Creo que a esta altura del partido, todos hemos escuchado hablar, aunque sea vagamente, de Airbnb. La plataforma se abrió paso entre las reservas de alojamientos convencionales con una premisa muy simple: sentirte como en casa, donde sea que vayas. Últimamente, el alquiler de departamentos se agregó y volvió popular en muchísimos sitios de reserva de alojamiento. Lo que tiene de particular Airbnb es la posibilidad de rentar no sólo departamentos o casas enteras, sino también una habitación privada o compartida en una casa con residentes locales. Obviamente, va todo en gustos y tipo de viaje, pero es una gran opción para ahorrar plata, tener una alternativa más íntima a las habitaciones compartidas de los hostels y, además, tener la posibilidad de convivir con gente que conoce bien la ciudad.
¿Cómo funciona Airbnb? Teníamos bastantes dudas antes de hacer nuestra primera reserva. Como saben, si son nuevos en la plataforma y se registran desde el perfil de un amigo, pueden obtener 600 pesos argentinos (30 dólares aproximadamente) de descuento en su reserva (siempre y cuando esta supere los 1100 pesos, o su equivalente en dólares). Acá está el link de mi perfil, donde pueden obtener el descuento. Pueden registrarse desde acá de manera muy sencilla: tanto crear una cuenta con su correo electrónico, como usar su cuenta de Facebook o Google para conectarse. Después de seleccionar una red o de completar algunos datos sobre ustedes, ya van a estar prácticamente listos para realizar su primera reserva con Airbnb.
El descuento se aplicará a la hora de realizar la reserva, como “crédito de regalo”. Este descuento se realiza sobre el precio final cuando reserven el alojamiento. Tengan en cuenta que si tienen algún descuento semanal/mensual, puede que el crédito no se aplique (lo podrán utilizar igual en otra reserva, luego).

Lo que sigue es, probablemente, lo más divertido pero también lo más complicado: elegir alojamiento. Hay muchísimas opciones, que no se limitan sólo a la zona donde se encuentra el departamento, sino también los servicios que prestan, el tipo de alojamiento (si van a elegir habitación privada, habitación compartida o el lugar todo para ustedes), entre otras cosas. Recomiendo altamente revisar los reviews que dejaron otros usuarios. A nosotros nos sirvieron mucho para decidirnos por el alojamiento que elegimos. En nuestro caso, en Budapest, buscábamos un departamento para tres personas con por lo menos dos camas. Por comodidad, y por los precios promedio de la ciudad (que nos parecían muy bajos), elegimos buscar un apartamento entero para nosotros, entre el 17/12 y el 21/12. Todos estos filtros pueden ir aplicándolos en el buscado de arriba, que es bastante intuitivo y tiene muchas opciones entre las que seleccionar:

Una vez que completamos los filtros, nos van a aparecer las opciones que se adapten a nuestros requisitos. Como les comentaba, nosotros les dimos bastante importancia a las puntuaciones de cada alojamiento. En el caso del que reservamos nosotros, nuestro Host actualmente tiene 47 reviews y un promedio de 5 estrellas. No les digo que sea una garantía definitiva para decir que todo va a salir bien, pero los comentarios que dejan los usuarios son una buena referencia (tanto para bien como para mal) para saber qué tal es el lugar, la comunicación con el anfitrión, el barrio donde está la propiedad y demás. Este es el apartamento que elegimos en Budapest, y no puedo hacer más que recomendarlo. Como verán nuestro host, Gergely, tiene muchos comentarios positivos destacando lo limpio de su hogar, lo bien ubicado y su buena onda. Sin dudas, puedo dar fe que fue así. Incluso cuando no lo vimos cara a cara (ya me explicaré sobre el tema), siempre recibimos un muy buen trato y el departamento estaba impecable. Como ven, la página tiene todo el detalle del alojamiento: la descripción del anfitrión, los servicios que incluye el lugar, la cantidad de camas y las reglas de la casa (es importante siempre leer y respetar esto). Además, indica el tipo de cancelación que tiene el departamento, sobre el que ya haremos un apartado más adelante.
Una vez que tengan seleccionadas sus fechas y la cantidad de húespedes, les va a aparecer el total final. Esto varía en cada propiedad, no sólo por el precio por noche, sino por las diferentes tazas que aplican. Por lo general van a ver qué, al agregado del precio, se le suman un costo por servicio y una tarifa de limpieza. También la cantidad de gente que se va a alojar, en algunos casos, puede modificar el valor, al igual que si cambian las fechas. Si se quedan más de una semana, también les va a aparecer un descuento semanal. Lo mejor que pueden hacer es ir simulando con cada alojamiento para ir viendo el total definitivo, antes de decidirse por uno. Ir navegando en el mapa es una buena opción para estudiar las diferentes zonas (sobre todo si tienen alguna preferida), y los valores aproximados que tienen los distintos lugares por noche.
Una vez que ya saben qué quieren reservar, después de chequear que los datos estén ok, le dan click en reservar. Si es la primera vez que reservan por Airbnb, recomiendo hacerlo directamente desde la aplicación del teléfono móvil, ya que el proceso de validación de datos en sí es más sencillo. ¿Qué les van a pedir? Básicamente una foto de algún documento de identidad (ya sea DNI, Pasaporte o licencia de conducir) y una selfie que corrobore que son ustedes los dueños de ese documento.

Luego de darle siguiente a la pantalla, van a tener que seleccionar el tipo de identificación que quieren utilizar, y subir una foto. Yo cargué mi DNI porque era lo que tenía a mano. Es simplemente una validación, por lo que no tienen que preocuparse por qué tipo de documento cargan (o si van a viajar con él). Es únicamente una medida de seguridad que toma Airbnb. A continuación les van a pedir que carguen, en el caso del DNI, una foto del frente y el reverso. Pueden hacerlo desde la PC, pero por eso recomendaba la app directamente para sacar fotos.

Una vez que carguen estos datos, la app les va a pedir que se tomen un autorretrato para verificar la identidad. Es simplemente una selfie dentro del círculo que les va a aparecer en pantalla. Asegúrense siempre de tener buena luz, ya que sino puede que se las rechace. Una vez que agreguen esto, ¡voilá!, su cuenta ya está confirmada. Ahora pueden seguir con la reserva normalmente en cuatro pasos. Primero, revisar los detalles de su estadía y chequear que hayan puesto fechas y cantidad de huéspedes correctamente. Después, Airbnb les pide que le den una leída a las normas del alojamiento que están reservando, para no llevarse sorpresas luego. Como tercer paso, deben enviarle un breve mensaje a su anfitrión: idealmente, contarles un poco de su viaje, cuando llegan, etc. Finalmente, deben hacer el pago, que tiene la opción de ser realizado en su totalidad o en dos partes. Pueden modificarlo donde dice “Paga el importe total”.

Eso es todo. Luego les va a llegar una confirmación de la reserva a su correo, junto con el recibo del pago que acaban de hacer. Después queda esperar que el host se comunique con ustedes para saber los detalles y cómo será el proceso de check-in. Así de simple, ya tienen su reserva de Airbnb hecha.
Con respecto a las cancelaciones, es un servicio que nosotros no tuvimos que utilizar pero que deben leer cuidadosamente, ya que depende de cada apartamento. Actualmente Airbnb cuenta con siete políticas diferentes de cancelación, que pueden leer de forma muy clara desde su web haciendo click acá. La política de cada alojamiento la van a encontrar dentro del detalle, a medida que van leyendo.

Si quieren cancelar o modificar una reserva, no tienen más que ir a “Viajes”, donde van a encontrar tanto sus viajes próximos como pasados. Ahí pueden realizar modificaciones o cancelaciones. También van a tener acceso a su itinerario, donde se encuentran todos los detalles de su alojamiento. Ahí van a tener hora y fecha de entrada, de salida, reglas de la casa, la dirección exacta del departamento e incluso algunas recomendaciones que hace el mismo host cercanas a la propiedad.

Ahora paso a contar puntualmente nuestra experiencia en la propiedad de Gergely y su departamento en Budapest. Llegábamos muy tarde, y fue una bendición ya tener todas las instrucciones de nuestro host en un mail. La puerta principal se abría por código, por lo que enseguida pudimos entrar (por eso ni siquiera tuvimos que encontrarnos en persona). Era un edificio antiguo y muy tranquilo, por lo que tratando de no hacer mucho ruido fuimos hasta el apartamento que nos correspondía, que está en la planta baja. La llave se encontraba en una especie de caja de seguridad, que también se abría con un código (que el anfitrión ya nos había enviado). Cuando lo abrimos, ya teníamos acceso a nuestro apartamento. Hubiese estado bueno tener más de una llave, pero nos arreglamos bien de cualquier modo. El apartamento es muy lindo desde la entrada: la cocina es amplia, el living es cálido y todo está muy nuevo, limpio y ordenado. Puedo decir que el departamento se veía realmente como en las fotos de la publicación, algo que no siempre sucede cuando uno busca alojamiento. Ya nos habíamos quedado en departamentos antes, pero el ingreso nunca había sido tan directo. Cuando uno llega tarde, cansado y emocionado por conocer una nueva ciudad, “sacarse de encima” el tema del check-in lo más rápido posible es siempre un plus.
Con respecto al barrio, si bien en un principio nos pareció un poco oscuro (llegamos un lunes casi a las 11 de la noche), estaba muy bien. A pocas cuadras de muchas atracciones conocidas (ya conté que la primera noche salí corriendo a ver el Parlamento iluminado), pudimos recorrer mucho caminando y movernos con tranquilidad. Además, teníamos muy cerca varios supermercados y tiendas de comestibles, lo que resultó muy útil a la hora de aprovechar el departamento. Nuestro anfitrión nos había dejado café y té, y compramos para hacernos algunas tostadas, por ejemplo, y teníamos solucionado el desayuno. El apartamento estaba súper bien equipado y, si bien no cocinamos, tranquilamente podríamos haberlo hecho. Además pudimos lavar la ropa, después de casi 10 días de viaje. Habíamos tratado de ir lo más livianos posibles, por lo que tener la posibilidad de limpiar toda la ropa nos vino bárbaro. Además el departamento contaba con otros detalles como secador de pelo, televisión por cable, incluso plancha para la ropa… Todo funcionando perfecto.
Aunque intentamos arreglar un encuentro con nuestro host, nos desencontramos y nunca llegamos a conocerlo. De cualquier modo, siempre estuvo atento a nuestras necesidades y nos dejó varias recomendaciones y cosas que podíamos hacer en la ciudad, incluso algunas guías de viaje en el departamento. Esa es una de las mejores cosas que tiene Airbnb: la posibilidad de tener referencias de un local de lugares en su barrio, de restaurantes que conoce y que quizás no son tan turísticos, de dónde tomarte un buen café o comer el mejor plato típico. Honestamente fue una experiencia muy satisfactoria, incluso sin siquiera vernos las caras. La misma aplicación de Airbnb permite enviarle mensajes a su host, ya sea por que tienen algún problema o inquietud, o simplemente para hacerles algún comentario. No tienen más que ir a la parte de “Viajes” y, del mismo modo que pueden modificar o cancelar la reserva, pueden escribirle al dueño del apartamento.
Al principio la verdad que estábamos bastante escépticos con esta plataforma, pero la experiencia fue más que satisfactoria. En algunos destinos conseguíamos mejores precios que en hoteles (sobre todo viajando de a tres), y con la tranquilidad de vivir como un local, tener un espacio para cocinar o lavar la ropa, e incluso tener referencias de una persona que vive ahí. No dudo que en un próximo viaje volveremos a utilizar este servicio, que se vuelve una gran alternativa a los hoteles y otros alojamientos convencionales.
Hoy en día, Airbnb creció muchísimo, y puede hacerse más que reservar alojamientos. Además de tener una opción de seleccionar los mejores apartamentos de la plataforma, hay muchísimas opciones para reservar experiencias o restaurantes directamente desde la aplicación. Hacer un tour gastronómico, tener una sesión de fotos con un profesional, tomar clases de baile en un nuevo destino… Hoy todo es posible desde la app de Airbnb, que sigue expandiéndose cada vez más. Seguramente probaremos alguna de estas experiencias en un próximo destino y les contaremos sobre esta nueva forma de organizar nuestros viajes. Sin dudas, ya tenemos en la mira unas cuantas experiencias para seguir sintiéndonos como locales en cualquier destino que visitemos. Después de todo, de eso se trata este sitio.



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