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Guías – #ArgieTravellers https://argietravellers.com Blog de viajes de dos argentinos viajeros Fri, 29 Dec 2023 18:41:45 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=6.9.4 https://argietravellers.com/wp-content/uploads/2018/06/cropped-Bandera_Argentina-32x32.png Guías – #ArgieTravellers https://argietravellers.com 32 32 Guía de viaje: Lisboa https://argietravellers.com/guia-viaje-lisboa/ https://argietravellers.com/guia-viaje-lisboa/#respond Fri, 11 Oct 2019 22:59:07 +0000 https://argietravellers.com/?p=2004 Como verán, estoy intentando ponerme al día con todos los lugares que recorrimos en los últimos meses. Siendo nuestro primer destino, decidí arrancar con Lisboa e ir actualizando el blog de a poco. Aunque no será tarea fácil, voy a intentar dejar todas las guías con tips, lugares para conocer, dónde comer, precios y consejos para visitar cada lugar.

La capital portuguesa es una ciudad que realmente nos encantó, y que tiene mucho para ver. Portugal es un país al que volveríamos sin dudarlo. A continuación compartimos una guía con toda la información que recolectamos durante nuestra visita para que puedan planificar la suya.


Información general:

Lisboa es una ciudad mucho más grande de lo que esperábamos. La capital portuguesa tiene más de 500.000 habitantes y es una de las zonas más pobladas del país. Sin dudas, es una ciudad llena de vida, de colores y sabores, algo que creo es muy característico de este país. Es un lugar al que fuimos porque teníamos un stopover de TAP, la aerolínea de bandera, pero que nos terminó encantando. Sin dudas, creemos que será la primera de varias visitas a este país.

Con respecto a la seguridad, no tuvimos problemas. En la Plaza de Comercio intentaron vendernos droga a plena luz del día, algo que después nos enteraríamos que es totalmente normal. Por más que nos resultó raro, con decirles que no, basta; no nos sentimos amenazados ni nada por el estilo. Lo mejor que pueden hacer en estas situaciones es ignorarlos y seguir con la suya.

En general, Lisboa no nos pareció un lugar inseguro. Como en toda gran ciudad, hay que tener cuidado con los carteristas y estar atento, evitar lugares poco turísticos por la noche y todas las precauciones que por lo general tenemos en otros lugares. Personalmente, me sentí muy cómoda paseando por la ciudad, incluso de noche. Con el idioma, la señalización se entiende bastante bien y, en línea general, les van a hablar un básico de inglés en las zonas turísticas, por lo que tampoco creo que tengan problema con eso.

Siempre repito lo mismo, pero eviten cambiar efectivo en la calle. En la mayoría de los lugares aceptan tarjeta, pero siempre es recomendable usarla sólo en locales y lugares confiables. Si van a comprar en puestos en la calle o similares, lo mejor que pueden hacer es comprar con efectivo. Si llegan al aeropuerto, pueden sacar con la tarjeta en el cajero; también pueden hacerlo en la ciudad. Si pueden llevar algunos euros con ustedes desde su ciudad, también puede ser una buena idea.

Datos útiles:

Documentación: para viajar a Lisboa desde Argentina se requiere tener pasaporte al día. No es necesaria visa. Al ser parte de la Unión Europea, es obligatorio contar con un seguro médico que cubra los 30.000 euros. Por lo general, lo único que solicitan a la hora de ingresar es pasaporte, pero tengan en cuenta que pueden pedirles pasaje de vuelta, alojamiento reservado y el ya mencionado seguro médico. Personalmente recomiendo ir con todo impreso (pasajes, vouchers, comprobantes) para hacer el ingreso al país lo más rápido posible. Si tienen pasaporte de la comunidad europea, van a poder acceder rápidamente. 

Siempre recomiendo viajar con seguro médico, sea requisito o no. Los que leen el blog desde hace tiempo, ya saben lo que opino al respecto. A nosotros nos salvó muchísimas veces. Pueden chequear las promociones que tiene Assist365: con el código ARGIES, tienen un descuento adicional del 5% sobre las promociones vigentes.

Corriente: Como en la mayoría de los países de Europa, los enchufes son Clase F, compatibles con los clase C (también de dos patas). Si no tienen alguno, seguro pueden comprar en el aeropuerto o en cualquier tienda por la calle. El más reciente nosotros lo compramos en un local que arreglaba celulares.

Presupuesto diario:

Los precios nos parecieron un poco más económicos que la media europea, en especial en los precios de las atracciones y a la hora de sentarnos a comer. En general, Portugal es un buen destino si manejan un presupuesto ajustado. Si bien la moneda es el euro, el costo de vida en general nos pareció más bajo que en otros lugares con la misma moneda. Si a eso le sumamos que encima viajamos en temporada baja, lo que abarató también el alojamiento, se puede conocer esta ciudad por muy poca plata.

Saben que no me gusta hablar de un presupuesto por día, porque creo que es muy propio de cada uno y qué les guste hacer. Algunos le dan prioridad a tener una habitación privada, otros a poder sentarse a comer, algunos otros a comprar recuerdos de viaje… En fin, creo que me entienden. El presupuesto depende del tipo de viaje que hagan. Lo que sí puedo decirles es cuánto gastamos aproximadamente y los precios que pueden esperar a encontrarse allá.

Nuestro gasto diario, incluyendo alojamiento, comida y transporte, fue aproximadamente de 50/60 euros por día (para dos personas). Tengan en cuenta que la mitad de esto fue alojamiento (una habitación privada en Airbnb que tuvimos que sacar sin demasiada anticipación), más una comida en la calle, más una comida en el departamento (comprando en el supermercado), más dos o tres viajes en metro/bus. Nuestro presupuesto para esta parte del viaje era muy limitado, pero es una ciudad en la que realmente se puede viajar barato.

Cómo llegar:

Por Aire:

Nosotros llegamos a Portugal desde Porto Alegre con TAP (el vuelo Buenos Aires – Porto Alegre era operado por Aerolíneas Argentinas). Lisboa tiene conexiones buenísimas con el resto de los países europeos, por lo que no es difícil meterla dentro del Eurotrip. A nosotros incluso llegar a Lisboa desde América nos pareció genial: es un vuelo un poco más corto que a otros destinos, y puede ser incluso un buen inicio para recorrer Europa por tierra.

El aeropuerto de Lisboa, además, tiene excelente conexión con el centro de la ciudad. Ya sea en transporte público o en Uber, es muy fácil llegar al centro y relativamente económico.

Por Tierra:

A pesar de estar en una punta del continente, Portugal está perfectamente conectado y es muy fácil llegar por tierra. Desde España hay muchísimas opciones para llegar a Lisboa. Nosotros habíamos ya sacado un vuelo con stopover, pero pueden utilizar los buses de Flixbus, que damos fe que son una buena combinación de bueno y barato para viajar por Europa, y bastante más económica que tomar un avión. Si están por España, el roadtrip en coche es otra opción buenísima.

Clima:

Para los lectores que sean #TeamVerano, Lisboa es el paraíso. Nosotros llegamos a esta ciudad un 17 de Noviembre, y pudimos darnos el lujo de andar con manga corta un par de días. Muchos argentinos viajamos a Europa en enero o febrero por cuestiones de año escolar/universitario o vacaciones laborales, por lo que Lisboa es una buena elección para quienes viajan al invierno europeo y no buscan nieve ni temperaturas bajo cero.

Obviamente, también tuvimos clima de campera. Tampoco se hagan los cancheros si viajan en invierno. Pero seguro la van a pasar mejor que en otras zonas del viejo continente. Nunca tuvimos que abrigarnos demasiado. Además, somos fans de la temporada baja. 20 grados y poca gente es la combinación ideal.

Alojamiento:

Nuestros primeros meses de viaje fueron en modo full ahorro, por lo que en Lisboa probamos por primera vez algo que nunca habíamos elegido antes en materia de alojamiento: sacar una habitación privada por Airbnb. Si bien ya habíamos utilizado este sitio antes, siempre habíamos sacado departamentos enteros. Ir a una casa de familia en una habitación de alquiler era una nueva experiencia para nosotros, por lo que no sabíamos qué esperar.

Honestamente, a nosotros nos gustó mucho la experiencia, pero tiene puntos a favor y en contra. Si bien me gustaría armar algo aparte sobre esto, quiero decirles que en general es una buena opción si buscan ahorrar. Es más probable conseguir algo más céntrico de esta manera y suele ser tranquilo durante el día. Lo malo quizás es que uno a veces debe compartir cocina y baño con otras personas, pero no es muy diferente a lo que sucede en un hostel. Incluso, para quienes buscan dormir tranquilos, suele ser mucho más fácil en una casa de familia. Lo que sí puedo sugerirles es que pregunten bien cualquier duda que tengan antes de ir: no se olviden que no están yendo a un departamento, sino a la casa de alguien. Por ejemplo, si tienen problemas de alergia a las mascotas, tengan en cuenta que muchos pueden tener gatos y en las publicaciones a veces no lo aclara. Para nosotros fue una sorpresa positiva tener un michi en la casa, pero para otros sabemos que puede no serlo.

Nosotros pagamos más o menos 32 euros la noche. La verdad que el precio nos cerraba, y el departamento estaba muy bien ubicado: en el hermoso barrio de Arroios, a pocas cuadras de distintas estaciones de metro. En general, se pueden encontrar cosas buenas por ese precio, pero no creo que vayan a gastar mucho menos.

Pueden buscar todas las opciones disponibles en la página de Airbnb. Registrándose desde mi perfil o el de algún viajero conocido que ya se encuentre registrado, obtienen un descuento de $600 pesos argentinos en reservas superiores a $1100.

Transporte:

Viajar en transporte público en Lisboa nos resultó muy cómodo y muy sencillo. Si pueden alojarse cerca de una estación de metro, van a tener una opción fácil y económica para recorrer las principales atracciones de la ciudad.

El viaje sale 1,45 euros y pueden comprar en las estaciones la tarjeta recargable por 0,50 euros (llamada Viva Viagem, el equivalente a nuestra SUBE). Las máquinas sólo aceptan monedas y tarjetas de crédito, así que también tengan en cuenta eso a la hora de comprar.

Aunque el 90% de los viajes los hicimos en metro, también usamos los buses, para ir a aquellas zonas donde las líneas subterráneas no llegaban. Si están pocos días, pueden manejarse con el primero tranquilamente. Nosotros no utilizamos nunca taxi o coche, por lo que doy fé que con el transporte público es más que suficiente, incluso para ir al aeropuerto.

Importante: tengan en cuenta que el metro de Lisboa opera de 6:30 a 1 de la mañana, y algunas estaciones cierran antes, así que chequeen antes de viajar. Si tienen que ir al aeropuerto, pueden pedir un Uber por aproximadamente 4 o 5 euros (dependiendo de la zona en que se encuentren).

Ir en tren a Sintra: 

Si quieren conocer esta maravillosa ciudad y no quieren pagar una excursión, es muy sencillo hacerlo en tren por cuenta propia. Hace un tiempo armé un post con toda la info, que pueden ver acá. Incluso para conocer otras zonas de Portugal, el servicio de trenes nos pareció muy cómodo y fácil de usar.

Dónde comer:

En Lisboa (y en Portugal en general, por lo que nos han dicho), se come de maravilla. La gastronomía portuguesa nos sorprendió y nos dejó tan encantados como su gente. Se come bien y se come barato, por lo que Lisboa suma puntos por ahí también para nosotros, que amamos probar platos locales cuando viajamos..

No fuimos a muchos restaurantes, pero sí podemos decirles que los precios son aptos para sentarse a comer, incluso para los que viajamos con poco presupuesto. Incluso el mercado Time Out Lisboa, muy turístico y con precios un poco más altos, tiene algunas opciones de menús que arrancan en 7,50 euros. Si paran por Arroio, donde estábamos nosotros, hay menos lugares turísticos y comimos dos personas por 12 euros (dos platos gigantes, uno de ellos el típico Bacalhau, con pan casero y agua). Quienes nos atendieron no hablaban inglés ni español, pero nos trataron muy bien y nos entendimos bastante.

Hay también puestitos de comida al paso y van a encontrar los famosos 100 Montaditos (cadena española), donde algunos días de la semana se puede ir “de tapas” por un euro cada una. Es una gran opción para variar un poco y comer barato.

El supermercado también tiene buenas opciones de comidas preparadas, algo a lo que nosotros recurrimos mucho. Fuimos a la cadena Pingo Doce, donde había platos interesantes por precios que iban desde 1,50 a 3 euros. Si están parando en un departamento, es una de las mejores forma de ahorrar en comida.

Si van para el barrio de Belem, donde está la torre, no pueden dejar de pasar a comer unos pastéis de Belem, un dulce típico de la zona. El local por lo general tiene mucha gente, pero vale la pena esperar. Pueden comprarlos por 1,10 euros.

Si quieren salir o buscan una zona de bares, super recomendado el barrio de Alfama, que fue donde vimos más movida. Cuando el clima acompaña (que en Lisboa suele ser moneda corriente), está hermoso para sentarse en las mesitas a la calle a tomar algo.

Qué hacer:

Algunas atracciones gratuitas:

  • Miradores: a la mayoría de los miradores se puede subir con los elevadores (el precio aproximado ida y vuelta es de 3,70 euros), pero también puede hacerse el mismo camino a pie y, obviamente, gratis. Si les gusta caminar las ciudades y no quieren gastar, les recomiendo mucho hacer los trayectos de esta forma y visitar los miradores. Las vistas de la ciudad valen totalmente la pena. El mirador de San Pedro de Alcántara, el de Santa Catarina, el de Senhora do Monte, el de Santa Luzia (mi preferido), todos súper recomendables para tener vistas de la bella Lisboa.
  • Plaza de Comercio: es el corazón de Lisboa, y realmente es una zona muy atractiva de la ciudad. Siempre hay mucho movimiento y también van a tener unas vistas preciosas del río y la ciudad.
  • Puente 25 de Abril: caminar por las orillas del Río Tajo, con las vistas del puente, es sin dudas una de las actividades que más nos gustaron en esta ciudad.
  • Elevador Panorámico of Boca do Vento: si están con tiempo, recomendable cruzar al otro lado del puente y utilizar este elevador, que ofrece unas vistas increíbles de Lisboa.
  • Príncipe Real: otra zona de Lisboa con mucha onda, galerías de arte y bares. En esta zona también se encuentra el Jardín Botánico, por si, como yo,  son fanáticos de visitar estos lugares cuando viajan.
  • Catedral de Lisboa: como muchas europeas, vale la pena visitarla por su arquitectura. Hay muchos lugares de este estilo en Lisboa, como el Panteão Nacional, la Iglesia de San Roque, la Basílica da Estrela.
  • Plaza Luís de Camões: desde acá salen muchos de los free walking tours. Es una zona muy linda de la ciudad y un buen punto de encuentro.

Algunas atracciones pagas:

  • Torre de Belem: se puede ingresar y subir por 8 euros, aunque vale la pena ir hasta allá, incluso si no tienen pensado entrar. Es una zona muy linda y con vistas hermosas del atardecer en la ciudad. Si van para Belém, no pueden dejar de pasar por el Monumento a los Descubrimientos e ingresar al Monasterio de los Jerónimos (de pago). También no dejen de pasar por Santa Maria de Belém.
  • Elevador de Santa Justa: el elevador para acceder al mirador, que suele estar bastante concurrido. El boleto sale 5 euros, pero pueden subir a pie y pagar directamente 1,50 para disfrutar de las vistas maravillosas que ofrece. A nosotros nos pareció la mejor opción, ya que para subir al elevador había una fila importante, incluso en temporada baja.
  • Tranvía 28: por tres euros, pueden viajar en el icónico tranvía amarillo que recorre las calles de Lisboa. La única recomendación que puedo darles es que vayan con paciencia, porque suele estar bastante concurrido.
  • Arco de la Rua Augusta: frente a la Plaza de Comercio, puede subirse al arco para tener vistas de la ciudad. El ingreso cuesta 2,5 euros.
  • Amoreiras 360º: si les gustan las terrazas con vistas, pueden disfrutar de una en este Shopping, que es el edificio más alto de la ciudad. El ingreso sale 5 euros y pueden quedarse cuanto quieran.
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Guía de viaje: Estambul https://argietravellers.com/guia-viaje-estambul/ https://argietravellers.com/guia-viaje-estambul/#respond Wed, 10 Jul 2019 14:00:38 +0000 https://argietravellers.com/?p=110 En 2017 tuvimos un stopover en Estambul y decidí armar esta guía. Ahora, después de tener esta ciudad casi dos semanas para nosotros, decidí actualizarla con algunas cosas nuevas que descubrimos y con precios actualizados (la lira se ha devaluado un poco desde nuestra última visita).


Información general:

Estambul tiene la particularidad, como muchos sabrán, de estar situada entre dos continentes: Europa y Asia. Su cultura es un fiel reflejo de esta combinación, que se ve en sus edificios, su gente, sus costumbres y su gastronomía.

La moneda es la lira turca. El valor es de algo como 0,15 euros (a Julio de 2019, por lo menos). Nosotros sacamos efectivo directamente desde el cajero del aeropuerto, que creo que es lo más sencillo. También pueden hacerlo en la ciudad, desde cualquier ATM que encuentren. Hay muchísimos cajeros repartidos por las calles de la ciudad, que los locales utilizan regularmente. Por lo general yo no soy partidaria de las casas de cambio, pero también pueden encontrarlas por el centro. En un lugar donde no entienden el idioma, por lo general el cajero es lo más rápido y lo más sencillo de utilizar (que siempre tiene la opción de, por lo menos, ponerlo en inglés). Chequeen con su banco siempre cuál es el límite de adelanto mensual. En Turquía particularmente no creo que tengan problema con el límite, ya que el dinero suele rendir bastante. 

Es una ciudad muy grande, mucho más grande de lo que teníamos idea. Aunque un stopover no llega, ni por asomo, a ser suficiente para conocer Estambul, pueden aprovechar para ver las atracciones principales. Vale la pena. 

Datos útiles:

Documentación: Para ingresar a Turquía con pasaporte argentino no necesitan visa; basta con tenerlo al día (con al menos 6 meses de vigencia desde la fecha que llegan). Tengan o no ciudadanía y pasaporte europeo, deben hacer migraciones tanto cuando entran como cuando salen del país, ya que el mismo no forma parte de la Unión Europea. Los controles fueron bastante tranquilos en nuestro caso y no nos hicieron demasiadas preguntas, pero siempre les recomiendo ir con todo impreso en una carpeta, en caso que les pidan pasajes de avión, hoteles, seguro de viaje, etc.

Para turistas argentinos, el plazo de estadía en Turquía es de 90 días. Por lo general, las reglas que aplican son similares al resto de Europa. Incluso una argentina que vive acá nos dijo que suelen “copiar” mucho las leyes que van apareciendo en la UE, por lo que suelen ser parecidas en el tiempo. En la página de la cancillería, recomiendan a las mujeres no andar solas por zonas no turísticas. La realidad es que en Estambul, aunque viajé en pareja, me sentí muy cómoda y segura.

Números útiles: como siempre recomiendo, ante cualquier inconveniente lo mejor que pueden hacer es consultar en la recepción del hotel o a su anfitrión, que siempre los locales tienen más facilidad para moverse y reaccionar ante un problema. En Turquía no hablan inglés tan bien como en otras partes del mundo, pero siempre tuvieron muchísima voluntad para ayudarnos, hacerse entender o encontrar alguien que hablara inglés un poco mejor. Acá algunos números de teléfono de Estambul para tener a mano:

  • Emergencias: 112
  • Asistencia Internacional (emergencia consular): +0532 547 4943
  • Policía: 155
  • Bomberos: 110
  • Información Sanitaria: 184
  • Consulado General de Argentina en Estambul: (+90) 21 2243 1170

Por lo general, notamos que el nivel de inglés era bastante básico, incluso en los recepcionistas o las personas que brindaban atención al cliente. Si salen un poco de la zona turísitca, es posible que sólo les hablen en turco. Si tienen que hacer un llamado o tienen una urgencia, lo primero que pueden hacer es intentar comunicarse o encontrar alguien que hable inglés. Uno de nuestros recepcionistas salió a la calle a buscar a una señora que trabajaba al lado, que hablaba bien inglés, y le pudimos explicar un problema que teníamos. La gente es muy servicial por lo general, así que no creo que vayan a tener problemas. Como siempre digo, Google Translate ayuda. Varias personas se comunicaron con nosotros de ese modo. 

Corriente: La corriente en Estambul es 220v, y se utilizan los mismos adaptadores que tienen en España y muchas otras partes de Europa: tipo C o F, los que tienen dos patas redondas. Pueden llevárselos directamente de acá, ya que es un adaptador que acá se consigue, o comprarlos en los free shop del aeropuerto (muchas tiendas venden elementos de viaje, entre ellos adaptadores).

Comunicación: Para mí, al llegar a Turquía está bueno comprar un chip para el celular. Hay lugares donde podemos prescindir, pero acá nos pareció bastante útil. Tengan en cuenta que toda la wifi pública (incluso la de los aeropuertos), requiere tener un número de móvil para validar el acceso (les envían un sms). Además, Google Maps resulta muy útil si van a viajar en transporte público (ya que, sobre todo los buses, pueden ser algo desorganizados). Nosotros compramos uno en el aeropuerto por 30 euros, que tiene 8GB. Nos pareció bastante caro, pero necesitábamos estar comunicados. Luego leímos que, en general, comprar una SIM acá es caro. Les recomiendo comprar en Turkcell o Turk Telecom, que tenían los mejores precios. Vodafone nos pareció carísimo en comparación.

Costo de vida y precios promedio:

Estambul es una ciudad que a nosotros, como argentinos, nos resultó barata. Ya sea la hotelería, sentarse a comer o incluso comprar en el supermercado, todo nos resultó bastante por debajo de la media a la que nos tiene acostumbrados Buenos Aires (ni hablar de Europa). Pueden darse el lujo de ir a un lindo hotel o de cenar en un restaurante, que el presupuesto no se les va a ir por las nubes.

La primera vez que estuvimos acá, pagamos una habitación triple, ubicada en el barrio de Fatih y a metros de la Mezquita Azul, unos 50 dólares la noche, con desayuno incluído (si lo reservan desde este link, pueden obtener un 10% de descuento en su estadía). La realidad es que es un precio que muy pocos países tienen (en especial si hablamos de grandes ciudades turísticas). Los hoteles en Estambul son preciosos. Les recomiendo buscar bien, porque la realidad es que pueden conseguirse lugares bellísimos y muy bien ubicados por muy poca plata. Van a ver que todos tienen muy buen puntaje. En general, la hotelería en Turquía es buena y la gente es muy hospitalaria. 

Con respecto a la comida, también hay muchas opciones y a precios relativamente accesibles. Un desayuno/merienda con un típico café turco, un té turco y una porción de torta nos salió aproximadamente 20 liras, lo que son aproximadamente 3 euros.

Para almorzar y cenar hay muchas opciones. Aunque la comida turca es definitivamente algo que hay que probar, puede ser un poco invasiva para los que no estamos acostumbrados a tantas especias y picante. Un día almorzamos en un bar (Aylak Bar, en la parte asiática) una pizza con cinco pintas de cerveza, lo que nos salió unos 20 euros. Si buscan una opción un poco más típica, en un restaurante en la zona turística de Fatih (Adonin Café Restaurant), gastamos aproximadamente 26 euros en dos platos de pastas, una hamburguesa y tres pintas de cerveza (y tenían mucha oferta de platos locales a buen precio). La realidad es que siempre recomiendo revisar la carta antes de sentarse (la mayoría de los restaurantes la tienen en la puerta, por lo general en inglés y turco), pero no creo que vayan a llevarse grandes sorpresas con los precios de la gastronomía en la ciudad. Se puede comer bien sin gastar una fortuna. Si paran a comer en alguna cadena de comida rápida (ya sea de las turcas o de las yankees), pueden comer por 2 o 3 euros por persona. 

El precio del transporte público tiene un valor fijo de 2,60 liras (comprando previamente la Istanbul Kart, que sale 6 liras). Es muy fácil moverse tanto con el metro como con los buses, y por suerte aparecen en Google Maps. Basta con recordar los nombres (o, si son muy complicados, sacarle una foto al mapa del recorrido). Si no compran la tarjeta, los viajes son más caros. Por lo que sale, recomiendo comprarla. Con una sola tarjeta pueden viajar hasta 5 personas, por lo que el costo es mínimo ya si viajan en pareja o en grupo. 

Los supermercados también son económicos, sin importar la cadena que elijan. Bim, Sok, Carrefour y Migros son algunos de los supermercados que van a encontrar en Estambul. También hay muchos almacenes que venden productos como bebidas alcohólicas, que no se consiguen en todos los supermercados. 

Para que tengan una idea respecto a los precios de supermercado, compramos una caja metálica de té turco por por 6,25 liras (1,35 euros). Una botella de un litro de Schweppes está 2,70 (0,58 euros) y una de 1 litro y medio de agua está algo de 20 centavos de euro. Más o menos imaginen que estos precios aplican a la mayoría de los productos que puedan comprar. Realmente resulta muy económico y es una buena idea para comprar productos regionales sin gastar una fortuna. Café o té turco, dulces, chocolates… pueden comprar todo acá y les va a salir mucho más barato que en cualquier local de regalos.

Alojamiento:

Como dije, la hotelería en Estambul es excelente y a muy buen precio. Hoteles que parecen palacios, habitaciones con detalles hermosos y vistas desde la habitación que parecen de cuento. Basta con entrar a Booking para que vean a qué me refiero. Y sé que cuando digo esto piensan que van a gastar una fortuna, pero no es así. Si hay algo que realmente me sorprendió cuando empezamos a planificar el viaje fue el precio de estas habitaciones hermosas en las mejores zonas de la ciudad.

Nosotros fuimos al Magnaura House Hotel, aunque la elección se nos complicó bastante. Lo elegimos porque tenía buen precio por una triple, ventanas a la calle y muy buena ubicación dentro del barrio que queríamos alojarnos (Fatih). Si se fijan, la mayoría de los hoteles tienen reviews muy buenos, calificaciones por arriba de la media y fotos que dan ganas de quedarse en todos; y los precios son más que razonables. Antes del viaje armamos una pequeña wishlist con los que más nos habían gustado, hasta que finalmente nos decidimos por el Magnaura. Estos particularmente los seleccionamos porque disponían de habitaciones triples y se encontraba en Fatih, y todos tienen aproximadamente un puntaje de 9 en Booking (algunos incluso más). Se los dejo para que puedan revisarlos y ver cuál se ajusta mejor a sus necesidades:

  • Azade Hotel: aproximadamente unos 57 dólares por noche, habitación doble. Incluye desayuno y tiene una terracita que se ve preciosa.
  • Alpek Hotel: 81 dólares la habitación doble. Cerca del Puente de Galata. También con desayuno y una terraza muy linda.
  • Spinel Hotel: 59 dólares la noche, habitación doble. Incluye desayuno.
  • Saruhan Hotel: También tiene un valor de 59 dólares la noche, habitación doble. Incluye desayuno.
  • The Million Stone Hotel: 88 dólares la noche, habitación doble superior con desayuno.
  • Glamour Hotel: bello hotel con habitaciones dobles por 61 dólares la noche. Por tres dólares más incluye desayuno para dos personas.
  • Katelya Hotel: 78 dólares la noche y un desayuno incluido que, según los reviews de Booking, es fantástico.
  • Sultan Tughra: cerca de donde nos alojamos nosotros, está este hotel que tiene habitaciones dobles económicas por 66 dólares. También con desayuno.
  • Hotel Saba: doble económica por 59 dólares la noche, con desayuno incluido en el precio.

Los precios mencionados arriba son de Booking y obviamente son aproximados (ya que depende mucho de las fechas, la temporada, etc). Si reservan desde este link a través de Booking, obtienen un 10% de descuento en su reserva. Nosotros usamos bastante este sitio y ese descuento nos hizo ahorrarnos unos cuantos euros.

Les puedo garantizar que en el Magnaura nos sentimos muy cómodos. Kadir (gracias a las novelas que ve mi madre, nunca me voy a olvidar de su nombre) se portó de diez con nosotros, nos ayudó con el transfer. Personalmente, lo recomiendo mucho. Ahora, si van a alguno de estos, ¡no duden en contarnos su experiencia!

En nuestra segunda visita a esta ciudad, estamos utilizando TrustedHousesitters, que ya expliqué en otro post de que se trata. Estamos parando en el barrio de Ferikoy, que no es tan turístico. Sin embargo, estamos muy cerquita de Taksim, que es otra zona que nos gustó mucho para turistear.

Otra opción es Airbnb. En cuanto a mí respecta, en un lugar donde no conocemos la cultura y no entendemos el idioma, preferimos movernos en hoteles, donde es más probable que encuentren gente que hable inglés. De cualquier forma, pueden buscar todas las opciones disponibles en la página de Airbnb y después nos cuentan su experiencia; hay un montón de departamentos que se ven hermosos. Registrándose desde mi perfil o el de algún viajero conocido que ya se encuentre registrado, obtienen un descuento de $600 pesos argentinos en reservas superiores a $1100.

Transporte:

Estambul es una ciudad muy grandes y, aunque es hermoso caminarla todo lo que les sea posible, van a tener que recurrir al transporte público, en especial si quieren cubrir mucho en un día como hicimos nosotros.

En la rede de transporte van a encontrar metro, buses, tranvías e incluso ferries, que les van a permitir cruzar desde la parte europea a la asiática de una forma muy agradable (y económica). 

Si vuelan con Turkish, ya no llegarán más al aeropuerto de Ataturk (como lo hicimos en 2017), sino que van a arrivar al nuevo aeropuerto de Estambul. Este aeropuerto, lamentablemente, se encuentra muchísimo más alejado que el anterior, pero pusieron a disposición de los viajeros algunas nuevas opciones para llegar a la ciudad. 

Desde el Aeropuerto de Estambul, en el subsuelo, van a encontrar la terminal de micros que salen a distintos puntos de la ciudad. Los Havaist Airport Shuttle cuentan con más de 20 líneas que se dirigen a los diferentes barrios de la ciudad. Lo bueno es que, buscando en Google Maps, les va a aparecer cuál deben tomarse. Nosotros, por ejemplo, parando en el barrio de Feriköy nos tomamos el que iba en dirección a Sultanahmet y nos bajamos en la primera parada (y pagamos 18 liras por persona). Los precios de los buses van desde las 12 liras hasta las 30 liras (dependiendo de la línea que tomen) y pueden pagarse tanto con tarjeta de crédito como con la Istanbul Kart. Ahí mismo donde paran los buses pueden comprar la tarjeta de transporte, que luego podrán usar en la ciudad. Hay diferencia con tomarse un taxi que, en promedio, seguramente les saldrá más de 120 liras. Debo decir que se viaja bastante bien, en especial por el precio.

Hay varias formas de pagar por el transporte público en la ciudad. La Istanbul Kart que mencionaba antes es muy fácil de usar; ya que pueden comprarla y funciona como una “sube” a la que vamos añadiendo crédito para viajar (y obviamente con la cual salen más baratos los viajes). La realidad es que lo más conveniente es comprar esta tarjeta, que sale 6 liras turcas e ir cargando dinero en las máquinas que se encuentran en las estaciones de metro. Las máquinas son nuevas y bastante intuitivas, e incluso tienen la opción de ponerlas en español. Las mismas no dan vuelto, pero el sobrante al comprar la tarjeta se les suma como crédito para viajar. Por ejemplo, si van a pagar la Istanbul Kart con 20 liras, la máquina les va a devolver la tarjeta cargada con 14 liras. 

Con respecto a los taxis, la realidad es que por recomendación nos dijeron que es preferible no utilizarlos. Como en muchos lugares del mundo, a veces los turistas se vuelven un blanco fácil para que quieran estafarnos, sobre todo si no hablamos el idioma local. Si van a pedir un taxi, por lo general recomiendo que lo pidan desde la recepción del hotel y pregunten cuánto les puede llegar a salir. Si van a subirse en la calle, chequeen siempre que esté puesto el taxímetro. Los locales también nos recomendaron la aplicación BiTaksi, que es como una especie de Cabify. Uber funciona acá pero no es legal actualmente, por lo que tampoco recomendamos utilizarlo.

Como comenté antes, caminar esta ciudad me parece elemental. Es un lugar bellísimo, y es increíble perderse por las pequeñas calles, con sus subidas y bajadas, en lugares a los que el transporte público no llega. Lo mejor que pueden hacer es llegar hasta los distintos barrios con el bus o con el metro y luego aprovechar para recorrer a pie todas las atracciones. 

Dónde y qué comer:

Con respecto a qué comer, la gastronomía turca tiene platos muy variados, aunque nuestro estómago quizás no se encontraba preparado para el tono picante que tienen sus comidas. Les recomiendo que sean cautos, y no está demás llevar algún protector hepático, buscapina, y algún que otro remedio para el dolor de estómago, porque es algo que puede pasar. Yo voy siempre preparada porque soy medio flojita, y en Estambul tuve que hacer uso de mi kit de medicamentos desde el primer día. Obviamente, va en cada uno saber qué nos hace mal, pero hay algunas cosas que no deberían ser picantes y en Estambul lo son.

En definitiva, no pueden irse sin probar un kebab. Hay que ser insistente con el non-spicy (no picante), porque los turcos se toman muy enserio el condimentar las comidas. Obviamente, el té y el café turco son otro must de cualquier viaje a este país, acompañados de alguna delicia turca (una especie de turrón blando con distintos sabores) o alguna de sus tortas.

Si van en una época en que el clima acompañe, los puestos de comida callejeros son otro ícono de la ciudad, donde vale la pena. Pueden comer un simit (una especie de pan con semillas), un choclo o un helado, que los venden por todas partes. También pueden probar algún jugo de frutas o una limonada, algo que los turcos utilizan mucho para escaparle al calor. 

También deben probar los dulces turcos, que los venden por todos lados. Los baklava (una especie de pastel turco con nueces, miel y masa filo) también son uno de esos bocados típicos que hay que probar. Los venden mucho en los cafés, en los mercados e incluso en la calle. El börek, también una pieza de pastelería pero rellena con queso, carne o verduras también es también muy recomendable, y con uno de los famosos té turcos para acompañar. Las delicias turcas también son otro de los protagonistas de todos los mercados y tiendas de souvenirs, y tienen muchísimas variedades para degustar. 

La cerveza pueden comprarla en los pubs, siendo la Efes la más popular y la que suelen servir en todos los restaurantes. Tengan en cuenta que muchos supermercados no venden alcohol, pero sí lo hacen algunas tiendas pequeñas (el equivalente a lo que serían acá los supermercados chinos). La cerveza en general es barata, y tomarse una pinta en un bar les puede costar alrededor de dos euros. 

Con respecto al dónde, hay bastantes opciones para sentarse a probar comida típica (y no tanto). Como comentaba, los precios son relativamente accesibles, lo que hace que sentarse a comer no sea un lujo que nos damos, sino más bien una oportunidad para comer bien y aprovechar este destino. Hay muchos locales callejeros, locales de comida rápida pero aún así típica de la zona y al paso, o incluso muchas cafeterías donde el té turco y la pastelería están a la orden del día.

Algunos lugares que puedo recomendarles:

  • El Amed Terrace Restaurant: un restaurante hermoso con terraza y vista al Bósforo. Hay mucha comida típica y los precios son muy accesibles. Es dentro de un hotel y hay que subir al último piso, pero realmente vale la pena la atención y la vista.
  • Adonin Café Restaurant: comimos bien, carta en español y servicio decente. Estábamos un poco pesados de la comida típica, y es un buen lugar si quieren pedir unas pastas o una hamburguesa, pero sin perder ese toque local con el que condimentan la comida.
  • Durumzade: si quieren probar el durum, otro de los platos típicos, este es el lugar. No es un restaurante elegante ni mucho menos, pero la comida no decepciona y los precios tampoco.
  • Hoca Pasa Pidecisi: El piede turco, otra comida típica, es verdaderamente algo que deben probar antes de irse de Estambul, y este lugar sin dudas hace unos muy buenos. El precio va aproximadamente entre las 14 y las 20 liras turcas.
  • Simit Sarayi: es una cadena turca que tiene mucha variedad de comida rápida y barata. Es una buena opción para comer al paso, por poca plata, o para tomar un café acompañado de pastelería. Están realmente en todos lados, desde el aeropuerto hasta el centro de la ciudad, por lo que la incluyo por eso. No es la gran cosa, pero es una opción rápida y fácil de encontrar.

Puedo decir honestamente que hay una infinidad de lugares para comer, y la realidad es que es muy fácil sentarse en una ciudad donde los precios dentro de todo son accesibles. Hay muchísima oferta, tanto de comida callejera como de restaurantes elegantes, así que también va un poco en lo que se les antoje comer. Personalmente no soy muy fanática del picante, que es algo que en la comida turca abunda mucho. De cualquier modo, es una gastronomía más que interesante y de la que merece la pena probar un poco de cada cosa. Y, sí ustedes tampoco son muy amigos de la comida spicy, hay mucha oferta de restaurantes internacionales para todos los gustos. 

Qué hacer:

Si hablamos de atracciones, hay muchísimo para hacer en esta ciudad. Tuvimos que reducir la lista de opciones a las que nos parecían más interesantes, por una cuestión de tiempo,  y sin dudas nuestro pequeño ayuda memoria no decepcionó:

  • Mezquita Azul y mezquita Santa Sofía: a poca distancia, sin dudas dos de las mezquitas que hay que ver y conocer. Tengan en cuenta que para ingresar hay cierto código de vestimenta que se encuentra especificado en la puerta. Sin embargo, aunque decidan no ingresar, recomendable recorrer los exteriores y deleitarse con dos construcciones que son de las más bellas que vimos en este viaje.
  • Palacio de Topkapi: este magnánimo edificio fue el centro administrativo del imperio otomano. Hoy en día funciona como un museo, que puede visitarse por 40 liras turcas.
  • Gran Bazar: sin dudas uno de los lugares más icónicos de Estambul, y posiblemente uno de los que más ganas teníamos de conocer. Entre sus pasillos la gente, los negocios y el dejo de algo tan típico generan el ambiente ideal para pasear por este mercado. Pueden comprar ropa, alfombras, tapices, cristalería, lámparas… La lista es infinita. Eso, si pueden regatear el precio para llevárselo. Paseo obligatorio.
  • Mercado de las Especies: otro de los grandes mercados de Estambul. Para los fanáticos de la gastronomía, este sin dudas es su lugar. Pueden comprar de todo, y la variedad es impresionante.
  • Puerto de Eminonu: una vista hermosa del Puente de Galata, la torre y el barrio de Karaköy. De acá salen muchos de los cruceros por el Bósforo. También hay muchos lugares para comer y puestos callejeros para probar alguno de los típicos snacks turcos.
  • Paseo por el Bósforo: otro recomendado de esta ciudad. Tanto de día como de noche (algunos incluyen cena), este paseo es otra forma de deslumbrarse con esta ciudad. Pueden contratarlos incluso por empresas como Despegar y pagarlos en cuotas.
  • Puente de Galata: pescadores, restaurantes, tráfico y transeúntes conviven en este puente, que atraviesa el famoso Cuerno de Oro, uno de los brazos del mar más bellos de la ciudad. Este puente de casi 500 metros une lo viejo y lo nuevo de Estambul, ofreciendo grandes vistas.
  • Torre de Galata: un hermoso mirador de Estambul se encuentra a la cima de esta Torre, que con sus casi 67 metros de alto ofrece una vista de 360 grados. El valor de la entrada es de 25 liras turcas. La torre cuenta también con un restaurante, pero es necesario tener reserva previa.
  • Avenida Istiklal: la peatonal y avenida comercial de Estambul sin dudas es esta. Si lo que están buscando es ropa, no tienen más que ir acá para conseguirla. Los precios resultan bastante buenos. Hay muchísimo movimiento de gente, por lo que resulta un lugar interesante para visitar.
  • Plaza Taksim: al final de la Avenida Istiklal, pueden encontrar esta plaza que es uno de los puntos más relevantes para los festejos y eventos públicos. Cuando fuimos estaban haciendo arreglos, pero de cualquier forma es una zona muy bella para recorrer, teniendo alrededor muchísimas tiendas y restaurantes. Es una zona ideal si quieren comer algo o si tienen ganas de hacer shopping. Esta zona es un poco caótica, pero a mi me gustó mucho. 
  • Palacio de Dolmabahce: otro de los lujos de Estambul, que sustituyó al Palacio de Topkapi como residencia de los sultanes, convertido luego en museo. El acceso es de martes a domingos, y el valor de la entrada es de 50 liras turcas. Ojo porque está abierto sólo de 9 a 16 (a 15 en invierno) y se entra en grupos limitados.   
  • Barrio de Kadiköy: del lado asiático, uno de los barrios en auge de Estambul. No sólo hay muchísimos bares para conocer, restaurantes y buen ambiente, sino que la zona del puerto también tiene una vista hermosa de los atardeceres sobre el lado europeo. Un barrio hermoso para recorrer a pie y conocer un poco más de la otra cara de la ciudad turca.

Para mí ese pequeño listado son como los must, lo que hay que ver si tienen muy poquito tiempo. Ahora, si están con algunos días más y pueden aprovechar para recorrer otros lugares, acá les dejo los agregados que hicimos nosotros durante el segundo viaje:

  • Barrio de Eyüp y la famosa colina Pierre Lotti: es un paseo que puede hacerse rápido, pero que aún así vale la pena. Desde la colina van a poder ver el magnífico Cuerno de Oro y disfrutar de las vistas de la ciudad. Hay un teleférico que sube desde Eyüp y que sale solo 2,60tl por tramo (y se puede pagar con la Istambul Kart)
  • Barrio de Balat: está dentro de la zona de Fatih, por lo que no es difícil llegar. Aún con su cercanía con la zona más turística, este barrio conserva rincones tradicionales y mucha paz. Hay varios restaurantes, galerías y bares, así como casas antiguas y edificios tradicionales de distintas colectividades que vivían (y viven) en la región. Acá pueden encontrar los famosos y coloridos Palation Apartments
  • Mezquita de Fatih: si quieren conocer una mezquita tradicional sin tener que pasar por la ola de turistas que se reúnen en la Mezquita Azul o en Santa Sofía, esta puede ser una buena opción. Es igualmente impresionante y hay muy poco turismo.
  • Büyük Valide Han: otro de los tantos miradores que tiene esta ciudad. No es tan sencillo llegar, pero sin dudas sus vistas lo valen. Y su costo es de sólo una lira turca, lo que hace que sea aún mejor.
  • Camlica Hill: de las siete colinas de Estambul, esta es la más alta. Las vistas desde arriba son increíbles.

De verdad, no dejen de visitar esta ciudad ubicada entre dos continentes, que tiene muchísimo para ofrecer: una cultura rica y muy diferente, una amplia gama de gastronomía, edificios que sacan el aliento y muchísimo para aprender sobre su historia y forma de vida. Un destino de esos que uno no sabe bien qué esperar, pero que sin dudas consiguió enamorarnos en el poco tiempo que estuvimos. 

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Sobre planificar un viaje largo https://argietravellers.com/planificar-un-viaje-largo/ https://argietravellers.com/planificar-un-viaje-largo/#respond Fri, 15 Mar 2019 18:34:28 +0000 https://argietravellers.com/?p=2026 Mañana cumplimos cuatro meses de viaje, y me gustaría compartir todas las cosas que fuimos aprendiendo durante este tiempo. Estoy segura que iremos actualizando este post, pero esto es lo que nos dejó hasta ahora. Honestamente, hay mucho que no sabíamos y nos tocó improvisar. Por eso me encantaría que esto pueda servirles a aquellos que estén pensando irse de viaje por varios meses. Supongo que nuestra experiencia estará más centrada en Europa, que es por donde estuvimos este tiempo. Sin embargo, muchas cosas pueden aplicarse a cualquier lugar al que decidan irse.

Antes del viaje:

Primero que nada, creo que el viaje empieza mucho tiempo antes de salir el aeropuerto. No es, ni por asomo, una decisión que tomamos de un día para el otro. Aunque nos hubiese encantado dejar todo e irnos en el momento en que pensamos hacerlo, hay muchas cosas previas que tienen que hacer si están pensando hacer las cosas bien. Personalmente no soy fan de la improvisación; quería tener un plan aunque sea para los primeros meses del viaje. Y, obviamente, una de las partes más importantes para tener un plan es ir ahorrando antes de viajar. Busquen reducir gastos cotidianos, traten de vender cosas que no necesitan. Es difícil, y a veces se necesitan más o menos meses, pero vale la pena. Por más que quieran viajar de forma super low cost, es necesario tener algún ahorro en caso de algún problema. Siempre pasan cosas inesperadas e, incluso teniendo seguro, vamos a tener que cubrir primero nosotros los gastos antes del reintegro.

Si ya saben más o menos por dónde van a arrancar el viaje, es importantísimo que chequeen todos los requisitos de ingreso. Revisen condiciones de visados, vacunas, si les requieren tener pasaje de salida. En general, se van a ahorrar un montón de problemas si chequean todo con tiempo y hacen los trámites acá en su país. Revisen páginas oficiales de cada país. En nuestro caso, Europa tiene requisitos bastante sencillos de cumplir. Quizás el problema más grande sea la permanencia máxima de 90 días (en un período de 180 días) en el espacio Schengen. Pueden estar tres meses y luego tienen que estar fuera otros tres, para ponerlo de forma simple. Para quienes no tienen pasaporte europeo, esto puede volverse problemático si quieren hacer un viaje largo. Si tienen menos de 35 años, recomiendo mucho que revisen las condiciones de las visas Working Holiday. Para mí es la forma más sencilla de poder quedarse un año sin problemas en territorio europeo. No están obligados a trabajar y la mayoría tienen la opción de entrar y salir de los países sin problema, por lo que van a poder moverse por Europa tranquilos. Otra opción es ir armando el recorrido para salir del espacio a los 90 días, y volver a entrar después de los 180. Es más complicado, pero no es imposible. Países como Rusia, Turquía o UK pueden ser una buena opción para salir. Quedarse más de 90 días puede ser sinónimo de multas o deportación, por lo que les recomiendo hacer todo legalmente, incluso cuando sea un poco más complicado. Hablando mal y pronto, no sean boludos. 

Si no les da la edad para la Working Holiday, pueden chequear también hacer algún curso de idiomas y entrar como estudiantes. Quizás sea un poco más restrictivo (porque implicaría quedarse más tiempo en un lugar), pero puede ser una buena idea si les interesa aprender un idioma mientras viajan. Es una experiencia realmente recomendable, lo digo por experiencia. Nada les va a ayudar a aprender un idioma en particular más que estar todo el tiempo rodeado de él. La gente, los carteles, la televisión y la vida diaria los van a tener hablando en menos de lo que imaginan.

Si sacan una visa, una de las condiciones es tener seguro médico anual. Si no la sacan, igualmente van a necesitar un seguro médico para viajar a Europa. Incluso si viajan con doble ciudadanía, me parece algo importantísimo sacar un seguro médico que les cubra todos los días que estén de viajes. ¿Es un gasto importante? Sí, no es barato cuando es un seguro anual, pero implica que van a estar protegidos durante todo el tiempo que dure su viaje. Por experiencia, les digo que es una tranquilidad enorme poder llamar a un doctor o poder consultar sus derechos viajeros desde cualquier parte del mundo. El seguro se ha encargado de todo cuando me perdieron la valija en un aeropuerto, cuando nos sentíamos mal, cuando yo estaba con fiebre. En especial en países donde no hablábamos ni entendíamos el idioma, hasta comprar un medicamento es una tarea complicada. Para mí, el seguro médico es algo indiscutible, incluso siendo ciudadano. Van a encontrar muchísimas opciones en internet. Si viajan por más de 45 días, van a tener que optar por un seguro anual. Hay muchísimas opciones en internet. Yo personalmente les puedo recomendar Assist 365, que tiene muy buenas promociones en su web (hasta 60% de descuento; este mes del 18 al 22 de marzo tienen promos en seguros para estadías largas). Si le suman a eso el código ARGIES (o reservan desde este link), tienen un 5% de descuento adicional. Si ya usaron algún seguro médico antes y les resultó bien en viajes cortos, pueden preguntarles qué opciones tienen para más días también; la mayoría de las empresas tienen alternativas anuales. Si tienen seguro por tarjeta de crédito, averigüen qué pueden ofrecerles para viajes de más de 45 días.

Para sacar pasajes, estuvimos bastante tiempo. Finalmente nos decidimos por una promo de TAP Portugal, que tenía un stopover en Lisboa y llegaba luego a Madrid. Si van a sacar pasaje sólo de ida, les recomiendo que chequeen las páginas de Norwegian, Level o Edelweiss. Las low-cost, por lo general, venden pasajes por tramo a Europa. Sin embargo, estén también atentos a otras compañías, que a veces tienen ofertas interesantes, en especial en temporada baja. Si ya tienen la fecha más o menos definida pero todavía tienen tiempo para concretar la compra del pasaje, les recomiendo que se creen una alerta en Skyscanner para ir chequeando el precio. Páginas como Promos Aéreas también comparten ofertas, y a veces hay opciones de sólo ida.

Comprar el pasaje con anticipación y pagarlo en cuotas siempre es una buena idea. Si ya se pueden sacar ese gasto un tiempo antes de irse, para mí es la mejor opción.

Con respecto a la experiencia personal, creo que saber un poquito de inglés en un viaje así es importante. Quizás, de vacaciones, uno puede prescindir. Pero si van a estar mucho tiempo, comunicarse a veces es necesario. No les digo que tienen que ser un diccionario con patas. Simplemente, me parece importante tener un nivel básico. Si no cazan una, por ahí puede ser una buena idea arrancar unos meses antes a estudiar un poco. Hay cursos acelerados, por internet, aplicaciones para practicar, algunas clases diseñadas específicamente para viajar. Les digo que les va a resultar súper útil. Salvo que decidan quedarse en España o Italia, o Latinoamérica, donde es sencillo manejarse en español, el inglés es fundamental para comunicarse en cualquier otro lado. Incluso cuando la otra persona tampoco hable bien inglés, a algún lado van a llegar. Después de nuestro viaje por Ucrania, damos fé.

Equipaje y semanas previas al viaje:

Uno de nuestros errores más grandes en este viaje, creemos, fue cómo nos manejamos con el equipaje. Por un tema de problemas de espalda, yo no puedo viajar con mochilas pesadas, pero recomiendo a full esto por sobre la valija. Para moverse de un lado al otro les va a resultar mucho más cómodo y, de alguna forma, los va a obligar a cargarse menos. En el caso particular de Europa, estoy segura que cualquier cosa que necesiten, sea ropa o zapatos, les va a salir más barato comprarla que pagar el exceso de equipaje. Lo decimos por experiencia.

Hoy en día la mayoría de las políticas de low-cost, con respecto al equipaje, cambiaron. Si pueden viajar con una mochila de menos de 10kg, es el escenario ideal. Nosotros estamos viajando con 20kg y les aseguro que, por momentos, nos gustaría tirar todo por la ventana. Cosas que pasan. Pero es real que también depende de la longitud del viaje. Es muy difícil viajar con poco, pero también es muy fácil guardar cosas que nunca vamos a usar. Intenten viajar livianos. Salvo el pasaporte, todo lo demás que sea vital lo pueden comprar. El resto… seguramente no lo necesiten. Lo digo por experiencia. Seguramente les salga más barato comprar algo acá que pagar el exceso de equipaje si tienen que viajar por una aerolínea low-cost.

De las low-cost que tomamos por Europa hasta el momento, Easy Jet sigue permitiendo llevar un carry-on a bordo con el pasaje básico. Después, en otras aerolíneas, es sólo mochila pequeña (la que va abajo del asiento). El resto de las cosas, incluso el carry pequeño, van a tener que facturarlas. Tengan en cuenta esto a la hora de comprar pasajes, porque a veces hace la diferencia. Lo que parece súper económico deja de serlo cuando hay que facturar.

Dejar todo resuelto antes de viajar también es fundamental. Cuando los viajes son largos, hay algunos factores a tener en cuenta como bajas de servicios, habilitación o poderes de cuentas/tarjetas. No dejen todo para último momento. Todo lo que puedan resolver antes del viaje es una preocupación menos a la hora de irse. Incluso si van a seguir con una cuenta bancaria de allá, no es mala idea pensar en dejar un poder. Cualquier problema que tengan, alguien va a poder resolverlo desde allá. En general nosotros nos manejamos con el Home Banking, pero hay cosas que no pueden hacerse desde ahí.

Si van a usar tarjetas Visa, vayan habilitándolas en Visa Home para sacarse un problema de encima. Nosotros, en el caso particular de Europa, casi no trajimos efectivo (sólo algunos euros, por las dudas). En general nos manejamos siempre con tarjeta de crédito, ya sea realizando extracción desde cajeros (la mayoría no cobran comisión) o pagando directamente con este medio (la mayoría de los locales, por no decir todos, les van a aceptar tarjetas Visa). También empezamos a usar mucho PayPal. Resulta que muchas veces tienen la posibilidad de pagar en pesos. Para nosotros, teniendo en cuenta que nunca sabremos cuánto va a estar el dólar a fin de mes, es práctico congelar el precio en el momento en que compramos algo.

En Europa vimos muchísimo las tarjetas contactless; todo el mundo tiene una. Si su banco se las ofrece, les recomiendo sacarla antes de venir. En muchas ciudades, van a poder pagar hasta el transporte público con ella, como si fuera la SUBE. Es súper cómodo y práctico.

En cuanto a las cosas menos importantes, podemos hablar de la licencia de conducir, por ejemplo. Muchos quizás no manejen o no vayan a necesitarla, pero nosotros nos la trajimos por las dudas, en caso que queramos alquilar en auto en algún lugar. El tramite es un toque y nos salió algo de $800 pesos (creo que ahora aumentó, pero es más o menos ese valor).

También pequeñas cosas como enchufes, bolsas de tela para el supermercado, medicamentos… Esas cosas decidimos llevarlas desde Argentina. No pesan mucho y son un gasto menos durante el viaje. En especial con el tema de los medicamentos, siempre llevamos un kit por las dudas. De cualquier manera, siempre pueden llamar al seguro médico y ellos les van a recetar algo si se sienten mal. Pero siempre nos llevamos cosas como paracetamol, ibuprofeno, buscapina, alikal, quraplus… Son cosas que ya estamos acostumbrados a tomar y que sabemos que no nos hacen mal. Más adelante igual estaré contando mi experiencia comprando pastillas anticonceptivas en UK. La verdad es que, en general, los medicamentos son los mismos en todos lados (sólo cambian los nombres). El sitio Vademecum me ayudó un montón a la hora de buscar el equivalente inglés de las pastillas que yo tomaba. Básicamente, ponen el nombre del medicamento que están buscando, y la página les va a tirar el nombre del equivalente en otros países (la misma droga). Realmente es un sitio a tener en cuenta si se les termina algo de lo que llevan desde Buenos Aires. Obviamente, estoy hablando de cosas que ya están acostumbrados a tomar. Si se sienten mal o no saben lo que tienen, siempre lo mejor es llamar al seguro antes de automedicarse.

Primeras semanas:

Las primeras semanas son una mezcla de sensaciones y sentimientos raros. Por un lado, la emoción; por otro, extrañar; y a eso sumarle el miedo y la ansiedad de un viaje así. Por lo general, recomiendo tener un plan para las primeras semanas. Nosotros llegamos con los primeros dos meses de viaje prácticamente planeados desde Argentina. ¿Por qué? Más que nada porque justo llegábamos cerca de las fiestas y queríamos tener una idea de lo que íbamos a hacer. Si van a llegar en temporada alta, tengan en cuenta que sacar algo sobre la fecha puede salirles mucho más que hacerlo unas semanas/meses antes. Incluso, en algunos destinos, la ocupación es muy alta y van a tener que conformarse con lo que queda. Independientemente de lo que vayan a hacer después, está bueno venir con algo seguro, que además ya pueden tener pago desde antes. Les va a dar, de cierto modo, un poco de tranquilidad.

Aunque no fue nuestro caso, lo primero que les recomiendo al llegar es sacar un chip móvil. Nosotros esperamos hasta llegar a Londres, pero la realidad es que pueden comprar en casi toda Europa, y el mismo les va a servir para casi todos los países de la Unión Europea. Nosotros compramos el chip de la empresa Three, y realmente puedo recomendarlo. Tienen un plan de pagar lo que vas usando, que resulta muy práctico si lo que buscan es simplemente tener una línea y 4G por las dudas. En línea general, no somos de estar todo el día conectados pero necesitamos chequear mails y mensajes cada tanto, así que este plan nos pareció ideal. Para que se den una idea, el promedio de gastos nuestro fue de menos de 8 libras por mes. Las mismas tarifas del Reino Unido aplican en muchos otros países de Europa. Además, el servicio de atención al cliente nos resultó súper bueno.

Ingresos y ahorros:

Creo que uno de los puntos más importantes a la hora de viajar por tiempo indefinido es manejar la plata y los ahorros. Recibí bastantes mensajes donde me preguntaban cómo hacía para viajar tanto, de dónde sacaba la plata, qué había que hacer. Se los digo con total honestidad: no hay ninguna receta mágica. Antes de este viaje, ahorramos mucho. Mucho. Dejamos de hacer un montón de cosas que nos gustaban, dejamos de comprar cosas que queríamos, evitamos salir mucho. Guardamos toda esa plata en ahorros en dólares. Trabajamos los fines de semana, en un proyecto que hoy en día nos deja un ingreso para ayudar a los ahorros. Tener un ingreso durante el viaje es la situación ideal, pero no es obligatorio. La realidad es que hay muchas alternativas para ir financiando el viaje, pero creo que ahorrar un poco antes de hacerlo es fundamental. No es un viaje que se planea de un día para el otro. De eso, estamos seguros.

Si vienen con algún ahorro, el ingreso no tiene que ser sí o sí algo necesario. Con voluntariados, como es el caso de Worldpackers (pueden leer el post que escribí sobre este sitio acá) pueden tener alojamiento y comida a cambio de trabajo. Los tres gastos más grandes que van a tener son alojamiento, transporte y comida, por lo que acá estarían cubriendo dos. Nosotros utilizamos TrustedHousesitters, que cubre la parte del alojamiento (que, para nosotros, es el gasto más grande de todos). En general, van a tener más o menos gastos dependiendo de lo que hagan. Siempre tendrán que tener en cuenta cuánto tienen ahorrado, si tienen algún ingreso o del tipo de vida que lleven mientras viajan.

Algo útil es ir anotando los gatos y llevando registro de cuánto dinero dedican a cada cosa semanalmente. Les va a ayudar a proyectar y ver cómo administrar los ahorros. Por lo menos cuando arranquen el viaje, es una buena práctica. De a poco van a empezar a poder hacer cálculos sobre los gastos. Sirve para tenerlo de referencia en el futuro.

Me preguntaron un montón cuánto gastamos por mes. La verdad, hacer una cuenta o un aproximado es muy, muy difícil. Hay muchos factores a tener en cuenta. Primero, el alojamiento es un factor que hace que varíe un montón. No es lo mismo si hacen un voluntariado que si van a pagar un hostel o un departamento. El país también hace la diferencia. Ni hablar de cómo y cuánto decidan moverse de un lado al otro. Creo que cada uno puede ir ajustándose al presupuesto que tiene y ver qué puede hacer. El supermercado en general no nos pareció caro, hay ciudades donde el transporte público es bastante económico o donde pueden caminar, en algunos lados incluso quizás les presten una bici. Como les digo, hay miles de posibilidades y cuánto gasten va a depender de cada una de ellas.

Elegir los destinos:

Ya hablé también sobre esto varias veces, y me parece importante si van a andar recorriendo durante mucho tiempo. Siempre recomiendo priorizar los lugares baratos. Obvio, uno a veces quiere conocer lugares que son carísimos: nos dimos el gusto de ir a Tromso para mi cumpleaños aunque los precios nos parecían disparatados (razón por la que nos quedamos sólo 4 noches). Pero si van a quedarse por más tiempo, revisen los precios promedio.

En Europa particularmente, nos decidimos por ir para Europa del Este. Era una zona que nos llamaba mucho la atención, que siempre habíamos querido recorrer, y los precios ayudaban muchísimo. Los países bálticos, Polonia, Ucrania, incluso Rusia (a la que no fuimos), tienen precios muy buenos en alojamiento y costo de vida en general. Los Balcanes también son una opción que consideraremos para el futuro (ni hablar si van en temporada baja, siendo muchos países turísticos por sus playas). Un sitio que uso un montón es numbeo: te muestra más o menos el costo de vida en cada ciudad y cuánto puede llegar a salirte cada cosa. Para tener una idea, siempre nos resulta muy útil.

Alojamiento:

El primero de los tres grandes gastos y, para mí, el mayor. También es cierto que, en alojamiento, hay muchas formas distintas de ahorrar. Depende mucho del tipo de viaje que vayan a hacer. Algunas páginas y plataformas que les pueden servir si están buscando dónde parar:

  • Couchsurfing: quizás sea la plataforma por excelencia para quienes buscan hacer un viaje largo y ahorrar un poco en alojamiento. Couchsurfing básicamente sirve como un intercambio de sillón, por la experiencia de tener personas de otra cultura en tu casa. El servicio en sí es gratuito. Muchas veces lo que buscan aquellos que hospedan es un ida y vuelta, donde luego ustedes puedan hospedarlos en su país de origen. Es una buena idea si se van a quedar un pocos días en un lugar y les interesa conocer locales, compartir su cultura con otras personas y no tienen mucho problema en dormir en cualquier lado. La realidad es que couchsurfing es algo que la gente hace de onda, por lo que es importante ser flexible en general. Si están buscando comfort e independencia, posiblemente esta no sea la opción. En sí es muy recomendable, y seguro van a ahorrar muchísimo y a conocer mucha gente copada en el camino.
  • Trusted Housesitters: hace poco escribí una nota super completa sobre esta plataforma, que nos permitió ahorrarnos más de la mitad del alojamiento en lo que llevamos del viaje. Hay una condición fundamental para utilizar este sitio: les tienen que gustar mucho los animales y estar dispuestos a tratarlos a ellos y a las casas que cuidan como propias. Si tienen que trabajar, es el escenario ideal, ya que van a estar tranquilos y en el comfort de una casa. Hemos tenido experiencias excelentes con este sitio y esperamos poder seguir utilizándolo. Si quieren saber más, les recomiendo leer la nota, donde está todo el proceso explicado en detalle.
  • Airbnb: esta plataforma ya es famosa en todo el mundo, y con razón. Es una alternativa económica para encontrar alojamiento. En un viaje largo, los descuentos por reservas semanales/mensuales que ofrece Airbnb pueden marcar la diferencia. Además, siempre es preferible estar en un departamento, donde van a tener la posibilidad de comprar en el supermercado y cocinar. Hemos ido tanto a habitaciones privadas como a departamentos enteros (dependiendo del precio), y la verdad que la experiencia fue muy buena. También tenemos una guía armada sobre cómo utilizar Airbnb. Recuerden que si se registran desde nuestro link, tienen un descuento en su primera reserva en la plataforma.
  • Booking: otro sitio que usamos un montón desde siempre. Después de la quinta reserva mediante este sitio, su usuario pasa a status Genius, que les va a dar algunos descuentos interesantes sobre las propiedades. En general, pueden encontrar algunas ofertas que son muy buenas (incluso mejores que desde el mismo sitio del hostel/hotel). Hace poquito hicimos una reserva para dos noches y nos ahorramos casi cuarenta euros por sacarla directamente desde Booking. Es un sitio que recomendamos. Incluso cuando tuvimos problemas con un alojamiento hace un par de años, hicimos el reclamo y nos pagaron la diferencia del hotel nuevo al que tuvimos que ir. Si reservan desde nuestro link, además, van a tener un reintegro adicional del 10% del total de su reserva.

Transporte:

A veces moverse de un lugar a otro puede ser un verdadero estrés. Lo digo por experiencia. Hemos tenido viajes de lo más variados, intentando coordinar horarios, distancias y destinos. Algunos consejitos que puedo darles después de esta experiencia:

  • Chequeen todos los medios de transporte disponibles antes de hacer una reserva: por lo general, nosotros asumimos que el bus es la forma más económica de moverse de una ciudad a otra, pero a veces conviene revisar otros medios de transporte por las dudas. La realidad es que, en algunas ciudades, el tren era más barato. Incluso si van a hacer distancias largas, puede que les convenga un vuelo low cost que muchos cambios de tren o varios buses. Revisen todas las opciones antes de ir a reservar uno solo.
  • Intenten no reservar dos trayectos diferentes para el mismo día: es algo que aprendimos a la fuerza, cuando nuestro vuelo de Wizz nos dejó varados en Tromso y perdimos el vuelo (de la misma compañía) que nos iba a llevar a Lituania. Las low cost no se hacen cargo si uno compra por tramos (por más que sea la misma empresa), por lo que les recomiendo dejarse bastante espacio en el medio (en especial si viajan a lugares fríos, donde a veces una tormenta de nieve puede significar vuelos demorados o cancelados). La situación ideal, para mí, es estar un día antes en destino y pasar la noche ahí antes de volar. Si viajan en micro o tren, por lo general las cancelaciones no son tan extensas y van a poder reubicarse rápido, pero intenten siempre dejar unas horas en el medio para no andar corriendo.
  • Busquen buses/trenes nocturnos: algo que ya había comentado antes es la posibilidad de ahorrar una noche de alojamiento viajando en algún servicio nocturno. Muchos trenes europeos ofrecen servicio de cama, lo que resulta conveniente para ahorrar una noche de hotel, además de ser en sí una experiencia bastante especial. También hay buses que realizan recorridos nocturnos y, si bien a veces no son lo más cómodo para dormir, son una buena opción para hacer un recorrido largo y no perder el día viajando. Algunas veces, incluso, los horarios de la noche en los buses son más económicos.
  • Suscríbanse a los sitios y aprovechen las promos: las aerolíneas low-cost, las compañías de buses, incluso los trenes de los distintos países, van sacando promociones cada tanto que tienen precios muy convenientes. Estén atentos, porque pueden conseguir precios muy buenos para hacer algunos trayectos. Incluso cuando lanzan una nueva ruta, muchas veces los pasajes se consiguen casi regalados. Si se suscriben, van a recibir las promos por mail para no perderse nada. También seguirlos por Twitter a mi me ha servido bastante, pero depende también de cuánto lo usen.

En línea general, para reservar utilizamos la plataforma Omio, que en Europa es lo mejor que van a encontrar para chequear y comparar precios. Hace poco actualicé un post completo sobre este sitio, que además incluye un descuento de 10 euros para su reserva. Por lo general, si viajan por Europa Occidental, van a encontrar todo lo que necesiten acá. En Europa del Este o los Balcanes, pueden chequear, pero siempre les recomiendo chequear también por afuera. Hay algunos trenes y compañías de micros que todavía no están asociadas con Omio y no las van a ver.

Comidas y compras: 

No voy a decir que la comida era lo que más nos preocupaba al hacer un viaje largo, pero la realidad es que es otro tema importante a tener en cuenta. Una recomendación que puedo darles es que, si no cocinan, intenten aprenderse algunas recetas básicas como para sobrevivir. Nada muy elaborado. En el camino seguro también aprenderán a arreglárselas; a veces es la mejor manera de aprender.

En algunos países, hay un abismo entre lo que sale sentarse a comer y lo que les va a costar comprar en un supermercado y cocinar. En países, por ejemplo, como Inglaterra, Noruega o Suiza, donde el costo de vida en general es caro, van a hacer una diferencia enorme si compran cosas y se preparan las comidas caseras. Incluso muchos supermercados tienen comidas para calentar en el microondas o pre-cocidas, que pueden sacarlos del apuro y aún así hacerles ahorrar algunos pesos.

En líneas generales, el supermercado no nos pareció mucho más caro que en Argentina, salvo por lo que son las carnes. Hay muchísima variedad de productos; nos sorprendió lo incorporados que tienen los productos veganos y sin gluten, lo que es una tranquilidad para quienes tienen una dieta específica. Acá juega un papel importante lo que les decía sobre buscar un lugar con cocina. Ya sea un hostel, una pensión o un departamento; siempre va a ser mejor si tienen dónde dejar la comida y dónde prepararla.

Si van a salir durante todo el día, incluso es una buena idea prepararse algo para comer y llevárselo. Depende del país, ya que en algunos lugares van a encontrar que la street food es buena y barata. Siempre chequeen los precios: lo bueno de Europa, por ejemplo, es que la mayoría de los precios están a la vista del consumidor.

Algo que nos preocupaba, y supongo que también a muchos de los argentinos que viajan por tiempo indefinido, era el tema de la yerba para el mate. Los dos tomamos mate religiosamente, y no nos entusiasmaba mucho la idea de pasar el invierno sin él. Nos habíamos traído más o menos dos kilos de yerba repartidos en la valija, y no teníamos más que eso. Pero la realidad es que no tuvimos problemas para conseguir en las diferentes partes de Europa por donde estuvimos. En Londres, en los Bálticos, en Polonia… La realidad es que el mate se puso un poco de moda en algunas regiones del continente, y en otros países también hay locales argentinos que venden productos como dulce de leche, pan rallado, vinos y demás. Por lo menos en el caso particular de Europa, no creo que vayan a tener problema para conseguir yerba en el camino. Lo que sí, prepárense para pagar, en linea general, más del doble de lo que sale. Estamos considerando empezar a secarla al sol. Je.

Otro tip que puedo darles es chequear en los supermercados los productos con descuento, algo muy común en todas partes de Europa. Por lo general, muchas cadenas remarcan precios de productos que están cercanos a la fecha de vencimiento para no tirarlos. Para quienes nos vamos moviendo y compramos comida para el momento, es una buena opción. Incluso si andan por la calle paseando, revisen en los supermercados o tiendas al estilo de Seven Eleven, que muchas veces tienen comidas frescas con precios remarcados.

Algunos consejos después cuatro meses de viaje: 

Conocerse a uno mismo:

Ni por asomo esta es una línea de un libro de autoayuda, ni quiero que se interprete como tal. Creo que antes de un viaje tan largo, es importante tener un piloto. Es importante conocerse a uno mismo antes de arrancar en un viaje así, conocer nuestros gustos, nuestras preferencias a la hora de viajar. No vayan con la mochila así de me la juego y me voy a dormir seis meses a un hostel si nunca pisaron uno. Prueben primero, hagan viajes cortos y cerca mientras ahorran y prueben esa vida que después va a terminar siendo la suya. Cuando la experiencia se vuelve un estilo de vida, es difícil si tienen que vivir incómodos. Siempre se habla de salir de la zona de comfort, pero yo creo que a veces es necesario sentirse cómodo para poder prolongar algo que es tan incómodo como viajar (no vacacionar). Yo sé con qué cosas estoy bien, con cuales no, y son mi referente a la hora de elegir un destino, un alojamiento, un medio de transporte. Vayan de a poco, para que después el impacto de cambiar todo sea menor.

Siempre pongo como ejemplo que a mí me cuesta mucho viajar con mochila tipo mochilero, porque sufro mucho de la cervical. Imaginen si jamás me hubiese probado una de esas mochilas y hubiese salido así, alegremente, con todas mis cosas dentro de una. Lo mismo aplica con un montón de cosas. Hagan pruebas. Vayan de a poco. Sepan diferenciar entre ahorrar y pasarla mal. A la larga, termina haciendo la diferencia entre querer seguir viajando y querer volver a casa.

Estar comunicado:

Estar lejos es difícil, por lo que siempre recomendamos buscar formas de estar comunicados. A nosotros Instagram nos sirvió como una ventanita para que los seres queridos vean por dónde andamos, qué estamos haciendo, las cosas que estamos viendo. A nosotros no nos quedó otra que viajar con la compu, algo que me parece quizás un mal necesario si se van mucho tiempo.

Ni hablar de tener algún chip de teléfono. Incluso si viajan en pareja, basta con tener aunque sea una línea. A veces van a necesitar tener un número útil, que les puedan mandar un mensaje de texto para confirmar algo, tener internet para chequear cómo volver si se pierden… En fin. Creo que la comunicación es importante. No es necesario que estén todo el tiempo pendientes del teléfono, pero tener algo por las dudas nos salvó varias veces, y el gasto realmente no es algo que haga la diferencia.

Bajar un cambio:

Las primeras semanas del viaje, van a estar como locos, con todas las energías, toda la emoción y la ansiedad. Pero la batería en algún momento se gasta. Después de moverse de acá para allá, de cambiar países, de cambiar idiomas y costumbres, de subir a aviones y micros, de cargar con el equipaje y ropa de abrigo, de subir y bajar caminos para llegar a destino… Se van a dar cuenta que necesitan descansar. Si no lo hacen, seguramente se los hará saber el cuerpo en forma de gripe o algo similar, como nos pasó a nosotros.

Tómense el tiempo para viajar, pero también para descansar. Si están trabajando, busquen un lugar lindo para quedarse unos días y aprovechar para hacer sus cosas. Si no están trabajando, busquen un libro, una serie, un curso online, algo que tengan ganas de hacer. Quedarse quieto a veces es necesario para seguir moviéndose. No tengan miedo de quedarse mucho tiempo en el mismo lugar. A veces es una experiencia casi tan linda como recorrer todo lo que podamos.

No se carguen de vuelos y viajes uno atrás del otro. Disfruten también de tomar un café en un lugar que no conocen, de descansar, de tomarse un día para ustedes. No corran, porque a la larga van a terminar agotados.

Buscar lugares amigables para el bolsillo: 

Esto es algo que ya les comentaba arriba, pero que quiero repetir porque me parece fundamental, sobre todo si van a viajar sólo con sus ahorros. Incluso cuando tienen, quizás, la posibilidad de parar en algún sillón amigo o cuidar casas, cosas como la comida, el transporte y demás pueden hacer la diferencia a la hora de gastar la plata. Obvio, siempre queremos conocer lugares y quizás no nos importa que sean caros, pero traten de mezclar un poco. Nosotros intentamos ir compensando y aprovechando lo que ahorrábamos en un lugar para ir después a otro más caro.

Contactar con otros viajeros: 

Cuando uno está solo y tan lejos de casa, a veces es difícil. La verdad es que uno extraña mucho ciertas cosas que, incluso viajando en pareja o con amigos, no tiene. Siempre me parece lindo contactar con otras personas que andan por el mundo haciendo lo mismo que uno, que van con sus cosas sin un destino fijo.

La misma página de Couchsurfing tiene una comunidad donde pueden ponerse en contacto con otras personas. Incluso en páginas como Instagram, hemos tenido contacto con viajeros que están en la misma que nosotros, o que están planeando hacer lo mismo. Es siempre lindo intercambiar consejos y experiencias, y ayuda un montón cuando recién arrancan.

En el sitio de Mochileros Viajeros, van a encontrar un montón de gente linda que comparte sus experiencias en distintas partes del mundo. Es siempre interesante leer la perspectiva de otros y guardar consejos para nuestro propio viaje.

Disfruten al máximo de esta experiencia: 

Si les sirve este post, nos ayudan mucho compartiéndolo con otros viajeros y utilizando nuestros links para realizar sus reservas. Es algo chiquito y a nosotros nos ayuda un montón. Si ya lo tenían en mente, ojalá esta guía los ayude para concretar ese viaje. Es una experiencia que vale la pena disfrutar desde el principio. Cuando se decidan a hacerlo, no piensen en todos los y sí… que les dejan dudas. Renunciar o rechazar un trabajo estable, poner esa plata en algún otro lado, ahorrar, embarcarse en otro proyecto… Esas cosas nos pasan por la cabeza todo el tiempo. Sin embargo, no nos arrepentimos de lo que estamos haciendo. Cada día que pasa es algo nuevo. Cada destino nos deja algo. Cada ciudad nos sorprende a su manera.

Todos tienen sus sueños, y el mío era este. Si encuentran algo que quieran hacer con todas sus fuerzas, creo que no queda más remedio que hacerlo. Y, ya que están, vale la pena olvidarse de otras cosas y disfrutar.

Buen viaje.

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Guía para visitar Tromso en invierno https://argietravellers.com/guia-viaje-tromso/ https://argietravellers.com/guia-viaje-tromso/#comments Sun, 20 Jan 2019 17:31:08 +0000 https://argietravellers.com/?p=2092 Nuestra experiencia en Tromso fue sin dudas magnífica, y queremos compartir toda la data que encontramos en estos días, que nos dieron los locales, que averiguamos antes y durante el viaje, para que puedan planificar su visita a este lugar maravilloso.

Datos y recomendaciones:

En esta época del año, Tromso se vuelve un destino muy popular para visitar por sus actividades en la nieve, sus paisajes increíbles y sus auroras boreales, que muchas veces pueden verse sin necesidad de alejarse de la ciudad. También hay que tener en cuenta que la ciudad tiene un clima muy cambiante, y que cualquier tipo de planificación puede modificarse dependiendo del clima, los caminos y las condiciones generales de la ciudad. Sin ir más lejos, arranqué con este post desde el aeropuerto de la ciudad, con un vuelo reprogramado para un día después, debido al clima. Si van a realizar excursiones, si tienen algún plan, tengan en cuenta que siempre pueden tener que reorganizarse. En invierno, el clima juega un papel fundamental a la hora de realizar cualquier itinerario.

Llegamos a Tromso con calles repletas de nieve y un pronóstico bastante malo. Un consejo que puedo darles es que intenten venir ligeros de equipaje. Nosotros decidimos dejar nuestras valijas en el aeropuerto de London Luton, desde donde salió y hacia donde vuelve nuestro vuelo, que nos salía lo mismo que pagar para traerlas con nosotros (viajamos con Wizz Air, que permite viajar con equipaje de mano o facturar adicional). Nosotros vinimos únicamente con nuestras mochilas y facturamos un carry de 10kg con algunas mudas de ropa extras. Fue la mejor decisión que pudimos tomar. El clima hubiese dificultado mucho movernos desde el aeropuerto hasta el centro con 20kg extra encima.

Con respecto al idioma, nos sentimos bastante cómodos tratando con la gente: todas las personas que se encontraban en algún puesto de atención al cliente hablaban inglés a la perfección. Siempre nos trataron con mucha paciencia y nunca tuvimos problemas para hacernos entender. Con respecto a los carteles, avisos o incluso a los productos que compramos en el supermercado, siempre recomiendo chequear con Google Translate. Se pueden bajar el idioma noruego en el celular para poder traducir todo lo que necesiten. Ya he contado en Twitter que por no usar el traductor nos hemos comido el pan crudo. Cosas que pasan. Mejor tener el Translate descargado para evitar confusiones.

Recomiendo también llevar un chip con internet móvil. Por lo general, lo recomiendo en todas las ciudades donde no conocen el idioma o donde es la primera vez que están. Tener la posibilidad de conectarse a internet y buscar algo siempre es útil. Incluso con el transporte en esta ciudad, es fundamental estar conectado. Nosotros compramos nuestro chip en Londres, algo que recomiendo si vienen desde ahí. Le cargamos 10 libras hace un mes y recién ahora gastamos la mitad de la carga. Ya haré un post al respecto, pero recomendable venir con eso ya resuelto. El aeropuerto de Tromso es chico y no vimos muchos servicios como para comprarlo acá.

Precios:

Es porbable que Tromso haya sido el lugar más caro en el que estuvimos. No es para asustarlos, pero realmente hay varios factores que lo hacen un lugar muy poco amigable para los viajeros low-cost. Sin embargo, se puede hacer, aunque sea por algunos días. El gastito extra realmente lo vale en este lugar impresionante.

Primero que nada, el transporte público es caro pero, en algunas condiciones, necesario. Sentarse a comer es caro y no hay una gran variedad de restaurantes de comida rápida tampoco. En este clima, la mejor opción para recorrer es en excursión, salvo que la tengan muy clara manejando en estas condiciones climáticas. Los alojamientos en el centro son muy caros y no hay mucha alternativa de bajo presupuesto tampoco.

Los valores fueron una de las razones por las que nos quedamos tan pocos días. Realmente era para quedarse mucho más, pero nuestro bolsillo no está preparado para los costos de Noruega. No descartamos ahorrar y volver, obvio, que siempre es una buena alternativa cuando quedan cosas pendientes. Como les decía, cuando los lugares son tan lindos, el esfuerzo para venir siempre vale la pena.

Abajo voy a ir detallando cada gasto dividido por tipo, junto con nuestras recomendaciones.

Alojamiento:

Como les comentaba, los alojamientos súper céntricos de Tromso están lejos del bolsillo mochilero. Después de analizarlo mucho antes de nuestro viaje, para nosotros hay dos alternativas relativamente económicas para lo que es la ciudad:

  1. Dormir en el único hostel que tiene la ciudad: sí, así como lo oyen. En Tromso actualmente hay un solo hostel, llamado Tromso Activities, que ofrece camas en habitaciones compartidas por más o menos 26 a 31 euros la noche. Teniendo en cuenta lo que sale todo en la ciudad, son precios muy razonables para dormir, en especial si viajan solos. Tienen también habitaciones privadas por algo de 62 euros (en base doble). Cuentan con cocina y baño compartidos. También organizan tours para ver las auroras y otros lugares de la región.
  2. Alojarse en una habitación privada por Airbnb: esta fue la opción que elegimos nosotros porque nos resultó más cómoda y económica que el hostel. Hay opciones de habitaciones privadas muy bien ubicadas a partir de los 40 euros. Si viajan de a dos, ya resulta más económico que un hostel, y por lo general siempre tienen mayor comodidad para cocinar, bañarse, etc.

Quiero contar puntualmente nuestra experiencia y recomendar nuestro alojamiento. Nosotros decidimos parar en la casa de Knut y Sally. Nos inclinamos porque, si bien era un poquito más caro, eran muy flexibles con el check-in y tenían muy buenos comentarios (son superhosts en Airbnb, algo que siempre tratamos de buscar en los anfitriones por seguridad). Su casa era tal cual las fotos e increíblemente acogedora. Cuando uno viaja en épocas de tanto frío, es una bendición llegar a un lugar cálido, con buena calefacción, con una cama cómoda, una habitación bien equipada. Este alojamiento superó nuestras expectativas. Y los anfitriones bien ganada tenían su fama en la página: nos trataron de diez, nos hicieron recomendaciones, compartieron la mesa con nosotros y nos contaron mucho sobre su país y su cultura. Realmente fue una experiencia maravillosa, mucho más allá del alojamiento en sí. Este es su perfil, por si quieren chequearlo. Tienen tres habitaciones: dos dentro de la casa donde ellos viven, con baño compartido, y otra que es independiente (se encuentra en el sótano) y cuenta con cocina, baño y living.

Si se registran en Airbnb desde mi perfil, además, consiguen un descuento en su reserva.

Transporte:

El transporte en Tromso es relativamente fácil de usar, si tienen las herramientas para hacerlo. Primero que nada es fundamental que tengan en el celular dos aplicaciones: TFT Mobillett y Troms Reise. Para utilizarlas van a necesitar internet en su teléfono.

TFT Mobillett es la aplicación que les va a permitir comprar tickets para el transporte público. Es muy práctica. Pueden poner de qué lugar a qué lugar van y les va a decir la zona (que por lo general es zona Tromso). El billete de bus para dicha zona sale 31,20 NOK (más o menos 3,10 euros) y lo pueden pagar directamente cargando su tarjeta en la aplicación. El billete que compran es válido durante una hora y media y les va a aparecer en la pantalla. Lo único que deben hacer luego es mostrárselo al conductor cuando se suben y listo. Tengan en cuenta que deben tenerlo disponible (es decir, tener el celular con batería e internet) por si realizan algún control. La aplicación también tiene opciones para comprar tickets para buses inter-country, para botes y para ferries. Los billetes también pueden comprarse en algunas paradas de bus (como la del aeropuerto), pero la aplicación es mil veces más práctica y sirve para cualquier recorrido que hagan (sacando el billete correspondiente).

Otra de las aplicaciones que les recomiendo tener en el celular es Troms Reise. Lo que tiene de bueno esta app es que te permite ver las paradas de bus que tenés cerca de tu posición actual. Así mismo, te deja ver qué buses pasan por esa parada, cuánto falta para que lleguen y qué recorridos hacen en el mapa. Teniendo en cuenta que el transporte público de Tromso no se encuentra en Google Maps, es fundamental tener esto para manejarse por la ciudad. Sobre todo cuando hay nieve, las paradas son chiquitas, a veces no tienen muy claros los recorridos y es bastante incómodo andar buscándolas o viendo por dónde van los buses. Lo chequean antes de salir y se ahorran tener que esperar en el frío o bajo la nieve.

El transfer del aeropuerto al centro estaba algo de 60 euros, por lo que tanto esto como los taxis estaban totalmente descartados durante nuestro viaje (en especial viajando tan livianos). También hay opciones para rentar coches, aunque en invierno no lo recomendaría, salvo que tengan buena experiencia manejando y se sientan confiados con este tipo de climas. En el centro la gente maneja bastante despacio, así que quizás para andar por la ciudad no tengan problemas, pero no sé si lo recomendaría para salir de excursión.

Dónde comer:

A esta altura de la guía, no hace falta que les diga que acá todo es caro. Sentarse a comer en un restaurante no es la excepción a la regla. Hay algunas opciones relativamente económicas como lo son Burger King o los puestitos que venden comida al paso (tipo hot dogs), pero si van a sentarse dentro de un local, lo más probable es que tengan un gasto de entre 15 y 20 euros, como mínimo, por persona. Se come bastante bien en linea general. Las bebidas son caras (4 o 5 euros la lata de gaseosa, 8 o 9 la cerveza), pero tienen la opción de pedir agua de grifo, que siempre genera un poquito de ahorro en un país tan caro. El agua de Noruega es pura y está en perfectas condiciones para tomarla; es normal en las casas beber del grifo.

Les dejo un listado de los restaurantes por los que pasamos/comimos, y algunos precios aproximados:

  • Kaia: un restaurante muy lindo, con unas vistas hermosas del puerto. Se pueden probar buenos platos típicos a partir de los 15 euros. Tienen un plato del día que es el más económico, por lo general la pesca del día.
  • Burgr: muy buenas hamburguesas, que arrancan más o menos en los 13 euros. Tiene una ambientación de videojuegos y, si bien es un local chiquito, es muy agradable. Las cerveza tirada también es muy recomendable.
  • Burger King: probablemente uno de los lugares más económicos para comer que van a encontrar en esta ciudad. Si bien los combos tienen precios un poco más elevados que lo acostumbrado, sigue siendo una opción barata para comer en un lugar tan caro. Hay uno en la avenida principal de la ciudad.
  • Raketten: una opción super económica en Tromso de comida al paso. Venden hot dogs en la calle y se juntan alrededor del fuego a comer. Para los días que el frío no es extremo, puede ser una buena alternativa para comer barato.
  • Ølhallen: si van para Tromso y les gusta la cerveza, no pueden dejar de pasar por el bar más antiguo de la ciudad. Con más de 70 canillas diferentes, es un buen local con lindo ambiente para tomar algo. Los precios de la cerveza son caros como en toda la ciudad (algo de 9, 10 euros la pinta), pero vale la pena darse un gustito acá. Para comer sólo venden algunos snacks para acompañar la cerveza.
  • Kaffebønna: linda cafetería para tomar algo caliente y sentarse a disfrutar de la ciudad. Hay dos en el centro. Aproximadamente 4,50 euros el capuchino, para que se den una idea de los precios que se manejan por estos lados en las cafeterías.

Comida y supermercado:

Si bien pasamos por algún restaurante, la mayor parte del tiempo optamos por cocinar en nuestro Airbnb. Hay varias cadenas de supermercados en Tromso y los precios son mucho más accesibles. Algunas cosas son particularmente caras: las pizzas congeladas, los dulces y las gaseosas tienen precios bastante elevados. Sin embargo, los fideos, el arroz, algunos congelados e incluso los distintos pescados ahumados, nos parecieron con precios razonables para llevarlos.

No puedo decirles con exactitud cuánto gastamos por día de supermercado, aunque creo que también depende mucho de lo que lleven. Como comentaba, las gaseosas son carísimas (3,50 euros una coca de 1,75 litros, por ejemplo) y pueden hacer la diferencia en una compra; el agua es mucho más económica.

Algunos precios de cosas básicas que compramos para preparar:

  • Pizzas congeladas: arrancan en 4,5o euros las más pequeñas. Hay hasta de 12 o 13 euros, lo que nos pareció bastante caro (aunque sigue siendo barato en comparación a sentarse a comer, si piensan que sólo es ponerla en el horno y listo).
  • Sopas instantáneas: las sopas para preparar en la taza directamente estaban 1,4 euros. Las sopas knorr para preparar con el polvo en la olla (varias porciones) estaba 1,90, por lo que resulta más barato comprar esta y prepararla.
  • Fiambres y quesos: se consiguen por 2 o 3 euros queso en fetas, y por 3 o 4 también pueden comprar jamón. Sin embargo, también tienen salmón o trucha ahumadas, que están lo mismo que el fiambre y personalmente creo que son más ricas (y están buenas para variar un poco también). Hicimos sandwichitos con esto; el pan es barato también.
  • Cervezas y bebidas: para mí siempre es tradición probar alguna cerveza local. En el supermercado arrancan más o menos en los tres euros la lata. Como comentaba antes, las gaseosas de litro y medio están más o menos 3 euros también.
  • Los fideos y el arroz tienen precios muy aceptables. Las salsas también, y es una comida rápida, para salir del paso.
  • Hay algunas comidas congeladas por 6 o 7 euros, a veces un poquito más. Las vimos en varias cadenas de supermercados y son una buena opción para comer rápido y barato (por lo general se calientan directamente en el microondas).

Clima, ropa y equipaje:

Hablando con nuestros hosts de Airbnb, nos comentaron que la ciudad tiene dos inviernos. ¿Por qué? Uno de ellos es durante lo que se conoce como Noche Polar, cuando en la ciudad no sale el sol (sólo hay claridad entre las 11 y las 15 horas, más o menos); desde mediados de noviembre hasta mediados de enero. El otro comienza cuando ya tienen luz solar, que hace que la experiencia sea bastante distinta.

Sea cual esa el “invierno” durante el que viajen, tienen que tener el cuenta que el factor luz solar también influye a la hora de recorrer un lugar. Incluso el cuerpo se siente de alguna manera cansado y se adecua a los horarios de claridad. Si van a planificar recorridos, intenten dejarse un día extra para acomodar las actividades con un poco menos de exigencia.

Con respecto a la ropa, lo peor de todo son la nieve y la lluvia. Nosotros no tuvimos un frío tan terrible, pero las temperaturas pueden estar, en esta época, por debajo de los -10 grados. ¿Los infaltables? Medias, calzas y camisetas térmicas, guantes a prueba de agua, y una buena campera impermeable. Los zapatos para nieve son la situación ideal, pero sabemos que mucha gente no tiene. Si les sirve comprar, en Europa hay mucha oferta y los precios no son disparatados. Si no, nuestros hosts nos prestaron unos clavos para nuestros zapatos; es como una goma que se calza a la suela. Si pueden comprar el spray para impermeablizar el calzado, también puede ser una buena idea.

Nosotros compramos las camperas y la ropa térmica en Decathlon, una cadena que está en casi todo Europa. Si pasan por ciudades como Madrid, Londres o Berlín, van a encontrar estos locales que tienen ropa de la marca Quechua o similares a muy buen precio. La calidad es buena y para que se den una idea, hemos comprado camisetas térmicas por 6 o 7 euros, calzas por 10 euros, dos pares de medias térmicas por 5 y las camperas por menos de 50 euros (son impermeables y con el interior de pluma desmontable, por lo que pueden usarse también cuando no hace tanto frío).

Como les comentaba, si van pocos días o paran en algún lugar donde puedan lavar la ropa, un carry es el escenario ideal. Salvo que se trasladen a su alojamiento en auto o que estén con mochilas o equipaje pequeño, andar con la valija en la nieve es una tarea complicada. Los buses permiten equipaje hasta de 20kg por lo que leímos, pero subir con la valija y la nieve no parecía algo muy cómodo. Incluso el que va y viene al aeropuerto siempre lo encontramos bastante lleno.

Qué visitar:

  • Funicular: quizás sea una de las atracciones más importantes de la ciudad. Para el viaje en invierno, tienen que tener en cuenta que el clima puede jugar en contra, tanto así como la visibilidad. Queríamos subir un día y lo cerraron por los fuertes vientos que había, así que tienen que considerar también eso. Pueden ver el estatus en la página oficial del funicular. El viaje sale 210NOK (21 euros aproximadamente) ida y vuelta. Pueden comprar solo la vuelta una vez que estén arriba, que sale 150NOK. En la parte superior también van a encontrar un café y un restaurante.
  • Catedral del Ártico: otro de los emblemas de la ciudad es esta catedral, con una estructura muy particular (la pueden ver en la foto). Se encuentra en Tromsdalen, del otro lado del puente que lo une con el centro. La entrada cuesta aproximadamente 5 euros, y además hay algunos tickets especiales para los eventos que se realizan dentro de ella.
  • Puente de Tromso: llueve, truene o garúe, es inevitable querer cruzar este maravilloso puente. Las vistas de la ciudad son hermosas. Hay un camino para peatones y otro para bicicletas.
  • Centro de la ciudad: el centro es pequeño, pero es tan bello. Nosotros estábamos parando fuera del centro, por lo que también es una linda vista verlo desde arriba. Caminando van a encontrar locales, restaurantes, cafeterías y shoppings. Es una ciudad que tiene bastantes atractivos, incluso pese a su tamaño. Van a encontrar una calle bien comercial, donde también se encuentra la Catedral de Tromsø, una construcción de madera bellísima. Es agradable  con el frío recorrer el centro y meterse en un café, ver la gente pasar. Cuando los lugares son tan pintorescos, no se necesita mucho más que eso.
  • Polarmuseet: probablemente sea el museo ideal para conocer la historia de la región y de esta ciudad tan bella. Con una cultura e historia tan rica, es imposible que no haya un lugar para mostrarlo. Permanecerá cerrado hasta el 1 de Febrero de 2019, por trabajos de renovación. La entrada cuesta 60NOK (30 los menores).
  • Bibliotek og byarkiv: un hermoso edificio con un interior increíble. Un espacio para trabajar, para relajarse, donde los locales van a estudiar o simplemente a leer. Hay una gran colección de libros y el ingreso es totalmente gratuito.
  • Til fotball AS: aunque en la temporada de la noche polar no hay fútbol, para quienes les gusta el deporte, es interesante pasar por el estadio profesional más septentrional del mundo.
  • Tour por la cervecería Mack: una buena opción para los fanáticos de la cerveza. Si pasan por Ølhallen, no pueden dejar de hacer este tour con degustación por la cervecería de la ciudad. El paseo sale 190NOK e incluye dos cervezas para probar.
  • Prestvannet: si viajan con poco presupuesto y no quieren pagar un tour para ver las auroras, este lago es una gran opción para ir de cacería. La zona está bien oscura y fue acá donde capturamos algunas luces (y eso que tuvimos un clima muy malo y baja actividad). Recomiendo ir bien abrigados y con buen calzado, pero no dejen de ir. Es un lugar hermoso para disfrutar de este fenómeno.
  • Excursión para ver auroras: por lo general, siempre que reservamos excursiones lo hacemos por internet, aunque en el centro de la ciudad van a encontrar muchos lugares que las venden. La excursión para ver las auroras suele arrancar en los 80 euros por persona, y el precio va aumentando dependiendo de lo que ofrecen. Algunas es sólo el traslado, otras incluyen comida o snacks, otras son en barco y les ofrecen cena. Hay variedad para todos los gustos y bolsillos (dentro de lo que sale todo en esta ciudad, obvio). Está bueno porque, incluso cuando el clima no es óptimo o no hay mucha actividad, los llevan a zonas donde hay más posibilidad de verlas (el límite con Finlandia, por ejemplo). Algunas compañías ofrecen un “pase” a modo de garantía, donde por una semana pueden ir a ver auroras (y hay un 99% de probabilidades que las vean, según dicen). Obvio, el precio es otro: de 230 a 280 euros. También hay cruceros de varios días que ofrecen algo similar, pero claro que eso está muy fuera del presupuesto que manejamos en esta guía.
  • Excursión a los fiordos: también es otra de las excursiones típicas de la zona. Quizás se una excursión más popular para realizar en verano, pero en invierno tiene su encanto ver las playas nevadas y las montañas detrás contrastando con los colores del agua. Tengan en cuenta que, si el clima es muy malo, este tipo de excursiones pueden suspenderse por el estado de los caminos y las zonas a las que accede (no le pasó a un amigo, nos pasó a nosotros), así que traten de programarla con tiempo. El valor aproximado de esta excursión es de 120 euros e incluye un snack y algo caliente para tomar (por lo general, chequeen bien con cada compañía).
  • Excursión para conocer la cultura Sami: otro de los tours que nos hubiese gustado mucho hacer. Conocer un poco más sobre la cultura de la zona, conocer de cerca a los bellos ciervos que crían (no los trineos, no somos muy fan de eso, sino tenerlos cerca), comer platos locales rodeados de gente de allí. Lamentablemente, tampoco pudimos hacerlo por el problema del clima. Como les dije, siempre planifiquen las actividades con un poco de margen de error, sobre todo si viajan en invierno, cuando el clima es verdaderamente impredecible.
  • Otras actividades: les recomiendo mucho revisar el sitio oficial de Visit Tromso. Ahí van a encontrar todas las opciones de excursiones que manejan distintos operadores y su disponibilidad. Si no está disponible ahí, siempre chequeen en la página de la empresa que realiza los tours: a veces tienen cupos de un segundo tour que abren en base a la demanda.
  • Eventos en la ciudad: Tromso es una ciudad que realmente está repleta de eventos, conciertos y actividades varias. Chequeen siempre el sitio de Visit Tromso. Tiene una parte de eventos y mucha info en general que puede ayudarlos a planificar su visitar.
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Guía para el transporte público de Londres https://argietravellers.com/guia-transporte-publico-londres/ https://argietravellers.com/guia-transporte-publico-londres/#respond Fri, 28 Dec 2018 18:36:22 +0000 https://argietravellers.com/?p=2063 Estos días recibí un par de consultas por Instagram sobre el transporte público de Londres. En general, a veces puede parecer engorroso manejarse de este modo si es la primera vez que viajan a una ciudad, pero es la mejor forma de conocer, de tener libertad y recorrer lo que tengan ganas. En especial en una ciudad como Londres, donde el transporte es de los mejores que vimos. Buses, trenes, metro, overground… Personalmente creo que el transporte de la ciudad es un lujo y muy fácil de utilizar, por lo que decidí armar esta guía con información práctica. ¡Espero que les resulte útil!

Primero que nada, la tarjeta de transporte que se utiliza en Londres es la Oyster, y probablemente sea la forma más fácil de manejarse siendo visitantes. Antes los buses aceptaban monedas, pero desde mediados de 2014 se implementó sólo poder pagar con tarjeta. Dichas tarjetas pueden ser la Oyster, las contactless (que en Argentina aún no son muy populares) o mediante el uso de alguna app de pago como lo son Google Pay o Apple Pay. Yo puntualmente voy a contar sobre la tarjeta de transporte, que fue el medio que utilizamos nosotros.

Para el bus, deben simplemente pagar al subir, apoyando la tarjeta en el lector, ya que el mismo tiene una tarifa fija. En el metro, en cambio, el valor depende de dónde se bajen, por lo que deben tocar la tarjeta en el lector tanto para entrar como para salir.

Pueden comprar la Oyster en las mismas estaciones. El valor de la tarjeta es un depósito de 5 libras, que luego les dan si deciden devolverla. Hay varias formas de cargar la Oyster, pero para nosotros las más sencillas de utilizar fueron dos: a través de las máquinas que van a encontrar en todos los metros y mediante la aplicación oficial de transporte. La primera es útil, en especial si deciden sacar un abono por día o semana. Pero la aplicación es súper útil si deciden usar el “pay as you go” y no están muy cerca de una estación.

Travelcard vs. Pay as you go

¿Qué diferencia hay entre estos métodos de pago?

La travelcard es un pase que puede ser diario, por dos días, tres o semanal, y que permite realizar viaje ilimitados dentro del período de validez. Aunque compren una travelcard, tendrán que tener la Oyster. Lo que deben hacer es comprarlas directamente en las máquinas y se la “cargan” a su tarjeta. Podrán viajar ilimitadamente en los días que la misma sea válida, y para las zonas que sea válida (ya explicaré esto más adelante).

El pay as you go implica pagar por los viajes que hacemos, con una tarifa específica que, en el metro varía según el viaje y la hora. El bus tiene una tarifa fija de 1,50 libras. Básicamente lo que se hace es un top-up (carga) de dinero en la tarjeta, que puede ir renovándose a medida que viajan.

Zonas de transporte y horarios

El metro de Londres está dividido en seis zonas diferentes, que se reflejan en los precios de los boletos. También otra variante en el precio del viaje es el día y horario en que lo realicen.

Acá un mapa actualizado del metro de Londres (pueden hacer click para verlo más grande). Si son de la vieja escuela como yo, recomiendo siempre buscar los mapitas en las estaciones para tener a mano las zonas y toda la info que necesiten. Actualmente también muchas estaciones se volvieron accesibles (agregaron ascensores), por lo que también está bueno tener a mano esa info por si la necesitan por cuestiones físicas, porque viajan con equipaje, etc. Si prefieren lo digital, la app de Oyster es una buena herramienta para tener a mano y consultar los viajes que quieren hacer. Lo único malo de la app es que necesitan tener conexión a internet.

London Tube Map - TFL
London Tube Map – TFL

Hay algo muy importante para tener en cuenta, que son los horarios en los que viajan. Londres tiene una tarifa diferenciada para los viajes en peak time (la hora pico) u off-peak (fuera de la hora pico).

El peak time tiene por lo general que ver con los horarios laborales, donde el metro está más congestionado: de 06:30 a 09:29 y de 16:00 a 18:59, de lunes a viernes (dejando fuera de esta regla tanto fines de semana como feriados). Esto está bueno para el turismo, ya que si consiguen acomodarse los horarios seguro se ahorran algo de plata en el pay as you go. Además, siempre van a viajar mejor off-peak, cuando evitan toda la gente que va a trabajar. El metro de Londres en horas pico tiene excelente frecuencia, pero nadie se salva de viajar apretado.

Acá va una tabla con los precios actuales de Diciembre 2018:

Precios metro Londres

Fíjense lo barato que es viajar fuera de las zonas céntricas en off-peak. Es ideal si deciden parar fuera del centro, que es más económico, y conocer algunas de las atracciones más alejadas como pueden ser Wembley, Kew Gardens, Wimbledon o Greenwich. También pueden moverse con bus a alguna de las estaciones de la zona 2 y de ahí seguir, saliendo el viaje menos que si tienen que pagar por un viaje a dicha zona.

¿Cómo saber qué me conviene sacar?

Siempre depende de la cantidad de días que vayan a estar en la ciudad y dónde se estén alojando. Quizás si están en una zona muy céntrica no necesiten viajar mucho y el top-up sea de pocas libras. Si se alojan lejos de un metro o en una zona alejada, quizás una travelcard sea una buena opción.

Si prefieren no caminar, sin dudas recomiendo la travelcard. Para las zonas 1 y 2 sale 35,10 libras y es válida por 7 días, pero pueden subirse y bajarse sin pensar en si es una estación, dos o cinco. Lo único que deben chequear son las zonas, sino tendrán que pagar la diferencia al salir del metro (me pasó utilizando el Overground). Pero en general si van a hacer turismo intenso, la travelcard es una buena opción.

Si van a viajar un poco más relajados, o si les gusta caminar, sin dudas el pay as you go es una buena modalidad. Incluso tienen el daily cap, que seguro les va a ahorrar algunas libras. ¿Qué es? Básicamente hay un tope del gasto máximo que pueden tener por día. Si superan ese monto en el día, el transporte comienza a ser sin cargo. Nosotros actualmente estamos en la zona tres y, por lo general, tenemos que tomar un bus y un metro para ir al centro, por lo que el daily cap nos hizo ahorrarnos bastante plata. En la tabla que compartí antes pueden ver cuales son los topes diarios, dependiendo de la zona por la que se muevan. También hay topes semanales si se quedan más tiempo; todo depende de cuánto y cómo vayan a viajar.

Si chequean en la aplicación, van a ver que en los movimientos de la tarjeta les explica por qué no les cobró nada:

oyster app
 
 
App para pay as you go:

Como comenté anteriormente, TFL tiene una aplicación para la Oyster que resulta muy práctica. Si no están parando cerca de una estación de metro, donde por lo general es sencillo cargar la tarjeta, pueden hacerlo directamente por la aplicación. Simplemente cargan el número de su Oyster, escanean su tarjeta de crédito, ponen los datos y listo. Pasados los 30 minutos, cuando toquen la tarjeta para viajar, el dinero se acredita automáticamente (además de hacer el descuento que ya hace por el viaje).

La aplicación también cuenta con información de transporte y el Journey Planner, donde pueden poner de dónde a dónde van y calcular la tarifa y demás. Además van a tener acceso a todos los movimientos de su tarjeta, cuánto gastaron y cuánto saldo les queda disponible.

La única contra que se me ocurre de la aplicación es que el mínimo para el top-up de la tarjeta es 10 libras, cuando en las máquinas el mínimo es 5 libras. Pero si están un par de días seguro necesiten más de 10 libras para viajar.

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Consejos e itinerario para cuatro días en Berlín https://argietravellers.com/itinerario-cuatro-dias-berlin/ https://argietravellers.com/itinerario-cuatro-dias-berlin/#respond Tue, 03 Jul 2018 15:19:12 +0000 https://argietravellers.com/?p=1683 Berlín es sin dudas uno de los must en los Eurotrips. Es un destino muy popular, en mi opinión, por tener una buena alternativa de cosas para hacer, que van desde historia hasta vida nocturna. Por cuestiones de cantidad de días en nuestro viaje, decidimos quedarnos cuatro noches en esta maravillosa ciudad. En lo personal, creo que es poco tiempo, pero es real que a veces vamos con pocos días de vacaciones y no podemos quedarnos todo el tiempo que quisiéramos. Cuatro días alcanzan para conocer las atracciones más populares. Fue clave nuestra ubicación, que nos permitió llegar a todos lados de forma rápida y cómoda.

Decidimos alojarnos cerca de la puerta de Brandenburgo. Aunque hay otras zonas más recomendadas por su movimiento nocturno, nuestro hotel tenía una ubicación excelente, cerca del metro, que nos permitió llegar a todas las zonas de la ciudad que queríamos conocer. El hotel Gat Point Charlie fue sin dudas un acierto, con dos recepcionistas españoles que nos trataron de lo mejor y que nos dieron una mano cuando se perdió mi valija (que venía perdida desde Ámsterdam). En caso de volver a Berlín, no dudaría en volver a elegir este hotel.

Otra zona recomendada para parar es la zona de Alexanderplatz, sobre todo si buscan disfrutar de la vida nocturna de la ciudad.

Llegamos al Aeropuerto de Berlín-Schönefeld, en un vuelo de EasyJet desde Ámsterdam. El aeropuerto es muy pequeño y algo caótico (sobre todo para salir de la ciudad) pero es fácil llegar desde allá al centro de la ciudad. Basta con tomar el S45 hasta Berlin-Tempelhof, y de ahí combinar con el metro hasta su destino (en nuestro caso, con la línea U6 hasta Stadtmitte). También pueden tomar el S9, que los deja en la zona de Alexanderplatz. Todo depende de dónde estén parando, pero es muy sencillo legar hasta el centro. Recuerden que el Aeropuerto se encuentra en la zona C, por lo que van a tener que abonar el ticket de las zonas ABC (1,60 euros). Luego les conviene comprar el boleto para varios días de las zonas AB, que son las más turísticas y dentro de las cuales seguramente van a van a viajar durante su estadía en Berlín. El precio del abono por 24 horas es de 7 euros, y de 30 euros por semana.

Dato: cuando compren los boletos de transporte, ¡no se olviden de validarlos! Hay máquinas en los andenes del metro. Es súper importante que siempre que viajen lo hagan con un ticket validado. Vimos controles en el metro y los trenes, y un boleto sin validación previa puede costarles una multa. Es simplemente ponerlo en la máquina y que la misma le haga una impresión. Si no saben cómo hacerlo, siempre pueden consultarle a algún local. A nosotros muy amablemente nos ayudaron a comprar los tickets que necesitábamos, ya que no entendíamos muy bien cuál nos convenía.

Con respecto a las atracciones, Berlín es una ciudad llena de cosas para hacer y hermosa para caminar. También hay muchos lugares que alquilan bicicletas para recorrerla, una forma excelente de conocer esta ciudad. Por 12 euros por día pueden tener una bici a su total disposición. Es una buena alternativa, sobre todo si van en verano y quieren disfrutar de los días lindos y largos que ofrece la capital. Nosotros viajamos casi en invierno, así que el metro se volvió una mejor opción con la lluvia y la nieve.

Acá está nuestro itinerario, con algunas opciones adicionales si pueden quedarse más días en la ciudad (algo que recomiendo). Berlín es bellísima y realmente pueden quedarse una semana sin cansarse o aburrirse de ella. Cuatro días nos dejaron con gusto a poco, pero llegamos a conocer lo más importante y esperamos poder volver en una época con más verde y días más largos y cálidos.

Día 1:

  • Puerta de Brandenburgo: el icono de la ciudad, muy cerquita de nuestro hotel, fue la primera parada en este viaje. Esta antigua puerta de entrada a la ciudad es uno de los monumentos más populares de Berlín. Es indispensable visitarla tanto de día como de noche, iluminada y bella. Por ahí tomamos un café en Bäcker Wiedemann, una linda cadena alemana donde pueden probar la pastelería local o tomar algo caliente. Imperdible caminar por la Unter den Linden, una de las avenidas más importantes de la ciudad.
  • Monumento en Memoria del Holocausto: sin dudas es también otro de los monumentos más famosos de Berlín. Hay algo en la irregularidad de estos bloques y caminar entre ellos que resulta impresionante. Una experiencia muy especial en honor a una de las épocas más oscuras de la historia.
  • Großer Tiergarten: Incluso en invierno y con los árboles pelados, este parque es un recorrido encantador de Berlín. La caminata desde la Puerta de Brandenburgo hasta la Columna de la Victoria es un paseo agradable y pintoresco. La subida a la columna es recomendable (aunque cansadora). Por 3 euros pueden visitar la cima de este lugar, que ofrece un mirador de 360 grados de la ciudad.
  • Reichstag Building: otro ícono de la ciudad. El acceso a la cúpula es gratuito, aunque los ingresos deben adquirirse con anticipación. Pueden sacarlos online y luego deben llevar impresa la confirmación (ojo porque la piden, y también les van a pedir el documento/pasaporte al ingresar). La verdad es un edificio impresionante y vale la pena conocer su cúpula, que también ofrece vistas maravillosas de Berlín. Pueden conseguir las entradas desde acá.
  • Palacio Charlottenburg: este palacio es una obra arquitectónica bellísima, con unos jardines impresionantes. Esta residencia es imponente, y por 10 euros pueden conocer el Palacio Viejo, o 17 para sumarle la parte nueva. Nosotros optamos por visitar el exterior y conocer sus jardines, que es un paseo totalmente gratuito y muy bello.

Día 2:

  • Alexanderplatz: aloja uno de los mercados de Navidad más lindos de Berlín, además del famoso Reloj de Berlín. Hay una pista de patinaje sobre hielo si viajan en época de fiestas. Es un buen lugar para hacer compras, donde se encuentran muchas tiendas populares como H&M y Primark. Además van a encontrar cerca el Alexa Shopping Center, con muchos locales, incluido un Media Mrket gigante para los que buscan comprar tecnología. Lindo el movimiento que hay por la noche en esta zona. Como les comentaba, ideal para alojarse si buscan vivir la noche de Berlín y no tener que hacer mucho lío para volver a dormir.
  • Berliner Fernsehturm: la famosa Torre de Telecomunicaciones de Berlín. Otra de las vistas más increíbles de la ciudad en 360 grados. Nosotros no subimos, ya que el día que quisimos ir había muchísima niebla, por lo que no hubiese tenido sentido elevarnos a 368 metros de altura porque la visibilidad era pésima. Pero es recomendable si quieren otra panorámica de la ciudad. Además cuenta con un bar en la cima, donde pueden comer o tomar algo. El costo de ingreso es de 19,50 euros y pueden comprar las entradas online.
  • Ayuntamiento: el Berliner Rathaus es un edificio hermoso. Conocido como el Ayuntamiento Rojo, puede visitarse de manera totalmente gratuita entre las 9 y las 18 horas. Es una parada que realmente vale la pena. Además de las oficinas de gobierno, van a encontrar muchos detalles en el interior. Al frente van a encontrar la bellísima Fuente de Neptuno, otro monumento destacable de Berlín.
  • Museo del Pérgamo: este es el museo más visitado de Berlín, motivo suficiente para darle una oportunidad. Dentro de él van a encontrar una colección increíble de antigüedades, así como reconstrucciones de obras antiguas. Realmente es un museo impresionante. El precio del ingreso es de 12 euros, aunque pueden comprar el pase de la Isla de los Museos, que sale 18 y les permite el ingreso a los museos de la zona. Sino también con la Museumspass Berlín, pueden ingresar gratuitamente. Esta tarjeta sale 29 euros y puede utilizarse durante tres días seguidos para ingresar a más de 30 museos de la ciudad; buena alternativa para quienes disfrutan este tipo de atracciones.
  • Catedral de Berlín: el Berliner Dom es impresionante, famosa por su increíble cúpula verde. El acceso cuesta 7 euros y, además de conocer los interiores de este gran edificio, pueden acceder a la cúpula mediante escaleras, que ofrece una vista hermosa de la ciudad.
  • Palacio Real de Berlín: el Berliner Stadtschloss fue el centro de administración en la época prusiana. La demolición del Palacio de la República se inició en 2006 y se espera que finalice en el 2019. Como se pueden imaginar, ahora no hay mucho para ver más que la construcción rodeada de andamios, pero esperamos que en un futuro se sume a las atracciones de la zona.

Día 3:

  • East Side Gallery: otro de los rincones más famosos de Berlín, lleno de arte y colores, lleno de expresiones artísticas que hablan muchísimo de esta ciudad y su historia. El museo al aire libre más grande del mundo sigue siendo uno de los más visitados de Berlín y un lugar ideal para conocer más de la ciudad y llevarse fotografías coloridas y llenas de arte. Además aquí es donde se consiguen los famosos sellitos de Berlín para el pasaporte.
  • Mercedes Benz Arena: pasamos sólo por afuera del estadio, que es realmente impresionante. Casa de muchísimos shows y grandes espectáculos, es interesante revisar si coinciden sus fechas con algunos de los grandes artistas que pasan por este lugar.
  • Ramones Museum: para los amantes de la música, una perlita en las calles de Berlín. Sin dudas un museo y una colección unicas, de unas de las bandas de punk más famosas de la historia. Además de la colección, van a poder encontrar una cafetería y una tienda en el interior. El precio del ingreso es de 3,50 euros.
  • Treptower Park: Un hermoso parque y una de las zonas verdes más grandes de la ciudad, a orillas del río. Ideal para caminar, incluso para un picnic si se dan las condiciones climáticas. Aquí se encuentra el Monumento de Guerra Soviético, construido en honor a los soldados del Ejército Rojo caídos en su lucha para derrotar a la Alemania nazi. También van a poder encontrar en este lugar el Observatorio Archenhold.
  • Jardín Botánico de Berlín: no puedo decirles cómo será el paseo de día, pero les digo que de noche, durante diciembre, es un espectáculo. Fuimos a visitarlo durante la exposición Christmas Garden, donde el Jardín Botánico se viste con luces, decoraciones y detalles navideños. Es bellísimo. También hay lugares para comer y tomar vino caliente, y es visitado por un montón de locales y familias. La entrada sale entre 17 y 19 euros, y es un hermoso paseo para los fanáticos de la Navidad.

Día 4:

  • Check Point Charlie: aquí se encontraba el paso fronterizo más icónico del muro de Berlín, y todos los detalles de la zona son una referencia a la época. Es un lugar interesante para conocer, y muchos tours pasan por este punto de referencia durante las épocas del muro, que cuenta también con su propio museo.
  • Museo Judío de Berlín: teníamos un día de lluvia, por lo que decidimos recorrer museos y este fue nuestra primera opción. Sin dudas, un lugar de lo más interesante para quienes sienten curiosidad por la época más oscura de este país. Aunque se recorre en relativamente poco tiempo, hay cosas muy interesantes para ver y sensaciones que lo dejan a uno helado. Cuentan también con una muy linda cafetería. Está abierto de 10 a 20 horas, y el ingreso cuesta 8 euros.
  • Berlin Story Bunker: Si les interesa este período de la historia, sin dudas es un lugar que deben visitar. Los elementos centrales de este museo son un modelo del búnker de Hitler, construido en 1944, y una réplica de su estudio en el búnker a tamaño original (donde ocurrió su suicidio). El ingreso cuesta 10 euros.
  • Museo de Arte Contemporáneo: el Hamburger Bahnhof es uno de los museos de arte más famosos de Berlín. Además de contar con obras de disciplinas variadas, cuenta con exposiciones permanentes de grandes artistas como Andy Warhol y Roy Lichtenstein. Si les interesa el arte moderno, es un lugar que no pueden dejar de visitar. La entrada sale 14 euros, y es gratuita con el Museumspass.
  • Memorial del Muro de Berlín: una porción de muro y una porción de historia. Personalmente, una de las historias más interesantes de Berlín. Hace un par de años se inauguró un centro de visitantes, que permite tener información y orientar a los turistas para que puedan conocer la zona.

Algunas actividades adicionales: 

Si tienen algunos días más en esta ciudad, hay algunas actividades que nos parecen ideales para hacer si están haciendo base en Berlín:

  • Campo de Concentración de Sachsenhausen: este fue uno de los campos de concentración más importantes del período Nazi en Alemania, por lo que sin dudas merece una visita para todos los que son apasionados por la historia del país. Sin dudas, un paseo emocionante. He escuchado sobre mucha gente que fue y que recomienda hacer las visitas guiadas, ya que sino pueden perderse muchos detalles que no están a simple vista. Hay muchas opciones para hacer este recorrido, incluso en español, y el precio ronda los 20 dólares. Berlín Walks es una de las compañías que realiza este tour, pueden encontrarlo acá.
  • Potsdam: es una ciudad bellísima, a tan sólo 20 kilómetros de Berlín. Puede recorrerse tranquilamente en el día. Sus palacios, sus jardines, su barrio holandés… Realmente la visita a un lugar hermoso, casi de cuento. Pueden llegar fácilmente con el tren desde Berlín, teniendo un ticket para las zonas ABC (3,40 euros el viaje, 7,70 el abono diario). Si tienen un día, super recomendable ir a esta maravillosa ciudad. Imperdible el Palacio Sanssouci.
  • Ciudadela de Spandau: esta es una de las fortificaciones renacentistas más importantes de Europa y contiene una de las estructuras más antiguas de Berlín (la torre Juliustrum). En los meses de verano actúan conocidos artistas nacionales e internacionales en el “Citadel Music Festival”. El ingreso sale 4,50 euros. Para llegar pueden ir hasta la Berlin-Spandau Station (zona B) con transporte público, y luego ahí tomar el bus X33.

Pronto estaremos agregando al blog algunos tips para comer en esta maravillosa ciudad, más una guía con los mercaditos Navideños si tienen planes para visitarla durante el próximo Noviembre/Diciembre.

Acá les dejo el mapa con todas las atracciones mencionadas, para que puedan descargarlo y llevarlo con ustedes:

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Pero posta, ¿cuánto cuesta viajar a Curaçao? https://argietravellers.com/presupuesto-curacao/ https://argietravellers.com/presupuesto-curacao/#respond Sat, 16 Jun 2018 16:47:02 +0000 https://argietravellers.com/?p=1594 Escuché esta pregunta un par de veces después de nuestro viaje a Curaçao. Obviamente, todos asociamos los viajes al caribe con mucha plata, all-inclusives y resorts de lujo. Cuando comento que estuvimos en una de las islas del caribe, la primera conclusión es que nos gastamos una fortuna. Claro, el plot-twist es que no teníamos una fortuna para gastar. Tampoco queríamos hacerlo, y  esta isla nos resultó un destino relativamente económico en comparación con otras opciones por la zona. Les comparto acá algunos datos sobre nuestro presupuesto para visitar Curaçao.

Opciones de aéreos hay muchas. Nosotros viajamos desde Miami, pero también hay otras alternativas. Si deciden salir desde, por ejemplo, Bogotá o Lima. Latam o Aerolineas Argentinas (en alianza con Avianca) ofrecen vuelos para viajar y de vez en cuando salen algunas promos copadas, o algún combo con Miami. También pueden volar desde Aruba o Belice, si tienen pensado visitar primero otra de las Antillas.

En nuestro caso, viajamos por American Airlines, en un vuelo de aproximadamente 3 horas. Las vistas desde el avión de las Bahamas y Haití, incluso de la misma Miami, son espectaculares. También se puede llegar con cruceros, pero ese no es el viaje al que apuntamos, ni mucho menos el presupuesto que manejamos.

Con respecto al alojamiento, nosotros recomendamos dos opciones, dependiendo de lo que tengan pensado hacer. Recomendamos el centro o algún resort o departamento cerca de la playa. Particularmente, si quieren recorrer y conocer la ciudad y las playas, les aconsejaría parar en la zona de Willemstad (ya sea en Punda u Otrobanda). Si están con auto, es muy fácil moverse desde ahí y hacia todos los sectores de la isla. Ahora, si están pensando en descansar, quizás un resort cerca de la playa o algún departamento sean una mejor alternativa. Armamos una guía con todas las playas de la ciudad que visitamos, para que puedan ver cuáles, a nuestro criterio, fueron las mejores dependiendo de lo que estén pensando hacer durante su estadía.

Nosotros optamos por quedarnos en Willemstad, en Curaçao Suites Hotel en Otrobanda, a pasitos del famoso Puente Queen Emma. Nos quedamos con este lugar por la ubicación y el precio, y sin dudas fue una buena elección. Tienen una terraza para desayunar (el desayuno viene incluido y estaba bastante bien), donde opera un restaurante (estaba cerrado cuando fuimos nosotros). La atención del personal fue óptima y nos ayudaron siempre que lo necesitamos. Las habitaciones son pocas, tipo apart, y tienen cocina integrada, máquina de café, frigobar, además de ser muy espaciosas. Nosotros reservamos directamente por Booking, y si realizan la reserva de cualquier alojamiento desde nuestro link obtienen un reintegro del 10% del valor final.

En general la hotelería no nos pareció cara, a menos que decidan alojarse en algún resort de lujo, donde si van a tener que desembolsar una moneda. Hay muy buenos hoteles por un promedio de 35 dólares por noche por persona, e incluso hemos visto algunas opciones más económicas. Si apuntan más al lujo y a tirarse en la playa a no hacer nada, hay algunos hoteles muy buenos por un promedio de 60 dólares por persona por noche. Las opciones son variadas. Siempre depende de lo que tengan ganas de hacer. Pero para ser el caribe, los precios nos parecieron bastante accesibles. El detalle de los valores e ingresos a las playas está en la nota que escribimos al respecto.

Para moverse, ya dije cuando escribí por primera vez sobre esta ciudad que lo mejor que pueden hacer es alquilar un auto. El valor promedio es de 60 dólares por día, y llenar el tanque nos costó aproximadamente 25 dólares. Es cómodo porque pueden retirarlo y devolverlo en el aeropuerto, que tiene un muy fácil acceso a Willemstad. Sobre los taxis, escuchamos bastante y no cosas muy buenas. La realidad es que un viaje al aeropuerto (desde el centro) nos lo quisieron cobrar 40 dólares, reservándolo desde el hotel (puede estar más). Nos pareció bastante caro si lo comparábamos con tener un auto todo el día para nosotros. Viajar en bus es muy económico (entre 0,50 y 1 dolar, aproximadamente), pero las frecuencias dejan bastante que desear. Pueden chequear toda la info sobre los autobuses, que es más bien poca, en la página oficial de la compañía que los opera. Si van a algún hotel, tengan en cuenta que el mismo puede tener servicios de traslados, así que les conviene averiguar antes.

Hablando un poco sobre el tema de la comida en Curaçao, hay de todo. Hemos comido muy bien por poca plata, pero también hemos pasado por lugares que nos parecieron bastante caros. Se trata un poco de saber elegir, como en todos lados. Por lo general, si van a comer en la playa, los restaurantes no suelen ser del todo baratos (hay que hablar de 20, 25 dólares por persona). En Lagun, comimos en un restaurante playero muy lindo (Bahía Beach Bar), donde pedimos un buen sandwich y una gaseosa por aproximadamente 8 dólares por persona. Las cervezas en las playas están más o menos 3 dólares, y los tragos unos 5. En Mambo Beach, donde hay una mayor variedad de restaurantes, pueden encontrar algunas comidas más económicas tipo arepas o crepes por 4, 5 dólares.

Comer en el centro de la ciudad es otro tema, ya que hay mucha más variedad de opciones. Van a encontrar cadenas de comida como Pizza Hut, KFC o Burger King, donde es relativamente económico comer. Un menú de comida rápida les puede salir aproximadamente 7 u 8 dólares por persona. Es cuestión de buscar. No les recomiendo mucho sentarse por la icónica zona de Punda, cerca del puente Queen Emma, ya que los precios ahí son un poco (bastante) elevados. Sin embargo, obvio, también están pagando la zona y la vista de una de las postales de la ciudad. Por lo general, la mejor comida la comimos cerca de las playas, aunque tampoco fuimos a hacer un tour gastronómico. Hay muchos locales pequeños y carritos que venden en la calle también, sobre todo en la zona de Otrobanda, que son económicos y tienen buenas opciones. Si quieren probar comida típica, recomiendo lugares como Old Market o Five Fingers, que sirven buenos platos caribeños por un precio decente.

Visitamos también un supermercado grande, aprovechando que teníamos cocina y heladera en el hotel. En Centrum Supermarket encontramos una gran variedad de productos, la mayoría de origen holandés y venezolano, aunque también hay algunas (pocas) cosas producidas en la isla y en Aruba. Los quesos, lógicamente, son envidiables y a buen precio como para hacer sandwichitos y eso. La variedad que tienen es impresionante. También encontramos una muy buena variedad de cervezas, que es lo que solemos comprar cuando visitamos los supers locales. Algunos precios y productos locales: las cervezas están aproximadamente 1,50 dólares americanos, compramos jamón por 1 dólar y queso por algo de 90 centavos de dólar. Los bagels estaban más o menos 2USD, los fideos Maruchan estaban menos de 0,75 dólares. Compramos un postre tipo Danette por un poco más de un dólar (los yogures estaban más o menos lo mismo). La coca chica está 0,70 dólares más o menos, y el Arizona Iced Tea lo pagamos 1 dólar. Como verán, los precios están lejos de ser desorbitados.

En general, es un destino recomendable para visitar y no gastar tanto. Aunque dependimos siempre del auto (que, como dije varias veces, para mí es casi elemental), pudimos movernos y comer por poca plata. Si quieren descansar en playas paradisíacas y no gastar una fortuna, Curaçao podría convertirse tranquilamente en su próximo destino.

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Guía de viaje: recorrer Miami sin auto https://argietravellers.com/guia-viaje-miami/ https://argietravellers.com/guia-viaje-miami/#comments Mon, 14 May 2018 14:03:28 +0000 https://argietravellers.com/?p=1345 Antes de nuestro viaje a Miami, la gran duda era si alquilar un auto valía la pena. Todo el mundo nos había dicho que era la mejor forma de movernos. También nos habían recomendado alojarnos en Miami Beach, donde a veces estacionar puede ser complicado (sobre todo para nosotros, que habíamos elegido un Airbnb como nuestro alojamiento). Había un parking a un par de cuadras de nuestro domicilio, pero la verdad es que era una complicación más. Así que, a diferencia de la mayoría de la gente que viaja a Miami, decidimos aventurarnos a recorrer la ciudad sin rentar un vehículo. Debo decir que la experiencia fue satisfactoria.

Nuestro itinerario es para cinco días, aunque fácilmente podemos recomendar más cosas para hacer si tienen días extra. Obviamente, el recorrido es igualmente aplicable si están con auto y pueden hacerlo por su cuenta, pero nosotros nos manejamos con el transporte de la ciudad y no tuvimos inconvenientes. Ya sea porque, como nosotros, no tienen ganas de andar pensando dónde dejar el coche, quieren ahorrarse unos pesos o consideran que pueden prescindir de andar motorizados, espero que esta guía les sirva para conocer la ciudad. Aclaro también que no hicimos ningún tour, pero podemos recomendar algunos que pensamos que estaban buenos o que podríamos haber hecho si no recorríamos por nuestra cuenta.

Antes de viajar:

Creo que ya la mayoría está al tanto que, para entrar a Estados Unidos, es necesario tener visa. Yo hice la mía hace ocho años con ICANA, en un trámite bastante molesto pero relativamente fácil. Sé que algunas cosas cambiaron desde entonces. Les recomiendo chequear todo en la página de la embajada. Además de la visa, también es importante contar con seguro de viaje, alojamiento (nos lo pidieron al momento de hacer el trámite para la visa) y pasaje de vuelta. Si tienen pasaporte de la comunidad europea, el trámite de la ESTA es lo único que necesitan hacer. Este permiso lo pueden solicitar directamente por internet y a los pocos días les van a estar mandando la confirmación si fue aprobado; fue un trámite sencillo.

Para ingresar a Miami no necesitan vacuna contra la fiebre amarilla, incluso viniendo de una zona de riesgo. Ahora, si tienen pensado hacer alguna excursión en el día a Bahamas o quieren visitar algún otro destino del caribe, es muy probable que la necesiten. Nuestro vuelo tenía una escala en Brasil, por lo que en muchos lugares nos dijeron que era requisito para entrar (incluso en algunos destinos como las Bahamas, Argentina también esta considerada como zona de riesgo). Nosotros no fuimos, pero eso leímos. Y más vale prevenir que curar.

Con respecto a los chips de datos, saben que desde acá pueden comprar el HolaSim, que tiene cobertura para Estados Unidos. Sino también en el aeropuerto van a comprar un chip sin problemas (y por lo general todos hablan español, así que van a poder consultar bien de qué se trata, ya que hay diferente planes). Cuando salen a tomar el tren que los lleva de la terminal a la zona de alquiler de autos/metrobus, van a ver que hay un stand donde los venden.

Dónde alojarse:

Como comentaba en otra entrada, amigos y conocidos que ya habían ido nos recomendaron quedarnos en Miami Beach, y sin dudas fue la elección acertada. Sobre todo si deciden ir sin auto, es una zona que tiene muchísimo para hacer, muchas opciones de transporte público y servicios gratuitos de trolebús para conocer esta parte de la ciudad.

South Beach es la parte más cara, aunque también una de las más populares y lindas para parar. Si pueden alojarse en esta zona, es altamente recomendable: van a encontrar de todo, desde playa hasta vida nocturna, locales y restaurantes, lugares para hacer shopping o para descansar. Si viajan con menos presupuesto, como suele ser nuestro caso, Middle o North Beach también son una buena opción para estar cerca de la playa y conseguir alojamiento por un poco menos. Miami Beach es caro. Sobre la playa se encuentran muchos hoteles y complejos de lujo, por lo que tienen que hacerse a la idea que parar por esta zona les puede salir un poco más. Sin embargo, la comodidad que van a tener acá no la van a tener en ninguna otra zona, en especial si buscan disfrutar de la playa.

Si bien terminamos parando en un Airbnb en Collins Avenue, estuvimos analizando otras opciones. Si van a alquilar auto, si les interesa más la ciudad que la playa, o si van con un presupuesto un poco más justo y prefieren no gastar tanto en alojamiento, parar fuera de Miami Beach seguro va a ser más conveniente. Van a encontrar hoteles o departamentos mucho más baratos y, si tienen estacionamiento incluido, quizás conviene evaluar la posibilidad de ir con coche.

Transporte:

Como dije desde el principio, nosotros fuimos de esa minoría que decidió recorrer Miami sin auto. De cualquier forma, habíamos averiguado para hacerlo. Demás está decir que toda esta guía también es aplicable si deciden rentar un vehículo. A nosotros no nos convenía. Tienen que calcular más o menos 40 dólares por día de la renta del auto, sumarle a eso el combustible (0,68 dólares el litro, aproximadamente). Además tienen que pensar en el parking: pueden encontrar estacionamientos que cobran alrededor de un dólar la hora o tarifa por día de 15 dólares, así como también hay parquímetros por todos lados, pero suelen ser más caros que los estacionamientos.

Si van a prescindir del auto, hay muchas formas de moverse por Miami de manera relativamente económica.

Para ir del aeropuerto a Miami Beach, el colectivo de la línea 150 nos dejó en la puerta de nuestro departamento. El precio del boleto es de 2,25 dólares, y se pueden sacar en las máquinas del aeropuerto o directamente arriba del bus. Tengan en cuenta que no dan cambio si lo sacan directo arriba del colectivo, así que quizás les convenga sacarlos en las máquinas que incluso aceptan tarjeta de crédito. Las van a encontrar cuando toman el tren para ir a la zona de alquiler de coches y donde está el metrobus que los lleva a la ciudad (antes de salir). Había igualmente personal del aeropuerto, que no tardó en asistirnos. La frecuencia que tienen los buses no es una locura, pero está relativamente bien.

Con respecto a lo que es la zona de Miami Beach, hay algunas alternativas al auto. Primero que nada, tengo que mencionar el servicio de trolebús gratuito con el que cuenta la ciudad, que nos hizo ahorrarnos mucha plata en transporte. Hay cuatro líneas diferentes, cada una de ellas con distintos recorridos. Tengo que decir que tienen muy buena frecuencia, aire acondicionado y algunos hasta cuentan con wifi a bordo. Las líneas son South Beach Loop, Middle Beach Loop, North Beach Loop y Collins Express. Si hacen click en cada uno de los nombres, van a encontrar información y un mapa con el recorrido de cada línea. De cualquier forma, cuando vean las paradas en la calle, estas cuentan con carteles que tienen la información sobre el recorrido. Realmente es muy fácil de utilizar y bastante cómodo para moverse por esta zona.

También hay algunos trolley gratuitos en otras zonas de la ciudad. Nosotros usamos el que va a Little Havana, por ejemplo. Tienen muchos recorridos en vecindarios turísticos, y una buena frecuencia que por lo general opera de 6:30 de la mañana a 11 de la noche. Les recomiendo que revisen la página oficial, que incluso incluye mapas para descargarse de distintos recorridos, dependiendo de lo que estén interesados en conocer.

Si son de los que disfruta de alquilar bicicletas, hay un servicio parecido al que tenemos en Buenos Aires, aunque es de pago. Es una linda alternativa para conocer Miami Beach; vimos mucha gente utilizándolas. Son las llamadas Citi Bikes, que tienen una tarifa de desbloqueo por tiempo. El acceso para turistas (ya que hay membresías mensuales para residentes o locales) es de 4.50 dólares por media hora, y 6.50 por una hora completa. Los precios van variando dependiendo de la cantidad de tiempo que decidan usarlas. El pase de un día completo está 24 dólares. También hay negocios de alquiler de bicicletas, que son un poco más económicos que este sistema. Por ahí hacen una diferencia en estos lugares si tienen pensado alquilarlas por varios días. En Miami Beach Bicycle Center pueden ver algunos precios de referencia.

Si están con un chip para el teléfono, Uber puede ser una buena alternativa para moverse por la ciudad. Una herramienta ya conocida acá y que funciona a la perfección en Estados Unidos. Simplemente no tienen más que bajarse la app y pedir un auto. Si están por la zona de Miami Beach, el tráfico es bastante caótico. Nosotros no utilizamos nunca taxi o autos en la ciudad, porque no nos parecía necesarios. Incluso para ir al aeropuerto, el bus cumplió su función a la perfección. Sin embargo, si están muy cargados o tienen urgencia, puede ser una buena opción. Sobre los taxis ni siquiera averiguamos: todos los que fueron a Estados Unidos nos recomendaron utilizar Uber allá.

Qué visitar:

Nosotros armamos un itinerario para cinco días, basado en lo que hicimos. Nos quedaron algunas cosas pendientes, pero la idea tampoco era ir corriendo de acá para allá. Algunos días, decidimos hacer menos actividades y aprovechar las playas para descansar. Viajamos casi a inicios de la temporada, pero todo estaba bastante tranquilo. Las playas no estaban abarrotadas de gente y pocas veces tuvimos espera para comer en algún restaurante (incluso aquellos que son bastante populares entre el turismo). Respecto al clima, tuvimos sólo una noche de lluvia; después los días estuvieron espectaculares, con temperaturas por arriba de los 20 grados y con máximas de hasta 28 (con 30, 31 de térmica). Tampoco es época de huracanes ni nada parecido, por lo que nos pareció una muy buena elección para conocer Miami.

Día 1:

  • Middle Beach: esta era la zona por la que nos estábamos alojando, por lo que fue la primera que salimos a explorar. Es un barrio con muchísimos hoteles y algunos negocios muy lindos. Estábamos sobre Collins Avenue, cerquita de la playa, por lo que teníamos una buena excusa para escaparnos con nuestras cosas. Nuestra host de Airbnb nos dejó sombrilla, sillas playeras y hasta una heladerita. Son playas tranquilas aunque con bastantes algas. Si nos les molesta, es una buena zona para descansar.
  • South Beach: la zona de South Beach tiene que ser una de las más lindas de todo Miami. Mucha gente, mucha vida, playas con más movimiento, locales, autos de lujo, gente de compras. Todo lo que sabemos de Miami está resumido en esta zona. Acá van a encontrar de todo. South Pointe Beach es una de las más populares, con sus vistas, el muelle y un barrio muy lujoso pero muy lindo para caminar; fue una de las zonas que más nos gustaron. Sabemos que en temporada pueden llenarse de mucha gente. Nosotros tuvimos suerte, ya que las encontramos con mucho movimiento pero no atestadas, y con el clima ideal para meterse al agua. Fue una muy linda experiencia y una linda época para viajar.
  • Lincoln Road: si van a South Beach, no pueden dejar de pasar por una de las calles más famosas. Lincoln Road tiene locales para comer, negocios para hacer shopping y un movimiento de gente constante. Esta peatonal es un paseo obligado. De noche, también hay mucha vida y lugares para comer.

Día 2:

  • Ocean Drive: un must para pasear una mañana por Miami Beach. Esta calle, además de contar con muchos hoteles, tiene muchos locales hermosos de comida, con mesitas en la calle y mucha vida. A la mañana ofrecen el típico desayuno americano a partir de 5 dólares, y también hay 2×1 en las famosas mimosas.
  • Downtown Miami: desde South Beach, tomamos el bus para el Downtown. Comimos en una pizzería en el medio de la ciudad, y aprovechamos para explorar una tienda gigante de Ross. Acá enseguida van a divisar el American Airlines Arenael imponente estadio donde se realizan shows y donde juega Miami Heat (para los que les gusta el basket, tienen una tienda ahí mismo). No es una zona tan linda para caminar si comienzan a meterse por las calles, pero es interesante conocerla.
  • Brickell: otro de los barrios famosos de Miami, con edificios imponentes y mucho lujo. Además de muchos hoteles, van a encontrar también el Brickell City Centre, un mall muy grande y con muchísimas tiendas (además de muy lindo). También hay muchos lugares paquetes para comer, con mesas en la calle y bastante movimientos de gente. Puede ser una opción interesante para alojarse también.
  • Little Havana: lo que caminamos ese día no tiene nombre (aunque todo pueden hacerlo con el transporte público). Llegamos caminando hasta la famosa calle ocho, uno de los emblemas del barrio cubano. La música, los locales y las vibras que tiene este lugar son únicas. Muy recomendable. Imperdible comer en alguno de los restaurantes algún plato típico o probar un helado de la popular heladería Azúcar. Los alrededores no son muy lindos, así que si pueden hacer el recorrido en trolley (hay uno gratuito que llega hasta ahí), en bus o en auto, mejor. Nosotros lo hicimos caminando y no vale mucho la pena el trayecto hasta allá.

Día 3:

  • North Beach: también cuenta con muchos hoteles y restaurantes, y puede ser una buena zona para parar. Desde acá pueden tener más fácil acceso a Sunny Isles Beach, Golden Beach o Hollywood Beach, otras zonas con playas muy populares. Si tienen poco tiempo, quizás lo más cómodo y típico es ir para South Beach. Si buscan un poco más de tranquilidad, seguramente les convenga encarar para este lado, sobre todo si eligen viajar en temporada alta.
  • Wynwood: uno de los barrios de onda de Miami, con barcitos, mucho movimiento y muy artístico. Hay muchísimas galerías de arte, una onda muy bohemia, y también pueden visitar el famoso Wynwood Walls, un museo con murales increíbles. Es una zona para pasear quizás por la tarde y después disfrutar de una cerveza en alguno de los pubs de la zona. Tengan en cuenta que también en ese horario es cuando más gente hay.
  • Española Way: de noche, fue nuestra opción para cenar. Como su nombre lo indica, hay muchas estructuras típicas españolas en estas dos cuadras, que parecen un viaje en el tiempo. Además de muchísimo movimiento, van a encontrar un montón de opciones para salir a cenar, en un ambiente lleno de gente. Hay restaurantes de tapas y de todos lugares del mundo, incluida la cocina cubana, que fue nuestra elección para esa noche.

Día 4:

  • Key Biscayne: además de ser una zona natural hermosa, acá se encuentran muchas de las mejores playas de Miami. No es tan cómodo llegar en transporte público si están en South Beach, pero sí si salen desde el Downtown o la zona de Brickell (entre 25 y 35 minutos con la línea 102). En el camino pueden hacer un paso por el Miami Seaquarium o, si prefieren la naturaleza, ir directamente a Crandon Park (donde se encuentran, entre otras cosas, el Biscayne Nature Center y el Bear Cut Nature Preserve). En esta zona también van a encontrar el faro de Key Biscayne, además de las maravillosas playas de la zona, que suelen tener mucho menos turismo que South Beach. Es recomendable ir a pasar el día a esta zona de Miami, ya que como verán hay muchas cosas para hacer.
  • Coconut Groove: si quieren un barrio tranquilo y lindo en Miami, Coconut Groove sin dudas es una buena elección. Caminar por la bahía, ver las embarcaciones, disfrutar de los atardeceres. Van a encontrar muchísimos locales de diseño, galerías y un montón de lugares para comer. Es una zona muy bohemia y pintoresca, y puede ser hasta una buena opción para alojarse si van a estar en auto. Vimos buenos precios de departamentos por la zona. ¿Necesitan una excusa para visitarla? Les recomiendo mucho esta cuenta de Instagram.

Día 5:

  • Dolphin Mall: aunque hacer shopping no es uno de mis deportes favoritos, hay que reconocer que Miami tiene malls impresionates, muy buenos precios y oportunidades para traer cosas (en especial ropa, zapatos/zapatillas y accesorios, además de algunas cosas de tecnología). Si necesitan algo, es muy probable que lo encuentren acá. Van a encontrar tiendas departamentales tipo Ross o Marshalls, además de muchos precios de rebaja en marcas populares como Nike, Levis, Converse, etc. También en el predio de este shopping se encuentra IKEA, probablemente uno de los mejores locales para comprar cosas para la casa. Nos perdimos adentro de este local, que tiene muy buenos precios si tienen espacio para llevarse cosas (desde sábanas, acolchados y cortinas, mesas, utensillos, juegos de platos… inagotable la lista de cosas lindas para comprar). Además del transporte publico, hay muchas vans que los llevan a los malls desde el Aeropuerto de Miami (está muy cerquita, a unos 15 minutos en auto). Nosotros contratamos este servicio, que está bastante bueno: es rápido, práctico si están sin auto o tienen una escala larga en Miami y cuesta 10 dólares ida y vuelta por persona (cuando un taxi desde el aeropuerto nos hubiese costado, consultamos, 34 dólares).
  • Miami International Mall: nosotros no fuimos a este mall, ya que decidimos dedicarnos full-time al Dolphin, pero puede ser una opción si tienen más tiempo. El mismo transfer que va desde el aeropuerto también pasar por este shopping. Pueden averiguar en el segundo piso del aeropuerto por este servicio. También otra alternativa para comprar es el Sawgrass Mills Mall, otro centro comercial muy popular, pero no es cómodo para llegar si no están en auto (si están parando por Miami Beach, por ejemplo).
  • Descansar en alguna playa: aunque parezca una locura, hacer compras en Miami puede ser agotador (sobre todo si no son fanáticos de andar por las tiendas). Descansar después de tanta caminata es ideal, y ver el atardecer desde alguna playa de Miami Beach es algo que hay que hacer si están en la ciudad y gozan de un día despejado.

Pueden encontrar fotos de todos estos maravillosos lugares en mi cuenta de Instagram, donde estuve subiendo un poco del día a día en esta ciudad.

Algunas ideas y actividades adicionales:

Si tienen más tiempo, si ya conocen, si quieren prescindir de alguna de las actividades que comentaba, nos quedaron algunas cosas en el tintero que quizás les pueden interesar.

  • Key West: ¿Están con tiempo? ¿Por qué no ir a conocer la parte más austral de Florida? El viaje puede hacerse en auto, en avión, en excursión. Hay tours de un día por 45 dólares. Esta zona es famosa por sus playas increíbles, los deportes acuáticos que pueden practicarse, entre otros. Nosotros no hicimos a tiempo a visitarlo en este viaje, ya que nos recomendaron que estaba bueno quedarse una o dos noches allá (ya que son cuatro horas en auto desde Miami Beach, y puede ser un poco cansador ir y volver en el día).
  • Excursión a Bahamas: nosotros nos quedamos con las ganas de hacerla, ya que nos exigían el certificado para la fiebre amarilla porque veníamos de una zona de riesgo (nosotros pasábamos por Brasil, pero Argentina también está considerada). Muchos barcos pueden llevarlos en el día a Bimini, una zona hermosa de Bahamas, para pasar el día en la playa, en un complejo que ya viene incluido en el precio de la excursión. Estos paseos están alrededor de 150 dólares por persona, y por lo general incluyen el trayecto de ida y vuelta en barco, el almuerzo y la estadía en el parador de lujo.
  • ¿Por qué no algún vuelo?: desde el Aeropuerto Internacional de Miami pueden ir a muchos otros destinos. Estuvimos revisando algunos vuelos y, por ejemplo, durante nuestra estadía, encontramos vuelos ida y vuelta a Cancún por 130 dólares. Nosotros elegimos Curacao, que son aproximadamente 3 horas de vuelo, pero hay muchísimas opciones cercanas y muy lindas para conocer el caribe, o incluso alguna otra ciudad de Estados Unidos. Si están con días de sobra en Miami, hacer base ahí y dedicarle unos días a otra ciudad cercana puede ser una buena opción.
  • Ir a ver algún partido: por cuestión de fechas, no pudimos disfrutar de los play offs, pero hay muchas otras opciones para ver deporte en Miami. Ya sea baseball, o incluso un partido de soccer, pueden buscar en internet tickets que arrancan desde los 15 dólares y pueden ser una experiencia interesante para vivir un espectáculo deportivo estadounidense desde adentro.

Dónde comer:

Si hay algo que tienen en Estados Unidos, son cadenas de comida que siempre nos morimos por probar cuando estamos por viajar. Desde la panceta bien hecha hasta estas hamburguesas gigantes que nos cuesta terminar, los yankees tienen un montón de comidas que vale la pena probar si están por allá. Miami, obviamente, no es la excepción a la regla, sino que por el contrario, agrega algunas notas latinas a su cocina tradicional. La gastronomía cubana y mexicana están super presentes en la oferta de la ciudad y vale la pena también dedicarse a probar estas opciones. Nosotros, al parar en departamento, no nos sentamos muchas veces a comer afuera. Sin embargo, hay algunos lugarcitos que les puedo recomendar si van con poco presupuesto y quieren disfrutar de algo de la gastronomía de Miami.

  • Five Guys: inevitablemente fue el primer lugar donde caímos. De las mejores cadenas de hamburguesas de Estados Unidos. Sólo agranden los combos si tienen mucha hambre, porque a nosotros nos sobró comida. Gastamos aproximadamente 11 dólares por persona, pero podríamos haber pedido menos. Además tienen maní para comer mientras esperan su pedido, algo que inevitablemente los va a llenar un poco, porque también es riquísimo.
  • Dunkin Donuts: es mi placer culposo. Con el calor de Miami, un café frío con una dona para desayunar/merendar funciona perfecto. Si tienen tiempo, the Cheesecake Factory es otra opción que inevitablemente no podemos dejar de elegir para comer algo dulce.
  • Shake Shack: otro clásico de hamburguesas yankees. Todos los blogueros que pasan por USA recomiendan ambas hamburgueserías, algunos con preferencia por una u otra (yo personalmente me quedo con Five Guys). Mucha variedad de combos. Nos pareció un poco más caro, pero buenas hamburguesas y excelentes papas con cheddar y bacon (aproximadamente gastamos 14 dólares por persona).
  • Havana 1957: cuando fuimos a Española Way, este fue nuestro elegido para probar el típico sandwich cubano. Hay muy buena elección de platos típicos, precios razonables y buen ambiente. Les recomiendo, si pueden, reservar con anticipación, por lo menos si deciden ir a cenar a este local en particular. Había bastante espera y terminamos sentados en las mesas de la calle, cuando hubiésemos preferido una mesa adentro.
  • Azúcar: la heladería más icónica del barrio cubano, sin dudas es esta. Su decoración, sus sabores y su onda hacen que siempre esté llena de gente. Buenos gustos y muy rico helado. Aunque es un poco caro (la bocha, si mal no recuerdo, unos 3.50 dólares), lo vale. Si tienen suerte, en el café de al lado hay una banda tocando música típica, en un ambiente muy lindo que se encuentra paseando por este barrio tan especial.
  • Wet Willis: slushies, alcohol y buen ambiente para la previa de la gente que después sale de fiesta. No puedo contar mucho porque no llegamos a ir, pero me lo habían recomendado años antes de planificar este viaje y todavía lo recuerdo. Las bebidas tienen muy buena pinta y hay mucha variedad.
  • Mom’s New York Pizza/Pizzarium si buscan comer pizza a buen precio. Nosotros comimos en el segundo, en el downtown, y con 12 dólares fue suficiente pizza para los dos (más bebida grande).
  • Einstein Bros. Bagels: los probamos en el aeropuerto (tienen un local pequeño cuando ya hacen migraciones), pero tienen sucursales por toda la ciudad. Para probar el típico bagel americano, con un montón de opciones de relleno y tipos de masa.
  • Brunch en Ocean Drive: como comenté más arriba, inevitable sucumbir al típico desayuno americano. En Ocean Drive van a encontrar una gran variedad de restaurantes que lo sirven por algunos dólares (varía en cada local). Nosotros nos sentamos en Ocean’s Ten, pero hay muchísimas opciones, incluso también para almorzar por esta zona tan linda de Miami Beach.

Además, una nota aparte para la comida de supermercado, que en Estados Unidos tiene una variedad impresionante. Como comentaba, nosotros estuvimos parando en un Airbnb, por lo que las compras en el súper fueron frecuentes y diversas. Desde el famoso bagel con huevos y panceta (cuatro por algo de 2.25 dólares) para hacer en el microondas, los macarrones con queso para hacer con agua hirviendo (1 dólar), hasta las incansables variedades de cerveza (que lamentablemente, en su mayoría, se venden por six-pack, pero son muy baratas), todo nos pareció a buen precio. Si pueden ir a algún Publix, van a encontrar de todo. Estos locales son la perdición para los que disfrutamos del turismo de supermercado. También en los 7 Eleven encontramos buenas ofertas en snacks y boludeces, porque tienen muchos 2×1 en productos de ellos.

Ojalá les sirva esta pequeña guía si están pensando en conocer Miami sin auto, y ya me contarán si hay algún otro imperdible que deberíamos agregar a la lista (y tener así una excusa para volver, por supuesto).

 

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Itinerario de dos días en Santiago de Chile https://argietravellers.com/itinerario-santiago-de-chile/ https://argietravellers.com/itinerario-santiago-de-chile/#respond Thu, 22 Mar 2018 13:46:22 +0000 https://argietravellers.com/?p=1187 Para fines del año pasado, conseguimos un vuelo muy barato a Europa, viajando con Turkish Airlines. La condición era salir desde Santiago de Chile, regresando a Buenos Aires. El vuelo salía un domingo a la noche, por lo que decidimos viajar el sábado por la mañana a Chile. Esto nos permitió no sólo estar tranquilos —cuando hacen estas combinaciones de vuelos, siempre es conveniente viajar un día antes para evitar sobresaltos si hay algún problema o cancelación— sino también tener dos días completos en la capital chilena. Obviamente, teníamos pensado aprovecharlos antes de arrancar el viaje propiamente dicho.

Yo ya había estado antes en esta ciudad, pero mis acompañantes no, por lo que se me ocurrió armar un recorrido y mostrarles lo que más me había gustado, sumando también algunas cositas que me habían quedado pendientes. También, como muchos de los argentinos que viajan a Chile, teníamos pensado hacer algo de shopping, aprovechando para llenar la valija antes de enfrentar el invierno europeo.

La realidad es que la primera vez que viajé a Santiago, en una escapada en familia, no había ido con muchas expectativas. Sin embargo, fue una ciudad que me gustó mucho más de lo que esperaba. Con algunos barrios caóticos y otros más tranquilos, con zonas modernas y otras más tradicionales, es una gran ciudad que tiene mucho más que shopping para ofrecer. La considero un buen destino para escaparse un finde largo e incluso acercarse a lugares como lo son Valparaíso y Viña del Mar, que están muy cerquita y también son muy bonitos, de una forma completamente distinta.

Puntualmente sobre Santiago, tengo que decir que en diciembre nos tocaron unos días de calor terribles —en Buenos Aires ya veníamos con temperaturas similares— y por momentos tuvimos que refugiarnos en algún lugar a comer o a cubrirnos del sol. Sin embargo, pudimos disfrutar mucho de la ciudad, incluso en tan poco tiempo. A la noche, además, refresca bastante, lo que hace que los días de calor no sean tan insoportables. Incluso si van en pleno verano, no está mal llevarse una camperita o buzo por si acaso. 

Paramos en un departamento en Providencia, que alquilamos directamente por Booking. Como era sólo una noche, tuvimos nuestras dudas, pero la verdad es que nos encantó y definitivamente volveríamos a este lugar. Además de ser un ambiente pequeño pero super funcional, contaba con piscina en la terraza y unas vistas hermosas de la ciudad. También tengo que destacar el gran trato que recibimos en la recepción, que se encuentra en otro edificio (es tipo una oficina, muy fácil de encontrar). El chico que nos atendió no sólo nos guardó las maletas el primer día, sino que el último nos ayudó para pedir un Uber e incluso quiso prestarnos algunos pesos chilenos que nos faltaban. Si vuelvo a Santiago, no dudaría en volver a este departamento. Les dejo el link de Booking, por si les interesa verlo. Si reservan desde ese enlace, además, consiguen un 10% de descuento.

El primer día, después de dejar nuestras cosas en el guardaequipaje del departamento que habíamos alquilado para una noche, salimos para el Costanera Center. Alojándonos en el barrio de Providencia, resultó muy cómodo caminar hasta allá. Eran unas cuantas cuadras desde nuestro edificio, pero el barrio es muy tranquilo y pintoresco. Hicimos una parte por la Avenida Nueva Providencia, lo que nos permitió pasar por la puerta del a bella Iglesia de la Divina Providencia, así como también por la Iglesia Ortodoxa de la Santísima Virgen María. Luego doblamos hasta llegar a la calle Andrés Bello, donde se encuentra la costanera a orillas del Río Mapocho. Esta zona es una de mis favoritas, con el río rodeado de parques como el Uruguay o el Parque de las Esculturas. Es una zona llena de árboles e ideal para el día de calor que nos había tocado. Mucha gente, siendo sábado, descansaba sobre el pasto, disfrutando de un día con un solazo impresionante y la sombra de los árboles.

Pronto llegamos al shopping, donde debo reconocer que, entre una cosa y otra, perdimos unas tres o cuatro horas. La realidad es que se estaba muy bien ahí, con el calor que hacía afuera, y pudimos aprovechar no sólo para comprar, sino también para comer en el patio de comidas con el que cuenta el Costanera Center. Si el shopping no es lo suyo, ahí cerquita tienen el Jardín Japonés, además de encontrase también el Teleférico Parque Metropolitano. Este teleférico, que volvió a abrir en 2016 después de varios años fuera de funcionamiento, ofrece unas hermosas postales áreas de la ciudad de Santiago. El teleférico funciona de martes a domingos, y el precio por persona es de 1910 pesos chilenos la ida y 2510 pesos ida y vuelta (algo así como 3,10 y 4,10 dólares).

Ahora, si de postales aéreas se trata, sin dudas no pueden perderse las que ofrece el Sky Costanera, el edificio más alto de Latinoamérica. Se puede ingresar desde el mismo Costanera Center y se encuentra abierto todos los días, de 10 a 22 horas, con el último ascenso a las 21 (de cualquier forma, es recomendable chequear antes su sitio, por posibles modificaciones). El precio por adulto es de 15.000 pesos chilenos, algo así como 24 dólares. Si bien al principio la tarifa nos parecía un poco elevada, es una visita que me había quedado pendiente del pasado viaje y que realmente ofrece una vista increíble de toda la ciudad (una debilidad en cada lugar al que viajo).


Esa noche aprovechamos para ir a cenar al Hard Rock Café, que se encuentra en el mismo Costanera Center. Por mi parte, soy muy fan de los Hard Rock, que tienen una modalidad y precios más o menos similares en todas partes del mundo: hamburguesas, buen ambiente y música en vivo. Cuando fuimos, había una banda haciendo covers de Soda Stéreo y el lugar estaba bastante lleno. Conseguimos una mesa y cenamos unas hamburguesas con cerveza por aproximadamente 30 dólares por persona, que es más o menos un gasto promedio en todos los restaurantes de esta cadena. La realidad es que es una zona muy linda por la noche y, si siguen caminando, van a encontrar muchos lugares para comer, incluso por mejor precio.

El segundo día decidimos ir a recorrer el centro histórico. Por suerte, en el departamento hicimos el check out y nos guardaron las maletas hasta las 19 horas aproximadamente, cuando teníamos pensado salir para el aeropuerto. Tomamos la línea de metro M1 (en Manuel Montt, estaba ahí cerquita de nuestro departamento), hasta la estación Santa Lucía. Al salir de la estación, prácticamente chocan con la Biblioteca Nacional de Chile, y están a un paso del Castillo Hidalgo, un hermoso edificio que hoy funciona como centro de eventos. El Fuerte Neptuno, dentro del mismo parque, me parece una obra hermosa. A un par de cuadras, se encuentra el icónico Palacio de la Moneda, junto a la gran bandera de Chile y una de las zonas que quizás nos resultaron más caóticas. Sin embargo, si siguen caminando por la calle Morandé, la escena va cambiando un poco y empiezan a encontrar calles más estrechas y rincones más tranquilos, sobre todo un día domingo. La Plaza de la Constitución, la Plaza de Armas y el Mercado Central, este último con muchos lugares para comer, se encuentran por la zona. También, si caminan un poco por el borde del Parque Forestal, van a encontrar el Museo de Bellas Artes y el Palacio Bruna.


Ese día, después, volvimos para el lado de nuestro apartamento, donde almorzamos unas buenas variedades de pescado en el restaurante Puerto Calbuco, una buena opción para comer platos con ingredientes locales y a muy buen precio. Luego teníamos pensado alquilar un auto e ir a Parque Arauco, otro de los shoppings más destacados de Santiago, o al Arauco Premium Outlet Buenaventura, que tiene muy buenos descuentos. Sin embargo, al ser fin de semana largo y domingo, no pudimos conseguir alquilar un auto en el día, ya que ninguno de los lugares en los que preguntamos tenía disponibilidad. El transporte público nos resultaba eterno y no teníamos conexión en ese momento para pedir un Uber, por lo que decidimos volver al Costanera Center y terminar nuestras compras ahí. La realidad es que, a menos que vayan con algo muy puntual en mente, este shopping cumple con las expectativas y se encuentra en un barrio muy cómodo para alojarse.

Aunque Santiago es una ciudad grande y, obviamente, nos quedaron cosas pendientes, el itinerario fue acertado para los dos días que estuvimos. Si tienen un poco más de tiempo, recomiendo conocer también el Cerro San Cristóbal, con otras vistas maravillosas de la ciudad. Si bien yo no soy una visitadora compulsiva de museos, el Museo Chileno de Arte Precolombino puede resultar muy interesante. Para los amantes del vino, también están muy buenas algunas de las visitas a bodegas que ofrecen desde la capital. Nosotros, en un viaje anterior, hicimos una con la empresa Turistik que resultó muy satisfactoria.

Ya habiendo ido dos veces, me quedaron dos grandes visitas pendientes, que espero poder concretar en otro viaje. Una de ellas es el Templo Bahá’í, unas construcción que en fotos parece increíble, con mucha paz, naturaleza y grandes vistas. Otro de los pendientes es La Chascona, uno de los hogares del gran Pablo Neruda; nosotros sólo visitamos La Sebastiana en Valparaíso, por lo que este paseo estará seguramente incluido en el próximo itinerario.

Con respecto a los precios que tiene la ciudad, les paso alguna data:

  • Desde el aeropuerto a Providencia nos tomamos un taxi. Negociamos la tarifa, ya que inicialmente nos querían cobrar 25.000 chilenos (41 dólares aproximadamente), y terminamos negociando por 16.000 (21 dólares más o menos). En el departamento, el chico de la recepción nos recomendó que utilizáramos Uber. Como ya nos es familiar en Argentina, a veces algunos taxistas se abusan del turista. En el caso de Uber, también al igual que acá, tienen que tener un poco de cuidado: están en una situación similar a la de Argentina, donde muchos conductores están en contra del uso de la aplicación. La chica que nos llevó, que nos cobró también aproximadamente unos 16.000 chilenos, nos avisó que desactivaba la app para que no pudieran rastrearla. Algo que a nosotros, lógicamente, no nos pareció raro ya que sabemos cómo funciona acá. En ambos viajes, tardamos más o menos 20, 25 minutos, aunque depende mucho del tráfico, así que es recomendable salir con tiempo. Este mismo recorrido puede hacerse con transporte público, de forma más económica, pero tienen que tener en cuenta que no hay nada que los deje directo si se alojan en la zona de Providencia, y van a tardar bastante más en llegar. Las compañías Turbus y Centropuerto hacen este recorrido, pero tengan en cuenta que lo más probable es que tengan que combinar con el metro o algún colectivo. Ahora, si se quedan por la zona de la Estación los Héroes o Pajaritos, es un golazo, ya que tienen precios muy económicos (algo de tres dólares por tramo, para que se den una idea).
  • Con respecto al alojamiento, encontramos una amplia variedad de precios y zonas para quedarnos. Providencia es un buen barrio porque es bastante tranquilo y aún así muy cerca de todo. Consideramos también la zona del aeropuerto, dado que nos quedábamos tan poco tiempo, pero nos resultaba muy incómodo ir hasta el centro. Si no están con auto, no lo recomendaría. Y si tienen pensado alquilar auto, tengan en cuenta que el tráfico en Santiago es pesado y que tienen su forma de manejar… Nosotros nos sorprendimos un poco porque, incluso un domingo, la ciudad estaba bastante atestada. Hay departamentos bellísimos, incluso con piscina, por aproximadamente 75 dólares la noche. Terminamos decidiéndonos por este tipo de alojamiento, incluso a pesar de quedarnos pocos días, ya que los hoteles eran un poco más caros. Si deciden quedarse por la zona del aeropuerto, hay buenos hoteles a partir de 115 la noche (aproximadamente, en base doble).
  • La comida en promedio está bastante bien. En el Costanera Center, almorzamos abundante por 6 o 7 dólares por persona (comida rápida como hamburguesas, pizzas, etc). Como comentaba, si bien elegimos un lugar caro como el Hard Rock para cenar, pueden comer en otros lugares por 10 a 12 dólares por persona, y comer bien. Una pinta de cerveza en un bar les puede salir, más o menos, tres dólares. El costo de vida es similar al de Buenos Aires, a grandes rasgos. Sobre todo a la hora de comer, no sentimos que fueran precios del otro mundo. Obviamente, siempre depende del comercio y la zona que elijan.
  • Con respecto al transporte, es muy barato moverse en metro o bus, pero dependiendo de las distancias y la cantidad que sean, tienen que considerar si no les conviene un Uber. El boleto está aproximadamente un dólar, que les permite hacer trasbordo entre buses o incluso con el metro. Nosotros nos movimos de este modo y nos resultó muy cómodo. También hay buses interurbanos que, por algo de 5 dólares, los llevan a Viña del Mar (en caso que tengan un par de días más y quieran hacerse una escapada).

¡Espero les haya servido este pequeño itinerario! Acá les dejo el mapa con todas las atracciones mencionadas en el post, para que las tengan a mano si tienen planes de visitar la bella capital de Chile.

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