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Europa – #ArgieTravellers https://argietravellers.com Blog de viajes de dos argentinos viajeros Wed, 30 Oct 2019 12:12:07 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=6.9.4 https://argietravellers.com/wp-content/uploads/2018/06/cropped-Bandera_Argentina-32x32.png Europa – #ArgieTravellers https://argietravellers.com 32 32 Cómo aprovechar 24 horas en Madrid https://argietravellers.com/24-horas-en-madrid/ https://argietravellers.com/24-horas-en-madrid/#respond Wed, 30 Oct 2019 12:05:48 +0000 https://argietravellers.com/?p=2149 Para los latinoamericanos, Madrid es una de las grandes puertas de entrada al continente europeo. Honestamente, no creo que 24 horas sean suficientes para conocer esta maravillosa capital, ni por asomo, pero creo que si se puede sacar provecho si tienen un stopover o si luego deciden seguir hacia otro destino por cuestiones de tiempo. Yo ya había estado en Madrid pero mi novio no, por lo que decidí armar un pequeño itinerario para mostrarle lo que, personalmente, creía que había que ver sí o sí en esta ciudad. Preparen las piernas y las tarjetas para el metro, porque hay muchísimo para ver y tuvimos que exprimir cada hora del día.

Nosotros nos alojamos en Barajas, bien cerca del aeropuerto, por una cuestión de comodidad. Llegábamos a Madrid a la mañana y nos íbamos bien temprano al otro día, por lo que no tenía sentido parar en el centro y madrugar más de lo que ya debíamos. Dejamos nuestras cosas en el hotel y nos dispusimos a ir directo para el metro. Es muy sencillo viajar desde las afueras hasta el centro con el transporte público.

El metro de Madrid se inauguró hace 100 años y cuenta con trece líneas. Sin dudas, como en toda gran ciudad, es una forma rápida y económica de moverse y aprovechar el tiempo al máximo. Nosotros amamos caminar, pero muchas atracciones se encuentran a una distancia considerable como para hacer todo a pie, en especial si están a contrarreloj. Para viajar pueden comprar la tarjeta, que vale 2,50 euros, y cargarle los tickets de viaje individuales (el precio varía, dependiendo de la zona, entre 1,50 y 3 euros) o el ticket de 10 viajes, dependiendo de lo que les convenga. Nosotros compramos las tarjetas directamente en la estación de metro del aeropuerto de Barajas. Tengan en cuenta que si van a utilizar este medio, tienen que abonar un Suplemento de Aeropuerto, necesario para poder entrar o salir de las estaciones de Metro de Aeropuerto T1-T2-T3 o Aeropuerto T4 si se viaja con un billete Sencillo o 10 Viajes.

Desde Barajas nos tomamos la línea 8, hasta la estación Colombia, y ahí combinamos con la línea 9 hasta Príncipe de Vergara. ¿Nuestro destino? El Parque del Retiro, obvio. Creo que no hay lugar en Madrid que me guste tanto. En otoño, la época en la que me tocó visitarlo, los colores son increíbles. No pueden dejar de ver su Palacio de Cristal, que es una verdadera belleza. Ahí cerquita tienen el Museo del Prado, pero no era nuestra intención perder tiempo encerrados. Nosotros no somos unos apasionados de los museos, sino de caminar las ciudades, y en 24 horas le dimos prioridad a lo que más nos gusta.

Caminando por la Calle de Atocha, nunca puedo dejar de levantar la cabeza. Esta zona de Madrid me encanta. Acá fue donde paré la primera vez que fui a esta ciudad (había escrito ya algo sobre pasar Año Nuevo), y es una zona ideal. Caminando por acá van a llegar hasta la Plaza Mayor, uno de los lugares más famosos de Madrid. Ahí nomás, en la calle Mayor, tienen 100 Montaditos (algunos días de la semana, tiene promociones de todo por un euros), una cadena de tapas por si ya están para almorzar. Si todavía están más para el desayuno o para algo dulce, no pueden dejar de ir a la famosa Chocolatería San Ginés, y tomar su chocolate con churros. A veces hay fila para sentarse en el salón, pero también tienen la opción de comprarlos para llevar y seguir camino.

Ahí nomás se van a encontrar con La Puerta del Sol, donde van a poder ver también la famosa escultura del Oso y el Madroño. Aunque como en toda zona turística, los precios son un poco más elevados, por acá van a encontrar todo tipo de souvenirs para llevarse a casa.

Volviendo un poco sobre nuestros pasos, pasamos por el Mercado de San Miguel. Pasamos solamente a mirar. La verdad que los precios del mercado no son los más amigables para el bolsillo mochilero, pero hay una variedad de productos y olores que vale la pena admirar. Madrid tiene una gastronomía increíble, por lo que no recomiendo ir a las zonas más turísticas, sino perderse por sus calles y sentarse en algún lugar local. Si quieren ir a lo seguro, hay muchísimas sucursales de La Sureña, que fue donde nosotros decidimos almorzar. Pero, por lo general, se come muy bien en todos lados.

Seguimos caminando hasta la Calle de Belén, donde se encuentra el imponente Palacio Real. En esta zona se encuentran concentradas varias atracciones que vale la pena admirar. Es realmente una parte muy bonita de Madrid. Desde acá, la caminata hasta el famoso Templo de Debod es muy corta. Es uno de esos lugares que se han vuelto muy icónicos en la ciudad. Si bien se puede entrar al templo, la mayoría elige este punto para ver el atardecer. Si caminan por el Parque del Oeste, van a encontrar muchos rincones donde la gente se sienta y espera a que termine el día.

Desde acá, pueden volver caminando por el barrio de Malasaña, donde el ambiente cuando cae la noche es ideal para unas tapas y cañas, un equivalente a nuestra picada con cerveza. Hay muchas opciones. Incluso si no son de las cerveza, por la zona van a encontrar la Sidrería el Tigre, donde con la bebida viene incluido un plato de tapas. Es una muy buena opción para comer algo barato y probar un poco de la gastronomía típica.

Luego, ya de noche, nos volvimos caminando por la Gran Vía, hasta llegar a la Fuente de Cibeles y ver la Puerta de Alcalá iluminada, antes de volvernos para el hotel. Teníamos un vuelo muy temprano y estábamos muertos, pero felices de haber aprovechado un día a full en Madrid.

Para mí, esto es lo fundamental. Obviamente, faltan algunos lugares que me gustó visitar: el barrio de Latina, o el estadio Bernabéu (recomiendo mucho el tour), incluso nos quedó pendiente la postal de desde la terraza de Bellas Artes. Por falta de tiempo, nosotros decidimos dedicarnos a caminar un poco la ciudad y ver todas aquellas cosas gratuitas y típicas de la capital española. ¿Para cuántos días da quedarse en Madrid? En mi opinión, varios. Pero, si están con las horas contadas, creo que es un buen pantallazo general de esta ciudad hermosa. Como nosotros, seguramente, se quedarán con ganas de volver.

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Guía de viaje: Lisboa https://argietravellers.com/guia-viaje-lisboa/ https://argietravellers.com/guia-viaje-lisboa/#respond Fri, 11 Oct 2019 22:59:07 +0000 https://argietravellers.com/?p=2004 Como verán, estoy intentando ponerme al día con todos los lugares que recorrimos en los últimos meses. Siendo nuestro primer destino, decidí arrancar con Lisboa e ir actualizando el blog de a poco. Aunque no será tarea fácil, voy a intentar dejar todas las guías con tips, lugares para conocer, dónde comer, precios y consejos para visitar cada lugar.

La capital portuguesa es una ciudad que realmente nos encantó, y que tiene mucho para ver. Portugal es un país al que volveríamos sin dudarlo. A continuación compartimos una guía con toda la información que recolectamos durante nuestra visita para que puedan planificar la suya.


Información general:

Lisboa es una ciudad mucho más grande de lo que esperábamos. La capital portuguesa tiene más de 500.000 habitantes y es una de las zonas más pobladas del país. Sin dudas, es una ciudad llena de vida, de colores y sabores, algo que creo es muy característico de este país. Es un lugar al que fuimos porque teníamos un stopover de TAP, la aerolínea de bandera, pero que nos terminó encantando. Sin dudas, creemos que será la primera de varias visitas a este país.

Con respecto a la seguridad, no tuvimos problemas. En la Plaza de Comercio intentaron vendernos droga a plena luz del día, algo que después nos enteraríamos que es totalmente normal. Por más que nos resultó raro, con decirles que no, basta; no nos sentimos amenazados ni nada por el estilo. Lo mejor que pueden hacer en estas situaciones es ignorarlos y seguir con la suya.

En general, Lisboa no nos pareció un lugar inseguro. Como en toda gran ciudad, hay que tener cuidado con los carteristas y estar atento, evitar lugares poco turísticos por la noche y todas las precauciones que por lo general tenemos en otros lugares. Personalmente, me sentí muy cómoda paseando por la ciudad, incluso de noche. Con el idioma, la señalización se entiende bastante bien y, en línea general, les van a hablar un básico de inglés en las zonas turísticas, por lo que tampoco creo que tengan problema con eso.

Siempre repito lo mismo, pero eviten cambiar efectivo en la calle. En la mayoría de los lugares aceptan tarjeta, pero siempre es recomendable usarla sólo en locales y lugares confiables. Si van a comprar en puestos en la calle o similares, lo mejor que pueden hacer es comprar con efectivo. Si llegan al aeropuerto, pueden sacar con la tarjeta en el cajero; también pueden hacerlo en la ciudad. Si pueden llevar algunos euros con ustedes desde su ciudad, también puede ser una buena idea.

Datos útiles:

Documentación: para viajar a Lisboa desde Argentina se requiere tener pasaporte al día. No es necesaria visa. Al ser parte de la Unión Europea, es obligatorio contar con un seguro médico que cubra los 30.000 euros. Por lo general, lo único que solicitan a la hora de ingresar es pasaporte, pero tengan en cuenta que pueden pedirles pasaje de vuelta, alojamiento reservado y el ya mencionado seguro médico. Personalmente recomiendo ir con todo impreso (pasajes, vouchers, comprobantes) para hacer el ingreso al país lo más rápido posible. Si tienen pasaporte de la comunidad europea, van a poder acceder rápidamente. 

Siempre recomiendo viajar con seguro médico, sea requisito o no. Los que leen el blog desde hace tiempo, ya saben lo que opino al respecto. A nosotros nos salvó muchísimas veces. Pueden chequear las promociones que tiene Assist365: con el código ARGIES, tienen un descuento adicional del 5% sobre las promociones vigentes.

Corriente: Como en la mayoría de los países de Europa, los enchufes son Clase F, compatibles con los clase C (también de dos patas). Si no tienen alguno, seguro pueden comprar en el aeropuerto o en cualquier tienda por la calle. El más reciente nosotros lo compramos en un local que arreglaba celulares.

Presupuesto diario:

Los precios nos parecieron un poco más económicos que la media europea, en especial en los precios de las atracciones y a la hora de sentarnos a comer. En general, Portugal es un buen destino si manejan un presupuesto ajustado. Si bien la moneda es el euro, el costo de vida en general nos pareció más bajo que en otros lugares con la misma moneda. Si a eso le sumamos que encima viajamos en temporada baja, lo que abarató también el alojamiento, se puede conocer esta ciudad por muy poca plata.

Saben que no me gusta hablar de un presupuesto por día, porque creo que es muy propio de cada uno y qué les guste hacer. Algunos le dan prioridad a tener una habitación privada, otros a poder sentarse a comer, algunos otros a comprar recuerdos de viaje… En fin, creo que me entienden. El presupuesto depende del tipo de viaje que hagan. Lo que sí puedo decirles es cuánto gastamos aproximadamente y los precios que pueden esperar a encontrarse allá.

Nuestro gasto diario, incluyendo alojamiento, comida y transporte, fue aproximadamente de 50/60 euros por día (para dos personas). Tengan en cuenta que la mitad de esto fue alojamiento (una habitación privada en Airbnb que tuvimos que sacar sin demasiada anticipación), más una comida en la calle, más una comida en el departamento (comprando en el supermercado), más dos o tres viajes en metro/bus. Nuestro presupuesto para esta parte del viaje era muy limitado, pero es una ciudad en la que realmente se puede viajar barato.

Cómo llegar:

Por Aire:

Nosotros llegamos a Portugal desde Porto Alegre con TAP (el vuelo Buenos Aires – Porto Alegre era operado por Aerolíneas Argentinas). Lisboa tiene conexiones buenísimas con el resto de los países europeos, por lo que no es difícil meterla dentro del Eurotrip. A nosotros incluso llegar a Lisboa desde América nos pareció genial: es un vuelo un poco más corto que a otros destinos, y puede ser incluso un buen inicio para recorrer Europa por tierra.

El aeropuerto de Lisboa, además, tiene excelente conexión con el centro de la ciudad. Ya sea en transporte público o en Uber, es muy fácil llegar al centro y relativamente económico.

Por Tierra:

A pesar de estar en una punta del continente, Portugal está perfectamente conectado y es muy fácil llegar por tierra. Desde España hay muchísimas opciones para llegar a Lisboa. Nosotros habíamos ya sacado un vuelo con stopover, pero pueden utilizar los buses de Flixbus, que damos fe que son una buena combinación de bueno y barato para viajar por Europa, y bastante más económica que tomar un avión. Si están por España, el roadtrip en coche es otra opción buenísima.

Clima:

Para los lectores que sean #TeamVerano, Lisboa es el paraíso. Nosotros llegamos a esta ciudad un 17 de Noviembre, y pudimos darnos el lujo de andar con manga corta un par de días. Muchos argentinos viajamos a Europa en enero o febrero por cuestiones de año escolar/universitario o vacaciones laborales, por lo que Lisboa es una buena elección para quienes viajan al invierno europeo y no buscan nieve ni temperaturas bajo cero.

Obviamente, también tuvimos clima de campera. Tampoco se hagan los cancheros si viajan en invierno. Pero seguro la van a pasar mejor que en otras zonas del viejo continente. Nunca tuvimos que abrigarnos demasiado. Además, somos fans de la temporada baja. 20 grados y poca gente es la combinación ideal.

Alojamiento:

Nuestros primeros meses de viaje fueron en modo full ahorro, por lo que en Lisboa probamos por primera vez algo que nunca habíamos elegido antes en materia de alojamiento: sacar una habitación privada por Airbnb. Si bien ya habíamos utilizado este sitio antes, siempre habíamos sacado departamentos enteros. Ir a una casa de familia en una habitación de alquiler era una nueva experiencia para nosotros, por lo que no sabíamos qué esperar.

Honestamente, a nosotros nos gustó mucho la experiencia, pero tiene puntos a favor y en contra. Si bien me gustaría armar algo aparte sobre esto, quiero decirles que en general es una buena opción si buscan ahorrar. Es más probable conseguir algo más céntrico de esta manera y suele ser tranquilo durante el día. Lo malo quizás es que uno a veces debe compartir cocina y baño con otras personas, pero no es muy diferente a lo que sucede en un hostel. Incluso, para quienes buscan dormir tranquilos, suele ser mucho más fácil en una casa de familia. Lo que sí puedo sugerirles es que pregunten bien cualquier duda que tengan antes de ir: no se olviden que no están yendo a un departamento, sino a la casa de alguien. Por ejemplo, si tienen problemas de alergia a las mascotas, tengan en cuenta que muchos pueden tener gatos y en las publicaciones a veces no lo aclara. Para nosotros fue una sorpresa positiva tener un michi en la casa, pero para otros sabemos que puede no serlo.

Nosotros pagamos más o menos 32 euros la noche. La verdad que el precio nos cerraba, y el departamento estaba muy bien ubicado: en el hermoso barrio de Arroios, a pocas cuadras de distintas estaciones de metro. En general, se pueden encontrar cosas buenas por ese precio, pero no creo que vayan a gastar mucho menos.

Pueden buscar todas las opciones disponibles en la página de Airbnb. Registrándose desde mi perfil o el de algún viajero conocido que ya se encuentre registrado, obtienen un descuento de $600 pesos argentinos en reservas superiores a $1100.

Transporte:

Viajar en transporte público en Lisboa nos resultó muy cómodo y muy sencillo. Si pueden alojarse cerca de una estación de metro, van a tener una opción fácil y económica para recorrer las principales atracciones de la ciudad.

El viaje sale 1,45 euros y pueden comprar en las estaciones la tarjeta recargable por 0,50 euros (llamada Viva Viagem, el equivalente a nuestra SUBE). Las máquinas sólo aceptan monedas y tarjetas de crédito, así que también tengan en cuenta eso a la hora de comprar.

Aunque el 90% de los viajes los hicimos en metro, también usamos los buses, para ir a aquellas zonas donde las líneas subterráneas no llegaban. Si están pocos días, pueden manejarse con el primero tranquilamente. Nosotros no utilizamos nunca taxi o coche, por lo que doy fé que con el transporte público es más que suficiente, incluso para ir al aeropuerto.

Importante: tengan en cuenta que el metro de Lisboa opera de 6:30 a 1 de la mañana, y algunas estaciones cierran antes, así que chequeen antes de viajar. Si tienen que ir al aeropuerto, pueden pedir un Uber por aproximadamente 4 o 5 euros (dependiendo de la zona en que se encuentren).

Ir en tren a Sintra: 

Si quieren conocer esta maravillosa ciudad y no quieren pagar una excursión, es muy sencillo hacerlo en tren por cuenta propia. Hace un tiempo armé un post con toda la info, que pueden ver acá. Incluso para conocer otras zonas de Portugal, el servicio de trenes nos pareció muy cómodo y fácil de usar.

Dónde comer:

En Lisboa (y en Portugal en general, por lo que nos han dicho), se come de maravilla. La gastronomía portuguesa nos sorprendió y nos dejó tan encantados como su gente. Se come bien y se come barato, por lo que Lisboa suma puntos por ahí también para nosotros, que amamos probar platos locales cuando viajamos..

No fuimos a muchos restaurantes, pero sí podemos decirles que los precios son aptos para sentarse a comer, incluso para los que viajamos con poco presupuesto. Incluso el mercado Time Out Lisboa, muy turístico y con precios un poco más altos, tiene algunas opciones de menús que arrancan en 7,50 euros. Si paran por Arroio, donde estábamos nosotros, hay menos lugares turísticos y comimos dos personas por 12 euros (dos platos gigantes, uno de ellos el típico Bacalhau, con pan casero y agua). Quienes nos atendieron no hablaban inglés ni español, pero nos trataron muy bien y nos entendimos bastante.

Hay también puestitos de comida al paso y van a encontrar los famosos 100 Montaditos (cadena española), donde algunos días de la semana se puede ir “de tapas” por un euro cada una. Es una gran opción para variar un poco y comer barato.

El supermercado también tiene buenas opciones de comidas preparadas, algo a lo que nosotros recurrimos mucho. Fuimos a la cadena Pingo Doce, donde había platos interesantes por precios que iban desde 1,50 a 3 euros. Si están parando en un departamento, es una de las mejores forma de ahorrar en comida.

Si van para el barrio de Belem, donde está la torre, no pueden dejar de pasar a comer unos pastéis de Belem, un dulce típico de la zona. El local por lo general tiene mucha gente, pero vale la pena esperar. Pueden comprarlos por 1,10 euros.

Si quieren salir o buscan una zona de bares, super recomendado el barrio de Alfama, que fue donde vimos más movida. Cuando el clima acompaña (que en Lisboa suele ser moneda corriente), está hermoso para sentarse en las mesitas a la calle a tomar algo.

Qué hacer:

Algunas atracciones gratuitas:

  • Miradores: a la mayoría de los miradores se puede subir con los elevadores (el precio aproximado ida y vuelta es de 3,70 euros), pero también puede hacerse el mismo camino a pie y, obviamente, gratis. Si les gusta caminar las ciudades y no quieren gastar, les recomiendo mucho hacer los trayectos de esta forma y visitar los miradores. Las vistas de la ciudad valen totalmente la pena. El mirador de San Pedro de Alcántara, el de Santa Catarina, el de Senhora do Monte, el de Santa Luzia (mi preferido), todos súper recomendables para tener vistas de la bella Lisboa.
  • Plaza de Comercio: es el corazón de Lisboa, y realmente es una zona muy atractiva de la ciudad. Siempre hay mucho movimiento y también van a tener unas vistas preciosas del río y la ciudad.
  • Puente 25 de Abril: caminar por las orillas del Río Tajo, con las vistas del puente, es sin dudas una de las actividades que más nos gustaron en esta ciudad.
  • Elevador Panorámico of Boca do Vento: si están con tiempo, recomendable cruzar al otro lado del puente y utilizar este elevador, que ofrece unas vistas increíbles de Lisboa.
  • Príncipe Real: otra zona de Lisboa con mucha onda, galerías de arte y bares. En esta zona también se encuentra el Jardín Botánico, por si, como yo,  son fanáticos de visitar estos lugares cuando viajan.
  • Catedral de Lisboa: como muchas europeas, vale la pena visitarla por su arquitectura. Hay muchos lugares de este estilo en Lisboa, como el Panteão Nacional, la Iglesia de San Roque, la Basílica da Estrela.
  • Plaza Luís de Camões: desde acá salen muchos de los free walking tours. Es una zona muy linda de la ciudad y un buen punto de encuentro.

Algunas atracciones pagas:

  • Torre de Belem: se puede ingresar y subir por 8 euros, aunque vale la pena ir hasta allá, incluso si no tienen pensado entrar. Es una zona muy linda y con vistas hermosas del atardecer en la ciudad. Si van para Belém, no pueden dejar de pasar por el Monumento a los Descubrimientos e ingresar al Monasterio de los Jerónimos (de pago). También no dejen de pasar por Santa Maria de Belém.
  • Elevador de Santa Justa: el elevador para acceder al mirador, que suele estar bastante concurrido. El boleto sale 5 euros, pero pueden subir a pie y pagar directamente 1,50 para disfrutar de las vistas maravillosas que ofrece. A nosotros nos pareció la mejor opción, ya que para subir al elevador había una fila importante, incluso en temporada baja.
  • Tranvía 28: por tres euros, pueden viajar en el icónico tranvía amarillo que recorre las calles de Lisboa. La única recomendación que puedo darles es que vayan con paciencia, porque suele estar bastante concurrido.
  • Arco de la Rua Augusta: frente a la Plaza de Comercio, puede subirse al arco para tener vistas de la ciudad. El ingreso cuesta 2,5 euros.
  • Amoreiras 360º: si les gustan las terrazas con vistas, pueden disfrutar de una en este Shopping, que es el edificio más alto de la ciudad. El ingreso sale 5 euros y pueden quedarse cuanto quieran.
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Guía de viaje: Estambul https://argietravellers.com/guia-viaje-estambul/ https://argietravellers.com/guia-viaje-estambul/#respond Wed, 10 Jul 2019 14:00:38 +0000 https://argietravellers.com/?p=110 En 2017 tuvimos un stopover en Estambul y decidí armar esta guía. Ahora, después de tener esta ciudad casi dos semanas para nosotros, decidí actualizarla con algunas cosas nuevas que descubrimos y con precios actualizados (la lira se ha devaluado un poco desde nuestra última visita).


Información general:

Estambul tiene la particularidad, como muchos sabrán, de estar situada entre dos continentes: Europa y Asia. Su cultura es un fiel reflejo de esta combinación, que se ve en sus edificios, su gente, sus costumbres y su gastronomía.

La moneda es la lira turca. El valor es de algo como 0,15 euros (a Julio de 2019, por lo menos). Nosotros sacamos efectivo directamente desde el cajero del aeropuerto, que creo que es lo más sencillo. También pueden hacerlo en la ciudad, desde cualquier ATM que encuentren. Hay muchísimos cajeros repartidos por las calles de la ciudad, que los locales utilizan regularmente. Por lo general yo no soy partidaria de las casas de cambio, pero también pueden encontrarlas por el centro. En un lugar donde no entienden el idioma, por lo general el cajero es lo más rápido y lo más sencillo de utilizar (que siempre tiene la opción de, por lo menos, ponerlo en inglés). Chequeen con su banco siempre cuál es el límite de adelanto mensual. En Turquía particularmente no creo que tengan problema con el límite, ya que el dinero suele rendir bastante. 

Es una ciudad muy grande, mucho más grande de lo que teníamos idea. Aunque un stopover no llega, ni por asomo, a ser suficiente para conocer Estambul, pueden aprovechar para ver las atracciones principales. Vale la pena. 

Datos útiles:

Documentación: Para ingresar a Turquía con pasaporte argentino no necesitan visa; basta con tenerlo al día (con al menos 6 meses de vigencia desde la fecha que llegan). Tengan o no ciudadanía y pasaporte europeo, deben hacer migraciones tanto cuando entran como cuando salen del país, ya que el mismo no forma parte de la Unión Europea. Los controles fueron bastante tranquilos en nuestro caso y no nos hicieron demasiadas preguntas, pero siempre les recomiendo ir con todo impreso en una carpeta, en caso que les pidan pasajes de avión, hoteles, seguro de viaje, etc.

Para turistas argentinos, el plazo de estadía en Turquía es de 90 días. Por lo general, las reglas que aplican son similares al resto de Europa. Incluso una argentina que vive acá nos dijo que suelen “copiar” mucho las leyes que van apareciendo en la UE, por lo que suelen ser parecidas en el tiempo. En la página de la cancillería, recomiendan a las mujeres no andar solas por zonas no turísticas. La realidad es que en Estambul, aunque viajé en pareja, me sentí muy cómoda y segura.

Números útiles: como siempre recomiendo, ante cualquier inconveniente lo mejor que pueden hacer es consultar en la recepción del hotel o a su anfitrión, que siempre los locales tienen más facilidad para moverse y reaccionar ante un problema. En Turquía no hablan inglés tan bien como en otras partes del mundo, pero siempre tuvieron muchísima voluntad para ayudarnos, hacerse entender o encontrar alguien que hablara inglés un poco mejor. Acá algunos números de teléfono de Estambul para tener a mano:

  • Emergencias: 112
  • Asistencia Internacional (emergencia consular): +0532 547 4943
  • Policía: 155
  • Bomberos: 110
  • Información Sanitaria: 184
  • Consulado General de Argentina en Estambul: (+90) 21 2243 1170

Por lo general, notamos que el nivel de inglés era bastante básico, incluso en los recepcionistas o las personas que brindaban atención al cliente. Si salen un poco de la zona turísitca, es posible que sólo les hablen en turco. Si tienen que hacer un llamado o tienen una urgencia, lo primero que pueden hacer es intentar comunicarse o encontrar alguien que hable inglés. Uno de nuestros recepcionistas salió a la calle a buscar a una señora que trabajaba al lado, que hablaba bien inglés, y le pudimos explicar un problema que teníamos. La gente es muy servicial por lo general, así que no creo que vayan a tener problemas. Como siempre digo, Google Translate ayuda. Varias personas se comunicaron con nosotros de ese modo. 

Corriente: La corriente en Estambul es 220v, y se utilizan los mismos adaptadores que tienen en España y muchas otras partes de Europa: tipo C o F, los que tienen dos patas redondas. Pueden llevárselos directamente de acá, ya que es un adaptador que acá se consigue, o comprarlos en los free shop del aeropuerto (muchas tiendas venden elementos de viaje, entre ellos adaptadores).

Comunicación: Para mí, al llegar a Turquía está bueno comprar un chip para el celular. Hay lugares donde podemos prescindir, pero acá nos pareció bastante útil. Tengan en cuenta que toda la wifi pública (incluso la de los aeropuertos), requiere tener un número de móvil para validar el acceso (les envían un sms). Además, Google Maps resulta muy útil si van a viajar en transporte público (ya que, sobre todo los buses, pueden ser algo desorganizados). Nosotros compramos uno en el aeropuerto por 30 euros, que tiene 8GB. Nos pareció bastante caro, pero necesitábamos estar comunicados. Luego leímos que, en general, comprar una SIM acá es caro. Les recomiendo comprar en Turkcell o Turk Telecom, que tenían los mejores precios. Vodafone nos pareció carísimo en comparación.

Costo de vida y precios promedio:

Estambul es una ciudad que a nosotros, como argentinos, nos resultó barata. Ya sea la hotelería, sentarse a comer o incluso comprar en el supermercado, todo nos resultó bastante por debajo de la media a la que nos tiene acostumbrados Buenos Aires (ni hablar de Europa). Pueden darse el lujo de ir a un lindo hotel o de cenar en un restaurante, que el presupuesto no se les va a ir por las nubes.

La primera vez que estuvimos acá, pagamos una habitación triple, ubicada en el barrio de Fatih y a metros de la Mezquita Azul, unos 50 dólares la noche, con desayuno incluído (si lo reservan desde este link, pueden obtener un 10% de descuento en su estadía). La realidad es que es un precio que muy pocos países tienen (en especial si hablamos de grandes ciudades turísticas). Los hoteles en Estambul son preciosos. Les recomiendo buscar bien, porque la realidad es que pueden conseguirse lugares bellísimos y muy bien ubicados por muy poca plata. Van a ver que todos tienen muy buen puntaje. En general, la hotelería en Turquía es buena y la gente es muy hospitalaria. 

Con respecto a la comida, también hay muchas opciones y a precios relativamente accesibles. Un desayuno/merienda con un típico café turco, un té turco y una porción de torta nos salió aproximadamente 20 liras, lo que son aproximadamente 3 euros.

Para almorzar y cenar hay muchas opciones. Aunque la comida turca es definitivamente algo que hay que probar, puede ser un poco invasiva para los que no estamos acostumbrados a tantas especias y picante. Un día almorzamos en un bar (Aylak Bar, en la parte asiática) una pizza con cinco pintas de cerveza, lo que nos salió unos 20 euros. Si buscan una opción un poco más típica, en un restaurante en la zona turística de Fatih (Adonin Café Restaurant), gastamos aproximadamente 26 euros en dos platos de pastas, una hamburguesa y tres pintas de cerveza (y tenían mucha oferta de platos locales a buen precio). La realidad es que siempre recomiendo revisar la carta antes de sentarse (la mayoría de los restaurantes la tienen en la puerta, por lo general en inglés y turco), pero no creo que vayan a llevarse grandes sorpresas con los precios de la gastronomía en la ciudad. Se puede comer bien sin gastar una fortuna. Si paran a comer en alguna cadena de comida rápida (ya sea de las turcas o de las yankees), pueden comer por 2 o 3 euros por persona. 

El precio del transporte público tiene un valor fijo de 2,60 liras (comprando previamente la Istanbul Kart, que sale 6 liras). Es muy fácil moverse tanto con el metro como con los buses, y por suerte aparecen en Google Maps. Basta con recordar los nombres (o, si son muy complicados, sacarle una foto al mapa del recorrido). Si no compran la tarjeta, los viajes son más caros. Por lo que sale, recomiendo comprarla. Con una sola tarjeta pueden viajar hasta 5 personas, por lo que el costo es mínimo ya si viajan en pareja o en grupo. 

Los supermercados también son económicos, sin importar la cadena que elijan. Bim, Sok, Carrefour y Migros son algunos de los supermercados que van a encontrar en Estambul. También hay muchos almacenes que venden productos como bebidas alcohólicas, que no se consiguen en todos los supermercados. 

Para que tengan una idea respecto a los precios de supermercado, compramos una caja metálica de té turco por por 6,25 liras (1,35 euros). Una botella de un litro de Schweppes está 2,70 (0,58 euros) y una de 1 litro y medio de agua está algo de 20 centavos de euro. Más o menos imaginen que estos precios aplican a la mayoría de los productos que puedan comprar. Realmente resulta muy económico y es una buena idea para comprar productos regionales sin gastar una fortuna. Café o té turco, dulces, chocolates… pueden comprar todo acá y les va a salir mucho más barato que en cualquier local de regalos.

Alojamiento:

Como dije, la hotelería en Estambul es excelente y a muy buen precio. Hoteles que parecen palacios, habitaciones con detalles hermosos y vistas desde la habitación que parecen de cuento. Basta con entrar a Booking para que vean a qué me refiero. Y sé que cuando digo esto piensan que van a gastar una fortuna, pero no es así. Si hay algo que realmente me sorprendió cuando empezamos a planificar el viaje fue el precio de estas habitaciones hermosas en las mejores zonas de la ciudad.

Nosotros fuimos al Magnaura House Hotel, aunque la elección se nos complicó bastante. Lo elegimos porque tenía buen precio por una triple, ventanas a la calle y muy buena ubicación dentro del barrio que queríamos alojarnos (Fatih). Si se fijan, la mayoría de los hoteles tienen reviews muy buenos, calificaciones por arriba de la media y fotos que dan ganas de quedarse en todos; y los precios son más que razonables. Antes del viaje armamos una pequeña wishlist con los que más nos habían gustado, hasta que finalmente nos decidimos por el Magnaura. Estos particularmente los seleccionamos porque disponían de habitaciones triples y se encontraba en Fatih, y todos tienen aproximadamente un puntaje de 9 en Booking (algunos incluso más). Se los dejo para que puedan revisarlos y ver cuál se ajusta mejor a sus necesidades:

  • Azade Hotel: aproximadamente unos 57 dólares por noche, habitación doble. Incluye desayuno y tiene una terracita que se ve preciosa.
  • Alpek Hotel: 81 dólares la habitación doble. Cerca del Puente de Galata. También con desayuno y una terraza muy linda.
  • Spinel Hotel: 59 dólares la noche, habitación doble. Incluye desayuno.
  • Saruhan Hotel: También tiene un valor de 59 dólares la noche, habitación doble. Incluye desayuno.
  • The Million Stone Hotel: 88 dólares la noche, habitación doble superior con desayuno.
  • Glamour Hotel: bello hotel con habitaciones dobles por 61 dólares la noche. Por tres dólares más incluye desayuno para dos personas.
  • Katelya Hotel: 78 dólares la noche y un desayuno incluido que, según los reviews de Booking, es fantástico.
  • Sultan Tughra: cerca de donde nos alojamos nosotros, está este hotel que tiene habitaciones dobles económicas por 66 dólares. También con desayuno.
  • Hotel Saba: doble económica por 59 dólares la noche, con desayuno incluido en el precio.

Los precios mencionados arriba son de Booking y obviamente son aproximados (ya que depende mucho de las fechas, la temporada, etc). Si reservan desde este link a través de Booking, obtienen un 10% de descuento en su reserva. Nosotros usamos bastante este sitio y ese descuento nos hizo ahorrarnos unos cuantos euros.

Les puedo garantizar que en el Magnaura nos sentimos muy cómodos. Kadir (gracias a las novelas que ve mi madre, nunca me voy a olvidar de su nombre) se portó de diez con nosotros, nos ayudó con el transfer. Personalmente, lo recomiendo mucho. Ahora, si van a alguno de estos, ¡no duden en contarnos su experiencia!

En nuestra segunda visita a esta ciudad, estamos utilizando TrustedHousesitters, que ya expliqué en otro post de que se trata. Estamos parando en el barrio de Ferikoy, que no es tan turístico. Sin embargo, estamos muy cerquita de Taksim, que es otra zona que nos gustó mucho para turistear.

Otra opción es Airbnb. En cuanto a mí respecta, en un lugar donde no conocemos la cultura y no entendemos el idioma, preferimos movernos en hoteles, donde es más probable que encuentren gente que hable inglés. De cualquier forma, pueden buscar todas las opciones disponibles en la página de Airbnb y después nos cuentan su experiencia; hay un montón de departamentos que se ven hermosos. Registrándose desde mi perfil o el de algún viajero conocido que ya se encuentre registrado, obtienen un descuento de $600 pesos argentinos en reservas superiores a $1100.

Transporte:

Estambul es una ciudad muy grandes y, aunque es hermoso caminarla todo lo que les sea posible, van a tener que recurrir al transporte público, en especial si quieren cubrir mucho en un día como hicimos nosotros.

En la rede de transporte van a encontrar metro, buses, tranvías e incluso ferries, que les van a permitir cruzar desde la parte europea a la asiática de una forma muy agradable (y económica). 

Si vuelan con Turkish, ya no llegarán más al aeropuerto de Ataturk (como lo hicimos en 2017), sino que van a arrivar al nuevo aeropuerto de Estambul. Este aeropuerto, lamentablemente, se encuentra muchísimo más alejado que el anterior, pero pusieron a disposición de los viajeros algunas nuevas opciones para llegar a la ciudad. 

Desde el Aeropuerto de Estambul, en el subsuelo, van a encontrar la terminal de micros que salen a distintos puntos de la ciudad. Los Havaist Airport Shuttle cuentan con más de 20 líneas que se dirigen a los diferentes barrios de la ciudad. Lo bueno es que, buscando en Google Maps, les va a aparecer cuál deben tomarse. Nosotros, por ejemplo, parando en el barrio de Feriköy nos tomamos el que iba en dirección a Sultanahmet y nos bajamos en la primera parada (y pagamos 18 liras por persona). Los precios de los buses van desde las 12 liras hasta las 30 liras (dependiendo de la línea que tomen) y pueden pagarse tanto con tarjeta de crédito como con la Istanbul Kart. Ahí mismo donde paran los buses pueden comprar la tarjeta de transporte, que luego podrán usar en la ciudad. Hay diferencia con tomarse un taxi que, en promedio, seguramente les saldrá más de 120 liras. Debo decir que se viaja bastante bien, en especial por el precio.

Hay varias formas de pagar por el transporte público en la ciudad. La Istanbul Kart que mencionaba antes es muy fácil de usar; ya que pueden comprarla y funciona como una “sube” a la que vamos añadiendo crédito para viajar (y obviamente con la cual salen más baratos los viajes). La realidad es que lo más conveniente es comprar esta tarjeta, que sale 6 liras turcas e ir cargando dinero en las máquinas que se encuentran en las estaciones de metro. Las máquinas son nuevas y bastante intuitivas, e incluso tienen la opción de ponerlas en español. Las mismas no dan vuelto, pero el sobrante al comprar la tarjeta se les suma como crédito para viajar. Por ejemplo, si van a pagar la Istanbul Kart con 20 liras, la máquina les va a devolver la tarjeta cargada con 14 liras. 

Con respecto a los taxis, la realidad es que por recomendación nos dijeron que es preferible no utilizarlos. Como en muchos lugares del mundo, a veces los turistas se vuelven un blanco fácil para que quieran estafarnos, sobre todo si no hablamos el idioma local. Si van a pedir un taxi, por lo general recomiendo que lo pidan desde la recepción del hotel y pregunten cuánto les puede llegar a salir. Si van a subirse en la calle, chequeen siempre que esté puesto el taxímetro. Los locales también nos recomendaron la aplicación BiTaksi, que es como una especie de Cabify. Uber funciona acá pero no es legal actualmente, por lo que tampoco recomendamos utilizarlo.

Como comenté antes, caminar esta ciudad me parece elemental. Es un lugar bellísimo, y es increíble perderse por las pequeñas calles, con sus subidas y bajadas, en lugares a los que el transporte público no llega. Lo mejor que pueden hacer es llegar hasta los distintos barrios con el bus o con el metro y luego aprovechar para recorrer a pie todas las atracciones. 

Dónde y qué comer:

Con respecto a qué comer, la gastronomía turca tiene platos muy variados, aunque nuestro estómago quizás no se encontraba preparado para el tono picante que tienen sus comidas. Les recomiendo que sean cautos, y no está demás llevar algún protector hepático, buscapina, y algún que otro remedio para el dolor de estómago, porque es algo que puede pasar. Yo voy siempre preparada porque soy medio flojita, y en Estambul tuve que hacer uso de mi kit de medicamentos desde el primer día. Obviamente, va en cada uno saber qué nos hace mal, pero hay algunas cosas que no deberían ser picantes y en Estambul lo son.

En definitiva, no pueden irse sin probar un kebab. Hay que ser insistente con el non-spicy (no picante), porque los turcos se toman muy enserio el condimentar las comidas. Obviamente, el té y el café turco son otro must de cualquier viaje a este país, acompañados de alguna delicia turca (una especie de turrón blando con distintos sabores) o alguna de sus tortas.

Si van en una época en que el clima acompañe, los puestos de comida callejeros son otro ícono de la ciudad, donde vale la pena. Pueden comer un simit (una especie de pan con semillas), un choclo o un helado, que los venden por todas partes. También pueden probar algún jugo de frutas o una limonada, algo que los turcos utilizan mucho para escaparle al calor. 

También deben probar los dulces turcos, que los venden por todos lados. Los baklava (una especie de pastel turco con nueces, miel y masa filo) también son uno de esos bocados típicos que hay que probar. Los venden mucho en los cafés, en los mercados e incluso en la calle. El börek, también una pieza de pastelería pero rellena con queso, carne o verduras también es también muy recomendable, y con uno de los famosos té turcos para acompañar. Las delicias turcas también son otro de los protagonistas de todos los mercados y tiendas de souvenirs, y tienen muchísimas variedades para degustar. 

La cerveza pueden comprarla en los pubs, siendo la Efes la más popular y la que suelen servir en todos los restaurantes. Tengan en cuenta que muchos supermercados no venden alcohol, pero sí lo hacen algunas tiendas pequeñas (el equivalente a lo que serían acá los supermercados chinos). La cerveza en general es barata, y tomarse una pinta en un bar les puede costar alrededor de dos euros. 

Con respecto al dónde, hay bastantes opciones para sentarse a probar comida típica (y no tanto). Como comentaba, los precios son relativamente accesibles, lo que hace que sentarse a comer no sea un lujo que nos damos, sino más bien una oportunidad para comer bien y aprovechar este destino. Hay muchos locales callejeros, locales de comida rápida pero aún así típica de la zona y al paso, o incluso muchas cafeterías donde el té turco y la pastelería están a la orden del día.

Algunos lugares que puedo recomendarles:

  • El Amed Terrace Restaurant: un restaurante hermoso con terraza y vista al Bósforo. Hay mucha comida típica y los precios son muy accesibles. Es dentro de un hotel y hay que subir al último piso, pero realmente vale la pena la atención y la vista.
  • Adonin Café Restaurant: comimos bien, carta en español y servicio decente. Estábamos un poco pesados de la comida típica, y es un buen lugar si quieren pedir unas pastas o una hamburguesa, pero sin perder ese toque local con el que condimentan la comida.
  • Durumzade: si quieren probar el durum, otro de los platos típicos, este es el lugar. No es un restaurante elegante ni mucho menos, pero la comida no decepciona y los precios tampoco.
  • Hoca Pasa Pidecisi: El piede turco, otra comida típica, es verdaderamente algo que deben probar antes de irse de Estambul, y este lugar sin dudas hace unos muy buenos. El precio va aproximadamente entre las 14 y las 20 liras turcas.
  • Simit Sarayi: es una cadena turca que tiene mucha variedad de comida rápida y barata. Es una buena opción para comer al paso, por poca plata, o para tomar un café acompañado de pastelería. Están realmente en todos lados, desde el aeropuerto hasta el centro de la ciudad, por lo que la incluyo por eso. No es la gran cosa, pero es una opción rápida y fácil de encontrar.

Puedo decir honestamente que hay una infinidad de lugares para comer, y la realidad es que es muy fácil sentarse en una ciudad donde los precios dentro de todo son accesibles. Hay muchísima oferta, tanto de comida callejera como de restaurantes elegantes, así que también va un poco en lo que se les antoje comer. Personalmente no soy muy fanática del picante, que es algo que en la comida turca abunda mucho. De cualquier modo, es una gastronomía más que interesante y de la que merece la pena probar un poco de cada cosa. Y, sí ustedes tampoco son muy amigos de la comida spicy, hay mucha oferta de restaurantes internacionales para todos los gustos. 

Qué hacer:

Si hablamos de atracciones, hay muchísimo para hacer en esta ciudad. Tuvimos que reducir la lista de opciones a las que nos parecían más interesantes, por una cuestión de tiempo,  y sin dudas nuestro pequeño ayuda memoria no decepcionó:

  • Mezquita Azul y mezquita Santa Sofía: a poca distancia, sin dudas dos de las mezquitas que hay que ver y conocer. Tengan en cuenta que para ingresar hay cierto código de vestimenta que se encuentra especificado en la puerta. Sin embargo, aunque decidan no ingresar, recomendable recorrer los exteriores y deleitarse con dos construcciones que son de las más bellas que vimos en este viaje.
  • Palacio de Topkapi: este magnánimo edificio fue el centro administrativo del imperio otomano. Hoy en día funciona como un museo, que puede visitarse por 40 liras turcas.
  • Gran Bazar: sin dudas uno de los lugares más icónicos de Estambul, y posiblemente uno de los que más ganas teníamos de conocer. Entre sus pasillos la gente, los negocios y el dejo de algo tan típico generan el ambiente ideal para pasear por este mercado. Pueden comprar ropa, alfombras, tapices, cristalería, lámparas… La lista es infinita. Eso, si pueden regatear el precio para llevárselo. Paseo obligatorio.
  • Mercado de las Especies: otro de los grandes mercados de Estambul. Para los fanáticos de la gastronomía, este sin dudas es su lugar. Pueden comprar de todo, y la variedad es impresionante.
  • Puerto de Eminonu: una vista hermosa del Puente de Galata, la torre y el barrio de Karaköy. De acá salen muchos de los cruceros por el Bósforo. También hay muchos lugares para comer y puestos callejeros para probar alguno de los típicos snacks turcos.
  • Paseo por el Bósforo: otro recomendado de esta ciudad. Tanto de día como de noche (algunos incluyen cena), este paseo es otra forma de deslumbrarse con esta ciudad. Pueden contratarlos incluso por empresas como Despegar y pagarlos en cuotas.
  • Puente de Galata: pescadores, restaurantes, tráfico y transeúntes conviven en este puente, que atraviesa el famoso Cuerno de Oro, uno de los brazos del mar más bellos de la ciudad. Este puente de casi 500 metros une lo viejo y lo nuevo de Estambul, ofreciendo grandes vistas.
  • Torre de Galata: un hermoso mirador de Estambul se encuentra a la cima de esta Torre, que con sus casi 67 metros de alto ofrece una vista de 360 grados. El valor de la entrada es de 25 liras turcas. La torre cuenta también con un restaurante, pero es necesario tener reserva previa.
  • Avenida Istiklal: la peatonal y avenida comercial de Estambul sin dudas es esta. Si lo que están buscando es ropa, no tienen más que ir acá para conseguirla. Los precios resultan bastante buenos. Hay muchísimo movimiento de gente, por lo que resulta un lugar interesante para visitar.
  • Plaza Taksim: al final de la Avenida Istiklal, pueden encontrar esta plaza que es uno de los puntos más relevantes para los festejos y eventos públicos. Cuando fuimos estaban haciendo arreglos, pero de cualquier forma es una zona muy bella para recorrer, teniendo alrededor muchísimas tiendas y restaurantes. Es una zona ideal si quieren comer algo o si tienen ganas de hacer shopping. Esta zona es un poco caótica, pero a mi me gustó mucho. 
  • Palacio de Dolmabahce: otro de los lujos de Estambul, que sustituyó al Palacio de Topkapi como residencia de los sultanes, convertido luego en museo. El acceso es de martes a domingos, y el valor de la entrada es de 50 liras turcas. Ojo porque está abierto sólo de 9 a 16 (a 15 en invierno) y se entra en grupos limitados.   
  • Barrio de Kadiköy: del lado asiático, uno de los barrios en auge de Estambul. No sólo hay muchísimos bares para conocer, restaurantes y buen ambiente, sino que la zona del puerto también tiene una vista hermosa de los atardeceres sobre el lado europeo. Un barrio hermoso para recorrer a pie y conocer un poco más de la otra cara de la ciudad turca.

Para mí ese pequeño listado son como los must, lo que hay que ver si tienen muy poquito tiempo. Ahora, si están con algunos días más y pueden aprovechar para recorrer otros lugares, acá les dejo los agregados que hicimos nosotros durante el segundo viaje:

  • Barrio de Eyüp y la famosa colina Pierre Lotti: es un paseo que puede hacerse rápido, pero que aún así vale la pena. Desde la colina van a poder ver el magnífico Cuerno de Oro y disfrutar de las vistas de la ciudad. Hay un teleférico que sube desde Eyüp y que sale solo 2,60tl por tramo (y se puede pagar con la Istambul Kart)
  • Barrio de Balat: está dentro de la zona de Fatih, por lo que no es difícil llegar. Aún con su cercanía con la zona más turística, este barrio conserva rincones tradicionales y mucha paz. Hay varios restaurantes, galerías y bares, así como casas antiguas y edificios tradicionales de distintas colectividades que vivían (y viven) en la región. Acá pueden encontrar los famosos y coloridos Palation Apartments
  • Mezquita de Fatih: si quieren conocer una mezquita tradicional sin tener que pasar por la ola de turistas que se reúnen en la Mezquita Azul o en Santa Sofía, esta puede ser una buena opción. Es igualmente impresionante y hay muy poco turismo.
  • Büyük Valide Han: otro de los tantos miradores que tiene esta ciudad. No es tan sencillo llegar, pero sin dudas sus vistas lo valen. Y su costo es de sólo una lira turca, lo que hace que sea aún mejor.
  • Camlica Hill: de las siete colinas de Estambul, esta es la más alta. Las vistas desde arriba son increíbles.

De verdad, no dejen de visitar esta ciudad ubicada entre dos continentes, que tiene muchísimo para ofrecer: una cultura rica y muy diferente, una amplia gama de gastronomía, edificios que sacan el aliento y muchísimo para aprender sobre su historia y forma de vida. Un destino de esos que uno no sabe bien qué esperar, pero que sin dudas consiguió enamorarnos en el poco tiempo que estuvimos. 

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Sobre planificar un viaje largo https://argietravellers.com/planificar-un-viaje-largo/ https://argietravellers.com/planificar-un-viaje-largo/#respond Fri, 15 Mar 2019 18:34:28 +0000 https://argietravellers.com/?p=2026 Mañana cumplimos cuatro meses de viaje, y me gustaría compartir todas las cosas que fuimos aprendiendo durante este tiempo. Estoy segura que iremos actualizando este post, pero esto es lo que nos dejó hasta ahora. Honestamente, hay mucho que no sabíamos y nos tocó improvisar. Por eso me encantaría que esto pueda servirles a aquellos que estén pensando irse de viaje por varios meses. Supongo que nuestra experiencia estará más centrada en Europa, que es por donde estuvimos este tiempo. Sin embargo, muchas cosas pueden aplicarse a cualquier lugar al que decidan irse.

Antes del viaje:

Primero que nada, creo que el viaje empieza mucho tiempo antes de salir el aeropuerto. No es, ni por asomo, una decisión que tomamos de un día para el otro. Aunque nos hubiese encantado dejar todo e irnos en el momento en que pensamos hacerlo, hay muchas cosas previas que tienen que hacer si están pensando hacer las cosas bien. Personalmente no soy fan de la improvisación; quería tener un plan aunque sea para los primeros meses del viaje. Y, obviamente, una de las partes más importantes para tener un plan es ir ahorrando antes de viajar. Busquen reducir gastos cotidianos, traten de vender cosas que no necesitan. Es difícil, y a veces se necesitan más o menos meses, pero vale la pena. Por más que quieran viajar de forma super low cost, es necesario tener algún ahorro en caso de algún problema. Siempre pasan cosas inesperadas e, incluso teniendo seguro, vamos a tener que cubrir primero nosotros los gastos antes del reintegro.

Si ya saben más o menos por dónde van a arrancar el viaje, es importantísimo que chequeen todos los requisitos de ingreso. Revisen condiciones de visados, vacunas, si les requieren tener pasaje de salida. En general, se van a ahorrar un montón de problemas si chequean todo con tiempo y hacen los trámites acá en su país. Revisen páginas oficiales de cada país. En nuestro caso, Europa tiene requisitos bastante sencillos de cumplir. Quizás el problema más grande sea la permanencia máxima de 90 días (en un período de 180 días) en el espacio Schengen. Pueden estar tres meses y luego tienen que estar fuera otros tres, para ponerlo de forma simple. Para quienes no tienen pasaporte europeo, esto puede volverse problemático si quieren hacer un viaje largo. Si tienen menos de 35 años, recomiendo mucho que revisen las condiciones de las visas Working Holiday. Para mí es la forma más sencilla de poder quedarse un año sin problemas en territorio europeo. No están obligados a trabajar y la mayoría tienen la opción de entrar y salir de los países sin problema, por lo que van a poder moverse por Europa tranquilos. Otra opción es ir armando el recorrido para salir del espacio a los 90 días, y volver a entrar después de los 180. Es más complicado, pero no es imposible. Países como Rusia, Turquía o UK pueden ser una buena opción para salir. Quedarse más de 90 días puede ser sinónimo de multas o deportación, por lo que les recomiendo hacer todo legalmente, incluso cuando sea un poco más complicado. Hablando mal y pronto, no sean boludos. 

Si no les da la edad para la Working Holiday, pueden chequear también hacer algún curso de idiomas y entrar como estudiantes. Quizás sea un poco más restrictivo (porque implicaría quedarse más tiempo en un lugar), pero puede ser una buena idea si les interesa aprender un idioma mientras viajan. Es una experiencia realmente recomendable, lo digo por experiencia. Nada les va a ayudar a aprender un idioma en particular más que estar todo el tiempo rodeado de él. La gente, los carteles, la televisión y la vida diaria los van a tener hablando en menos de lo que imaginan.

Si sacan una visa, una de las condiciones es tener seguro médico anual. Si no la sacan, igualmente van a necesitar un seguro médico para viajar a Europa. Incluso si viajan con doble ciudadanía, me parece algo importantísimo sacar un seguro médico que les cubra todos los días que estén de viajes. ¿Es un gasto importante? Sí, no es barato cuando es un seguro anual, pero implica que van a estar protegidos durante todo el tiempo que dure su viaje. Por experiencia, les digo que es una tranquilidad enorme poder llamar a un doctor o poder consultar sus derechos viajeros desde cualquier parte del mundo. El seguro se ha encargado de todo cuando me perdieron la valija en un aeropuerto, cuando nos sentíamos mal, cuando yo estaba con fiebre. En especial en países donde no hablábamos ni entendíamos el idioma, hasta comprar un medicamento es una tarea complicada. Para mí, el seguro médico es algo indiscutible, incluso siendo ciudadano. Van a encontrar muchísimas opciones en internet. Si viajan por más de 45 días, van a tener que optar por un seguro anual. Hay muchísimas opciones en internet. Yo personalmente les puedo recomendar Assist 365, que tiene muy buenas promociones en su web (hasta 60% de descuento; este mes del 18 al 22 de marzo tienen promos en seguros para estadías largas). Si le suman a eso el código ARGIES (o reservan desde este link), tienen un 5% de descuento adicional. Si ya usaron algún seguro médico antes y les resultó bien en viajes cortos, pueden preguntarles qué opciones tienen para más días también; la mayoría de las empresas tienen alternativas anuales. Si tienen seguro por tarjeta de crédito, averigüen qué pueden ofrecerles para viajes de más de 45 días.

Para sacar pasajes, estuvimos bastante tiempo. Finalmente nos decidimos por una promo de TAP Portugal, que tenía un stopover en Lisboa y llegaba luego a Madrid. Si van a sacar pasaje sólo de ida, les recomiendo que chequeen las páginas de Norwegian, Level o Edelweiss. Las low-cost, por lo general, venden pasajes por tramo a Europa. Sin embargo, estén también atentos a otras compañías, que a veces tienen ofertas interesantes, en especial en temporada baja. Si ya tienen la fecha más o menos definida pero todavía tienen tiempo para concretar la compra del pasaje, les recomiendo que se creen una alerta en Skyscanner para ir chequeando el precio. Páginas como Promos Aéreas también comparten ofertas, y a veces hay opciones de sólo ida.

Comprar el pasaje con anticipación y pagarlo en cuotas siempre es una buena idea. Si ya se pueden sacar ese gasto un tiempo antes de irse, para mí es la mejor opción.

Con respecto a la experiencia personal, creo que saber un poquito de inglés en un viaje así es importante. Quizás, de vacaciones, uno puede prescindir. Pero si van a estar mucho tiempo, comunicarse a veces es necesario. No les digo que tienen que ser un diccionario con patas. Simplemente, me parece importante tener un nivel básico. Si no cazan una, por ahí puede ser una buena idea arrancar unos meses antes a estudiar un poco. Hay cursos acelerados, por internet, aplicaciones para practicar, algunas clases diseñadas específicamente para viajar. Les digo que les va a resultar súper útil. Salvo que decidan quedarse en España o Italia, o Latinoamérica, donde es sencillo manejarse en español, el inglés es fundamental para comunicarse en cualquier otro lado. Incluso cuando la otra persona tampoco hable bien inglés, a algún lado van a llegar. Después de nuestro viaje por Ucrania, damos fé.

Equipaje y semanas previas al viaje:

Uno de nuestros errores más grandes en este viaje, creemos, fue cómo nos manejamos con el equipaje. Por un tema de problemas de espalda, yo no puedo viajar con mochilas pesadas, pero recomiendo a full esto por sobre la valija. Para moverse de un lado al otro les va a resultar mucho más cómodo y, de alguna forma, los va a obligar a cargarse menos. En el caso particular de Europa, estoy segura que cualquier cosa que necesiten, sea ropa o zapatos, les va a salir más barato comprarla que pagar el exceso de equipaje. Lo decimos por experiencia.

Hoy en día la mayoría de las políticas de low-cost, con respecto al equipaje, cambiaron. Si pueden viajar con una mochila de menos de 10kg, es el escenario ideal. Nosotros estamos viajando con 20kg y les aseguro que, por momentos, nos gustaría tirar todo por la ventana. Cosas que pasan. Pero es real que también depende de la longitud del viaje. Es muy difícil viajar con poco, pero también es muy fácil guardar cosas que nunca vamos a usar. Intenten viajar livianos. Salvo el pasaporte, todo lo demás que sea vital lo pueden comprar. El resto… seguramente no lo necesiten. Lo digo por experiencia. Seguramente les salga más barato comprar algo acá que pagar el exceso de equipaje si tienen que viajar por una aerolínea low-cost.

De las low-cost que tomamos por Europa hasta el momento, Easy Jet sigue permitiendo llevar un carry-on a bordo con el pasaje básico. Después, en otras aerolíneas, es sólo mochila pequeña (la que va abajo del asiento). El resto de las cosas, incluso el carry pequeño, van a tener que facturarlas. Tengan en cuenta esto a la hora de comprar pasajes, porque a veces hace la diferencia. Lo que parece súper económico deja de serlo cuando hay que facturar.

Dejar todo resuelto antes de viajar también es fundamental. Cuando los viajes son largos, hay algunos factores a tener en cuenta como bajas de servicios, habilitación o poderes de cuentas/tarjetas. No dejen todo para último momento. Todo lo que puedan resolver antes del viaje es una preocupación menos a la hora de irse. Incluso si van a seguir con una cuenta bancaria de allá, no es mala idea pensar en dejar un poder. Cualquier problema que tengan, alguien va a poder resolverlo desde allá. En general nosotros nos manejamos con el Home Banking, pero hay cosas que no pueden hacerse desde ahí.

Si van a usar tarjetas Visa, vayan habilitándolas en Visa Home para sacarse un problema de encima. Nosotros, en el caso particular de Europa, casi no trajimos efectivo (sólo algunos euros, por las dudas). En general nos manejamos siempre con tarjeta de crédito, ya sea realizando extracción desde cajeros (la mayoría no cobran comisión) o pagando directamente con este medio (la mayoría de los locales, por no decir todos, les van a aceptar tarjetas Visa). También empezamos a usar mucho PayPal. Resulta que muchas veces tienen la posibilidad de pagar en pesos. Para nosotros, teniendo en cuenta que nunca sabremos cuánto va a estar el dólar a fin de mes, es práctico congelar el precio en el momento en que compramos algo.

En Europa vimos muchísimo las tarjetas contactless; todo el mundo tiene una. Si su banco se las ofrece, les recomiendo sacarla antes de venir. En muchas ciudades, van a poder pagar hasta el transporte público con ella, como si fuera la SUBE. Es súper cómodo y práctico.

En cuanto a las cosas menos importantes, podemos hablar de la licencia de conducir, por ejemplo. Muchos quizás no manejen o no vayan a necesitarla, pero nosotros nos la trajimos por las dudas, en caso que queramos alquilar en auto en algún lugar. El tramite es un toque y nos salió algo de $800 pesos (creo que ahora aumentó, pero es más o menos ese valor).

También pequeñas cosas como enchufes, bolsas de tela para el supermercado, medicamentos… Esas cosas decidimos llevarlas desde Argentina. No pesan mucho y son un gasto menos durante el viaje. En especial con el tema de los medicamentos, siempre llevamos un kit por las dudas. De cualquier manera, siempre pueden llamar al seguro médico y ellos les van a recetar algo si se sienten mal. Pero siempre nos llevamos cosas como paracetamol, ibuprofeno, buscapina, alikal, quraplus… Son cosas que ya estamos acostumbrados a tomar y que sabemos que no nos hacen mal. Más adelante igual estaré contando mi experiencia comprando pastillas anticonceptivas en UK. La verdad es que, en general, los medicamentos son los mismos en todos lados (sólo cambian los nombres). El sitio Vademecum me ayudó un montón a la hora de buscar el equivalente inglés de las pastillas que yo tomaba. Básicamente, ponen el nombre del medicamento que están buscando, y la página les va a tirar el nombre del equivalente en otros países (la misma droga). Realmente es un sitio a tener en cuenta si se les termina algo de lo que llevan desde Buenos Aires. Obviamente, estoy hablando de cosas que ya están acostumbrados a tomar. Si se sienten mal o no saben lo que tienen, siempre lo mejor es llamar al seguro antes de automedicarse.

Primeras semanas:

Las primeras semanas son una mezcla de sensaciones y sentimientos raros. Por un lado, la emoción; por otro, extrañar; y a eso sumarle el miedo y la ansiedad de un viaje así. Por lo general, recomiendo tener un plan para las primeras semanas. Nosotros llegamos con los primeros dos meses de viaje prácticamente planeados desde Argentina. ¿Por qué? Más que nada porque justo llegábamos cerca de las fiestas y queríamos tener una idea de lo que íbamos a hacer. Si van a llegar en temporada alta, tengan en cuenta que sacar algo sobre la fecha puede salirles mucho más que hacerlo unas semanas/meses antes. Incluso, en algunos destinos, la ocupación es muy alta y van a tener que conformarse con lo que queda. Independientemente de lo que vayan a hacer después, está bueno venir con algo seguro, que además ya pueden tener pago desde antes. Les va a dar, de cierto modo, un poco de tranquilidad.

Aunque no fue nuestro caso, lo primero que les recomiendo al llegar es sacar un chip móvil. Nosotros esperamos hasta llegar a Londres, pero la realidad es que pueden comprar en casi toda Europa, y el mismo les va a servir para casi todos los países de la Unión Europea. Nosotros compramos el chip de la empresa Three, y realmente puedo recomendarlo. Tienen un plan de pagar lo que vas usando, que resulta muy práctico si lo que buscan es simplemente tener una línea y 4G por las dudas. En línea general, no somos de estar todo el día conectados pero necesitamos chequear mails y mensajes cada tanto, así que este plan nos pareció ideal. Para que se den una idea, el promedio de gastos nuestro fue de menos de 8 libras por mes. Las mismas tarifas del Reino Unido aplican en muchos otros países de Europa. Además, el servicio de atención al cliente nos resultó súper bueno.

Ingresos y ahorros:

Creo que uno de los puntos más importantes a la hora de viajar por tiempo indefinido es manejar la plata y los ahorros. Recibí bastantes mensajes donde me preguntaban cómo hacía para viajar tanto, de dónde sacaba la plata, qué había que hacer. Se los digo con total honestidad: no hay ninguna receta mágica. Antes de este viaje, ahorramos mucho. Mucho. Dejamos de hacer un montón de cosas que nos gustaban, dejamos de comprar cosas que queríamos, evitamos salir mucho. Guardamos toda esa plata en ahorros en dólares. Trabajamos los fines de semana, en un proyecto que hoy en día nos deja un ingreso para ayudar a los ahorros. Tener un ingreso durante el viaje es la situación ideal, pero no es obligatorio. La realidad es que hay muchas alternativas para ir financiando el viaje, pero creo que ahorrar un poco antes de hacerlo es fundamental. No es un viaje que se planea de un día para el otro. De eso, estamos seguros.

Si vienen con algún ahorro, el ingreso no tiene que ser sí o sí algo necesario. Con voluntariados, como es el caso de Worldpackers (pueden leer el post que escribí sobre este sitio acá) pueden tener alojamiento y comida a cambio de trabajo. Los tres gastos más grandes que van a tener son alojamiento, transporte y comida, por lo que acá estarían cubriendo dos. Nosotros utilizamos TrustedHousesitters, que cubre la parte del alojamiento (que, para nosotros, es el gasto más grande de todos). En general, van a tener más o menos gastos dependiendo de lo que hagan. Siempre tendrán que tener en cuenta cuánto tienen ahorrado, si tienen algún ingreso o del tipo de vida que lleven mientras viajan.

Algo útil es ir anotando los gatos y llevando registro de cuánto dinero dedican a cada cosa semanalmente. Les va a ayudar a proyectar y ver cómo administrar los ahorros. Por lo menos cuando arranquen el viaje, es una buena práctica. De a poco van a empezar a poder hacer cálculos sobre los gastos. Sirve para tenerlo de referencia en el futuro.

Me preguntaron un montón cuánto gastamos por mes. La verdad, hacer una cuenta o un aproximado es muy, muy difícil. Hay muchos factores a tener en cuenta. Primero, el alojamiento es un factor que hace que varíe un montón. No es lo mismo si hacen un voluntariado que si van a pagar un hostel o un departamento. El país también hace la diferencia. Ni hablar de cómo y cuánto decidan moverse de un lado al otro. Creo que cada uno puede ir ajustándose al presupuesto que tiene y ver qué puede hacer. El supermercado en general no nos pareció caro, hay ciudades donde el transporte público es bastante económico o donde pueden caminar, en algunos lados incluso quizás les presten una bici. Como les digo, hay miles de posibilidades y cuánto gasten va a depender de cada una de ellas.

Elegir los destinos:

Ya hablé también sobre esto varias veces, y me parece importante si van a andar recorriendo durante mucho tiempo. Siempre recomiendo priorizar los lugares baratos. Obvio, uno a veces quiere conocer lugares que son carísimos: nos dimos el gusto de ir a Tromso para mi cumpleaños aunque los precios nos parecían disparatados (razón por la que nos quedamos sólo 4 noches). Pero si van a quedarse por más tiempo, revisen los precios promedio.

En Europa particularmente, nos decidimos por ir para Europa del Este. Era una zona que nos llamaba mucho la atención, que siempre habíamos querido recorrer, y los precios ayudaban muchísimo. Los países bálticos, Polonia, Ucrania, incluso Rusia (a la que no fuimos), tienen precios muy buenos en alojamiento y costo de vida en general. Los Balcanes también son una opción que consideraremos para el futuro (ni hablar si van en temporada baja, siendo muchos países turísticos por sus playas). Un sitio que uso un montón es numbeo: te muestra más o menos el costo de vida en cada ciudad y cuánto puede llegar a salirte cada cosa. Para tener una idea, siempre nos resulta muy útil.

Alojamiento:

El primero de los tres grandes gastos y, para mí, el mayor. También es cierto que, en alojamiento, hay muchas formas distintas de ahorrar. Depende mucho del tipo de viaje que vayan a hacer. Algunas páginas y plataformas que les pueden servir si están buscando dónde parar:

  • Couchsurfing: quizás sea la plataforma por excelencia para quienes buscan hacer un viaje largo y ahorrar un poco en alojamiento. Couchsurfing básicamente sirve como un intercambio de sillón, por la experiencia de tener personas de otra cultura en tu casa. El servicio en sí es gratuito. Muchas veces lo que buscan aquellos que hospedan es un ida y vuelta, donde luego ustedes puedan hospedarlos en su país de origen. Es una buena idea si se van a quedar un pocos días en un lugar y les interesa conocer locales, compartir su cultura con otras personas y no tienen mucho problema en dormir en cualquier lado. La realidad es que couchsurfing es algo que la gente hace de onda, por lo que es importante ser flexible en general. Si están buscando comfort e independencia, posiblemente esta no sea la opción. En sí es muy recomendable, y seguro van a ahorrar muchísimo y a conocer mucha gente copada en el camino.
  • Trusted Housesitters: hace poco escribí una nota super completa sobre esta plataforma, que nos permitió ahorrarnos más de la mitad del alojamiento en lo que llevamos del viaje. Hay una condición fundamental para utilizar este sitio: les tienen que gustar mucho los animales y estar dispuestos a tratarlos a ellos y a las casas que cuidan como propias. Si tienen que trabajar, es el escenario ideal, ya que van a estar tranquilos y en el comfort de una casa. Hemos tenido experiencias excelentes con este sitio y esperamos poder seguir utilizándolo. Si quieren saber más, les recomiendo leer la nota, donde está todo el proceso explicado en detalle.
  • Airbnb: esta plataforma ya es famosa en todo el mundo, y con razón. Es una alternativa económica para encontrar alojamiento. En un viaje largo, los descuentos por reservas semanales/mensuales que ofrece Airbnb pueden marcar la diferencia. Además, siempre es preferible estar en un departamento, donde van a tener la posibilidad de comprar en el supermercado y cocinar. Hemos ido tanto a habitaciones privadas como a departamentos enteros (dependiendo del precio), y la verdad que la experiencia fue muy buena. También tenemos una guía armada sobre cómo utilizar Airbnb. Recuerden que si se registran desde nuestro link, tienen un descuento en su primera reserva en la plataforma.
  • Booking: otro sitio que usamos un montón desde siempre. Después de la quinta reserva mediante este sitio, su usuario pasa a status Genius, que les va a dar algunos descuentos interesantes sobre las propiedades. En general, pueden encontrar algunas ofertas que son muy buenas (incluso mejores que desde el mismo sitio del hostel/hotel). Hace poquito hicimos una reserva para dos noches y nos ahorramos casi cuarenta euros por sacarla directamente desde Booking. Es un sitio que recomendamos. Incluso cuando tuvimos problemas con un alojamiento hace un par de años, hicimos el reclamo y nos pagaron la diferencia del hotel nuevo al que tuvimos que ir. Si reservan desde nuestro link, además, van a tener un reintegro adicional del 10% del total de su reserva.

Transporte:

A veces moverse de un lugar a otro puede ser un verdadero estrés. Lo digo por experiencia. Hemos tenido viajes de lo más variados, intentando coordinar horarios, distancias y destinos. Algunos consejitos que puedo darles después de esta experiencia:

  • Chequeen todos los medios de transporte disponibles antes de hacer una reserva: por lo general, nosotros asumimos que el bus es la forma más económica de moverse de una ciudad a otra, pero a veces conviene revisar otros medios de transporte por las dudas. La realidad es que, en algunas ciudades, el tren era más barato. Incluso si van a hacer distancias largas, puede que les convenga un vuelo low cost que muchos cambios de tren o varios buses. Revisen todas las opciones antes de ir a reservar uno solo.
  • Intenten no reservar dos trayectos diferentes para el mismo día: es algo que aprendimos a la fuerza, cuando nuestro vuelo de Wizz nos dejó varados en Tromso y perdimos el vuelo (de la misma compañía) que nos iba a llevar a Lituania. Las low cost no se hacen cargo si uno compra por tramos (por más que sea la misma empresa), por lo que les recomiendo dejarse bastante espacio en el medio (en especial si viajan a lugares fríos, donde a veces una tormenta de nieve puede significar vuelos demorados o cancelados). La situación ideal, para mí, es estar un día antes en destino y pasar la noche ahí antes de volar. Si viajan en micro o tren, por lo general las cancelaciones no son tan extensas y van a poder reubicarse rápido, pero intenten siempre dejar unas horas en el medio para no andar corriendo.
  • Busquen buses/trenes nocturnos: algo que ya había comentado antes es la posibilidad de ahorrar una noche de alojamiento viajando en algún servicio nocturno. Muchos trenes europeos ofrecen servicio de cama, lo que resulta conveniente para ahorrar una noche de hotel, además de ser en sí una experiencia bastante especial. También hay buses que realizan recorridos nocturnos y, si bien a veces no son lo más cómodo para dormir, son una buena opción para hacer un recorrido largo y no perder el día viajando. Algunas veces, incluso, los horarios de la noche en los buses son más económicos.
  • Suscríbanse a los sitios y aprovechen las promos: las aerolíneas low-cost, las compañías de buses, incluso los trenes de los distintos países, van sacando promociones cada tanto que tienen precios muy convenientes. Estén atentos, porque pueden conseguir precios muy buenos para hacer algunos trayectos. Incluso cuando lanzan una nueva ruta, muchas veces los pasajes se consiguen casi regalados. Si se suscriben, van a recibir las promos por mail para no perderse nada. También seguirlos por Twitter a mi me ha servido bastante, pero depende también de cuánto lo usen.

En línea general, para reservar utilizamos la plataforma Omio, que en Europa es lo mejor que van a encontrar para chequear y comparar precios. Hace poco actualicé un post completo sobre este sitio, que además incluye un descuento de 10 euros para su reserva. Por lo general, si viajan por Europa Occidental, van a encontrar todo lo que necesiten acá. En Europa del Este o los Balcanes, pueden chequear, pero siempre les recomiendo chequear también por afuera. Hay algunos trenes y compañías de micros que todavía no están asociadas con Omio y no las van a ver.

Comidas y compras: 

No voy a decir que la comida era lo que más nos preocupaba al hacer un viaje largo, pero la realidad es que es otro tema importante a tener en cuenta. Una recomendación que puedo darles es que, si no cocinan, intenten aprenderse algunas recetas básicas como para sobrevivir. Nada muy elaborado. En el camino seguro también aprenderán a arreglárselas; a veces es la mejor manera de aprender.

En algunos países, hay un abismo entre lo que sale sentarse a comer y lo que les va a costar comprar en un supermercado y cocinar. En países, por ejemplo, como Inglaterra, Noruega o Suiza, donde el costo de vida en general es caro, van a hacer una diferencia enorme si compran cosas y se preparan las comidas caseras. Incluso muchos supermercados tienen comidas para calentar en el microondas o pre-cocidas, que pueden sacarlos del apuro y aún así hacerles ahorrar algunos pesos.

En líneas generales, el supermercado no nos pareció mucho más caro que en Argentina, salvo por lo que son las carnes. Hay muchísima variedad de productos; nos sorprendió lo incorporados que tienen los productos veganos y sin gluten, lo que es una tranquilidad para quienes tienen una dieta específica. Acá juega un papel importante lo que les decía sobre buscar un lugar con cocina. Ya sea un hostel, una pensión o un departamento; siempre va a ser mejor si tienen dónde dejar la comida y dónde prepararla.

Si van a salir durante todo el día, incluso es una buena idea prepararse algo para comer y llevárselo. Depende del país, ya que en algunos lugares van a encontrar que la street food es buena y barata. Siempre chequeen los precios: lo bueno de Europa, por ejemplo, es que la mayoría de los precios están a la vista del consumidor.

Algo que nos preocupaba, y supongo que también a muchos de los argentinos que viajan por tiempo indefinido, era el tema de la yerba para el mate. Los dos tomamos mate religiosamente, y no nos entusiasmaba mucho la idea de pasar el invierno sin él. Nos habíamos traído más o menos dos kilos de yerba repartidos en la valija, y no teníamos más que eso. Pero la realidad es que no tuvimos problemas para conseguir en las diferentes partes de Europa por donde estuvimos. En Londres, en los Bálticos, en Polonia… La realidad es que el mate se puso un poco de moda en algunas regiones del continente, y en otros países también hay locales argentinos que venden productos como dulce de leche, pan rallado, vinos y demás. Por lo menos en el caso particular de Europa, no creo que vayan a tener problema para conseguir yerba en el camino. Lo que sí, prepárense para pagar, en linea general, más del doble de lo que sale. Estamos considerando empezar a secarla al sol. Je.

Otro tip que puedo darles es chequear en los supermercados los productos con descuento, algo muy común en todas partes de Europa. Por lo general, muchas cadenas remarcan precios de productos que están cercanos a la fecha de vencimiento para no tirarlos. Para quienes nos vamos moviendo y compramos comida para el momento, es una buena opción. Incluso si andan por la calle paseando, revisen en los supermercados o tiendas al estilo de Seven Eleven, que muchas veces tienen comidas frescas con precios remarcados.

Algunos consejos después cuatro meses de viaje: 

Conocerse a uno mismo:

Ni por asomo esta es una línea de un libro de autoayuda, ni quiero que se interprete como tal. Creo que antes de un viaje tan largo, es importante tener un piloto. Es importante conocerse a uno mismo antes de arrancar en un viaje así, conocer nuestros gustos, nuestras preferencias a la hora de viajar. No vayan con la mochila así de me la juego y me voy a dormir seis meses a un hostel si nunca pisaron uno. Prueben primero, hagan viajes cortos y cerca mientras ahorran y prueben esa vida que después va a terminar siendo la suya. Cuando la experiencia se vuelve un estilo de vida, es difícil si tienen que vivir incómodos. Siempre se habla de salir de la zona de comfort, pero yo creo que a veces es necesario sentirse cómodo para poder prolongar algo que es tan incómodo como viajar (no vacacionar). Yo sé con qué cosas estoy bien, con cuales no, y son mi referente a la hora de elegir un destino, un alojamiento, un medio de transporte. Vayan de a poco, para que después el impacto de cambiar todo sea menor.

Siempre pongo como ejemplo que a mí me cuesta mucho viajar con mochila tipo mochilero, porque sufro mucho de la cervical. Imaginen si jamás me hubiese probado una de esas mochilas y hubiese salido así, alegremente, con todas mis cosas dentro de una. Lo mismo aplica con un montón de cosas. Hagan pruebas. Vayan de a poco. Sepan diferenciar entre ahorrar y pasarla mal. A la larga, termina haciendo la diferencia entre querer seguir viajando y querer volver a casa.

Estar comunicado:

Estar lejos es difícil, por lo que siempre recomendamos buscar formas de estar comunicados. A nosotros Instagram nos sirvió como una ventanita para que los seres queridos vean por dónde andamos, qué estamos haciendo, las cosas que estamos viendo. A nosotros no nos quedó otra que viajar con la compu, algo que me parece quizás un mal necesario si se van mucho tiempo.

Ni hablar de tener algún chip de teléfono. Incluso si viajan en pareja, basta con tener aunque sea una línea. A veces van a necesitar tener un número útil, que les puedan mandar un mensaje de texto para confirmar algo, tener internet para chequear cómo volver si se pierden… En fin. Creo que la comunicación es importante. No es necesario que estén todo el tiempo pendientes del teléfono, pero tener algo por las dudas nos salvó varias veces, y el gasto realmente no es algo que haga la diferencia.

Bajar un cambio:

Las primeras semanas del viaje, van a estar como locos, con todas las energías, toda la emoción y la ansiedad. Pero la batería en algún momento se gasta. Después de moverse de acá para allá, de cambiar países, de cambiar idiomas y costumbres, de subir a aviones y micros, de cargar con el equipaje y ropa de abrigo, de subir y bajar caminos para llegar a destino… Se van a dar cuenta que necesitan descansar. Si no lo hacen, seguramente se los hará saber el cuerpo en forma de gripe o algo similar, como nos pasó a nosotros.

Tómense el tiempo para viajar, pero también para descansar. Si están trabajando, busquen un lugar lindo para quedarse unos días y aprovechar para hacer sus cosas. Si no están trabajando, busquen un libro, una serie, un curso online, algo que tengan ganas de hacer. Quedarse quieto a veces es necesario para seguir moviéndose. No tengan miedo de quedarse mucho tiempo en el mismo lugar. A veces es una experiencia casi tan linda como recorrer todo lo que podamos.

No se carguen de vuelos y viajes uno atrás del otro. Disfruten también de tomar un café en un lugar que no conocen, de descansar, de tomarse un día para ustedes. No corran, porque a la larga van a terminar agotados.

Buscar lugares amigables para el bolsillo: 

Esto es algo que ya les comentaba arriba, pero que quiero repetir porque me parece fundamental, sobre todo si van a viajar sólo con sus ahorros. Incluso cuando tienen, quizás, la posibilidad de parar en algún sillón amigo o cuidar casas, cosas como la comida, el transporte y demás pueden hacer la diferencia a la hora de gastar la plata. Obvio, siempre queremos conocer lugares y quizás no nos importa que sean caros, pero traten de mezclar un poco. Nosotros intentamos ir compensando y aprovechando lo que ahorrábamos en un lugar para ir después a otro más caro.

Contactar con otros viajeros: 

Cuando uno está solo y tan lejos de casa, a veces es difícil. La verdad es que uno extraña mucho ciertas cosas que, incluso viajando en pareja o con amigos, no tiene. Siempre me parece lindo contactar con otras personas que andan por el mundo haciendo lo mismo que uno, que van con sus cosas sin un destino fijo.

La misma página de Couchsurfing tiene una comunidad donde pueden ponerse en contacto con otras personas. Incluso en páginas como Instagram, hemos tenido contacto con viajeros que están en la misma que nosotros, o que están planeando hacer lo mismo. Es siempre lindo intercambiar consejos y experiencias, y ayuda un montón cuando recién arrancan.

En el sitio de Mochileros Viajeros, van a encontrar un montón de gente linda que comparte sus experiencias en distintas partes del mundo. Es siempre interesante leer la perspectiva de otros y guardar consejos para nuestro propio viaje.

Disfruten al máximo de esta experiencia: 

Si les sirve este post, nos ayudan mucho compartiéndolo con otros viajeros y utilizando nuestros links para realizar sus reservas. Es algo chiquito y a nosotros nos ayuda un montón. Si ya lo tenían en mente, ojalá esta guía los ayude para concretar ese viaje. Es una experiencia que vale la pena disfrutar desde el principio. Cuando se decidan a hacerlo, no piensen en todos los y sí… que les dejan dudas. Renunciar o rechazar un trabajo estable, poner esa plata en algún otro lado, ahorrar, embarcarse en otro proyecto… Esas cosas nos pasan por la cabeza todo el tiempo. Sin embargo, no nos arrepentimos de lo que estamos haciendo. Cada día que pasa es algo nuevo. Cada destino nos deja algo. Cada ciudad nos sorprende a su manera.

Todos tienen sus sueños, y el mío era este. Si encuentran algo que quieran hacer con todas sus fuerzas, creo que no queda más remedio que hacerlo. Y, ya que están, vale la pena olvidarse de otras cosas y disfrutar.

Buen viaje.

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Omio: todas las opciones de transporte en Europa https://argietravellers.com/goeuro-transporte-en-europa/ https://argietravellers.com/goeuro-transporte-en-europa/#respond Mon, 11 Mar 2019 11:11:56 +0000 https://argietravellers.com/?p=415 ¿Voy en tren? ¿Voy en micro? ¿O me conviene ir en avión y listo? ¿Voy en low-cost o saco una aerolínea que me incluya todo? ¿Cuál es más barato? Omio (ex GoEuro) tiene todo.

He escuchado y tenido este dilema cientos de veces, sobre todo para aquellos que viajan a Europa, que tiene una variedad de transporte y tantas ciudades hermosas para ver que no nos dan las cuentas para conocerlas todas. Muchas veces, cuando tenemos un itinerario en mente, empezamos a dudar sobre los caminos que nos convienen, a dónde ir primero, cómo movernos y si habrá buenas conexiones de transportes entre ciudades.

Antes de Omio, me parecía imposible comparar todas las opciones y elegir cuál era la mejor y más económica. Por suerte ahora este sitio, fundado en 2011, se encarga de hacer todas las comparaciones por nosotros. Con una interfaz de usuario muy simple, resulta muy rápido consultar el trayecto que queremos hacer. En el inicio, tenemos una pantalla donde debemos cargar la información de nuestro viaje: ciudad de origen, ciudad de destino, fecha del viaje (si es ida o ida y vuelta también), y cantidad de pasajeros. Incluso podemos tildar la opción de buscar alojamiento por Booking al mismo tiempo (aunque yo prefiero hacer una cosa a la vez). Además de las opciones entre países dentro de Europa, el sitio nos permite evaluar las formas que tenemos para llegar desde otras ciudades del mundo al viejo continente. El cambio de nombre tiene que ver con el planteo de una expansión, que no sólo permitirá buscar transporte en Europa, sino también en otras partes del mundo.

En el caso de la búsqueda realizada, de Praga a Budapest, nos indica que no hay trenes disponibles en la base de datos, pero si nos da opciones de vuelos y micros. Tiene varios criterios para ordenar los distintos tipos de transporte. Además de separar entre trenes, aéreos y micros (también incluye car pooling), podemos elegir ver la búsqueda en orden de precio más económico por transporte (foto, con valores expresados en dólares), el más rápido, seleccionar una hora de llegada o salida, o “inteligente”. Esta última opción selecciona lo que para el sistema es la opción más conveniente (una combinación entre duración, precio, escalas, etc).

En este caso, nos permite comparar directamente vuelos y micros, para poder evaluar si vamos a priorizar la duración del viaje por sobre el costo. Como siempre digo, es todo relativo al tipo de viaje que estemos haciendo, a la cantidad de días que tengamos para cada ciudad y cuán pacientes seamos a la hora de viajar. Si pueden sacar los traslados antes de los hoteles, también hay chances de que puedan ahorrarse algún alojamiento en el camino. En este caso, por ejemplo, hay un bus que sale a las 23hs de Praga, llegando a Budapest a las 6hs. Si van ligeros de equipaje o pueden dejar las valijas en el hotel, es una buena opción para hacer este recorrido, sin tener que pagar esa noche de alohamiento. Hay que tener en cuenta que muchos trenes y micros no están disponibles sino dos o tres meses antes de la fecha de viaje, por lo que no es una buena opción si son super previsores a la hora de reservar el lugar donde van a hospedarse.

Cuando seleccionamos el viaje que elegimos, nos muestra el detalle del mismo y nos da la opción de comprar. Dependiendo de la empresa, muchas veces nos redirecciona al sitio web de la misma para que compremos desde ahí (como es el caso, por ejemplo, de Flixbus). En otros casos se puede comprar desde la misma página de Omio y, una vez hecha la compra, nos envían los boletos electrónicos directamente a nuestro correo. Compré varios trenes de Trenitalia e Italotreno por este sitio y no tuvimos ningún problema a la hora de usarlos durante nuestro viaje.

Es una página que realmente recomiendo para trayectos en los que no están seguros acerca de qué opciones tienen. Está buena para comparar precios y, si bien siempre les recomiendo buscar también en la página de trenes/buses de cada país (ya que algunas redes de países puntuales no se encuentran acá, aunque sí la mayoría de los destinos más populares), es una buena plataforma para tener una idea de lo que nos puede llegar a salir un pasaje, para saber cómo están conectadas las ciudades, si hay trayectos nocturnos, e ir tejiendo de a poco nuestro recorrido por el viejo continente. La página está conectada con 350 empresas de viajes, facilitándote a vos el trabajo de tener que ir buscando cuál es la mejor para tu recorrido.

Utilizando mi código daniec2g9r6n, reciben 10 euros de descuento, en reservas superiores a 40 euros. Desde su perfil, pueden cargar dicho código y el mismo les quedará ahí como crédito pendiente para cuando viajen. Si quieren, también puede enviarse por correo electrónico. Basta con que me dejen su mail y se los envío.

Pueden hacer click acá para comenzar a reservar.

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Guía para visitar los países Bálticos https://argietravellers.com/guia-paises-balticos/ https://argietravellers.com/guia-paises-balticos/#comments Tue, 26 Feb 2019 18:47:17 +0000 https://argietravellers.com/?p=2152 Durante un poco más de tres semanas, estuvimos recorriendo los países bálticos. Si bien quiero armar una guía de cada ciudad que visitamos, con sus zonas, sus atracciones y lugares para comer, quería armar una guía general, ya que hay muchas cosas que los tres integrantes comparten. Lituania, Letonia y Estonia son países hermosos, cada uno a su manera, con una historia rica, una cultura muy interesante y, para qué mentir, comidas exquisitas. Por lo general, mucha gente decide visitar Tallinn, ya que está muy cerquita de Helsinki e incluso es fácil llegar desde San Petersburgo. Si deciden cruzar a Estonia, les recomiendo que se tomen un tiempo para conocer los otros dos países. Comparten mucho, pero cada uno tiene su personalidad y mucho para ver.

En esta mini-guía quiero aclarar algunas cosas, luego ya estarán los posteos sobre cada país por separado.

Información general:

Lituania, Letonia y Estonia conforman los países bálticos, y recuperaron su independencia hace sólo 28 años. Es hermoso pasear por las calles y ver las banderas, la historia y los contrastes entre el pasado y el presente de estos países, que estuvieron en el medio de dos de los peores regímenes de Europa.

La moneda es el euro, lo que lo hace mucho más sencillo, en especial para los que venimos de Latinoamérica y por lo general tenemos que aterrizar primero en algún otro país. A pesar que comparte moneda con muchos de los destinos típicos de europa occidental, van a ver que los precios que maneja son otros. Nosotros ya vinimos con euros, pero tampoco van a tener problema si quieren utilizar tarjeta de crédito.

El idioma que maneja cada país es diferente, pero tienen palabras similares. En la mayoría de los lugares van a encontrar traducciones en inglés y la gente en general lo habla bastante bien (en especial en las capitales). Salvo Lituania que nos pareció un poquito menos turístico, tanto en Riga como en Tallinn nos encontramos con mucha facilidad para manejarnos en inglés. La gente en todos lados nos trató muy amablemente.

Datos útiles:

Documentación: siendo parte de la unión europea, aplican las mismas reglas que para otros países. No es necesario visa para los argentinos y si vienen desde otro país de la UE van a poder moverse libremente por esta zona. Simplemente tener pasaporte basta. Nosotros veníamos desde Londres por lo que nos controlaron pasaporte, pero nada más.

Seguridad: recibí muchas consultas respecto a la seguridad de estos países. Honestamente, en ningún momento nos sentimos incómodos ni inseguros. Las tres capitales son muy tranquilas y seguras, incluso más que grandes ciudades turísticas. Con tomar las precauciones básicas que tomarían en cualquier otro destino, no creo que vayan a tener ningún problema.

Turismo: al ser invierno, no notamos turismo masivo en ninguna de las ciudades. Sin embargo, como les decía, vimos más turismo en Estonia que en Lituania, siendo en esta última casi nulo. Estonia cuenta con la ventaja que está muy bien conectada y quizás está más acostumbrada, de algún modo, al turismo. Esa fue nuestra impresión, por lo menos. Honestamente, los tres países son bellísimos y tienen mucho para ofrecer, y si hay algo negativo que podemos decir de este viaje es que no pudimos quedarnos lo suficiente en cada uno de ellos como para poder descubrir más que sus ciudades capitales (salvo en Lituania, donde tuvimos la posibilidad de pasar unos días en la bella Kaunas). Ciudades como Tartu o Jurmala también pueden ser buenas opciones si tienen algunos días extra.

Cómo llegar:

Si vienen por aire, hay muchas aerolíneas que viajan a estos países. Nosotros llegamos con Wizzair, en una experiencia olvidable, pero hay muchas otras. En 2017 tuvimos la oportunidad de volar con Air Baltic, con sede en Riga, y ambos vuelos que hicimos con ellos fueron muy buenos; además de tener buenos precios para viajar a otras ciudades del continente.

Dentro de los bálticos, moverse tanto en tren como en micro nos resultó de maravilla. Tomamos un tren para ir de Vilna a Kaunas y viceversa, y el servicio nos pareció bueno, los coches estaban impecables, salió a horario y el viaje en sí fue muy agradable. Además, los precios que manejan los trenes son muy económicos: más o menos 5 euros el trayecto entre esas dos ciudades.

Para moverse entre países, no puedo hacer más que (súper) recomendarles los buses de Lux Express. Los sacamos con un poco de desconfianza, porque nos salían increíblemente baratos (5 euros entre Vilna y Riga, y entre Riga y Tallinn). Los coches en las fotografías del sitio se veían hermosos, y puedo decirles que son tal cual los que viajamos. El servicio de los buses es impecable: pantalla con entretenimiento a bordo, wifi que funciona de maravilla, máquina de café, auriculares. Sin dudas, si piensan viajar entre los bálticos o incluso ir a Rusia o Bielorrusia, son una opción que combina precio y calidad.

Otra compañía que se mueve por estos países es Ecolines, que nosotros no la hemos utilizado pero hemos leído buenos comentarios también y hemos visto coches estacionados en la estación de buses que se veían bastante nuevos. Incluso en Riga vimos oficinas comerciales, por si prefieren comprar en el momento.

Clima:

Honestamente, creo que los bálticos en verano deben ser una cosa maravillosa: sus calles, su clima, sus barcitos con mesas afuera. Pero en invierno también tiene su magia. El único problema que pueden tener en temporada alta, según nos comentaba nuestra host en Tallinn, es que a veces tienen veranos muy lluviosos. En invierno nosotros tuvimos temperaturas bastante frías, incluso más de las que habíamos tenido en Tromso, pero pudimos disfrutar igual. El frío tiene la ventaja que, en temporada baja, les va a dar mucha más comodidad para recorrer.

Algunos consejos si viajan en invierno:

  • Buena ropa de abrigo: ropa térmica, una buena campera impermeable, zapatos para la nieve o en su defecto algún par de borcegos, guantes, gorros, bufanda… Creo que me entienden. Vayan bien preparados.
  • Tomense el tiempo necesario para ir a cada lugar y piensen que quizás puedan hacer menos cosas de las que planeaban. Las ciudades con frío son más difíciles de recorrer. A veces uno necesita parar por un café, o entrar a algún lugar por la nieve. Ni hablar de las calles llenas de hielo, que a veces hacen de una caminata normal una tarea de riesgo. Los días también son más cortos. Así que, a la hora de armar un itinerario, piensen que estas cosas seguramente harán que tengan que distribuir las atracciones entre más días.
  • Coman bien. Parece una estupidez, pero comer bien en invierno es fundamental. Aprovechen que estos países tienen buenos precios y desayunen bien, siéntense a comer algo caliente y manténganse hidratados. No hay nada más feo que enfermarse durante un viaje, pero se puede evitar si se cuidan. Nosotros también tomamos vitaminas que compramos directamente en Letonia (son muy fáciles de identificar, es el mismo frasquito naranja en todos lados).

Precios promedio:

En general, al ponerlo en contraste con Europa occidental, van a encontrar que esta zona es mucho más económica. La diferencia más grande la vimos sobre todo en cosas como el alojamiento o el transporte público. Incluso sentarse a comer se vuelve algo más accesible, habiendo más variedad de precios a valores un poco más económicos.

Para que se den una idea:

  • Alojamiento: Lituania nos resultó el país más barato de los tres y Estonia el más caro, pero las diferencias realmente fueron mínimas. El gasto promedio de alojamiento fue 20/22 euros por noche, en un departamento para dos personas. Siempre recomiendo, si viajan en temporada baja como nosotros, que revisen las ofertas de hoteles. La primera vez que visitamos Riga tuvimos la posibilidad de quedarnos en un cuatro estrellas hermoso, en el centro histórico, por algo de 38 euros la noche. Booking tiene muy buenas ofertas, y además pueden utilizar el 10% de descuento que obtienen reservando desde nuestro link acá. Obvio, si lo que buscan es ahorrar, por lo general en Airbnb van a encontrar mejores precios por departamentos sencillos.
  • Sentarse a comer en un restaurante barato: especialmente en Lituania, vimos precios muy buenos para sentarse a comer. Incluso sentarse a tomar una cerveza en un bar es un lujo que pueden darse sin problemas. En Riga hemos comido económicamente por 5 o 6 euros por persona; también en Lituania. En Estonia, sobre todo en la parte histórica, notamos los precios un poquito más caros, pero nada del otro mundo. Si buscan una alternativa de comida rápida que no sea MacDonalds, hay una cadena en los bálticos que se llama Hesburger que tiene precios muy económicos. Son países donde sentarse a comer no afecta tanto el presupuesto.
  • Transporte: el transporte en estas ciudades es barato y funciona muy bien. El uso del mismo es bastante intuitivo y no creo que vayan a tener problemas para manejarse por la ciudad. Incluso los taxis son bastante económicos (recomendable arreglar la tarifa antes de viajar o utilizar alguna aplicación). Sin embargo, puedo decir que, salvo que paren súper lejos del centro, son ciudades que muy cómodamente se pueden recorrer a pie. Salvo en Tallinn, donde estábamos un poco alejados y nos resultaba muy económica la tarjeta de viaje, hicimos todo caminando. Pero en estas ciudades el transporte realmente no les va a generar un cambio significativo en el presupuesto diario. Ya haremos el post detallado de cada lugar.
  • Compra de supermercado: los precios de supermercado en estos países son, en general, muy buenos. Parando en departamento, nos resultaba conveniente comprar comida para cocinarnos algo. Más allá del factor idioma (alguna que otra vez tuvimos que usar el Google translate), hay mucha variedad de productos y los valores son incluso más económicos que en Argentina. Para que se den una idea de precios promedio: las sopas para preparar en la taza están algo de 0,40 de euro centavos aproximadamente. Un yoghurt está 0,70 centavos. Las pizzas congeladas arrancan en los 2,5 euros. Botella de litro y medio de Coca Cola, 1,30 euros. Una pinta de cerveza en el supermercado está entre 1 euro y 1,5 promedio. En los súper se consigue también mucha comida preparada por 1 euro (cosas tipo empanadas, porciones de pizza, etc). Lo bueno es que van a encontrar muchas marcas locales, pero también otras marcas de la UE. Hemos visto muchos productos veganos, por ejemplo, que son de Italia o Bélgica, y acá se consiguen sin problemas. La cadena que personalmente recomendamos nosotros es Rimi, que nos pareció que tenía mejores precios y variedad de productos. Maxima también nos resultó muy buena, y los hipermercados tienen muchísimas cosas.

Algunas cosas para tener en cuenta:

Algo que notamos es que, para distancias cortas, puede haber muy poquita diferencia entre tomar el transporte público o tomar un taxi. La aplicación Taxify nos salvó varias veces, cuando las temperaturas estaban varios grados abajo de cero y estábamos cargando con el equipaje. Si van a pedir un auto, súper recomendable hacerlo con esta aplicación, ya que es una estafa común para el turista que las tarifas de los taxis varíen. Nos la recomendaron los locales y realmente vale la pena chequear cuánto les puede salir un auto, porque a nosotros en algunos viajes nos resultó muy económico.

Alojarse fuera del centro para nosotros fue clave. Por lo general son ciudades chicas, incluso las capitales, y las distancias son cortas. El transporte público funcionaba muy bien en todos los lugares donde lo utilizamos e, incluso caminando, el centro es de muy fácil acceso. Los barrios son seguros y los precios varían mucho si paran en la zona histórica o si se alejan algunas cuadras. Parando en Airbnb, hacíamos bastante diferencia si salíamos un poquito del centro histórico y, honestamente, no nos cambió mucho a nosotros para recorrer y conocer.

Diferencia entre supermercado y salir a comer en estos países no es tan abismal como en lugares como Londres o París, donde cocinar rinde muchísimo más. La diferencia en general es de pocos euros. Esto lo notamos en especial en Lituania donde, después de hacer cuentas, pensamos que en realidad no gastábamos mucho más sentándonos a comer que comprando todas las cosas para preparar la comida. Tampoco estamos hablando de lugares lujosos. Pero les recomiendo chequear precios y probar. Como les decía, en los bálticos pueden darse quizás algunos “gustitos” que, para los que viajamos con poco presupuesto, no son tan fácil de darse en otros países.

Viajar en invierno y el cansancio es otra de las cosas que quizás hay que decir sobre esta región. Como les comentaba antes, el invierno en estos países es complicado y fue donde más frío pasamos. Tengan en cuenta que quizás vayan a tener que hacer algunas paradas extra o hacer recorridos más cortos, ya que el cuerpo empieza a pasar factura más rápido. No descarto tampoco, cada tanto, dejar un día libre para descansar. Como digo siempre, cualquier lugar, salvo que sea un frío totalmente inusual y extremo, se puede recorrer bien si uno tiene la ropa adecuada, pero el cansancio es otro. Vayan con buen abrigo, y denle al cuerpo de vez en cuando un descanso o un vasito de algo caliente para ir recargando energías.

Dicho todo esto: 

No podemos dejar de recomendar que visiten esta región. En la época que sea, creemos que debe tener su encanto. Son países económicos, incluso Lituania nos pareció hasta poco explotado para el turismo, con mucha historia y un montón de cosas para ver. No esperen encontrar el bombardeo de atracciones que tienen las grandes capitales, pero si verán la belleza de las callecitas, los recuerdos, la arquitectura y el paso del tiempo. Es una región encantadora, a las que nos encantaría volver en otra época, ya que también tiene mucho verde y naturaleza, que quizás no pudimos apreciar en invierno. Pero si viajan durante los meses fríos, la nieve genera un contraste con los edificios que es totalmente maravilloso, regalando paisajes de postal.

Denle una oportunidad a los bálticos y después me cuentan.

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Postales desde Tromso https://argietravellers.com/postales-desde-tromso/ https://argietravellers.com/postales-desde-tromso/#respond Tue, 15 Jan 2019 17:05:15 +0000 https://argietravellers.com/?p=2100 ¿No les pasa que hay lugares que ven en fotografías muchas veces y que sueñan con visitar?

Estoy segura que sí. Eso era lo que me pasaba con Tromso, un destino que había visto mucho en la televisón, en redes sociales, en blogs amigos. Veía las fotos y me parecía un lugar increíble, de esos tan distintos y tan lejanos.

Ya saben que a veces las fotos dicen mucho, pero las sensaciones que nos transmite un lugar son, sin dudas, las que nos hacen llevarnos un recuerdo diferente. Hay lugares que son innatamente lindos, pero lo que realmente nos enamora es nuestro intercambio con ellos. Nos llevamos en la cabeza los momentos, los rincones, las personas. Tromso sin dudas nos dejó una serie de postales encantadoras, que difícilmente olvidaremos.

Coincidió también que esta fue nuestra primera vez en Noruega. Estas sociedades son para nosotros siempre algo un poco utópico. A Tromso hay que sumarle el clima, que ya de por sí parece algo salido de otro mundo: por dos meses, no ven el sol. Nosotros llegamos justo en esta época, donde la ciudad tiene color azul que va variando entre un celeste profundo y la total oscuridad. Debe ser lo más parecido a la magia que vimos.

Las casitas parecen un desfile de colores, que se hacen ver entre blanco, blanco y más blanco. Nos tocó uno de los peores eneros en cuanto a clima: no dejó de nevar, por momentos de llover, y el tiempo no fue muy gentil con nosotros. Y, sin embargo, pareció hacer de esta ciudad un paisaje todavía más increíble. Nunca habíamos estado en un lugar así. Muchos nos dijeron que tenía cosas de Ushuaia, un destino pendiente al que tendremos que ir a hacer comparaciones. Sin embargo, hay momentos y lugares que parece difícil repetirlos. Incluso si volvemos a Tromso —volver es un plan que no dudamos, en absoluto, que va a concretarse en algún momento—, dudo que vaya a ser como esta primera vez. Esa primera mirada, esa primera impresión, son cosas que uno se lleva en la memoria. Esa primera fotografía desde la ventana de nuestra habitación nos va a quedar siempre plasmada en los recuerdos.

El centro es pequeño, se recorre fácil, y sin embargo uno no puede dejar de mirar para todos lados. Es lindo. Muy lindo. Lindo del estilo de no saber cómo un lugar así puede ser real. Cómo hay gente que vive ahí como si nada. Lindo como si no fuera justo que haya en el mundo personas que nacieron y crecieron en un lugar así.

Pasar mi cumpleaños acá sin dudas fue una acierto. Buscábamos un lugar distinto, y sabíamos que lo habíamos encontrado incluso antes de llegar. Lo gracioso es que teníamos tantas ganas de hacer una excursión y el clima, como burlándose de nosotros, nos obligó a quedarnos en la ciudad. Y fue una gran idea, aún así. ¿Qué mejor que recorrer esas callecitas llenas de nieve, que un bar local, que una comida típica? Si buscaba un cumpleaños distinto, no puedo decir que no pasó.

La tormenta nos retuvo por la noche en nuestro Airbnb, con unas cervezas y algo para picar. Pero nuestros host se acercaron y nos invitaron a cenar para festejar. Ella inglesa, él noruego, nacido en esa zona (¡esa zona!). Nos contaron anécdotas, nos contaron sobre lo que ellos llaman inseguridad —de lo que teníamos algo que decir. Roban máquinas para limpiar la nieve. También roban bicicletas cuando los nenes las dejan desatendidas y se van a jugar. Imaginate si ese fuera el mayor de nuestros problemas. Parecía que hablábamos de dos mundos diferentes. Y, aún así, charlamos por horas.

Sally y Knut nos contaron sobre lo lindo que es todo en verano en su región, después de pasar lo que ellos llaman dos inviernos (los meses sin sol, y los meses de invierno cuando ya los acompaña). No les gusta dejar la ciudad para las vacaciones de verano, porque para ellos el clima en sí ya es una especie de vacación de los días típicos. Una de mis cosas preferidas cuando viajo es entender la cultura local, saber qué hacen, qué les gusta, cómo viven. No se me ocurre un regalo de aniversario mejor que escucharlo de locales, de una persona que terminó viviendo allá, de gente que le abre las puertas de su casa a viajeros de todo el mundo. Irónico, haber escuchado tantas veces que los ingleses y los nórdicos eran fríos, y habernos sentido con ellos más a gusto que en cualquier otro alojamiento que hayamos visitado.

Tromso es una ciudad que creció mucho con el turismo. Hay muchísimos tours, en su mayoría relacionados con el fenómeno de las auroras. Lo bueno de tener contactos locales, es que también nuestros hosts nos recomendaron el lugar para verlas. Hay un lago hermoso, Prestvannet, donde hay total oscuridad. Estábamos revisando el pronóstico, que no nos daba muchas esperanzas. Ibamos a salir a las 20. “Vayan más tarde”, nos dijo la dueña de casa, tranquila, mientras terminaba de cocinar. Hicimos tiempo y salimos para el lago alrededor de las 21:30. Y algo sabía. Después de caminar y dar vueltas, congelados, forzamos la vista y nos encontramos con esos colores verdes entre las estrellas. Siempre genera emoción verlas. Cuando ya habíamos perdido las esperanzas, con un clima pésimo, vimos un poquito de ese espectáculo maravilloso sobre el lago congelado. Otra postal de la ciudad.

Y saben lo que me gusta a mí visitar cafeterías cuando hace frío. Refugiarse con la nariz contra el vidrio, capuchino en mano, y ver la gente pasar. Es algo que me fascina. Y fue así como un español nos escuchó y nos empezó a hablar sobre su vida en Tromso. Ocho años en ese país y ya creía que no podía volver a España, incluso viviendo en un lugar tan bello como debe ser Menorca. Hay una complicidad con nosotros. Sabemos a qué se refiere cuando habla de un sistema que no funciona. Y Noruega es distinto, nos confiesa. Porque la gente siente orgullo de su país y su cultura, del respeto por los otros y por lo que está bien. Nos confiesa que a veces los noruegos aprovechan los días interminables de verano, cuando el clima acompaña, para hacerse los vivos y pedir parte de enfermo en el trabajo. ¿Y quién puede culparlos? El clima pide a gritos disfrutar de cualquier calidez cuando se pueda. Dos meses sin sol no deben ser lo mismo que algunos días de viaje.

Nuestro amigo español —saben que soy horrible con los nombres, y los olvido apenas me los dicen— nos cuenta sobre su trabajo. Sobre como tener una economía tan estable le dio la posibilidad de viajar, de conocer el mundo, después de escapar de la crisis de su país. Lo entendemos. Sabemos que para él la adaptación debe haber sido casi tan difícil como podría serlo para nosotros en un lugar así, porque a veces te cuesta entender cómo todo funciona tan bien y como vos podés ser parte de eso. Noruega es el paisaje perfecto donde parece ser que la gente sabe acompañarlo. Pero también somos tan diferentes culturalmente, que resulta raro encontrarse ahí, entre tanta gente que no sabe lo que es reírse de las desgracias de su país.

Incluso nuestro incidente con un vuelo demorado a la vuelta no pudo opacar los momentos. Nos mandaron a un hotel a una hora de Tromso, para compensarnos por el vuelo, que saldría unas 35 horas más tarde. Visitar Sommaroy por casualidad también nos mostró un lado de Noruega que no habíamos tenido la oportunidad de ver —literal, porque la excursión se había suspendido. Las playas son tan impresionantes como las montañas, el color del agua con sus barcos, el contraste con la nieve, las casas perdidas entre tanta inmensidad. Es un país fascinante. Por momentos, nos cuesta procesar todo lo que vimos.

Nos llevamos siempre las postales. Y las de Tromso son, sin dudas, de nuestras preferidas en la colección.

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Berlín y volver a Alemania https://argietravellers.com/berlin-y-volver-alemania/ https://argietravellers.com/berlin-y-volver-alemania/#respond Fri, 29 Jun 2018 18:45:25 +0000 https://argietravellers.com/?p=1597 En el pasado viaje, traté de meter unos días en Alemania como pude. Incluso cuando no cerraba muy bien con el itinerario que teníamos en mente, hicimos el esfuerzo. Mi primera vez en Europa había pasado por Frankfurt y Rothenburg Ob Der Tauber y había quedado encantada con este país, que hacía años quería conocer. Lejos del mito de la frialdad alemana, nos recibieron de excelente manera e, incluso sin saber el idioma, se las ingeniaron para ayudarnos en cada lugar que visitamos. En Berlín la situación no fue diferente. La gentileza alemana la notamos desde el primer momento, llegando yo con mi valija perdida y pocas pulgas.

Alemania es una país que fascina por sus contrastes. Aún sin conocer, ni por asomo, todo lo que me gustaría, siento que hay opciones para todos los gustos. Incluso estando en grandes ciudades, es fácil tomarse un tren y huir a un pueblito, que realmente parecen salidos de un cuento. Alemania es bella, de esos países que siempre parecen tener un lugar más para sacarte la respiración.

Desde ya arranco diciendo que a Berlín tengo que volver, así como tengo que volver a seguir recorriendo otras ciudades. Estuvimos cuatro noches y aún así me pareció poco para un lugar que tiene historia por todos lados, grandes parques, detalles, museos y todo lo que uno busca en una ciudad turística. Aún siento que mi juicio sobre Berlín es ligeramente superficial, ya que me parece que todavía me falta mucho por conocer. Sin embargo, puedo decirles que es una ciudad que tiene un poco de todo. Además de ser un libro abierto para todos aquellos que disfrutan la historia y quieren saber más sobre la época de Hitler, hay muchas alternativas para quienes buscan también descansar y divertirse.

No es particularmente una ciudad cara. Hemos comido muy bien por poco, hemos probado platos típicos así como comida rápida por pocos euros y muy buenas cervezas. Es una ciudad vibrante, con opciones, con contrastes, con actividades que parecen inagotables. Es bella de día, pero de noche también tiene un encanto especial.

Si van en Navidad, se van a encontrar con incansables mercaditos de Navidad, donde la gente se reune a comer algo y tomar vino caliente. Y hablo de los locales. Es increíble rodearse entre gente que, en su tiempo libre, sale a disfrutar de esta bella ciudad sin prisas, con sus familias, con sus mayores, con su pareja. Lejos volvió a quedar ese concepto de la frialdad alemana con la que me engañaron tantos años. Nos sentimos tan a gusto en esta ciudad y nos trataron tan bien, que no tengo palabras para recomendarles este lugar. Hay muchos españoles, incluso nos cruzamos también algunos argentinos, que hicieron el tema del idioma un poco más fácil. Pero todos los alemanes que nos atendieron fueron amorosos, ayudándonos incluso con problemas que no tenían que ver con ellos o menús en alemán donde no entendíamos ni jota. Fue el caso del metro, donde un señor grande nos ayudó muy amablemente a sacar los tickets que necesitábamos, explicándonos en el proceso qué nos convenía. También en el metro, después de comprar otros tickets, un chico nos corrió por todo el andén porque nos habíamos olvidado una tarjeta de crédito puesta en la máquina. La buena onda de todos fue realmente una sorpresa grata. La barrera del idioma fue inexistente, ya que todas las personas con las que tuvimos que hablar nos respondieron en un muy buen inglés y nos entendimos sin problemas.

Berlín tiene una vibra muy especial. Es una ciudad donde hay muchos contrastes y, creo yo, opciones para todos los gustos. Estoy preparando un itinerarios de cuatro días con lo que vimos nosotros, pero la verdad es que podría extenderme muchísimo más sobre esta ciudad. Esta capital no sólo me encantó, sino que revivió mis ganas de recorrer Alemania, con sus comidas, sus detalles, sus pueblitos, su gente. Siempre me llevo recuerdos muy especiales de cada lugar que visito. Aunque es inevitable querer volver a muchas de las ciudades que conocemos, pocas son las que nos impulsan a querer conocer más sobre un país, sobre su cultura y esos rincones no tan turísticos pero igualmente encantadores. Berlín es un buen lugar para arrancar a conocer Alemania, si es la primera vez que visitan el país, para empaparse un poco con su cultura. Pero, sobre todo, es una buena puerta para conocer a su gente y entender muchas cosas que, desde el otro lado del mundo, creemos de otra forma.

Volver a Berlín no fue sólo volver a Alemania, sino recordar por qué tenía tantas ganas de regresar a este país. Aunque no sé cuándo ni cómo, estoy segura que esta no fue, ni por asomo, nuestra última vez en tierras alemanas. ¡Pronto la guía con todo lo que hicimos más algunos tips de presupuesto, transporte y demás! Estoy subiendo muchas fotitos en mi Instagram sobre nuestro paso por la ciudad, las pueden ver acá.

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Guía de viaje: Budapest https://argietravellers.com/guia-viaje-budapest/ https://argietravellers.com/guia-viaje-budapest/#comments Mon, 19 Mar 2018 13:20:11 +0000 https://argietravellers.com/?p=1164 Aunque ya hablé bastante de Budapest, decidí armar una de mis guías con las cositas que nos quedaron sobre este destino. Me pareció bueno recopilar todo en un lugar, para aquellos que estén pensando visitar esta ciudad. Nosotros sin dudas volveremos para poder seguir actualizando esta guía y disfrutar otra vez de una de las captiales más bonitas que conocimos en el pasado viaje. ¡Un veranito en Hungría no nos vendría nada mal!


Budapest es una ciudad que moría de ganas de conocer. Había visto muchas fotos, sabía sobre su historia, sobre sus detalles y construcciones. Es una ciudad a la que las fotos no le hacen justicia, como suele pasar con muchas capitales europeas. Armamos esta pequeña guía con lo que nos dejó nuestro paso por este encantador lugar.

Información general:

Budapest es la capital de Hungría y una ciudad que ha crecido mucho como destino turístico, ya sea por sus precios económicos, su movida nocturna o su historia y belleza. Como decía, es un destino que había postergado bastante, por visitar quizás primero lo “típico” del viejo continente. Como nos fueron probando los viajes a lo largo del tiempo, animarse a lugares nuevos es siempre una experiencia interesante, y sin dudas Budapest fue un gran acierto en nuestro último itinerario. 

La moneda es el florín húngaro. Nuevamente, en esta ciudad elegimos utilizar un cajero automático en el aeropuerto. Nos recomendaron no cambiar en la calle. Si bien en ningún momento sentimos inseguridad, es una ciudad donde hay que tener un poco más de cuidado. A nosotros un taxi nos cobró un precio muy elevado por un viaje corto, por lo que estén atentos a estas avivadas, nada más. Como en todos los lugares que uno no conoce, por más seguros que sean, es importante mantener los ojos abiertos. Ya comenté en algún momento que los cajeros no nos cobraron comisión por la extracción de efectivo con tarjeta de crédito, por lo que es una buena opción (ya que las tasas de cambio por lo general son mejores que las de las casas).

La ciudad es más grande de lo que creíamos en un principio, pero las zonas más turísticas se recorren muy bien a pie. Si prefieren no caminar, el transporte público funciona bien y los tranvías son una forma muy pintoresca de conocer Budapest.

Datos útiles:

Documentación: Para ingresar a Hungría no necesitan visa; basta con tener pasaporte al día (con al menos 6 meses de vigencia desde la fecha que llegan). Si vienen desde otra parte de Unión Europea, cómo fue nuestro caso (llegamos al aeropuerto de Budapest desde Berlín), no van a necesitar hacer migraciones y el ingreso al país es un trámite rápido. Como en otras partes de Europa, es obligatorio el seguro de 30.000 euros. ¿Lo piden? Por lo general, no. ¿Hay que sacarlo? Sí, a mí me ha salvado más de una vez, ya sea por una enfermedad o pérdida de mi equipaje.

Números útiles: como siempre recomiendo, ante cualquier inconveniente lo mejor que pueden hacer es consultar en la recepción del hotel o a su anfitrión, que siempre los locales tienen más facilidad para moverse y reaccionar ante un problema. En Hungría, como comentaba también en nuestro paso por Turquía, no hablan inglés tan bien como en otras partes del mundo. Sin embargo no nos significó ningún problema. Ante alguna emergencia, lo mejor que pueden hacer primero es chequear si pueden resolverlo con el seguro. De cualquier modo, les dejo algunos números de emergencia que pueden serles útiles estando allá:

  • Ambulancia: 112
  • Policia: 107
  • Bomberos: 105
  • Policía Turista (24hrs): 06-1-438-8080
  • Aeropuerto de Budapest (info sobre vuelos): +36 (90) 181 818
  • Lost and found: +36 (1) 296-8797
  • Información sobre trenes locales e internacionales: +36 (1) 3 49 49 49
  • Embajada Argentina en Budapest: +36 1 326 0492

Por lo general, notamos que el nivel de inglés era bastante básico, incluso en los recepcionistas o las personas que brindaban atención al cliente. Si tienen que hacer un llamado o tienen una urgencia, lo primero que pueden hacer es intentar comunicarse o encontrar alguien que hable inglés. El consejo es reiterativo, pero siempre es lo más sencillo. Si van a un hotel, seguramente van a encontrar gente en la recepción que hable perfecto inglés, incluso español.

Corriente: El voltaje común en Budapest es de 230V. Como en la mayoría de Europa, los enchufes son Clase F (foto), compatibles con los clase C (también de dos patas). Nuestro host, en el apartamento en el que estuvimos parando, tuvo el detalle de dejar adaptadores para que pudiéramos conectar nuestras cosas. Pero si no tienen, siempre pueden conseguir en el aeropuerto o en algún supermercado (incluso vimos en un tipo súper chino que vendían adaptadores).

Costo de vida y precios promedio:

Budapest es barata. Si vienen de Europa occidental, todo les va a resultar económico. Desde el alojamiento hasta sentarse a comer en un restaurante, los precios están muy por debajo del promedio que tienen lugares como París, Berlín o Amsterdam. Así que, si viajan con poco presupuesto y se quieren dar un gusto, puede que esta ciudad sea una muy buena opción para hacerlo.

Nosotros decidimos alojarnos en un Airbnb, aunque no hay realmente diferencia con lo que cuesta un buen hotel. Más que nada lo hicimos porque éramos tres y era más cómodo compartir un departamento completo que una habitación triple. Elegimos uno de las propiedades en Budapest que tenía los mejores puntajes, bien ubicada y amplia, y pagamos algo de 830 pesos argentinos la noche. En aquel momento, eran unos 50 dólares, un valor más que bueno por un apartamento entero para tres personas. Por este valor, también pueden conseguir muy buenos hoteles. Si quieren pagar poco y viajan solos, hay hostels por 300 pesos la noche con muy buena puntuación. Ya conté nuestra experiencia más que satisfactoria con Airbnb acá.

Cuando hablamos de comer en Budapest, les puedo garantizar que incluso los lugares más gourmet y refinados no nos parecieron una locura. Un restaurante promedio es barato. De hecho, la primera noche que estuvimos en la ciudad, cenamos un menú de tres pasos y una cerveza por 11 euros. Para los que ya estuvieron en otros lugares de Europa, sabrán entender que es un valor bastante económico, teniendo en cuenta que nos sentamos en un restaurante, nos atendieron y comimos tres platos. Si están en un departamento y deciden cocinarse, también van a notar que resulta muy económico, aunque la diferencia más grande la notamos a la hora de sentarnos a comer en un local.

Para almorzar y cenar van a encontrar muchas opciones. Un mediodía comimos pizza en un pub (Pointer Pub) y, más bebidas, gastamos unos 11 euros por persona. También los mercados navideños, en caso que viajen en esa época, son una buena alternativa para comer por 8 o 9 euros. Los ruin pubs, famosos bares de la ciudad, también son una buena alternativa para la comida (incluso para desayunar, en algunos casos). Merendar también es barato. Cafés, capuccinos, pueden conseguir buenas meriendas por 5 o 6 euros. Los combos de comida rápida están aproximadamente 5 euros, lo que puede ser otra alternativa para comer por poca plata.

Con respecto al transporte público, fue un gran medio para movernos por la ciudad a buen precio. Nosotros sacamos el pase de tres días por 4.150 florines húngaros (un poquito más de 13 euros). Lo más recomendable son estos abonos diarios (tienen por 1 día por 5,30 euros y para una semana, por aproximadamente 16 euros), que les permiten utilizar tanto el metro como el tranvía y los buses. Otra opción es pagar el billete sencillo, que cuesta algo de 1,10 euros. Como siempre digo, depende de lo que vayan a hacer y de dónde estén parando. De cualquier modo, es una forma muy económica de moverse por la ciudad.

Al estar en un departamento, compramos bastante en el supermercado. Para que se den una idea de los precios, hay bandejas de fiambres y quesos en fetas por más o menos 1,20 euros en adelante. Pueden comprar un pan lactal por algo de 70 centavos de euro. Los yogures están más o menos 0,50 euros por pote. Las cervezas locales de medio litro están menos de un euro. Como verán, los precios son más que buenos y, si tienen pensado quedarse un tiempo, un departamento sin dudas es una gran opción. Aunque los precios de referencia son de ALDI, una cadena de supermercados conocida en Europa, incluso comprando en las pequeñas tiendas los precios siguen siendo muy baratos. La pastelería y panadería de los grandes supermercados también es muy buena y muy económica, por si eligen algún alojamiento sin desayuno o quieren darse un gusto.

Contra la creencia popular, el agua en Budapest es potable y se puede tomar tranquilamente. Nosotros en un principio habíamos comprado agua embotellada para preparar mate, pero pueden utilizar la de grifo sin problemas.

Alojamiento:

A pesar de los precios económicos de la ciudad, nos costó bastante elegir alojamiento en Budapest. No teníamos muchas referencias sobre lugares para quedarnos y tampoco no teníamos muy en claro cuál era la mejor zona para parar, así que empezamos a hacer un análisis entre Booking, Airbnb, Al Mundo y el tipo de alojamiento que nos convenía sacar siendo tres personas.

Les garantizo que los precios no son un problema. Van a encontrar muchas opciones, con una relación costo/calidad excelente. Incluso hoteles con varias estrellas o con spa, tienen un valor que no tiene comparación con otras ciudades. Como dije, si quieren darse un gusto, están en la ciudad correcta.

Nuestro Airbnb fue este, y puedo recomendarlo al 100% para dos o tres personas. El precio es relativamente económico, el departamento está perfectamente ubicado, el check-in fue rapidísimo (incluso llegando casi a las 23 horas) y nuestro host siempre estuvo disponible ante nuestras consultas (incluso cuando hicimos un cambio de fecha en la reserva, pudimos hacerla sin problemas). De cualquier forma, pueden buscar todas las opciones disponibles en la página de Airbnb y después nos cuentan su experiencia; hay un montón de departamentos que se ven hermosos. Registrándose desde mi perfil o el de algún viajero conocido que ya se encuentre registrado, obtienen un descuento de $600 pesos argentinos en reservas superiores a $1100.

Ahora, si prefieren ir a un hotel, les dejo algunas propiedades que nos parecieron lo mejor dentro de nuestras búsquedas. Tengan en cuenta que nosotros seleccionamos estos porque tenían oferta de habitaciones triples, que era lo que estábamos buscando para este viaje. Por lo general, nos recomendaron alojarse en la zona de Pest, que tiene mejor oferta de restaurantes, bares y lugares para comprar:

  • Hostel Budapest Center: un hostel con una ubicación inmejorable, con camas en habitaciones compartidas por 15 euros y habitaciones dobles con baño y duchas privados por 47 euros.
  • Downtown Oasis: con críticas inmejorables, tanto en servicios como ubicación, este hostel ofrece habitaciones dobles con baño compartido por 57 euros la noche.
  • Maverick Hostel & Ensuites: este lugar ofrece tanto camas en habitaciones compartidas (22 euros la noche) como habitaciones privadas hermosas (dobles por 60 euros la noche, pero también cuentan con habitaciones familiares a muy buen precio).
  • Novotel Budapest Danube: si buscan algo con un poquito más de lujo y a buen precio, recomendable este Novotel, que cuenta no sólo con buena ubicación, sino con vistas del Danubio y el imponente parlamento. Arrancan en 90 euros la noche.

Los precios mencionados arriba son de Booking y obviamente son aproximados (ya que depende mucho de las fechas, la temporada, etc). Nosotros buscamos en temporada alta para armar esta guía, a modo de referencia (es posible que en otras fechas consigan mejores precios). Si reservan desde este link a través de Booking, obtienen un 10% de descuento en su reserva. Nosotros usamos bastante este sitio y ese descuento nos hizo ahorrarnos unos cuantos euros.

Transporte:

Como comentaba, es bastante sencillo recorrer los atractivos más turísticos a pie, pero si quieren conocer distintas partes de la ciudad, el transporte público de Budapest es muy económico y conecta muy bien la capital.

Metro:

El metro de Budapest cuenta con 4 líneas y 52 estaciones, y es el segundo más antiguo del mundo. Recuerden que si compran tickets de viaje individual, deben validarlos antes de ingresar. No hay molinetes ni nada parecido. En algunas estaciones, hay gente controlando los boletos. Si sacan abono, no van a necesitar validar nada. Simplemente muestran el ticket si se los piden, ya que el mismo cuenta con las fechas de vigencia impresas.

Probablemente la línea que más utilizamos fue la M1 (amarilla). Esta lleva hasta la Basílica de San Esteban (estación Bajcsy-Zsilinszky út), la Opera y el Teatro Central (estación Opera), los baños de Széchenyi y el Zoo de Budapest (Széchenyi fürdő).

También la línea M4 (verde) tiene acceso a muchas atracciones interesantes como lo son el Balneario Gellért (Szent Gellért tér), el Museo Nacional Húngaro (Kálvin tér) y el Mercado Central de Budapest (Fővám tér). También los lleva hasta la estación Keleti, donde salen trenes y buses a otras ciudades húngaras y países vecinos (Keleti pályaudvar).

Aunque no utilizamos la línea M2 (roja), con ella tienen acceso a la famosa Bastión de los Pescadores (Batthyány tér) y el Parlamento (Kossuth tér).

Acá les dejo un mapa de del metro, que pueden descargar.

Buses y Tranvías:

Otra alternativa al metro son los buses y los tranvías, que permiten ir conociendo mientras uno va recorriendo la ciudad. El abono es el mismo que utilizan para el metro, y hay varias líneas para conocer los puntos más turísticos de la ciudad.

Nosotros utilizamos mucho la línea 2 y también la 4, que se mueve entre Buda y Pest. Es muy sencillo utilizar este medio y realmente les permite conocer toda la ciudad de forma barata. Acá tienen un mapa más completo, que incluye los servicios de tranvías y buses.

Taxi:

No recomiendo personalmente tomar taxis en la calle, ya que nos estafaron (nos cobraron casi el triple de lo que valía el viaje, no contaban con taxímetro ni nada parecido). Si pueden utilizar algún servicio como Uber o pedirlo desde la recepción de su hotel (chequeando el precio antes), mejor. Eviten tomarlos en la calle, sobre todo en zonas turísticas.

Trenes:

Estando muy cerquita de la estación de trenes Keleti, tuvimos la posibilidad de usar el servicio para viajar desde Budapest hasta Bratislava. Hay muchas opciones para moverse tanto entre países como dentro de Hungría. Pueden comprar los tickets por internet, o por ventanilla. Nosotros compramos directamente ahí en la estación. Algunas personas no hablan muy bien inglés, pero siempre tuvieron buena voluntad para ayudarnos. Si ya tienen los recorridos planificados, siempre recomiendo comprar online desde la página oficial.

Traslado al aeropuerto:

Nosotros llegamos muy tarde a Budapest y decidimos tomarnos un taxi. Cuando salen de arribos, hay varios puestos donde ofrecen diferentes servicios de traslado, e incluso van a encontrar el de información turística. Averiguamos por el metro, pero dado que estábamos con el equipaje y éramos tres, el precio del remis no nos pareció una locura (pagamos 35 euros hasta nuestro apartamento en el centro). Por anticipado nos informaron este precio, que nos salía menos que tomar el minibus (que tiene un costo de 10 euros por persona, y que va parando en distintos hoteles).

También el tren es otra buena opción, pero tienen que tener en cuenta que opera en determinados horarios. Por 1 euro los deja en la estación central (Nyugati). A nosotros no nos servía, ya que llegamos después de las 22 horas, pero es una muy buena alternativa si están parando por la zona de la estación como nosotros.

También está el autobús 200E, que los deja en la zona de Köbánya-Kispest. De ahí pueden combinar con el metro, todo esto usando un billete o el abono de transporte, y dirigirse a donde deseen. Lo recomiendo principalmente si están con poco equipaje o muy lejos de la zona de Nyugati.

Si la tienen clara con el inglés, hay más info en la página oficial del Aeropuerto de Budapest.

Dónde y qué comer:

Como comentaba arriba, Budapest es una buena ciudad para salir a comer. Además de la variedad de comidas y abundancia de restaurantes, los precios son bastante accesibles y notamos que muchos locales estaban abiertos hasta tarde.

Para tomar un trago, no pueden faltar los ruin pubs, los que para mí son una visita obligada en Budapest. Ya publiqué una nota completa sobre los que pueden conocer y los precios aproximados de Szimpla Kert, uno de los más populares del mundo.

También como comentaba, si van en épocas de fiestas, los mercados navideños son una gran opción para probar platos locales y de la región. Desde los famosos y prácticos Lángos (una masa frita con distintos ingredientes) hasta Töltött Káposzta (unas bolitas rellenas de carne y arroz) o el famoso gulash (la típica sopa húngara). También hay muchos dulces, sobre todo de mazapán, y bebidas para todos los gustos.

Les dejo alguna lista de lugares por los que pasamos durante nuestro viaje:

  • Blue Bird Cafe: un buen bar si lo que buscan es un desayuno potente y a buen precio, en un ambiente acogedor. Las tortas son muy buenas. También tienen comida típica.
  • Bors GasztroBar: street food de calidad, para los que quieren comer bien y barato. Las sopas en invierno son lo mejor que te puede pasar.
  • TöLTő: salchichas en Europa, no es ninguna novedad, pero vale la pena probarlas. No sólo buenos precios, sino también salsas y acompañamientos muy originales. El precio de estos super hot-dogs es aproximadamente de 4, 4,50 euros.
  • Vapiano: si buscan un stop de la comida típica y quieren volver a las pastas, pizza o derivados, este lugar sin dudas es una buena opción a buen precio para comer bien. Hemos ido en otras ciudades y no ha decepcionado.
  • Kantin: una buena opción para comer baratos un menú de tres pasos y platos típicos. La comida no es nada del otro mundo, pero por el precio es más que suficiente (10 euros el menú, sin bebida). Tienen tres pasos con un par de opciones, lo que hizo el servicio rápido y el lugar es muy cálido.
  • Hungarikum Bistro: si quieren probar comida típica y están cerca del Parlamento, muy recomendado. Con una calidad un poco mejor, tienen un menú de 14 euros y tres platos, en una zona única y con muy buena comida.
  • Mercado Central: por lo general hay mucha gente, pero si no les molesta comer al paso, es una buena opción para probar platos típicos a buen precio, y aprovechar para comprar algunas cosas para llevar. Hay muchos productos regionales, souvenirs y cosas para probar.
  • Retro Langos: ya sea que quieran probar el típico langos o algo de comida rápida, este local al paso es ideal y baratísimo. Tiene un menú por tan sólo 2,50 euros. Hay algunas mesitas en el exterior, ya que es un local super pequeño, pero vale la pena.
  • New York Café: más que un lugar para comer, es casi una atracción en si mismo. Uno de los cafés más icónicos de Budapest y una belleza absoluta el edificio, sin dudas. Los precios son caros, en especial teniendo en cuenta lo barato que es Budapest, pero si pueden darse el lujo, es algo que recomiendo. Pueden encontrar, por ejemplo, una merienda para dos por 60 euros, con sandwiches, pastelería, scons, jugos y café.

Qué hacer:

Nos fuimos de Budapest gratamente sorprendidos por todo lo que encontramos para hacer. La visitamos en una época muy especial, una semana antes de Navidad, donde la ciudad se llena de mercados y actividades navideñas, que son un must si están en esa época. Sin embargo, nos encontramos con un montón de actividades para los cuatro días que estuvimos en la ciudad, sintiendo incluso que podríamos habernos quedado otro.

Les comparto una lista de algunas cosas para hacer. Nosotros somos fans de caminar mucho las ciudades y aprovechar las atracciones gratuitas, por lo que la mayoría son de este tipo:

Actividades gratuitas:

  • Bastión de los pescadores: sin dudas, uno de mis lugares preferidos de Budapest. Además de una edificación llena de historia y belleza, este lugar ofrece una de las vistas más lindas de la ciudad y el parlamento. Pueden pagar 1 euro si quieren ingresar a uno de los miradores más lindos, pero las vistas igualmente son muy buenas desde otros puntos. Este monumento, que conmemora a los fundadores de Hungría, es impresionante. Allí arriba también se encuentra  la Iglesia de Matías, que puede visitarse de lunes a viernes de 9:00 a 18:00h. Los sábados cierran a las 16:30 y los domingos de 13:00 a 17:00h.
  • Castillo de Buda: aunque el acceso al castillo es de pago, todo el camino que puede hacerse hasta llegar a él es gratuito y muy bello. Hay mucho para ver y, nuevamente, las vistas que ofrece son bellísimas.
  • Puente de las Cadenas: sin dudas este puente es uno de los íconos de Budapest. Puede cruzarse caminando para ir de Buda hacia Pest o viceversa. También ofrece unas vistas muy lindas de la ciudad.
  • Zapatos sobre el Danubio: Una escultura que sin dudas se volvió muy popular, y que cuenta una historia única sobre una de las épocas más oscuras del país. Es interesante recorrer la ribera del Danubio en general, con sus barcos, sus tranvías y sus detalles.
  • Fashion Street: en Deák Ferenc se encuentra lo que se conoce como la Fashion Street, una calle llena de locales para los que busquen hacer compras o window shopping. Además de los locales, hay mucho movimiento y tiendas de souvenirs para entretenerse y algunos restaurantes.
  • Plaza de los Héroes: se encuentra en el ingreso al balneario Széchenyi, uno de los monumentos icónicos de la ciudad. Además del Monumento del Milenio, en esta zona van a encontrar el Museo de Bellas Artes de Budapest y el Kunsthalle (museo de arte contemporáneo), por si les interesa hacer un poco de recorrido de museos.
  • Parque de la Ciudad (Városliget): una plaza enorme, que alberga un castillo, una pista de patinaje sobre hielo, el balneario Széchenyi y el zoológico, entre otros. Es una zona muy bonita para caminar y conocer.
  • Citadella: si quieren vistas, recomendable cruzar a Buda y caminar por la antigua Citadella. Con el balneario Gellert al pie y con un camino increíble de historia y vistas, recomiendo hacer esta subida que, si bien cansadora, vale la pena por las panorámicas fantásticas que ofrece de la ciudad.
  • Basílica de San Esteban: uno de los tantos edificios emblemáticos de Budapest. En época de las fiestas, frente a ella se encuentra uno de los mercadillos navideños más lindos.
  • Ruin pubs: el ingreso es gratuito, aunque obviamente después deben pagar lo que consuman. Pero ya entrar a estos bares, construidos con restos, colores, cosas fuera de funcionamiento, grafitis y arte… Realmente vale la pena. Szimpla Kert es el que visitamos nosotros, el más famoso, y definitivamente podemos decir que vale la pena tomarse una copa o una cerveza en estos pubs.
  • Mercados de Navidad: si van entre Noviembre y Diciembre, un paseo obligatorio en Budapest son sus múltiples mercaditos de navidad, que ofrecen comida, recuerdos y espectáculos gratuitos. Hay uno en Vorosmarty Square, otro frente a la Basílica de San Esteban, otro en el castillo de Vajdahunyad y algunos otros más pequeños distribuidos por la ciudad.
  • Isla Margarita: un paseo que a nosotros nos quedó pendiente, ya que fuimos en inviernos y quizás no es la época más propensa para visitar este lugar, donde pueden pasar y relajarse entre naturaleza y verde.

Actividades pagas:

  • Budapest Eye: al mejor estilo del London Eye, esta rueda de la fortuna ofrece unas hermosas vistas de Budapest por el precio de 9 euros aproximadamente. Un paseo breve pero muy lindo para descansar y tener otro plano aéreo de la ciudad.
  • Baños termales: en mi opinión, uno de los must de Budapest. Hay varias opciones, pero aproximadamente el precio del ingreso es de 16, 17 euros. Escribí una nota completa sobre nuestra experiencia en Széchenyi, el más popular, por si les interesa planificar una visita. Lo recomiendo.
  • Parlamento: el ícono de la ciudad, sin dudas. Si bien contemplarlo desde afuera y es un espectáculo en sí mismo, pueden sacar tickets para conocerlo por dentro. El precio varía dependiendo de edad y si son o no ciudadanos de la EU. Pueden chequear los precios y comprar sus tickets acá. Si quieren sacarlos en el mismo día, pueden ir al centro de visitantes, pero si quieren comprarlos anticipados, sólo puede hacerse mediante la web (recomendable, sobre todo si van en temporada alta). 
  • Crucero por el Danubio: sin dudas, uno de los must de Budapest es pasear por el Danubio y contemplar la rivera desde el agua. Los precios varían dependiendo de los servicios incluídos.
  • Ópera Nacional de Hungría: otra de las visitas obligadas para los amantes del arte. Incluso si no tienen la oportunidad de ver un espectáculo, hay visitas guiadas. Lamentablemente hasta 2019 se encuentra en obra. Les recomiendo chequear su página oficial para más información o para espectáculos, que mientras tanto se realizarán en el Teatro Erkel.
  • Museo del Terror (Terror Haza): este museo contiene exposiciones relacionadas con los regímenes dictatoriales fascista y comunista de Hungría en el siglo XX y es también una conmemoración a sus víctimas. Muy recomendable si les interesa la historia. El precio es de 3000 florines húngaros (un poquito más de 9,50 euros), aunque es recomendable chequear su sitio web, ya que en algunos feriados o fechas especiales el ingreso es gratuito.
  • Pinball Museum: un favorito nuestro, que básicamente es eso: una habitación llena de máquinas de pinball y la libertad de utilizarlas cuanto quieran. Por 10 euros pueden utilizar todas las máquinas hasta el cierre del local, algo que para los frikis de los juegos es como el paraíso mismo. Lo recomiendo mucho.
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