recaptcha-in-wp-comments-form domain was triggered too early. This is usually an indicator for some code in the plugin or theme running too early. Translations should be loaded at the init action or later. Please see Debugging in WordPress for more information. (This message was added in version 6.7.0.) in /home2/hyjcdvmy/public_html/wp-includes/functions.php on line 6170updraftplus domain was triggered too early. This is usually an indicator for some code in the plugin or theme running too early. Translations should be loaded at the init action or later. Please see Debugging in WordPress for more information. (This message was added in version 6.7.0.) in /home2/hyjcdvmy/public_html/wp-includes/functions.php on line 6170Empecé en Instagram un detalle de cada uno de los barrios que recorrimos y quería compartirlo todo junto acá, para quienes estén planeando visitar esta maravillosa capital. Preparen la cámara, el calzado cómodo y la tarjeta de metro, porque hay tanto para ver, que esta lista seguramente está dejando algo afuera. Se vendrán más posteos, pero creo que este es esencial para planificar un recorrido.
Acá va lo que vimos nosotros y que, espero, en algún momento podamos seguir ampliando con una segunda visita:
En nuestra estadía en Seúl decidimos quedarnos en Myeongdong, en el distrito central de la ciudad (conocido como Jung-gu) y fue una gran idea. El centro de Seúl, al norte del río Han, es una de las mejores zonas para alojarse y hacer turismo, y la mayoría de las cosas se encuentran disponibles tanto en coreano como en inglés. Acá no solo se encuentra la estación principal de la ciudad, sino otro de sus grandes atractivos e íconos: la Namsan Tower, conocida también como N Seoul Tower. También hay otras tantas atracciones como:
Otra de las áreas más turísticas de Seúl es el distrito de Jongno, al norte de Jung-gu. Es una zona que a nosotros nos tomó varios días recorrer. Es el centro de la ciudad desde hace cientos de años, ya que fue donde la dinastía Joseon estableció su capital. No es sorpresa que en esta parte de Seúl se encuentren los palacios de la ciudad: el Palacio de Gyeongbokgung y el de Changgyeonggung, probablemente los más turísticos, pero también el de Changdeok y Unhyeon. Otros atractivos de esta zona:
Para mí, Mapo-gu es una de las zonas más lindas de Seúl, me atrevería a decir que mi favorita en toda la ciudad (por lo menos, de las que alcanzamos a conocer en una semana). Acá se encuentra el barrio de Hongdae, lleno de restaurantes, bares, tiendas, arte y clubes con mucha movida nocturna. Debe su nombre a la Universidad de Hongik, gracias a la cual esta zona creció y se desarrolló. Si pasean por sus calles, van a ver muchas performance de artistas callejeros. Todo el distrito nos pareció que tiene muchísima onda.
¿Qué visitar en esta zona?
Otro de los barrios que recorrimos en Seúl fue Seongdong, conocido principalmente por el Seoul Forest. Consta de 5 parques distribuidos en aproximadamente 595,000 metros cuadrados de terreno, y es la casa de árboles de cerezo (uno de los mejores spots para ver la floración), árboles de ginkgo e incluso ciervos. El ingreso a esta zona, que fue inaugurada en 2005, es totalmente gratuito. Mucha gente llega con la bici y se sientan a hacer picnics, una actividad que está totalmente a otro nivel en Seúl: carpas, sets de comida, almohadones, luces, sillas, lo que se les ocurra. Incluso vimos alquiler de todas estas cosas a orillas del río Han, para poder hacer el picnic definitivo.
Otras atracciones de la zona:
Probablemente sea el barrio que todo el mundo conoce, gracias a la canción de Psy que dio comienzo a una era dentro de la música coreana: el lujoso barrio de Gangnam. Es la zona más top de Seúl, casa de muchísimos artistas, marcas de lujo y tiendas de diseñador, con el valor de metro cuadrado más alto de la ciudad. Pero también tiene muchísimas cosas turísticas para hacer.
Otra zona famosa de Seúl es Songpa, que fue el centro de las Olimpíadas de 1988 y donde están muchas de las facilidades asociadas con ese evento. Sin embargo, hoy en día también es donde se localiza uno de los edificios más altos del mundo, el Lotte World Tower, con 555 metros de alto. Algunas cosas que hacer en este barrio:
Pueden encontrar más información sobre nuestro viaje a Seúl en mis historias destacadas de Instagram.
]]>Hace un tiempo ya, escribí una guía para visitar los países bálticos, que fueron una de las sorpresas de nuestro viaje por Europa del 2018/19. Sin embargo, me quedó pendiente entrar en detalle sobre cada uno de los países que conocimos. Cada uno de ellos fue especial a su manera y con muchas cosas para ver.
Hoy quiero hablar de Lituania. Un país sobre el que, honestamente, sabíamos poco y nada. Lo elegimos por dos razones. Una, nos volvimos un poco curiosos por saber por qué todo el mundo iba a los bálticos, pero solamente visitaba Estonia y Letonia. Otra, porque la verdad conseguimos un vuelo muy barato de Londres a Kaunas, y dijimos ¿por qué no?
Y qué bueno es decir ¿por qué no? algunas veces.
Resulta extraño, a esta altura del partido, llegar a países con poco turismo. Veníamos de Portugal, España, Francia, Inglaterra, donde a veces hay que pelearse con otros turistas para conseguir una foto, a base de miradas mordaces y carreras para ver quién llega primero. Y, sin embargo, en Lituania nos encontramos con un panorama totalmente distinto a los destinos previos. No había gente en la calle tomándose fotos. No teníamos que esperar para entrar a un lugar. Si guardábamos nuestra cámara, tranquilamente podíamos hacernos pasar por un par de locales.
No sé si habrá sido la época, pleno enero y temperaturas de -20 grados, pero tuvimos Lituania toda para nosotros. Pudimos meternos en bares vacíos, caminar por calles llenas de gente yendo a trabajar o volviendo a su casa. Quizás fue eso lo que hizo que este país me pareciera tan especial. Disfrutar de su capital sin apuros y apreciando un lugar real.
El inglés no es moneda tan corriente como en otros lugares, pero uno se puede hacer entender. No sabíamos que después terminaríamos en Ucrania. Hacerse entender en Lituania, al lado de ese país, nos iba a parecer una pavada. En línea general nos cruzamos con gente amable, con la abuela de un host que sólo hablaba ruso, con empleados de puestos de comida que nos hicieron ruidos de animales para explicarnos qué estábamos comiendo (Lituania merece otro post aparte para su comida, de verdad). Creo que, cuando hay buena voluntad de ambas partes, uno siempre termina comunicándose de alguna manera.
Vilna particularmente me sorprendió mucho. Es una capital muy linda, limpia, con esa mezcla especial que tienen este tipo de ciudades entre lo moderno y la historia. A cada minuto nos hacía recordar que es la capital de un país muy nuevo, que pasó por mucho y que lo deja ver orgullosamente en sus calles, sus museos y sus detalles. Es un recorrido pintoresco y especial, con un centro que fácilmente se recorre a pie.
Les dejo algunas de las atracciones que disfrutamos en la semana que estuvimos en Vilna. Es una ciudad a la que verdaderamente quisiéramos volver, quizás cuando podamos estar sin tanto abrigo y sin patinar por las calles cubiertas de hielo. Sin embargo, creo que en invierno también tiene su encanto. Me parece que, independientemente de la época, es una ciudad que van a disfrutar. Aquí las atracciones:
Les dejo el mapa con todos los lugares mencionados, más algunos otros donde paramos a comer a buen precio. Realmente recomiendo visitar Vilna, que parece de algún modo eclipsada por las otras capitales bálticas, y que, honestamente, no tiene nada que envidiarles.
]]>Nosotros nos alojamos en Barajas, bien cerca del aeropuerto, por una cuestión de comodidad. Llegábamos a Madrid a la mañana y nos íbamos bien temprano al otro día, por lo que no tenía sentido parar en el centro y madrugar más de lo que ya debíamos. Dejamos nuestras cosas en el hotel y nos dispusimos a ir directo para el metro. Es muy sencillo viajar desde las afueras hasta el centro con el transporte público.
El metro de Madrid se inauguró hace 100 años y cuenta con trece líneas. Sin dudas, como en toda gran ciudad, es una forma rápida y económica de moverse y aprovechar el tiempo al máximo. Nosotros amamos caminar, pero muchas atracciones se encuentran a una distancia considerable como para hacer todo a pie, en especial si están a contrarreloj. Para viajar pueden comprar la tarjeta, que vale 2,50 euros, y cargarle los tickets de viaje individuales (el precio varía, dependiendo de la zona, entre 1,50 y 3 euros) o el ticket de 10 viajes, dependiendo de lo que les convenga. Nosotros compramos las tarjetas directamente en la estación de metro del aeropuerto de Barajas. Tengan en cuenta que si van a utilizar este medio, tienen que abonar un Suplemento de Aeropuerto, necesario para poder entrar o salir de las estaciones de Metro de Aeropuerto T1-T2-T3 o Aeropuerto T4 si se viaja con un billete Sencillo o 10 Viajes.
Desde Barajas nos tomamos la línea 8, hasta la estación Colombia, y ahí combinamos con la línea 9 hasta Príncipe de Vergara. ¿Nuestro destino? El Parque del Retiro, obvio. Creo que no hay lugar en Madrid que me guste tanto. En otoño, la época en la que me tocó visitarlo, los colores son increíbles. No pueden dejar de ver su Palacio de Cristal, que es una verdadera belleza. Ahí cerquita tienen el Museo del Prado, pero no era nuestra intención perder tiempo encerrados. Nosotros no somos unos apasionados de los museos, sino de caminar las ciudades, y en 24 horas le dimos prioridad a lo que más nos gusta.
Caminando por la Calle de Atocha, nunca puedo dejar de levantar la cabeza. Esta zona de Madrid me encanta. Acá fue donde paré la primera vez que fui a esta ciudad (había escrito ya algo sobre pasar Año Nuevo), y es una zona ideal. Caminando por acá van a llegar hasta la Plaza Mayor, uno de los lugares más famosos de Madrid. Ahí nomás, en la calle Mayor, tienen 100 Montaditos (algunos días de la semana, tiene promociones de todo por un euros), una cadena de tapas por si ya están para almorzar. Si todavía están más para el desayuno o para algo dulce, no pueden dejar de ir a la famosa Chocolatería San Ginés, y tomar su chocolate con churros. A veces hay fila para sentarse en el salón, pero también tienen la opción de comprarlos para llevar y seguir camino.
Ahí nomás se van a encontrar con La Puerta del Sol, donde van a poder ver también la famosa escultura del Oso y el Madroño. Aunque como en toda zona turística, los precios son un poco más elevados, por acá van a encontrar todo tipo de souvenirs para llevarse a casa.
Volviendo un poco sobre nuestros pasos, pasamos por el Mercado de San Miguel. Pasamos solamente a mirar. La verdad que los precios del mercado no son los más amigables para el bolsillo mochilero, pero hay una variedad de productos y olores que vale la pena admirar. Madrid tiene una gastronomía increíble, por lo que no recomiendo ir a las zonas más turísticas, sino perderse por sus calles y sentarse en algún lugar local. Si quieren ir a lo seguro, hay muchísimas sucursales de La Sureña, que fue donde nosotros decidimos almorzar. Pero, por lo general, se come muy bien en todos lados.
Seguimos caminando hasta la Calle de Belén, donde se encuentra el imponente Palacio Real. En esta zona se encuentran concentradas varias atracciones que vale la pena admirar. Es realmente una parte muy bonita de Madrid. Desde acá, la caminata hasta el famoso Templo de Debod es muy corta. Es uno de esos lugares que se han vuelto muy icónicos en la ciudad. Si bien se puede entrar al templo, la mayoría elige este punto para ver el atardecer. Si caminan por el Parque del Oeste, van a encontrar muchos rincones donde la gente se sienta y espera a que termine el día.
Desde acá, pueden volver caminando por el barrio de Malasaña, donde el ambiente cuando cae la noche es ideal para unas tapas y cañas, un equivalente a nuestra picada con cerveza. Hay muchas opciones. Incluso si no son de las cerveza, por la zona van a encontrar la Sidrería el Tigre, donde con la bebida viene incluido un plato de tapas. Es una muy buena opción para comer algo barato y probar un poco de la gastronomía típica.
Luego, ya de noche, nos volvimos caminando por la Gran Vía, hasta llegar a la Fuente de Cibeles y ver la Puerta de Alcalá iluminada, antes de volvernos para el hotel. Teníamos un vuelo muy temprano y estábamos muertos, pero felices de haber aprovechado un día a full en Madrid.
Para mí, esto es lo fundamental. Obviamente, faltan algunos lugares que me gustó visitar: el barrio de Latina, o el estadio Bernabéu (recomiendo mucho el tour), incluso nos quedó pendiente la postal de desde la terraza de Bellas Artes. Por falta de tiempo, nosotros decidimos dedicarnos a caminar un poco la ciudad y ver todas aquellas cosas gratuitas y típicas de la capital española. ¿Para cuántos días da quedarse en Madrid? En mi opinión, varios. Pero, si están con las horas contadas, creo que es un buen pantallazo general de esta ciudad hermosa. Como nosotros, seguramente, se quedarán con ganas de volver.
]]>La capital portuguesa es una ciudad que realmente nos encantó, y que tiene mucho para ver. Portugal es un país al que volveríamos sin dudarlo. A continuación compartimos una guía con toda la información que recolectamos durante nuestra visita para que puedan planificar la suya.
Lisboa es una ciudad mucho más grande de lo que esperábamos. La capital portuguesa tiene más de 500.000 habitantes y es una de las zonas más pobladas del país. Sin dudas, es una ciudad llena de vida, de colores y sabores, algo que creo es muy característico de este país. Es un lugar al que fuimos porque teníamos un stopover de TAP, la aerolínea de bandera, pero que nos terminó encantando. Sin dudas, creemos que será la primera de varias visitas a este país.
Con respecto a la seguridad, no tuvimos problemas. En la Plaza de Comercio intentaron vendernos droga a plena luz del día, algo que después nos enteraríamos que es totalmente normal. Por más que nos resultó raro, con decirles que no, basta; no nos sentimos amenazados ni nada por el estilo. Lo mejor que pueden hacer en estas situaciones es ignorarlos y seguir con la suya.
En general, Lisboa no nos pareció un lugar inseguro. Como en toda gran ciudad, hay que tener cuidado con los carteristas y estar atento, evitar lugares poco turísticos por la noche y todas las precauciones que por lo general tenemos en otros lugares. Personalmente, me sentí muy cómoda paseando por la ciudad, incluso de noche. Con el idioma, la señalización se entiende bastante bien y, en línea general, les van a hablar un básico de inglés en las zonas turísticas, por lo que tampoco creo que tengan problema con eso.
Siempre repito lo mismo, pero eviten cambiar efectivo en la calle. En la mayoría de los lugares aceptan tarjeta, pero siempre es recomendable usarla sólo en locales y lugares confiables. Si van a comprar en puestos en la calle o similares, lo mejor que pueden hacer es comprar con efectivo. Si llegan al aeropuerto, pueden sacar con la tarjeta en el cajero; también pueden hacerlo en la ciudad. Si pueden llevar algunos euros con ustedes desde su ciudad, también puede ser una buena idea.
Documentación: para viajar a Lisboa desde Argentina se requiere tener pasaporte al día. No es necesaria visa. Al ser parte de la Unión Europea, es obligatorio contar con un seguro médico que cubra los 30.000 euros. Por lo general, lo único que solicitan a la hora de ingresar es pasaporte, pero tengan en cuenta que pueden pedirles pasaje de vuelta, alojamiento reservado y el ya mencionado seguro médico. Personalmente recomiendo ir con todo impreso (pasajes, vouchers, comprobantes) para hacer el ingreso al país lo más rápido posible. Si tienen pasaporte de la comunidad europea, van a poder acceder rápidamente.
Siempre recomiendo viajar con seguro médico, sea requisito o no. Los que leen el blog desde hace tiempo, ya saben lo que opino al respecto. A nosotros nos salvó muchísimas veces. Pueden chequear las promociones que tiene Assist365: con el código ARGIES, tienen un descuento adicional del 5% sobre las promociones vigentes.
Corriente: Como en la mayoría de los países de Europa, los enchufes son Clase F, compatibles con los clase C (también de dos patas). Si no tienen alguno, seguro pueden comprar en el aeropuerto o en cualquier tienda por la calle. El más reciente nosotros lo compramos en un local que arreglaba celulares.
Los precios nos parecieron un poco más económicos que la media europea, en especial en los precios de las atracciones y a la hora de sentarnos a comer. En general, Portugal es un buen destino si manejan un presupuesto ajustado. Si bien la moneda es el euro, el costo de vida en general nos pareció más bajo que en otros lugares con la misma moneda. Si a eso le sumamos que encima viajamos en temporada baja, lo que abarató también el alojamiento, se puede conocer esta ciudad por muy poca plata.
Saben que no me gusta hablar de un presupuesto por día, porque creo que es muy propio de cada uno y qué les guste hacer. Algunos le dan prioridad a tener una habitación privada, otros a poder sentarse a comer, algunos otros a comprar recuerdos de viaje… En fin, creo que me entienden. El presupuesto depende del tipo de viaje que hagan. Lo que sí puedo decirles es cuánto gastamos aproximadamente y los precios que pueden esperar a encontrarse allá.
Nuestro gasto diario, incluyendo alojamiento, comida y transporte, fue aproximadamente de 50/60 euros por día (para dos personas). Tengan en cuenta que la mitad de esto fue alojamiento (una habitación privada en Airbnb que tuvimos que sacar sin demasiada anticipación), más una comida en la calle, más una comida en el departamento (comprando en el supermercado), más dos o tres viajes en metro/bus. Nuestro presupuesto para esta parte del viaje era muy limitado, pero es una ciudad en la que realmente se puede viajar barato.
Por Aire:
Nosotros llegamos a Portugal desde Porto Alegre con TAP (el vuelo Buenos Aires – Porto Alegre era operado por Aerolíneas Argentinas). Lisboa tiene conexiones buenísimas con el resto de los países europeos, por lo que no es difícil meterla dentro del Eurotrip. A nosotros incluso llegar a Lisboa desde América nos pareció genial: es un vuelo un poco más corto que a otros destinos, y puede ser incluso un buen inicio para recorrer Europa por tierra.
El aeropuerto de Lisboa, además, tiene excelente conexión con el centro de la ciudad. Ya sea en transporte público o en Uber, es muy fácil llegar al centro y relativamente económico.
Por Tierra:
A pesar de estar en una punta del continente, Portugal está perfectamente conectado y es muy fácil llegar por tierra. Desde España hay muchísimas opciones para llegar a Lisboa. Nosotros habíamos ya sacado un vuelo con stopover, pero pueden utilizar los buses de Flixbus, que damos fe que son una buena combinación de bueno y barato para viajar por Europa, y bastante más económica que tomar un avión. Si están por España, el roadtrip en coche es otra opción buenísima.
Para los lectores que sean #TeamVerano, Lisboa es el paraíso. Nosotros llegamos a esta ciudad un 17 de Noviembre, y pudimos darnos el lujo de andar con manga corta un par de días. Muchos argentinos viajamos a Europa en enero o febrero por cuestiones de año escolar/universitario o vacaciones laborales, por lo que Lisboa es una buena elección para quienes viajan al invierno europeo y no buscan nieve ni temperaturas bajo cero.
Obviamente, también tuvimos clima de campera. Tampoco se hagan los cancheros si viajan en invierno. Pero seguro la van a pasar mejor que en otras zonas del viejo continente. Nunca tuvimos que abrigarnos demasiado. Además, somos fans de la temporada baja. 20 grados y poca gente es la combinación ideal.
Nuestros primeros meses de viaje fueron en modo full ahorro, por lo que en Lisboa probamos por primera vez algo que nunca habíamos elegido antes en materia de alojamiento: sacar una habitación privada por Airbnb. Si bien ya habíamos utilizado este sitio antes, siempre habíamos sacado departamentos enteros. Ir a una casa de familia en una habitación de alquiler era una nueva experiencia para nosotros, por lo que no sabíamos qué esperar.
Honestamente, a nosotros nos gustó mucho la experiencia, pero tiene puntos a favor y en contra. Si bien me gustaría armar algo aparte sobre esto, quiero decirles que en general es una buena opción si buscan ahorrar. Es más probable conseguir algo más céntrico de esta manera y suele ser tranquilo durante el día. Lo malo quizás es que uno a veces debe compartir cocina y baño con otras personas, pero no es muy diferente a lo que sucede en un hostel. Incluso, para quienes buscan dormir tranquilos, suele ser mucho más fácil en una casa de familia. Lo que sí puedo sugerirles es que pregunten bien cualquier duda que tengan antes de ir: no se olviden que no están yendo a un departamento, sino a la casa de alguien. Por ejemplo, si tienen problemas de alergia a las mascotas, tengan en cuenta que muchos pueden tener gatos y en las publicaciones a veces no lo aclara. Para nosotros fue una sorpresa positiva tener un michi en la casa, pero para otros sabemos que puede no serlo.
Nosotros pagamos más o menos 32 euros la noche. La verdad que el precio nos cerraba, y el departamento estaba muy bien ubicado: en el hermoso barrio de Arroios, a pocas cuadras de distintas estaciones de metro. En general, se pueden encontrar cosas buenas por ese precio, pero no creo que vayan a gastar mucho menos.
Pueden buscar todas las opciones disponibles en la página de Airbnb. Registrándose desde mi perfil o el de algún viajero conocido que ya se encuentre registrado, obtienen un descuento de $600 pesos argentinos en reservas superiores a $1100.
Viajar en transporte público en Lisboa nos resultó muy cómodo y muy sencillo. Si pueden alojarse cerca de una estación de metro, van a tener una opción fácil y económica para recorrer las principales atracciones de la ciudad.
El viaje sale 1,45 euros y pueden comprar en las estaciones la tarjeta recargable por 0,50 euros (llamada Viva Viagem, el equivalente a nuestra SUBE). Las máquinas sólo aceptan monedas y tarjetas de crédito, así que también tengan en cuenta eso a la hora de comprar.
Aunque el 90% de los viajes los hicimos en metro, también usamos los buses, para ir a aquellas zonas donde las líneas subterráneas no llegaban. Si están pocos días, pueden manejarse con el primero tranquilamente. Nosotros no utilizamos nunca taxi o coche, por lo que doy fé que con el transporte público es más que suficiente, incluso para ir al aeropuerto.

Importante: tengan en cuenta que el metro de Lisboa opera de 6:30 a 1 de la mañana, y algunas estaciones cierran antes, así que chequeen antes de viajar. Si tienen que ir al aeropuerto, pueden pedir un Uber por aproximadamente 4 o 5 euros (dependiendo de la zona en que se encuentren).
Ir en tren a Sintra:
Si quieren conocer esta maravillosa ciudad y no quieren pagar una excursión, es muy sencillo hacerlo en tren por cuenta propia. Hace un tiempo armé un post con toda la info, que pueden ver acá. Incluso para conocer otras zonas de Portugal, el servicio de trenes nos pareció muy cómodo y fácil de usar.
En Lisboa (y en Portugal en general, por lo que nos han dicho), se come de maravilla. La gastronomía portuguesa nos sorprendió y nos dejó tan encantados como su gente. Se come bien y se come barato, por lo que Lisboa suma puntos por ahí también para nosotros, que amamos probar platos locales cuando viajamos..
No fuimos a muchos restaurantes, pero sí podemos decirles que los precios son aptos para sentarse a comer, incluso para los que viajamos con poco presupuesto. Incluso el mercado Time Out Lisboa, muy turístico y con precios un poco más altos, tiene algunas opciones de menús que arrancan en 7,50 euros. Si paran por Arroio, donde estábamos nosotros, hay menos lugares turísticos y comimos dos personas por 12 euros (dos platos gigantes, uno de ellos el típico Bacalhau, con pan casero y agua). Quienes nos atendieron no hablaban inglés ni español, pero nos trataron muy bien y nos entendimos bastante.
Hay también puestitos de comida al paso y van a encontrar los famosos 100 Montaditos (cadena española), donde algunos días de la semana se puede ir “de tapas” por un euro cada una. Es una gran opción para variar un poco y comer barato.
El supermercado también tiene buenas opciones de comidas preparadas, algo a lo que nosotros recurrimos mucho. Fuimos a la cadena Pingo Doce, donde había platos interesantes por precios que iban desde 1,50 a 3 euros. Si están parando en un departamento, es una de las mejores forma de ahorrar en comida.
Si van para el barrio de Belem, donde está la torre, no pueden dejar de pasar a comer unos pastéis de Belem, un dulce típico de la zona. El local por lo general tiene mucha gente, pero vale la pena esperar. Pueden comprarlos por 1,10 euros.
Si quieren salir o buscan una zona de bares, super recomendado el barrio de Alfama, que fue donde vimos más movida. Cuando el clima acompaña (que en Lisboa suele ser moneda corriente), está hermoso para sentarse en las mesitas a la calle a tomar algo.
Algunas atracciones gratuitas:
Algunas atracciones pagas:
Nosotros fuimos desde Milán, pero hay muchas opciones para llegar. Con los trenes italianos, pueden viajar desde varias ciudades, tanto a Desenzano del Garda como a Peschiera del Garda, ambas estaciones un buen punto de partida para recorrer. Incluso si deciden hacer base en Verona, es la ciudad más económica para rentar un auto y recorrer todo de esta forma. Nosotros elegimos quedarnos en Sirmione, que también es una lugar bellísimo e ideal para hacer base. Desde Desenzano, nos tomamos el bus LN026, con dirección a Verona, que va bordeando la costa y los va a dejar en Sirmione. Elegimos parar en un Airbnb, que tenía tanto parking como piscina. Al estar fuera de temporada, nos salió bastante económico. Recomiendo muchísimo recorrer la zona fuera de los meses de verano. Sirmione particularmente se llena de turistas durante esta época. La temporada empieza los últimos días de Marzo, pero todavía no hay tanta gente. Es un momento ideal si no van pensando en bañarse en el lago, de buenas temperaturas y buenos precios.
Mucha gente me preguntó cuántos días recomendaba para recorrer esta zona. La verdad es un lugar hermoso, en el que nos hubiésemos quedado varias semanas. Pero como todos tenemos tiempo limitado, recomiendo que por lo menos le dediquen cuatro o cinco días. Nosotros hicimos el recorrido de los pueblos en un día (sacando Sirmione, que era donde estábamos parando y al que le dedicamos un día entero), pero nos hubiese gustado fraccionarlo para parar más en cada lugar.
Se puede conocer bastante en un día si lo hacen en auto, porque las distancias entre los pueblos son muy cortas y el camino bastante directo. Sin embargo, recomiendo pasar la noche en algunos lugares. Voy a compartirles nuestro itinerario para el roadtrip, pero también me tomo el atrevimiento de decirles en qué ciudades deberían quedarse por lo menos una noche. Si lo quieren hacer en bus, los tiempos son otros: como comentaba en Instagram, la frecuencia de los buses es bastante mala (por lo menos, fuera de temporada), y van a tener que armar todo con mucha precisión para no perder los buses. Si tienen más días y pueden ir parando en los pueblos, el medio de transporte es muy bueno: los buses son cómodos, relativamente puntuales y no son caros (varían según las distancias, pero arrancan en algo de 1,40 euros).
La verdad teníamos bastante dudas sobre dónde parar cuando decidimos hacer este viaje. Hay muchos pueblos en el Lago Di Garda, todos hermosos, con distintas facilidades para acceder. Verona puede ser una buena opción para quedarse si eligen moverse con auto. Si van a llegar en tren, Desenzano o Peschiera son las ciudades que tienen estación más cerca de los pueblos. Nosotros elegimos Sirmione más que nada por una cuestión de precio; era lo que nos salía más barato. Desde Desenzano, el viaje no era muy largo, y la verdad que había bastante diferencia quedarse ahí que en otra zona.
El precio del alojamiento varía muchísimo dependiendo de la época, así que no puedo darles números. Les recomiendo que busquen porque, aunque se salga un poquito del presupuesto, es de esos lugares en los que vale la pena quedarse aunque sea una noche. Si viajan fuera de esas fechas seguro gasten menos. Nosotros agarramos justo los últimos días de temporada baja, y la verdad que tuvimos mucha suerte con el tema de los precios.
Como es usual, nosotros paramos en Airbnb, aunque siempre chequeamos todas las plataformas. Era lo que nos salía más económico, además de tener la posibilidad de cocinar. En general, en Sirmione es bastante caro comer. Si salen un poco del centro histórico, seguro van a encontrar mucha mejor oferta. Y, si hay algo que sabemos, es que en Italia siempre vamos a comer bien. El supermercado no nos pareció para nada caro. Nosotros fuimos a la cadena Penny y los precios incluso nos parecieron mejores que en Milán en algunos productos.
Nos alojamos en las afueras de Sirmione, pero es muy sencillo legar hasta el centro de la ciudad. Vale la pena visitarla y dedicarle por lo menos un día a sus callecitas, sus rincones, sus ruinas y sus playas. Incluso pueden visitar las termas, que tienen varias opciones para un día de relax. Y no dejen de comerse uno de los helados gigantes que venden en el centro, que son una cosa de locos.
Aunque inicialmente no estaba en los planes, a último momento decidimos alquilar un auto para poder recorrer el Lago Di Garda. Si pueden hacerlo, para mí es la mejor opción. Van a tener completa libertad para moverse, parar donde quieran o irse cuando lo deseen. Si ven algo lindo —y, créanme, van a ver mucho—, van a poder parar sin problemas.
Averiguamos bastante sobre dónde nos convenía rentar. Verona resultó ser la opción más económica, habiendo autos a partir de 25 euros por día. Teniendo en cuenta que el bus para ir hasta ahí nos salía 3,40 por persona (ticket E a Verona), era un buen precio para el día.
Arrancamos bien temprano, como para aprovechar las horas de sol. A eso de las 9 y 15 estábamos por Verona, con un viaje que demora más o menos una hora. Enseguida nos dieron el auto, en un Hertz que está a unas pocas cuadras de donde nos deja el bus (Viale Andrea Palladio 9). Nos venía bien, porque después teníamos que ir en Flixbus a Bologna, y la terminal está a sólo dos cuadras de donde rentamos el auto. Incluso si llegan a Verona en tren desde otra ciudad, les va a quedar súper cómodo, ya que también está cerca de Porta Nuova.
El mapa de nuestro recorrido fue el siguiente, desde Verona hasta Sirmione (pueden hacer click para verlo en Maps y guardarlo sin conexión). El mapa está marcado para evitar los peajes y hacer la ruta que bordea el lago:

El tiempo aproximado que indica Google Maps para realizar este recorrido son prácticamente cuatro horas, sin contar las paradas en cada lugar. Damos fé que el camino parece mucho más largo de lo que es, y para el copiloto es una travesía fascinante de lagos, montañas, casas y naturaleza.
Si no la tienen muy clara con el tema del manejo, el lado este de la ruta (por donde arrancamos nosotros) les va a resultar mucho más cómodo. Son rutas más anchas y en línea general muy amigables para manejar. Del lado oeste hay más viento y rutas más estrechas (la mayoría se meten dentro de la montaña), por lo que puede resultar un poco menos agradable, pero nada del otro mundo. La verdad es que los caminos están bien señalizados y, si se descargan el mapa de la región y ponen el navegador de Google, van a estar de diez.
Arrancamos desde Verona hasta Torri de Benaco, en un camino que mayormente es autopista y donde probablemente vimos más tráfico. Se hace rápido. En unos 45 minutos van a estar en este bello pueblo, que tiene una costa increíble y unas vistas hermosas de las montañas. Acá, al ser temporada baja, no tuvimos que pagar estacionamiento. Van a ver los lugares designados con la letra P y las máquinas para pagar. Si las mismas están tapadas, es porque no tienen que pagar. Si viajan en temporada alta, lo más probable es que tengan que pagar parking en todos los pueblos.
Después de ahí seguimos hasta Brenzone. Van a empezar a ver el Monte Baldo al costado. Hay muchos caminos para hacer senderismo y un parque natural. Para quienes disfrutan desde tipo de actividades, quedarse en alguna de estas ciudades para disfrutarlo puede ser una muy buena opción. Van a encontrar infinidad de campings, pensiones y hoteles en la ruta.
Malcesine fue nuestra siguiente parada. Lo bueno de hacer esta camino bordeando el lago es que pueden parar cuando quieran. Nosotros vimos el castillo y decidimos estacionar para tomar unas fotos. En especial de este lado del recorrido, es muy cómodo parar en cada pueblo y van a pasar directamente por el centro de cada uno de ellos.
De ahí pasamos brevemente por Torbole, hasta llegar a Riva del Garda. Este fue uno de nuestros pueblos preferidos, por lejos. Es una cosa bellísima: su centro, sus casas bajo las montañas, el lago rodeado de ellas. Realmente es un lugar en que nos hubiera gustado quedarnos a pasar la noche. Incluso por la posición, es un buen punto de parada en el recorrido para quedarse, descansar y volver a arrancar el otro día a hacer el camino del oeste. Si van a parar la noche, lo ideal sería que busquen algún lugar que tenga parking gratuito. Nosotros tuvimos que pagar algo de 1,50 euros la hora para estacionar. En los otros pueblos, al ser baja temporada, no había que pagar parking. Pero en Riva del Garda el parking que vimos en el centro era pago.
En este pueblo de cuentos hicimos una parada técnica para comer algo en La Piadineria. Es una cadena que está por toda Italia y que tiene buenos precios para una comida rápida. Si van con auto, recomiendo cargarse con comida y bebida para el viaje, ya que hay muchos rincones encantadores para sentarse a comer. Si el clima acompaña, son todos espacios de cuento para hacer un picnic a orillas del lago. Incluso cuando recién comenzaba la primavera, vimos mucha gente aprovechando el día de sol de esta forma.
Recomiendo dedicarle a Riva del Garda aunque sea un par de horas. Es un lugar bellísimo.
Seguimos el camino, en una ruta que cambia bastante a la de los pueblos del este. Es un camino más cerrado, lleno de túneles, un poco menos pintoresco. Pero realmente no van a tener problemas para manejar; es un camino bastante directo.
Llegamos primero a Limone Sul Garda, un lugar que nos habían recomendado visitar si estábamos en Sirmione. Estando ahí entendimos por qué. Es un pueblito mágico, lleno del aroma del fruto que da su nombre, lleno de amarillo, de color, de casitas que trepan la montaña. Realmente vale la pena perderse por sus calles, que van y vienen entre la altura, y disfrutar de este pueblito mágico. Vimos muchas heladerías y gente comiendo en mesitas con vista al lago, así como también disfrutando del típico aperitivo.
La parada en Gargnano fue breve, ya que estaba bajando el sol y queríamos llegar a Saló antes que cayera el sol. Este último también es otro pueblo encantador, un poco más grande y con más movimiento de lo que parecía ser gente local. Se cree que el inventor del Violín salió de esta ciudad, entre otras tantas historias que guarda esta localidad a orillas del Garda. Es una zona encantadora para ver cómo cae el sol, ya sea en una de las mesas de los restaurantes o comprando algo para comer sentado a la orilla del río.
Nuestra última parada fue Desenzano del Garda, antes de volver para Sirmione. Teniendo su propia estación de trenes, es una ciudad más grande, con zonas residenciales en las afueras y un centro histórico muy bello. El puerto y los colores del atardecer fueron un espectáculo hermoso, incluso mientras bajaba la temperatura. A partir de las siete de la tarde, muchos locales abren sus puertas para tomar un spritz, comer algo y disfrutar de la noche. La oferta de comida en este lugar es bastante variada; vimos incluso un local de 100 Montaditos.
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Hay opciones para hacer este recorrido sin auto, aunque personalmente la primera opción nos parece la mejor. Sin embargo, sabemos que mucha gente no maneja, o no le gusta hacerlo, por lo que nos pareció interesante averiguar las alternativas para quienes quieren recorrer de otro modo.
Primero que nada, hay que hablar de los buses. Nosotros los tomamos para ir de Desenzano hasta Sirmione, y luego para ir desde Sirmione hasta Verona (para ir a buscar el auto). La realidad es que están en muy buenas condiciones, no son caros para las distancias que recorren y, dentro de todo, son bastante fieles al cronograma (salvo algunos minutillos de demora).
La red de buses tiene una aplicación llamada Moveme Brescia. Desde acá pueden comprar boletos y chequear recorridos. Honestamente, a nosotros no nos resultó muy útil; no está muy bien explicada. Lo más sencillo fue comprar los boletos en las estaciones o kioskos. Les van a preguntar hasta dónde van y, en base a eso, tendrán una tarifa distinta por recorrido. De Desenzano a nuestro Airbnb, pagamos 1,3o euros. Hasta Verona, como comentaba antes, pagamos 3,40. En general en Italia es fácil hacerse entender y cuando piden biglietto ya van a saber a qué se refieren. Recuerden siempre chequear en Maps cómo se llama la parada; en una misma ciudad puede haber varias con distintos nombres.
Les recomiendo chequear en el sitio oficial cada uno de los horarios de los buses, que cambian según la temporada. Nosotros utilizamos la línea 26, que va de Brescia a Verona, pasando por Desenzano y Sirmione. Los horarios están bastante acertados.
Si van a elegir moverse en bus, tienen que tener bastante presentes los cronogramas, porque no tienen buena frecuencia. Con este medio de transporte, quizás sería mejor si pudieran quedarse algunos días más para ir recorriendo. Tranquilamente se puede ir en bus e ir haciendo paradas en algunos pueblos.
También está la opción de tomar un ferry para recorrer. Es otro servicio para el cual tendrán que chequear los horarios, ya que varía mucho dependiendo de la época. Algunas rutas incluso no operan en invierno. Pueden verlos acá. Hay opciones entre paseos panorámicos, más caros, o las rutas económicas que simplemente sirven como transporte. Este medio también les va a permitir visitar Isola del Garda. Es una buena opción también para conocer. Si hacen base en Sirmione, van a encontrar muchísima oferta de ferries y barcos para conocer la región. En Riva del Garda también vimos mucha oferta, así como también llegamos junto a un barco en Limone.
Si quieren ver más fotos sobre este maravilloso lugar, los espero en mi Instagram. Pueden ver las stories destacadas de todo lo que vimos en esta región maravillosa, a la que nos encantaría volver.
]]>Primero que nada, creo que el viaje empieza mucho tiempo antes de salir el aeropuerto. No es, ni por asomo, una decisión que tomamos de un día para el otro. Aunque nos hubiese encantado dejar todo e irnos en el momento en que pensamos hacerlo, hay muchas cosas previas que tienen que hacer si están pensando hacer las cosas bien. Personalmente no soy fan de la improvisación; quería tener un plan aunque sea para los primeros meses del viaje. Y, obviamente, una de las partes más importantes para tener un plan es ir ahorrando antes de viajar. Busquen reducir gastos cotidianos, traten de vender cosas que no necesitan. Es difícil, y a veces se necesitan más o menos meses, pero vale la pena. Por más que quieran viajar de forma super low cost, es necesario tener algún ahorro en caso de algún problema. Siempre pasan cosas inesperadas e, incluso teniendo seguro, vamos a tener que cubrir primero nosotros los gastos antes del reintegro.
Si ya saben más o menos por dónde van a arrancar el viaje, es importantísimo que chequeen todos los requisitos de ingreso. Revisen condiciones de visados, vacunas, si les requieren tener pasaje de salida. En general, se van a ahorrar un montón de problemas si chequean todo con tiempo y hacen los trámites acá en su país. Revisen páginas oficiales de cada país. En nuestro caso, Europa tiene requisitos bastante sencillos de cumplir. Quizás el problema más grande sea la permanencia máxima de 90 días (en un período de 180 días) en el espacio Schengen. Pueden estar tres meses y luego tienen que estar fuera otros tres, para ponerlo de forma simple. Para quienes no tienen pasaporte europeo, esto puede volverse problemático si quieren hacer un viaje largo. Si tienen menos de 35 años, recomiendo mucho que revisen las condiciones de las visas Working Holiday. Para mí es la forma más sencilla de poder quedarse un año sin problemas en territorio europeo. No están obligados a trabajar y la mayoría tienen la opción de entrar y salir de los países sin problema, por lo que van a poder moverse por Europa tranquilos. Otra opción es ir armando el recorrido para salir del espacio a los 90 días, y volver a entrar después de los 180. Es más complicado, pero no es imposible. Países como Rusia, Turquía o UK pueden ser una buena opción para salir. Quedarse más de 90 días puede ser sinónimo de multas o deportación, por lo que les recomiendo hacer todo legalmente, incluso cuando sea un poco más complicado. Hablando mal y pronto, no sean boludos.
Si no les da la edad para la Working Holiday, pueden chequear también hacer algún curso de idiomas y entrar como estudiantes. Quizás sea un poco más restrictivo (porque implicaría quedarse más tiempo en un lugar), pero puede ser una buena idea si les interesa aprender un idioma mientras viajan. Es una experiencia realmente recomendable, lo digo por experiencia. Nada les va a ayudar a aprender un idioma en particular más que estar todo el tiempo rodeado de él. La gente, los carteles, la televisión y la vida diaria los van a tener hablando en menos de lo que imaginan.
Si sacan una visa, una de las condiciones es tener seguro médico anual. Si no la sacan, igualmente van a necesitar un seguro médico para viajar a Europa. Incluso si viajan con doble ciudadanía, me parece algo importantísimo sacar un seguro médico que les cubra todos los días que estén de viajes. ¿Es un gasto importante? Sí, no es barato cuando es un seguro anual, pero implica que van a estar protegidos durante todo el tiempo que dure su viaje. Por experiencia, les digo que es una tranquilidad enorme poder llamar a un doctor o poder consultar sus derechos viajeros desde cualquier parte del mundo. El seguro se ha encargado de todo cuando me perdieron la valija en un aeropuerto, cuando nos sentíamos mal, cuando yo estaba con fiebre. En especial en países donde no hablábamos ni entendíamos el idioma, hasta comprar un medicamento es una tarea complicada. Para mí, el seguro médico es algo indiscutible, incluso siendo ciudadano. Van a encontrar muchísimas opciones en internet. Si viajan por más de 45 días, van a tener que optar por un seguro anual. Hay muchísimas opciones en internet. Yo personalmente les puedo recomendar Assist 365, que tiene muy buenas promociones en su web (hasta 60% de descuento; este mes del 18 al 22 de marzo tienen promos en seguros para estadías largas). Si le suman a eso el código ARGIES (o reservan desde este link), tienen un 5% de descuento adicional. Si ya usaron algún seguro médico antes y les resultó bien en viajes cortos, pueden preguntarles qué opciones tienen para más días también; la mayoría de las empresas tienen alternativas anuales. Si tienen seguro por tarjeta de crédito, averigüen qué pueden ofrecerles para viajes de más de 45 días.
Para sacar pasajes, estuvimos bastante tiempo. Finalmente nos decidimos por una promo de TAP Portugal, que tenía un stopover en Lisboa y llegaba luego a Madrid. Si van a sacar pasaje sólo de ida, les recomiendo que chequeen las páginas de Norwegian, Level o Edelweiss. Las low-cost, por lo general, venden pasajes por tramo a Europa. Sin embargo, estén también atentos a otras compañías, que a veces tienen ofertas interesantes, en especial en temporada baja. Si ya tienen la fecha más o menos definida pero todavía tienen tiempo para concretar la compra del pasaje, les recomiendo que se creen una alerta en Skyscanner para ir chequeando el precio. Páginas como Promos Aéreas también comparten ofertas, y a veces hay opciones de sólo ida.
Comprar el pasaje con anticipación y pagarlo en cuotas siempre es una buena idea. Si ya se pueden sacar ese gasto un tiempo antes de irse, para mí es la mejor opción.
Con respecto a la experiencia personal, creo que saber un poquito de inglés en un viaje así es importante. Quizás, de vacaciones, uno puede prescindir. Pero si van a estar mucho tiempo, comunicarse a veces es necesario. No les digo que tienen que ser un diccionario con patas. Simplemente, me parece importante tener un nivel básico. Si no cazan una, por ahí puede ser una buena idea arrancar unos meses antes a estudiar un poco. Hay cursos acelerados, por internet, aplicaciones para practicar, algunas clases diseñadas específicamente para viajar. Les digo que les va a resultar súper útil. Salvo que decidan quedarse en España o Italia, o Latinoamérica, donde es sencillo manejarse en español, el inglés es fundamental para comunicarse en cualquier otro lado. Incluso cuando la otra persona tampoco hable bien inglés, a algún lado van a llegar. Después de nuestro viaje por Ucrania, damos fé.
Uno de nuestros errores más grandes en este viaje, creemos, fue cómo nos manejamos con el equipaje. Por un tema de problemas de espalda, yo no puedo viajar con mochilas pesadas, pero recomiendo a full esto por sobre la valija. Para moverse de un lado al otro les va a resultar mucho más cómodo y, de alguna forma, los va a obligar a cargarse menos. En el caso particular de Europa, estoy segura que cualquier cosa que necesiten, sea ropa o zapatos, les va a salir más barato comprarla que pagar el exceso de equipaje. Lo decimos por experiencia.
Hoy en día la mayoría de las políticas de low-cost, con respecto al equipaje, cambiaron. Si pueden viajar con una mochila de menos de 10kg, es el escenario ideal. Nosotros estamos viajando con 20kg y les aseguro que, por momentos, nos gustaría tirar todo por la ventana. Cosas que pasan. Pero es real que también depende de la longitud del viaje. Es muy difícil viajar con poco, pero también es muy fácil guardar cosas que nunca vamos a usar. Intenten viajar livianos. Salvo el pasaporte, todo lo demás que sea vital lo pueden comprar. El resto… seguramente no lo necesiten. Lo digo por experiencia. Seguramente les salga más barato comprar algo acá que pagar el exceso de equipaje si tienen que viajar por una aerolínea low-cost.
De las low-cost que tomamos por Europa hasta el momento, Easy Jet sigue permitiendo llevar un carry-on a bordo con el pasaje básico. Después, en otras aerolíneas, es sólo mochila pequeña (la que va abajo del asiento). El resto de las cosas, incluso el carry pequeño, van a tener que facturarlas. Tengan en cuenta esto a la hora de comprar pasajes, porque a veces hace la diferencia. Lo que parece súper económico deja de serlo cuando hay que facturar.
Dejar todo resuelto antes de viajar también es fundamental. Cuando los viajes son largos, hay algunos factores a tener en cuenta como bajas de servicios, habilitación o poderes de cuentas/tarjetas. No dejen todo para último momento. Todo lo que puedan resolver antes del viaje es una preocupación menos a la hora de irse. Incluso si van a seguir con una cuenta bancaria de allá, no es mala idea pensar en dejar un poder. Cualquier problema que tengan, alguien va a poder resolverlo desde allá. En general nosotros nos manejamos con el Home Banking, pero hay cosas que no pueden hacerse desde ahí.
Si van a usar tarjetas Visa, vayan habilitándolas en Visa Home para sacarse un problema de encima. Nosotros, en el caso particular de Europa, casi no trajimos efectivo (sólo algunos euros, por las dudas). En general nos manejamos siempre con tarjeta de crédito, ya sea realizando extracción desde cajeros (la mayoría no cobran comisión) o pagando directamente con este medio (la mayoría de los locales, por no decir todos, les van a aceptar tarjetas Visa). También empezamos a usar mucho PayPal. Resulta que muchas veces tienen la posibilidad de pagar en pesos. Para nosotros, teniendo en cuenta que nunca sabremos cuánto va a estar el dólar a fin de mes, es práctico congelar el precio en el momento en que compramos algo.
En Europa vimos muchísimo las tarjetas contactless; todo el mundo tiene una. Si su banco se las ofrece, les recomiendo sacarla antes de venir. En muchas ciudades, van a poder pagar hasta el transporte público con ella, como si fuera la SUBE. Es súper cómodo y práctico.
En cuanto a las cosas menos importantes, podemos hablar de la licencia de conducir, por ejemplo. Muchos quizás no manejen o no vayan a necesitarla, pero nosotros nos la trajimos por las dudas, en caso que queramos alquilar en auto en algún lugar. El tramite es un toque y nos salió algo de $800 pesos (creo que ahora aumentó, pero es más o menos ese valor).
También pequeñas cosas como enchufes, bolsas de tela para el supermercado, medicamentos… Esas cosas decidimos llevarlas desde Argentina. No pesan mucho y son un gasto menos durante el viaje. En especial con el tema de los medicamentos, siempre llevamos un kit por las dudas. De cualquier manera, siempre pueden llamar al seguro médico y ellos les van a recetar algo si se sienten mal. Pero siempre nos llevamos cosas como paracetamol, ibuprofeno, buscapina, alikal, quraplus… Son cosas que ya estamos acostumbrados a tomar y que sabemos que no nos hacen mal. Más adelante igual estaré contando mi experiencia comprando pastillas anticonceptivas en UK. La verdad es que, en general, los medicamentos son los mismos en todos lados (sólo cambian los nombres). El sitio Vademecum me ayudó un montón a la hora de buscar el equivalente inglés de las pastillas que yo tomaba. Básicamente, ponen el nombre del medicamento que están buscando, y la página les va a tirar el nombre del equivalente en otros países (la misma droga). Realmente es un sitio a tener en cuenta si se les termina algo de lo que llevan desde Buenos Aires. Obviamente, estoy hablando de cosas que ya están acostumbrados a tomar. Si se sienten mal o no saben lo que tienen, siempre lo mejor es llamar al seguro antes de automedicarse.
Las primeras semanas son una mezcla de sensaciones y sentimientos raros. Por un lado, la emoción; por otro, extrañar; y a eso sumarle el miedo y la ansiedad de un viaje así. Por lo general, recomiendo tener un plan para las primeras semanas. Nosotros llegamos con los primeros dos meses de viaje prácticamente planeados desde Argentina. ¿Por qué? Más que nada porque justo llegábamos cerca de las fiestas y queríamos tener una idea de lo que íbamos a hacer. Si van a llegar en temporada alta, tengan en cuenta que sacar algo sobre la fecha puede salirles mucho más que hacerlo unas semanas/meses antes. Incluso, en algunos destinos, la ocupación es muy alta y van a tener que conformarse con lo que queda. Independientemente de lo que vayan a hacer después, está bueno venir con algo seguro, que además ya pueden tener pago desde antes. Les va a dar, de cierto modo, un poco de tranquilidad.
Aunque no fue nuestro caso, lo primero que les recomiendo al llegar es sacar un chip móvil. Nosotros esperamos hasta llegar a Londres, pero la realidad es que pueden comprar en casi toda Europa, y el mismo les va a servir para casi todos los países de la Unión Europea. Nosotros compramos el chip de la empresa Three, y realmente puedo recomendarlo. Tienen un plan de pagar lo que vas usando, que resulta muy práctico si lo que buscan es simplemente tener una línea y 4G por las dudas. En línea general, no somos de estar todo el día conectados pero necesitamos chequear mails y mensajes cada tanto, así que este plan nos pareció ideal. Para que se den una idea, el promedio de gastos nuestro fue de menos de 8 libras por mes. Las mismas tarifas del Reino Unido aplican en muchos otros países de Europa. Además, el servicio de atención al cliente nos resultó súper bueno.
Creo que uno de los puntos más importantes a la hora de viajar por tiempo indefinido es manejar la plata y los ahorros. Recibí bastantes mensajes donde me preguntaban cómo hacía para viajar tanto, de dónde sacaba la plata, qué había que hacer. Se los digo con total honestidad: no hay ninguna receta mágica. Antes de este viaje, ahorramos mucho. Mucho. Dejamos de hacer un montón de cosas que nos gustaban, dejamos de comprar cosas que queríamos, evitamos salir mucho. Guardamos toda esa plata en ahorros en dólares. Trabajamos los fines de semana, en un proyecto que hoy en día nos deja un ingreso para ayudar a los ahorros. Tener un ingreso durante el viaje es la situación ideal, pero no es obligatorio. La realidad es que hay muchas alternativas para ir financiando el viaje, pero creo que ahorrar un poco antes de hacerlo es fundamental. No es un viaje que se planea de un día para el otro. De eso, estamos seguros.
Si vienen con algún ahorro, el ingreso no tiene que ser sí o sí algo necesario. Con voluntariados, como es el caso de Worldpackers (pueden leer el post que escribí sobre este sitio acá) pueden tener alojamiento y comida a cambio de trabajo. Los tres gastos más grandes que van a tener son alojamiento, transporte y comida, por lo que acá estarían cubriendo dos. Nosotros utilizamos TrustedHousesitters, que cubre la parte del alojamiento (que, para nosotros, es el gasto más grande de todos). En general, van a tener más o menos gastos dependiendo de lo que hagan. Siempre tendrán que tener en cuenta cuánto tienen ahorrado, si tienen algún ingreso o del tipo de vida que lleven mientras viajan.
Algo útil es ir anotando los gatos y llevando registro de cuánto dinero dedican a cada cosa semanalmente. Les va a ayudar a proyectar y ver cómo administrar los ahorros. Por lo menos cuando arranquen el viaje, es una buena práctica. De a poco van a empezar a poder hacer cálculos sobre los gastos. Sirve para tenerlo de referencia en el futuro.
Me preguntaron un montón cuánto gastamos por mes. La verdad, hacer una cuenta o un aproximado es muy, muy difícil. Hay muchos factores a tener en cuenta. Primero, el alojamiento es un factor que hace que varíe un montón. No es lo mismo si hacen un voluntariado que si van a pagar un hostel o un departamento. El país también hace la diferencia. Ni hablar de cómo y cuánto decidan moverse de un lado al otro. Creo que cada uno puede ir ajustándose al presupuesto que tiene y ver qué puede hacer. El supermercado en general no nos pareció caro, hay ciudades donde el transporte público es bastante económico o donde pueden caminar, en algunos lados incluso quizás les presten una bici. Como les digo, hay miles de posibilidades y cuánto gasten va a depender de cada una de ellas.
Ya hablé también sobre esto varias veces, y me parece importante si van a andar recorriendo durante mucho tiempo. Siempre recomiendo priorizar los lugares baratos. Obvio, uno a veces quiere conocer lugares que son carísimos: nos dimos el gusto de ir a Tromso para mi cumpleaños aunque los precios nos parecían disparatados (razón por la que nos quedamos sólo 4 noches). Pero si van a quedarse por más tiempo, revisen los precios promedio.
En Europa particularmente, nos decidimos por ir para Europa del Este. Era una zona que nos llamaba mucho la atención, que siempre habíamos querido recorrer, y los precios ayudaban muchísimo. Los países bálticos, Polonia, Ucrania, incluso Rusia (a la que no fuimos), tienen precios muy buenos en alojamiento y costo de vida en general. Los Balcanes también son una opción que consideraremos para el futuro (ni hablar si van en temporada baja, siendo muchos países turísticos por sus playas). Un sitio que uso un montón es numbeo: te muestra más o menos el costo de vida en cada ciudad y cuánto puede llegar a salirte cada cosa. Para tener una idea, siempre nos resulta muy útil.
El primero de los tres grandes gastos y, para mí, el mayor. También es cierto que, en alojamiento, hay muchas formas distintas de ahorrar. Depende mucho del tipo de viaje que vayan a hacer. Algunas páginas y plataformas que les pueden servir si están buscando dónde parar:
A veces moverse de un lugar a otro puede ser un verdadero estrés. Lo digo por experiencia. Hemos tenido viajes de lo más variados, intentando coordinar horarios, distancias y destinos. Algunos consejitos que puedo darles después de esta experiencia:
En línea general, para reservar utilizamos la plataforma Omio, que en Europa es lo mejor que van a encontrar para chequear y comparar precios. Hace poco actualicé un post completo sobre este sitio, que además incluye un descuento de 10 euros para su reserva. Por lo general, si viajan por Europa Occidental, van a encontrar todo lo que necesiten acá. En Europa del Este o los Balcanes, pueden chequear, pero siempre les recomiendo chequear también por afuera. Hay algunos trenes y compañías de micros que todavía no están asociadas con Omio y no las van a ver.
Comidas y compras:
No voy a decir que la comida era lo que más nos preocupaba al hacer un viaje largo, pero la realidad es que es otro tema importante a tener en cuenta. Una recomendación que puedo darles es que, si no cocinan, intenten aprenderse algunas recetas básicas como para sobrevivir. Nada muy elaborado. En el camino seguro también aprenderán a arreglárselas; a veces es la mejor manera de aprender.
En algunos países, hay un abismo entre lo que sale sentarse a comer y lo que les va a costar comprar en un supermercado y cocinar. En países, por ejemplo, como Inglaterra, Noruega o Suiza, donde el costo de vida en general es caro, van a hacer una diferencia enorme si compran cosas y se preparan las comidas caseras. Incluso muchos supermercados tienen comidas para calentar en el microondas o pre-cocidas, que pueden sacarlos del apuro y aún así hacerles ahorrar algunos pesos.
En líneas generales, el supermercado no nos pareció mucho más caro que en Argentina, salvo por lo que son las carnes. Hay muchísima variedad de productos; nos sorprendió lo incorporados que tienen los productos veganos y sin gluten, lo que es una tranquilidad para quienes tienen una dieta específica. Acá juega un papel importante lo que les decía sobre buscar un lugar con cocina. Ya sea un hostel, una pensión o un departamento; siempre va a ser mejor si tienen dónde dejar la comida y dónde prepararla.
Si van a salir durante todo el día, incluso es una buena idea prepararse algo para comer y llevárselo. Depende del país, ya que en algunos lugares van a encontrar que la street food es buena y barata. Siempre chequeen los precios: lo bueno de Europa, por ejemplo, es que la mayoría de los precios están a la vista del consumidor.
Algo que nos preocupaba, y supongo que también a muchos de los argentinos que viajan por tiempo indefinido, era el tema de la yerba para el mate. Los dos tomamos mate religiosamente, y no nos entusiasmaba mucho la idea de pasar el invierno sin él. Nos habíamos traído más o menos dos kilos de yerba repartidos en la valija, y no teníamos más que eso. Pero la realidad es que no tuvimos problemas para conseguir en las diferentes partes de Europa por donde estuvimos. En Londres, en los Bálticos, en Polonia… La realidad es que el mate se puso un poco de moda en algunas regiones del continente, y en otros países también hay locales argentinos que venden productos como dulce de leche, pan rallado, vinos y demás. Por lo menos en el caso particular de Europa, no creo que vayan a tener problema para conseguir yerba en el camino. Lo que sí, prepárense para pagar, en linea general, más del doble de lo que sale. Estamos considerando empezar a secarla al sol. Je.
Otro tip que puedo darles es chequear en los supermercados los productos con descuento, algo muy común en todas partes de Europa. Por lo general, muchas cadenas remarcan precios de productos que están cercanos a la fecha de vencimiento para no tirarlos. Para quienes nos vamos moviendo y compramos comida para el momento, es una buena opción. Incluso si andan por la calle paseando, revisen en los supermercados o tiendas al estilo de Seven Eleven, que muchas veces tienen comidas frescas con precios remarcados.
Algunos consejos después cuatro meses de viaje:
Conocerse a uno mismo:
Ni por asomo esta es una línea de un libro de autoayuda, ni quiero que se interprete como tal. Creo que antes de un viaje tan largo, es importante tener un piloto. Es importante conocerse a uno mismo antes de arrancar en un viaje así, conocer nuestros gustos, nuestras preferencias a la hora de viajar. No vayan con la mochila así de me la juego y me voy a dormir seis meses a un hostel si nunca pisaron uno. Prueben primero, hagan viajes cortos y cerca mientras ahorran y prueben esa vida que después va a terminar siendo la suya. Cuando la experiencia se vuelve un estilo de vida, es difícil si tienen que vivir incómodos. Siempre se habla de salir de la zona de comfort, pero yo creo que a veces es necesario sentirse cómodo para poder prolongar algo que es tan incómodo como viajar (no vacacionar). Yo sé con qué cosas estoy bien, con cuales no, y son mi referente a la hora de elegir un destino, un alojamiento, un medio de transporte. Vayan de a poco, para que después el impacto de cambiar todo sea menor.
Siempre pongo como ejemplo que a mí me cuesta mucho viajar con mochila tipo mochilero, porque sufro mucho de la cervical. Imaginen si jamás me hubiese probado una de esas mochilas y hubiese salido así, alegremente, con todas mis cosas dentro de una. Lo mismo aplica con un montón de cosas. Hagan pruebas. Vayan de a poco. Sepan diferenciar entre ahorrar y pasarla mal. A la larga, termina haciendo la diferencia entre querer seguir viajando y querer volver a casa.
Estar comunicado:
Estar lejos es difícil, por lo que siempre recomendamos buscar formas de estar comunicados. A nosotros Instagram nos sirvió como una ventanita para que los seres queridos vean por dónde andamos, qué estamos haciendo, las cosas que estamos viendo. A nosotros no nos quedó otra que viajar con la compu, algo que me parece quizás un mal necesario si se van mucho tiempo.
Ni hablar de tener algún chip de teléfono. Incluso si viajan en pareja, basta con tener aunque sea una línea. A veces van a necesitar tener un número útil, que les puedan mandar un mensaje de texto para confirmar algo, tener internet para chequear cómo volver si se pierden… En fin. Creo que la comunicación es importante. No es necesario que estén todo el tiempo pendientes del teléfono, pero tener algo por las dudas nos salvó varias veces, y el gasto realmente no es algo que haga la diferencia.
Bajar un cambio:
Las primeras semanas del viaje, van a estar como locos, con todas las energías, toda la emoción y la ansiedad. Pero la batería en algún momento se gasta. Después de moverse de acá para allá, de cambiar países, de cambiar idiomas y costumbres, de subir a aviones y micros, de cargar con el equipaje y ropa de abrigo, de subir y bajar caminos para llegar a destino… Se van a dar cuenta que necesitan descansar. Si no lo hacen, seguramente se los hará saber el cuerpo en forma de gripe o algo similar, como nos pasó a nosotros.
Tómense el tiempo para viajar, pero también para descansar. Si están trabajando, busquen un lugar lindo para quedarse unos días y aprovechar para hacer sus cosas. Si no están trabajando, busquen un libro, una serie, un curso online, algo que tengan ganas de hacer. Quedarse quieto a veces es necesario para seguir moviéndose. No tengan miedo de quedarse mucho tiempo en el mismo lugar. A veces es una experiencia casi tan linda como recorrer todo lo que podamos.
No se carguen de vuelos y viajes uno atrás del otro. Disfruten también de tomar un café en un lugar que no conocen, de descansar, de tomarse un día para ustedes. No corran, porque a la larga van a terminar agotados.
Buscar lugares amigables para el bolsillo:
Esto es algo que ya les comentaba arriba, pero que quiero repetir porque me parece fundamental, sobre todo si van a viajar sólo con sus ahorros. Incluso cuando tienen, quizás, la posibilidad de parar en algún sillón amigo o cuidar casas, cosas como la comida, el transporte y demás pueden hacer la diferencia a la hora de gastar la plata. Obvio, siempre queremos conocer lugares y quizás no nos importa que sean caros, pero traten de mezclar un poco. Nosotros intentamos ir compensando y aprovechando lo que ahorrábamos en un lugar para ir después a otro más caro.
Contactar con otros viajeros:
Cuando uno está solo y tan lejos de casa, a veces es difícil. La verdad es que uno extraña mucho ciertas cosas que, incluso viajando en pareja o con amigos, no tiene. Siempre me parece lindo contactar con otras personas que andan por el mundo haciendo lo mismo que uno, que van con sus cosas sin un destino fijo.
La misma página de Couchsurfing tiene una comunidad donde pueden ponerse en contacto con otras personas. Incluso en páginas como Instagram, hemos tenido contacto con viajeros que están en la misma que nosotros, o que están planeando hacer lo mismo. Es siempre lindo intercambiar consejos y experiencias, y ayuda un montón cuando recién arrancan.
En el sitio de Mochileros Viajeros, van a encontrar un montón de gente linda que comparte sus experiencias en distintas partes del mundo. Es siempre interesante leer la perspectiva de otros y guardar consejos para nuestro propio viaje.
Disfruten al máximo de esta experiencia:
Si les sirve este post, nos ayudan mucho compartiéndolo con otros viajeros y utilizando nuestros links para realizar sus reservas. Es algo chiquito y a nosotros nos ayuda un montón. Si ya lo tenían en mente, ojalá esta guía los ayude para concretar ese viaje. Es una experiencia que vale la pena disfrutar desde el principio. Cuando se decidan a hacerlo, no piensen en todos los y sí… que les dejan dudas. Renunciar o rechazar un trabajo estable, poner esa plata en algún otro lado, ahorrar, embarcarse en otro proyecto… Esas cosas nos pasan por la cabeza todo el tiempo. Sin embargo, no nos arrepentimos de lo que estamos haciendo. Cada día que pasa es algo nuevo. Cada destino nos deja algo. Cada ciudad nos sorprende a su manera.
Todos tienen sus sueños, y el mío era este. Si encuentran algo que quieran hacer con todas sus fuerzas, creo que no queda más remedio que hacerlo. Y, ya que están, vale la pena olvidarse de otras cosas y disfrutar.
Buen viaje.
]]>He escuchado y tenido este dilema cientos de veces, sobre todo para aquellos que viajan a Europa, que tiene una variedad de transporte y tantas ciudades hermosas para ver que no nos dan las cuentas para conocerlas todas. Muchas veces, cuando tenemos un itinerario en mente, empezamos a dudar sobre los caminos que nos convienen, a dónde ir primero, cómo movernos y si habrá buenas conexiones de transportes entre ciudades.
Antes de Omio, me parecía imposible comparar todas las opciones y elegir cuál era la mejor y más económica. Por suerte ahora este sitio, fundado en 2011, se encarga de hacer todas las comparaciones por nosotros. Con una interfaz de usuario muy simple, resulta muy rápido consultar el trayecto que queremos hacer. En el inicio, tenemos una pantalla donde debemos cargar la información de nuestro viaje: ciudad de origen, ciudad de destino, fecha del viaje (si es ida o ida y vuelta también), y cantidad de pasajeros. Incluso podemos tildar la opción de buscar alojamiento por Booking al mismo tiempo (aunque yo prefiero hacer una cosa a la vez). Además de las opciones entre países dentro de Europa, el sitio nos permite evaluar las formas que tenemos para llegar desde otras ciudades del mundo al viejo continente. El cambio de nombre tiene que ver con el planteo de una expansión, que no sólo permitirá buscar transporte en Europa, sino también en otras partes del mundo.

En el caso de la búsqueda realizada, de Praga a Budapest, nos indica que no hay trenes disponibles en la base de datos, pero si nos da opciones de vuelos y micros. Tiene varios criterios para ordenar los distintos tipos de transporte. Además de separar entre trenes, aéreos y micros (también incluye car pooling), podemos elegir ver la búsqueda en orden de precio más económico por transporte (foto, con valores expresados en dólares), el más rápido, seleccionar una hora de llegada o salida, o “inteligente”. Esta última opción selecciona lo que para el sistema es la opción más conveniente (una combinación entre duración, precio, escalas, etc).

En este caso, nos permite comparar directamente vuelos y micros, para poder evaluar si vamos a priorizar la duración del viaje por sobre el costo. Como siempre digo, es todo relativo al tipo de viaje que estemos haciendo, a la cantidad de días que tengamos para cada ciudad y cuán pacientes seamos a la hora de viajar. Si pueden sacar los traslados antes de los hoteles, también hay chances de que puedan ahorrarse algún alojamiento en el camino. En este caso, por ejemplo, hay un bus que sale a las 23hs de Praga, llegando a Budapest a las 6hs. Si van ligeros de equipaje o pueden dejar las valijas en el hotel, es una buena opción para hacer este recorrido, sin tener que pagar esa noche de alohamiento. Hay que tener en cuenta que muchos trenes y micros no están disponibles sino dos o tres meses antes de la fecha de viaje, por lo que no es una buena opción si son super previsores a la hora de reservar el lugar donde van a hospedarse.

Cuando seleccionamos el viaje que elegimos, nos muestra el detalle del mismo y nos da la opción de comprar. Dependiendo de la empresa, muchas veces nos redirecciona al sitio web de la misma para que compremos desde ahí (como es el caso, por ejemplo, de Flixbus). En otros casos se puede comprar desde la misma página de Omio y, una vez hecha la compra, nos envían los boletos electrónicos directamente a nuestro correo. Compré varios trenes de Trenitalia e Italotreno por este sitio y no tuvimos ningún problema a la hora de usarlos durante nuestro viaje.

Es una página que realmente recomiendo para trayectos en los que no están seguros acerca de qué opciones tienen. Está buena para comparar precios y, si bien siempre les recomiendo buscar también en la página de trenes/buses de cada país (ya que algunas redes de países puntuales no se encuentran acá, aunque sí la mayoría de los destinos más populares), es una buena plataforma para tener una idea de lo que nos puede llegar a salir un pasaje, para saber cómo están conectadas las ciudades, si hay trayectos nocturnos, e ir tejiendo de a poco nuestro recorrido por el viejo continente. La página está conectada con 350 empresas de viajes, facilitándote a vos el trabajo de tener que ir buscando cuál es la mejor para tu recorrido.
Utilizando mi código daniec2g9r6n, reciben 10 euros de descuento, en reservas superiores a 40 euros. Desde su perfil, pueden cargar dicho código y el mismo les quedará ahí como crédito pendiente para cuando viajen. Si quieren, también puede enviarse por correo electrónico. Basta con que me dejen su mail y se los envío.
Pueden hacer click acá para comenzar a reservar.
]]>Mucha gente también nos habló de la seguridad. Ucrania es conocido por ser un país inseguro y corrupto. Viniendo de Argentina, para nosotros algunas cosas suenan como moneda corriente. Después de un paso por países muy seguros, tuvimos que volver a activar ese chip innato que, lamentablemente, tenemos adentro los argentinos y ponernos un poco a la defensiva. Basta con ser suspicaz y un poco desconfiado de todo, la verdad. Las estafas en Ucrania no son nada que no hayamos visto y, si bien habíamos leído una larga lista (que compartiremos más adelante), sólo nos hemos topado con algunas pocas de ellas. Son países en los que uno no puede estar tan relajado como otros, pero eso no impide de poder disfrutar de sus atracciones, su belleza, sus costumbres e historia. Sinceramente, nunca nos sentimos incómodos o con miedo en ninguna parte.
Pasamos doce días en Ucrania y podemos decir que es un país que vale la pena visitar. Para nosotros, fue el primero con un alfabeto diferente y el reto, de algunas forma, lo hizo bastante entretenido. Viajar es darse cuenta que todos están equivocados sobre otros países, y damos fé cada vez que pisamos un destino nuevo. Es un país con historia, arquitectura, con presente y con tradiciones que vale la pena conocer y descubrir.
Nosotros llegamos a Ucrania desde Estonia, en un viaje de avión de muy corta duración. Kiev está muy bien conectada con otras ciudades europeas e incluso la aerolínea de bandera tiene buenas opciones para viajar. Suele ser también un punto de conexión bueno para ir de Europa a Asia. Si piensan recorrer Ucrania, probablemente sea el mejor punto de partida.
Hay dos aeropuertos en Kiev: Boryspil y Zhuliany. El primero es el principal y queda un poco más lejos. Nosotros llegamos al segundo, que es un poco más chico pero se encuentra más cerca del centro. Desde los dos es bastante sencillo moverse. Ya me explayaré un poco más en el post sobre Kiev.
Otra opción, que nosotros utilizamos para salir del país, es viajar en tren. Contrario a lo que creíamos, los trenes ucranianos funcionan muy bien, están muy limpios, son modernos y conectan muy bien las distintas ciudades del país. Con este medio también es muy fácil llegar a países vecinos. Dentro del tren van a tener un control de pasaporte si cruzan la frontera. A nosotros nos hicieron el control del lado ucraniano (se llevaron todos los pasaportes y nos los devolvieron sellados) y del lado polaco (chequeando y sellando directamente arriba del tren). Notamos un poco de hostilidad con los ucranianos que entraban a la UE, pero a nosotros casi ni nos miraron los pasaportes. En general es un proceso bastante rápido (menos de una hora, media en cada lado) y demora menos en la frontera que si lo hacen en bus o en auto, donde puede llegar a tardar hasta más de dos horas, sobre todo en temporada alta.
Obviamente, viajar por tierra también es una opción. Hay distintas compañías de buses que operan en la ciudad, pero no podemos responder por ninguna ya que nos las utilizamos. Honestamente, la diferencia de precio entre el tren y el micro no era mucha, y siempre preferimos el primero por una cuestión de comodidad, velocidad y seguridad. Hay distintos tipos de trenes; nos parecieron mejores los comunes a los que tienen camas (trenes nocturnos), ya que si viajan con equipaje les van a resultar mucho más cómodos para dejarlo (hay espacio para las maletas). En los trenes con cuchetas para cuatro no teníamos mucho lugar para dejar nuestras cosas, pero si viajan con poco equipaje pueden ser una buena opción para viajar de noche y ahorrarse una noche de hotel. La experiencia en sí nos pareció interesante, y eso que sólo estuvimos durante un par de horas para ir de Kiev a Leópolis.
La página de los trenes ucranianos está en inglés y es muy fácil comprar desde ahí. Lo bueno es que los tickets se los mandan por mail e incluso los pueden bajar en el Apple Wallet, que es un golazo (nosotros los mostramos desde el celular sin problemas). Para que se den una idea más o menos sobre valores, un viaje de Kiev a Leópolis, que son más o menos cinco o seis horas, les puede salir unos 13 euros (en segunda clase). Incluso si se les animan a los trenes nocturnos, la tercera clase (camas todas juntas en un vagón), les puede salir algo de 5 euros. Hay muchas opciones y precios para todos los gustos, y damos fé que no tienen nada que envidiarle a los trenes de Europa Occidental.
Tengo que arrancar diciendo que, si esperan comunicarse en inglés en Ucrania, van a estar complicados. El inglés en este país les va a servir poco y nada para comunicarse. Si tienen suerte, alguna persona joven les va a decir alguna palabra en inglés. En algún restaurante, incluso, puede que les hablen un poquito. Las máquinas de MacDonalds van a estar en inglés. Algún menú también. Pero no esperen mucho más que eso en el día a día.
En general, todo el mundo nos habló en ucraniano. Incluso cuando se caía de maduro que éramos turistas, cuando intentamos hablar en inglés nadie se puso a hablarnos más despacio, hacernos señas o algo similar. Ellos seguían hablando en ucraniano, al punto que empezamos a hablar en español en lugar de en inglés (total, era lo mismo). Ojo, no era con mala onda, eh. Nunca nos trataron mal. Simplemente no hablan inglés, o no les interesa hablarlo, no sabemos. Pero siempre conseguimos lo que queríamos. Incluso en un local de hamburguesas de barrio, Gonzalo sacó el Google Translate y les escribió el pedido; le dieron todo sin problemas y de buena gana. Es cuestión de adaptarse, manejarse por lenguaje de señas e improvisar.
Descargarse el idioma ucraniano en el Google Translate también puede ser una ayudita. Lo recomendamos, sobre todo para ir al supermercado o a comprar comida si están en un barrio. Por las dudas.
El alfabeto al llegar parece complicado, pero después de pocos días van a ver cómo se empiezan a acostumbrar. En las estaciones del metro, por ejemplo, los nombres se encuentran en cirílico y abajo está la “traducción” en el alfabeto romano, para que puedan leerlo fácilmente. En las estaciones de trenes también. En general, con eso no tuvimos problemas.
La moneda de ucrania es la grivna, de esas de las que nunca en la vida habíamos oído hablar ni mucho menos visto. Una grivna equivale aproximadamente a 0,033 euros. Los precios de la guía los voy a poner en euros para que quede más claro, pero en general les voy a decir que Ucrania es un país baratísimo. Comer, alojarse, viajar y comprar, todo nos pareció muy barato en comparación a otros países, incluso viniendo de los bálticos, que son relativamente económicos.
Una de las primeras recomendaciones que habíamos leído sobre Ucrania era manejarse con efectivo, más que nada por el problema de la duplicación de tarjeta. Honestamente, no sabemos si es verdad, pero salvo en algunos pocos países, solemos preferir manejarnos con efectivo en el día a día. Sacamos algo de dinero en un cajero del aeropuerto y luego volvimos a hacerlo en un cajero dentro de un banco, en el centro de la ciudad. Por lo general, leímos que no era recomendable sacar en los cajeros de la calle, pero vimos a muchos locales haciéndolo sin problemas.
La mayoría de los comercios, de cualquier modo, aceptaban tarjeta. Si van a comprar en la barra o en algún mostrador, yo creo que pueden utilizar la tarjeta sin riesgo que se las dupliquen. Si deciden usar efectivo, estén atentos cuando les den el vuelto. En una ocasión nos quisieron cobrar más de lo que valían los boletos que estábamos comprando; por suerte revisamos y nos dimos cuenta antes de irnos, e hicimos el reclamo. Como les digo, es un país para estar atentos, pero tampoco nada del otro mundo.
Por lo general, no nos preocupa mucho sacar un chip de datos en determinadas ciudades; podemos prescindir de estar online todo el tiempo o utilizar la wifi pública. Sin embargo, en Ucrania sabíamos que tener conexión a internet podía ser importante, y no nos equivocamos. Desde poder pedir un Uber hasta poder hasta ver cómo volver al departamento, poder Googlear algo que no entendíamos… Nos pareció importante tener esa posibilidad en un país en el que nunca habíamos estado y que era tan distinto a lo que estábamos acostumbrados.
El chip de datos de Vodafone lo compramos en el aeropuerto. El valor por 8Gb de datos (que para 12 días nos sobró, al punto de terminar usándolo para streaming) fue un poco menos de 5 euros. Puede ser que consigan mejores precios en el centro, pero la diferencia a ese valor va a ser mínima, y ya se van a ir conectados para el resto del viaje. Si van a estar mucho tiempo, también hay un plan de datos ilimitados por algo de 8,20 euros. Nosotros no lo sacamos porque ya 8Gb nos parecían suficientes, pero puede estar bueno si van a quedarse mucho. En el centro de la ciudad hay una especie de kioskitos que venden chips también, pero buena suerte haciéndoles entender lo que quieren.
Tengan en cuenta que si están con algún chip de otro país de la UE, los precios de roaming acá son distintos. Yo estoy usando Three y casi me infarto cuando vi los precios de los datos (algo como 6 libras el Mb, una locura). Por eso, no se olviden de poner el celu en modo avión si están utilizando un chip de otro lugar, en caso que no lo reemplacen con uno local.
Como les comentaba arriba, los trenes son unas buena opción para llegar y moverse entre ciudades.
Dentro de las ciudades, incluso en Kiev que es enorme, nos encantó caminar. Para ir desde el aeropuerto hasta el centro y hasta la estación utilizamos Uber. Nos lo recomendó nuestra host por sobre el taxi (ya que, a veces, pueden aprovecharse de los turistas si no se establece la tarifa antes de viajar). Llegamos muy tarde a Kiev, por lo que decidimos comprar un chip de datos en el aeropuerto y pedir un Uber. Desde Zhuliany hasta el centro de la ciudad, pagamos alrededor de 4 euros. Si llegan a Boryspil, les puede salir más o menos el doble por una cuestión de distancias. La verdad es que, igualmente, si viajan de a dos es un precio totalmente razonable para cubrir esa distancia. Obvio que también hay buses que hacen ese trayecto, pero es recomendable chequear bien los horarios. Si llegan de noche, yo personalmente les recomendaría que se manejen en auto.
El metro de Kiev es pequeño pero cumple su función. Tiene sólo tres líneas, que pueden servir para conocer algunos puntos turísticos y moverse por el centro. El metro sale sólo 0,26 de euro y pueden comprar los cospeles directamente en la estación. No usamos los buses, pero los boletos salen lo mismo que los del metro y pueden comprarse tanto en los kiskos como directamente al conductor (son 8 grivnas, más o menos). En el bus, el ticket tienen que validarlo.
En general, el transporte de Ucrania nos pareció muy bien. Como les decía, Uber puede ser una buena opción también a la hora de realizar distancias cortas, por lo que tengan la app en el celular y téngalo en cuenta si van a viajar.
Para volver a hablar de esas cosas que habíamos leído sobre Ucrania, un local había escrito un post sobre Airbnb y cómo ofrecer alojamientos falsos se había vuelto algo bastante común para estafar al turista. Él particularmente recomendaba que era mejor elegir un hotel, pero nosotros nos animamos a llevarle un poquito la contra. Creemos que con chequear previamente el lugar donde nos vamos a alojar basta, como en todos lados. Si reservan tanto por Booking como por Airbnb, chequeen los reviews. En el caso de esta última plataforma, busquen un Superhost, alguien con muchos comentarios. Nosotros hicimos eso y buscamos un lugar relativamente céntrico, con cientos de buenos reviews, y la experiencia fue excelente. No sólo nos salió más barato que un hotel, sino que estuvimos muchísimo más cómodos.
Para que se den una idea de algunos precios: en Kiev elegimos un departamento más céntrico, porque no sabíamos muy bien con qué nos íbamos a encontrar. Pagamos aproximadamente 20 euros la noche; había lugares más baratos pero priorizamos que tuivera buenos reviews y fuera Superhost (lo sacamos por Airbnb). En Leópolis pagamos 14 euros la noche, en un departamento que mucho no nos gustó, pero que hay que reconocer que estaba súper bien ubicado y no tuvimos ningún problema. La verdad es que por menos de 20 euros seguro van a conseguir dónde dormir y bien cómodos. Incluso les puedo asegurar que, si buscan, van a encontrar cosas más baratas.
Yo personalmente recomiendo parar en el centro por una cuestión de comodidad. Siendo tan barato, vale pagar la mínima diferencia y quedarse en un lugar un poquito mejor ubicado. Ya haré una guía sobre Kiev y Leópolis y en qué zonas recomendamos parar, pero nunca van a fallar si se quedan en una zona céntrica. Por lo general, en los lugares que no conocemos mucho, buscamos en Google Maps donde hay muchos restaurantes, locales y demás; suele ser sinónimo de zona turística y movimiento por la noche.
Pueden buscar todas las opciones disponibles en la página de Airbnb y después nos cuentan su experiencia. Registrándose desde mi perfil obtienen un descuento de $600 pesos argentinos en reservas superiores a $1100. Booking también ofrece un descuento de este estilo, en caso que quieran alquilar un departamento por esta plataforma, después de reservar mediante este link y alojarse, se les realizará un reintegro del 10%. Si les sirve esta guía, nos ayudan un montón utilizando nuestro link.
Nosotros elegimos visitar Kiev y Leópolis, por la cantidad de días que teníamos y la ruta para seguir después a Polonia. Fuimos también a la zona de Chernobyl en el día, un viaje que recomiendo y que estaré contando detalladamente en otro post. Nos quedamos con muchas ganas de visitar Odessa también, otra de las ciudades más importantes del país y que, dicen, es muy bella.
Salvo la zona de Donetsk, que es donde actualmente se desarrolla la guerra del este, no creo que vayan a tener problemas en visitar ninguna parte del país. Personalmente creo que esas son las ciudades más interesantes a nivel turístico o para hacer base, pero hay muchísimos lugares que pueden conocer. Chernivtsi, Kamianets-Podilskyi… Les recomiendo hacer un poco de búsqueda sobre todos los lugares hermosos que tiene este extenso país, poco explotado para el turismo.
Ucrania fue un poquito como Disney para nosotros, que amamos perder horas en los supermercados y encontrar cosas raras. Obvio que acá era todo extraño, al punto de tener que pedir ayuda para pesar galletitas o para encontrar un frasco de miel. El primer día que fuimos al supermercado en Kiev estuvimos dos horas. De reloj. Pero en sí la experiencia fue interesante, y pudimos comprar casi todo lo que necesitábamos.
Para quienes son veganos o tienen alguna intolerancia alimenticia, estos lugares pueden ser un desafío. En algunos supermercados grandes vimos góndolas de productos veganos, o sin gluten, pero la verdad nos costó bastante encontrarlos (e identificarlos). Hay algunas marcas de otros países europeos que se venden acá (como AlPro, por ejemplo), por lo que les recomiendo que vayan directamente a ese tipo de marcas. En las cafeterías, la gran mayoría tenían leche de soja.
Comer en este país es muy barato. Incluso sentarse a comer les va a resultar muy económico. Comida rápida como MacDonalds o Pizza Hut son opciones más económicas que en otras zonas de Europa. Hay una cadena local, Puzata Hata, que vende comida típica ucraniana por precios muy buenos (hemos llegado a almorzar por 3 o 4 euros, con bebida). La única contra de esta cadena es que no hay nada en inglés; lo que quieran pedir, van a tener que pedirlo con el dedo y rezar que sea lo que parece. Pero en general la experiencia fue buena: no pueden dejar de probar el Borsch, sopa típica ucraniana, que no va a salirles más de 1 euro y la van a poder reconocer por su color rojo. A nosotros no nos acompañaba la época, pero también hay muchos restaurantes de comida callejera o al paso que tenían bastante pinta: no sólo comida ucraniana, sino también algunas opciones de comida gregoriana que tenían mucha variedad.
En general, es un país donde comimos bien, más allá de la barrera idiomática. No hay mucha diferencia entre sentarse a comer en un lugar y cocinar en el departamento, pero esto último les va a dar más seguridad de saber lo que comen. Los supermercados están muy bien abastecidos con marcas locales y de otras partes de Europa que ya conocemos.
El agua de grifo en Ucrania no es recomendable beberla, pero el agua embotellada es muy barata. Nosotros compramos el bidón de 5 litros de agua por algo de 0,75 euros. Incluso la botella de 1,5L de Coca Cola está menos de 0,5 euros. Así que no creo que vayan a tener problema con eso.
El supermercado donde nosotros compramos generalmente era Silpo, una cadena que nos quedaba cerca del departamento. Sin embargo también van a encontrar otras cadenas como Auchan o Metro. Siempre lo mejor que pueden hacer es ir a los hipermercados, que seguro tendrán mejores precios que otros. Algunos precios de referencia, como para que se den una idea muy por arriba de lo que sale todo:
También tengan en cuenta que muchos supermercados tienen comida por peso a muy buenos precios. En la cadena Silpo que les comentaba, vimos incluso mesitas para sentarse a comer ahí y platos que tenían muchísima pinta. Es una opción super económica y una forma de comer también algo más casero.
Como comentaba antes, leímos mucho sobre Ucrania antes de venir. Después que nos dijeron tanto que era un lugar peligroso, preferimos ser precavidos y chequear antes de viajar.
Hay varias estafas y trucos conocidos, de los cuales nosotros sólo nos cruzamos con uno. Obviamente, algunos tips son escritos por locales que, quizás, están más expuestos al día a día y uno como turista no lo ve, pero más vale prevenir que curar. Se los comparto:
Ojalá les sirva esta pequeña guía de Ucrania. Nos fuimos de este país gratamente sorprendidos y es un lugar que podemos recomendar si buscan un destino fuera del circuito típico del Eurotrip.
]]>En esta mini-guía quiero aclarar algunas cosas, luego ya estarán los posteos sobre cada país por separado.
Lituania, Letonia y Estonia conforman los países bálticos, y recuperaron su independencia hace sólo 28 años. Es hermoso pasear por las calles y ver las banderas, la historia y los contrastes entre el pasado y el presente de estos países, que estuvieron en el medio de dos de los peores regímenes de Europa.
La moneda es el euro, lo que lo hace mucho más sencillo, en especial para los que venimos de Latinoamérica y por lo general tenemos que aterrizar primero en algún otro país. A pesar que comparte moneda con muchos de los destinos típicos de europa occidental, van a ver que los precios que maneja son otros. Nosotros ya vinimos con euros, pero tampoco van a tener problema si quieren utilizar tarjeta de crédito.
El idioma que maneja cada país es diferente, pero tienen palabras similares. En la mayoría de los lugares van a encontrar traducciones en inglés y la gente en general lo habla bastante bien (en especial en las capitales). Salvo Lituania que nos pareció un poquito menos turístico, tanto en Riga como en Tallinn nos encontramos con mucha facilidad para manejarnos en inglés. La gente en todos lados nos trató muy amablemente.
Documentación: siendo parte de la unión europea, aplican las mismas reglas que para otros países. No es necesario visa para los argentinos y si vienen desde otro país de la UE van a poder moverse libremente por esta zona. Simplemente tener pasaporte basta. Nosotros veníamos desde Londres por lo que nos controlaron pasaporte, pero nada más.
Seguridad: recibí muchas consultas respecto a la seguridad de estos países. Honestamente, en ningún momento nos sentimos incómodos ni inseguros. Las tres capitales son muy tranquilas y seguras, incluso más que grandes ciudades turísticas. Con tomar las precauciones básicas que tomarían en cualquier otro destino, no creo que vayan a tener ningún problema.
Turismo: al ser invierno, no notamos turismo masivo en ninguna de las ciudades. Sin embargo, como les decía, vimos más turismo en Estonia que en Lituania, siendo en esta última casi nulo. Estonia cuenta con la ventaja que está muy bien conectada y quizás está más acostumbrada, de algún modo, al turismo. Esa fue nuestra impresión, por lo menos. Honestamente, los tres países son bellísimos y tienen mucho para ofrecer, y si hay algo negativo que podemos decir de este viaje es que no pudimos quedarnos lo suficiente en cada uno de ellos como para poder descubrir más que sus ciudades capitales (salvo en Lituania, donde tuvimos la posibilidad de pasar unos días en la bella Kaunas). Ciudades como Tartu o Jurmala también pueden ser buenas opciones si tienen algunos días extra.
Si vienen por aire, hay muchas aerolíneas que viajan a estos países. Nosotros llegamos con Wizzair, en una experiencia olvidable, pero hay muchas otras. En 2017 tuvimos la oportunidad de volar con Air Baltic, con sede en Riga, y ambos vuelos que hicimos con ellos fueron muy buenos; además de tener buenos precios para viajar a otras ciudades del continente.
Dentro de los bálticos, moverse tanto en tren como en micro nos resultó de maravilla. Tomamos un tren para ir de Vilna a Kaunas y viceversa, y el servicio nos pareció bueno, los coches estaban impecables, salió a horario y el viaje en sí fue muy agradable. Además, los precios que manejan los trenes son muy económicos: más o menos 5 euros el trayecto entre esas dos ciudades.
Para moverse entre países, no puedo hacer más que (súper) recomendarles los buses de Lux Express. Los sacamos con un poco de desconfianza, porque nos salían increíblemente baratos (5 euros entre Vilna y Riga, y entre Riga y Tallinn). Los coches en las fotografías del sitio se veían hermosos, y puedo decirles que son tal cual los que viajamos. El servicio de los buses es impecable: pantalla con entretenimiento a bordo, wifi que funciona de maravilla, máquina de café, auriculares. Sin dudas, si piensan viajar entre los bálticos o incluso ir a Rusia o Bielorrusia, son una opción que combina precio y calidad.
Otra compañía que se mueve por estos países es Ecolines, que nosotros no la hemos utilizado pero hemos leído buenos comentarios también y hemos visto coches estacionados en la estación de buses que se veían bastante nuevos. Incluso en Riga vimos oficinas comerciales, por si prefieren comprar en el momento.
Honestamente, creo que los bálticos en verano deben ser una cosa maravillosa: sus calles, su clima, sus barcitos con mesas afuera. Pero en invierno también tiene su magia. El único problema que pueden tener en temporada alta, según nos comentaba nuestra host en Tallinn, es que a veces tienen veranos muy lluviosos. En invierno nosotros tuvimos temperaturas bastante frías, incluso más de las que habíamos tenido en Tromso, pero pudimos disfrutar igual. El frío tiene la ventaja que, en temporada baja, les va a dar mucha más comodidad para recorrer.
Algunos consejos si viajan en invierno:
En general, al ponerlo en contraste con Europa occidental, van a encontrar que esta zona es mucho más económica. La diferencia más grande la vimos sobre todo en cosas como el alojamiento o el transporte público. Incluso sentarse a comer se vuelve algo más accesible, habiendo más variedad de precios a valores un poco más económicos.
Para que se den una idea:
Algo que notamos es que, para distancias cortas, puede haber muy poquita diferencia entre tomar el transporte público o tomar un taxi. La aplicación Taxify nos salvó varias veces, cuando las temperaturas estaban varios grados abajo de cero y estábamos cargando con el equipaje. Si van a pedir un auto, súper recomendable hacerlo con esta aplicación, ya que es una estafa común para el turista que las tarifas de los taxis varíen. Nos la recomendaron los locales y realmente vale la pena chequear cuánto les puede salir un auto, porque a nosotros en algunos viajes nos resultó muy económico.
Alojarse fuera del centro para nosotros fue clave. Por lo general son ciudades chicas, incluso las capitales, y las distancias son cortas. El transporte público funcionaba muy bien en todos los lugares donde lo utilizamos e, incluso caminando, el centro es de muy fácil acceso. Los barrios son seguros y los precios varían mucho si paran en la zona histórica o si se alejan algunas cuadras. Parando en Airbnb, hacíamos bastante diferencia si salíamos un poquito del centro histórico y, honestamente, no nos cambió mucho a nosotros para recorrer y conocer.
Diferencia entre supermercado y salir a comer en estos países no es tan abismal como en lugares como Londres o París, donde cocinar rinde muchísimo más. La diferencia en general es de pocos euros. Esto lo notamos en especial en Lituania donde, después de hacer cuentas, pensamos que en realidad no gastábamos mucho más sentándonos a comer que comprando todas las cosas para preparar la comida. Tampoco estamos hablando de lugares lujosos. Pero les recomiendo chequear precios y probar. Como les decía, en los bálticos pueden darse quizás algunos “gustitos” que, para los que viajamos con poco presupuesto, no son tan fácil de darse en otros países.
Viajar en invierno y el cansancio es otra de las cosas que quizás hay que decir sobre esta región. Como les comentaba antes, el invierno en estos países es complicado y fue donde más frío pasamos. Tengan en cuenta que quizás vayan a tener que hacer algunas paradas extra o hacer recorridos más cortos, ya que el cuerpo empieza a pasar factura más rápido. No descarto tampoco, cada tanto, dejar un día libre para descansar. Como digo siempre, cualquier lugar, salvo que sea un frío totalmente inusual y extremo, se puede recorrer bien si uno tiene la ropa adecuada, pero el cansancio es otro. Vayan con buen abrigo, y denle al cuerpo de vez en cuando un descanso o un vasito de algo caliente para ir recargando energías.
No podemos dejar de recomendar que visiten esta región. En la época que sea, creemos que debe tener su encanto. Son países económicos, incluso Lituania nos pareció hasta poco explotado para el turismo, con mucha historia y un montón de cosas para ver. No esperen encontrar el bombardeo de atracciones que tienen las grandes capitales, pero si verán la belleza de las callecitas, los recuerdos, la arquitectura y el paso del tiempo. Es una región encantadora, a las que nos encantaría volver en otra época, ya que también tiene mucho verde y naturaleza, que quizás no pudimos apreciar en invierno. Pero si viajan durante los meses fríos, la nieve genera un contraste con los edificios que es totalmente maravilloso, regalando paisajes de postal.
Denle una oportunidad a los bálticos y después me cuentan.
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