si tienen algún problema con la máquina, no duden en preguntar al personal que está en el anden, que siempre nos dieron una mano con este tema. Chequeen siempre que el billete tenga una impresión luego de validarlo: eso es lo que importa. Este proceso no es necesario para billetes comprados por internet. Basta con llevar en papel o en el teléfono el pasaje que tiene el código QR. Esto basta al personal que pasa a controlar para chequear su boleto.

Si están pensando conocer otras ciudades desde Roma, es una forma muy confortable de moverse por el país, rápida y más económica que un avión. Hemos sufrido algunas demoras durante nuestro viaje (algunos minutos, un caso de un poco más de media hora), pero el funcionamiento general de los trenes es muy bueno.

Les recomiendo buscar los trayectos en Go Euro, que incluye las distintas opciones para viajar en tren dentro de Italia y también a países vecinos.

Auto:

Les diría que si se van a quedar en Roma, descarten el auto. Fue una pésima experiencia para familiares que decidieron utilizar este medio de transporte en la capital. El tráfico es caótico; las calles, estrechas, y la paciencia de los italianos, muy poca. A menos que tengan un plan muy específico o que se estén quedando en las afueras, yo no recomendaria este medio. Se consiguen autos por 250 pesos por día, un buen valor si viajan en grupo y tienen mucha paciencia para manejar.

Dónde comer:

Roma tiene la particularidad de ser una ciudad donde podemos encontrar buena comida por buenos precios. Con pastas y pizza, nos encontramos con una gastronomía a la que estamos muy acostumbrados en nuestro país.

  • Romeow Cat Bistrot: un rincón con opciones de comida vegana que viene con un plus único: gatitos por todos lados. Para los amantes de los animales, un lugar muy especial donde tomarse un capuccino con una porción de torta o almorzar algo liviano. No es de lo más económico de Roma, pero la compañía vale la pena. Via Francesco Negri, 15Lee nuestra reseña.
  • Carlo Menta: el clásico bueno, bonito y barato. Aunque la atención no fue algo para destacar, la comida fue buena, llegó rápido, abundante y a buen precio. Y en la zona de Trastevere, uno de los barrios más interesantes de la noche romana. Si no les importa una atención un poco descuidada y lo que quieren es comer bien y barato, recomiendo mucho este lugar. Via della Lungaretta, 101.
  • Pasta e Vino Come Na Vorta: también en el Trastevere, un gran lugar para salir a comer, en este lugar pequeño pero acogedor que cumple también con la regla de las tres B: bueno, bonito y barato. Para comer unas buenas pastas caseras en una zona muy linda de Roma. Vicolo de’ Cinque, 40.
  • Eataly: nosotros estuvimos en el de Génova, y nos pareció un muy buen lugar, no sólo para comer, sino también para comprar productos regionales para llevarnos a casa. Hay platos que, si bien no muy abundantes, son económicos. Comimos unas pastas y una bebida por 10€ y aprovechamos para comprar pesto para llevar, que estaba buenísimo. Piazzale 12 Ottobre 1492.
  • Il Mercato Centrale: como sucede en muchas ciudades de Italia, estos mercados son ideales para comer bien y barato. El de Roma no es la excepción. Hay muchísima variedad de comida típica por poca plata y es un lindo ambiente cerca de Termini. Via Giovanni Giolitti 36.
  • Angrypig Birretta e Porchettasi están por Italia, tienen que probar un sandwich de carne de cerdo conocido como porchetta. Si están por el Vaticano, tienen que probar un sandiwch de Angrypig. Riquísimos. Tienen muchas variedades y pueden acompañarlo de distintos tipos de cervezas artesanales. Un pequeño local al que volvería mil veces. Via Tunisi 38.
  • Gelateria Giolitti: un clásico romano. La heladería que nos recomendaron en el hotel como la heladería por la que debíamos pasar. El cono con tres gustos está 3,50€ (para comer afuera) y le pueden agregar pana (crema batida) por arriba. Los gustos son increíbles y, obviamente, volvimos más de una vez para poder probar varios. Via Degli Uffici del Vicario 40.
  • The Public House: un barcito escondido en el centro de Roma, en un rinconcito muy típico de las calles romanas, para tomar un spritz en un ambiente cálido y super agradable. Buena música, buenos tragos, Italia… ¿qué más se puede pedir? Los Spritz están algo de 8€, un valor más que correcto para el aperitivo italiano. También hay sandiwches desde 6,50€ y hamburguesas desde 8€. Un lugar al que sin dudas volvería todos los viernes a la noche. Via delle Tre Cannelle 8.
  • My Ale: un pub super cálido para probar cerveza artesanal, vino y comerse un panini exquisito por muy buen precio. Es un local pequeño, pero para comer por poca plata, cerquita de Campo de’ Fiori. Via Dei Cappellari 79.

En Roma, como en gran parte de Italia, hay mucha street food o comida callejera. Puestos pequeños que dan a la calle ofrecen pizza, shawarma, panini y otras tantas comidas rápidas un poco más sanas que la de McDonald’s o Burger King. Si buscan no gastar demasiado y no les molesta comer al paso, esta puede ser una buena opción para comer en Roma. Los supermercados tienen también algunos sandwiches por unos pocos euros, y todos sabemos que si hay algo bueno es el prosciutto italiano.

Si van a las famosas cadenas de comida rápida, no se preocupen por el idioma: en los locales de McDonald’s hay máquinas para hacer el pedido, que se encuentran disponibles en varios idiomas. No tienen que hacer más que seleccionar lo que quieren, pagar, y retirar el pedido cuando los llaman por caja.

Dónde guardar el equipaje:

Si tienen una escala larga en esta ciudad (como nos sucedió a nosotros) y quieren dejar el equipaje de mano en algún lugar para recorrer, hay muchísimas opciones en Roma para dejar las maletas (deposito bagagli).

En Fiumicino hay un depósito en la Terminal 3 de arribos internacionales. Está abierto desde las 6:30 hasta las 23:30, con un valor de 6€ por bulto cada 24 horas. El pago se realiza al retirar el equipaje.

La compañía Stow Your Bags tiene un método de depósito automático del equipaje en puntos muy turísticos de la ciudad, a muy poca distancia de las principales atracciones: en la zona de los Museos Vaticanos (Via Germanico 20), en la zona de Piazza Spagna y la Fontana Di Trevi (Via della Vite 42) y también por donde se encuentran Piazza Navona, el Pantheon y Campo de’ Fiori (Via dei Chiavari 8). El precio es de 2€ por hora y se paga por taquilla, donde entran cuatro maletas pequeñas. Es más caro que el servicio por día, pero es ideal si están en el centro y no tienen dónde dejar las cosas (por ahí en algunos departamentos y hoteles no cuentan con servicio de guardamaletas; conviene chequear cuando hacen la reserva).

Otra opción es Bagbnb. Por su nombre, adivinarán que funciona de modo muy similiar a Airbnb. Los angels son propietarios de locales que guardan el equipaje allí mismo, por un valor de 5€ por día. Es un buen precio y, lo que tiene como ventaja, es que no hay limitaciones con respecto al tamaño del equipaje. No lo hemos probado, pero leímos muy buenas críticas sobre este servicio. Las reservas pueden hacerse únicamente online, y hay muchísimos sitios disponibles en Roma para dejar el equipaje. Pueden chequear los lugares acá.

Otro sitio con un servicio interesante es Bags Free. Lo que tiene como particularidad es que, además de poder dejar las valijas en Termini, las mismas pueden ser transportadas a donde el cliente lo desee. Si van con algo muy pesado o se van de la ciudad y después vuelven, puede ser otra opción para tener en cuenta. Están abiertos de 8 a 20 horas. El depósito sale 4€ por día (3€ a partir del tercer día), y el traslado desde el depósito en Termini hasta el hotel donde se estén alojando, unos 6€. También tienen otras opciones para llevar maletas al aeropuerto y demás, que pueden chequear acá.

Qué hacer:

Sobran cosas para hacer en una ciudad tan llena de historia como de belleza. Hay atracciones que son pagas, pero mucho de lo que hay para ver y conocer en Roma puede apreciarse de forma gratuita. La realidad es que en nuestro último viaje gastamos muy poco en accesos a atracciones y, caminando la ciudad, nos encontramos con muchísimas cosas gratuitas para apreciar simplemente recorriendo Roma.

Antes de viajar, evaluamos comprar la Roma Pass o la Omnia card, pero ninguna de las dos nos convenció mucho. Si piensan hacer muchos museos, quizás pueden sacar la Roma Pass de 72 horas, que tiene un valor de 38,50€ e incluye descuentos a muchas de las principales atracciones de Roma y dos entradas gratuitas a museos (una si sacan la de 48 horas). Como les digo, depende del tipo de viaje que vayan a hacer y de cuánto les interese conocer. Acá les dejo un link a un documento donde pueden chequear el valor de las atracciones con y sin la tarjeta, y ver si les conviene o no sacar este pase. El mismo lo pueden comprar por internet, así como también en los aeropuertos, estaciones de trenes y museos.

Algunas atracciones gratuitas:

  • Torre Argentina: es una zona que contiene las ruinas de cuatro templos romanos. Aunque las ruinas se encuentran bastante más descuidadas que otros sitios de Roma, es muy interesante de ver. Mi rincón favorito es el refugio de gatos que se encuentra en la parte inferior, sobre el que escribimos una crónica en el sitio.
  • Fontana Di Trevi: clásico indiscutible de la ciudad de Roma. Aunque actualmente se dice que van a prohibir acercarse al borde de la misma, vale la pena pasar y admirar una de las fuentes más magnánimas del mundo. Y si pueden tirar una moneda y pedir un deseo, mejor.
  • Vaticano: si bien la entrada a los museos es paga, visitar uno de los microestados europeos es totalmente gratis. Es un paseo muy lindo, sean o no cristianos. Se puede llegar fácilmente con el metro y caminar por las afueras hasta ingresar (estación Ottaviano, línea A). Es una ciudad pequeña y encantadora que vale la pena recorrer a pie.
  • Pantheon: una increíble construcción en el centro de Roma; un templo magnífico que hay que conocer si estamos en la capital. Pueden chequear los horarios de apertura en el sitio oficial.
  • ¡Museos gratis!: el primer domingo del mes, los museos en Roma son gratuitos. Si están por la ciudad en esa fecha, les recomiendo que seleccionen sus favoritos y arranquen con el tour gratuito por la cultura romana desde temprano.
  • Campo de’ Fiori: un lugar al que hay que ir en la visita a Roma. De día, sus mercadillos con productos locales son encantadores para recorrer. Por la noche, es un punto de reunión, con muchos pubs y bares abiertos para disfrutar y tomar algo.
  • Piazza Navona: un rincón muy típico de Roma, donde pueden tomar un gelato, caminar, con varias fuentes (entre ellas la Fontana Del Nettuno). Uno de mis rincones preferidos de Roma para pasear y turistear un poco, recorriendo los negocios de la zona.
  • Via del Corso: una de las avenidas más populares de Roma. Ya que hablábamos de compras, un buen lugar para hacerlas en la ciudad. Hay muchísima variedad de locales y mucho movimiento. Ideal para llegar por ella desde Piazza Venezia a Piazza del Popolo.
  • Piazza di Spagna: otro de los sitios icónicos de Roma, cercana a las mejores tiendas de Roma y con sus escaleras, que ofrecen una vista panorámica bellísima de la ciudad. En época de fiestas, se puede ver todo lleno de luces y un árbol en el centro. Siempre está bastante lleno de gente, pero se pueden tomar buenas fotografías y hay muchos negocios para ver.
  • Trastevere: uno de los barrios de moda de la ciudad, lleno de bares y vida nocturna. Un lugar para visitar si están por la ciudad, para comer algo o tomar un Spritz, con muchas callecitas para caminar y perderse… Algo que no pueden dejar de hacer en Roma.  
  • Iglesias y Basílicas: si hay algo por lo que se caracteriza Roma, al igual que el resto de Italia, es por tener una gran cantidad de Iglesias y Basílicas; construcciones hermosas ubicadas en distintos puntos de la ciudad. En la capital hay muchísimas para conocer gratuitamente, además de admirar por fuera sus bellos edificios. Se destacan: Basílica de San Juan de Letrán, la catedral de Roma; Basílica de San Pablo Extramuros, con sus mosaicos, una de las más impresionantes de la ciudad; Iglesia de Santa María de la Concepción, donde lo más interesante es su museo y catacumbas (cuya entrada tiene un costo de 6€) y la Basílica de San Clemente, con muchísima historia sobre la ciudad de Roma (la entrada a la basílica es gratuita; para las excavaciones, 10€).
  • Ponte Sant’Angelo y Parco Adriano: pasando Piazza Navona, pueden llegar a orillas del Tiber, donde se encuentra el Ponte Sant’Angelo, con una vista bellísima del Castello Sant’Angelo. Si no quieren entrar al castillo, pueden disfrutar de caminar por el Parco Adriano, un lugar tranquilo y lleno de verde. En época de fiestas, hay una pista de patinaje sobre hielo.
  • Piazza del Popolo: una zona para descansar, para hacer un stop de las caminatas por el centro de la ciudad. Sus escalinatas llevan hasta una panorámica única de la ciudad para apreciar las vistas de Roma.
  • Villa Borghese: jardines, paz y más imágenes desde arriba de la capital italiana. Un lugar para relajarse, para ir con el mate y respirar un poco de verde en medio de la ciudad.
  • Circo Massimo: el primer y mayor circo de Roma sigue vivo en la ciudad, aunque hay poco para realmente apreciar. Cercano al Foro Palatino, otro de los tantos rincones antiguos de la ciudad para apreciar mientras caminamos sus calles.  
  • Pirámide de Cayo Cestio y Puerta de San Paolo: camino al Cat Bistrot, nos encontramos con esta Pirámide de la cual no habíamos oído nunca. Está un poco alejada del centro, pero resulta interesante ver una pirámide en Europa. Recomiendo se den una vuelta si están en la zona.  

Algunas atracciones pagas:

  • Coliseo: si hay un lugar conocido en Roma, es este. No necesita presentaciones de ningún tipo. Para visitar el Coliseo pueden sacarse directamente los tickets por ventanilla o se puede comprar la entrada anticipada desde la página oficial, válida para utilizar cualquier día hasta diciembre. El ticket tiene el valor de 12€ (14€ si lo reservan por internet) y es válido para ingresar una vez al Coliseo y al Foro Romano en el plazo de 48 horas. Recuerden que como nueva medida de seguridad el Coliseo permite el ingreso de solo 3.000 personas, algo para tener en cuenta cuando van en temporada alta.
  • Foro Romano: la entrada viene incluída cuando compran los tickets para el Coliseo (tienen 48 horas para ingresar a las dos atracciones, una sola vez cada una). Es interesante la historia que se cuenta y hay algunos miradores muy bonitos. No demanda más de dos horas, en mi opinión, a menos que les interese muchísimo la historia.
  • Museos Vaticanos y Capilla Sixtina: nosotros hicimos este recorrido con un tour, pero la realidad es que se puede hacer bien por cuenta propia. Las entradas se pueden comprar online por 20€ para hacer libre, o por 27€ si desean hacer el recorrido con una audioguía. También hay opciones para hacer la visita con almuerzo incluído, con guía en un tour y demás. Pueden chequear todas las opciones directamente en el sitio oficial.
  • Galleria Borghese: dentro de Villa Borghese se encuentra esta galería de arte, con una gran colección dentro de un edificio muy bello, que vale la pena visitar para todos aquellos que disfruten este tipo de exposiciones. Las entradas se deben reservar con anticipación online y el precio de las mismas es de 15€. Pueden comprarlas acá.
  • Castillo Sant’Angelo: esta increíble fortaleza del año 135 es otra de las tantas maravillas antiguas que tiene Roma. La visita por el interior no es de las más fundamentales de la ciudad, aunque ofrece unas interesantes vistas panorámicas. El precio de los tickets es de 15€ y pueden comprarlos online.

Puntos cercanos de interés:

  • Tivoli, Villa D’Este y Villa Adriana: Tivoli es un lugar increíble, con historia y con unas vistas espectaculares. Una zona para recorrer, conocer y disfrutar de la historia. Si pueden, vayan a Villa D’Este a conocer su famosísimo jardín, con sus fuentes, su verde y todo el detalle de las antiguas construcciones que hoy son patrimonio de la UNESCO. Tivoli está a 40 minutos en auto de Roma, o pueden tomar un bus desde Tiburtina que tarda aproximadamente una hora y sale algo de 5€ (ida y vuelta). Los boletos los pueden comprar directo en la página de Trenitalia.
  • Trenes a toda Italia: si hay algún punto de Italia que quieran conocer estando en Roma y no cuentan con mucho tiempo, pueden tomarse un tren desde la capital, que seguro van a encontrar la conexión que necesiten. Nosotros viajamos a Florencia de forma muy confortable, y también a Salerno. Hemos ido a Sorrento en tren y, además de la belleza del destino, nos deleitamos con los paisajes que nos va dejando la ruta. Les recomiendo utilizar este medio si quieren conocer otro punto de la ciudad. Hay muchos lugares interesantes a 2 o 3 horas en tren de distancia.

Mapa de Atracciones :

Hacé click acá para verlo en Google Maps. Las actividades se encuentran marcadas en azul; los lugares para comer, en verde. Siempre recomiendo tener el mapa de la ciudad descargado en el celular. Pueden hacerlo desde la misma aplicación de Maps, haciendo click en el menú izquierdo. Eligen la opción “zonas sin conexión” y puede seleccionar una zona personalizada para descargarse en el teléfono y poder consultar aún cuando no tienen internet. No funciona con las rutas del transporte público, pero está bueno para tener una idea de dónde estamos, los lugares que están cerca y demás.

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En el Lago Di Como, en invierno https://argietravellers.com/lago-di-como-invierno/ https://argietravellers.com/lago-di-como-invierno/#respond Tue, 15 Aug 2017 20:03:43 +0000 https://argietravellers.com/?p=349 Me quedó pendiente contar un poco sobre este viaje, donde recorrimos un poco el norte de Italia y el sur de Suiza. La falta de tiempo fue quizás porque eran demasiadas las fotos para seleccionar y editar sobre estas zonas. Siempre, por decir algo, suelo medir cuánto me gusta un lugar por la cantidad de fotos que saco (algo que disfruto muchísimo). De Como tengo tantas fotos que parece que, en vez de haber estado dos días, me hubiese quedado una semana.

Llegamos desde Milán en uno de los trenes que va hasta Zurich, con paradas en Como (Italia), Chiasso, Lugano y Zug (Suiza). El viaje es corto, de unos treinta minutos, y relativamente económico (algo de 9 euros por persona). Hay muchos horarios disponibles, incluso en pleno invierno como fuimos nosotros, así que decidimos sacar uno temprano y salir para Como cuanto antes.

El paisaje del viaje, con la nieve y las extensiones de campo y verde, es una locura. El norte italiano (y de hecho, todo el trayecto hasta Zurich que luego hicimos) tiene unos paisajes bellísimos, y esa capa blanca de la época le daba un color especial. En la pequeña estación de Como llegamos con nuestra mochila y nos dispusimos a buscar el hotel que habíamos reservado con anticipación.

Como es de esos lugares que parecen sacados de un cuentito. Las casas, las callecitas y todo lo que las rodea es tan pintoresco que no parece real. Había una tranquilidad absoluta, que sólo confirmamos cuando llegamos a nuestro hotel, In Riva Al Lago, donde nos dejaron hacer el check in temprano y nos confesaron que la verdad no mucha gente iba a Como en esa época y no había mucho para hacer. Muy simpático nuestro recepcionista que, en un italiano lento y paciente, nos contó todo lo que podíamos hacer en aquella época, aún estando totalmente fuera de temporada. El hotel una belleza, a poca distancia del Lago y a un precio súper económico que, obviamente, tiene que ver con la época. Pagamos 55 euros la noche (habitación doble), cuando los precios para estas épocas no bajaban de los 85 euros por noche (y si tenían la suerte de que no estuviera todo reservado).

Sin embargo, sin importar época o clima, el paisaje basta para enamorar. Tuvimos un sol increíble, así que no nos podemos quejar. Las temperaturas son frías pero no fulminantes como en otras ciudades de Europa. Se puede pasear sin congelarse.

El funicular que sube desde Como hasta Brunate, lleno de restos de nieve y paisajes panorámicos, parece querer obligarnos a decir “me quiero quedar a vivir acá”. La tranquilidad en esa época del año es única y especial, mezclándose el frío con las callecitas que parecen hechas a medida. El costo de este paseo es de 5,50 euros, y les permite tener unas vistas increíbles del lago y el pueblo. Además, si tienen las fuerzas y ganas de hacer una buena caminata, pueden llegar hasta el Faro Voltiano, que tiene una de las vistas más bonitas de Como. Es una caminata de unos 28 minutos, en subida. Si tienen pensado hacerla, les recomiendo que se lleven el recorrido en Google Maps descargado en el celular, porque el camino está bastante mal señalizado y es muy sencillo perderse. Terminamos conociendo un pequeño cementerio entre los caminos de Brunate.

Debajo, en Como, todo parece muy típico, y las atracciones más turísticas no estaban en todo su esplendor. Nos tomamos ese día para disfrutar de estar en un lugar increíblemente hermoso, nos sentamos a tomar un café, caminamos por la orilla del lago y cenamos una pizza gigante en nuestra habitación de hotel.

Dada la época, descartamos el paseo en barco que lleva hasta Bellagio y Varenna, dos lugares tan encantadores como Como.  Es muy fácil sacar los tickets, incluso pueden comprarse por internet, y el recorrido, si bien un poco largo, los lleva por los paisajes más bonitos del Lago Di Como. En el sitio de Gestione Navigazione Laghi pueden ver las tarifas, recorridos y horarios para planificar su viaje y aquellos lugares que quieren visitar. Una experiencia que, he oído, es imperdible, si la época del año y las condiciones climáticas acompañan. Dicen que siempre hay que dejar algo pendiente para volver, y este será nuestro plan cuando regresemos a Como.

Hay algo muy encantador de estas ciudades en épocas tan atípicas, donde las calles se oscurecen más temprano y la gente parece ser más local que visitante. Como mucha gente que no tiene más opción que viajar en esta época de invierno europeo, aprendimos a encontrar el encanto en las calles con nieve, los gorritos de lana y los capuccinos frente al lago. Caminamos por ahí, sintiéndonos parte del lugar y no obligándonos a visitar todo lo que debíamos, algo que se está volviendo costumbre en estos últimos viajes.

Por favor, si están por Milán, vayan a conocer el Lago Di Como y disfruten de sentarse en la orilla y disfrutar de una de las tantas ciudades con callecitas de cuento que tiene la bellísima Italia, que sabe encantarnos en cualquier época del año.

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Terrazza Aperol: un Spritz frente al Duomo de Milán https://argietravellers.com/terrazza-aperol-milan/ https://argietravellers.com/terrazza-aperol-milan/#respond Fri, 28 Jul 2017 16:05:32 +0000 https://argietravellers.com/?p=642 Siempre digo que, aunque hagamos viajes de bajo presupuesto, siempre es justo darse un gustito de vez en cuando. Meses antes de visitar Milán, nos habíamos encontrado en internet con un local con una terraza con vista al Duomo. Como no teníamos mucho hambre y no había planes de sentarnos a cenar, decidimos ir temprano a tomar un aperitivo a la magnífica Terrazza Aperol, ubicada justo enfrente del gran ícono de esta ciudad italiana.

Este local se encuentra dentro de una especie de centro comercial pequeño, donde hay productos locales para comprar por precios que, obviamente, son acordes a la zona super turística donde nos encontramos. El local de Aperol está pasando por una escalerita, en una esquina que parece casi modesta. Algunas mesas en el interior, otras tantas en el exterior (que en invierno se encontraba cerrado). No hay demasiado espacio, por lo que asumo que por lo general, sobre todo en temporada alta, debe haber bastante cola. Nosotros tuvimos la suerte de que, al ser invierno y bastante temprano, había poca concurrencia y nos dieron una mesa cerca de la ventana, desde donde se ve el lateral del hermoso Duomo de Milán.

La propuesta en la carta es muy variada: hay muchísimos tragos de los que elegir (no únicamente con base de Aperol, sino también con otras bebidas alcoholicas). Además del Spritz clásico (que estaba buenísimo), perdimos el Aperol & Fruit, con pomelo y otras frutas, que estaba buenísimo. Además pueden ordenar Margaritas, Negronis, Daiquiris, Mojitos… La carta es realmente amplia. El valor de los tragos es de 12 euros (y si vuelven a ordenar, los tragos ya salen 8 euros), aunque los mismos vienen acompañados por una pequeña picada que incluye papas fritas y algunas tapas como pizza, pastas, muzzarella… No es un precio del todo económico, pero está bien teniendo en cuenta el lugar y la ubicación privilegiada, y la pequeña picada que está incluída con el trago. Es uno de esos gustitos que uno puede darse en un viaje más o menos gasolero.

Aunque nosotros nos limitamos al trago, hay muchas opciones para comer y los precios, si bien no son super económicos, no tienen valores disparatados. Se puede comer un sandwich o una ensalada por 8 o 10 euros. Los platos principales ya están de 16 euros en adelante. También pueden tomarse un café por 3 euros o un capuccino por 5. El servicio de mesa es de 1 euro, con la cesta de pan incluída.

Con el paso del tiempo el local se empieza a llenar un poco más y el ambiente se vuelve un poco menos tranquilo, pero no por eso desagradable. Las luces tenues y la decoración en si es muy acogedora y dan ganas de quedarse un rato más.

Después de terminar de comer y de pagar, le pedimos a uno de los mozos si podíamos salir a la terraza a sacar una foto y disfrutar la vista. Sin problemas, nos dejó pasar y nos permitió admirar la magnífica vista del Duomo iluminado y la ciudad al caer la noche. Es otra de las postales que me traje de Milán en la memoria. Es un rincón bello y, a pesar del frío, daban ganas de quedarse en la terraza y simplemente seguir observando desde arriba una de las ciudades que más me cautivaron de Europa.

Les dejamos la carta de tragos del local para que puedan chusmear todas las variedades de aperitivos y hacerse una visita a uno de los locales con la mejor vista de Milán.

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Sobre ver un partido de fútbol en Europa https://argietravellers.com/ver-partido-futbol-europa/ https://argietravellers.com/ver-partido-futbol-europa/#respond Wed, 26 Jul 2017 16:44:41 +0000 https://argietravellers.com/?p=649 Soy muy fanática del fútbol desde que era muy chiquita. Después de ir un par de veces a Europa, me había quedado con las ganas (entre algunas otras cosas) de poder asistir a un partido de fútbol en alguno de esos increíbles estadios de grandes equipos. Había hecho el tour por el del Real Madrid, por el del Arsenal, pero nunca había tenido la suerte de poder asistir a uno de esos espectáculos tan maravillosos que sólo había visto por la tele. Por eso, cuando supe que iba a estar en Milán justo para un partido de calcio italiano, no quise dejar pasar la oportunidad.

Por lo general, las entradas se pueden comprar por internet. Nosotros las sacamos con casi un mes de anticipación por la web, y nos salieron algo de 25 euros (el tour del estadio, en días que no hay partido, está 18, por lo que parecía negocio). Sin embargo, en los mismos hoteles, los empleados de la recepción suelen dar una mano con la compra de los mismos. A nosotros nos hicieron el favor de imprimir las que ya habíamos comprado desde casa, pero cuando salíamos vimos a otro grupo intentando comprar. Obviamente, la disponibilidad de tickets siempre depende de la importancia del partido y la ciudad.

Milan-Napoli. El norte contra el sur en el icónico Giussepe Meazza. Los estadios europeos, por lo general, tienen muy buen acceso con el transporte público. En el caso de todos los que visité, llegué hasta ahí en metro y sin ningún problema. Al Meazza llegamos de este modo y, si bien viajamos bastante apretados entre napolitanos e hinchas del rossonero, la frecuencia del subte es impecable y el orden no se perdió en ningún momento.

La seguridad en Europa es palabra mayor. Más allá de los controles, la gente tiene otra idea de lo que es ir a la cancha. Si bien existen siempre los inadaptados, el ambiente es diferente y mucho más organizado de lo que he visto en países latinoamericanos. Obviamente, cuando sacamos entradas en la popular no lo sabíamos (estábamos en la misma zona que la barra), pero en esa zona no se respetan mucho los números de los asientos y terminamos sentados por cualquier lado. Estando en una parte que, creímos, podía llegar a ser heavy, conseguimos sentarnos y tener una buena vista del partido. Muy tranquilo todo, y con hinchas del Napoli al lado. Incluso cuando los del sur iban ganando 2 a 1, nunca pasó de algún insulto casual o esas cosas que sabemos pasan durante los partidos de fútbol.

Fuera del estadio, antes de ingresar, hay una suerte de puestitos en la calle donde los hinchas disfrutan de comer algo, tomarse una cerveza y cantar un poco. Es un ambiente que, lejos de ser hostil o intimidante, es muy agradable. Se mezclan los colores, se mezcla la gente y realmente se trata como lo que es: un espectáculo. El ambiente es agradable. Nosotros compramos algo para comer con una cerveza (los precios no difieren de cualquier otro lugar) y después ingresamos sin contratiempos.

El clima siempre es una fiesta, como en cualquier estadio del mundo. Aunque las hinchadas argentinas generan un clima único (lamentablemente opacado por cuestiones que exceden a los hinchas que simplemente disfrutamos del fútbol), el tamaño de los estadios de Europa genera una sensación muy especial a la hora de ver un espectáculo. La gente vitoreando cuando nombran a cada uno de los jugadores, las puteadas tanas (con las que muchos estamos familiarizados) cuando pierden la pelota, los festejos… Es un clima conocido, pero a su vez parece todo nuevo. Y ni les cuento la sensación de tranquilidad de poder disfrutar un partido siendo hincha imparcial, sin sufrir ni un poco por el resultado final.

La salida es ordenada, aunque la cantidad de gente enseguida hace que las calles se alboroten un poco y el transporte público no parece una opción tan tentadora para el regreso. En el estadio del Milan, particularmente, nos encontramos con un sistema que nunca habíamos visto: la estación de metro San Siro se encuentra cerrada con puertas tipo molinetes, como los que se utilizan para acceder al estadio. Los mismos se habilitan únicamente cuando el metro está llegando y permiten el ingreso a un determinado número de gente, que va contando en pantallas a la vista de toda la multitud. En un clima divertido, los hinchas le gritan ‘ole’ a los que están por pasar y el tiempo realmente se pasa rápido mientras uno espera para volver en un subte que, lejos de estar colapsado, nos permite viajar decentemente y poder regresar a nuestro hotel.

Realmente es una experiencia que recomiendo para cualquier fanático del fútbol: aunque el corazón se encuentre con los colores en Argentina, el fútbol europeo y sus costumbres son demasiado lindas como para perderse del espectáculo.

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Milán: otra mirada de Italia https://argietravellers.com/milan-otra-mirada-italia/ https://argietravellers.com/milan-otra-mirada-italia/#respond Tue, 25 Jul 2017 17:05:42 +0000 https://argietravellers.com/?p=656 Creo que este post es uno de los que más me costó escribir. Quizás porque me resulta muy difícil hablar de Milán y, a diferencia de lo que siente el resto, no querer volver ya. Es algo raro como funcionan la fascinación y la sorpresa por un lugar. Sin dudas, en Milán me pasó algo que no esperaba: encontré una ciudad en la que definitivamente no volvería a ser turista. Milán es una ciudad a la que volvería para quedarme como residente.

Hay muchos estereotipos de los italianos. Y ya veníamos de verlos todos en el sur, en Roma, en Florencia y en Venecia. Ya los conocíamos. Ya había estado en Italia y sabía que las historias que me habían contado eran ciertas. Sabía que era un país un poco más sucio, más familiar, menos estructurado que el resto de los países europeos que había conocido.

Sin embargo, Milán es otra cosa. Milán fue ese lugar en el que dije “acá me quedaría a vivir”. De verdad. Ese fue el pensamiento con el que me fui de una de las ciudades, a mi parecer, más lindas de Italia. Y no confundamos linda con pintoresca. Italia en sí es una belleza por donde se la mire. Italia te enamora una y otra vez, con un pueblo, una callecita, un rincón… Es así. Sin embargo, Milán fue diferente.

Llegamos con Italotreno desde Florencia. La estación de Milán es bellísima y, aunque Termini estaba mucho más linda este año (yo había estado en 2014, e hicieron muchas obras desde entonces), son dos cosas totalmente distintas. La ciudad de Lombardía tiene el encanto de las capitales como París o Londres, algo muy diferente a lo que se siente en el resto de Italia.

Desde la estación, nos tomamos el metro hasta nuestro hotel, casi al final de Corso Sempione. En un barrio más bien de edificios y oficinas, encontramos una zona tranquila y a pocos minutos del centro, que también tenía cercanía con el estadio San Siro y la estación de buses Lampugnano (desde donde salíamos hacia Génova). Como en la mayoría de las ciudades europeas, es recomendable sacar en la estación el pase de metro por día, que es mucho más económico que los viajes individuales y les permite recorrer con más facilidad. El abono diario sale 4,50 euros, un valor que resulta muy conveniente teniendo en cuenta que el billete único sale 1,50 (con una duración de 90 minutos para hacer trasbordo). La red de metro de Milán es muy buena, muy limpia y con muy buen acceso a los puntos de interés de la ciudad.

Milán es conocida también por ser una de las ciudades más caras de Italia. En estas ciudades, como siempre, hay que poner en práctica algunas cosas si lo que buscamos es no gastar de más. Nosotros elegimos un hotel un poco alejado del centro, pero con una excelente conexión mediante metro y tranvía. Esto nos permitió ir a un alojamiento bastante mejor (que encima encontramos en oferta gracias a los truquitos que aprendimos de Booking) y en un barrio donde también podíamos comer por menos. A una cuadra teníamos un supermercado y, al tener una habitación con frigobar, pudimos comprar bastantes cosas para guardar e ir comiendo sin tener que sentarnos en un restaurante. A pocas cuadras también había una pizzería muy económica, por lo que la comida no fue un problema durante nuestra estadía. Con el pase de metro por día, nos movimos por toda la ciudad sin ningún problema y llegamos a todos los puntos turísticos en menos de 30′ de viaje.

Por primera vez desde que habíamos llegado a Italia sentimos frío de verdad. Por eso, la primera noche que llegamos al centro, nos refugiamos entre los locales y la galería Vittorio Emanuelle, ubicada a metros del Duomo.

Ah, el Duomo… Una de las construcciones más bellas que vi. Salir del subte y verlo ahí, imponente, iluminado y rodeado de gente. Que sensación hermosa esa de ver por primera vez, en vivo y en directo, algo que nos cansamos de ver en fotografías. Es una experiencia única. Y la famosísima catedral es tan linda como en las imágenes que vemos apenas pensamos en Milán. Me atrevo a decir, todavía más linda. Increíble. Por suerte, al ser invierno, a pesar de que fuimos sin entrada no tuvimos que esperar nada para ingresar. Por lo general -en especial si van en temporada alta- es muy recomendable llevar las entradas ya emitidas por internet. Las entradas arrancan en los 3,50 euros, dependiendo de lo que quieran visitar. Tienen la opción de subir a la catedral por escaleras, o hacerlo por ascensor por un par más de euros. Los tickets los pueden comprar desde este link

En Milán nos relajamos mucho. A nivel turístico, no hay demasiadas cosas por hacer. Dejamos de lado el cartelito de turista y nos dedicamos simplemente a caminar por la ciudad, a conocer sus calles y sus cafés, los rincones y parques, los edificios y monumentos. El Parco Sempione es un lugar hermoso para andar, para descansar y un punto desde donde se pueden acceder a varias calles interesantes para conocer la ciudad.

Por la noche, la zona de Naviglio Grande es un imperdible para los que buscan un lindo restaurante, una mesita afuera, una terraza o un bar para tomar algo. Es una zona gastronómica muy pintoresca, a la que se puede llegar fácilmente con el subte (Porta Genova) y caminando un poco. De noche, se llena de gente y de vida, mezclando las luces decorativas con las de los locales abiertos hasta altas horas de la noche.

¿Los imperdibles?

Además del Duomo de Milán, la Galería Vittorio Emanuelle  y la zona de bares de Naviglio, recomiendo darse un paso por la Terrazza Aperol, ubicada justo enfrente en una especie de pequeño shopping que tiene cosas muy lindas para comprar y para comer. La vista del Duomo es majestuosa y esa zona de Milán, si bien turística, es muy linda para hacer a pie.

Para los fanáticos del fútbol, ir al icónico Giuseppe Meazza es un paseo que no pueden dejar de hacer. Nosotros tuvimos la suerte de poder ir a ver un partido del Milan durante nuestra estadía y, sin dudas, fue una experiencia que, como simpatizante de este deporte, me gustaría repetir una y mil veces. Habrá post al respecto, obvio.

El barrio chino también es otro sector interesante para explorar la ciudad, comprar comidas y productos muy variados y disfrutar de otra cara de Milán. Un barrio lleno de colores, de sabores y con varios mercados para explorar la cultura oriental en Italia. Es bastante disperso (A diferencia del de Buenos Aires, concentrado en unas pocas callecitas), pero si les interesan este tipo de lugares está bueno darse una vuelta. Desde la estación Porta Garibaldi, es una pequeña caminata hasta este barrio.

Nosotros, pecando de ser muy poco turistas, no fuimos a ver La Última Cena. Creo que algunas veces, cuando uno tiene poco tiempo en una ciudad, debe elegir lo que prefiere hacer en lugar de lo que está esperado que haga. En algunos lugares, es preferible no sentirse forzado por la obligación de recorrer todo lo turístico, y disfrutar de las cosas que nos interesan a nosotros. Obviamente, si les gusta el arte, es un paseo obligado, ya que para los entendidos en la materia, verla es motivo suficiente para hacer una visita a Milán. Las entradas se pueden comprar online.

Yo personalmente recomiendo, en general, tomarse un tranvía, recorrer los barrios y dejarse llevar por esas calles que, sin apuro ni excesos, nos dejaron encantados con una de las ciudades más cosmopolitas de Italia.

 

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