recaptcha-in-wp-comments-form domain was triggered too early. This is usually an indicator for some code in the plugin or theme running too early. Translations should be loaded at the init action or later. Please see Debugging in WordPress for more information. (This message was added in version 6.7.0.) in /home2/hyjcdvmy/public_html/wp-includes/functions.php on line 6131updraftplus domain was triggered too early. This is usually an indicator for some code in the plugin or theme running too early. Translations should be loaded at the init action or later. Please see Debugging in WordPress for more information. (This message was added in version 6.7.0.) in /home2/hyjcdvmy/public_html/wp-includes/functions.php on line 6131Primero que nada, quiero arrancar este post diciendo que viajar haciendo housesitting no es sólo tener alojamiento de arriba y listo. El problema de los voluntariados o este tipo de intercambios es que mucha gente se los toma a la ligera y después hay problemas. Hay responsabilidades que uno debe cumplir y. a cambio de eso, tiene la posibilidad de ahorrarse bastante plata. Al principio nos daba un poco de miedo, ya que nos parecía algo enorme que una persona nos confiara con su casa y sus mascotas. Quienes me conocen, saben que para mí las mascotas son miembros de la familia. La responsabilidad de cuidar de ellas me parecía muchísima y, después de dos experiencias más que satisfactorias, quise armar esta guía para que sepan más o menos de qué va la onda, cómo es el proceso y qué nos dejó de bueno y malo la experiencia.
Conocí TrustedHousesitters por internet. Honestamente, ni recuerdo cómo di con el sitio en aquel entonces, cuando este viaje sólo era una idea en el fondo de mi cabeza y nada más que eso. Me daba curiosidad, así que la empecé a investigar de chusma, y me gustó bastante la idea que proponían.
La página tiene dos tipos de perfiles. De un lado, están las personas que buscan alguien que cuide de su casa y mascotas mientras se van de viaje. Del otro lado, hay personas (ya sea solas, en pareja o incluso en familia) dispuestas a cuidarlas, a cambio de tener un lugar dónde alojarse.
El sitio tiene una metodología bastante sencilla: los dueños de casa se registran y postean sus anuncios. En ellos, aclaran detalles sobre dónde viven, sobre su casa, sobre sus mascotas y los cuidados específicos que necesitan. También tienen que cargar el período de tiempo por el que van a estar fuera de casa (que puede ser más de uno). Quienes tienen perfil para cuidar, pueden aplicar a dichos anuncios, eligiendo la fecha que más les convenga (si es que hay varias). Básicamente ustedes pueden ver todos los anuncios disponibles y ver cuáles les pueden llegar a servir, aplicando a más de uno para tener más posibilidades que los acepten.
El proceso de registro es muy sencillo. El sitio requiere una membresía paga anual, que resulta económica si uno piensa en lo que puede ahorrarse de alojamiento. La membresía anual está 119 euros. Si les sirve esta guía, les agradeceríamos un montón que realizaran su registro desde este link. Ustedes obtienen un 25% de descuento y nosotros obtenemos meses gratis para poder seguir viajando. Extrañamente, si pagan la membresía en pesos argentinos, el valor es de $1690. No sé si se habrán quedado desactualizados y puede ser que en un futuro lo arreglen, pero actualmente esta es la mejor forma de pagar (les queda menos de la mitad que la membresía en dólares). A ese valor que les queda es casi el equivalente a un par de noches en un hostel.
Actualización 2020: al parecer, en el sitio ya actualizaron los precios y ya el valor en pesos es bastante similar al valor en dólares. Dependerá de cada uno elegir cómo desea pagarlo.
Tienen que ir a Join Now y elegir la opción Sitter. Ahí, como verán, pueden elegir el tipo de moneda que quieren utilizar, entre las que se encuentra el peso argentino. Una vez que se registran, la siguiente pantalla es para realizar el pago correspondiente al acceso anual. También pueden utilizar el código RAF159788 para aplicar el descuento mencionado una vez que estén en la parte de pago. Ya realizada la transacción, van a tener acceso ilimitado a todos los anuncios del sitio.

Por lo general, recomiendo que se registren un par de meses antes del viaje que estén pensando hacer. Siempre conviene tener un margen para poder estar atento a las publicaciones nuevas, aplicar a todas las que puedan e intercambiar mensajes con los dueños de casa. Además, el mismo sitio requiere algunos chequeos de identidad que pueden tardar un tiempo, por lo que siempre es preferible tener un margen para dejar la cuenta a punto.
El perfil en sí no requiere muchos datos, pero si tienen que tomarse el tiempo de armarlo bien. Un perfil bien hecho puede ser clave, sobre todo cuando recién empiezan y no tienen ningún review. Piensen que hay gente del otro lado que les va a confiar su casa y sus mascotas, y pónganse en su lugar. Eso hicimos nosotros. Lo importante es transmitir confianza, pero también ser auténticos y hablar sobre ustedes.
Las fotos para mí son fundamentales. Si tienen fotos con sus mascotas, incluso videos, pueden subirlos al sitio. Si les gusta hablar, incluso pueden subir un video de presentación para contar un poco más sobre ustedes (recomendable hacerlo en inglés, ya que la mayoría de las publicaciones son en ese idioma). También tienen un espacio para hablar particularmente sobre quiénes son, por qué quieren hacer housesitting y qué experiencia tienen cuidando mascotas. Traten de explayarse y armar algo que no sea eterno, pero si descriptivo. Hablen sobre las mascotas que tuvieron, o si en el pasado se quedaron cuidando aunque sea el gato de la tía. Todo sirve.
Algo que también es super importante son las verificaciones. Por esta razón les digo que conviene armar el perfil con tiempo, ya que las mismas pueden demorar. ¿Qué son? Básicamente el mismo sitio se encarga de chequear que su perfil y los datos que cargaron sean reales. Recomiendo que no dejen de hacer esto antes de aplicar a un sit, por lo menos hasta alcanzar el nivel estándar. Nos han rechazado muchos sits en un principio, porque no teníamos la verificación suficiente. Les recuerdo nuevamente, es gente que está dejando entrar a desconocidos a su casa: si tienen prueba que son personas reales detrás del perfil, siempre es una tranquilidad para quienes van a dejarlos cuidar sus mascotas. Cuando todavía no tienen reviews, tener un perfil verificado se vuelve algo fundamental a la hora de aplicar.
La verificación se divide en tres niveles:
Arrancar siempre es lo más difícil.
Primero que nada tienen que pensar en el tipo de viaje que van a hacer, las fechas y para dónde quieren ir. Tengan en cuenta que cuando aplican no está garantizado que van a viajar: por lo general, van a tener que hablar con el host primero y coordinar. Ellos les van a mandar una confirmación para que ustedes acepten, y recién ahí el sit va a estar confirmado.
Para ver los sits que hay disponibles, tienen que ir a donde dice Find a House Sit. Ahí les van a aparecer todos los sits disponibles. Arriba pueden aplicar filtros por si quieren buscar fechas específicas, ciudades puntuales o por tipo de animal a cuidar. Les recomiendo usar el filtro de fechas si tienen alguna en mente, ya que a veces un anuncio tiene más de una fecha disponible. En el buscador general les va a aparecer siempre la primera fecha, pero si buscan con el filtro les va a figurar también el anuncio (incluso cuando la primera fecha quizás no les sirva)
Por ejemplo: cuando buscan en el filtro Ámsterdam, en este caso aparecen dos sits, con fechas en Febrero y en Abril. Pero si entran al primero, se van a dar cuenta que tiene más de una fecha disponible. Por eso siempre les conviene filtrar también por fecha o entrar a los anuncios, para ver si tienen algún otro período disponible que les sirva.


Lo primero antes de aplicar a cualquier anuncio es leer-bien. Lean lo que la gente se preocupa por escribir detalladamente. Lean dónde queda la casa, si necesitan auto, cómo y cuántas son las mascotas, qué necesitan, si requieren de algún cuidado especial. Tengan en cuenta todas las cosas y si van a poder cumplir con los requerimientos que pide el dueño. Es importantísimo.
Para aplicar, tienen que seleccionar el botón al costado que dice “Apply now”. En la siguiente pantalla, van a tener que seleccionar la fecha para la que quieren aplicar y van a tener que escribir un mensaje. Recuerden escribir algo elaborado, como en el perfil. No hagan copiar y pegar para todos los anuncios. Pueden armar una presentación genérica sobre ustedes para poner en todos los anuncios, pero después asegúrense de incluir datos que prueben que leyeron detalladamente la publicación de los dueños: hablen sobre las mascotas, sobre la ciudad, sobre los cuidados específicos que les están pidiendo. Si bien algunos sits no lo valoran, otros toman muy en cuenta los mensajes donde muestran que realmente están atentos a los detalles.

No se desanimen cuando muchos directamente los rechacen, incluso sin decirles una palabra al respecto. Otros les van a agradecer, pero también los van a rechazar. Nos pasó. Nos rechazaron tantos sits al principio que ya perdimos la cuenta. Obvio, siempre van a tener prioridad los que tienen muchos reviews positivos, experiencia o incluso la gente más grande (nos sorprendió la cantidad de gente mayor que está en el sitio y que participa activamente desde hace años, lo que de alguna forma da más confianza que la gente joven). Lo importante es no desanimarse: sigan mandando, sigan probando, sigan viendo las oportunidades que salen. Estén atentos a cuando salen sits nuevos, ya que a veces si aplican primeros tienen más oportunidad que los contacten primero y los acepten.
Algunas cosas que les recomiendo considerar a la hora de ver a dónde aplicar:
Nos dio mucha felicidad cuando nos aceptaron en el primer sit, pero también estábamos llenos de dudas y ansiedad. Era una responsabilidad enorme y teníamos mucha incertidumbre sobre cómo iba a funcionar el servicio.
Más o menos un mes antes del sit, los dueños de casa deberían enviarles una guía. Si no lo hacen, se la pueden solicitar desde el panel general de la aplicación. En esta guía van a incluir todos los detalles sobre la casa y sus comodidades, sobre sus mascotas, teléfonos de contacto y emergencia, sobre cosas importantes que necesiten saber (como días de recolección de basura, por ejemplo) y cualquier otro detalle que consideren importante. Si hay algo que creen que falta o que no entienden, no duden en comunicarse con ellos. Más vale siempre prevenir que curar.
Cuando empiecen a planificar el viaje, hablen con los hosts sobre el horario en el que tienen que llegar. Averigüen eso antes de hacer reservas o comprar pasajes, por las dudas que los dueños tengan algún requisito especial.
Si les confirman un sit, no dejen de mencionarlo en el mensaje cuando apliquen a otros. Incluso cuando todavía no lo hayan hecho, de alguna forma les da una garantía que van a hacer otro y que van a tener una referencia previa.
Por lo general, los dueños de casa les van a pedir tener un encuentro antes del sit, una conversación por Skype o que lleguen una horas antes a la casa para poder conocerlos. Así fueron nuestras experiencias, por lo menos. Aunque siempre les envían la guía antes de llegar, está bueno tener una charla para poder sacarse las últimas dudas, para que les expliquen sobre la casa, cómo funciona todo y, básicamente, para conocer a la gente que les está confiando su hogar. Tuvimos buenas experiencias y nos tocaron dos parejas súper buena onda.
Durante el sit, por lo general algunos piden que les envíen fotos de las mascotas o algún update sobre cómo está todo. Tuvimos los dos casos: una pareja que no nos pidió nada, y otra que nos iba enviando mensajitos para ver cómo iba todo. Nosotros tampoco queríamos molestar, ya que ambos estaban de vacaciones, pero también pueden consultarles a ellos qué prefieren. Algunos en el anuncio especifican que quieren que los mantengan al tanto de todo, por lo que también puede ser otro de los requisitos a cumplir.
Traten de revisar bien la guía que les enviaron el primer día que estén en la casa, como para saber bien qué tienen que hacer. En algunos países hay separación de residuos, averigüen cuándo pasan a retirar la basura para sacarla el día que corresponde, etc, etc. Tengan a mano el contacto de emergencia por cualquier cosa.
En general, no hay mucho más que considerar. Lo demás, esta más o menos implícito: llamar al veterinario en cualquier caso que noten algo raro con la mascota, mantener la casa limpia y ordenada, ser respetuosos con los vecinos, etc.
Con respecto a la comida, a nosotros nos dijeron que usáramos todo lo que necesitáramos en ambos casos. Tampoco quisimos abusar: utilizamos las cosas como sal, condimentos, algunos de esos productos que no tenía sentido comprar por pocos días. Después compramos todo lo que necesitábamos y dejamos en la heladera las cosas que nos sobraron.
Como todo, esta plataforma y forma de viajar tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Va en cada uno poner en la balanza pros y contras y evaluar si les sirve o no.
Primero, como pros, podemos decir que nos da la posibilidad de quedarnos en lugares que, de otra manera, se nos haría muy difícil parar. Londres es una ciudad cara, y habernos quedado tres semanas en Navidad y Año Nuevo fue una posibilidad única. Además, el hecho de estar en una casa, poder cocinar, tener las comodidades de un hogar, sentirse más local, siempre es agradable. Es una experiencia hermosa quedarse un tiempo y vivir en la ciudad, no estar quizás en un barrio muy turístico, tomar el bus… Realmente nos gustó muchísimo parar en un lugar de esa forma y vivirlo así.
Para quienes amamos los animales, es hermoso tener una compañía y poder cuidar de uno; la verdad eso lo disfrutamos mucho, incluso lo extrañamos cuando nos fuimos. Para nosotros, que muchos días teníamos que quedarnos adentro trabajando, es súper lindo poder desconectar jugando o descansando con un compañero de casa. Si tienen que trabajar en el camino, es muchísimo más cómodo que un Airbnb o un hotel: lógicamente, las casas tienen muchas más comodidades para vivir en ellas y llevar a cabo tareas cotidianas.
Como malo, hay que decir que, obviamente, es una tarea que requiere una responsabilidad, por lo que no sé si es recomendable si uno va de vacaciones. Nosotros creemos que es más para viajes largos. Honestamente, uno no puede estar todo el tiempo fuera de la casa como suele hacer cuando viaja. No me canso de repetir que no es un Airbnb, uno tiene que cumplir con lo que prometió a la hora de solicitar el sit. Los gatos quizás son las mascotas más fáciles de cuidar, porque son más independientes, pero también requieren atención. Los perros, por otro lado, son muchísimo más dependientes, pero tienen la ventaja que pueden llevarlos con ustedes cuando salen (en muchos países de Europa los aceptan en muchos lados, incluso en el transporte público; pueden preguntarles a los dueños de casa cuando aplican).
Otra cosa mala es, quizás, que uno tiene que adaptarse a las fechas y a las condiciones de la casa. Obvio, nadie les va a acomodar los días para que les quede bien ustedes, sino que ustedes son quienes deben adaptarse a los dueños. Los pedidos, los requerimientos (auto, licencia, ir solo, ir en pareja, no salir por más de x horas). Es parte de cómo funciona la plataforma, pero sé que puede no resultar bueno para todo el mundo.
También, puedo decir que en un principio resulta difícil competir contra personas que ya tienen experiencia o reviews en el sitio. Ojo eh, se consiguen sits, pero es posible que tengan que ser todavía más flexibles a la hora de elegir un destino. Las mejores ciudades (si se les puede decir así) siempre van a tener más personas que aplican, así como los sits más extensos. Lugares como Ámsterdam o Paris, incluso Londres (donde hay mucha oferta), obtienen muchísimas solicitudes, y muchas veces es difícil hacer que nuestra aplicación valga más que la de una persona con muchos buenos reviews. Por eso hay que ser extremadamente flexible, y a veces también es cuestión de tener un poquito de suerte. Quizás, si aplican apenas sale un anuncio, puede que los elijan; así nos pasó con Londres, en una época en la que yo revisaba el sitio todos los días para ver si había salido algo nuevo (porque ansiosa siempre).
En general, para nosotros pesaba mucho más lo bueno que lo malo, y por eso se volvió una de las mejores opciones dentro de nuestro viaje. Como les digo, analicen las variables y piensen si les sirve para el viaje que van a realizar ustedes.
Tuvimos la suerte de poder hacer dos sits en Diciembre, que nos ayudaron a tomarle confianza a una experiencia que, honestamente, al principio nos daba un poco de miedo.
Nuestro primer sit fue en Maidenhead, una ciudad cerca de Londres con todos los aires de pueblito inglés y muy tranquila. Un matrimonio muy joven con un gatito, que vivían en un departamento un poquito alejado del centro y se iban de vacaciones 10 días. Ellos nos pidieron que llegáramos bien temprano, porque su vuelo salía a la mañana, por lo que decidimos pasar la noche anterior en un hotel de Maidenhead para poder estar a primera hora en el departamento.
La primera sensación es rara, porque uno está en la casa de gente que no conoce, presentándose y llegando con sus cosas a parar en su departamento, dormir en su cama y cuidar su mascota. En general puede parece incómodo, pero es algo que después de la primera vez se pasa. Ellos fueron super simpáticos y, sin muchas vueltas, nos presentaron a Aslan, el rey de la casa. Nos enamoramos enseguida. Sin darnos muchas indicaciones, nos dejaron la llave y se fueron. La verdad, nos sorprendió la confianza con la que nos dejaron todo, pero la verdad es que nosotros estamos muy malacostumbrado a desconfiar. Nos encanta que la gente sea así y que uno pueda tener estas experiencias tan lindas con locales.
El sit fue perfecto. El gato era un divino. Aunque nos despertaba a la noche, también nos acompañó sentado en el sillón y pidiendo mimos. El último día limpiamos bien el departamento y esperamos a que volvieran los dueños. Él nos alcanzó a hasta la estación y, honestamente, no podríamos haber tenido una mejor experiencia con nuestra primera casa.
Para la segunda, Londres era el destino. Un sit de tres semanas. También un matrimonio joven con un gatito de 16 años, que fue uno de los gatos más dulces que conocimos. Ellos unos divinos, pidieron una pizza cuando llegamos y nos contaron un poco sobre su vida y nos preguntaron sobre nosotros. Fue una linda forma de conocerlos; una pareja súper simpática. Después de eso, se fueron y nos dejaron por tres semanas, con algún contacto por whatsapp sobre horarios de recolección de basura que cambiaban (estuvimos ahí durante las fiestas) y para desearnos felicidades. Realmente la experiencia también fue muy satisfactoria. Sin dudas, volveríamos a ambas casas sin pensarlo dos veces.
Recientemente cerramos un sit en Suiza para Marzo, y nos emociona mucho porque es un país que amamos profundamente. Además son dos gatitos de dos años. Vamos a estar parando en Berna durante el carnaval, algo que de otra forma no podríamos hacer, por los precios que maneja este país, que es uno de los más caros de Europa. Esta plataforma tiene eso, y creemos que es algo muy bueno para quienes viajan low-cost y entienden la responsabilidad de alguien confiándote su casa y sus mascotas. Nos encanta que pueda haber ese tipo de confianza en la gente, esa predisposición para ayudar a otros que quiere viajar sin gastar un dineral y que ama los animales. Para nosotros, esta plataforma fue un gran descubrimiento. Ya les contaremos como sale este sit y cómo siguen nuestras experiencias con el housesitting.
Ustedes, ¿se animarían? ¡Los leo! Si tienen más consultas sobre este tema, no duden en preguntar en los comentarios.
]]>Primero que nada, la tarjeta de transporte que se utiliza en Londres es la Oyster, y probablemente sea la forma más fácil de manejarse siendo visitantes. Antes los buses aceptaban monedas, pero desde mediados de 2014 se implementó sólo poder pagar con tarjeta. Dichas tarjetas pueden ser la Oyster, las contactless (que en Argentina aún no son muy populares) o mediante el uso de alguna app de pago como lo son Google Pay o Apple Pay. Yo puntualmente voy a contar sobre la tarjeta de transporte, que fue el medio que utilizamos nosotros.
Para el bus, deben simplemente pagar al subir, apoyando la tarjeta en el lector, ya que el mismo tiene una tarifa fija. En el metro, en cambio, el valor depende de dónde se bajen, por lo que deben tocar la tarjeta en el lector tanto para entrar como para salir.
Pueden comprar la Oyster en las mismas estaciones. El valor de la tarjeta es un depósito de 5 libras, que luego les dan si deciden devolverla. Hay varias formas de cargar la Oyster, pero para nosotros las más sencillas de utilizar fueron dos: a través de las máquinas que van a encontrar en todos los metros y mediante la aplicación oficial de transporte. La primera es útil, en especial si deciden sacar un abono por día o semana. Pero la aplicación es súper útil si deciden usar el “pay as you go” y no están muy cerca de una estación.
Travelcard vs. Pay as you go
¿Qué diferencia hay entre estos métodos de pago?
La travelcard es un pase que puede ser diario, por dos días, tres o semanal, y que permite realizar viaje ilimitados dentro del período de validez. Aunque compren una travelcard, tendrán que tener la Oyster. Lo que deben hacer es comprarlas directamente en las máquinas y se la “cargan” a su tarjeta. Podrán viajar ilimitadamente en los días que la misma sea válida, y para las zonas que sea válida (ya explicaré esto más adelante).
El pay as you go implica pagar por los viajes que hacemos, con una tarifa específica que, en el metro varía según el viaje y la hora. El bus tiene una tarifa fija de 1,50 libras. Básicamente lo que se hace es un top-up (carga) de dinero en la tarjeta, que puede ir renovándose a medida que viajan.
Zonas de transporte y horarios
El metro de Londres está dividido en seis zonas diferentes, que se reflejan en los precios de los boletos. También otra variante en el precio del viaje es el día y horario en que lo realicen.
Acá un mapa actualizado del metro de Londres (pueden hacer click para verlo más grande). Si son de la vieja escuela como yo, recomiendo siempre buscar los mapitas en las estaciones para tener a mano las zonas y toda la info que necesiten. Actualmente también muchas estaciones se volvieron accesibles (agregaron ascensores), por lo que también está bueno tener a mano esa info por si la necesitan por cuestiones físicas, porque viajan con equipaje, etc. Si prefieren lo digital, la app de Oyster es una buena herramienta para tener a mano y consultar los viajes que quieren hacer. Lo único malo de la app es que necesitan tener conexión a internet.

Hay algo muy importante para tener en cuenta, que son los horarios en los que viajan. Londres tiene una tarifa diferenciada para los viajes en peak time (la hora pico) u off-peak (fuera de la hora pico).
El peak time tiene por lo general que ver con los horarios laborales, donde el metro está más congestionado: de 06:30 a 09:29 y de 16:00 a 18:59, de lunes a viernes (dejando fuera de esta regla tanto fines de semana como feriados). Esto está bueno para el turismo, ya que si consiguen acomodarse los horarios seguro se ahorran algo de plata en el pay as you go. Además, siempre van a viajar mejor off-peak, cuando evitan toda la gente que va a trabajar. El metro de Londres en horas pico tiene excelente frecuencia, pero nadie se salva de viajar apretado.
Acá va una tabla con los precios actuales de Diciembre 2018:
Fíjense lo barato que es viajar fuera de las zonas céntricas en off-peak. Es ideal si deciden parar fuera del centro, que es más económico, y conocer algunas de las atracciones más alejadas como pueden ser Wembley, Kew Gardens, Wimbledon o Greenwich. También pueden moverse con bus a alguna de las estaciones de la zona 2 y de ahí seguir, saliendo el viaje menos que si tienen que pagar por un viaje a dicha zona.
¿Cómo saber qué me conviene sacar?
Siempre depende de la cantidad de días que vayan a estar en la ciudad y dónde se estén alojando. Quizás si están en una zona muy céntrica no necesiten viajar mucho y el top-up sea de pocas libras. Si se alojan lejos de un metro o en una zona alejada, quizás una travelcard sea una buena opción.
Si prefieren no caminar, sin dudas recomiendo la travelcard. Para las zonas 1 y 2 sale 35,10 libras y es válida por 7 días, pero pueden subirse y bajarse sin pensar en si es una estación, dos o cinco. Lo único que deben chequear son las zonas, sino tendrán que pagar la diferencia al salir del metro (me pasó utilizando el Overground). Pero en general si van a hacer turismo intenso, la travelcard es una buena opción.
Si van a viajar un poco más relajados, o si les gusta caminar, sin dudas el pay as you go es una buena modalidad. Incluso tienen el daily cap, que seguro les va a ahorrar algunas libras. ¿Qué es? Básicamente hay un tope del gasto máximo que pueden tener por día. Si superan ese monto en el día, el transporte comienza a ser sin cargo. Nosotros actualmente estamos en la zona tres y, por lo general, tenemos que tomar un bus y un metro para ir al centro, por lo que el daily cap nos hizo ahorrarnos bastante plata. En la tabla que compartí antes pueden ver cuales son los topes diarios, dependiendo de la zona por la que se muevan. También hay topes semanales si se quedan más tiempo; todo depende de cuánto y cómo vayan a viajar.
Si chequean en la aplicación, van a ver que en los movimientos de la tarjeta les explica por qué no les cobró nada:

App para pay as you go:
Como comenté anteriormente, TFL tiene una aplicación para la Oyster que resulta muy práctica. Si no están parando cerca de una estación de metro, donde por lo general es sencillo cargar la tarjeta, pueden hacerlo directamente por la aplicación. Simplemente cargan el número de su Oyster, escanean su tarjeta de crédito, ponen los datos y listo. Pasados los 30 minutos, cuando toquen la tarjeta para viajar, el dinero se acredita automáticamente (además de hacer el descuento que ya hace por el viaje).
La aplicación también cuenta con información de transporte y el Journey Planner, donde pueden poner de dónde a dónde van y calcular la tarifa y demás. Además van a tener acceso a todos los movimientos de su tarjeta, cuánto gastaron y cuánto saldo les queda disponible.
La única contra que se me ocurre de la aplicación es que el mínimo para el top-up de la tarjeta es 10 libras, cuando en las máquinas el mínimo es 5 libras. Pero si están un par de días seguro necesiten más de 10 libras para viajar.
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Londres es uno de mis destinos favoritos en el mundo. Muchos ya lo saben. Es de esas ciudades donde siempre hay algo para ver. Van a encontrar actividades para todos los gustos y todos los bolsillos. Es real que es una ciudad cara, pero siempre hay formas de hacer el viaje un poco más económico. Nuestra estadía en Astor Hostels sin dudas fue una gran elección para manejarnos por la ciudad y ahorrar en el día a día.
En las grandes ciudades, la ubicación me parece fundamental, sobre todo si están con el tiempo justo para recorrer. Londres es una ciudad gigante y, si bien está muy bien conectada por el transporte público, ir de un lado al otro puede hacernos perder varias horas del día.
Esa fue una de mis cosas preferidas del Astor Kensington Hotel: está en el corazón de la ciudad. El barrio de Kensington es uno de los más lindos de Londres, con sus construcciones típicas y todos esos detalles que te vienen a la mente cuando pensás en esta ciudad. Está cerca del Hyde Park, de la zona de Notting Hill y es fácil manejarse caminando para conocer los alrededores.
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El hostel cuenta tanto con habitaciones compartidas como privadas. Lo bueno es que los baños son individuales, y no son varias duchas como en otros lugares. Es cómodo porque tenés todo el baño y podés estar más tranquilo, incluso siendo compartido. Hay habitaciones compartidas que también tienen baño propio. Nuestro cuarto, además, tenía vista a la calle, a esa postal tan típica del barrio. Para nosotros, que somos bastante exigentes con la comodidad de los lugares donde nos alojamos, el combo nos pareció muy bueno.
Una de las mejores cosas, sin dudas, fue el personal internacional. Gente de todo el mundo, siempre dispuesta a ayudar y con la mejor onda. Un ambiente joven, para conversar y con distintas historias para contar. Cada uno de ellos se encarga también de organizar eventos en la semana, con distintas actividades para realizar dentro del hostel y alrededor de la ciudad. Todas las semanas cambia la cartelera en la recepción, para agregar actividades a su itinerario. En la web de Astor también ofrecen descuentos en tours y van a encontrar muchos tips dentro del mismo hostel para poder planificar sus días en Londres.
Las zonas comunes del hostel constan de una sala de estar, un espacio para lavar la ropa y la cocina, que tiene un lugar para comer. La realidad es que tener una cocina tan bien equipada fue un alivio en esta ciudad. Hay una diferencia gigante entre salir a comer y comprar cosas en el supermercado para cocinar. Todo lo que puedan necesitar para cocinar lo van a encontrar. Además, por 1 libra pueden sumar a su estadía el desayuno. Lo recaudado va además para caridad, lo que nos pareció una gran iniciativa.
Entre los servicios que ofrecen, además de desayuno, pueden solicitar de forma gratuita secadores de pelo, candados y enchufes, cosa que no habíamos visto en muchos otros hostels. También hay lockers y pueden guardar su equipaje. Por una libra, además, pueden pedir toallas. El wifi, que también es gratuito, funcionaba muy bien.
La cadena cuenta con cuatro hostels distintos en zonas céntricas de la ciudad de Londres: Kensington, Hyde Park, Victoria y Museum (haciendo referencia al British Museum, que está literalmente en la puerta). También cuentan con un hostel en la ciudad de York.
Realmente recomiendo esta cadena y vivir la experiencia de alojarse en el corazón de una ciudad como Londres. Salir a caminar temprano, cuando la rutina recién empieza, aprovechar los destinos cerca y las conexiones con el resto de la ciudad, salir del hostel directo a la noche londinense y moverse caminando hasta los bares o las atracciones. Es una gran experiencia.
Pueden chequear al disponibilidad y reservar directamente desde la página del hostel. Si utilizan el código ASTORLUV, obtienen un 10% de descuento en su reserva.
Pueden chequear también la guía de Londres que publicamos hace un tiempo y que estaremos actualizando en estos días, luego de nuestro paso por esta maravillosa ciudad.
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Es primero de septiembre, otra vez. Es el primero de septiembre del que habla el epílogo de uno de los libros más leídos por los adolescentes de mi época. Soy de la generación de chicos que creció con los libros de Harry Potter. El 1 de septiembre significa algo para nosotros. El 1 de septiembre sabíamos que era el día en que tocaba volver a Hogwarts. El día en que flotaban los chistes sobre cómo el tío Vernon debía haberse robado nuestra carta. El día que volvíamos a ver las películas, esperando ser parte de ese universo tan mágico, tan único, que Joanne Rowling supo crear desde la nada misma, para convertirse en uno de los mundos ficticios más hermosos de la literatura moderna.
En enero de 2015 tuve la posibilidad de, por algunas horas, sentirme más cerca de este increíble mundo de Harry Potter. Porque los estudios de Warner Bros tienen magia. Les juro que hay algo ahí adentro que te pone la piel de gallina. Porque fueron tantos años, tantos libros y películas, la espera en la librería del barrio para conseguir un ejemplar cuanto antes, volver corriendo de la escuela para leer, esperar los estrenos en el cine… Estar ahí fue como la frutilla del postre a una historia que comenzó cuando tenía 11 años y mi mamá trajo el primer libro de la saga a casa.
Hay muchos tours que realizan el recorrido por el estudio, con traslado incluído. Yo decidí hacerlo por mi cuenta, más que nada por un tema de costos. Warner Bros Studios está situado a 32 kilómetros de Londres, por lo que el viaje implica un tren y un micro, pero es muy fácil llegar por cuenta propia y el viaje dura aproximadamente 40 minutos. El tren sale desde London Euston y llega a Watford Junction Station, y tiene un valor de 17 libras para ir y volver en el día (es la opción any time day return y es lo más económico). Los trenes los pueden comprar desde la página de Trainline, seleccionando la opción “return”, “same day” y una vez que realizan la búsqueda les va a aparecer para comprar los tickets para ir y volver en el día. Luego, desde Watford Junction sale un bus de la compañía Mullany’s Coaches, que salen 2,50 libras (ida y vuelta) y que tienen una frecuencia de 15 minutos, saliendo el último 20’ minutos antes de que cierren los estudios. Es recomendable que revisen los horarios en el sitio oficial de Warner Bros Studios, ya que los horarios varían dependiendo de la época del año.
Las entradas tienen que comprarse por anticipado. Pueden comprarlas directamente desde el sitio de WBS. El costo básico para un adulto es de 39 libras. Si bien es un precio considerable, les garantizo que la experiencia lo vale. En un principio dudaba un poco porque me parecía mucha plata en aquel momento para el tipo de viaje que estaba haciendo, pero les garantizo que la experiencia vale la pena. El total entre el tren, el metro y la entrada es de unas 58,50 libras, lo que implica hacer el recorrido por nuestra cuenta. Si quieren hacerlo en tour, los mismos están aproximadamente de 80 libras en adelante (si hablamos de un tour básico que únicamente incluye transporte hasta y desde los estudios y entrada).
Llegada después de un viaje que se me hizo más bien rápido, tuve que aguardar en una sala, donde todos los visitantes nos encontrábamos rodeados de películas de Harry Potter hasta que nos llevaran hasta las puertas del Gran Comedor para explicarnos de qué iba todo eso. Las puertas se abren, y ahí están las mesas, que no son tan largas como en las películas pero igualmente espectaculares. Y las réplicas de los personajes más populares de la película, y la mesa de los profesores… El recorrido es todo así. Un sobresalto constante, una emoción increíble y una fascinación absoluta por cada detalle que se encuentra preciosamente guardado en esos estudios. Es, si pierden la noción del tiempo, perder casi todo el día acá adentro mirando todos los detalles. De verdad les digo, aunque pensaba que iba a ser relativamente breve, fueron horas perdida entre magia. Y cuando llegás a la tienda, aunque los precios son elevados, no te querés ir ni ahí.
El callejón Diagon, la sala común de Gryffindor, la oficina de Dumbledore. Las ropas, los trajes, las varitas, los libros… Todo tiene tanto detalle que parece que realmente te caíste en el mundo de Harry Potter. Hay tanto para ver que por momentos uno se desorienta un poco, por lo que les recomiendo ir por partes para no marearse. Querés ver todo, pero andá de a poco porque sino vas a terminar loco.
Obviamente, no me podía ir sin probar una de las experiencias más mágicas de este lugar: volar en escoba. Sí, posta. Con el famoso fondo verde que se ve en las grabaciones de todas las películas con efectos especiales, podemos subirnos a un simulador de vuelo. Después de elegir la túnica de la casa que queremos (Gryffindor de la cuna hasta el cajón), te dejan subirte a estos simuladores y te sacan unas fotos para que puedas llevarte de recuerdo. Una experiencia que vale la pena, dentro de las tantas emociones que se sienten en estos famosos estudios.
Y si algo me faltaba para saber que este lugar era mágico… cuando salimos a Privet Drive, con esa casita tan modesta que muestran en la primera película, vi por primera vez nieve en Europa. Una nevada suave me acompañó por el resto de mi recorrido por el autobús noctámbulo de la tercera película, el puente de Hogwarts e incluso la moto de Hagrid. Cada pequeño pedacito es increíble. Es estar ahí, en ese universo que por tantos años parecía lejano y estaba ahí.
Y hoy es 1 de septiembre, y ya estoy un poco grande para esperar que llegue una carta de Hogwarts. Pero esta fue mi visita al fantástico mundo de J.K. Rowling, y la verdad es que fue casi tan mágico como tomar el Expreso de Hogwarts a principio de mes.
]]>La ciudad de Londres es una de las capitales más visitadas de Europa y del mundo. Así mismo, es una de las más seguras del viejo continente, por lo que las medidas de seguridad se limitan a los recaudos básicos que tomamos en cualquier lugar al que viajamos. Una de mis ciudades favoritas de siempre, a la que volvería mil veces.
Es también una ciudad con un costo de vida caro en relación a la media europea. Si están planificando un viaje que incluye a Londres como destino, deben saber que es muy probable que gasten un poco más de lo que tenían pensado para otras ciudades. Pero lo vale. Es un lugar que tiene siempre algo para hacer, un evento al que asistir, un rincón en el que estar. Y si se toman las medidas necesarias y se planifica el viaje, se puede conocer la ciudad sin gastar una fortuna.
Lo ideal, como toda capital, es quedarse cuatro o cinco días para poder hacer lo básico y conocer los puntos más importantes de la ciudad. Si pueden quedarse más y dedicarle algunos días extra, creo que es un lugar que lo vale. Incluso en las afueras del centro, hay muchísimos lugares que vale la pena conocer y que ya detallaremos un poco más adelante. Siempre digo que Londres es de esas ciudades en las que podrías quedarte un mes, y siempre te quedaría algo pendiente para hacer. Muchos barrios, muchos rincones, muchas atracciones, mucho para ver.
La moneda es la libra esterlina. Pueden ir con euros o dólares y cambiarlos en casas de cambio, aunque no es lo más recomendable. Por lo general, si pueden comprar libras en el banco, es una buena opción. Otra alternativa es sacar dinero de un cajero con la tarjeta de crédito (en el aeropuerto, terminal de trenes, o mismo en la ciudad); el importe llega en dólares en el resumen. Hay que tener en cuenta que la extracción por cajero automático puede tener una comisión. También se puede extraer con tarjeta de débito de la cuenta en pesos.
Un consejo que doy siempre por las dudas, y porque he leído sobre gente que lo ha hecho: nunca cambien plata en la calle. Por más honestos que sean en un país, siempre es más seguro pagar un poco más pero hacerlo en un lugar autorizado.
Londres es una ciudad muy segura. Aunque siempre hay que estar atentos a los famosos “carteristas” europeos, he visto gente en los bares colgar su abrigo en la puerta y dejar su mochila sobre la mesa mientras iban a hacer su pedido a la barra. Si bien en todas partes del mundo hay que estar atentos, es una ciudad segura para caminar, incluso a pesar de ser una capital.
Documentación: para viajar a Londres desde Argentina se requiere tener pasaporte al día. No es necesaria visa. Es obligatorio contar con un seguro médico que cubra los 30.000 euros. Por lo general, lo único que solicitan a la hora de ingresar es pasaporte, pero tengan en cuenta que pueden pedirles pasaje de vuelta, alojamiento reservado y el ya mencionado seguro médico. Personalmente recomiendo ir con todo impreso (pasajes, vouchers, comprobantes) para hacer el ingreso al país lo más rápido posible. Las veces que he ido a Inglaterra me han hecho más preguntas que en otros aeropuertos, pero creo que muchas veces también es una suerte. De cualquier forma, cuanto más a mano tengan todo para ahorrarse cualquier interrogatorio, mejor, en especial si viajan solos.
Números útiles: Londres es una ciudad muy segura, en la que es fácil sentirse cómodo. Sin embargo, siempre es importante tener algunos números encima en caso de cualquier problema o emergencia.
Acá hay otros números útiles que pueden servirles durante su estadía en la ciudad.
Corriente: los enchufes en Inglaterra tienen una forma muy particular, una que definitivamente no tienen ninguno de los artefactos que podamos llevar con nosotros. Son de tres clavijas rectangulares, con un voltaje de 240. Estos adaptadores pueden conseguirse en cualquier ferretería de la ciudad, o dentro del mismo aeropuerto (donde probablemente sean un poco más caros). También, si están parando en un hotel, pueden pedirlos en recepción. Si bien en algunos lugares los prestan, en otros directamente los venden a los turistas que se alojan en el hotel.
En nuestro sitio, hicimos un cálculo de presupuesto aproximado para las ciudades más populares de Europa, entre ellas Londres. Los precios en la nota están en euros para mantener una moneda general en la comparación de cada ciudad.
El valor diario depende mucho del tipo de viaje que decidan hacer.
Para un viaje super economico, durmiendo en couchsurfing, evitando los restaurantes y realizando actividades gratuitas, calculamos un presupuesto de unas 10 libras por día.
Ya si vamos a un hostel, aunque hagamos vida gasolera tenemos que hablar de unas 47, 48 libras (si eligen una cama en habitación compartida y le suman las comidas, algún boleto en transporte público y algún souvenir o chuchería en la calle).
Ya si deciden ir a un hotel y comer alguna comida en restaurante, el precio diario puede ser de 65, 70 libras. Obviamente a esto le agregamos algún transporte y algún regalo. Lo bueno de los hoteles es que por lo general podemos buscar alguno que tenga desayuno y hacer alguna comida potente por la mañana. Incluso en los hostels, también pueden conseguir esta opción.
Ya si hablamos de hoteles de más de tres estrellas, comidas en restaurantes, excursiones y alguna compra, tenemos que pensar que vamos a gastar algo de 140 libras.
Obviamente, todo esto es muy relativo y es un estimativo en base a los precios que vimos nosotros cuando estuvimos allá. Puede variar dependiendo de la época, la zona en que se alojen, los lugares que frecuenten y las cosas que decidan comprar. Londres es una ciudad cara pero, si se lo proponen, se puede conocer, pasala bien y no gastar una fortuna en el intento.
En términos generales, Londres es una ciudad cara. Sin embargo, hay algunas cosas que resultan más económicas que otras para el viajero. Si van a comer afuera o a un pub, es probable que las opciones sean de precios un poco más elevados de lo que estamos acostumbrados (por lo menos en Buenos Aires). Sin embargo, si apuntamos a los supermercados y tiendas, puede llegar a sorprendernos que el valor de las cosas no sea muy diferente al de acá (incluso, en algunos casos, hasta más económico).
Si hablamos de productos básicos que compramos cuando estamos parando en un departamento: un litro de leche sale entre 0,70£ y 1,10£; un kilo de arroz está aproximadamente 1,40£; un kilo de queso puede partir de las 4£, siempre dependiendo del tipo y calidad del mismo; un kilo de papas, de bananas o de cebollas sale aproximadamente 1£; un kilo de pechugas de pollo les puede llegar a salir 6£ y uno de carne de res alrededor de 8£; el paquete de medio kilo de fideos les puede salir 1£. Con respecto a la bebida, pueden conseguir cerveza local de medio litro a partir de 1,50£ (que es muy rica); la botella de litro y medio de agua está unos 0,50£; la Coca-Cola de 1,75 litros está aproximadamente 1,60£. Fijense porque en muchos supermercados también hay promociones llevando dos productos (como es el caso de Tesco).
Con respecto a las salidas, a mi me resultó caro comer en la ciudad. Sin embargo, siempre se encuentran alternativas para abaratar costos. Tengan en cuenta que una comida en un restaurante considerado barato no va a bajar de las 10£ (con bebida). En McDonald’s pueden conseguir combos por 5£. Si ya quieren sentarse a comer en un lugar un poco mejor, tienen que pensar en desembolsar unas 20£. Una pinta de cerveza (local) en un bar les puede salir más o menos 4,50£. Un agua está más o menos 1£ (aunque siempre pueden pedir tap water, que es gratis); una gaseosa chica les puede salir 1,50£ y un capuccino más o menos unos 2,50£. Todo depende también de la zona en la que se sienten a comer y el tipo de restaurante al que asistan.
Ya hablaremos del transporte más adelante, pero el transporte en Londres es caro. Por lo general, si lo van a utilizar con frecuencia, lo más recomendable es sacar una travelcard en lugar de pagar cada viaje por separado.
Con respecto a la ropa y las compras, como en otros lugares de Europa el precio es relativamente económico para lo que estamos acostumbrados: se consigue ropa de calidad media por buenos precios. En H&M, por ejemplo, se consiguen remeras a partir de 4£, buzos por 7£, sweaters y jeans por 9£ y abrigos a partir de 25£. Aunque la ropa es, como dije, de una calidad media, los precios son tentadores y rinden para algunas temporadas.
Por Aire:
En nuestro caso, esta es la opción elegida si queremos arrancar nuestro viaje desde la capital inglesa. En Londres hay seis aeropuertos: Heathrow, Luton, Stansted, London City Airport, Gatwick y el más nuevo, Southend. Los tiempos indicados en el siguiente mapa son viajando en el tren express, aunque todos los aeropuertos cuentan con diversas formas de llegar al centro de la ciudad:
Heathrow (LHR): es el aeropuerto principal de Londres y uno de los que maneja más tráfico en el mundo. Tiene cinco terminales, lo que hay que tener en cuenta a la hora de programar nuestra visita y, en especial, si nos toca regresar desde este aeropuerto. Mi consejo, sobre todo en Heathrow y todas las grandes ciudades, es que vayan con tiempo. La zona del aeropuerto es enorme y los traslados pueden llevar siempre más tiempo del que creemos.
Los arribos se encuentran en la planta baja de las terminales 1, 3, 4 y 5, y en el primer piso de la terminal 2. Después del control de pasaporte, retirar el equipaje y aduana, se accede al hall de acceso donde hay restaurantes, negocios, casas de cambios, cajeros, oficinas para alquiler de autos y demás.
Dentro del aeropuerto hay hoteles disponibles para quienes tengan una visita breve o una escala. También pueden encontrarse hoteles fuera del aeropuerto, que por lo general son más económicos y cuentan con transfers gratuitos de entrada y salida. Otros están también conectados por el Hotel Hoppa, un bus que conecta las terminales con algunos hoteles de la zona por 4,50. También tiene la opción de ir hasta Central London por 6 libras (más un cargo de servicio de una libra).
Para ir al centro de la ciudad, sin embargo, hay varias opciones saliendo desde Heathrow:
Los trenes son siempre una opción rápida para ir hasta el centro. Heathrow Express sale cada 15 minutos hasta Paddington, en un viaje de 15 o 20 minutos, saliendo desde las 5 de la mañana hasta medianoche. Los tickets anticipados están 21, 50 libras. Sino otra opción es el Heathrow Connect, que tarda unos 25 minutos pero sale 10 libras por persona.
Aunque los tiempos de viaje son más largos, el metro también es una buena opción para viajar desde Heathrow. Por 5,70, la línea Piccadilly (la azul), tarda unos 50 minutos para llegar hasta Piccadilly Circus. Si compran la Oyster en el aeropuerto, es una buena opción para viajar y por poco dinero.
También hay micros que van al centro de la ciudad hasta Victoria. Depende de la ruta, ya que la misma puede tomar entre 40 y 90 minutos. Lo bueno es que sale 6 libras y el servicio arranca a las 4.20 de la mañana.
Luton (LTN): la mayoría de las compañías que llegan a este aeropuerto son low-cost, como EasyJet, Wizz Air o Ryanair, que conectan Londres con muchos destinos de Europa. Si les toca llegar desde otra ciudad a este aeropuerto, está también bastante cerca de la ciudad y tiene muchas opciones para llegar al centro.
El servicio de trenes First Capital Connect une el aeropuerto con el centro de Londres (y también con el aeropuerto de Gatwick, en caso que necesiten tomar otro vuelo). Este tren se puede tomar desde la estación de Luton, que se encuentra a 2km del aeropuerto. Hay un bus gratuito, con servicio desde las 5am hasta las 00am y una frecuencia de 10 minutos, que les permite llegar hasta ahí. El viaje de la estación al centro toma unos 30 minutos, y se pueden sacar tickets online.
También hay opciones de micros que van al centro o el mismo bus 757. Hay también un servicio de la compañía EasyBus que va hasta la popular Baker Street, en el centro de la ciudad. Es recomendable sacarlo con anticipación, ya que así sale 2 libras, contra 7 libras que deberán pagar si lo sacan en el momento.
También tienen la opción de ir en auto (rentarlo) o en taxi. Hay varias compañías de Taxi que operan en este aeropuerto, como Luton Taxis, donde entre otras cosas pueden reservar transfers por anticipado desde su web.
Stansted (STN): Otro de los aeropuertos donde aterrizan muchas aerolíneas low-cost. Es uno de los aeropuertos más apartados del centro de la ciudad, por lo que no recomiendo un taxi si no se están quedando por la zona del aeropuerto, sino que utilicen los servicios que salen desde el mismo.
Stansted está conectado por un tren, el Stansted Express, que sale cada quince minutos a la estación Liverpool Street en el centro de Londres. El costo es de aproximadamente 25 libras. Además salen otros trenes que conectan el aeropuerto con varias ciudades de Inglaterra.
También tienen los buses de Terravision, que llegan hasta estaciones centrales como Victoria o Liverpool Street. El costo del ticket depende del destino, pero por lo general está entre las 6 y 10 libras.
London City Airport (LCY): otro de los aeropuertos más populares de la ciudad, con arribos de aerolíneas como Alitalia, British y Lufthansa.
El DRL (Docklands Light Railway) es un servicio de overground o metro por superficie que conecta el aeropuerto con varias estaciones de Londres y conexiones con el metro, que les permiten llegar a otros puntos de la ciudad. Es la opción más económica para llegar hasta este aeropuerto. Los buses 473 y 474 también son una opción para quienes buscan llegar mediante transporte público.
Además, hay trenes que van a otras ciudades de Inglaterra. También está disponible el servicio de taxis, con un precio aproximado de 35 libras hasta la estación Victoria.
Gatwick (LGW) es uno de los aeropuertos a los que llegan muchas de las conexiones que llegan desde Madrid, uno de los destinos más populares entre los argentinos para llegar a Europa. Las dos veces que llegué a Londres desde Buenos Aires lo hice a este aeropuerto, por la compañía Air Europa.
La mejor forma de ir al centro de la ciudad es con el Gatwick Express, un tren que sale directamente desde el aeropuerto hasta la estación Victoria, con un viaje de 30 minutos. Los tickets se pueden comprar online y retirarlos directamente desde unas máquinas expendedoras que hay en la misma estación. Sale alrededor de 30 libras (ida y vuelta, 20 sólo ida).
También están los EasyBus ya mencionados (2 libras o 7 libras si los compran en el momento) o los buses de National Express, aunque deben tener en cuenta que el tiempo de viaje es de 1:30 a 2 horas, dependiendo del horario (mucho más que el Gatwick Express).
También hay opciones de taxis por aproximadamente 22 libras al centro de Londres. Dependiendo de la cantidad de personas que sean, no es un precio disparatado y el viaje es mucho más cómodo y rápido.
Southend (SEN): el aeropuerto más nuevito de Londres, y también el más apartado del centro. Este aeropuerto está orientado a vuelos de aerolíneas low-cost, con varias rutas estacionales a España.
La mejor forma de ir al centro es en tren, con un pasaje de ida entre 13 y 17 libras, dependiendo del destino. Este servicio tarda entre 40 y 55 minutos, dependiendo de si van a Stratford o a la estación Liverpool Street. También hay algunos buses que conectan el aeropuerto con ciudades del este.
El servicio de taxis en este aeropuerto es bastante caro, unas 25 libras por persona en grupos de cuatro, un valor bastante elevado en comparación con otros medios de transporte.
Por Tierra:
Se puede llegar a Londres desde otros puntos de Europa mediante el famoso Eurostar. Si están por Francia, Holanda o Bélgica pueden cruzar en el famoso tren europeo que cruza el Eurotunel. Los tickets no son baratos, pero el servicio es más rápido y cómodo que cualquier otro. Pueden sacar con anticipación desde la página de Eurostar o buscar en Last Minute algunas ofertas de último momento (sólo para sacar pocos días antes del viaje).
El trayecto en bus también se realiza mediante el Eurotunel, en el shuttle donde el micro se transporta por el canal. Es un viaje por tierra que tiene un período dentro del shuttle, pero es una experiencia bastante especial y suele ser más barato que viajar en el Eurostar (hablo de tres o cuatro veces menos), aunque también demora bastante más tiempo (el trayecto a París en bus lleva unas 8 horas, mientras que en tren son sólo 2). Ambas formas de viajar son válidas; todo depende de su manejo de tiempo y de sus bolsillos. Hay muchas compañías que salen desde Londres como lo son National Express, Flixbus o Ouibus.
Si deciden hacer el trayecto en auto, también deben ingresar en el shuttle (de Calais a Folkstone). Tienen la opción de quedarse dentro del automóvil o salir, en un procedimiento similar al que utilizan los buses; es un trayecto de 35 minutos aproximadamente. Tengan en cuenta que deben contar con un boleto para entrar el vehículo, lo que hace de esta una opción más cara y compleja que otras. Los billetes siempre recomiendan comprarlos online, ya que son más costosos por ventanilla. Si van en auto, el ferry es más recomendable (y más económico).
Por Agua:
Hay servicios regulares de ferrys hacia y desde el Reino Unido, tanto para personas como para vehículos. El trayecto en ferry más veloz y directo desde Europa continental es el de Calais (Francia) a Dover, con una duración aproximada de 90 minutos (pueden ver las opciones en el sitio de DFDS Seaways). También hay ferries que van a Irlanda y que tienen una duración aproximada de dos horas (pueden chequear horarios y precios en Irish Ferries).
Tengan en cuenta que, además del ferry, van a tener que hacer un trayecto por tierra ya que los puertos se encuentran a algunos kilómetros de la ciudad. Si llegan al puerto de Dover, Folkstone, Ramsgate o Newhaven, hay trenes con buena frecuencia que van hasta la estación Victoria. Si llegan a Harwich, la conexión es con la estación Liverpool Street. Pueden sacar los tickets de los trenes desde la página de National Express.
No recomendaría esta opción a menos que estén con auto.
El clima en Londres es muy cambiante. Un momento llueve, al otro hay sol (sí, en contra del mito popular, les aseguro que hay días de sol en Londres). Hay que estar siempre listo, porque el día puede cambiar de un momento a otro.
Es un mito que en Londres siempre está lloviendo (de hecho, tiene muchas menos precipitaciones que otras grandes ciudades de Europa). Aunque la nieve no es común (he llegado a ver en enero, pero fue una nevada mínima), hace frío durante el inverno pero es soportable si van con la ropa adecuada, ya que por lo general las temperaturas mínimas medias no bajan de los cero grados. El verano es totalmente templado, nada que ver a lo que estamos acostumbrados, con temperaturas medias que no superan los 25 grados. Tienen, por lo general, un buen clima para recorrer durante todo el año, si están atentos a los cambios climáticos. Obviamente, como en toda ciudad, puede haber olas de frío o calor, por lo que siempre chequeen el pronóstico antes de armar la valija.
Si deciden no llevar paraguas, un pilotín en el bolso de mano nunca sobra. También pueden comprar los plásticos, de colores, que se venden mucho en todo Europa.
La oferta de alojamiento en Londres es infinita, aunque también los precios están por arriba de la media europea. Por lo general, en este tipo de ciudades recomiendo dos opciones: o animarse a los hostels o alojarse en alguna zona no tan céntrica donde, por lo general, los precios son más accesibles que en el corazón de la ciudad. Es el tipo de ciudades donde quizás, para no gastar demasiado, hay que elegir entre la ubicación o las comodidades. También una muy buena opción son los departamentos, donde tenemos la posibilidad de cocinarnos y podemos ahorrar algún dinero en salir a comer afuera (que en Londres a mí me resultó particularmente caro y por una comida que no es nada del otro mundo).
Obviamente, las zonas turísticas son grandes lugares para alojarse, pero tienen que hacerse a la idea de que van a tener que gastar un poco más por día. Algunos recomendados basados en nuestra experiencia:
También, como siempre, en las ciudades que es caro comer recomiendo Airbnb. Si pueden ir a una habitación o a un departamento, es mucho más económico comprar cosas en el supermercado y cocinarse algo. Pueden buscar todas las opciones disponibles en la página de Airbnb y después nos cuentan su experiencia. Hay muy buenos precios que arrancan desde 10 libras la noche por una habitación privada en una casa, lo que es un precio excelente en una ciudad como esta (un poco más de 220 pesos la noche). Registrándose desde mi perfil o el de algún viajero conocido que ya se encuentre registrado, obtienen un descuento de $600 pesos argentinos en reservas superiores a $1100. Booking también ofrece un descuento de este estilo, en caso que quieran alquilar un departamento por esta plataforma, después de reservar mediante este link y alojarse, se les realizará un reintegro del 10%.
Actualización 2019: Después de un mes en la ciudad, armamos una guía de transporte actualizada con precios vigentes y experiencias viajando en la ciudad con la Oyster.
Sin miedo de pecar de repetitiva: el transporte en Londres es caro. Pero tienen una de las mejores redes de subtes del mundo y es un complemento imprescindible si lo que buscan es recorrer la ciudad por su cuenta. Además, resulta muy fácil de usar y a los pocos días ya van a sentir como que están viajando en la línea B a microcentro. Pero mejor.
Para viajar hay varias opciones. Las mejores para mí, dependiendo del tipo de viaje que hagan y de los días que se queden, están entre la Oyster card o la travelcard por días. En la Oyster pueden cargar “money as you go”, donde cargan en la tarjeta dinero a medida que van viajando; o pueden cargarle una travelcard que dura X cantidad de días. Todo depende de lo que vayan a viajar, pero en una ciudad tan grande y con tanto para hacer como lo es Londres, la travelcard resulta por lo general más económica que ir pagando cada viaje de forma individual. La Oyster la pueden comprar en el aeropuerto o en cualquier estación de metro, donde también pueden cargarles dinero o una travelcard.
En mi primera visita a la capital inglesa, saqué el famoso London Pass por seis días, que nos permite ingresar a muchas atracciones de la ciudad de forma gratuita o con descuentos. Además, venía una travelcard por siete días. Esta tarjeta nos permitía viajar de forma ilimitada tanto en metro como en bus por toda la ciudad. Es una gran cosa, ya que simplemente con mostrarla a los conductores o pasarla por el lector del metro, podemos viajar sin ningún problema. Sacar esta tarjeta es una muy buena opción si tienen pensado hacer todos los puntos turísticos de la ciudad y conocer. Lo ideal es ingresar a la web del London Pass y comparar los precios del pase con los de las atracciones que quieren hacer, y ver si les rinde.
Metro:
Hablando del metro, comencemos por ahí. Es el trasporte público que más utilicé durante mi estadía en Londres: es rápido, limpio, tiene buena frecuencia y nos permite recorrer toda la ciudad. Durante las horas pico, como en todas las grandes capitales, está bastante atestado pero tiene la particularidad de ser muy organizado: la gente espera en filas para subir y todo está muy bien diagramado. Van a viajar apretados, pero aún así recomiendo este medio de transporte.
Hay muchas lineas de metro que unen la ciudad. Pueden llevarse un mapa impreso (les dejo un link) o llevarlo descargado en el celular. De cualquier forma, en las mismas estaciones van a ver pequeños mapas gratuitos que pueden llevar con ustedes a cualquier lugar que vayan. Viajar en metro en Londres me resultó extremadamente cómodo y sencillo. Las estaciones están por todos lados y llegan a los puntos turísticos más populares de la ciudad.
El valor del metro depende de la zona en la que viajen y del recorrido que hagan. Recuerden que en Londres la tarjeta debe pasarse por los molinetes cuando ingresan y cuando salen del metro. Es ahí cuando calcula la tarifa. Incluso si tienen una travelcard o un pase cargado en la Oyster, deben pasarla ambas veces.
El precio del metro varía por las llamadas “zonas” de la ciudad. Londres se encuentra dividido en nueve zonas, y dependiendo de cuál de ellas a cuál otra vayamos, deberemos abonar una tarifa (o una travelcard) diferentes.
Para chequear de qué zona a qué zona están yendo, no tienen más que mirar el mapa del metro de Londres. Este mismo mapita, como comenté antes, pueden conseguirlo en las estaciones en papel o llevarlo en el celular. La mayoría de las atracciones más populares de la ciudad se encuentran en la zona 1, por lo que va en cada uno evaluar qué tipo de boleto nos conviene comprar.
Un tip: en Inglaterra hay un acuerdo común que uno aprende a respetar a los pocos días de estar ahí. En las escaleras mecánicas para entrar y subir del subte, a la derecha van aquellos que sin apuro esperan que la escalera los lleve, dejando el lado izquierdo libre para quienes están apurados y prefieren subir caminando. Los ingleses por lo general son muy educados, y este tipo de conductas se las toman muy a pecho.
En 2016 se añadió el servicio de Night Tube, donde ciertas líneas funcionan las 24 horas los viernes y sábados. Las líneas que operan de este modo son Victoria (celeste), Central (roja), Jubilee (gris), Northern (negra) y Piccadilly (azul). Es una forma cómoda y muy segura de viajar de noche.
Recomiendo que revisen el sitio de Transport For London donde, además de rutas y servicios, van a encontrar información en caso que haya alguna demora o clausura en las líneas de metro.
Bus:
Los buses en Londres, los famosos double-decker, son un ícono de la ciudad. No podemos irnos de la capital sin haber subido a uno. Si conseguimos lugar en la parte superior, al frente del bus, es como hacer un recorrido turístico por las calles de esta hermosa ciudad.
Las conexiones también son infinitas y las paradas tienen tableros con el tiempo que falta para que llegue cada línea. Insisto que es muy sencillo viajar en el transporte público británico. Todo funciona, y la gente muy amablemente ayuda si tienen alguna consulta y pueden hacerla en un inglés básico. Esta página, Transport For London, tiene un mapa muy útil que les permite saber qué línea deben tomar de acuerdo al recorrido, además de proveer información ao vivo de los tiempos de llegada de los buses.
Los buses no aceptan efectivo. Necesitan utilizar sí o sí la Oyster card (que pueden comprar en cualquier estación de metro o trenes) o alguna travelcard válida, como la que incluye el London Pass. El valor del boleto con la tarjeta es de 1,50 libras. Si hacen un segundo viaje (ya sea en bus o tranvía) antes que pase una hora desde que apoyaron la tarjeta en el lector, ese viaje es gratis. Simplemente deben volver a apoyar la tarjeta en el lector.
Tengan en cuenta que si todo el día se manejan en bus, el importe máximo que van a pagar es 4,50 libras. Esto es muy conveniente si están lejos del centro y quieren recorrer la ciudad, ya que, por más viajes que hagan, el importe final cuando termine el día no superará los 4,50.
Taxi:
No es una opción que por lo general utilice en las grandes ciudades, donde el transporte público funciona perfecto y es mucho más económico, pero también es una opción para conocer. Si están con valijas, los taxis británicos son muy espaciosos y permiten llevar el equipaje con ustedes si tienen que trasladarse. En este sitio pueden calcular aproximadamente cuánto puede salirles un viaje por la ciudad, ingresando origen y destino.
Se estila a dejar una propina a los taxistas, de la que no sabía cuando viajé. Por lo general se redondea el precio de la tarifa 1 o 2 libras, aunque siempre depende del tipo de viaje que hayan tenido (distancia, precio). Esto no es obligatorio, sólo costumbre.
Tren:
Si buscan conocer otros puntos de Inglaterra desde la capital, el tren puede ser una buena opción. Como siempre, los precios son más económicos. Obviamente, siguen siendo más caros que tomarse un micro, pero si están ajustados con el tiempo pueden ser una buena opción. Además, las vistas desde el tren de los famosos campos ingleses son increíbles. Durante mi estadía viajé tanto con Virgin Trains (de London Euston a Liverpool) como con Southern Railway (de London Victoria a Brighton), y con ambos viajé muy bien. Este último, en la vuelta a Londres, tuvo una cancelación, pero a los dos minutos ya me habían acomodado en otro tren sin ningún tipo de problema.
Recomiendo tomarse un tren en Inglaterra. Los boletos los pueden sacar desde los sitios de las compañías, desde GoEuro, o directamente en la estación (hay máquinas expendedoras para sacarlos sin problemas). Como dije, recomiendo sacarlos con anticipación. Estén a tiempo porque suelen ser bastante puntuales con los horarios de salida de los trenes. Hemos perdido uno y les aseguro que la multa que cobran por cambiar el pasaje es todo menos amigable.
Hay muchas opciones para comer en Londres, ya que la ciudad tiene una gran variedad de cocina de todos los países. Si bien, como les comentaba, es algo caro, siempre depende de los lugares que elijamos y el tipo de servicio que busquemos.
Otro dato a saber es que en Londres la propina no es obligatoria, sino que se estila a dejarla por un buen servicio a modo de agradecimiento. Por lo general el monto sugerido es del 10%. Los bares y pubs por lo general no tienen servicio de mesa (hay que ir a ordenar a la barra), por lo que lógicamente en estos lugares no se deja propina.
Al parar en departamento, los supermercados se volvieron moneda común a la hora de comer en Londres. Las cadenas Asda y Tesco tienen muy buenos precios, y muchos productos envasados como sandwiches o comidas preparadas para microondas. Hay mucha variedad para elegir y los precios no nos parecieron una locura como muchos creen. Comprar en el supermercado no es caro y hay mucha variedad de productos para que puedan hacer las cuatro comidas si están parando en departamento.
En la ciudad también pueden encontrar los Poundland, otra tienda que tiene muy buenos precios y muchísimos productos: desde comidas hasta jueguetes y CDs. Hay muchísimos productos por una libra para llenar la alacena: cajas de cereales, fideos instantáneos, sopas, papas fritas, frutos secos… Muchísima variedad a muy buen precio.
La comida británica en sí no es de lo mejor, pero hay mucha variedad y opciones, desde los típicos pies que venden en las estaciones de metro hasta modernos restaurantes. Si saben elegir dónde comer, se pueden ahorrar mucha plata.
Como tip, les digo que el agua en Londres es potable, por lo que pueden tranquilamente rellenar su botellita que no pasa nada (yo estuve haciendo esto por casi dos meses y tomando mate con agua de grifo, y sigo viva). Incluso en los restaurantes pueden pedir “tap water” (agua de grifo) y les traen agua sin cargo.
Aunque por lo general es extraño tener poco tiempo en Londres como para querer dejar las valijas en algún lado, si quieren viajar ligeros de equipaje, hay muchos lugares en la ciudad donde pueden dejar sus pertenencias mientras recorren la capital inglesa.
Excess Baggage es una compañía que cuenta con consignas de equipaje en varias estaciones de la ciudad: Paddington, Euston, Waterloo, King’s Cross, St. Pancras, Liverpool Street, Charing Cross y Victoria. Los precios son de 6 euros por 0 a 3 horas, 11 libras si lo dejan de 3 a 24 horas y 7,50 libras por cada 24 horas adicionales después del primer día. Se encuentran abiertos todos los días desde las 6 de la mañana (7am los domingos) hasta las 10 de la noche. También hay otra compañía que maneja consignas en la estación de buses de Victoria, con un costo de 5 libras por 24 horas si el bulto pesa menos de 20 kg. Si excede ese peso, deben pagar 2 libras adicionales por día.
Esta compañía también cuenta con consignas en los aeropuertos de Heathrow y Gatwick. Los horarios son más amplios y el precio por bulto es de 8,50 libras las 24 horas. También otras compañías guardan equipaje en los aeropuertos de Luton (6 libras por 24 horas), en el de Stansted (10 libras las 24 horas) y en el de London City (en el mostrador de información, 5 libras por 24 horas).
Estos precios pueden variar, por lo que siempre recomiendo que entren a la página Left Baggage para poder ver los precios y, si lo desean, reservar con anticipación.
Londres tiene una particularidad: hay muchísimos lugares interesantes para visitar que son totalmente gratuitos y que realmente vale la pena conocer. Hay tanto para hacer que es difícil hacer una selección de los lugares a visitar. En la crónica que escribí luego del último viaje, sugiero un itinerario para siete días en la capital, aunque hay una gran variedad de atracciones entre las que pueden elegir.
Algunas atracciones gratuitas:
Tower Bridge: Otro lugar que es una parada casi obligada en Londres es pasar por el famosísimo puente de las torres. La entrada a la exposición dentro de la torre tiene un valor de 9 libras. Recomiendo hacer el recorrido. Igualmente, si no quieren gastar en esto, un paseo por el puente es algo que hay que hacer en Londres.
Buckingham Palace: aunque hay ingresos de temporada al Palacio, pasar por la puerta ya es suficiente como para querer ir. Si tienen la suerte de estar para el cambio de guardia, es otro pequeño espectáculo que brinda esta gran ciudad sin pagar ni una sola libra.
Catedral St. Paul y Millenium Bridge: dentro de los puentes de londres, el Millenium Bridge tiene una de las vistas más bonitas. Al fondo se ve la catedral de St. Paul, una verdadera belleza arquitectónica. Aunque hay un ticket que pueden sacar para recorrer toda la catedral (desde la página oficial, por unas 16 libras), pueden entrar gratuitamente a conocerla.
Hyde Park: un clásico indiscutido de Londres. Obligatorio perderse en este parque o alquilar una bicicleta para poder conocerlo y disfrutar de cada uno de sus rincones.
Covent Garden: sus locales y sus increíbles conciertos de músicos callejeros hacen de Covent Garden un paseo especial en Londres. Uno de mis rincones favoritos de la ciudad para perderse y revisar las tiendas que, si bien no son super accesibles, son muy bonitas para hacer un poco de window shopping.
Trafalgar Square: una de las plazoletas más bellas de la ciudad. Imposible no sentarse acá y ver la gente pasar. Si están por la zona, la hermosa National Gallery está ahí, que tiene entrada totalmente gratuita y una colección de obras digna de admirar por cualquier entusiasta del arte.
Algunas atracciones pagas:
Durante mi estadía en Londres tuve la suerte de hacer varios recorridos en el día. Es una ciudad muy bien conectada, con muchísimas opciones para realizar pequeñas escapadas desde el centro. Algunos lugares que conocimos:
En mi estadía en Londres, descubrí que la comida no es lo que se dice un punto fuerte en la capital inglesa. Hay mucha variedad, aunque no hay una especialidad local que fascine, los precios son altos y sentarse en un restaurante no es algo que queramos hacer si vamos con bajo presupuesto. Es acá cuando llegó el Borough Market, y no pude estar más feliz de encontrarlo.
Terminaban las clases de inglés que estaba tomando por aquel momento, y estábamos por la zona de Waterloo, sin planes pero con mucho hambre. Después de caminar durante un rato, en esos encuentros casuales que uno tiene cuando todavía no conoce una ciudad, dimos con este mercado, que ya desde afuera parece ser una invitación a explorarlo.
Las opciones gastronómicas son amplias, pero todas bajo el mismo concepto: es comida de paso. Nos sorprendió mucho, además, la diversidad no sólo de comida, sino también de la gente que frecuenta este gran mercado. Lejos de las zonas únicamente pobladas de turistas, en el Borough pudimos ver una armoniosa combinación entre aquellos que llegaban por curiosidad, y aquellos que eran asiduos del lugar. Gente de traje, haciendo su break para comer después de una mañana en la oficina, londinenses sentados en los canteros, en los rincones que podían encontrar o simplemente de pie con su platito, comiendo algo al paso antes de volver a trabajar.
Las opciones de comida son muy especiales, muy buenas y económicas para lo que son los precios en la capital inglesa. Comimos sándwiches de queso derretido y verdeo que estaban tan buenos como para repetir, papas hervidas con cáscara y queso derretido, pastas e incluso comida india, todo en el mismo lugar. También probamos comida típica alemana y una cheesecake de Nutella que queríamos llevarnos entera para el departamento.
Además del ambiente descontracturado, hay mucha opción para comprar productos, para llevarse un recuerdo a casa, o simplemente para disfrutar de esos ocasionales días de sol en Londres y comer al aire libre después de comprar en el mercado.
El dato de color para los argentinos: hay un local que vende yerba mate, empanadas y dulce de leche. Si andan extrañando o tienen abstinencia, o llevaron el juego de mate y se quedaron sin provisiones, ya saben dónde ir a buscar.
Para mí, un must en la visita a Londres.
]]>Habíamos sacado con anticipación los tickets del Gatwick Express. Cuando bajamos del avión, pudimos retirarlos en unas máquinas expendedoras y el personal, muy amablemente, nos explicó de dónde salía el tren. Sin ser excesivamente confianzudos, hay algo que me quedó de la primer visita a Inglaterra: los ingleses, por lo menos en la capital, son increíblemente cordiales y siempre están dispuestos a ayudar. Hay un falso mito sobre los británicos que, si bien son fríos, nunca dejan de ser amables.
El tren tarda más o menos una hora hasta la estación Victoria, uno de los puntos que conecta la ciudad con el resto del país. Nos quedamos en el Reem Hotel, un tres estrellas muy correcto en el barrio de Notting Hill, por lo que tuvimos que tomar un taxi para llegar. El señor no tenía muy en claro a dónde tenía que llevarnos, y -atentos- por darnos más vueltas de lo esperado nos cobró menos. Una locura. Los taxis son, a diferencia de los argentinos, muy amplios. Tienen los asientos y un espacio grande para las valijas por lo que, si van con mucho equipaje, es una buena opción. De cualquier forma, el transporte público en Londres es increíble y funciona muy bien.
Londres es una ciudad cara, por lo que mucha gente a veces le dedica menos tiempo. Pero yo debo decir que una semana me pareció poco. No me canso de decir que la capital inglesa es una ciudad increíble. Más allá de gustos, es un lugar en el que siempre hay cosas para hacer: un bar, un rincón, una feria, un evento… Es una ciudad incansable, donde cada porción, cada barrio, cada esquina tiene algo para ver que vale la pena. Es cuestión de ajustar el presupuesto y tratar de hacer rendir el tiempo cuanto nos sea posible.
Nuestro primer día, obviamente, fue el recorrido por la feria de Notting Hill. Con un reconocido fanatismo por la película de Hugh Grant y Julia Roberts, caminar por la feria del barrio ya de por sí era un sueño. Fue aún mejor cuando pude descubrir que, en realidad, cada detalle del paseo tiene lo suyo: antigüedades, comidas, pastelería, souvenirs. Hay de todo.
Nosotros habíamos sacado la tarjeta London Pass, con la travelcard (tarjeta de viaje) por siete días, por lo que nos pareció lógico empezar a hacer uso de ella. Hay un post al respecto para quienes estén interesados: nos resultó increíblemente útil. Todo lo que querés ver está a un subte o dos de distancia. Es una red impresionante y, no por nada, una de las más conocidas en el mundo.
Nuestro primer destino con el London Pass fue el Támesis. Pfff. ¿Qué puedo decir? Cuando llegás a Westminster, salís de la estación de subte y ves el Big Ben… Esa fotografía que viste tantas veces. Cuando lo tenés ahí no lo podés creer. Este pase incluye un paseo gratuito por el Támesis hasta el Tower Bridge, por lo que decidimos tomarlo y disfrutar de la rivera londinense, que es bastante espectacular. El barco sale desde la abadía y va haciendo su camino por el río, pasando por edificios y atracciones icónicas como el London Eye, el Southbank Centre, el Tate Modern, e incluso otros puentes destacables como el Millenium o el London Bridge. El recorrido realmente vale la pena y, aunque el guía te va narrando toda la historia en un inglés bastante acelerado, el viaje en sí ya es más que suficiente.
Con el pase teníamos también acceso a la Torre de Londres, por lo que decidimos aprovechar. El acceso vale la pena: todos es historia, todo son recuerdos, y todo se mantiene tan impecable como el resto de la ciudad. Además de las vistas que se consiguen, es un paseo que vale la pena hacer.
En la zona, después de tanto ajetreo, pudimos comer un gran fish and chips por muy buen precio. Pocos años después me enteré que este lugar había cerrado, pero por la zona hay muchos restaurantes e incluso algunos puestos de comida rápida.
Mi tercer día se pasó entre puentes y el Barrio Chino, haciendo un stop en los rincones tan especiales que tiene esta ciudad. Aunque el London Pass es una buena fuente de ideas para recorridos y lugares para visitar, Londres es de esas ciudades que, a medida que uno camina, va descubriendo cosas nuevas, cosas que no esperaba, no necesariamente turísticas, que parecen brotar de las paredes. Aunque una semana me parecía un montón en su momento, cuando había armado el itinerario, me di cuenta que Londres es una ciudad para quedarse mucho más de siete días. Carnaby Street por la noche y sus bares son una gran opción, sin dudas, y decidimos terminar el día ahí.
El cuarto día, visitamos el Buckingham Palace. Por una de esas casualidades de la vida, sin tener la menor idea, tuvimos la suerte de presenciar el cambio de guardia. Parece mágico como todo se detiene para llevar a cabo este acto solemne en el medio de una ciudad ajetreada, en hora pico y en un lugar muy concurrido. Es increíble lo que son las costumbres y el respeto que los londinenses tienen por ellas.
El resto de la jornada nos lo robaron los parques cercanos al Palacio, Green y Hyde Park, con las maravillas que trae la primavera a la ciudad y un día de sol en Londres. Por la noche, las maravillosas luces y el movimiento de Oxford Street son una gran opción para recorrer negocios en una de las avenidas más atractivas de la ciudad.
Al día siguiente, el destino fue Camden Town y sus alrededores. Hay un post sobre este rincón de la ciudad, que genera tanto amor como odio a aquellos que lo visitan. Al regreso pasamos por la estación King’s Cross (linea negra del metro), porque ¿cómo no iba a pasar por uno de los lugares más icónicos de una de mis sagas de libros favoritas? Buscamos el andén 9 y 3/4 , donde se encuentra un carrito como atravesando la pared, como los de los estudiantes de Hogwarts, donde te permiten sacarte fotos con bufandas que ellos mismos te dan. Aunque te ofrecen comprar la foto profesional, te podés sacar también tus propias fotos sin ningún problema. Junto a esta particular escena, hay un local que vende productos de Harry Potter y, para ser sincera, dan ganas de llevarse todo.
El último día completo que nos quedaba (al otro día salíamos temprano para París), decidimos que valía la pena perderlo en otro lugar menos céntrico y concurrido, por lo que terminamos en Kew Gardens, otra maravilla atípica para los que disfrutan de los jardines y la tranquilidad de los días de sol (que, lejos del mito y a pesar del clima cambiante, sí existen en Londres).
Es una ciudad a la que, personalmente, volvería en todos mis viajes a Europa. Siempre hay algo para ver, para hacer, para probar… Una semana es poco, pero basta para enamorarse de una capital que lo tiene todo.
Chequeá las fotos en mi Instagram: seguro te dan ganas de sacar ya un pasaje a Londres, la ciudad con miles de opciones para todos los gustos.
]]>Mi gusto por la música experimental me llevó hasta este pequeño rincón en el barrio de Dalston. Llegué sola, con mi entrada para ver a Last Lizard (conocido previamente como Dirty Beaches), en uno de los primeros espectáculos que estaba dando cuando comenzó esta nueva etapa como artista bajo un seudónimo diferente. Después de un largo viaje hasta Dalston Junction y de buscar la calle, apareció ese pequeño bar en el invierno londinense, con gente tomando cerveza y esperando para el show. El café abre de 8:30 de la mañana a 5 de la tarde, y permanece abierto durante las noche que hay concierto.
El ambiente en el interior es singular y cálido: un lugar pequeño, con una barra al costado y varias mesas redondas amontonadas alrededor de un escenario construído simplemente sobre el suelo del bar. Compartir mesa para ellos no es un problema, por lo que terminé sentada al lado de una pareja y esperando que comenzara el show. La comodidad de levantarte, dejando tus cosas en la mesa, para ir a pedir lo que querés consumir, hizo que terminara tomando varias pintas de una excelente cerveza tirada mientras esperaba. Hay algunos snacks muy particulares para acompañar la cerveza, incluídos unos con wasabi que resultaron mejores de lo que creía.
El show comenzó y la atmósfera es única: lugares chicos, gente escuchando de cerca, conciertos íntimos, música poco conocida. Una experiencia muy especial la de este show, que pude disfrutar por unas pocas libras y algunas combinaciones de subte desde el centro de la ciudad.
Cuando no hay shows, este pintoresco café tiene comida persa y, según su sitio, las mejores tortas de Dalston. Recomiendo darse una vuelta, si no es para disfrutar de los artistas que pasan por acá, aunque sea para tomarse una cerveza o un café en un barrio distinto de Londres.
El café:
]]>Cuando visité Londres por primera vez estuve una semana, y se nos había ocurrido sacar un city pass con travelcard, algo de lo que ya hablé alguna vez acá. El London Pass, como el resto de los pases, viene con una pequeña guía (bastante recomendable) sobre lo que se puede hacer, qué cosas nos incluye el pase, en qué tenemos descuento y demás. Aunque no estaba en las primeras páginas de la guía y tampoco nadie nos lo había recomendado, se nos ocurrió salir un poco del centro y aprovechar el día de primavera espléndido que nos había tocado (no todo es lluvia y gris en Londres, creo que muchos ya lo sabrán).
Desde St. James’s Park nos tomamos la línea District de subte hasta la estación Kew Gardens (aunque también se puede llegar fácilmente en los buses de línea), y llegamos a un barrio mucho más residencial. Hay algo increíblemente encantador en esas casas color ladrillo y fachadas impecables que se destacan en este tipo de barrios.
El London Pass nos permitió entrar gratis al jardín, aunque el ticket está unas 15 libras, unos 280 pesos argentinos (hay descuentos para familias y la posibilidad, para los que lo frecuentan, de asociarse e ingresar gratis). La realidad es que sin el pase, posiblemente no se nos hubiese ocurrido visitar este lugar, pero que suerte que lo hicimos. Increíblemente, uno de los mejores días al aire libre de aquellas vacaciones lo pasé en una de las ciudades más famosas por sus lluvias y su mal clima.
The Royal Botanic Gardens, para hablar con propiedad, tiene 120 hectáreas de verde, flores, y construcciones, y una perfección tan inglesa que asusta. Tuvimos la suerte de visitarlo en mayo, primavera europea, en todo su esplendor. Es donde la reina festeja su cumpleaños, fue lo que nos comentaron poco después de entrar. Y no es sorpresa que elija un lugar así, tan cerca de la ciudad pero a la vez tan lejos, tan encantador.
Hay un tren que lleva a recorrer los distintos puntos de interés que, si tienen tiempo, está bueno para hacer caminando. Hay muchísimas cosas para ver: además de los distintos jardines, está el hermoso invernadero, el Observatorio, el Kew Palace y los Jardines de la Reina y hasta una bellísima Pagoda oculta entre un camino de árboles y verde. Además de un museo de arte botánico, el jardín cuenta con varios restaurantes y tiendas de café, que permiten tanto una comida con todas las letras como un snack disfrutando del sol y todas las hectáreas de verde. También hay bebederos por todos lados y la posibilidad de sentarse al aire libre.

Antes de irse tienen la opción de comprar recuerdos y productos propios de los jardines que, si bien el cambio los hace un poco costosos (como a la mayor parte de las cosas en el Reino Unido), son muy interesantes para perder un rato adentro de la tienda, estudiando todas las cosas que producen ahí.
Si les gustan las atracciones más tranquilas y distintas, recomiendo este rincón oculto de Londres que, como toda la ciudad, es otra muestra impoluta de la cultura británica.
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