recaptcha-in-wp-comments-form domain was triggered too early. This is usually an indicator for some code in the plugin or theme running too early. Translations should be loaded at the init action or later. Please see Debugging in WordPress for more information. (This message was added in version 6.7.0.) in /home2/hyjcdvmy/public_html/wp-includes/functions.php on line 6131updraftplus domain was triggered too early. This is usually an indicator for some code in the plugin or theme running too early. Translations should be loaded at the init action or later. Please see Debugging in WordPress for more information. (This message was added in version 6.7.0.) in /home2/hyjcdvmy/public_html/wp-includes/functions.php on line 6131Empecé en Instagram un detalle de cada uno de los barrios que recorrimos y quería compartirlo todo junto acá, para quienes estén planeando visitar esta maravillosa capital. Preparen la cámara, el calzado cómodo y la tarjeta de metro, porque hay tanto para ver, que esta lista seguramente está dejando algo afuera. Se vendrán más posteos, pero creo que este es esencial para planificar un recorrido.
Acá va lo que vimos nosotros y que, espero, en algún momento podamos seguir ampliando con una segunda visita:
En nuestra estadía en Seúl decidimos quedarnos en Myeongdong, en el distrito central de la ciudad (conocido como Jung-gu) y fue una gran idea. El centro de Seúl, al norte del río Han, es una de las mejores zonas para alojarse y hacer turismo, y la mayoría de las cosas se encuentran disponibles tanto en coreano como en inglés. Acá no solo se encuentra la estación principal de la ciudad, sino otro de sus grandes atractivos e íconos: la Namsan Tower, conocida también como N Seoul Tower. También hay otras tantas atracciones como:
Otra de las áreas más turísticas de Seúl es el distrito de Jongno, al norte de Jung-gu. Es una zona que a nosotros nos tomó varios días recorrer. Es el centro de la ciudad desde hace cientos de años, ya que fue donde la dinastía Joseon estableció su capital. No es sorpresa que en esta parte de Seúl se encuentren los palacios de la ciudad: el Palacio de Gyeongbokgung y el de Changgyeonggung, probablemente los más turísticos, pero también el de Changdeok y Unhyeon. Otros atractivos de esta zona:
Para mí, Mapo-gu es una de las zonas más lindas de Seúl, me atrevería a decir que mi favorita en toda la ciudad (por lo menos, de las que alcanzamos a conocer en una semana). Acá se encuentra el barrio de Hongdae, lleno de restaurantes, bares, tiendas, arte y clubes con mucha movida nocturna. Debe su nombre a la Universidad de Hongik, gracias a la cual esta zona creció y se desarrolló. Si pasean por sus calles, van a ver muchas performance de artistas callejeros. Todo el distrito nos pareció que tiene muchísima onda.
¿Qué visitar en esta zona?
Otro de los barrios que recorrimos en Seúl fue Seongdong, conocido principalmente por el Seoul Forest. Consta de 5 parques distribuidos en aproximadamente 595,000 metros cuadrados de terreno, y es la casa de árboles de cerezo (uno de los mejores spots para ver la floración), árboles de ginkgo e incluso ciervos. El ingreso a esta zona, que fue inaugurada en 2005, es totalmente gratuito. Mucha gente llega con la bici y se sientan a hacer picnics, una actividad que está totalmente a otro nivel en Seúl: carpas, sets de comida, almohadones, luces, sillas, lo que se les ocurra. Incluso vimos alquiler de todas estas cosas a orillas del río Han, para poder hacer el picnic definitivo.
Otras atracciones de la zona:
Probablemente sea el barrio que todo el mundo conoce, gracias a la canción de Psy que dio comienzo a una era dentro de la música coreana: el lujoso barrio de Gangnam. Es la zona más top de Seúl, casa de muchísimos artistas, marcas de lujo y tiendas de diseñador, con el valor de metro cuadrado más alto de la ciudad. Pero también tiene muchísimas cosas turísticas para hacer.
Otra zona famosa de Seúl es Songpa, que fue el centro de las Olimpíadas de 1988 y donde están muchas de las facilidades asociadas con ese evento. Sin embargo, hoy en día también es donde se localiza uno de los edificios más altos del mundo, el Lotte World Tower, con 555 metros de alto. Algunas cosas que hacer en este barrio:
Pueden encontrar más información sobre nuestro viaje a Seúl en mis historias destacadas de Instagram.
]]>Nosotros fuimos desde Milán, pero hay muchas opciones para llegar. Con los trenes italianos, pueden viajar desde varias ciudades, tanto a Desenzano del Garda como a Peschiera del Garda, ambas estaciones un buen punto de partida para recorrer. Incluso si deciden hacer base en Verona, es la ciudad más económica para rentar un auto y recorrer todo de esta forma. Nosotros elegimos quedarnos en Sirmione, que también es una lugar bellísimo e ideal para hacer base. Desde Desenzano, nos tomamos el bus LN026, con dirección a Verona, que va bordeando la costa y los va a dejar en Sirmione. Elegimos parar en un Airbnb, que tenía tanto parking como piscina. Al estar fuera de temporada, nos salió bastante económico. Recomiendo muchísimo recorrer la zona fuera de los meses de verano. Sirmione particularmente se llena de turistas durante esta época. La temporada empieza los últimos días de Marzo, pero todavía no hay tanta gente. Es un momento ideal si no van pensando en bañarse en el lago, de buenas temperaturas y buenos precios.
Mucha gente me preguntó cuántos días recomendaba para recorrer esta zona. La verdad es un lugar hermoso, en el que nos hubiésemos quedado varias semanas. Pero como todos tenemos tiempo limitado, recomiendo que por lo menos le dediquen cuatro o cinco días. Nosotros hicimos el recorrido de los pueblos en un día (sacando Sirmione, que era donde estábamos parando y al que le dedicamos un día entero), pero nos hubiese gustado fraccionarlo para parar más en cada lugar.
Se puede conocer bastante en un día si lo hacen en auto, porque las distancias entre los pueblos son muy cortas y el camino bastante directo. Sin embargo, recomiendo pasar la noche en algunos lugares. Voy a compartirles nuestro itinerario para el roadtrip, pero también me tomo el atrevimiento de decirles en qué ciudades deberían quedarse por lo menos una noche. Si lo quieren hacer en bus, los tiempos son otros: como comentaba en Instagram, la frecuencia de los buses es bastante mala (por lo menos, fuera de temporada), y van a tener que armar todo con mucha precisión para no perder los buses. Si tienen más días y pueden ir parando en los pueblos, el medio de transporte es muy bueno: los buses son cómodos, relativamente puntuales y no son caros (varían según las distancias, pero arrancan en algo de 1,40 euros).
La verdad teníamos bastante dudas sobre dónde parar cuando decidimos hacer este viaje. Hay muchos pueblos en el Lago Di Garda, todos hermosos, con distintas facilidades para acceder. Verona puede ser una buena opción para quedarse si eligen moverse con auto. Si van a llegar en tren, Desenzano o Peschiera son las ciudades que tienen estación más cerca de los pueblos. Nosotros elegimos Sirmione más que nada por una cuestión de precio; era lo que nos salía más barato. Desde Desenzano, el viaje no era muy largo, y la verdad que había bastante diferencia quedarse ahí que en otra zona.
El precio del alojamiento varía muchísimo dependiendo de la época, así que no puedo darles números. Les recomiendo que busquen porque, aunque se salga un poquito del presupuesto, es de esos lugares en los que vale la pena quedarse aunque sea una noche. Si viajan fuera de esas fechas seguro gasten menos. Nosotros agarramos justo los últimos días de temporada baja, y la verdad que tuvimos mucha suerte con el tema de los precios.
Como es usual, nosotros paramos en Airbnb, aunque siempre chequeamos todas las plataformas. Era lo que nos salía más económico, además de tener la posibilidad de cocinar. En general, en Sirmione es bastante caro comer. Si salen un poco del centro histórico, seguro van a encontrar mucha mejor oferta. Y, si hay algo que sabemos, es que en Italia siempre vamos a comer bien. El supermercado no nos pareció para nada caro. Nosotros fuimos a la cadena Penny y los precios incluso nos parecieron mejores que en Milán en algunos productos.
Nos alojamos en las afueras de Sirmione, pero es muy sencillo legar hasta el centro de la ciudad. Vale la pena visitarla y dedicarle por lo menos un día a sus callecitas, sus rincones, sus ruinas y sus playas. Incluso pueden visitar las termas, que tienen varias opciones para un día de relax. Y no dejen de comerse uno de los helados gigantes que venden en el centro, que son una cosa de locos.
Aunque inicialmente no estaba en los planes, a último momento decidimos alquilar un auto para poder recorrer el Lago Di Garda. Si pueden hacerlo, para mí es la mejor opción. Van a tener completa libertad para moverse, parar donde quieran o irse cuando lo deseen. Si ven algo lindo —y, créanme, van a ver mucho—, van a poder parar sin problemas.
Averiguamos bastante sobre dónde nos convenía rentar. Verona resultó ser la opción más económica, habiendo autos a partir de 25 euros por día. Teniendo en cuenta que el bus para ir hasta ahí nos salía 3,40 por persona (ticket E a Verona), era un buen precio para el día.
Arrancamos bien temprano, como para aprovechar las horas de sol. A eso de las 9 y 15 estábamos por Verona, con un viaje que demora más o menos una hora. Enseguida nos dieron el auto, en un Hertz que está a unas pocas cuadras de donde nos deja el bus (Viale Andrea Palladio 9). Nos venía bien, porque después teníamos que ir en Flixbus a Bologna, y la terminal está a sólo dos cuadras de donde rentamos el auto. Incluso si llegan a Verona en tren desde otra ciudad, les va a quedar súper cómodo, ya que también está cerca de Porta Nuova.
El mapa de nuestro recorrido fue el siguiente, desde Verona hasta Sirmione (pueden hacer click para verlo en Maps y guardarlo sin conexión). El mapa está marcado para evitar los peajes y hacer la ruta que bordea el lago:

El tiempo aproximado que indica Google Maps para realizar este recorrido son prácticamente cuatro horas, sin contar las paradas en cada lugar. Damos fé que el camino parece mucho más largo de lo que es, y para el copiloto es una travesía fascinante de lagos, montañas, casas y naturaleza.
Si no la tienen muy clara con el tema del manejo, el lado este de la ruta (por donde arrancamos nosotros) les va a resultar mucho más cómodo. Son rutas más anchas y en línea general muy amigables para manejar. Del lado oeste hay más viento y rutas más estrechas (la mayoría se meten dentro de la montaña), por lo que puede resultar un poco menos agradable, pero nada del otro mundo. La verdad es que los caminos están bien señalizados y, si se descargan el mapa de la región y ponen el navegador de Google, van a estar de diez.
Arrancamos desde Verona hasta Torri de Benaco, en un camino que mayormente es autopista y donde probablemente vimos más tráfico. Se hace rápido. En unos 45 minutos van a estar en este bello pueblo, que tiene una costa increíble y unas vistas hermosas de las montañas. Acá, al ser temporada baja, no tuvimos que pagar estacionamiento. Van a ver los lugares designados con la letra P y las máquinas para pagar. Si las mismas están tapadas, es porque no tienen que pagar. Si viajan en temporada alta, lo más probable es que tengan que pagar parking en todos los pueblos.
Después de ahí seguimos hasta Brenzone. Van a empezar a ver el Monte Baldo al costado. Hay muchos caminos para hacer senderismo y un parque natural. Para quienes disfrutan desde tipo de actividades, quedarse en alguna de estas ciudades para disfrutarlo puede ser una muy buena opción. Van a encontrar infinidad de campings, pensiones y hoteles en la ruta.
Malcesine fue nuestra siguiente parada. Lo bueno de hacer esta camino bordeando el lago es que pueden parar cuando quieran. Nosotros vimos el castillo y decidimos estacionar para tomar unas fotos. En especial de este lado del recorrido, es muy cómodo parar en cada pueblo y van a pasar directamente por el centro de cada uno de ellos.
De ahí pasamos brevemente por Torbole, hasta llegar a Riva del Garda. Este fue uno de nuestros pueblos preferidos, por lejos. Es una cosa bellísima: su centro, sus casas bajo las montañas, el lago rodeado de ellas. Realmente es un lugar en que nos hubiera gustado quedarnos a pasar la noche. Incluso por la posición, es un buen punto de parada en el recorrido para quedarse, descansar y volver a arrancar el otro día a hacer el camino del oeste. Si van a parar la noche, lo ideal sería que busquen algún lugar que tenga parking gratuito. Nosotros tuvimos que pagar algo de 1,50 euros la hora para estacionar. En los otros pueblos, al ser baja temporada, no había que pagar parking. Pero en Riva del Garda el parking que vimos en el centro era pago.
En este pueblo de cuentos hicimos una parada técnica para comer algo en La Piadineria. Es una cadena que está por toda Italia y que tiene buenos precios para una comida rápida. Si van con auto, recomiendo cargarse con comida y bebida para el viaje, ya que hay muchos rincones encantadores para sentarse a comer. Si el clima acompaña, son todos espacios de cuento para hacer un picnic a orillas del lago. Incluso cuando recién comenzaba la primavera, vimos mucha gente aprovechando el día de sol de esta forma.
Recomiendo dedicarle a Riva del Garda aunque sea un par de horas. Es un lugar bellísimo.
Seguimos el camino, en una ruta que cambia bastante a la de los pueblos del este. Es un camino más cerrado, lleno de túneles, un poco menos pintoresco. Pero realmente no van a tener problemas para manejar; es un camino bastante directo.
Llegamos primero a Limone Sul Garda, un lugar que nos habían recomendado visitar si estábamos en Sirmione. Estando ahí entendimos por qué. Es un pueblito mágico, lleno del aroma del fruto que da su nombre, lleno de amarillo, de color, de casitas que trepan la montaña. Realmente vale la pena perderse por sus calles, que van y vienen entre la altura, y disfrutar de este pueblito mágico. Vimos muchas heladerías y gente comiendo en mesitas con vista al lago, así como también disfrutando del típico aperitivo.
La parada en Gargnano fue breve, ya que estaba bajando el sol y queríamos llegar a Saló antes que cayera el sol. Este último también es otro pueblo encantador, un poco más grande y con más movimiento de lo que parecía ser gente local. Se cree que el inventor del Violín salió de esta ciudad, entre otras tantas historias que guarda esta localidad a orillas del Garda. Es una zona encantadora para ver cómo cae el sol, ya sea en una de las mesas de los restaurantes o comprando algo para comer sentado a la orilla del río.
Nuestra última parada fue Desenzano del Garda, antes de volver para Sirmione. Teniendo su propia estación de trenes, es una ciudad más grande, con zonas residenciales en las afueras y un centro histórico muy bello. El puerto y los colores del atardecer fueron un espectáculo hermoso, incluso mientras bajaba la temperatura. A partir de las siete de la tarde, muchos locales abren sus puertas para tomar un spritz, comer algo y disfrutar de la noche. La oferta de comida en este lugar es bastante variada; vimos incluso un local de 100 Montaditos.
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Hay opciones para hacer este recorrido sin auto, aunque personalmente la primera opción nos parece la mejor. Sin embargo, sabemos que mucha gente no maneja, o no le gusta hacerlo, por lo que nos pareció interesante averiguar las alternativas para quienes quieren recorrer de otro modo.
Primero que nada, hay que hablar de los buses. Nosotros los tomamos para ir de Desenzano hasta Sirmione, y luego para ir desde Sirmione hasta Verona (para ir a buscar el auto). La realidad es que están en muy buenas condiciones, no son caros para las distancias que recorren y, dentro de todo, son bastante fieles al cronograma (salvo algunos minutillos de demora).
La red de buses tiene una aplicación llamada Moveme Brescia. Desde acá pueden comprar boletos y chequear recorridos. Honestamente, a nosotros no nos resultó muy útil; no está muy bien explicada. Lo más sencillo fue comprar los boletos en las estaciones o kioskos. Les van a preguntar hasta dónde van y, en base a eso, tendrán una tarifa distinta por recorrido. De Desenzano a nuestro Airbnb, pagamos 1,3o euros. Hasta Verona, como comentaba antes, pagamos 3,40. En general en Italia es fácil hacerse entender y cuando piden biglietto ya van a saber a qué se refieren. Recuerden siempre chequear en Maps cómo se llama la parada; en una misma ciudad puede haber varias con distintos nombres.
Les recomiendo chequear en el sitio oficial cada uno de los horarios de los buses, que cambian según la temporada. Nosotros utilizamos la línea 26, que va de Brescia a Verona, pasando por Desenzano y Sirmione. Los horarios están bastante acertados.
Si van a elegir moverse en bus, tienen que tener bastante presentes los cronogramas, porque no tienen buena frecuencia. Con este medio de transporte, quizás sería mejor si pudieran quedarse algunos días más para ir recorriendo. Tranquilamente se puede ir en bus e ir haciendo paradas en algunos pueblos.
También está la opción de tomar un ferry para recorrer. Es otro servicio para el cual tendrán que chequear los horarios, ya que varía mucho dependiendo de la época. Algunas rutas incluso no operan en invierno. Pueden verlos acá. Hay opciones entre paseos panorámicos, más caros, o las rutas económicas que simplemente sirven como transporte. Este medio también les va a permitir visitar Isola del Garda. Es una buena opción también para conocer. Si hacen base en Sirmione, van a encontrar muchísima oferta de ferries y barcos para conocer la región. En Riva del Garda también vimos mucha oferta, así como también llegamos junto a un barco en Limone.
Si quieren ver más fotos sobre este maravilloso lugar, los espero en mi Instagram. Pueden ver las stories destacadas de todo lo que vimos en esta región maravillosa, a la que nos encantaría volver.
]]>Recibñi varias consultas sobre nuestro viaje a Sintra, por lo que me gustaría poner acá toda la información necesaria para que puedan visitarlo por su cuenta. Hay muchísimas excursiones que pueden contratar para ir en el día, pero nos pareció muy fácil organizarnos para visitarlo por libre.
Aunque puede visitarse en auto, nosotros elegimos hacerlo directamente en tren por una cuestión de comodidad. El viaje no es muy largo y el billete es bastante económico (2,20 euros por tramo, por pasajero). Lo pueden comprar directamente en las estaciones de Oriente o Rossio, que son desde las cuales salen los trenes a Sintra. Intenten hacerlo un día en el que el tiempo acompañe. Si el clima es bueno, van a tener vistas increíbles que se pierden si hay niebla, llueve o está muy nublado. Nosotros esperamos a que nos tocara un día soleado para aprovechar al máximo la excursión. La frecuencia de los trenes es muy buena, por lo que no creo que necesiten ir a la estación con mucha anticipación. Nosotros, si bien era temporada baja, viajamos en un tren que estaba lejos de estar lleno.
El viaje es bastante breve. En 50 minutos aproximadamente se van a encontrar en la estación de Sintra. A pocos pasos de ahí está el centro histórico, con algunos hoteles, lugares para comer y tomar algo y unas callecitas muy pintorescas que vale la pena recorrer. Como comentaba, nosotros viajamos en temporada baja; encontramos todo muy tranquilo, pero tengan en cuenta que en temporada alta puede haber mucha gente, por lo que recomiendo viajar temprano. Nosotros a las diez estábamos en Sintra. Después del mediodía, vimos como empezaba a aparecer gente.
La subida a los castillos puede hacerse de diversas maneras. Todo depende del presupuesto, el estado físico y las ganas que tengan de caminar. El camino de trekking es hermoso, pero realmente agotador. Si tienen pensado hacerlo, vayan con calzado cómodo y predispuestos, porque es una subida que cuesta (pero, en mi opinión, que vale mucho la pena). Si no quieren o no pueden hacer esfuerzo, hay micros que realizar este recorrido y que pueden sacar directamente estando ahí. También están los tuk tuk con conductor, que al parecer se volvieron muy populares en Portugal, que pueden llevarlos hasta arriba y bajarlos cuando quieran (aunque las tarifas pueden rondar los 30 euros por persona, les van explicando un poco la historia del lugar). Además hay vehículos pequeños para rentar y manejar ustedes.
Si eligen utilizar el micro, la linea 435 ofrece un buen servicio que se llama el Circuito Da Pena. Por cinco euros, pueden hacer el recorrido completo que va desde la estación de trenes hasta el Palacio de Monserrate. Es una buena alternativa si no quieren andar tanto y relativamente económica en comparación con tours y cosas similares.
En el Centro, además de disfrutar de los locales y las calles de esta ciudad preciosa, pueden visitar el Palacio Nacional, una de las primeras paradas en nuestro recorrido. Con una mezcla de arquitecturas increíble, es uno de los exponentes de la ciudad y sin dudas uno de los imperdibles. En esta zona van a encontrar muchísimos hoteles, lugares para comer, museos y otras atracciones turísticas como lo son el Palácio Valenças y la Fuente Mourisca. También van a encontrar el Jardín Botánico de la ciudad e increíbles zonas verdes apenas a unos pocos metros de la estación.
El camino de trekking no está super bien señalizado para encontrarlo, pero si van caminando por el pueblo se van a topar con una especie de jardín con un camino serpenteante que los lleva para arriba. Es ahí. Es largo y es cansador, pero seguro lo van a disfrutar. Pueden ir parando, incluso hay baños a mitad del camino y una máquina de café. Las vistas que ofrece de la ciudad, de los alrededores y de los castillos son fascinantes. Ojo igualmente porque en verano puede ser muy pesado. Nosotros lo hicimos con 14, 15 grados y terminamos en remera.
La primera parada del camino de trekking es el Castillos dos Mouros. Si quieren ingresar, la entrada cuesta 8 euros y puede visitarse todos los días. Ojo que el horario de verano es de 11 a 20 horas, pero en invierno se encuentra abierto sólo hasta las 18, y las admisiones son hasta una hora antes del cierre. Nosotros decidimos no entrar por una cuestión de tiempos, pero las vistas que ofrece también son maravillosas.
Luego, si siguen caminando hacia arriba, se van a encontrar con el Parque Da Pena, un increíble espacio verde donde se encuentra el castillo y otras atracciones. El ingreso al parque es de 7,50 euros, pero deben abonar 14 si quieren que incluya la entrada al castillo. A nosotros no nos pareció necesario, ya que las vistas desde afuera del castillo nos habían parecido suficientes para conocer esta zona maravillosa.
Hay mucho para ver en el parque, por lo que no es una excursión de medio día. Un día está bastante bien, aunque creo que debe ser un lugar encantador para pasar la noche y mucha gente elige hacerlo. Hay bastantes hoteles por la zona y también pueden aprovechar para ir cuando recién abre y todavía hay poca gente. Se consiguen algunos hostels a partir de 55 euros la noche (en base doble) y departamentos a partir de 80. Si deciden pasar la noche, hay algunas atracciones como el Palacio Da Regaleira o el Palacio de Seteais, con sus imponentes jardines, o el Convento de los Capuchinos, que está un poco más alejado pero que realmente es otro de los tesoros de la zona.
El Palacio Da Pena es, sin dudas, uno de los castillos más increíbles que vi. No sé si es su construcción, sus colores o las vistas que regala, pero realmente es algo maravilloso. Este lugar, que fue una de las principales residencias de la familia real portuguesa, tiene vistas de todos los alrededores y en diferentes direcciones. Tengan en cuenta que es acá donde se concentra la mayor cantidad de gente, por lo que es importante que se armen de paciencia. Si quieren sacar fotos, respiren profundo, porque es bastante complicado. El lugar además cuenta con una pequeña cafetería con patio donde pueden comprar algo para comer (tipo autoservice, a muy buen precio para ser un punto mega turístico) y disfrutar de las vistas fascinantes que tiene este lugar. Si pueden, tómense su tiempo en este lugar; vale la pena no sólo el castillo sino el parque en general, es precioso.
Nosotros regresamos alrededor de las 18 horas, porque estabamos super cansados después de la mega caminata, pero la verdad es una ciudad a la que podríamos haberle dedicado más tiempo. Sin dudas es una joya que merece una visita si pasan por Lisboa.
]]>Escuchamos muchas veces esa pregunta durante y después de nuestro último viaje a Europa. Desde gente que nos miraba pensando que estábamos locos, hasta algunos que no tenían muy en claro que Riga es la capital de Letonia, uno de los países bálticos, y un destino que sin dudas debería estar en tu próximo itinerario. Si sos un viajero con poco presupuesto y tenés un amor especial por las ciudades típicas europeas y llenas de detalles, te puedo asegurar que vas a enamorarte de este lugar.
Te damos algunas razones por las que deberías ir a esta ciudad sin dudarlo:
Riga es muy barata:
Es una de las justificaciones que más utilizamos, porque es verdad. Con lo que nos salía una noche en un hostel en ciudades como Berlín o Ámsterdam, típicas ciudades en cualquier itinerario, pudimos alojarnos en un hermoso hotel cuatro estrellas, con desayuno, en el centro de la ciudad. Y eso sólo para empezar. Ni hablar de sentarse a comer o moverse por la ciudad. Se van a dar cuenta que, incluso con un cambio que hoy en día nos resulta muy caro (la moneda es el Euro), Riga es muy barata. Nosotros la visitamos en temporada alta (Navidad), y aún así fue una de las ciudades más económicas por las que pasamos en nuestros viajes por Europa.
Para que tengan una idea de algunos valores promedio de la ciudad:
Tiene el encanto de cualquier pequeña capital europea:
Cuando hablás de esta ciudad, la gente te mira como si hubiese decidido ir a un lugar en el medio de la nada o con gente que te mira raro porque sos turista. Contrario a lo que muchos piensan, hay muchas opciones para el turismo en Riga, que tiene el encanto de las pequeñas capitales de Europa. Un centro con edificios icónicos, parques y museos son sólo algunas de las atracciones que vimos en nuestra breve estadía por la ciudad.
Incluso, en épocas navideñas, cuentan con algunos mercaditos muy lindos, que venden de todo y donde van a poder probar muchas de las especialidades típicas de la ciudad.
Buenas conexiones aéreas y un aeropuerto muy moderno:
El aeropuerto de Riga no sólo es moderno y recientemente renovado, sino que además es la base de operaciones de Air Baltic, aerolínea letona. La compañía nos sorprendió no sólo por sus buenas tarifas, sino por su excelente servicio en las dos veces que la utilizamos. Si están buscando viajar a lugares como los países nórdicos o conectar con otras ciudades europeas, esta aerolínea puede ser una gran elección para realizar el viaje.
Además, Air Baltic cuenta con un stopover gratuito en la ciudad de Riga, que fue el motivo por el que terminamos conociendo esta ciudad. En nuestro vuelo de Praga a Estocolmo, teníamos una escala en la capital letona y contábamos con la posibilidad de quedarnos 24 horas sin cargo adicional. Nosotros somos muy fanáticos de estos stops para conocer otros lugares que no estaban en los planes. Y sin dudas, seleccionar hacer la parada en Riga para conocerla fue una excelente decisión. Todo sin pagar más que nuestro pasaje original, que ya había sido a muy buen precio. ¿Conveniente, no?
Arquitectura Art Nouveau:
Quizás uno de los aspectos que más se menciona al hablar de la capital del país. Es que, así como la ven, Riga es la ciudad con más edificios Art Nouveau del mundo. Sin dudas, el centro histórico de la ciudad es una prueba de ello, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Las construcciones son encantadoras y fascinantes. Es imposible no apreciar el detalle y el arte en cada uno de estos edificios a medida que uno va paseando por la ciudad.
Recomendable visitar la calle Alberta, donde van a encontrar maravillosos exponentes de este estilo, e incluso el Museo dedicado a él. También la calle Elizabetes tiene obras muy interesantes. Y si están en la ciudad, no pueden dejar de pasar por la Casa de los Gatos (Kaķu nams), otro de los edificios más emblemáticos de la ciudad. La Casa de los Cabezas Negras (foto), otra de sus construcciones más famosas, es otro sitio por el que tienen que hacerse una pasada.
Pueden comer delicias típicas:
La cocina letona es muy variada, con muchas influencias de países vecinos y su proximidad al mar. Si son fanáticos de los pescados como el salmón o la trucha, bienvenidos al paraíso. Van a encontrar muchísima variedad de pescados, incluso en variedades envasadas que pueden comprarse en el supermercado (¡y lo barato que es!).
Los piragi, unos pancitos rellenos, son lo más y otro imperdible. En sí la panadería de Letonia es muy interesante y vale la pena probarla.
También los quesos nos parecieron riquísimos. Los letones suelen comerlos a modo de entrada, tipo picada, y la verdad es que son algo delicioso.
Platos como las albóndigas o el chucrut, evidencia de la influencia de otros países en su cocina, también son para chuparse los dedos y se encuentran presentes en muchos menús de las calles de Riga. Ya estaremos hablando en particular sobre un lugar especial que visitamos, donde probarmos algunas de estas delicias.
¿Ya te abrió el apetito como para emitir un pasaje a Riga?
Seguro van a probar el bálsamo negro:
No, no es una poción de Harry Potter, se los juro. Tampoco les digo que volvería sólo por el bálsamo negro, porque la verdad que mucho no me gustó. Pero es de esas cosas que hay que probar, sobre todo cuando hace mucho frío, cae el sol a las cuatro de la tarde y estás paseando por la calle. El bálsamo negro, Melnais balzams en letón, es una de las bebidas más típicas del país. Es un licor a base de hierbas y vodka, que te sirven caliente en los mercaditos de Navidad y que pega como cachetada (dulce y con 45% de graduación alcohólica, no puede fallar), siendo muy efectivo para pasar el frío. Sin embargo, se toma de mil formas: frío, con helado, con jugo, en el café, en tragos… En fin, seguramente no pasen sin verlo y sin tener la oportunidad de probarlo. Caliente a mí mucho no me gustó, pero quizás haya que probarlo de otra manera.
No les voy a decir que esta es la razón para conocer Riga, pero sin dudas es otra de las experiencias que ofrece la ciudad. Aparte está piola como regalo: si tenés algún conocido que se resfría seguido o que anda con dolor de panza, esta bebida también es famosa por tener efectos curativos.
Tiene una buena vida nocturna:
¿Qué? ¿No me creen?
Bueno, les cuento que Riga tiene una vida noctura muy activa. A los locales les gusta empinar el codo y salir de fiesta, y notamos que había mucho jolgorio, incluso cuando eran las cuatro de la mañana (horario en el que salimos para el aeropuerto), un momento atípico para la fiesta en la mayoría de las ciudades europeas. Aunque usted no lo crea, esta pequeña capital tiene varios bares y clubes nocturnos que ofrecen sus servicios hasta altas horas de la noche.
No teníamos esta data antes de viajar, sino que nos enteramos cuando a las tres de la mañana la calle de nuestro hotel estaba llena de gente. Resulta que paramos frente a un bar de karaoke, y los muchachos estaban disfrutando del día de San Esteban y tomándose algunas copas en su nombre.
Recomendable darse una vuelta por la calle Aristīda Briāna, donde se encuentran muchos de los clubs y bares de la ciudad. Rock, cervecerías, discotecas, LGBT friendly, rooftop bars; hay muchas opciones.
Pueden conocer otra parte de la época soviética:
El reflejo de la época soviética se ve por todos lados. Gracias a su puerto, esta ciudad fue la segunda ciudad rusa más importante de occidente. No es sorprendente que un gran porcentaje de su población sea de origen ruso conociendo su historia, y esto se ve en los detalles, la cultura y los reflejos de la ciudad.
Es una ciudad interesante para observar contrastes. Resulta un poco fascinante pisar las calles de un lugar que recuperó su independencia hace relativamente pocos años (1991), pero que tiene una identidad muy marcada, aún cuando muestra marcas claras de sus raíces extranjeras, sabiendo diferenciarse de sus parientes con leyes y personalidad revolucionaria. La historia letona es realmente muy interesante; pueden encontrarla en los Museos de Historia Nacional, el museo del Ghetto y el Holocausto de Riga y el Zanis Lipke (ambos relacionados con el Nazismo, que tuvo una fuerte presencia con la ocupación alemana). El Museo de la Ocupación de Letonia también es muy interesante y breve para visitar, y tiene un acceso a voluntad.
Para quienes aprecian la historia de estas épocas en el viejo continente, es sin dudas otro rincón donde van a encontrar mucho más, desde otro punto de vista y fuera de los recorridos típicos.
Es una ciudad bellísima:
Si alguno de los motivos que les dí no son suficientes, les puedo decir que simplemente es una ciudad bella. Los bálticos en general tienen un atractivo muy interesante, con una mezcla de nacionalidades y detalles que aportan a la identidad del país. Siendo la ciudad más poblada de la región, tiene muchísimo para ofrecer, mucha vida, cultura y opciones para los viajeros. Esperamos que siga creciendo como destino para los latinos, que solemos inclinarnos más por lo típico y por culturas a los que nos sentimos más cercanos.
Nosotros estuvimos muy poquito, pero esperamos volver a Letonia pronto y seguir conociendo sus países vecinos y su historia.
Realmente les digo que Riga vale la pena, ¿me creen?
]]>Brno es principalmente un lugar de estudiantes. Esto nos lo comentó el recepcionista de nuestro hostel en Bratislava, explicándonos que no había mucho para hacer. Sin embargo, a pesar de no ser una ciudad plagada de atracciones turísticas, Brno tiene una belleza que parece ser la marca personal de las ciudades checas, con antiguas construcciones de colores, techos rojos y ese encanto que parece detenido en el tiempo. Es la segunda ciudad más grande del país, tanto en territorio como en población, y aún así tiene un centro histórico que puede recorrerse fácilmente. Si pueden dedicarle 24 horas, háganlo. Es una ciudad encantadora.
Como decidimos parar una noche, buscamos una pensión barata y céntrica, que nos permitiera ir y venir de la estación lo más rápido posible. La realidad es que Brno es bastante barata (como República Checa en general, si la comparamos con otros países de la UE), por lo que no creo que tengan problema encontrando alojamiento. En el camino desde la estación sacamos plata en un cajero, ya que nos avisaron que teníamos que tener cuidado con el cambio (recuerden que aquí la moneda no es el euro, sino la corona checa, que equivale más o menos a 0,045 dólares).
La Penzion Dvořákova fue sin dudas una buena elección para una noche. Con un pequeño frigobar y el desayuno ya en la habitación, nos permitió comer algo antes de irnos temprano la mañana siguiente. Lo único malo es que no había ascensor, pero ya veníamos bastante acostumbrados a andar cargando las cosas de acá para allá, por lo que no tuvimos problema.
Como llegamos bien temprano, arrancamos nuestro día yendo a Náměstí Svobody (Liberty Square), la plazoleta principal de la ciudad, donde nos encontramos con un mercadito de Navidad y bastante gente dando vueltas por la zona. Acá van a encontrar el Reloj Astronómico y caminando un poco van toparse con el Dům pánů z Lipé y el Kleinův palác, dos edificios históricos con bellas fachadas.
Después de tomarnos un café calentito en uno de los puestos callejeros que abundan en la ciudad, seguimos andando hasta el Monasterio Franciscano. Ahí nomás está la Estatua de Mozart. Si caminan un poquito más, van a encontrar el Gomperzuv dumz, una plazoleta con una feria y muy pintoresca.
La Catedral de San Pedro y San Pablo es sin dudas otro lugar que deben conocer. Es un edificio increíble, y ofrece grandes vistas de la ciudad. Está en un barrio muy tranquilo, ideal para caminar y seguir conociendo esta bella ciudad. Hay todo un circuito de Fortificación que vale la pena recorrer.
Todo este camino nos llevó al ingreso de un bellísimo y gran parque, que va dibujando un camino en subida. Pronto van a empezar a ver carteles muy rústicos, que los van a llevar hasta el Špilberk Castle, el particular castillo de esta ciudad. Las vistas que van a tener desde acá son realmente únicas, con miradores, parques y detalles que hacen que tanto camino cuesta arriba valga la pena. Nosotros no ingresamos al castillo por cuestiones de tiempo, pero es una excursión interesante si están un poco más holgados con el itinerario.
Camino abajo todo es más fácil, y poco nos costó retornar al centro de la ciudad, mientras ya comenzaba a caer el sol. Pasamos por la bellísima fachada de Masarykova univerzita, en una zona donde hay unos cuantos centros estudiantiles, siendo Brno una ciudad que se caracteriza mucho por su población de estudiantes. En nuestro camino pudimos ver la Iglesia Roja, otra de las construcciones más bellas que tiene la ciudad. Por esta zona también nos encontramos con otro mercadito de Navidad, que se encargaba de hacer muchas donaciones a caridad.
En el camino de vuelta a nuestro alojamiento, pasamos por la Iglesia de St. James y la Iglesia de la Virgen María. Como en muchas ciudades de Europa, hay una gran abundancia de iglesias que encantan con sus fachadas, sus construcciones y sus edificios llenos de detalle. En Brno es muy probable que les pase estar girando la cabeza constantemente, mirando para todos lados, porque la cantidad de edificios bellos que tiene es increíble. Fiel al estilo de construcción de esta zona, es maravilloso caminar por las calles y simplemente observar los alrededores.
A la noche, además de pasar por el mercadito de Navidad para comer algunas de las especialidades locales, nos dimos una vuelta por el Eagle Shopping Gallery, un pequeño paseo de compras con algunas opciones lindas para souvenirs. Pasamos por ahí para refugiarnos un poco del frío, ya que es más bien un lugar pequeño.
Por la noche, para tomar algo, recomendable el Bar, který neexistuje (la traducción es algo como el bar que no existe). Este famoso rincón se encontraba a pasos de nuestra pensión. Sirven tragos muy top, aunque también se puede comer, tiene muy buen ambiente y se encuentra abierto hasta las 2/4 de la mañana, dependiendo del día. No es lo que se dice súper económico, pero está bien para darse un gustito y conocer uno de los bares más populares de la ciudad.
Este fue nuestro pequeño itinerario para 24 horas. Sin dudas, nos hubiésemos quedado un día más en Brno, pero si quieren recorrerla en poco tiempo esta es una buena opción. Les dejo el mapa con las atracciones para que puedan descargarlo.
]]>Decidimos alojarnos cerca de la puerta de Brandenburgo. Aunque hay otras zonas más recomendadas por su movimiento nocturno, nuestro hotel tenía una ubicación excelente, cerca del metro, que nos permitió llegar a todas las zonas de la ciudad que queríamos conocer. El hotel Gat Point Charlie fue sin dudas un acierto, con dos recepcionistas españoles que nos trataron de lo mejor y que nos dieron una mano cuando se perdió mi valija (que venía perdida desde Ámsterdam). En caso de volver a Berlín, no dudaría en volver a elegir este hotel.
Otra zona recomendada para parar es la zona de Alexanderplatz, sobre todo si buscan disfrutar de la vida nocturna de la ciudad.
Llegamos al Aeropuerto de Berlín-Schönefeld, en un vuelo de EasyJet desde Ámsterdam. El aeropuerto es muy pequeño y algo caótico (sobre todo para salir de la ciudad) pero es fácil llegar desde allá al centro de la ciudad. Basta con tomar el S45 hasta Berlin-Tempelhof, y de ahí combinar con el metro hasta su destino (en nuestro caso, con la línea U6 hasta Stadtmitte). También pueden tomar el S9, que los deja en la zona de Alexanderplatz. Todo depende de dónde estén parando, pero es muy sencillo legar hasta el centro. Recuerden que el Aeropuerto se encuentra en la zona C, por lo que van a tener que abonar el ticket de las zonas ABC (1,60 euros). Luego les conviene comprar el boleto para varios días de las zonas AB, que son las más turísticas y dentro de las cuales seguramente van a van a viajar durante su estadía en Berlín. El precio del abono por 24 horas es de 7 euros, y de 30 euros por semana.
Dato: cuando compren los boletos de transporte, ¡no se olviden de validarlos! Hay máquinas en los andenes del metro. Es súper importante que siempre que viajen lo hagan con un ticket validado. Vimos controles en el metro y los trenes, y un boleto sin validación previa puede costarles una multa. Es simplemente ponerlo en la máquina y que la misma le haga una impresión. Si no saben cómo hacerlo, siempre pueden consultarle a algún local. A nosotros muy amablemente nos ayudaron a comprar los tickets que necesitábamos, ya que no entendíamos muy bien cuál nos convenía.
Con respecto a las atracciones, Berlín es una ciudad llena de cosas para hacer y hermosa para caminar. También hay muchos lugares que alquilan bicicletas para recorrerla, una forma excelente de conocer esta ciudad. Por 12 euros por día pueden tener una bici a su total disposición. Es una buena alternativa, sobre todo si van en verano y quieren disfrutar de los días lindos y largos que ofrece la capital. Nosotros viajamos casi en invierno, así que el metro se volvió una mejor opción con la lluvia y la nieve.
Acá está nuestro itinerario, con algunas opciones adicionales si pueden quedarse más días en la ciudad (algo que recomiendo). Berlín es bellísima y realmente pueden quedarse una semana sin cansarse o aburrirse de ella. Cuatro días nos dejaron con gusto a poco, pero llegamos a conocer lo más importante y esperamos poder volver en una época con más verde y días más largos y cálidos.
Día 1:
Día 2:
Día 3:
Día 4:
Algunas actividades adicionales:
Si tienen algunos días más en esta ciudad, hay algunas actividades que nos parecen ideales para hacer si están haciendo base en Berlín:
Pronto estaremos agregando al blog algunos tips para comer en esta maravillosa ciudad, más una guía con los mercaditos Navideños si tienen planes para visitarla durante el próximo Noviembre/Diciembre.
Acá les dejo el mapa con todas las atracciones mencionadas, para que puedan descargarlo y llevarlo con ustedes:
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