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Lituania – #ArgieTravellers https://argietravellers.com Blog de viajes de dos argentinos viajeros Tue, 26 May 2020 13:44:34 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=6.9.4 https://argietravellers.com/wp-content/uploads/2018/06/cropped-Bandera_Argentina-32x32.png Lituania – #ArgieTravellers https://argietravellers.com 32 32 ¿Qué ver en Vilna, Lituania? https://argietravellers.com/que-ver-vilna-lituania/ https://argietravellers.com/que-ver-vilna-lituania/#respond Tue, 26 May 2020 13:36:07 +0000 https://argietravellers.com/?p=2431 Regreso después de varios meses de inactividad por el blog, y por las redes en general. Sucedieron muchas cosas desde que volvimos de viaje y ahora el tiempo nos encuentra encerrados en casa, sin planes a la vista y con un futuro totalmente incierto. Como a la mayoría, bah. Agradecemos tener casa, trabajo y estar viendo pasar esto desde un lugar seguro. Mientras, seguimos viajando un poco con los recuerdos. Esta semana estuve pensando un poco en una ciudad que realmente me sorprendió: Vilna, capital de Lituania.

Hace un tiempo ya, escribí una guía para visitar los países bálticos, que fueron una de las sorpresas de nuestro viaje por Europa del 2018/19. Sin embargo, me quedó pendiente entrar en detalle sobre cada uno de los países que conocimos. Cada uno de ellos fue especial a su manera y con muchas cosas para ver.

Hoy quiero hablar de Lituania. Un país sobre el que, honestamente, sabíamos poco y nada. Lo elegimos por dos razones. Una, nos volvimos un poco curiosos por saber por qué todo el mundo iba a los bálticos, pero solamente visitaba Estonia y Letonia. Otra, porque la verdad conseguimos un vuelo muy barato de Londres a Kaunas, y dijimos ¿por qué no?

Y qué bueno es decir ¿por qué no? algunas veces.

Resulta extraño, a esta altura del partido, llegar a países con poco turismo. Veníamos de Portugal, España, Francia, Inglaterra, donde a veces hay que pelearse con otros turistas para conseguir una foto, a base de miradas mordaces y carreras para ver quién llega primero. Y, sin embargo, en Lituania nos encontramos con un panorama totalmente distinto a los destinos previos. No había gente en la calle tomándose fotos. No teníamos que esperar para entrar a un lugar. Si guardábamos nuestra cámara, tranquilamente podíamos hacernos pasar por un par de locales.

No sé si habrá sido la época, pleno enero y temperaturas de -20 grados, pero tuvimos Lituania toda para nosotros. Pudimos meternos en bares vacíos, caminar por calles llenas de gente yendo a trabajar o volviendo a su casa. Quizás fue eso lo que hizo que este país me pareciera tan especial. Disfrutar de su capital sin apuros y apreciando un lugar real. 

El inglés no es moneda tan corriente como en otros lugares, pero uno se puede hacer entender. No sabíamos que después terminaríamos en Ucrania. Hacerse entender en Lituania, al lado de ese país, nos iba a parecer una pavada. En línea general nos cruzamos con gente amable, con la abuela de un host que sólo hablaba ruso, con empleados de puestos de comida que nos hicieron ruidos de animales para explicarnos qué estábamos comiendo (Lituania merece otro post aparte para su comida, de verdad). Creo que, cuando hay buena voluntad de ambas partes, uno siempre termina comunicándose de alguna manera.

Vilna particularmente me sorprendió mucho. Es una capital muy linda, limpia, con esa mezcla especial que tienen este tipo de ciudades entre lo moderno y la historia. A cada minuto nos hacía recordar que es la capital de un país muy nuevo, que pasó por mucho y que lo deja ver orgullosamente en sus calles, sus museos y sus detalles. Es un recorrido pintoresco y especial, con un centro que fácilmente se recorre a pie.

Les dejo algunas de las atracciones que disfrutamos en la semana que estuvimos en Vilna. Es una ciudad a la que verdaderamente quisiéramos volver, quizás cuando podamos estar sin tanto abrigo y sin patinar por las calles cubiertas de hielo. Sin embargo, creo que en invierno también tiene su encanto. Me parece que, independientemente de la época, es una ciudad que van a disfrutar. Aquí las atracciones:

  • La torre de Gediminas: para mí es un parada obligatoria. Es un monumento que se ve de todos lados y, honestamente, fue lo primero que llamó nuestra atención. Además de su historia, las vistas de la ciudad son hermosas (¡Y gratis!). Se puede ingresar a la torre por 5 euros. La subida hasta donde está la torre se puede hacer a pie o se puede tomar un funicular (que sale 1 euro por tramo).
  •  Las Tres Cruces: Si de miradores se trata, deben visitar este lugar. También es gratuito y, aunque la subida en invierno es algo complicada, merece el esfuerzo. No sólo van a conseguir vistas en 360 de la ciudad, sino que el camino en sí está rodeado de naturaleza y es muy bello. Para llegar hay que cruzar un parque que también merece el recorrido.
  • La Bastión de Vilna: fue parte del sistema de defensa de la ciudad, sobreviviendo sólo partes de él. Fue construida en el siglo XVII y actualmente funciona como museo militar. Está en el centro de la ciudad y, por su estructura y dimensiones, es muy difícil no verla.
  • La Catedral de Vilna: es una obra hermosa que, independientemente de la religión, merece una visita. Van a ver muchísimas iglesias en la ciudad, todas diferentes y con detalles… Realmente vale la pena detenerse a observarlas. Lo más interesante también es que su campanario se encuentra fuera de la catedral, justo frente a ella.
  • La Puerta de la Aurora: es otra de las paradas obligatorias, caminando por las calles que van y vienen del centro histórico de la ciudad. Es una zona tradicional, donde las casas de colores y las banderas lituanas abundan.
  • La Avenida Gediminas: es la calle principal de la capital, donde van a encontrar muchísimos locales, lugares para comer y atracciones. ¿Uno de mis locales preferidos? Un cat café, donde pueden sentarse a tomar algo calentito mientras disfrutan de la buena compañía. También por ahí, en una de las calles que cortan la avenida, está la llamada Lucky Belly, que hay que frotar para atraer la buena suerte. Vale la pena hacer la prueba, ¿no?
  • El Museo Nacional de Lituania: uno de los museos más importantes de la ciudad, al que se puede entrar por sólo 4 euros. En general los museos son muy económicos, por lo que si les toca un día feo son una muy buena opción. Nosotros visitamos el de las víctimas del Genocidio, terrible pero muy interesante (con un valor también de 4 euros).
  • La famosa República de Užupio: es un barrio bohemio que cuenta con su propia constitución, al estilo del Barrio de la Boca, donde viven muchos artistas. Es una zona interesante y pequeña para conocer, con sus construcciones y su propia vibra.
  • El Palacio de Vileišis: aunque está un poco alejado, es un edificio bellísimo. Recomendable, si tienen tiempo, hacerse una escapada hasta ahí.
  • El Teatro Nacional de Ópera y Ballet de Lituania: se encuentra cerca de la Av. Gediminas, por lo que es de muy fácil acceso. Además de ver el magnífico edificio, pueden presenciarse espectáculos por un valor relativamente económico.

Les dejo el mapa con todos los lugares mencionados, más algunos otros donde paramos a comer a buen precio. Realmente recomiendo visitar Vilna, que parece de algún modo eclipsada por las otras capitales bálticas, y que, honestamente, no tiene nada que envidiarles.

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Guía para visitar los países Bálticos https://argietravellers.com/guia-paises-balticos/ https://argietravellers.com/guia-paises-balticos/#comments Tue, 26 Feb 2019 18:47:17 +0000 https://argietravellers.com/?p=2152 Durante un poco más de tres semanas, estuvimos recorriendo los países bálticos. Si bien quiero armar una guía de cada ciudad que visitamos, con sus zonas, sus atracciones y lugares para comer, quería armar una guía general, ya que hay muchas cosas que los tres integrantes comparten. Lituania, Letonia y Estonia son países hermosos, cada uno a su manera, con una historia rica, una cultura muy interesante y, para qué mentir, comidas exquisitas. Por lo general, mucha gente decide visitar Tallinn, ya que está muy cerquita de Helsinki e incluso es fácil llegar desde San Petersburgo. Si deciden cruzar a Estonia, les recomiendo que se tomen un tiempo para conocer los otros dos países. Comparten mucho, pero cada uno tiene su personalidad y mucho para ver.

En esta mini-guía quiero aclarar algunas cosas, luego ya estarán los posteos sobre cada país por separado.

Información general:

Lituania, Letonia y Estonia conforman los países bálticos, y recuperaron su independencia hace sólo 28 años. Es hermoso pasear por las calles y ver las banderas, la historia y los contrastes entre el pasado y el presente de estos países, que estuvieron en el medio de dos de los peores regímenes de Europa.

La moneda es el euro, lo que lo hace mucho más sencillo, en especial para los que venimos de Latinoamérica y por lo general tenemos que aterrizar primero en algún otro país. A pesar que comparte moneda con muchos de los destinos típicos de europa occidental, van a ver que los precios que maneja son otros. Nosotros ya vinimos con euros, pero tampoco van a tener problema si quieren utilizar tarjeta de crédito.

El idioma que maneja cada país es diferente, pero tienen palabras similares. En la mayoría de los lugares van a encontrar traducciones en inglés y la gente en general lo habla bastante bien (en especial en las capitales). Salvo Lituania que nos pareció un poquito menos turístico, tanto en Riga como en Tallinn nos encontramos con mucha facilidad para manejarnos en inglés. La gente en todos lados nos trató muy amablemente.

Datos útiles:

Documentación: siendo parte de la unión europea, aplican las mismas reglas que para otros países. No es necesario visa para los argentinos y si vienen desde otro país de la UE van a poder moverse libremente por esta zona. Simplemente tener pasaporte basta. Nosotros veníamos desde Londres por lo que nos controlaron pasaporte, pero nada más.

Seguridad: recibí muchas consultas respecto a la seguridad de estos países. Honestamente, en ningún momento nos sentimos incómodos ni inseguros. Las tres capitales son muy tranquilas y seguras, incluso más que grandes ciudades turísticas. Con tomar las precauciones básicas que tomarían en cualquier otro destino, no creo que vayan a tener ningún problema.

Turismo: al ser invierno, no notamos turismo masivo en ninguna de las ciudades. Sin embargo, como les decía, vimos más turismo en Estonia que en Lituania, siendo en esta última casi nulo. Estonia cuenta con la ventaja que está muy bien conectada y quizás está más acostumbrada, de algún modo, al turismo. Esa fue nuestra impresión, por lo menos. Honestamente, los tres países son bellísimos y tienen mucho para ofrecer, y si hay algo negativo que podemos decir de este viaje es que no pudimos quedarnos lo suficiente en cada uno de ellos como para poder descubrir más que sus ciudades capitales (salvo en Lituania, donde tuvimos la posibilidad de pasar unos días en la bella Kaunas). Ciudades como Tartu o Jurmala también pueden ser buenas opciones si tienen algunos días extra.

Cómo llegar:

Si vienen por aire, hay muchas aerolíneas que viajan a estos países. Nosotros llegamos con Wizzair, en una experiencia olvidable, pero hay muchas otras. En 2017 tuvimos la oportunidad de volar con Air Baltic, con sede en Riga, y ambos vuelos que hicimos con ellos fueron muy buenos; además de tener buenos precios para viajar a otras ciudades del continente.

Dentro de los bálticos, moverse tanto en tren como en micro nos resultó de maravilla. Tomamos un tren para ir de Vilna a Kaunas y viceversa, y el servicio nos pareció bueno, los coches estaban impecables, salió a horario y el viaje en sí fue muy agradable. Además, los precios que manejan los trenes son muy económicos: más o menos 5 euros el trayecto entre esas dos ciudades.

Para moverse entre países, no puedo hacer más que (súper) recomendarles los buses de Lux Express. Los sacamos con un poco de desconfianza, porque nos salían increíblemente baratos (5 euros entre Vilna y Riga, y entre Riga y Tallinn). Los coches en las fotografías del sitio se veían hermosos, y puedo decirles que son tal cual los que viajamos. El servicio de los buses es impecable: pantalla con entretenimiento a bordo, wifi que funciona de maravilla, máquina de café, auriculares. Sin dudas, si piensan viajar entre los bálticos o incluso ir a Rusia o Bielorrusia, son una opción que combina precio y calidad.

Otra compañía que se mueve por estos países es Ecolines, que nosotros no la hemos utilizado pero hemos leído buenos comentarios también y hemos visto coches estacionados en la estación de buses que se veían bastante nuevos. Incluso en Riga vimos oficinas comerciales, por si prefieren comprar en el momento.

Clima:

Honestamente, creo que los bálticos en verano deben ser una cosa maravillosa: sus calles, su clima, sus barcitos con mesas afuera. Pero en invierno también tiene su magia. El único problema que pueden tener en temporada alta, según nos comentaba nuestra host en Tallinn, es que a veces tienen veranos muy lluviosos. En invierno nosotros tuvimos temperaturas bastante frías, incluso más de las que habíamos tenido en Tromso, pero pudimos disfrutar igual. El frío tiene la ventaja que, en temporada baja, les va a dar mucha más comodidad para recorrer.

Algunos consejos si viajan en invierno:

  • Buena ropa de abrigo: ropa térmica, una buena campera impermeable, zapatos para la nieve o en su defecto algún par de borcegos, guantes, gorros, bufanda… Creo que me entienden. Vayan bien preparados.
  • Tomense el tiempo necesario para ir a cada lugar y piensen que quizás puedan hacer menos cosas de las que planeaban. Las ciudades con frío son más difíciles de recorrer. A veces uno necesita parar por un café, o entrar a algún lugar por la nieve. Ni hablar de las calles llenas de hielo, que a veces hacen de una caminata normal una tarea de riesgo. Los días también son más cortos. Así que, a la hora de armar un itinerario, piensen que estas cosas seguramente harán que tengan que distribuir las atracciones entre más días.
  • Coman bien. Parece una estupidez, pero comer bien en invierno es fundamental. Aprovechen que estos países tienen buenos precios y desayunen bien, siéntense a comer algo caliente y manténganse hidratados. No hay nada más feo que enfermarse durante un viaje, pero se puede evitar si se cuidan. Nosotros también tomamos vitaminas que compramos directamente en Letonia (son muy fáciles de identificar, es el mismo frasquito naranja en todos lados).

Precios promedio:

En general, al ponerlo en contraste con Europa occidental, van a encontrar que esta zona es mucho más económica. La diferencia más grande la vimos sobre todo en cosas como el alojamiento o el transporte público. Incluso sentarse a comer se vuelve algo más accesible, habiendo más variedad de precios a valores un poco más económicos.

Para que se den una idea:

  • Alojamiento: Lituania nos resultó el país más barato de los tres y Estonia el más caro, pero las diferencias realmente fueron mínimas. El gasto promedio de alojamiento fue 20/22 euros por noche, en un departamento para dos personas. Siempre recomiendo, si viajan en temporada baja como nosotros, que revisen las ofertas de hoteles. La primera vez que visitamos Riga tuvimos la posibilidad de quedarnos en un cuatro estrellas hermoso, en el centro histórico, por algo de 38 euros la noche. Booking tiene muy buenas ofertas, y además pueden utilizar el 10% de descuento que obtienen reservando desde nuestro link acá. Obvio, si lo que buscan es ahorrar, por lo general en Airbnb van a encontrar mejores precios por departamentos sencillos.
  • Sentarse a comer en un restaurante barato: especialmente en Lituania, vimos precios muy buenos para sentarse a comer. Incluso sentarse a tomar una cerveza en un bar es un lujo que pueden darse sin problemas. En Riga hemos comido económicamente por 5 o 6 euros por persona; también en Lituania. En Estonia, sobre todo en la parte histórica, notamos los precios un poquito más caros, pero nada del otro mundo. Si buscan una alternativa de comida rápida que no sea MacDonalds, hay una cadena en los bálticos que se llama Hesburger que tiene precios muy económicos. Son países donde sentarse a comer no afecta tanto el presupuesto.
  • Transporte: el transporte en estas ciudades es barato y funciona muy bien. El uso del mismo es bastante intuitivo y no creo que vayan a tener problemas para manejarse por la ciudad. Incluso los taxis son bastante económicos (recomendable arreglar la tarifa antes de viajar o utilizar alguna aplicación). Sin embargo, puedo decir que, salvo que paren súper lejos del centro, son ciudades que muy cómodamente se pueden recorrer a pie. Salvo en Tallinn, donde estábamos un poco alejados y nos resultaba muy económica la tarjeta de viaje, hicimos todo caminando. Pero en estas ciudades el transporte realmente no les va a generar un cambio significativo en el presupuesto diario. Ya haremos el post detallado de cada lugar.
  • Compra de supermercado: los precios de supermercado en estos países son, en general, muy buenos. Parando en departamento, nos resultaba conveniente comprar comida para cocinarnos algo. Más allá del factor idioma (alguna que otra vez tuvimos que usar el Google translate), hay mucha variedad de productos y los valores son incluso más económicos que en Argentina. Para que se den una idea de precios promedio: las sopas para preparar en la taza están algo de 0,40 de euro centavos aproximadamente. Un yoghurt está 0,70 centavos. Las pizzas congeladas arrancan en los 2,5 euros. Botella de litro y medio de Coca Cola, 1,30 euros. Una pinta de cerveza en el supermercado está entre 1 euro y 1,5 promedio. En los súper se consigue también mucha comida preparada por 1 euro (cosas tipo empanadas, porciones de pizza, etc). Lo bueno es que van a encontrar muchas marcas locales, pero también otras marcas de la UE. Hemos visto muchos productos veganos, por ejemplo, que son de Italia o Bélgica, y acá se consiguen sin problemas. La cadena que personalmente recomendamos nosotros es Rimi, que nos pareció que tenía mejores precios y variedad de productos. Maxima también nos resultó muy buena, y los hipermercados tienen muchísimas cosas.

Algunas cosas para tener en cuenta:

Algo que notamos es que, para distancias cortas, puede haber muy poquita diferencia entre tomar el transporte público o tomar un taxi. La aplicación Taxify nos salvó varias veces, cuando las temperaturas estaban varios grados abajo de cero y estábamos cargando con el equipaje. Si van a pedir un auto, súper recomendable hacerlo con esta aplicación, ya que es una estafa común para el turista que las tarifas de los taxis varíen. Nos la recomendaron los locales y realmente vale la pena chequear cuánto les puede salir un auto, porque a nosotros en algunos viajes nos resultó muy económico.

Alojarse fuera del centro para nosotros fue clave. Por lo general son ciudades chicas, incluso las capitales, y las distancias son cortas. El transporte público funcionaba muy bien en todos los lugares donde lo utilizamos e, incluso caminando, el centro es de muy fácil acceso. Los barrios son seguros y los precios varían mucho si paran en la zona histórica o si se alejan algunas cuadras. Parando en Airbnb, hacíamos bastante diferencia si salíamos un poquito del centro histórico y, honestamente, no nos cambió mucho a nosotros para recorrer y conocer.

Diferencia entre supermercado y salir a comer en estos países no es tan abismal como en lugares como Londres o París, donde cocinar rinde muchísimo más. La diferencia en general es de pocos euros. Esto lo notamos en especial en Lituania donde, después de hacer cuentas, pensamos que en realidad no gastábamos mucho más sentándonos a comer que comprando todas las cosas para preparar la comida. Tampoco estamos hablando de lugares lujosos. Pero les recomiendo chequear precios y probar. Como les decía, en los bálticos pueden darse quizás algunos “gustitos” que, para los que viajamos con poco presupuesto, no son tan fácil de darse en otros países.

Viajar en invierno y el cansancio es otra de las cosas que quizás hay que decir sobre esta región. Como les comentaba antes, el invierno en estos países es complicado y fue donde más frío pasamos. Tengan en cuenta que quizás vayan a tener que hacer algunas paradas extra o hacer recorridos más cortos, ya que el cuerpo empieza a pasar factura más rápido. No descarto tampoco, cada tanto, dejar un día libre para descansar. Como digo siempre, cualquier lugar, salvo que sea un frío totalmente inusual y extremo, se puede recorrer bien si uno tiene la ropa adecuada, pero el cansancio es otro. Vayan con buen abrigo, y denle al cuerpo de vez en cuando un descanso o un vasito de algo caliente para ir recargando energías.

Dicho todo esto: 

No podemos dejar de recomendar que visiten esta región. En la época que sea, creemos que debe tener su encanto. Son países económicos, incluso Lituania nos pareció hasta poco explotado para el turismo, con mucha historia y un montón de cosas para ver. No esperen encontrar el bombardeo de atracciones que tienen las grandes capitales, pero si verán la belleza de las callecitas, los recuerdos, la arquitectura y el paso del tiempo. Es una región encantadora, a las que nos encantaría volver en otra época, ya que también tiene mucho verde y naturaleza, que quizás no pudimos apreciar en invierno. Pero si viajan durante los meses fríos, la nieve genera un contraste con los edificios que es totalmente maravilloso, regalando paisajes de postal.

Denle una oportunidad a los bálticos y después me cuentan.

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