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Reino Unido – #ArgieTravellers https://argietravellers.com Blog de viajes de dos argentinos viajeros Mon, 14 Jan 2019 19:12:42 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=6.9.4 https://argietravellers.com/wp-content/uploads/2018/06/cropped-Bandera_Argentina-32x32.png Reino Unido – #ArgieTravellers https://argietravellers.com 32 32 Astor Hostels: alojarse en el corazón de Londres https://argietravellers.com/astor-hostels-londres/ https://argietravellers.com/astor-hostels-londres/#comments Fri, 21 Dec 2018 12:29:06 +0000 https://argietravellers.com/?p=2016 Londres es uno de mis destinos favoritos en el mundo. Muchos ya lo saben. Es de esas ciudades donde siempre hay algo para ver. Van a encontrar actividades para todos los gustos y todos los bolsillos. Es real que es una ciudad cara, pero siempre hay formas de hacer el viaje un poco más económico. Nuestra estadía en Astor Hostels sin dudas fue una gran elección para manejarnos por la ciudad y ahorrar en el día a día.

En las grandes ciudades, la ubicación me parece fundamental, sobre todo si están con el tiempo justo para recorrer. Londres es una ciudad gigante y, si bien está muy bien conectada por el transporte público, ir de un lado al otro puede hacernos perder varias horas del día.

Esa fue una de mis cosas preferidas del Astor Kensington Hotel: está en el corazón de la ciudad. El barrio de Kensington es uno de los más lindos de Londres, con sus construcciones típicas y todos esos detalles que te vienen a la mente cuando pensás en esta ciudad. Está cerca del Hyde Park, de la zona de Notting Hill y es fácil manejarse caminando para conocer los alrededores.

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El hostel cuenta tanto con habitaciones compartidas como privadas. Lo bueno es que los baños son individuales, y no son varias duchas como en otros lugares. Es cómodo porque tenés todo el baño y podés estar más tranquilo, incluso siendo compartido. Hay habitaciones compartidas que también tienen baño propio. Nuestro cuarto, además, tenía vista a la calle, a esa postal tan típica del barrio. Para nosotros, que somos bastante exigentes con la comodidad de los lugares donde nos alojamos, el combo nos pareció muy bueno.

Una de las mejores cosas, sin dudas, fue el personal internacional. Gente de todo el mundo, siempre dispuesta a ayudar y con la mejor onda. Un ambiente joven, para conversar y con distintas historias para contar. Cada uno de ellos se encarga también de organizar eventos en la semana, con distintas actividades para realizar dentro del hostel y alrededor de la ciudad. Todas las semanas cambia la cartelera en la recepción, para agregar actividades a su itinerario. En la web de Astor también ofrecen descuentos en tours y van a encontrar muchos tips dentro del mismo hostel para poder planificar sus días en Londres.

Las zonas comunes del hostel constan de una sala de estar, un espacio para lavar la ropa y la cocina, que tiene un lugar para comer. La realidad es que tener una cocina tan bien equipada fue un alivio en esta ciudad. Hay una diferencia gigante entre salir a comer y comprar cosas en el supermercado para cocinar. Todo lo que puedan necesitar para cocinar lo van a encontrar. Además, por 1 libra pueden sumar a su estadía el desayuno. Lo recaudado va además para caridad, lo que nos pareció una gran iniciativa.

Entre los servicios que ofrecen, además de desayuno, pueden solicitar de forma gratuita secadores de pelo, candados y enchufes, cosa que no habíamos visto en muchos otros hostels. También hay lockers y pueden guardar su equipaje. Por una libra, además, pueden pedir toallas. El wifi, que también es gratuito, funcionaba muy bien.

La cadena cuenta con cuatro hostels distintos en zonas céntricas de la ciudad de Londres: Kensington, Hyde Park, Victoria y Museum (haciendo referencia al British Museum, que está literalmente en la puerta). También cuentan con un hostel en la ciudad de York.

Realmente recomiendo esta cadena y vivir la experiencia de alojarse en el corazón de una ciudad como Londres. Salir a caminar temprano, cuando la rutina recién empieza, aprovechar los destinos cerca y las conexiones con el resto de la ciudad, salir del hostel directo a la noche londinense y moverse caminando hasta los bares o las atracciones. Es una gran experiencia.

 

Pueden chequear al disponibilidad y reservar directamente desde la página del hostel. Si utilizan el código ASTORLUV, obtienen un 10% de descuento en su reserva.

Pueden chequear también la guía de Londres que publicamos hace un tiempo y que estaremos actualizando en estos días, luego de nuestro paso por esta maravillosa ciudad.

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Warner Bros Studios en Londres: mi viaje a Hogwarts https://argietravellers.com/warner-bros-studios-londres-viaje-hogwarts/ https://argietravellers.com/warner-bros-studios-londres-viaje-hogwarts/#respond Fri, 01 Sep 2017 15:35:53 +0000 https://argietravellers.com/?p=304 Es primero de septiembre, otra vez. Es el primero de septiembre del que habla el epílogo de uno de los libros más leídos por los adolescentes de mi época. Soy de la generación de chicos que creció con los libros de Harry Potter. El 1 de septiembre significa algo para nosotros. El 1 de septiembre sabíamos que era el día en que tocaba volver a Hogwarts. El día en que flotaban los chistes sobre cómo el tío Vernon debía haberse robado nuestra carta. El día que volvíamos a ver las películas, esperando ser parte de ese universo tan mágico, tan único, que Joanne Rowling supo crear desde la nada misma, para convertirse en uno de los mundos ficticios más hermosos de la literatura moderna.

En enero de 2015 tuve la posibilidad de, por algunas horas, sentirme más cerca de este increíble mundo de Harry Potter. Porque los estudios de Warner Bros tienen magia. Les juro que hay algo ahí adentro que te pone la piel de gallina. Porque fueron tantos años, tantos libros y películas, la espera en la librería del barrio para conseguir un ejemplar cuanto antes, volver corriendo de la escuela para leer, esperar los estrenos en el cine… Estar ahí fue como la frutilla del postre a una historia que comenzó cuando tenía 11 años y mi mamá trajo el primer libro de la saga a casa.

Hay muchos tours que realizan el recorrido por el estudio, con traslado incluído. Yo decidí hacerlo por mi cuenta, más que nada por un tema de costos. Warner Bros Studios está situado a 32 kilómetros de Londres, por lo que el viaje implica un tren y un micro, pero es muy fácil llegar por cuenta propia y el viaje dura aproximadamente 40 minutos. El tren sale desde London Euston y llega a Watford Junction Station, y tiene un valor de 17 libras para ir y volver en el día (es la opción any time day return y es lo más económico). Los trenes los pueden comprar desde la página de Trainline, seleccionando la opción “return”, “same day” y una vez que realizan la búsqueda les va a aparecer para comprar los tickets para ir y volver en el día. Luego, desde Watford Junction sale un bus de la compañía Mullany’s Coaches, que salen 2,50 libras (ida y vuelta) y que tienen una frecuencia de 15 minutos, saliendo el último 20’ minutos antes de que cierren los estudios. Es recomendable que revisen los horarios en el sitio oficial de Warner Bros Studios, ya que los horarios varían dependiendo de la época del año.

Las entradas tienen que comprarse por anticipado. Pueden comprarlas directamente desde el sitio de WBS. El costo básico para un adulto es de 39 libras. Si bien es un precio considerable, les garantizo que la experiencia lo vale. En un principio dudaba un poco porque me parecía mucha plata en aquel momento para el tipo de viaje que estaba haciendo, pero les garantizo que la experiencia vale la pena. El total entre el tren, el metro y la entrada es de unas 58,50 libras, lo que implica hacer el recorrido por nuestra cuenta. Si quieren hacerlo en tour, los mismos están aproximadamente de 80 libras en adelante (si hablamos de un tour básico que únicamente incluye transporte hasta y desde los estudios y entrada).

Llegada después de un viaje que se me hizo más bien rápido, tuve que aguardar en una sala, donde todos los visitantes nos encontrábamos rodeados de películas de Harry Potter hasta que nos llevaran hasta las puertas del Gran Comedor para explicarnos de qué iba todo eso. Las puertas se abren, y ahí están las mesas, que no son tan largas como en las películas pero igualmente espectaculares. Y las réplicas de los personajes más populares de la película, y la mesa de los profesores… El recorrido es todo así. Un sobresalto constante, una emoción increíble y una fascinación absoluta por cada detalle que se encuentra preciosamente guardado en esos estudios. Es, si pierden la noción del tiempo, perder casi todo el día acá adentro mirando todos los detalles. De verdad les digo, aunque pensaba que iba a ser relativamente breve, fueron horas perdida entre magia. Y cuando llegás a la tienda, aunque los precios son elevados, no te querés ir ni ahí.

El callejón Diagon, la sala común de Gryffindor, la oficina de Dumbledore. Las ropas, los trajes, las varitas, los libros… Todo tiene tanto detalle que parece que realmente te caíste en el mundo de Harry Potter. Hay tanto para ver que por momentos uno se desorienta un poco, por lo que les recomiendo ir por partes para no marearse. Querés ver todo, pero andá de a poco porque sino vas a terminar loco.

Obviamente, no me podía ir sin probar una de las experiencias más mágicas de este lugar: volar en escoba. Sí, posta. Con el famoso fondo verde que se ve en las grabaciones de todas las películas con efectos especiales, podemos subirnos a un simulador de vuelo. Después de elegir la túnica de la casa que queremos (Gryffindor de la cuna hasta el cajón), te dejan subirte a estos simuladores y te sacan unas fotos para que puedas llevarte de recuerdo. Una experiencia que vale la pena, dentro de las tantas emociones que se sienten en estos famosos estudios.

Y si algo me faltaba para saber que este lugar era mágico… cuando salimos a Privet Drive, con esa casita tan modesta que muestran en la primera película, vi por primera vez nieve en Europa. Una nevada suave me acompañó por el resto de mi recorrido por el autobús noctámbulo de la tercera película, el puente de Hogwarts e incluso la moto de Hagrid. Cada pequeño pedacito es increíble. Es estar ahí, en ese universo que por tantos años parecía lejano y estaba ahí.

Y hoy es 1 de septiembre, y ya estoy un poco grande para esperar que llegue una carta de Hogwarts. Pero esta fue mi visita al fantástico mundo de J.K. Rowling, y la verdad es que fue casi tan mágico como tomar el Expreso de Hogwarts a principio de mes.

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Guía de viaje: Londres https://argietravellers.com/guia-viaje-londres/ https://argietravellers.com/guia-viaje-londres/#comments Thu, 27 Jul 2017 21:21:30 +0000 https://argietravellers.com/?p=841 Después de recopilar información y muchos recuerdos de nuestra visita a la capital inglesa, armamos esta guía de Londres con toda la data para poder llegar, conocer y disfrutar de una de las ciudades más populares del mundo.


Información general:

La ciudad de Londres es una de las capitales más visitadas de Europa y del mundo. Así mismo, es una de las más seguras del viejo continente, por lo que las medidas de seguridad se limitan a los recaudos básicos que tomamos en cualquier lugar al que viajamos. Una de mis ciudades favoritas de siempre, a la que volvería mil veces.

Es también una ciudad con un costo de vida caro en relación a la media europea. Si están planificando un viaje que incluye a Londres como destino, deben saber que es muy probable que gasten un poco más de lo que tenían pensado para otras ciudades. Pero lo vale. Es un lugar que tiene siempre algo para hacer, un evento al que asistir, un rincón en el que estar. Y si se toman las medidas necesarias y se planifica el viaje, se puede conocer la ciudad sin gastar una fortuna.

Lo ideal, como toda capital, es quedarse cuatro o cinco días para poder hacer lo básico y conocer los puntos más importantes de la ciudad. Si pueden quedarse más y dedicarle algunos días extra, creo que es un lugar que lo vale. Incluso en las afueras del centro, hay muchísimos lugares que vale la pena conocer y que ya detallaremos un poco más adelante. Siempre digo que Londres es de esas ciudades en las que podrías quedarte un mes, y siempre te quedaría algo pendiente para hacer. Muchos barrios, muchos rincones, muchas atracciones, mucho para ver.

La moneda es la libra esterlina. Pueden ir con euros o dólares y cambiarlos en casas de cambio, aunque no es lo más recomendable. Por lo general, si pueden comprar libras en el banco, es una buena opción. Otra alternativa es sacar dinero de un cajero con la tarjeta de crédito (en el aeropuerto, terminal de trenes, o mismo en la ciudad); el importe llega en dólares en el resumen. Hay que tener en cuenta que la extracción por cajero automático puede tener una comisión. También se puede extraer con tarjeta de débito de la cuenta en pesos.

Un consejo que doy siempre por las dudas, y porque he leído sobre gente que lo ha hecho: nunca cambien plata en la calle. Por más honestos que sean en un país, siempre es más seguro pagar un poco más pero hacerlo en un lugar autorizado.

Londres es una ciudad muy segura. Aunque siempre hay que estar atentos a los famosos “carteristas” europeos, he visto gente en los bares colgar su abrigo en la puerta y dejar su mochila sobre la mesa mientras iban a hacer su pedido a la barra. Si bien en todas partes del mundo hay que estar atentos, es una ciudad segura para caminar, incluso a pesar de ser una capital.

Datos útiles:

Documentación: para viajar a Londres desde Argentina se requiere tener pasaporte al día. No es necesaria visa. Es obligatorio contar con un seguro médico que cubra los 30.000 euros. Por lo general, lo único que solicitan a la hora de ingresar es pasaporte, pero tengan en cuenta que pueden pedirles pasaje de vuelta, alojamiento reservado y el ya mencionado seguro médico. Personalmente recomiendo ir con todo impreso (pasajes, vouchers, comprobantes) para hacer el ingreso al país lo más rápido posible. Las veces que he ido a Inglaterra me han hecho más preguntas que en otros aeropuertos, pero creo que muchas veces también es una suerte. De cualquier forma, cuanto más a mano tengan todo para ahorrarse cualquier interrogatorio, mejor, en especial si viajan solos.

Números útiles: Londres es una ciudad muy segura, en la que es fácil sentirse cómodo. Sin embargo, siempre es importante tener algunos números encima en caso de cualquier problema o emergencia. 

  • Departamento de Bomberos – Ambulancia: 999 o 112.
  • Hospital de Chelsea y Westminster: +44 (0) 20 87468999
  • Consulado Argentino en Londres: +44 20 7318 1340

Acá hay otros números útiles que pueden servirles durante su estadía en la ciudad.

Corriente: los enchufes en Inglaterra tienen una forma muy particular, una que definitivamente no tienen ninguno de los artefactos que podamos llevar con nosotros. Son de tres clavijas rectangulares, con un voltaje de 240. Estos adaptadores pueden conseguirse en cualquier ferretería de la ciudad, o dentro del mismo aeropuerto (donde probablemente sean un poco más caros). También, si están parando en un hotel, pueden pedirlos en recepción. Si bien en algunos lugares los prestan, en otros directamente los venden a los turistas que se alojan en el hotel.

Presupuesto diario:

En nuestro sitio, hicimos un cálculo de presupuesto aproximado para las ciudades más populares de Europa, entre ellas Londres. Los precios en la nota están en euros para mantener una moneda general en la comparación de cada ciudad.

El valor diario depende mucho del tipo de viaje que decidan hacer.

Para un viaje super economico, durmiendo en couchsurfing, evitando los restaurantes y realizando actividades gratuitas, calculamos un presupuesto de unas 10 libras por día.

Ya si vamos a un hostel, aunque hagamos vida gasolera tenemos que hablar de unas 47, 48 libras (si eligen una cama en habitación compartida y le suman las comidas, algún boleto en transporte público y algún souvenir o chuchería en la calle).

Ya si deciden ir a un hotel y comer alguna comida en restaurante, el precio diario puede ser de 65, 70 libras. Obviamente a esto le agregamos algún transporte y algún regalo. Lo bueno de los hoteles es que por lo general podemos buscar alguno que tenga desayuno y hacer alguna comida potente por la mañana. Incluso en los hostels, también pueden conseguir esta opción.

Ya si hablamos de hoteles de más de tres estrellas, comidas en restaurantes, excursiones y alguna compra, tenemos que pensar que vamos a gastar algo de 140 libras.

Obviamente, todo esto es muy relativo y es un estimativo en base a los precios que vimos nosotros cuando estuvimos allá. Puede variar dependiendo de la época, la zona en que se alojen, los lugares que frecuenten y las cosas que decidan comprar. Londres es una ciudad cara pero, si se lo proponen, se puede conocer, pasala bien y no gastar una fortuna en el intento.

Costo de vida:

En términos generales, Londres es una ciudad cara. Sin embargo, hay algunas cosas que resultan más económicas que otras para el viajero. Si van a comer afuera o a un pub, es probable que las opciones sean de precios un poco más elevados de lo que estamos acostumbrados (por lo menos en Buenos Aires). Sin embargo, si apuntamos a los supermercados y tiendas, puede llegar a sorprendernos que el valor de las cosas no sea muy diferente al de acá (incluso, en algunos casos, hasta más económico).

Si hablamos de productos básicos que compramos cuando estamos parando en un departamento: un litro de leche sale entre 0,70£ y 1,10£; un kilo de arroz está aproximadamente 1,40£; un kilo de queso puede partir de las 4£, siempre dependiendo del tipo y calidad del mismo; un kilo de papas, de bananas o de cebollas sale aproximadamente 1£; un kilo de pechugas de pollo les puede llegar a salir 6£ y uno de carne de res alrededor de 8£; el paquete de  medio kilo de fideos les puede salir 1£. Con respecto a la bebida, pueden conseguir cerveza local de medio litro a partir de 1,50£ (que es muy rica); la botella de litro y medio de agua está unos 0,50£; la Coca-Cola de 1,75 litros está aproximadamente 1,60£. Fijense porque en muchos supermercados también hay promociones llevando dos productos (como es el caso de Tesco).

Con respecto a las salidas, a mi me resultó caro comer en la ciudad. Sin embargo, siempre se encuentran alternativas para abaratar costos. Tengan en cuenta que una comida en un restaurante considerado barato no va a bajar de las 10£ (con bebida). En McDonald’s pueden conseguir combos por 5£. Si ya quieren sentarse a comer en un lugar un poco mejor, tienen que pensar en desembolsar unas 20£. Una pinta de cerveza (local) en un bar les puede salir más o menos 4,50£. Un agua está más o menos 1£ (aunque siempre pueden pedir tap water, que es gratis); una gaseosa chica les puede salir 1,50£ y un capuccino más o menos unos 2,50£. Todo depende también de la zona en la que se sienten a comer y el tipo de restaurante al que asistan.  

Ya hablaremos del transporte más adelante, pero el transporte en Londres es caro. Por lo general, si lo van a utilizar con frecuencia, lo más recomendable es sacar una travelcard en lugar de pagar cada viaje por separado.

Con respecto a la ropa y las compras, como en otros lugares de Europa el precio es relativamente económico para lo que estamos acostumbrados: se consigue ropa de calidad media por buenos precios. En H&M, por ejemplo, se consiguen remeras a partir de 4£, buzos por 7£, sweaters y jeans por 9£ y abrigos a partir de 25£. Aunque la ropa es, como dije, de una calidad media, los precios son tentadores y rinden para algunas temporadas.

Cómo llegar:

Por Aire:

En nuestro caso, esta es la opción elegida si queremos arrancar nuestro viaje desde la capital inglesa. En Londres hay seis aeropuertos: Heathrow, Luton, Stansted, London City Airport, Gatwick y el más nuevo, Southend. Los tiempos indicados en el siguiente mapa son viajando en el tren express, aunque todos los aeropuertos cuentan con diversas formas de llegar al centro de la ciudad:

Heathrow (LHR): es el aeropuerto principal de Londres y uno de los que maneja más tráfico en el mundo. Tiene cinco terminales, lo que hay que tener en cuenta a la hora de programar nuestra visita y, en especial, si nos toca regresar desde este aeropuerto. Mi consejo, sobre todo en Heathrow y todas las grandes ciudades, es que vayan con tiempo. La zona del aeropuerto es enorme y los traslados pueden llevar siempre más tiempo del que creemos.

Los arribos se encuentran en la planta baja de las terminales 1, 3, 4 y 5, y en el primer piso de la terminal 2. Después del control de pasaporte, retirar el equipaje y aduana, se accede al hall de acceso donde hay restaurantes, negocios, casas de cambios, cajeros, oficinas para alquiler de autos y demás.

Dentro del aeropuerto hay hoteles disponibles para quienes tengan una visita breve o una escala. También pueden encontrarse hoteles fuera del aeropuerto, que por lo general son más económicos y cuentan con transfers gratuitos de entrada y salida. Otros están también conectados por el Hotel Hoppa, un bus que conecta las terminales con algunos hoteles de la zona por 4,50. También tiene la opción de ir hasta Central London por 6 libras (más un cargo de servicio de una libra).

Para ir al centro de la ciudad, sin embargo, hay varias opciones saliendo desde Heathrow:

Los trenes son siempre una opción rápida para ir hasta el centro. Heathrow Express sale cada 15 minutos hasta Paddington, en un viaje de 15 o 20 minutos, saliendo desde las 5 de la mañana hasta medianoche. Los tickets anticipados están 21, 50 libras. Sino otra opción es el Heathrow Connect, que tarda unos 25 minutos pero sale 10 libras por persona.  

Aunque los tiempos de viaje son más largos, el metro también es una buena opción para viajar desde Heathrow. Por 5,70, la línea Piccadilly (la azul), tarda unos 50 minutos para llegar hasta Piccadilly Circus. Si compran la Oyster en el aeropuerto, es una buena opción para viajar y por poco dinero.  

También hay micros que van al centro de la ciudad hasta Victoria. Depende de la ruta, ya que la misma puede tomar entre 40 y 90 minutos. Lo bueno es que sale 6 libras y el servicio arranca a las 4.20 de la mañana.

Luton (LTN): la mayoría de las compañías que llegan a este aeropuerto son low-cost, como EasyJet, Wizz Air o Ryanair, que conectan Londres con muchos destinos de Europa. Si les toca llegar desde otra ciudad a este aeropuerto, está también bastante cerca de la ciudad y tiene muchas opciones para llegar al centro.

El servicio de trenes First Capital Connect une el aeropuerto con el centro de Londres (y también con el aeropuerto de Gatwick, en caso que necesiten tomar otro vuelo). Este tren se puede tomar desde la estación de Luton, que se encuentra a 2km del aeropuerto. Hay un bus gratuito, con servicio desde las 5am hasta las 00am y una frecuencia de 10 minutos, que les permite llegar hasta ahí. El viaje de la estación al centro toma unos 30 minutos, y se pueden sacar tickets online.

También hay opciones de micros que van al centro o el mismo bus 757. Hay también un servicio de la compañía EasyBus que va hasta la popular Baker Street, en el centro de la ciudad. Es recomendable sacarlo con anticipación, ya que así sale 2 libras, contra 7 libras que deberán pagar si lo sacan en el momento.

También tienen la opción de ir en auto (rentarlo) o en taxi. Hay varias compañías de Taxi que operan en este aeropuerto, como Luton Taxis, donde entre otras cosas pueden reservar transfers por anticipado desde su web.

Stansted (STN): Otro de los aeropuertos donde aterrizan muchas aerolíneas low-cost. Es uno de los aeropuertos más apartados del centro de la ciudad, por lo que no recomiendo un taxi si no se están quedando por la zona del aeropuerto, sino que utilicen los servicios que salen desde el mismo.

Stansted está conectado por un tren, el Stansted Express, que sale cada quince minutos a la estación Liverpool Street en el centro de Londres. El costo es de aproximadamente 25 libras. Además salen otros trenes que conectan el aeropuerto con varias ciudades de Inglaterra.

También tienen los buses de Terravision, que llegan hasta estaciones centrales como Victoria o Liverpool Street. El costo del ticket depende del destino, pero por lo general está entre las 6 y 10 libras.

London City Airport (LCY): otro de los aeropuertos más populares de la ciudad, con arribos de aerolíneas como Alitalia, British y Lufthansa.

El DRL (Docklands Light Railway) es un servicio de overground o metro por superficie que conecta el aeropuerto con varias estaciones de Londres y conexiones con el metro, que les permiten llegar a otros puntos de la ciudad. Es la opción más económica para llegar hasta este aeropuerto. Los buses 473 y 474 también son una opción para quienes buscan llegar mediante transporte público.

Además, hay trenes que van a otras ciudades de Inglaterra. También está disponible el servicio de taxis, con un precio aproximado de 35 libras hasta la estación Victoria.

Gatwick (LGW) es uno de los aeropuertos a los que llegan muchas de las conexiones que llegan desde Madrid, uno de los destinos más populares entre los argentinos para llegar a Europa. Las dos veces que llegué a Londres desde Buenos Aires lo hice a este aeropuerto, por la compañía Air Europa.

La mejor forma de ir al centro de la ciudad es con el Gatwick Express, un tren que sale directamente desde el aeropuerto hasta la estación Victoria, con un viaje de 30 minutos. Los tickets se pueden comprar online y retirarlos directamente desde unas máquinas expendedoras que hay en la misma estación. Sale alrededor de 30 libras (ida y vuelta, 20 sólo ida).

También están los EasyBus ya mencionados (2 libras o 7 libras si los compran en el momento) o los buses de National Express, aunque deben tener en cuenta que el tiempo de viaje es de 1:30 a 2 horas, dependiendo del horario (mucho más que el Gatwick Express).

También hay opciones de taxis por aproximadamente 22 libras al centro de Londres. Dependiendo de la cantidad de personas que sean, no es un precio disparatado y el viaje es mucho más cómodo y rápido.

Southend (SEN): el aeropuerto más nuevito de Londres, y también el más apartado del centro. Este aeropuerto está orientado a vuelos de aerolíneas low-cost, con varias rutas estacionales a España.

La mejor forma de ir al centro es en tren, con un pasaje de ida entre 13 y 17 libras, dependiendo del destino. Este servicio tarda entre 40 y 55 minutos, dependiendo de si van a Stratford o a la estación Liverpool Street. También hay algunos buses que conectan el aeropuerto con ciudades del este.

El servicio de taxis en este aeropuerto es bastante caro, unas 25 libras por persona en grupos de cuatro, un valor bastante elevado en comparación con otros medios de transporte.

Por Tierra:

Se puede llegar a Londres desde otros puntos de Europa mediante el famoso Eurostar. Si están por Francia, Holanda o Bélgica pueden cruzar en el famoso tren europeo que cruza el Eurotunel. Los tickets no son baratos, pero el servicio es más rápido y cómodo que cualquier otro. Pueden sacar con anticipación desde la página de Eurostar o buscar en Last Minute algunas ofertas de último momento (sólo para sacar pocos días antes del viaje).

El trayecto en bus también se realiza mediante el Eurotunel, en el shuttle donde el micro se transporta por el canal. Es un viaje por tierra que tiene un período dentro del shuttle, pero es una experiencia bastante especial y suele ser más barato que viajar en el Eurostar (hablo de tres o cuatro veces menos), aunque también demora bastante más tiempo (el trayecto a París en bus lleva unas 8 horas, mientras que en tren son sólo 2). Ambas formas de viajar son válidas; todo depende de su manejo de tiempo y de sus bolsillos. Hay muchas compañías que salen desde Londres como lo son National Express, Flixbus o Ouibus.

Si deciden hacer el trayecto en auto, también deben ingresar en el shuttle (de Calais a Folkstone). Tienen la opción de quedarse dentro del automóvil o salir, en un procedimiento similar al que utilizan los buses; es un trayecto de 35 minutos aproximadamente. Tengan en cuenta que deben contar con un boleto para entrar el vehículo, lo que hace de esta una opción más cara y compleja que otras. Los billetes siempre recomiendan comprarlos online, ya que son más costosos por ventanilla. Si van en auto, el ferry es más recomendable (y más económico).

Por Agua:

Hay servicios regulares de ferrys hacia y desde el Reino Unido, tanto para personas como para vehículos. El trayecto en ferry más veloz y directo desde Europa continental es el de Calais (Francia) a Dover, con una duración aproximada de 90 minutos (pueden ver las opciones en el sitio de DFDS Seaways). También hay ferries que van a Irlanda y que tienen una duración aproximada de dos horas (pueden chequear horarios y precios en Irish Ferries).

Tengan en cuenta que, además del ferry, van a tener que hacer un trayecto por tierra ya que los puertos se encuentran a algunos kilómetros de la ciudad. Si llegan al puerto de Dover, Folkstone, Ramsgate o Newhaven, hay trenes con buena frecuencia que van hasta la estación Victoria. Si llegan a Harwich, la conexión es con la estación Liverpool Street. Pueden sacar los tickets de los trenes desde la página de National Express.

No recomendaría esta opción a menos que estén con auto.

Clima:

El clima en Londres es muy cambiante. Un momento llueve, al otro hay sol (sí, en contra del mito popular, les aseguro que hay días de sol en Londres). Hay que estar siempre listo, porque el día puede cambiar de un momento a otro.

Es un mito que en Londres siempre está lloviendo (de hecho, tiene muchas menos precipitaciones que otras grandes ciudades de Europa). Aunque la nieve no es común (he llegado a ver en enero, pero fue una nevada mínima), hace frío durante el inverno pero es soportable si van con la ropa adecuada, ya que por lo general las temperaturas mínimas medias no bajan de los cero grados. El verano es totalmente templado, nada que ver a lo que estamos acostumbrados, con temperaturas medias que no superan los 25 grados. Tienen, por lo general, un buen clima para recorrer durante todo el año, si están atentos a los cambios climáticos. Obviamente, como en toda ciudad, puede haber olas de frío o calor, por lo que siempre chequeen el pronóstico antes de armar la valija.  

Si deciden no llevar paraguas, un pilotín en el bolso de mano nunca sobra. También pueden comprar los plásticos, de colores, que se venden mucho en todo Europa.

Alojamiento:

La oferta de alojamiento en Londres es infinita, aunque también los precios están por arriba de la media europea. Por lo general, en este tipo de ciudades recomiendo dos opciones: o animarse a los hostels o alojarse en alguna zona no tan céntrica donde, por lo general, los precios son más accesibles que en el corazón de la ciudad. Es el tipo de ciudades donde quizás, para no gastar demasiado, hay que elegir entre la ubicación o las comodidades. También una muy buena opción son los departamentos, donde tenemos la posibilidad de cocinarnos y podemos ahorrar algún dinero en salir a comer afuera (que en Londres a mí me resultó particularmente caro y por una comida que no es nada del otro mundo).

Obviamente, las zonas turísticas son grandes lugares para alojarse, pero tienen que hacerse a la idea de que van a tener que gastar un poco más por día. Algunos recomendados basados en nuestra experiencia:

  • Departamento en Islington: durante mi última estadía me alojé en esta zona porque estaba parando en una residencia estudiantil. Si bien no es el barrio más económico de Londres, tiene buen acceso al metro, está cerca de King’s Cross y en una zona muy bien conectada en general, con bares, supermercados y un poco más de tranquilidad que el caos del centro. Se consiguen habitaciones compartidas por algo así como 25 o 30 libras la noche, que no es un mal precio para esta ciudad.
  • Astor Hostels: una cadena de hostels ideal para quienes buscan alejarse en el centro de la ciudad y ahorrar. Nosotros paramos en el Astor Kensington (pueden leer la reseña acá), pero todos se encuentran en lugares estratégicos para poder conocer la ciudad. Hay habitaciones compartidas y privadas, y si utilizan el código ASTORLUV obtienen un 10% de descuento en su reserva (realizándola desde la página del hostel).
  • Comfort Inn Westminster: por lo general los hoteles de la cadena Comfort Inn están bien para unos pocos días. Lo que nos terminó llevando a este hotel fue el valor (que encontramos en oferta) y la excelente ubicación, a pocos metros de la estación Victoria. Después, las habitaciones son pequeñas (como en casi todo Londres), la limpieza bien y un desayuno decente. Por lo que lo pagamos en aquel momento, nos pareció un buen hotel.
  • Reem Hotel: un tres estrellas muy correcto en una zona más bien residencial de Londres, muy cerca del Hyde Park y a pocas cuadras de la estación de metro Bayswater. Un edificio lindo, con habitaciones pequeñas pero muy limpias, un personal muy cordial y un buen desayuno. En aquel momento viajé con mi familia y nos pareció una buena opción para un viaje de ese tipo.
  • Novotel West London: si buscan alojarse lejos de la ciudad para ahorrarse algunos pesos o parar en un hotel mejor, la cadena Novotel tiene un hermoso hotel en la zona de Hammersmith. Con pick-ups por si deciden hacer alguna excursión y a muy pocas cuadras de la estación de Hammersmith, este cuatro estrellas cuenta con todos los servicios necesarios para alojarse lejos del centro y aún así tener todas las comodidades. En la recepción hablan español, lo que es un plus para quienes no se manejan con el inglés. El desayuno y los servicios en general del hotel son muy buenos; incluso el día que nos íbamos, muy temprano, nos trajeron el desayuno a la habitación para que no lo perdamos (previo avisar que nos íbamos alrededor de las 6am).

También, como siempre, en las ciudades que es caro comer recomiendo Airbnb. Si pueden ir a una habitación o a un departamento, es mucho más económico comprar cosas en el supermercado y cocinarse algo. Pueden buscar todas las opciones disponibles en la página de Airbnb y después nos cuentan su experiencia. Hay muy buenos precios que arrancan desde 10 libras la noche por una habitación privada en una casa, lo que es un precio excelente en una ciudad como esta (un poco más de 220 pesos la noche). Registrándose desde mi perfil o el de algún viajero conocido que ya se encuentre registrado, obtienen un descuento de $600 pesos argentinos en reservas superiores a $1100. Booking también ofrece un descuento de este estilo, en caso que quieran alquilar un departamento por esta plataforma, después de reservar mediante este link y alojarse, se les realizará un reintegro del 10%.

Transporte:

Actualización 2019: Después de un mes en la ciudad, armamos una guía de transporte actualizada con precios vigentes y experiencias viajando en la ciudad con la Oyster.

Sin miedo de pecar de repetitiva: el transporte en Londres es caro. Pero tienen una de las mejores redes de subtes del mundo y es un complemento imprescindible si lo que buscan es recorrer la ciudad por su cuenta. Además, resulta muy fácil de usar y a los pocos días ya van a sentir como que están viajando en la línea B a microcentro. Pero mejor.

Para viajar hay varias opciones. Las mejores para mí, dependiendo del tipo de viaje que hagan y de los días que se queden, están entre la Oyster card o la travelcard por días. En la Oyster pueden cargar “money as you go”, donde cargan en la tarjeta dinero a medida que van viajando; o pueden cargarle una travelcard que dura X cantidad de días. Todo depende de lo que vayan a viajar, pero en una ciudad tan grande y con tanto para hacer como lo es Londres, la travelcard resulta por lo general más económica que ir pagando cada viaje de forma individual. La Oyster la pueden comprar en el aeropuerto o en cualquier estación de metro, donde también pueden cargarles dinero o una travelcard.

En mi primera visita a la capital inglesa, saqué el famoso London Pass por seis días, que nos permite ingresar a muchas atracciones de la ciudad de forma gratuita o con descuentos. Además, venía una travelcard por siete días. Esta tarjeta nos permitía viajar de forma ilimitada tanto en metro como en bus por toda la ciudad. Es una gran cosa, ya que simplemente con mostrarla a los conductores o pasarla por el lector del metro, podemos viajar sin ningún problema. Sacar esta tarjeta es una muy buena opción si tienen pensado hacer todos los puntos turísticos de la ciudad y conocer. Lo ideal es ingresar a la web del London Pass y comparar los precios del pase con los de las atracciones que quieren hacer, y ver si les rinde.

Metro:

Hablando del metro, comencemos por ahí. Es el trasporte público que más utilicé durante mi estadía en Londres: es rápido, limpio, tiene buena frecuencia y nos permite recorrer toda la ciudad. Durante las horas pico, como en todas las grandes capitales, está bastante atestado pero tiene la particularidad de ser muy organizado: la gente espera en filas para subir y todo está muy bien diagramado. Van a viajar apretados, pero aún así recomiendo este medio de transporte.

Hay muchas lineas de metro que unen la ciudad. Pueden llevarse un mapa impreso (les dejo un link) o llevarlo descargado en el celular. De cualquier forma, en las mismas estaciones van a ver pequeños mapas gratuitos que pueden llevar con ustedes a cualquier lugar que vayan. Viajar en metro en Londres me resultó extremadamente cómodo y sencillo. Las estaciones están por todos lados y llegan a los puntos turísticos más populares de la ciudad.

El valor del metro depende de la zona en la que viajen y del recorrido que hagan. Recuerden que en Londres la tarjeta debe pasarse por los molinetes cuando ingresan y cuando salen del metro. Es ahí cuando calcula la tarifa. Incluso si tienen una travelcard o un pase cargado en la Oyster, deben pasarla ambas veces.  

El precio del metro varía por las llamadas “zonas” de la ciudad. Londres se encuentra dividido en nueve zonas, y dependiendo de cuál de ellas a cuál otra vayamos, deberemos abonar una tarifa (o una travelcard) diferentes. 

Para chequear de qué zona a qué zona están yendo, no tienen más que mirar el mapa del metro de Londres. Este mismo mapita, como comenté antes, pueden conseguirlo en las estaciones en papel o llevarlo en el celular. La mayoría de las atracciones más populares de la ciudad se encuentran en la zona 1, por lo que va en cada uno evaluar qué tipo de boleto nos conviene comprar.

Un tip: en Inglaterra hay un acuerdo común que uno aprende a respetar a los pocos días de estar ahí. En las escaleras mecánicas para entrar y subir del subte, a la derecha van aquellos que sin apuro esperan que la escalera los lleve, dejando el lado izquierdo libre para quienes están apurados y prefieren subir caminando. Los ingleses por lo general son muy educados, y este tipo de conductas se las toman muy a pecho.

En 2016 se añadió el servicio de Night Tube, donde ciertas líneas funcionan las 24 horas los viernes y sábados. Las líneas que operan de este modo son Victoria (celeste), Central (roja), Jubilee (gris), Northern (negra) y Piccadilly (azul). Es una forma cómoda y muy segura de viajar de noche.

Recomiendo que revisen el sitio de Transport For London donde, además de rutas y servicios, van a encontrar información en caso que haya alguna demora o clausura en las líneas de metro.

Bus:

Los buses en Londres, los famosos double-decker, son un ícono de la ciudad. No podemos irnos de la capital sin haber subido a uno. Si conseguimos lugar en la parte superior, al frente del bus, es como hacer un recorrido turístico por las calles de esta hermosa ciudad.

Las conexiones también son infinitas y las paradas tienen tableros con el tiempo que falta para que llegue cada línea. Insisto que es muy sencillo viajar en el transporte público británico. Todo funciona, y la gente muy amablemente ayuda si tienen alguna consulta y pueden hacerla en un inglés básico. Esta página, Transport For London, tiene un mapa muy útil que les permite saber qué línea deben tomar de acuerdo al recorrido, además de proveer información ao vivo de los tiempos de llegada de los buses.

Los buses no aceptan efectivo. Necesitan utilizar sí o sí la Oyster card (que pueden comprar en cualquier estación de metro o trenes) o alguna travelcard válida, como la que incluye el London Pass. El valor del boleto con la tarjeta es de 1,50 libras. Si hacen un segundo viaje (ya sea en bus o tranvía) antes que pase una hora desde que apoyaron la tarjeta en el lector, ese viaje es gratis. Simplemente deben volver a apoyar la tarjeta en el lector.

Tengan en cuenta que si todo el día se manejan en bus, el importe máximo que van a pagar es 4,50 libras. Esto es muy conveniente si están lejos del centro y quieren recorrer la ciudad, ya que, por más viajes que hagan, el importe final cuando termine el día no superará los 4,50.

Taxi:

No es una opción que por lo general utilice en las grandes ciudades, donde el transporte público funciona perfecto y es mucho más económico, pero también es una opción para conocer. Si están con valijas, los taxis británicos son muy espaciosos y permiten llevar el equipaje con ustedes si tienen que trasladarse. En este sitio pueden calcular aproximadamente cuánto puede salirles un viaje por la ciudad, ingresando origen y destino.

Se estila a dejar una propina a los taxistas, de la que no sabía cuando viajé. Por lo general se redondea el precio de la tarifa 1 o 2 libras, aunque siempre depende del tipo de viaje que hayan tenido (distancia, precio). Esto no es obligatorio, sólo costumbre.

Tren:

Si buscan conocer otros puntos de Inglaterra desde la capital, el tren puede ser una buena opción. Como siempre, los precios son más económicos. Obviamente, siguen siendo más caros que tomarse un micro, pero si están ajustados con el tiempo pueden ser una buena opción. Además, las vistas desde el tren de los famosos campos ingleses son increíbles. Durante mi estadía viajé tanto con Virgin Trains (de London Euston a Liverpool) como con Southern Railway (de London Victoria a Brighton), y con ambos viajé muy bien. Este último, en la vuelta a Londres, tuvo una cancelación, pero a los dos minutos ya me habían acomodado en otro tren sin ningún tipo de problema.

Recomiendo tomarse un tren en Inglaterra. Los boletos los pueden sacar desde los sitios de las compañías, desde GoEuro, o directamente en la estación (hay máquinas expendedoras para sacarlos sin problemas). Como dije, recomiendo sacarlos con anticipación. Estén a tiempo porque suelen ser bastante puntuales con los horarios de salida de los trenes. Hemos perdido uno y les aseguro que la multa que cobran por cambiar el pasaje es todo menos amigable.

Dónde comer:

Hay muchas opciones para comer en Londres, ya que la ciudad tiene una gran variedad de cocina de todos los países. Si bien, como les comentaba, es algo caro, siempre depende de los lugares que elijamos y el tipo de servicio que busquemos.

Otro dato a saber es que en Londres la propina no es obligatoria, sino que se estila a dejarla por un buen servicio a modo de agradecimiento. Por lo general el monto sugerido es del 10%. Los bares y pubs por lo general no tienen servicio de mesa (hay que ir a ordenar a la barra), por lo que lógicamente en estos lugares no se deja propina.

  • Borough Market: de mis lugares preferidos en Londres. Hay montones de opciones para comer. Es un mercado con puestos de comida que, además de turistas, recibe a cientos de londinenses en sus horarios de oficina. Hay de todo: dulce, salado, internacional, local. Incluso hay un puestito de comida argentina, donde pueden conseguir empanadas, yerba y dulce de leche si empiezan a sentir nostalgia. Borough High St.
  • Wasabi: una cadena de comidas que, durante el invierno europeo, nos salvó con sus “cajitas” de arroz con pollo teriyaki. Es una cadena de comida japonesa que tiene muchísima variedad de platos y comida fresca por precios bastante accesibles. Tienen locales por toda la ciudad y son, en su mayoría, self-service. Dependiendo de los locales a veces hay poco espacio para sentarse a comer, pero siempre pueden pedir para llevar y comerlo en donde estén parando. Hay boxes de sushi desde 6 libras y muchos platos calientes, muy abundantes, desde 8 libras. Tienen muchas sucursales en la ciudad, en lugares como Oxford Street o la estación King’s Cross.
  • Tortellinicup: como lo dice su nombre, son pastas en un recipiente para llevar. Típica comida italiana por buen precio y ubicado en la zona del O2. Un gasto promedio de 8 libras por persona, por una bebida y un plato de pasta. O2 Centre, 255 Finchley Rd.
  • Japan Centre: es el mercado de productos japoneses más grande de Europa. Un paraíso para los fanáticos de la comida asiática donde, además de conseguir sushi y comidas recién hechas, pueden comprar dulces, bebidas y todo tipo de productos japoneses. Un lindo rincón donde muchos locales van no sólo a comprar, sino también a comer algo. 19 Shaftesbury Ave, Soho.
  • Fishers Fish and Chips: si quieren probar el plato típico inglés por excelencia, nada mejor que este lugar. Cerca del Fulham Palace, un pequeño restaurante para probar el famoso fish and chips por algo de 7 u 8 libras. Los platos son abundantes y la comida es buenísima. Hay otras opciones como pollo frito para los que no son fanáticos del pescado. 19 Fulham High St, Fulham.
  • The Harp: un pub típico inglés, con una localización excelente y un ambiente único. Si quieren tomarse una buena cerveza London Pride tirada, este es el lugar. En la zona de Covent Garden, este es un gran lugar para pasar a tomar una copa. Si se registran a su lista de correos en el sitio web, les regalan una pinta o una copa de vino on the house. 47 Chandos Pl.
  • Cafe Oto: para los que busquen escapar del centro y encontrar un lugar diferente, este es el café que tienen que visitar. Tienen una carta interesante y un ambiente muy tranquilo. ¿Lo mejor? Las bandas en vivo, que algunas noches deleitan en un show totalmente íntimo. 18-22 Ashwin St. Nuestra reseña acá.

Al parar en departamento, los supermercados se volvieron moneda común a la hora de comer en Londres. Las cadenas Asda y Tesco tienen muy buenos precios, y muchos productos envasados como sandwiches o comidas preparadas para microondas. Hay mucha variedad para elegir y los precios no nos parecieron una locura como muchos creen. Comprar en el supermercado no es caro y hay mucha variedad de productos para que puedan hacer las cuatro comidas si están parando en departamento.

En la ciudad también pueden encontrar los Poundland, otra tienda que tiene muy buenos precios y muchísimos productos: desde comidas hasta jueguetes y CDs. Hay muchísimos productos por una libra para llenar la alacena: cajas de cereales, fideos instantáneos, sopas, papas fritas, frutos secos… Muchísima variedad a muy buen precio.

La comida británica en sí no es de lo mejor, pero hay mucha variedad y opciones, desde los típicos pies que venden en las estaciones de metro hasta modernos restaurantes. Si saben elegir dónde comer, se pueden ahorrar mucha plata.

Como tip, les digo que el agua en Londres es potable, por lo que pueden tranquilamente rellenar su botellita que no pasa nada (yo estuve haciendo esto por casi dos meses y tomando mate con agua de grifo, y sigo viva). Incluso en los restaurantes pueden pedir “tap water” (agua de grifo) y les traen agua sin cargo.

Dónde guardar el equipaje:

Aunque por lo general es extraño tener poco tiempo en Londres como para querer dejar las valijas en algún lado, si quieren viajar ligeros de equipaje, hay muchos lugares en la ciudad donde pueden dejar sus pertenencias mientras recorren la capital inglesa.

Excess Baggage es una compañía que cuenta con consignas de equipaje en varias estaciones de la ciudad: Paddington, Euston, Waterloo, King’s Cross, St. Pancras, Liverpool Street, Charing Cross y Victoria. Los precios son de 6 euros por 0 a 3 horas, 11 libras si lo dejan de 3 a 24 horas y 7,50 libras por cada 24 horas adicionales después del primer día. Se encuentran abiertos todos los días desde las 6 de la mañana (7am los domingos) hasta las 10 de la noche. También hay otra  compañía que maneja consignas en la estación de buses de Victoria, con un costo de 5 libras por 24 horas si el bulto pesa menos de 20 kg. Si excede ese peso, deben pagar 2 libras adicionales por día.

Esta compañía también cuenta con consignas en los aeropuertos de Heathrow y Gatwick. Los horarios son más amplios y el precio por bulto es de 8,50 libras las 24 horas. También otras compañías guardan equipaje en los aeropuertos de Luton (6 libras por 24 horas), en el de Stansted (10 libras las 24 horas) y en el de London City (en el mostrador de información, 5 libras por 24 horas).

Estos precios pueden variar, por lo que siempre recomiendo que entren a la página Left Baggage para poder ver los precios y, si lo desean, reservar con anticipación.

Qué hacer:

Londres tiene una particularidad: hay muchísimos lugares interesantes para visitar que son totalmente gratuitos y que realmente vale la pena conocer. Hay tanto para hacer que es difícil hacer una selección de los lugares a visitar. En la crónica que escribí luego del último viaje, sugiero un itinerario para siete días en la capital, aunque hay una gran variedad de atracciones entre las que pueden elegir.  

Algunas atracciones gratuitas:

  • Big Ben y Parliament Square: uno de los rincones más icónicos de Londres, por el que todos vamos a hacer una parada obligatoria si estamos en la ciudad. Detenerse a contemplar el Big Ben es uno de los must de la capital inglesa. Y es totalmente gratis.
  • Tower Bridge: Otro lugar que es una parada casi obligada en Londres es pasar por el famosísimo puente de las torres. La entrada a la exposición dentro de la torre tiene un valor de 9 libras. Recomiendo hacer el recorrido. Igualmente, si no quieren gastar en esto, un paseo por el puente es algo que hay que hacer en Londres.

  • Buckingham Palace: aunque hay ingresos de temporada al Palacio, pasar por la puerta ya es suficiente como para querer ir. Si tienen la suerte de estar para el cambio de guardia, es otro pequeño espectáculo que brinda esta gran ciudad sin pagar ni una sola libra.

  • Catedral St. Paul y Millenium Bridge: dentro de los puentes de londres, el Millenium Bridge tiene una de las vistas más bonitas. Al fondo se ve la catedral de St. Paul, una verdadera belleza arquitectónica. Aunque hay un ticket que pueden sacar para recorrer toda la catedral (desde la página oficial, por unas 16 libras), pueden entrar gratuitamente a conocerla.

  • Hyde Park: un clásico indiscutido de Londres. Obligatorio perderse en este parque o alquilar una bicicleta para poder conocerlo y disfrutar de cada uno de sus rincones.

  • Covent Garden: sus locales y sus increíbles conciertos de músicos callejeros hacen de Covent Garden un paseo especial en Londres. Uno de mis rincones favoritos de la ciudad para perderse y revisar las tiendas que, si bien no son super accesibles, son muy bonitas para hacer un poco de window shopping.

  • Neal’s Yard: si van a Covent Garden, no pueden dejar de pasar por este pequeño lugar, que parece sacado de una de las películas de Harry Potter. Hay pequeños locales antiguos y muchos colores; un lugar hermoso para tomar fotografías.
  • Trafalgar Square: una de las plazoletas más bellas de la ciudad. Imposible no sentarse acá y ver la gente pasar. Si están por la zona, la hermosa National Gallery está ahí, que tiene entrada totalmente gratuita y una colección de obras digna de admirar por cualquier entusiasta del arte.

  • Oxford Street: para los fanáticos del shopping, esta es la calle que deben recorrer de punta a punta. Llena de luces, de gente y de tiendas, Oxford Street es el lugar donde seguro consiguen lo que estaban buscando… y probablemente también aquello que ni siquiera tenían en mente comprar.
  • Tate Modern: uno de mis museos preferidos en Londres, con entrada totalmente gratuita (sólo se paga por el acceso a ciertas exposiciones). Un edificio tan moderno como su arte y un ambiente cálido para recorrer y admirar las piezas exhibidas.
  • British Museum: este museo gigante, que parece infinito, tiene tantas cosas que es difícil saber cómo empezar. Pueden perder todo el día acá adentro y no aburrirse con sus exposiciones, que son una más interesante que otra. Tienen también lugares para comer adentro del museo, contenido en una edificación bellísima en un barrio muy interesante de Londres.
  • Camden Town: el barrio alternativo de Londres, una visita obligatoria para todos los amantes de la música y la historia que tiene este rincón tan particular. Ferias americanas, cosas usadas, discos de vinilo, músicos callejeros, paseos de compras… Sin dudas es un lugar que deben visitar. Hay opciones también para sentarse a comer y se encuentra la estatua de la gran Amy Winehouse, otro ícono del barrio de Camden.
  • Primrose Hill: si van por Camden, pueden llegar hasta Primrose Hill caminando, el lugar por excelencia elegido por los londinenses para hacer un picnic y disfrutar del día, acompañados del verde y una vista increíble de la ciudad.
  • Notting Hill: ah, el barrio de Notting Hill. Un clásico para los fanáticos de la peli de Hugh Grant. Un lugar de casitas pintorescas y coloridas. Si pueden ir los sábados, cuando está el famoso Portobello Market en todo su esplendor, las calles se llenan de gente y locales que venden de todo: desde antigüedades extrañas hasta la más rica pastelería local.
  • Old Spitalfield’s Market: si, como yo, disfrutan de los mercados locales, este lugar renovado, cerca de la estación Liverpool Street, es uno que no pueden dejar de visitar. Hay de todo: ropa, comida, foodtrucks, discos… Un auténtico lío de elementos británicos entre los que vale la pena perderse. Uno de mis mercados favoritos de la ciudad.
  • Chinatown: el Chinatown de Londres, lleno de colores y movimiento. Tomarse un té de burbujas o sacarse una foto en el arco del ingreso al barrio. La decoración y las calles valen la pena una pasada.
  • The Shard: aunque hay una entrada para ir a The Shard que supera las 25 libras para tener una de las vistas más lindas de Londres, muchos viajeros se deciden por ir al bar que también tiene una gran vista de la ciudad y que es totalmente gratis. Se pueden tomar una cerveza o un café acá y apreciar una de las vistas más maravillosas de la capital.  
  • Sky Garden: un edificio que también tiene grandes vistas de Londres y un jardín botánico en su último piso. Un lugar encantador para conocer y llevarse grandes vistas de la ciudad.  
  • Abbey Road: es sólo una calle… y probablemente una de las calles con más historia para los fanáticos de la música. Ir a sacarse la típica foto Beatle mientras los autos frenan y ustedes están posando como monigotes realmente no tiene precio. Pueden pasar por la puerta de Abbey Road Studios y dejar sus mensajes en las paredes del frente de uno de los estudios más famosos del mundo.
  • Harrods: sin necesidad de ir de shopping (mi presupuesto sólo me alcanzó para comprar unos adornos de Navidad), esta enorme tienda es digna de recorrer. Probablemente una de las tiendas departamentales más lindas y conocidas en el mundo.
  • King’s Cross: cualquier fanático de la saga de J. K. Rowling sabe la importancia que tiene esta estación de Londres. Y los británicos, obviamente, también. Pueden entrar a esta estación y no sólo van a encontrar un local lleno de chucherías de Harry Potter (una más linda que la otra), sino también el famoso carrito incrustado en la pared de ingreso al andén 9 ¾. Un hombre vestido con uniforme les va a prestar una bufanda (¡pueden elegir la casa que quieran!) y pueden sacarse la foto totalmente gratis. También un profesional toma las suyas, por si quieren pagarla, pero si están con sus cámaras o teléfonos pueden llevarse la propia sin costo alguno.
  • Picadilly Circus: carteles luminosos, bullicio, gente y más gente, y también otra de las postales más famosas de Londres. Otro lugar que hay que ver si están por la ciudad.
  • Saint Dunstan: para los fanáticos de la historia y los edificios antiguos, esta iglesia es un lugar hermoso para tomar fotografías.

Algunas atracciones pagas:

  • Paseo en barco por el Thames: este paseo de City Cruises venía incluído con el London Pass, y fue uno de los paseos que más disfruté en la ciudad de Londres. Es un recorrido muy lindo por el Támesis, que nos permite tener un primer paneo de la ciudad de una forma muy particular. Arranca en la zona del parlamento y termina cerca del Tower Bridge. Hay muchísimas opciones, desde los típicos hop-on hop-off (pero en barco) hasta cruceros de noche con cena incluída. Pueden chequear los precios y reservar desde acá.
  • Observatorio de Greenwich: después de un pequeño viaje a las afueras de la ciudad (deben combinar metro con el metro que va por la superficie y una pequeña caminata), pueden llegar al famoso observatorio de Greenwich, donde pueden pararse sobre el famoso meridiano. Para entrar al museo deben pagar una entrada de 9,50 libras. Es un paseo interesante para quienes son fanáticos de estas cosas,  y se encuentra en una zona muy tranquila de Londres. Hay un pequeño camino en subida para llegar hasta el observatorio.
  • Royal Albert Hall: un teatro hermoso, que también tuve la suerte de recorrer gracias al London Pass. Nuestra guía era super simpática y tuvimos la suerte de ver al Cirque Du Soleil mientras ensayaban. Las historias y los rincones de este teatro son dignas de oir y observar. La entrada puede sacarse por internet y sale 13 libras.
  • Kew Gardens: si lo que buscan en Londres es paz y disfrutar un poco de la naturaleza, este es el lugar. Los jardines (también a una distancia considerable del centro pero de fácil acceso mediante el metro; hay una estación que lleva su nombre) son enormes, llenos de naturaleza y rincones para conocer. Hay un transporte interno, tipo trencito, que los lleva por los diferentes puntos del lugar si no tienen ganas de hacer todo caminando. Leé nuestra crónica.
  • London Eye: símbolo indiscutido de la ciudad desde hace ya unos cuantos años; es, para mí, una de las atracciones a las que hay que ir en Londres. Las vistas de la ciudad son únicas, tanto de día como de noche. La entrada estandar sale 23,45 libras, pero hay muchas opciones para disfrutar de este espectáculo. Pueden chequear todas las opciones en el sitio oficial del London Eye.
  • Emirates Air Line Cable Car: una opción más económica para ver la ciudad desde arriba. Directamente con su Oyster Card pueden subir a este cable car que los lleva desde Greenwich a Royal Docks, sobrevolando el Thames, con una duración aproximada de 10 minutos.
  • Ver una obra de teatro: si hay algo increíble en Londres, son sus obras de teatro. Si saben algo de inglés, o simplemente disfrutan las puestas en escena o los musicales, recomiendo sacar tickets para ver una de las tantas obras en display que se encuentran en la capital. En la página London Theatre pueden ver todo lo que hay en cartel y comprar tickets. El precio de las entradas depende mucho de la ubicación, teatro y obra, pero para el que le gustan este tipo de espectáculos, es una experiencia increíble.
  • Ver un partido de fútbol: la Premier League es una de las mejores ligas del mundo, y sus estadios son una belleza. Para cualquier fanático del fútbol, este es el paseo que no deben perderse en Inglaterra. Ojo, porque dependiendo del partido los tickets son difíciles de conseguir, y no son nada económicos. Recomiendo sacarlos con anticipación. Igualmente, si se quedan sin entradas, pueden siempre ir a visitar el maravilloso estadio del Arsenal o seguir a los blues hasta el estadio del Chelsea.
  • Castillo de Windsor: el Castillo de Windsor es el castillo habitado más grande y más antiguo del mundo, residencia oficial de los soberanos británicos durante más de 900 años. Si ese no es motivo suficiente para visitarlo, puedo decir que las vistas externas de este lugar son únicas. Las entradas están alrededor de 20 libras, a lo que deben sumar el viaje hasta allá, ya que se encuentra en las afueras de la ciudad. Hay trenes que salen desde Clapham Junction, en un viaje que dura poco menos de una hora y que sale algo de 8 libras por tramo.
  • Teatro Shakespeare Globe: una réplica fiel del teatro donde se representaron las obras de Shakespeare, y un lugar para visitar. Un lugar bellísimo. Las entradas cuestan 13,50 libras. En algunas oportunidades (entre mayo y octubre), se puede asistir a algunas obras y las entradas arrancan en 5 libras. 
  • Warner Bros Studios: en las afueras de Londres, una parada obligada para los fanáticos de Harry Potter. Las entradas comienzan en 39 libras, pero la experiencia vale totalmente la pena. Pronto tendremos una crónica sobre nuestra visita en el sitio.

Puntos cercanos de interés:

Durante mi estadía en Londres tuve la suerte de hacer varios recorridos en el día. Es una ciudad muy bien conectada, con muchísimas opciones para realizar pequeñas escapadas desde el centro. Algunos lugares que conocimos:

  • Stonehenge y Bath: es una excursión muy linda e interesante para hacer en el día. Salimos desde King’s Cross en un tour que habíamos contratado el día anterior. El mismo los lleva por las icónicas piedras de Stonehenge y los baños romanos de Bath, con tiempo también para conocer un poco de esta bella ciudad. Un lindo paseo para hacer si tienen un día adicional en Londres.
  • Oxford y Cambridge: dos ciudades encantadoras; pueden visitar cada una en el día. Nosotros no pudimos ir por cuestiones de tiempo, pero son lugares históricos, con una arquitectura muy típica y muy fácil de llegar tanto en tren como en micro.
  • Brighton: fui a Brighton en invierno, y me enamoré de esta ciudad incluso en una época donde hay poca gente y mucho frío. Es una ciudad costera hermosa que recomiendo visitar y pasar el día caminando por la playa y el icónico Brighton Pier. Hay trenes que salen desde Victoria y el viaje es muy corto. Realmente es un lugar muy pintoresco al que vale la pena pegarse una escapada. Acá podés leer nuestra reseña sobre un día en esta hermosa ciudad.
  • Liverpool: si tienen más tiempo y están dispuestos a viajar un poco más, Liverpool es una ciudad que deben visitar. Si son fanáticos de los Beatles, es imposible no querer conocer la cuna de una de las bandas más populares del mundo. Es un trayecto más largo, pero que pueden hacer en tren cómodamente y sin problema. Aunque fui en el día, me hubiese gustado quedarme a pasar la noche. Una ciudad hermosa. Nuestra crónica acá.
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Borough Market: el mercado londinense https://argietravellers.com/borough-market-mercado-londinense/ https://argietravellers.com/borough-market-mercado-londinense/#respond Thu, 04 May 2017 18:42:41 +0000 https://argietravellers.com/?p=736 En mi estadía en Londres, descubrí que la comida no es lo que se dice un punto fuerte en la capital inglesa. Hay mucha variedad, aunque no hay una especialidad local que fascine, los precios son altos y sentarse en un restaurante no es algo que queramos hacer si vamos con bajo presupuesto. Es acá cuando llegó el Borough Market, y no pude estar más feliz de encontrarlo.

Terminaban las clases de inglés que estaba tomando por aquel momento, y estábamos por la zona de Waterloo, sin planes pero con mucho hambre. Después de caminar durante un rato, en esos encuentros casuales que uno tiene cuando todavía no conoce una ciudad, dimos con este mercado, que ya desde afuera parece ser una invitación a explorarlo.

Las opciones gastronómicas son amplias, pero todas bajo el mismo concepto: es comida de paso. Nos sorprendió mucho, además, la diversidad no sólo de comida, sino también de la gente que frecuenta este gran mercado. Lejos de las zonas únicamente pobladas de turistas, en el Borough pudimos ver una armoniosa combinación entre aquellos que llegaban por curiosidad, y aquellos que eran asiduos del lugar. Gente de traje, haciendo su break para comer después de una mañana en la oficina, londinenses sentados en los canteros, en los rincones que podían encontrar o simplemente de pie con su platito, comiendo algo al paso antes de volver a trabajar.

Las opciones de comida son muy especiales, muy buenas y económicas para lo que son los precios en la capital inglesa. Comimos sándwiches de queso derretido y verdeo que estaban tan buenos como para repetir, papas hervidas con cáscara y queso derretido, pastas e incluso comida india, todo en el mismo lugar. También probamos comida típica alemana y una cheesecake de Nutella que queríamos llevarnos entera para el departamento.

Además del ambiente descontracturado, hay mucha opción para comprar productos, para llevarse un recuerdo a casa, o simplemente para disfrutar de esos ocasionales días de sol en Londres y comer al aire libre después de comprar en el mercado.

El dato de color para los argentinos: hay un local que vende yerba mate, empanadas y dulce de leche. Si andan extrañando o tienen abstinencia, o llevaron el juego de mate y se quedaron sin provisiones, ya saben dónde ir a buscar.

Para mí, un must en la visita a Londres.

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Londres: una semana en la capital Inglesa https://argietravellers.com/londres-en-una-semana/ https://argietravellers.com/londres-en-una-semana/#comments Sat, 29 Apr 2017 18:48:20 +0000 https://argietravellers.com/?p=741 Londres fue, oficialmente, mi primer destino la primera vez que fui a Europa. Después de una breve escala en Madrid, salimos de Barajas para aterrizar en Gatwick sólo unas horas después. Aunque fue hace un par de años, me acuerdo de todo: bajar del avión, pasar por un supermercado dentro del aeropuerto a comprar algo para comer, retirar los boletos y salir con el tren rumbo a la ciudad. Pero, especialmente, me acuerdo de la emoción de estar en la ciudad que había querido conocer toda mi vida. Londres.

Habíamos sacado con anticipación los tickets del Gatwick Express. Cuando bajamos del avión, pudimos retirarlos en unas máquinas expendedoras y el personal, muy amablemente, nos explicó de dónde salía el tren. Sin ser excesivamente confianzudos, hay algo que me quedó de la primer visita a Inglaterra: los ingleses, por lo menos en la capital, son increíblemente cordiales y siempre están dispuestos a ayudar. Hay un falso mito sobre los británicos que, si bien son fríos, nunca dejan de ser amables.

El tren tarda más o menos una hora hasta la estación Victoria, uno de los puntos que conecta la ciudad con el resto del país. Nos quedamos en el Reem Hotel, un tres estrellas muy correcto en el barrio de Notting Hill, por lo que tuvimos que tomar un taxi para llegar. El señor no tenía muy en claro a dónde tenía que llevarnos, y -atentos- por darnos más vueltas de lo esperado nos cobró menos. Una locura. Los taxis son, a diferencia de los argentinos, muy amplios. Tienen los asientos y un espacio grande para las valijas por lo que, si van con mucho equipaje, es una buena opción. De cualquier forma, el transporte público en Londres es increíble y funciona muy bien.

Londres es una ciudad cara, por lo que mucha gente a veces le dedica menos tiempo. Pero yo debo decir que una semana me pareció poco. No me canso de decir que la capital inglesa es una ciudad increíble. Más allá de gustos, es un lugar en el que siempre hay cosas para hacer: un bar, un rincón, una feria, un evento… Es una ciudad incansable, donde cada porción, cada barrio, cada esquina tiene algo para ver que vale la pena. Es cuestión de ajustar el presupuesto y tratar de hacer rendir el tiempo cuanto nos sea posible.

Nuestro primer día, obviamente, fue el recorrido por la feria de Notting Hill. Con un reconocido fanatismo por la película de Hugh Grant y Julia Roberts, caminar por la feria del barrio ya de por sí era un sueño. Fue aún mejor cuando pude descubrir que, en realidad, cada detalle del paseo tiene lo suyo: antigüedades, comidas, pastelería, souvenirs. Hay de todo.

Nosotros habíamos sacado la tarjeta London Pass, con la travelcard (tarjeta de viaje) por siete días, por lo que nos pareció lógico empezar a hacer uso de ella. Hay un post al respecto para quienes estén interesados: nos resultó increíblemente útil. Todo lo que querés ver está a un subte o dos de distancia. Es una red impresionante y, no por nada, una de las más conocidas en el mundo.

Nuestro primer destino con el London Pass fue el Támesis. Pfff. ¿Qué puedo decir? Cuando llegás a Westminster, salís de la estación de subte y ves el Big Ben… Esa fotografía que viste tantas veces. Cuando lo tenés ahí no lo podés creer. Este pase incluye un paseo gratuito por el Támesis hasta el Tower Bridge, por lo que decidimos tomarlo y disfrutar de la rivera londinense, que es bastante espectacular. El barco sale desde la abadía y va haciendo su camino por el río, pasando por edificios y atracciones icónicas como el London Eye, el Southbank Centre, el Tate Modern, e incluso otros puentes destacables como el Millenium o el London Bridge. El recorrido realmente vale la pena y, aunque el guía te va narrando toda la historia en un inglés bastante acelerado, el viaje en sí ya es más que suficiente.

Con el pase teníamos también acceso a la Torre de Londres, por lo que decidimos aprovechar. El acceso vale la pena: todos es historia, todo son recuerdos, y todo se mantiene tan impecable como el resto de la ciudad. Además de las vistas que se consiguen, es un paseo que vale la pena hacer.

En la zona, después de tanto ajetreo, pudimos comer un gran fish and chips por muy buen precio. Pocos años después me enteré que este lugar había cerrado, pero por la zona hay muchos restaurantes e incluso algunos puestos de comida rápida.

Mi tercer día se pasó entre puentes y el Barrio Chino, haciendo un stop en los rincones tan especiales que tiene esta ciudad. Aunque el London Pass es una buena fuente de ideas para recorridos y lugares para visitar, Londres es de esas ciudades que, a medida que uno camina, va descubriendo cosas nuevas, cosas que no esperaba, no necesariamente turísticas, que parecen brotar de las paredes. Aunque una semana me parecía un montón en su momento, cuando había armado el itinerario, me di cuenta que Londres es una ciudad para quedarse mucho más de siete días. Carnaby Street por la noche y sus bares son una gran opción, sin dudas, y decidimos terminar el día ahí.

El cuarto día, visitamos el Buckingham Palace. Por una de esas casualidades de la vida, sin tener la menor idea, tuvimos la suerte de presenciar el cambio de guardia. Parece mágico como todo se detiene para llevar a cabo este acto solemne en el medio de una ciudad ajetreada, en hora pico y en un lugar muy concurrido. Es increíble lo que son las costumbres y el respeto que los londinenses tienen por ellas.

El resto de la jornada nos lo robaron los parques cercanos al Palacio, Green y Hyde Park, con las maravillas que trae la primavera a la ciudad y un día de sol en Londres. Por la noche, las maravillosas luces y el movimiento de Oxford Street son una gran opción para recorrer negocios en una de las avenidas más atractivas de la ciudad.

Al día siguiente, el destino fue Camden Town y sus alrededores. Hay un post sobre este rincón de la ciudad, que genera tanto amor como odio a aquellos que lo visitan. Al regreso pasamos por la estación King’s Cross (linea negra del metro), porque ¿cómo no iba a pasar por uno de los lugares más icónicos de una de mis sagas de libros favoritas? Buscamos el andén 9 y 3/4 , donde se encuentra un carrito como atravesando la pared, como los de los estudiantes de Hogwarts, donde te permiten sacarte fotos con bufandas que ellos mismos te dan. Aunque te ofrecen comprar la foto profesional, te podés sacar también tus propias fotos sin ningún problema. Junto a esta particular escena, hay un local que vende productos de Harry Potter y, para ser sincera, dan ganas de llevarse todo.

El último día completo que nos quedaba (al otro día salíamos temprano para París), decidimos que valía la pena perderlo en otro lugar menos céntrico y concurrido, por lo que terminamos en Kew Gardens, otra maravilla atípica para los que disfrutan de los jardines y la tranquilidad de los días de sol (que, lejos del mito y a pesar del clima cambiante, sí existen en Londres).

Es una ciudad a la que, personalmente, volvería en todos mis viajes a Europa. Siempre hay algo para ver, para hacer, para probar… Una semana es poco, pero basta para enamorarse de una capital que lo tiene todo.

Chequeá las fotos en mi Instagram: seguro te dan ganas de sacar ya un pasaje a Londres, la ciudad con miles de opciones para todos los gustos.

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Kew Gardens: jardín botánico de Londres https://argietravellers.com/kew-gardens/ https://argietravellers.com/kew-gardens/#comments Tue, 18 Oct 2016 21:30:02 +0000 https://argietravellers.com/?p=851 Si hay algo que amo de viajar, es conocer los lugares que no son exclusivamente turísticos, o que en todo caso no se encuentran en los primeros puestos a la hora de qué hacer en una ciudad.

Cuando visité Londres por primera vez estuve una semana, y se nos había ocurrido sacar un city pass con travelcard, algo de lo que ya hablé alguna vez acá. El London Pass, como el resto de los pases, viene con una pequeña guía (bastante recomendable) sobre lo que se puede hacer, qué cosas nos incluye el pase, en qué tenemos descuento y demás. Aunque no estaba en las primeras páginas de la guía y tampoco nadie nos lo había recomendado, se nos ocurrió salir un poco del centro y aprovechar el día de primavera espléndido que nos había tocado (no todo es lluvia y gris en Londres, creo que muchos ya lo sabrán).

Desde St. James’s Park nos tomamos la línea District de subte hasta la estación Kew Gardens (aunque también se puede llegar fácilmente en los buses de línea), y llegamos a un barrio mucho más residencial. Hay algo increíblemente encantador en esas casas color ladrillo y fachadas impecables que se destacan en este tipo de barrios.

El London Pass nos permitió entrar gratis al jardín, aunque el ticket está unas 15 libras, unos 280 pesos argentinos (hay descuentos para familias y la posibilidad, para los que lo frecuentan, de asociarse e ingresar gratis). La realidad es que sin el pase, posiblemente no se nos hubiese ocurrido visitar este lugar, pero que suerte que lo hicimos. Increíblemente, uno de los mejores días al aire libre de aquellas vacaciones lo pasé en una de las ciudades más famosas por sus lluvias y su mal clima.

The Royal Botanic Gardens, para hablar con propiedad, tiene 120 hectáreas de verde, flores, y construcciones, y una perfección tan inglesa que asusta. Tuvimos la suerte de visitarlo en mayo, primavera europea, en todo su esplendor. Es donde la reina festeja su cumpleaños, fue lo que nos comentaron poco después de entrar. Y no es sorpresa que elija un lugar así, tan cerca de la ciudad pero a la vez tan lejos, tan encantador.

Hay un tren que lleva a recorrer los distintos puntos de interés que, si tienen tiempo, está bueno para hacer caminando. Hay muchísimas cosas para ver: además de los distintos jardines, está el hermoso invernadero, el Observatorio, el Kew Palace y los Jardines de la Reina y hasta una bellísima Pagoda oculta entre un camino de árboles y verde. Además de un museo de arte botánico, el jardín cuenta con varios restaurantes y tiendas de café, que permiten tanto una comida con todas las letras como un snack disfrutando del sol y todas las hectáreas de verde. También hay bebederos por todos lados y la posibilidad de sentarse al aire libre.

Antes de irse tienen la opción de comprar recuerdos y productos propios de los jardines que, si bien el cambio los hace un poco costosos (como a la mayor parte de las cosas en el Reino Unido), son muy interesantes para perder un rato adentro de la tienda, estudiando todas las cosas que producen ahí.

Si les gustan las atracciones más tranquilas y distintas, recomiendo este rincón oculto de Londres que, como toda la ciudad, es otra muestra impoluta de la cultura británica.

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Camden Town: el rincón alternativo de Londres https://argietravellers.com/camden-town-rincon-alternativo-de-londres/ https://argietravellers.com/camden-town-rincon-alternativo-de-londres/#respond Wed, 11 May 2016 19:19:33 +0000 https://argietravellers.com/?p=629 En el noroeste del corazón de la ciudad de Londres, se encuentra uno de mis barrios favoritos de la ciudad: Candem Town. La primera vez que visité la capital inglesa, un amigo local me dijo que el barrio de noche era a bit fishy, lo que me gusta traducir como, de la forma que quizás podríamos decirle acá, un poco turbio. Claro, los conceptos de peligro que tenemos los argentinos y los ingleses son diferentes, y a mi me pareció un lugar más bien… alternativo. Hay algo de todo el glamour y la elegancia inglesa que queda descartado en este pequeño mundo aparte, reemplazado por la extravagancia y lo vintage, lo punkrocker y descuidado.

La primera vez que fui, de noche, visitamos el Electric Ballroom para el festival de rock Desertfest. Camden da ese ambiente alternativo lleno de recitales para los fanáticos de la música. Lleno de bares, pubs y boliches, el barrio acoge a artistas de primer nivel entre sus calles oscuras y sus locales cerrados. La estación de subte de Camden Town resulta una buena conexión para llegar e irse, a tan sólo dos paradas de King’s Cross, que conecta la línea negra con muchas otras opciones para moverse por la ciudad.

Durante el día, el panorama es otro. Camden se llena de color y olor a comida, de ferias callejeras y locales llenos de chucherías. Personajes pintorescos caminan por las calles e imitadores de grandes artistas decoran las esquinas con su talento. Las ferias americanas nos permiten comprar ropa de calidad y muy original a precios que resultan incluso accesibles pagando en libras. También hay otros puestos que venden merchandising de bandas locales, prendas originales y otro tanto de cosas artesanales que resulta difícil pensar que vamos a poder encontrar en otro lado. No todo es barato, pero el que busca, encuentra.

La comida en este particular barrio también es interesante. En el Regent’s Channel se encuentra el famoso Camden Lock y ahí, frente al Grand Union Towpath, podemos encontrar una gran cantidad de locales y unas pocas mesas repartidas a lo largo de él. Es un lugar ideal para sentarse a comer cerca del río, ya sea para disfrutar del calor o para comer un curry calentito para matar el frío.

Sobre Chalk Farm Road se pueden ver las entradas a ferias más cerradas que tienen de todo, en filas de locales apretados que venden auténticamente cualquier cosa que se te pueda cruzar por la cabeza. Se pueden encontrar desde locales pequeños hasta negocios extravagantes como Cyberdog, lleno de música electrónica, colores flúor y chucherías que brillan en la oscuridad. Por ahí está también el reciente memorial a la gran Amy Winehouse, que parece vivir en el barrio en las voces de los artistas callejeros y la música que decora los comercios.

Camden Town, un lugar que tiene un encanto muy particular y que merece una visita en el recorrido por la bella Londres. Desde temprano, se puede disfrutar de un barrio alternativo, lleno de música, color y excentricidad para los que buscan hacer algo distinto en una de las ciudades más populares del mundo.

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En costas inglesas: escapada a Brighton https://argietravellers.com/escapada-a-brighton-desde-londres/ https://argietravellers.com/escapada-a-brighton-desde-londres/#comments Sun, 06 Mar 2016 20:53:37 +0000 https://argietravellers.com/?p=820 Brighton Pier. Brighton Beach. Brighton FC. Para mí eran todos términos familiares. Tenía la tarde libre ese día, por lo tanto decidí ir hasta la estación Victoria de Londres y conocer la ciudad de Brighton junto con todos esos pequeños lugares que en mi cabeza ya parecían conocidos. Me subí en un tren con una canción de Rod Stewart en la cabeza y unos de esos almuerzos preparados que venden en los supermercados por 3 libras. Era un día frío y estaba nublado pero no llovía, así que me consideré con suerte mientras veía como la capital inglesa iba quedando atrás.

Brighton es un lugar muy particular. Es raro salir de Londres, porque los lugares conservan ese aire inglés y antiguo, pero hay algo mucho menos glamoroso y familiar que te hace sentir, de alguna forma extraña, menos turista. No es un lugar para abusar de las atracciones, sino para disfrutar un poco más de esa tranquilidad de recorrer un lugar sin tener una excesiva e imposible cantidad de cosas para ver.

Cuando salí de la estación, no pude evitar buscar inmediatamente mi salida hacia la costa. Porque quería ver el muelle con mis propios ojos, aunque era invierno y sabía que iba a distar mucho de las fotografías llenas de gente que había visto. Con un saco y una bufanda enroscada alrededor del cuello, me encontré caminando por una playa inmensa, que en lugar de arena tiene piedras que hacen que caminar sea una tarea bastante más complicada. Pero ahí se ve el muelle, y la rueda, y esas costas tan pulcras como todo lo que involucra a la isla británica. Me senté un rato sobre las piedras, cerca de la orilla, en un mediodía frío pero con el sol a mi favor, a escuchar el agua y a ver a la poca gente que pasaba caminando por ahí, con esa tranquilidad que brinda la ciudad en esa época del año.

Entré al famoso paseo del Brighton Pier, lleno de juegos y gente, aunque con una cierta tranquilidad que indicaba que obviamente no era su época de esplendor. El acuario, las playas y los alrededores parecían demasiado tranquilos para una ciudad conocida por el turismo local que recibe.

Pasé por teatros y callecitas; vale la pena observar sus establecimientos porque tienen una mezcla de tradicional, pintoresco y pueblerino que resulta encantador. Perderse por las calles y encontrar recovecos, graffitis y edificios menos pulcros que los londinenses son cosas que disfruto, con esa tranquilidad de una ciudad en la que en invierno empieza a caer la noche antes de las seis de la tarde.

Y el tiempo en Inglaterra es así, loco, y cuando caminaba por una de esas calles sin nombres que pueda recordar, empezó a llover y tuve que sentarme en un café. Y realmente es difícil no sentarse ahí, con un libro y un tema de Beach House sonando de fondo, y no sentir un extraño sentido de pertenencia. Porque es casi hollywoodense, porque tiene esos aires de película de Hugh Grant que es inevitable no imaginarnos. A la lluvia siguió la nieve (saqué la cámara y filmé, porque los cambios del clima inglés seguían sorprendiéndome, incluso después de haber estado ahí ya por un buen tiempo) y me vi obligada a meterme en una librería. Las variedades y las estanterías infinitas me hicieron perderme por lo que pueden haber sido minutos, o quizás horas. Sólo salí porque tenía que volver (y porque solo tenía unas libras para comprar los dos libros que ya tenía bajo el brazo), pero era para quedarse una vida (sobre todo porque afuera cada vez hacía más frío, y en la costa se siente más que en la capital).

La estación está cerca, por lo que resulta accesible y un día basta para ver un poco de esa historia de una de las ciudades costeras más famosas de Inglaterra, aunque mucha gente me dijo que la noche y el centro tienen un movimiento interesante como para quedarse un poco más. Es un lugar con unas cuantas postales bonitas, que recomiendo visitar, sobre todo para aquellos que buscan un rincón para relajarse dentro de un país con tantos matices como es Inglaterra.

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Strawberry Fields Forever: Un día en Liverpool https://argietravellers.com/un-dia-en-liverpool-desde-londres/ https://argietravellers.com/un-dia-en-liverpool-desde-londres/#respond Fri, 22 Jan 2016 19:54:29 +0000 https://argietravellers.com/?p=775 La primera vez que visité Inglaterra mis planes para ir a Liverpool se vieron frustrados por un clásico entre el equipo local, que podía salir campeón de la Premier League, y el Chelsea, que agotó todos los hoteles y pasajes semanas antes de mi viaje. La segunda vez decidí que, aunque fuese sólo un día, tenía que conocer esta ciudad antes de irme. En un tren matutino, salimos desde King’s Cross y nos perdimos en los paisajes de infinito verde que llevan hasta Lime Street Station, donde enseguida pudimos abrirnos paso hacia una ciudad encantadora.

Como mucha de la gente nacida en los ’90, crecí escuchando a los Beatles. Hey Jude fue una de las primeras canciones que aprendí a tocar con la guitarra. Lloré cuando escuché a Paul McCartney cantando Something en vivo. En el auto familiar, siempre se puso The White Album para hacer karaoke, por lo que estar en esa ciudad, donde se respira aire Beatle por todos lados, fue increíble desde que puse un pie fuera del tren. Pasar por la calle y escuchar como en un bus se reproducen canciones de los cuatro fantásticos constantemente, ver el Yellow Submarine desde los boulevards de la ciudad, entrar al museo que cuenta toda su historia… Fue un sueño cumplido.

El museo de los Beatles es increíble. Es hermoso ver toda su historia documentada de manera tan interactiva, con todos los detalles de cada etapa que los fue convirtiendo en la leyenda que son hoy en día. Las frases, las fotos, las canciones… cada detalle es más interesante que el otro. Teníamos poco tiempo, pero la realidad es que el lugar presta para quedarse horas. Es un paseo obligado para cualquier fanático de la música.

Además, más allá de la fiebre Beatle, las calles se vuelven interesantes a medida que uno las va recorriendo y adentrándose en los lugares más transitados. Llegando desde Londres, la diferencia es notable: Liverpool es una ciudad que parece mucho más inglesa que la capital. Lejos de la amplia diversidad cultural y étnica que hay en Londres, en la ciudad a orillas del Mersey se puede ver el típico ciudadano británico, con ese acento cerrado del norte y mucho más tradicional en sus formas y vestimenta.

Otro de mis grandes pasatiempos es el fútbol, y las puertas de Anfield parecen hablar por sí solas. Ver el You’ll never walk alone pone la piel de gallina. El fanatismo de la gente por uno de los clubes más emblemáticos de Inglaterra emociona, sobre todo viniendo de un lugar donde este deporte también se vive de una manera tan intensa. Las camisetas, las bufandas, el rojo y blanco por todos los locales…

Un día en esta ciudad me pareció poco: Liverpool es encantadora, tanto de día como de noche. Después de las actividades turísticas, se abren los bares que invitan a hacer karaoke y a tomar cerveza en un ambiente bastante familiar, casi pueblerino. Volvimos en un micro a medianoche porque teníamos que estar al otro día de vuelta en Londres, pero era para quedarse, por lo menos, otras 24 o 48 horas.

¿El destacado? The Cavern Club. Esa noche tocaban los Mersey Beatles, una banda habitué del lugar. Comprar una cerveza, pararnos entre la concurrida y diversa audiencia y escucharlos fue increíble. Pedirles que tocaran Something para nosotras, también. Noche inolvidable en una ciudad soñada para cualquier beatlemaníaco.

Tengo la suerte de tener documentada, en una calidad más o menos decente, esa hermosa canción dedicada a this lady from Argentina over here. Les dejo el video para que aprecien no sólo la calidad de la banda, sino la magia que se vive adentro de ese bar que alguna vez pudo disfrutar de los Beatles en sus inicios.

 

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