recaptcha-in-wp-comments-form domain was triggered too early. This is usually an indicator for some code in the plugin or theme running too early. Translations should be loaded at the init action or later. Please see Debugging in WordPress for more information. (This message was added in version 6.7.0.) in /home2/hyjcdvmy/public_html/wp-includes/functions.php on line 6170updraftplus domain was triggered too early. This is usually an indicator for some code in the plugin or theme running too early. Translations should be loaded at the init action or later. Please see Debugging in WordPress for more information. (This message was added in version 6.7.0.) in /home2/hyjcdvmy/public_html/wp-includes/functions.php on line 6170Primero que nada, creo que el viaje empieza mucho tiempo antes de salir el aeropuerto. No es, ni por asomo, una decisión que tomamos de un día para el otro. Aunque nos hubiese encantado dejar todo e irnos en el momento en que pensamos hacerlo, hay muchas cosas previas que tienen que hacer si están pensando hacer las cosas bien. Personalmente no soy fan de la improvisación; quería tener un plan aunque sea para los primeros meses del viaje. Y, obviamente, una de las partes más importantes para tener un plan es ir ahorrando antes de viajar. Busquen reducir gastos cotidianos, traten de vender cosas que no necesitan. Es difícil, y a veces se necesitan más o menos meses, pero vale la pena. Por más que quieran viajar de forma super low cost, es necesario tener algún ahorro en caso de algún problema. Siempre pasan cosas inesperadas e, incluso teniendo seguro, vamos a tener que cubrir primero nosotros los gastos antes del reintegro.
Si ya saben más o menos por dónde van a arrancar el viaje, es importantísimo que chequeen todos los requisitos de ingreso. Revisen condiciones de visados, vacunas, si les requieren tener pasaje de salida. En general, se van a ahorrar un montón de problemas si chequean todo con tiempo y hacen los trámites acá en su país. Revisen páginas oficiales de cada país. En nuestro caso, Europa tiene requisitos bastante sencillos de cumplir. Quizás el problema más grande sea la permanencia máxima de 90 días (en un período de 180 días) en el espacio Schengen. Pueden estar tres meses y luego tienen que estar fuera otros tres, para ponerlo de forma simple. Para quienes no tienen pasaporte europeo, esto puede volverse problemático si quieren hacer un viaje largo. Si tienen menos de 35 años, recomiendo mucho que revisen las condiciones de las visas Working Holiday. Para mí es la forma más sencilla de poder quedarse un año sin problemas en territorio europeo. No están obligados a trabajar y la mayoría tienen la opción de entrar y salir de los países sin problema, por lo que van a poder moverse por Europa tranquilos. Otra opción es ir armando el recorrido para salir del espacio a los 90 días, y volver a entrar después de los 180. Es más complicado, pero no es imposible. Países como Rusia, Turquía o UK pueden ser una buena opción para salir. Quedarse más de 90 días puede ser sinónimo de multas o deportación, por lo que les recomiendo hacer todo legalmente, incluso cuando sea un poco más complicado. Hablando mal y pronto, no sean boludos.
Si no les da la edad para la Working Holiday, pueden chequear también hacer algún curso de idiomas y entrar como estudiantes. Quizás sea un poco más restrictivo (porque implicaría quedarse más tiempo en un lugar), pero puede ser una buena idea si les interesa aprender un idioma mientras viajan. Es una experiencia realmente recomendable, lo digo por experiencia. Nada les va a ayudar a aprender un idioma en particular más que estar todo el tiempo rodeado de él. La gente, los carteles, la televisión y la vida diaria los van a tener hablando en menos de lo que imaginan.
Si sacan una visa, una de las condiciones es tener seguro médico anual. Si no la sacan, igualmente van a necesitar un seguro médico para viajar a Europa. Incluso si viajan con doble ciudadanía, me parece algo importantísimo sacar un seguro médico que les cubra todos los días que estén de viajes. ¿Es un gasto importante? Sí, no es barato cuando es un seguro anual, pero implica que van a estar protegidos durante todo el tiempo que dure su viaje. Por experiencia, les digo que es una tranquilidad enorme poder llamar a un doctor o poder consultar sus derechos viajeros desde cualquier parte del mundo. El seguro se ha encargado de todo cuando me perdieron la valija en un aeropuerto, cuando nos sentíamos mal, cuando yo estaba con fiebre. En especial en países donde no hablábamos ni entendíamos el idioma, hasta comprar un medicamento es una tarea complicada. Para mí, el seguro médico es algo indiscutible, incluso siendo ciudadano. Van a encontrar muchísimas opciones en internet. Si viajan por más de 45 días, van a tener que optar por un seguro anual. Hay muchísimas opciones en internet. Yo personalmente les puedo recomendar Assist 365, que tiene muy buenas promociones en su web (hasta 60% de descuento; este mes del 18 al 22 de marzo tienen promos en seguros para estadías largas). Si le suman a eso el código ARGIES (o reservan desde este link), tienen un 5% de descuento adicional. Si ya usaron algún seguro médico antes y les resultó bien en viajes cortos, pueden preguntarles qué opciones tienen para más días también; la mayoría de las empresas tienen alternativas anuales. Si tienen seguro por tarjeta de crédito, averigüen qué pueden ofrecerles para viajes de más de 45 días.
Para sacar pasajes, estuvimos bastante tiempo. Finalmente nos decidimos por una promo de TAP Portugal, que tenía un stopover en Lisboa y llegaba luego a Madrid. Si van a sacar pasaje sólo de ida, les recomiendo que chequeen las páginas de Norwegian, Level o Edelweiss. Las low-cost, por lo general, venden pasajes por tramo a Europa. Sin embargo, estén también atentos a otras compañías, que a veces tienen ofertas interesantes, en especial en temporada baja. Si ya tienen la fecha más o menos definida pero todavía tienen tiempo para concretar la compra del pasaje, les recomiendo que se creen una alerta en Skyscanner para ir chequeando el precio. Páginas como Promos Aéreas también comparten ofertas, y a veces hay opciones de sólo ida.
Comprar el pasaje con anticipación y pagarlo en cuotas siempre es una buena idea. Si ya se pueden sacar ese gasto un tiempo antes de irse, para mí es la mejor opción.
Con respecto a la experiencia personal, creo que saber un poquito de inglés en un viaje así es importante. Quizás, de vacaciones, uno puede prescindir. Pero si van a estar mucho tiempo, comunicarse a veces es necesario. No les digo que tienen que ser un diccionario con patas. Simplemente, me parece importante tener un nivel básico. Si no cazan una, por ahí puede ser una buena idea arrancar unos meses antes a estudiar un poco. Hay cursos acelerados, por internet, aplicaciones para practicar, algunas clases diseñadas específicamente para viajar. Les digo que les va a resultar súper útil. Salvo que decidan quedarse en España o Italia, o Latinoamérica, donde es sencillo manejarse en español, el inglés es fundamental para comunicarse en cualquier otro lado. Incluso cuando la otra persona tampoco hable bien inglés, a algún lado van a llegar. Después de nuestro viaje por Ucrania, damos fé.
Uno de nuestros errores más grandes en este viaje, creemos, fue cómo nos manejamos con el equipaje. Por un tema de problemas de espalda, yo no puedo viajar con mochilas pesadas, pero recomiendo a full esto por sobre la valija. Para moverse de un lado al otro les va a resultar mucho más cómodo y, de alguna forma, los va a obligar a cargarse menos. En el caso particular de Europa, estoy segura que cualquier cosa que necesiten, sea ropa o zapatos, les va a salir más barato comprarla que pagar el exceso de equipaje. Lo decimos por experiencia.
Hoy en día la mayoría de las políticas de low-cost, con respecto al equipaje, cambiaron. Si pueden viajar con una mochila de menos de 10kg, es el escenario ideal. Nosotros estamos viajando con 20kg y les aseguro que, por momentos, nos gustaría tirar todo por la ventana. Cosas que pasan. Pero es real que también depende de la longitud del viaje. Es muy difícil viajar con poco, pero también es muy fácil guardar cosas que nunca vamos a usar. Intenten viajar livianos. Salvo el pasaporte, todo lo demás que sea vital lo pueden comprar. El resto… seguramente no lo necesiten. Lo digo por experiencia. Seguramente les salga más barato comprar algo acá que pagar el exceso de equipaje si tienen que viajar por una aerolínea low-cost.
De las low-cost que tomamos por Europa hasta el momento, Easy Jet sigue permitiendo llevar un carry-on a bordo con el pasaje básico. Después, en otras aerolíneas, es sólo mochila pequeña (la que va abajo del asiento). El resto de las cosas, incluso el carry pequeño, van a tener que facturarlas. Tengan en cuenta esto a la hora de comprar pasajes, porque a veces hace la diferencia. Lo que parece súper económico deja de serlo cuando hay que facturar.
Dejar todo resuelto antes de viajar también es fundamental. Cuando los viajes son largos, hay algunos factores a tener en cuenta como bajas de servicios, habilitación o poderes de cuentas/tarjetas. No dejen todo para último momento. Todo lo que puedan resolver antes del viaje es una preocupación menos a la hora de irse. Incluso si van a seguir con una cuenta bancaria de allá, no es mala idea pensar en dejar un poder. Cualquier problema que tengan, alguien va a poder resolverlo desde allá. En general nosotros nos manejamos con el Home Banking, pero hay cosas que no pueden hacerse desde ahí.
Si van a usar tarjetas Visa, vayan habilitándolas en Visa Home para sacarse un problema de encima. Nosotros, en el caso particular de Europa, casi no trajimos efectivo (sólo algunos euros, por las dudas). En general nos manejamos siempre con tarjeta de crédito, ya sea realizando extracción desde cajeros (la mayoría no cobran comisión) o pagando directamente con este medio (la mayoría de los locales, por no decir todos, les van a aceptar tarjetas Visa). También empezamos a usar mucho PayPal. Resulta que muchas veces tienen la posibilidad de pagar en pesos. Para nosotros, teniendo en cuenta que nunca sabremos cuánto va a estar el dólar a fin de mes, es práctico congelar el precio en el momento en que compramos algo.
En Europa vimos muchísimo las tarjetas contactless; todo el mundo tiene una. Si su banco se las ofrece, les recomiendo sacarla antes de venir. En muchas ciudades, van a poder pagar hasta el transporte público con ella, como si fuera la SUBE. Es súper cómodo y práctico.
En cuanto a las cosas menos importantes, podemos hablar de la licencia de conducir, por ejemplo. Muchos quizás no manejen o no vayan a necesitarla, pero nosotros nos la trajimos por las dudas, en caso que queramos alquilar en auto en algún lugar. El tramite es un toque y nos salió algo de $800 pesos (creo que ahora aumentó, pero es más o menos ese valor).
También pequeñas cosas como enchufes, bolsas de tela para el supermercado, medicamentos… Esas cosas decidimos llevarlas desde Argentina. No pesan mucho y son un gasto menos durante el viaje. En especial con el tema de los medicamentos, siempre llevamos un kit por las dudas. De cualquier manera, siempre pueden llamar al seguro médico y ellos les van a recetar algo si se sienten mal. Pero siempre nos llevamos cosas como paracetamol, ibuprofeno, buscapina, alikal, quraplus… Son cosas que ya estamos acostumbrados a tomar y que sabemos que no nos hacen mal. Más adelante igual estaré contando mi experiencia comprando pastillas anticonceptivas en UK. La verdad es que, en general, los medicamentos son los mismos en todos lados (sólo cambian los nombres). El sitio Vademecum me ayudó un montón a la hora de buscar el equivalente inglés de las pastillas que yo tomaba. Básicamente, ponen el nombre del medicamento que están buscando, y la página les va a tirar el nombre del equivalente en otros países (la misma droga). Realmente es un sitio a tener en cuenta si se les termina algo de lo que llevan desde Buenos Aires. Obviamente, estoy hablando de cosas que ya están acostumbrados a tomar. Si se sienten mal o no saben lo que tienen, siempre lo mejor es llamar al seguro antes de automedicarse.
Las primeras semanas son una mezcla de sensaciones y sentimientos raros. Por un lado, la emoción; por otro, extrañar; y a eso sumarle el miedo y la ansiedad de un viaje así. Por lo general, recomiendo tener un plan para las primeras semanas. Nosotros llegamos con los primeros dos meses de viaje prácticamente planeados desde Argentina. ¿Por qué? Más que nada porque justo llegábamos cerca de las fiestas y queríamos tener una idea de lo que íbamos a hacer. Si van a llegar en temporada alta, tengan en cuenta que sacar algo sobre la fecha puede salirles mucho más que hacerlo unas semanas/meses antes. Incluso, en algunos destinos, la ocupación es muy alta y van a tener que conformarse con lo que queda. Independientemente de lo que vayan a hacer después, está bueno venir con algo seguro, que además ya pueden tener pago desde antes. Les va a dar, de cierto modo, un poco de tranquilidad.
Aunque no fue nuestro caso, lo primero que les recomiendo al llegar es sacar un chip móvil. Nosotros esperamos hasta llegar a Londres, pero la realidad es que pueden comprar en casi toda Europa, y el mismo les va a servir para casi todos los países de la Unión Europea. Nosotros compramos el chip de la empresa Three, y realmente puedo recomendarlo. Tienen un plan de pagar lo que vas usando, que resulta muy práctico si lo que buscan es simplemente tener una línea y 4G por las dudas. En línea general, no somos de estar todo el día conectados pero necesitamos chequear mails y mensajes cada tanto, así que este plan nos pareció ideal. Para que se den una idea, el promedio de gastos nuestro fue de menos de 8 libras por mes. Las mismas tarifas del Reino Unido aplican en muchos otros países de Europa. Además, el servicio de atención al cliente nos resultó súper bueno.
Creo que uno de los puntos más importantes a la hora de viajar por tiempo indefinido es manejar la plata y los ahorros. Recibí bastantes mensajes donde me preguntaban cómo hacía para viajar tanto, de dónde sacaba la plata, qué había que hacer. Se los digo con total honestidad: no hay ninguna receta mágica. Antes de este viaje, ahorramos mucho. Mucho. Dejamos de hacer un montón de cosas que nos gustaban, dejamos de comprar cosas que queríamos, evitamos salir mucho. Guardamos toda esa plata en ahorros en dólares. Trabajamos los fines de semana, en un proyecto que hoy en día nos deja un ingreso para ayudar a los ahorros. Tener un ingreso durante el viaje es la situación ideal, pero no es obligatorio. La realidad es que hay muchas alternativas para ir financiando el viaje, pero creo que ahorrar un poco antes de hacerlo es fundamental. No es un viaje que se planea de un día para el otro. De eso, estamos seguros.
Si vienen con algún ahorro, el ingreso no tiene que ser sí o sí algo necesario. Con voluntariados, como es el caso de Worldpackers (pueden leer el post que escribí sobre este sitio acá) pueden tener alojamiento y comida a cambio de trabajo. Los tres gastos más grandes que van a tener son alojamiento, transporte y comida, por lo que acá estarían cubriendo dos. Nosotros utilizamos TrustedHousesitters, que cubre la parte del alojamiento (que, para nosotros, es el gasto más grande de todos). En general, van a tener más o menos gastos dependiendo de lo que hagan. Siempre tendrán que tener en cuenta cuánto tienen ahorrado, si tienen algún ingreso o del tipo de vida que lleven mientras viajan.
Algo útil es ir anotando los gatos y llevando registro de cuánto dinero dedican a cada cosa semanalmente. Les va a ayudar a proyectar y ver cómo administrar los ahorros. Por lo menos cuando arranquen el viaje, es una buena práctica. De a poco van a empezar a poder hacer cálculos sobre los gastos. Sirve para tenerlo de referencia en el futuro.
Me preguntaron un montón cuánto gastamos por mes. La verdad, hacer una cuenta o un aproximado es muy, muy difícil. Hay muchos factores a tener en cuenta. Primero, el alojamiento es un factor que hace que varíe un montón. No es lo mismo si hacen un voluntariado que si van a pagar un hostel o un departamento. El país también hace la diferencia. Ni hablar de cómo y cuánto decidan moverse de un lado al otro. Creo que cada uno puede ir ajustándose al presupuesto que tiene y ver qué puede hacer. El supermercado en general no nos pareció caro, hay ciudades donde el transporte público es bastante económico o donde pueden caminar, en algunos lados incluso quizás les presten una bici. Como les digo, hay miles de posibilidades y cuánto gasten va a depender de cada una de ellas.
Ya hablé también sobre esto varias veces, y me parece importante si van a andar recorriendo durante mucho tiempo. Siempre recomiendo priorizar los lugares baratos. Obvio, uno a veces quiere conocer lugares que son carísimos: nos dimos el gusto de ir a Tromso para mi cumpleaños aunque los precios nos parecían disparatados (razón por la que nos quedamos sólo 4 noches). Pero si van a quedarse por más tiempo, revisen los precios promedio.
En Europa particularmente, nos decidimos por ir para Europa del Este. Era una zona que nos llamaba mucho la atención, que siempre habíamos querido recorrer, y los precios ayudaban muchísimo. Los países bálticos, Polonia, Ucrania, incluso Rusia (a la que no fuimos), tienen precios muy buenos en alojamiento y costo de vida en general. Los Balcanes también son una opción que consideraremos para el futuro (ni hablar si van en temporada baja, siendo muchos países turísticos por sus playas). Un sitio que uso un montón es numbeo: te muestra más o menos el costo de vida en cada ciudad y cuánto puede llegar a salirte cada cosa. Para tener una idea, siempre nos resulta muy útil.
El primero de los tres grandes gastos y, para mí, el mayor. También es cierto que, en alojamiento, hay muchas formas distintas de ahorrar. Depende mucho del tipo de viaje que vayan a hacer. Algunas páginas y plataformas que les pueden servir si están buscando dónde parar:
A veces moverse de un lugar a otro puede ser un verdadero estrés. Lo digo por experiencia. Hemos tenido viajes de lo más variados, intentando coordinar horarios, distancias y destinos. Algunos consejitos que puedo darles después de esta experiencia:
En línea general, para reservar utilizamos la plataforma Omio, que en Europa es lo mejor que van a encontrar para chequear y comparar precios. Hace poco actualicé un post completo sobre este sitio, que además incluye un descuento de 10 euros para su reserva. Por lo general, si viajan por Europa Occidental, van a encontrar todo lo que necesiten acá. En Europa del Este o los Balcanes, pueden chequear, pero siempre les recomiendo chequear también por afuera. Hay algunos trenes y compañías de micros que todavía no están asociadas con Omio y no las van a ver.
Comidas y compras:
No voy a decir que la comida era lo que más nos preocupaba al hacer un viaje largo, pero la realidad es que es otro tema importante a tener en cuenta. Una recomendación que puedo darles es que, si no cocinan, intenten aprenderse algunas recetas básicas como para sobrevivir. Nada muy elaborado. En el camino seguro también aprenderán a arreglárselas; a veces es la mejor manera de aprender.
En algunos países, hay un abismo entre lo que sale sentarse a comer y lo que les va a costar comprar en un supermercado y cocinar. En países, por ejemplo, como Inglaterra, Noruega o Suiza, donde el costo de vida en general es caro, van a hacer una diferencia enorme si compran cosas y se preparan las comidas caseras. Incluso muchos supermercados tienen comidas para calentar en el microondas o pre-cocidas, que pueden sacarlos del apuro y aún así hacerles ahorrar algunos pesos.
En líneas generales, el supermercado no nos pareció mucho más caro que en Argentina, salvo por lo que son las carnes. Hay muchísima variedad de productos; nos sorprendió lo incorporados que tienen los productos veganos y sin gluten, lo que es una tranquilidad para quienes tienen una dieta específica. Acá juega un papel importante lo que les decía sobre buscar un lugar con cocina. Ya sea un hostel, una pensión o un departamento; siempre va a ser mejor si tienen dónde dejar la comida y dónde prepararla.
Si van a salir durante todo el día, incluso es una buena idea prepararse algo para comer y llevárselo. Depende del país, ya que en algunos lugares van a encontrar que la street food es buena y barata. Siempre chequeen los precios: lo bueno de Europa, por ejemplo, es que la mayoría de los precios están a la vista del consumidor.
Algo que nos preocupaba, y supongo que también a muchos de los argentinos que viajan por tiempo indefinido, era el tema de la yerba para el mate. Los dos tomamos mate religiosamente, y no nos entusiasmaba mucho la idea de pasar el invierno sin él. Nos habíamos traído más o menos dos kilos de yerba repartidos en la valija, y no teníamos más que eso. Pero la realidad es que no tuvimos problemas para conseguir en las diferentes partes de Europa por donde estuvimos. En Londres, en los Bálticos, en Polonia… La realidad es que el mate se puso un poco de moda en algunas regiones del continente, y en otros países también hay locales argentinos que venden productos como dulce de leche, pan rallado, vinos y demás. Por lo menos en el caso particular de Europa, no creo que vayan a tener problema para conseguir yerba en el camino. Lo que sí, prepárense para pagar, en linea general, más del doble de lo que sale. Estamos considerando empezar a secarla al sol. Je.
Otro tip que puedo darles es chequear en los supermercados los productos con descuento, algo muy común en todas partes de Europa. Por lo general, muchas cadenas remarcan precios de productos que están cercanos a la fecha de vencimiento para no tirarlos. Para quienes nos vamos moviendo y compramos comida para el momento, es una buena opción. Incluso si andan por la calle paseando, revisen en los supermercados o tiendas al estilo de Seven Eleven, que muchas veces tienen comidas frescas con precios remarcados.
Algunos consejos después cuatro meses de viaje:
Conocerse a uno mismo:
Ni por asomo esta es una línea de un libro de autoayuda, ni quiero que se interprete como tal. Creo que antes de un viaje tan largo, es importante tener un piloto. Es importante conocerse a uno mismo antes de arrancar en un viaje así, conocer nuestros gustos, nuestras preferencias a la hora de viajar. No vayan con la mochila así de me la juego y me voy a dormir seis meses a un hostel si nunca pisaron uno. Prueben primero, hagan viajes cortos y cerca mientras ahorran y prueben esa vida que después va a terminar siendo la suya. Cuando la experiencia se vuelve un estilo de vida, es difícil si tienen que vivir incómodos. Siempre se habla de salir de la zona de comfort, pero yo creo que a veces es necesario sentirse cómodo para poder prolongar algo que es tan incómodo como viajar (no vacacionar). Yo sé con qué cosas estoy bien, con cuales no, y son mi referente a la hora de elegir un destino, un alojamiento, un medio de transporte. Vayan de a poco, para que después el impacto de cambiar todo sea menor.
Siempre pongo como ejemplo que a mí me cuesta mucho viajar con mochila tipo mochilero, porque sufro mucho de la cervical. Imaginen si jamás me hubiese probado una de esas mochilas y hubiese salido así, alegremente, con todas mis cosas dentro de una. Lo mismo aplica con un montón de cosas. Hagan pruebas. Vayan de a poco. Sepan diferenciar entre ahorrar y pasarla mal. A la larga, termina haciendo la diferencia entre querer seguir viajando y querer volver a casa.
Estar comunicado:
Estar lejos es difícil, por lo que siempre recomendamos buscar formas de estar comunicados. A nosotros Instagram nos sirvió como una ventanita para que los seres queridos vean por dónde andamos, qué estamos haciendo, las cosas que estamos viendo. A nosotros no nos quedó otra que viajar con la compu, algo que me parece quizás un mal necesario si se van mucho tiempo.
Ni hablar de tener algún chip de teléfono. Incluso si viajan en pareja, basta con tener aunque sea una línea. A veces van a necesitar tener un número útil, que les puedan mandar un mensaje de texto para confirmar algo, tener internet para chequear cómo volver si se pierden… En fin. Creo que la comunicación es importante. No es necesario que estén todo el tiempo pendientes del teléfono, pero tener algo por las dudas nos salvó varias veces, y el gasto realmente no es algo que haga la diferencia.
Bajar un cambio:
Las primeras semanas del viaje, van a estar como locos, con todas las energías, toda la emoción y la ansiedad. Pero la batería en algún momento se gasta. Después de moverse de acá para allá, de cambiar países, de cambiar idiomas y costumbres, de subir a aviones y micros, de cargar con el equipaje y ropa de abrigo, de subir y bajar caminos para llegar a destino… Se van a dar cuenta que necesitan descansar. Si no lo hacen, seguramente se los hará saber el cuerpo en forma de gripe o algo similar, como nos pasó a nosotros.
Tómense el tiempo para viajar, pero también para descansar. Si están trabajando, busquen un lugar lindo para quedarse unos días y aprovechar para hacer sus cosas. Si no están trabajando, busquen un libro, una serie, un curso online, algo que tengan ganas de hacer. Quedarse quieto a veces es necesario para seguir moviéndose. No tengan miedo de quedarse mucho tiempo en el mismo lugar. A veces es una experiencia casi tan linda como recorrer todo lo que podamos.
No se carguen de vuelos y viajes uno atrás del otro. Disfruten también de tomar un café en un lugar que no conocen, de descansar, de tomarse un día para ustedes. No corran, porque a la larga van a terminar agotados.
Buscar lugares amigables para el bolsillo:
Esto es algo que ya les comentaba arriba, pero que quiero repetir porque me parece fundamental, sobre todo si van a viajar sólo con sus ahorros. Incluso cuando tienen, quizás, la posibilidad de parar en algún sillón amigo o cuidar casas, cosas como la comida, el transporte y demás pueden hacer la diferencia a la hora de gastar la plata. Obvio, siempre queremos conocer lugares y quizás no nos importa que sean caros, pero traten de mezclar un poco. Nosotros intentamos ir compensando y aprovechando lo que ahorrábamos en un lugar para ir después a otro más caro.
Contactar con otros viajeros:
Cuando uno está solo y tan lejos de casa, a veces es difícil. La verdad es que uno extraña mucho ciertas cosas que, incluso viajando en pareja o con amigos, no tiene. Siempre me parece lindo contactar con otras personas que andan por el mundo haciendo lo mismo que uno, que van con sus cosas sin un destino fijo.
La misma página de Couchsurfing tiene una comunidad donde pueden ponerse en contacto con otras personas. Incluso en páginas como Instagram, hemos tenido contacto con viajeros que están en la misma que nosotros, o que están planeando hacer lo mismo. Es siempre lindo intercambiar consejos y experiencias, y ayuda un montón cuando recién arrancan.
En el sitio de Mochileros Viajeros, van a encontrar un montón de gente linda que comparte sus experiencias en distintas partes del mundo. Es siempre interesante leer la perspectiva de otros y guardar consejos para nuestro propio viaje.
Disfruten al máximo de esta experiencia:
Si les sirve este post, nos ayudan mucho compartiéndolo con otros viajeros y utilizando nuestros links para realizar sus reservas. Es algo chiquito y a nosotros nos ayuda un montón. Si ya lo tenían en mente, ojalá esta guía los ayude para concretar ese viaje. Es una experiencia que vale la pena disfrutar desde el principio. Cuando se decidan a hacerlo, no piensen en todos los y sí… que les dejan dudas. Renunciar o rechazar un trabajo estable, poner esa plata en algún otro lado, ahorrar, embarcarse en otro proyecto… Esas cosas nos pasan por la cabeza todo el tiempo. Sin embargo, no nos arrepentimos de lo que estamos haciendo. Cada día que pasa es algo nuevo. Cada destino nos deja algo. Cada ciudad nos sorprende a su manera.
Todos tienen sus sueños, y el mío era este. Si encuentran algo que quieran hacer con todas sus fuerzas, creo que no queda más remedio que hacerlo. Y, ya que están, vale la pena olvidarse de otras cosas y disfrutar.
Buen viaje.
]]>Primero que nada, quiero arrancar este post diciendo que viajar haciendo housesitting no es sólo tener alojamiento de arriba y listo. El problema de los voluntariados o este tipo de intercambios es que mucha gente se los toma a la ligera y después hay problemas. Hay responsabilidades que uno debe cumplir y. a cambio de eso, tiene la posibilidad de ahorrarse bastante plata. Al principio nos daba un poco de miedo, ya que nos parecía algo enorme que una persona nos confiara con su casa y sus mascotas. Quienes me conocen, saben que para mí las mascotas son miembros de la familia. La responsabilidad de cuidar de ellas me parecía muchísima y, después de dos experiencias más que satisfactorias, quise armar esta guía para que sepan más o menos de qué va la onda, cómo es el proceso y qué nos dejó de bueno y malo la experiencia.
Conocí TrustedHousesitters por internet. Honestamente, ni recuerdo cómo di con el sitio en aquel entonces, cuando este viaje sólo era una idea en el fondo de mi cabeza y nada más que eso. Me daba curiosidad, así que la empecé a investigar de chusma, y me gustó bastante la idea que proponían.
La página tiene dos tipos de perfiles. De un lado, están las personas que buscan alguien que cuide de su casa y mascotas mientras se van de viaje. Del otro lado, hay personas (ya sea solas, en pareja o incluso en familia) dispuestas a cuidarlas, a cambio de tener un lugar dónde alojarse.
El sitio tiene una metodología bastante sencilla: los dueños de casa se registran y postean sus anuncios. En ellos, aclaran detalles sobre dónde viven, sobre su casa, sobre sus mascotas y los cuidados específicos que necesitan. También tienen que cargar el período de tiempo por el que van a estar fuera de casa (que puede ser más de uno). Quienes tienen perfil para cuidar, pueden aplicar a dichos anuncios, eligiendo la fecha que más les convenga (si es que hay varias). Básicamente ustedes pueden ver todos los anuncios disponibles y ver cuáles les pueden llegar a servir, aplicando a más de uno para tener más posibilidades que los acepten.
El proceso de registro es muy sencillo. El sitio requiere una membresía paga anual, que resulta económica si uno piensa en lo que puede ahorrarse de alojamiento. La membresía anual está 119 euros. Si les sirve esta guía, les agradeceríamos un montón que realizaran su registro desde este link. Ustedes obtienen un 25% de descuento y nosotros obtenemos meses gratis para poder seguir viajando. Extrañamente, si pagan la membresía en pesos argentinos, el valor es de $1690. No sé si se habrán quedado desactualizados y puede ser que en un futuro lo arreglen, pero actualmente esta es la mejor forma de pagar (les queda menos de la mitad que la membresía en dólares). A ese valor que les queda es casi el equivalente a un par de noches en un hostel.
Actualización 2020: al parecer, en el sitio ya actualizaron los precios y ya el valor en pesos es bastante similar al valor en dólares. Dependerá de cada uno elegir cómo desea pagarlo.
Tienen que ir a Join Now y elegir la opción Sitter. Ahí, como verán, pueden elegir el tipo de moneda que quieren utilizar, entre las que se encuentra el peso argentino. Una vez que se registran, la siguiente pantalla es para realizar el pago correspondiente al acceso anual. También pueden utilizar el código RAF159788 para aplicar el descuento mencionado una vez que estén en la parte de pago. Ya realizada la transacción, van a tener acceso ilimitado a todos los anuncios del sitio.

Por lo general, recomiendo que se registren un par de meses antes del viaje que estén pensando hacer. Siempre conviene tener un margen para poder estar atento a las publicaciones nuevas, aplicar a todas las que puedan e intercambiar mensajes con los dueños de casa. Además, el mismo sitio requiere algunos chequeos de identidad que pueden tardar un tiempo, por lo que siempre es preferible tener un margen para dejar la cuenta a punto.
El perfil en sí no requiere muchos datos, pero si tienen que tomarse el tiempo de armarlo bien. Un perfil bien hecho puede ser clave, sobre todo cuando recién empiezan y no tienen ningún review. Piensen que hay gente del otro lado que les va a confiar su casa y sus mascotas, y pónganse en su lugar. Eso hicimos nosotros. Lo importante es transmitir confianza, pero también ser auténticos y hablar sobre ustedes.
Las fotos para mí son fundamentales. Si tienen fotos con sus mascotas, incluso videos, pueden subirlos al sitio. Si les gusta hablar, incluso pueden subir un video de presentación para contar un poco más sobre ustedes (recomendable hacerlo en inglés, ya que la mayoría de las publicaciones son en ese idioma). También tienen un espacio para hablar particularmente sobre quiénes son, por qué quieren hacer housesitting y qué experiencia tienen cuidando mascotas. Traten de explayarse y armar algo que no sea eterno, pero si descriptivo. Hablen sobre las mascotas que tuvieron, o si en el pasado se quedaron cuidando aunque sea el gato de la tía. Todo sirve.
Algo que también es super importante son las verificaciones. Por esta razón les digo que conviene armar el perfil con tiempo, ya que las mismas pueden demorar. ¿Qué son? Básicamente el mismo sitio se encarga de chequear que su perfil y los datos que cargaron sean reales. Recomiendo que no dejen de hacer esto antes de aplicar a un sit, por lo menos hasta alcanzar el nivel estándar. Nos han rechazado muchos sits en un principio, porque no teníamos la verificación suficiente. Les recuerdo nuevamente, es gente que está dejando entrar a desconocidos a su casa: si tienen prueba que son personas reales detrás del perfil, siempre es una tranquilidad para quienes van a dejarlos cuidar sus mascotas. Cuando todavía no tienen reviews, tener un perfil verificado se vuelve algo fundamental a la hora de aplicar.
La verificación se divide en tres niveles:
Arrancar siempre es lo más difícil.
Primero que nada tienen que pensar en el tipo de viaje que van a hacer, las fechas y para dónde quieren ir. Tengan en cuenta que cuando aplican no está garantizado que van a viajar: por lo general, van a tener que hablar con el host primero y coordinar. Ellos les van a mandar una confirmación para que ustedes acepten, y recién ahí el sit va a estar confirmado.
Para ver los sits que hay disponibles, tienen que ir a donde dice Find a House Sit. Ahí les van a aparecer todos los sits disponibles. Arriba pueden aplicar filtros por si quieren buscar fechas específicas, ciudades puntuales o por tipo de animal a cuidar. Les recomiendo usar el filtro de fechas si tienen alguna en mente, ya que a veces un anuncio tiene más de una fecha disponible. En el buscador general les va a aparecer siempre la primera fecha, pero si buscan con el filtro les va a figurar también el anuncio (incluso cuando la primera fecha quizás no les sirva)
Por ejemplo: cuando buscan en el filtro Ámsterdam, en este caso aparecen dos sits, con fechas en Febrero y en Abril. Pero si entran al primero, se van a dar cuenta que tiene más de una fecha disponible. Por eso siempre les conviene filtrar también por fecha o entrar a los anuncios, para ver si tienen algún otro período disponible que les sirva.


Lo primero antes de aplicar a cualquier anuncio es leer-bien. Lean lo que la gente se preocupa por escribir detalladamente. Lean dónde queda la casa, si necesitan auto, cómo y cuántas son las mascotas, qué necesitan, si requieren de algún cuidado especial. Tengan en cuenta todas las cosas y si van a poder cumplir con los requerimientos que pide el dueño. Es importantísimo.
Para aplicar, tienen que seleccionar el botón al costado que dice “Apply now”. En la siguiente pantalla, van a tener que seleccionar la fecha para la que quieren aplicar y van a tener que escribir un mensaje. Recuerden escribir algo elaborado, como en el perfil. No hagan copiar y pegar para todos los anuncios. Pueden armar una presentación genérica sobre ustedes para poner en todos los anuncios, pero después asegúrense de incluir datos que prueben que leyeron detalladamente la publicación de los dueños: hablen sobre las mascotas, sobre la ciudad, sobre los cuidados específicos que les están pidiendo. Si bien algunos sits no lo valoran, otros toman muy en cuenta los mensajes donde muestran que realmente están atentos a los detalles.

No se desanimen cuando muchos directamente los rechacen, incluso sin decirles una palabra al respecto. Otros les van a agradecer, pero también los van a rechazar. Nos pasó. Nos rechazaron tantos sits al principio que ya perdimos la cuenta. Obvio, siempre van a tener prioridad los que tienen muchos reviews positivos, experiencia o incluso la gente más grande (nos sorprendió la cantidad de gente mayor que está en el sitio y que participa activamente desde hace años, lo que de alguna forma da más confianza que la gente joven). Lo importante es no desanimarse: sigan mandando, sigan probando, sigan viendo las oportunidades que salen. Estén atentos a cuando salen sits nuevos, ya que a veces si aplican primeros tienen más oportunidad que los contacten primero y los acepten.
Algunas cosas que les recomiendo considerar a la hora de ver a dónde aplicar:
Nos dio mucha felicidad cuando nos aceptaron en el primer sit, pero también estábamos llenos de dudas y ansiedad. Era una responsabilidad enorme y teníamos mucha incertidumbre sobre cómo iba a funcionar el servicio.
Más o menos un mes antes del sit, los dueños de casa deberían enviarles una guía. Si no lo hacen, se la pueden solicitar desde el panel general de la aplicación. En esta guía van a incluir todos los detalles sobre la casa y sus comodidades, sobre sus mascotas, teléfonos de contacto y emergencia, sobre cosas importantes que necesiten saber (como días de recolección de basura, por ejemplo) y cualquier otro detalle que consideren importante. Si hay algo que creen que falta o que no entienden, no duden en comunicarse con ellos. Más vale siempre prevenir que curar.
Cuando empiecen a planificar el viaje, hablen con los hosts sobre el horario en el que tienen que llegar. Averigüen eso antes de hacer reservas o comprar pasajes, por las dudas que los dueños tengan algún requisito especial.
Si les confirman un sit, no dejen de mencionarlo en el mensaje cuando apliquen a otros. Incluso cuando todavía no lo hayan hecho, de alguna forma les da una garantía que van a hacer otro y que van a tener una referencia previa.
Por lo general, los dueños de casa les van a pedir tener un encuentro antes del sit, una conversación por Skype o que lleguen una horas antes a la casa para poder conocerlos. Así fueron nuestras experiencias, por lo menos. Aunque siempre les envían la guía antes de llegar, está bueno tener una charla para poder sacarse las últimas dudas, para que les expliquen sobre la casa, cómo funciona todo y, básicamente, para conocer a la gente que les está confiando su hogar. Tuvimos buenas experiencias y nos tocaron dos parejas súper buena onda.
Durante el sit, por lo general algunos piden que les envíen fotos de las mascotas o algún update sobre cómo está todo. Tuvimos los dos casos: una pareja que no nos pidió nada, y otra que nos iba enviando mensajitos para ver cómo iba todo. Nosotros tampoco queríamos molestar, ya que ambos estaban de vacaciones, pero también pueden consultarles a ellos qué prefieren. Algunos en el anuncio especifican que quieren que los mantengan al tanto de todo, por lo que también puede ser otro de los requisitos a cumplir.
Traten de revisar bien la guía que les enviaron el primer día que estén en la casa, como para saber bien qué tienen que hacer. En algunos países hay separación de residuos, averigüen cuándo pasan a retirar la basura para sacarla el día que corresponde, etc, etc. Tengan a mano el contacto de emergencia por cualquier cosa.
En general, no hay mucho más que considerar. Lo demás, esta más o menos implícito: llamar al veterinario en cualquier caso que noten algo raro con la mascota, mantener la casa limpia y ordenada, ser respetuosos con los vecinos, etc.
Con respecto a la comida, a nosotros nos dijeron que usáramos todo lo que necesitáramos en ambos casos. Tampoco quisimos abusar: utilizamos las cosas como sal, condimentos, algunos de esos productos que no tenía sentido comprar por pocos días. Después compramos todo lo que necesitábamos y dejamos en la heladera las cosas que nos sobraron.
Como todo, esta plataforma y forma de viajar tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Va en cada uno poner en la balanza pros y contras y evaluar si les sirve o no.
Primero, como pros, podemos decir que nos da la posibilidad de quedarnos en lugares que, de otra manera, se nos haría muy difícil parar. Londres es una ciudad cara, y habernos quedado tres semanas en Navidad y Año Nuevo fue una posibilidad única. Además, el hecho de estar en una casa, poder cocinar, tener las comodidades de un hogar, sentirse más local, siempre es agradable. Es una experiencia hermosa quedarse un tiempo y vivir en la ciudad, no estar quizás en un barrio muy turístico, tomar el bus… Realmente nos gustó muchísimo parar en un lugar de esa forma y vivirlo así.
Para quienes amamos los animales, es hermoso tener una compañía y poder cuidar de uno; la verdad eso lo disfrutamos mucho, incluso lo extrañamos cuando nos fuimos. Para nosotros, que muchos días teníamos que quedarnos adentro trabajando, es súper lindo poder desconectar jugando o descansando con un compañero de casa. Si tienen que trabajar en el camino, es muchísimo más cómodo que un Airbnb o un hotel: lógicamente, las casas tienen muchas más comodidades para vivir en ellas y llevar a cabo tareas cotidianas.
Como malo, hay que decir que, obviamente, es una tarea que requiere una responsabilidad, por lo que no sé si es recomendable si uno va de vacaciones. Nosotros creemos que es más para viajes largos. Honestamente, uno no puede estar todo el tiempo fuera de la casa como suele hacer cuando viaja. No me canso de repetir que no es un Airbnb, uno tiene que cumplir con lo que prometió a la hora de solicitar el sit. Los gatos quizás son las mascotas más fáciles de cuidar, porque son más independientes, pero también requieren atención. Los perros, por otro lado, son muchísimo más dependientes, pero tienen la ventaja que pueden llevarlos con ustedes cuando salen (en muchos países de Europa los aceptan en muchos lados, incluso en el transporte público; pueden preguntarles a los dueños de casa cuando aplican).
Otra cosa mala es, quizás, que uno tiene que adaptarse a las fechas y a las condiciones de la casa. Obvio, nadie les va a acomodar los días para que les quede bien ustedes, sino que ustedes son quienes deben adaptarse a los dueños. Los pedidos, los requerimientos (auto, licencia, ir solo, ir en pareja, no salir por más de x horas). Es parte de cómo funciona la plataforma, pero sé que puede no resultar bueno para todo el mundo.
También, puedo decir que en un principio resulta difícil competir contra personas que ya tienen experiencia o reviews en el sitio. Ojo eh, se consiguen sits, pero es posible que tengan que ser todavía más flexibles a la hora de elegir un destino. Las mejores ciudades (si se les puede decir así) siempre van a tener más personas que aplican, así como los sits más extensos. Lugares como Ámsterdam o Paris, incluso Londres (donde hay mucha oferta), obtienen muchísimas solicitudes, y muchas veces es difícil hacer que nuestra aplicación valga más que la de una persona con muchos buenos reviews. Por eso hay que ser extremadamente flexible, y a veces también es cuestión de tener un poquito de suerte. Quizás, si aplican apenas sale un anuncio, puede que los elijan; así nos pasó con Londres, en una época en la que yo revisaba el sitio todos los días para ver si había salido algo nuevo (porque ansiosa siempre).
En general, para nosotros pesaba mucho más lo bueno que lo malo, y por eso se volvió una de las mejores opciones dentro de nuestro viaje. Como les digo, analicen las variables y piensen si les sirve para el viaje que van a realizar ustedes.
Tuvimos la suerte de poder hacer dos sits en Diciembre, que nos ayudaron a tomarle confianza a una experiencia que, honestamente, al principio nos daba un poco de miedo.
Nuestro primer sit fue en Maidenhead, una ciudad cerca de Londres con todos los aires de pueblito inglés y muy tranquila. Un matrimonio muy joven con un gatito, que vivían en un departamento un poquito alejado del centro y se iban de vacaciones 10 días. Ellos nos pidieron que llegáramos bien temprano, porque su vuelo salía a la mañana, por lo que decidimos pasar la noche anterior en un hotel de Maidenhead para poder estar a primera hora en el departamento.
La primera sensación es rara, porque uno está en la casa de gente que no conoce, presentándose y llegando con sus cosas a parar en su departamento, dormir en su cama y cuidar su mascota. En general puede parece incómodo, pero es algo que después de la primera vez se pasa. Ellos fueron super simpáticos y, sin muchas vueltas, nos presentaron a Aslan, el rey de la casa. Nos enamoramos enseguida. Sin darnos muchas indicaciones, nos dejaron la llave y se fueron. La verdad, nos sorprendió la confianza con la que nos dejaron todo, pero la verdad es que nosotros estamos muy malacostumbrado a desconfiar. Nos encanta que la gente sea así y que uno pueda tener estas experiencias tan lindas con locales.
El sit fue perfecto. El gato era un divino. Aunque nos despertaba a la noche, también nos acompañó sentado en el sillón y pidiendo mimos. El último día limpiamos bien el departamento y esperamos a que volvieran los dueños. Él nos alcanzó a hasta la estación y, honestamente, no podríamos haber tenido una mejor experiencia con nuestra primera casa.
Para la segunda, Londres era el destino. Un sit de tres semanas. También un matrimonio joven con un gatito de 16 años, que fue uno de los gatos más dulces que conocimos. Ellos unos divinos, pidieron una pizza cuando llegamos y nos contaron un poco sobre su vida y nos preguntaron sobre nosotros. Fue una linda forma de conocerlos; una pareja súper simpática. Después de eso, se fueron y nos dejaron por tres semanas, con algún contacto por whatsapp sobre horarios de recolección de basura que cambiaban (estuvimos ahí durante las fiestas) y para desearnos felicidades. Realmente la experiencia también fue muy satisfactoria. Sin dudas, volveríamos a ambas casas sin pensarlo dos veces.
Recientemente cerramos un sit en Suiza para Marzo, y nos emociona mucho porque es un país que amamos profundamente. Además son dos gatitos de dos años. Vamos a estar parando en Berna durante el carnaval, algo que de otra forma no podríamos hacer, por los precios que maneja este país, que es uno de los más caros de Europa. Esta plataforma tiene eso, y creemos que es algo muy bueno para quienes viajan low-cost y entienden la responsabilidad de alguien confiándote su casa y sus mascotas. Nos encanta que pueda haber ese tipo de confianza en la gente, esa predisposición para ayudar a otros que quiere viajar sin gastar un dineral y que ama los animales. Para nosotros, esta plataforma fue un gran descubrimiento. Ya les contaremos como sale este sit y cómo siguen nuestras experiencias con el housesitting.
Ustedes, ¿se animarían? ¡Los leo! Si tienen más consultas sobre este tema, no duden en preguntar en los comentarios.
]]>Opciones de aéreos hay muchas. Nosotros viajamos desde Miami, pero también hay otras alternativas. Si deciden salir desde, por ejemplo, Bogotá o Lima. Latam o Aerolineas Argentinas (en alianza con Avianca) ofrecen vuelos para viajar y de vez en cuando salen algunas promos copadas, o algún combo con Miami. También pueden volar desde Aruba o Belice, si tienen pensado visitar primero otra de las Antillas.
En nuestro caso, viajamos por American Airlines, en un vuelo de aproximadamente 3 horas. Las vistas desde el avión de las Bahamas y Haití, incluso de la misma Miami, son espectaculares. También se puede llegar con cruceros, pero ese no es el viaje al que apuntamos, ni mucho menos el presupuesto que manejamos.
Con respecto al alojamiento, nosotros recomendamos dos opciones, dependiendo de lo que tengan pensado hacer. Recomendamos el centro o algún resort o departamento cerca de la playa. Particularmente, si quieren recorrer y conocer la ciudad y las playas, les aconsejaría parar en la zona de Willemstad (ya sea en Punda u Otrobanda). Si están con auto, es muy fácil moverse desde ahí y hacia todos los sectores de la isla. Ahora, si están pensando en descansar, quizás un resort cerca de la playa o algún departamento sean una mejor alternativa. Armamos una guía con todas las playas de la ciudad que visitamos, para que puedan ver cuáles, a nuestro criterio, fueron las mejores dependiendo de lo que estén pensando hacer durante su estadía.
Nosotros optamos por quedarnos en Willemstad, en Curaçao Suites Hotel en Otrobanda, a pasitos del famoso Puente Queen Emma. Nos quedamos con este lugar por la ubicación y el precio, y sin dudas fue una buena elección. Tienen una terraza para desayunar (el desayuno viene incluido y estaba bastante bien), donde opera un restaurante (estaba cerrado cuando fuimos nosotros). La atención del personal fue óptima y nos ayudaron siempre que lo necesitamos. Las habitaciones son pocas, tipo apart, y tienen cocina integrada, máquina de café, frigobar, además de ser muy espaciosas. Nosotros reservamos directamente por Booking, y si realizan la reserva de cualquier alojamiento desde nuestro link obtienen un reintegro del 10% del valor final.
En general la hotelería no nos pareció cara, a menos que decidan alojarse en algún resort de lujo, donde si van a tener que desembolsar una moneda. Hay muy buenos hoteles por un promedio de 35 dólares por noche por persona, e incluso hemos visto algunas opciones más económicas. Si apuntan más al lujo y a tirarse en la playa a no hacer nada, hay algunos hoteles muy buenos por un promedio de 60 dólares por persona por noche. Las opciones son variadas. Siempre depende de lo que tengan ganas de hacer. Pero para ser el caribe, los precios nos parecieron bastante accesibles. El detalle de los valores e ingresos a las playas está en la nota que escribimos al respecto.
Para moverse, ya dije cuando escribí por primera vez sobre esta ciudad que lo mejor que pueden hacer es alquilar un auto. El valor promedio es de 60 dólares por día, y llenar el tanque nos costó aproximadamente 25 dólares. Es cómodo porque pueden retirarlo y devolverlo en el aeropuerto, que tiene un muy fácil acceso a Willemstad. Sobre los taxis, escuchamos bastante y no cosas muy buenas. La realidad es que un viaje al aeropuerto (desde el centro) nos lo quisieron cobrar 40 dólares, reservándolo desde el hotel (puede estar más). Nos pareció bastante caro si lo comparábamos con tener un auto todo el día para nosotros. Viajar en bus es muy económico (entre 0,50 y 1 dolar, aproximadamente), pero las frecuencias dejan bastante que desear. Pueden chequear toda la info sobre los autobuses, que es más bien poca, en la página oficial de la compañía que los opera. Si van a algún hotel, tengan en cuenta que el mismo puede tener servicios de traslados, así que les conviene averiguar antes.
Hablando un poco sobre el tema de la comida en Curaçao, hay de todo. Hemos comido muy bien por poca plata, pero también hemos pasado por lugares que nos parecieron bastante caros. Se trata un poco de saber elegir, como en todos lados. Por lo general, si van a comer en la playa, los restaurantes no suelen ser del todo baratos (hay que hablar de 20, 25 dólares por persona). En Lagun, comimos en un restaurante playero muy lindo (Bahía Beach Bar), donde pedimos un buen sandwich y una gaseosa por aproximadamente 8 dólares por persona. Las cervezas en las playas están más o menos 3 dólares, y los tragos unos 5. En Mambo Beach, donde hay una mayor variedad de restaurantes, pueden encontrar algunas comidas más económicas tipo arepas o crepes por 4, 5 dólares.
Comer en el centro de la ciudad es otro tema, ya que hay mucha más variedad de opciones. Van a encontrar cadenas de comida como Pizza Hut, KFC o Burger King, donde es relativamente económico comer. Un menú de comida rápida les puede salir aproximadamente 7 u 8 dólares por persona. Es cuestión de buscar. No les recomiendo mucho sentarse por la icónica zona de Punda, cerca del puente Queen Emma, ya que los precios ahí son un poco (bastante) elevados. Sin embargo, obvio, también están pagando la zona y la vista de una de las postales de la ciudad. Por lo general, la mejor comida la comimos cerca de las playas, aunque tampoco fuimos a hacer un tour gastronómico. Hay muchos locales pequeños y carritos que venden en la calle también, sobre todo en la zona de Otrobanda, que son económicos y tienen buenas opciones. Si quieren probar comida típica, recomiendo lugares como Old Market o Five Fingers, que sirven buenos platos caribeños por un precio decente.
Visitamos también un supermercado grande, aprovechando que teníamos cocina y heladera en el hotel. En Centrum Supermarket encontramos una gran variedad de productos, la mayoría de origen holandés y venezolano, aunque también hay algunas (pocas) cosas producidas en la isla y en Aruba. Los quesos, lógicamente, son envidiables y a buen precio como para hacer sandwichitos y eso. La variedad que tienen es impresionante. También encontramos una muy buena variedad de cervezas, que es lo que solemos comprar cuando visitamos los supers locales. Algunos precios y productos locales: las cervezas están aproximadamente 1,50 dólares americanos, compramos jamón por 1 dólar y queso por algo de 90 centavos de dólar. Los bagels estaban más o menos 2USD, los fideos Maruchan estaban menos de 0,75 dólares. Compramos un postre tipo Danette por un poco más de un dólar (los yogures estaban más o menos lo mismo). La coca chica está 0,70 dólares más o menos, y el Arizona Iced Tea lo pagamos 1 dólar. Como verán, los precios están lejos de ser desorbitados.
En general, es un destino recomendable para visitar y no gastar tanto. Aunque dependimos siempre del auto (que, como dije varias veces, para mí es casi elemental), pudimos movernos y comer por poca plata. Si quieren descansar en playas paradisíacas y no gastar una fortuna, Curaçao podría convertirse tranquilamente en su próximo destino.
]]>Budapest es una ciudad que moría de ganas de conocer. Había visto muchas fotos, sabía sobre su historia, sobre sus detalles y construcciones. Es una ciudad a la que las fotos no le hacen justicia, como suele pasar con muchas capitales europeas. Armamos esta pequeña guía con lo que nos dejó nuestro paso por este encantador lugar.
Budapest es la capital de Hungría y una ciudad que ha crecido mucho como destino turístico, ya sea por sus precios económicos, su movida nocturna o su historia y belleza. Como decía, es un destino que había postergado bastante, por visitar quizás primero lo “típico” del viejo continente. Como nos fueron probando los viajes a lo largo del tiempo, animarse a lugares nuevos es siempre una experiencia interesante, y sin dudas Budapest fue un gran acierto en nuestro último itinerario.
La moneda es el florín húngaro. Nuevamente, en esta ciudad elegimos utilizar un cajero automático en el aeropuerto. Nos recomendaron no cambiar en la calle. Si bien en ningún momento sentimos inseguridad, es una ciudad donde hay que tener un poco más de cuidado. A nosotros un taxi nos cobró un precio muy elevado por un viaje corto, por lo que estén atentos a estas avivadas, nada más. Como en todos los lugares que uno no conoce, por más seguros que sean, es importante mantener los ojos abiertos. Ya comenté en algún momento que los cajeros no nos cobraron comisión por la extracción de efectivo con tarjeta de crédito, por lo que es una buena opción (ya que las tasas de cambio por lo general son mejores que las de las casas).
La ciudad es más grande de lo que creíamos en un principio, pero las zonas más turísticas se recorren muy bien a pie. Si prefieren no caminar, el transporte público funciona bien y los tranvías son una forma muy pintoresca de conocer Budapest.
Documentación: Para ingresar a Hungría no necesitan visa; basta con tener pasaporte al día (con al menos 6 meses de vigencia desde la fecha que llegan). Si vienen desde otra parte de Unión Europea, cómo fue nuestro caso (llegamos al aeropuerto de Budapest desde Berlín), no van a necesitar hacer migraciones y el ingreso al país es un trámite rápido. Como en otras partes de Europa, es obligatorio el seguro de 30.000 euros. ¿Lo piden? Por lo general, no. ¿Hay que sacarlo? Sí, a mí me ha salvado más de una vez, ya sea por una enfermedad o pérdida de mi equipaje.
Números útiles: como siempre recomiendo, ante cualquier inconveniente lo mejor que pueden hacer es consultar en la recepción del hotel o a su anfitrión, que siempre los locales tienen más facilidad para moverse y reaccionar ante un problema. En Hungría, como comentaba también en nuestro paso por Turquía, no hablan inglés tan bien como en otras partes del mundo. Sin embargo no nos significó ningún problema. Ante alguna emergencia, lo mejor que pueden hacer primero es chequear si pueden resolverlo con el seguro. De cualquier modo, les dejo algunos números de emergencia que pueden serles útiles estando allá:
Por lo general, notamos que el nivel de inglés era bastante básico, incluso en los recepcionistas o las personas que brindaban atención al cliente. Si tienen que hacer un llamado o tienen una urgencia, lo primero que pueden hacer es intentar comunicarse o encontrar alguien que hable inglés. El consejo es reiterativo, pero siempre es lo más sencillo. Si van a un hotel, seguramente van a encontrar gente en la recepción que hable perfecto inglés, incluso español.
Corriente: El voltaje común en Budapest es de 230V. Como en la mayoría de Europa, los enchufes son Clase F (foto), compatibles con los clase C (también de dos patas). Nuestro host, en el apartamento en el que estuvimos parando, tuvo el detalle de dejar adaptadores para que pudiéramos conectar nuestras cosas. Pero si no tienen, siempre pueden conseguir en el aeropuerto o en algún supermercado (incluso vimos en un tipo súper chino que vendían adaptadores).
Budapest es barata. Si vienen de Europa occidental, todo les va a resultar económico. Desde el alojamiento hasta sentarse a comer en un restaurante, los precios están muy por debajo del promedio que tienen lugares como París, Berlín o Amsterdam. Así que, si viajan con poco presupuesto y se quieren dar un gusto, puede que esta ciudad sea una muy buena opción para hacerlo.
Nosotros decidimos alojarnos en un Airbnb, aunque no hay realmente diferencia con lo que cuesta un buen hotel. Más que nada lo hicimos porque éramos tres y era más cómodo compartir un departamento completo que una habitación triple. Elegimos uno de las propiedades en Budapest que tenía los mejores puntajes, bien ubicada y amplia, y pagamos algo de 830 pesos argentinos la noche. En aquel momento, eran unos 50 dólares, un valor más que bueno por un apartamento entero para tres personas. Por este valor, también pueden conseguir muy buenos hoteles. Si quieren pagar poco y viajan solos, hay hostels por 300 pesos la noche con muy buena puntuación. Ya conté nuestra experiencia más que satisfactoria con Airbnb acá.
Cuando hablamos de comer en Budapest, les puedo garantizar que incluso los lugares más gourmet y refinados no nos parecieron una locura. Un restaurante promedio es barato. De hecho, la primera noche que estuvimos en la ciudad, cenamos un menú de tres pasos y una cerveza por 11 euros. Para los que ya estuvieron en otros lugares de Europa, sabrán entender que es un valor bastante económico, teniendo en cuenta que nos sentamos en un restaurante, nos atendieron y comimos tres platos. Si están en un departamento y deciden cocinarse, también van a notar que resulta muy económico, aunque la diferencia más grande la notamos a la hora de sentarnos a comer en un local.
Para almorzar y cenar van a encontrar muchas opciones. Un mediodía comimos pizza en un pub (Pointer Pub) y, más bebidas, gastamos unos 11 euros por persona. También los mercados navideños, en caso que viajen en esa época, son una buena alternativa para comer por 8 o 9 euros. Los ruin pubs, famosos bares de la ciudad, también son una buena alternativa para la comida (incluso para desayunar, en algunos casos). Merendar también es barato. Cafés, capuccinos, pueden conseguir buenas meriendas por 5 o 6 euros. Los combos de comida rápida están aproximadamente 5 euros, lo que puede ser otra alternativa para comer por poca plata.
Con respecto al transporte público, fue un gran medio para movernos por la ciudad a buen precio. Nosotros sacamos el pase de tres días por 4.150 florines húngaros (un poquito más de 13 euros). Lo más recomendable son estos abonos diarios (tienen por 1 día por 5,30 euros y para una semana, por aproximadamente 16 euros), que les permiten utilizar tanto el metro como el tranvía y los buses. Otra opción es pagar el billete sencillo, que cuesta algo de 1,10 euros. Como siempre digo, depende de lo que vayan a hacer y de dónde estén parando. De cualquier modo, es una forma muy económica de moverse por la ciudad.
Al estar en un departamento, compramos bastante en el supermercado. Para que se den una idea de los precios, hay bandejas de fiambres y quesos en fetas por más o menos 1,20 euros en adelante. Pueden comprar un pan lactal por algo de 70 centavos de euro. Los yogures están más o menos 0,50 euros por pote. Las cervezas locales de medio litro están menos de un euro. Como verán, los precios son más que buenos y, si tienen pensado quedarse un tiempo, un departamento sin dudas es una gran opción. Aunque los precios de referencia son de ALDI, una cadena de supermercados conocida en Europa, incluso comprando en las pequeñas tiendas los precios siguen siendo muy baratos. La pastelería y panadería de los grandes supermercados también es muy buena y muy económica, por si eligen algún alojamiento sin desayuno o quieren darse un gusto.
Contra la creencia popular, el agua en Budapest es potable y se puede tomar tranquilamente. Nosotros en un principio habíamos comprado agua embotellada para preparar mate, pero pueden utilizar la de grifo sin problemas.
A pesar de los precios económicos de la ciudad, nos costó bastante elegir alojamiento en Budapest. No teníamos muchas referencias sobre lugares para quedarnos y tampoco no teníamos muy en claro cuál era la mejor zona para parar, así que empezamos a hacer un análisis entre Booking, Airbnb, Al Mundo y el tipo de alojamiento que nos convenía sacar siendo tres personas.
Les garantizo que los precios no son un problema. Van a encontrar muchas opciones, con una relación costo/calidad excelente. Incluso hoteles con varias estrellas o con spa, tienen un valor que no tiene comparación con otras ciudades. Como dije, si quieren darse un gusto, están en la ciudad correcta.
Nuestro Airbnb fue este, y puedo recomendarlo al 100% para dos o tres personas. El precio es relativamente económico, el departamento está perfectamente ubicado, el check-in fue rapidísimo (incluso llegando casi a las 23 horas) y nuestro host siempre estuvo disponible ante nuestras consultas (incluso cuando hicimos un cambio de fecha en la reserva, pudimos hacerla sin problemas). De cualquier forma, pueden buscar todas las opciones disponibles en la página de Airbnb y después nos cuentan su experiencia; hay un montón de departamentos que se ven hermosos. Registrándose desde mi perfil o el de algún viajero conocido que ya se encuentre registrado, obtienen un descuento de $600 pesos argentinos en reservas superiores a $1100.
Ahora, si prefieren ir a un hotel, les dejo algunas propiedades que nos parecieron lo mejor dentro de nuestras búsquedas. Tengan en cuenta que nosotros seleccionamos estos porque tenían oferta de habitaciones triples, que era lo que estábamos buscando para este viaje. Por lo general, nos recomendaron alojarse en la zona de Pest, que tiene mejor oferta de restaurantes, bares y lugares para comprar:
Los precios mencionados arriba son de Booking y obviamente son aproximados (ya que depende mucho de las fechas, la temporada, etc). Nosotros buscamos en temporada alta para armar esta guía, a modo de referencia (es posible que en otras fechas consigan mejores precios). Si reservan desde este link a través de Booking, obtienen un 10% de descuento en su reserva. Nosotros usamos bastante este sitio y ese descuento nos hizo ahorrarnos unos cuantos euros.
Como comentaba, es bastante sencillo recorrer los atractivos más turísticos a pie, pero si quieren conocer distintas partes de la ciudad, el transporte público de Budapest es muy económico y conecta muy bien la capital.
Metro:
El metro de Budapest cuenta con 4 líneas y 52 estaciones, y es el segundo más antiguo del mundo. Recuerden que si compran tickets de viaje individual, deben validarlos antes de ingresar. No hay molinetes ni nada parecido. En algunas estaciones, hay gente controlando los boletos. Si sacan abono, no van a necesitar validar nada. Simplemente muestran el ticket si se los piden, ya que el mismo cuenta con las fechas de vigencia impresas.
Probablemente la línea que más utilizamos fue la M1 (amarilla). Esta lleva hasta la Basílica de San Esteban (estación Bajcsy-Zsilinszky út), la Opera y el Teatro Central (estación Opera), los baños de Széchenyi y el Zoo de Budapest (Széchenyi fürdő).
También la línea M4 (verde) tiene acceso a muchas atracciones interesantes como lo son el Balneario Gellért (Szent Gellért tér), el Museo Nacional Húngaro (Kálvin tér) y el Mercado Central de Budapest (Fővám tér). También los lleva hasta la estación Keleti, donde salen trenes y buses a otras ciudades húngaras y países vecinos (Keleti pályaudvar).
Aunque no utilizamos la línea M2 (roja), con ella tienen acceso a la famosa Bastión de los Pescadores (Batthyány tér) y el Parlamento (Kossuth tér).
Acá les dejo un mapa de del metro, que pueden descargar.
Buses y Tranvías:
Otra alternativa al metro son los buses y los tranvías, que permiten ir conociendo mientras uno va recorriendo la ciudad. El abono es el mismo que utilizan para el metro, y hay varias líneas para conocer los puntos más turísticos de la ciudad.
Nosotros utilizamos mucho la línea 2 y también la 4, que se mueve entre Buda y Pest. Es muy sencillo utilizar este medio y realmente les permite conocer toda la ciudad de forma barata. Acá tienen un mapa más completo, que incluye los servicios de tranvías y buses.
Taxi:
No recomiendo personalmente tomar taxis en la calle, ya que nos estafaron (nos cobraron casi el triple de lo que valía el viaje, no contaban con taxímetro ni nada parecido). Si pueden utilizar algún servicio como Uber o pedirlo desde la recepción de su hotel (chequeando el precio antes), mejor. Eviten tomarlos en la calle, sobre todo en zonas turísticas.
Trenes:
Estando muy cerquita de la estación de trenes Keleti, tuvimos la posibilidad de usar el servicio para viajar desde Budapest hasta Bratislava. Hay muchas opciones para moverse tanto entre países como dentro de Hungría. Pueden comprar los tickets por internet, o por ventanilla. Nosotros compramos directamente ahí en la estación. Algunas personas no hablan muy bien inglés, pero siempre tuvieron buena voluntad para ayudarnos. Si ya tienen los recorridos planificados, siempre recomiendo comprar online desde la página oficial.
Traslado al aeropuerto:
Nosotros llegamos muy tarde a Budapest y decidimos tomarnos un taxi. Cuando salen de arribos, hay varios puestos donde ofrecen diferentes servicios de traslado, e incluso van a encontrar el de información turística. Averiguamos por el metro, pero dado que estábamos con el equipaje y éramos tres, el precio del remis no nos pareció una locura (pagamos 35 euros hasta nuestro apartamento en el centro). Por anticipado nos informaron este precio, que nos salía menos que tomar el minibus (que tiene un costo de 10 euros por persona, y que va parando en distintos hoteles).
También el tren es otra buena opción, pero tienen que tener en cuenta que opera en determinados horarios. Por 1 euro los deja en la estación central (Nyugati). A nosotros no nos servía, ya que llegamos después de las 22 horas, pero es una muy buena alternativa si están parando por la zona de la estación como nosotros.
También está el autobús 200E, que los deja en la zona de Köbánya-Kispest. De ahí pueden combinar con el metro, todo esto usando un billete o el abono de transporte, y dirigirse a donde deseen. Lo recomiendo principalmente si están con poco equipaje o muy lejos de la zona de Nyugati.
Si la tienen clara con el inglés, hay más info en la página oficial del Aeropuerto de Budapest.
Como comentaba arriba, Budapest es una buena ciudad para salir a comer. Además de la variedad de comidas y abundancia de restaurantes, los precios son bastante accesibles y notamos que muchos locales estaban abiertos hasta tarde.
Para tomar un trago, no pueden faltar los ruin pubs, los que para mí son una visita obligada en Budapest. Ya publiqué una nota completa sobre los que pueden conocer y los precios aproximados de Szimpla Kert, uno de los más populares del mundo.
También como comentaba, si van en épocas de fiestas, los mercados navideños son una gran opción para probar platos locales y de la región. Desde los famosos y prácticos Lángos (una masa frita con distintos ingredientes) hasta Töltött Káposzta (unas bolitas rellenas de carne y arroz) o el famoso gulash (la típica sopa húngara). También hay muchos dulces, sobre todo de mazapán, y bebidas para todos los gustos.
Les dejo alguna lista de lugares por los que pasamos durante nuestro viaje:
Nos fuimos de Budapest gratamente sorprendidos por todo lo que encontramos para hacer. La visitamos en una época muy especial, una semana antes de Navidad, donde la ciudad se llena de mercados y actividades navideñas, que son un must si están en esa época. Sin embargo, nos encontramos con un montón de actividades para los cuatro días que estuvimos en la ciudad, sintiendo incluso que podríamos habernos quedado otro.
Les comparto una lista de algunas cosas para hacer. Nosotros somos fans de caminar mucho las ciudades y aprovechar las atracciones gratuitas, por lo que la mayoría son de este tipo:
Actividades gratuitas:
Actividades pagas:
Islandia es un lugar soñado, y no me voy a cansar nunca, ni en cien posteos, de decir que valió la pena cada euro invertido en este maravilloso lugar. Se puede visitar unos días sin gastar una fortuna. Simplemente tuvimos que bajar las pretensiones y saber, de entrada, que no nos quedaba otra que adaptarnos al gasto diario que teníamos y ver cómo nos arreglábamos con eso. Es un tema que repito bastante, pero creo que viajar y conocer es una cuestión de voluntad. A veces no necesitamos una fortuna para conocer ciertos lugares, ni siquiera los más caros, sino un poco de capacidad de ahorro y otro tanto de capacidad de adaptación.
La realidad es que, primero que nada, cabe decir que llegamos al país muy próximos al fin de año que, sumando que es una época muy buena para ver auroras, lo encarece un poco más. Para unos pocos días, estuvimos bien y salimos ilesos de nuestra experiencia en uno de los países más caros de Europa. Quizás, si lo que buscan es ahorrar, es conveniente buscar otras fechas de temporada baja como pueden ser octubre o noviembre, donde los precios puede que sean más económicos —sobre todo en alojamiento—, pero aún así estén en época de ver las auroras.
Los vuelos los sacamos por Icelandair bastante sobre la fecha, por lo que no puedo ponerlos como referencia. Buscando con más tiempo, la aerolínea tiene buenas ofertas. Incluso Wow Air, la low-cost islandesa, saca de vez en cuando algunos vuelos a excelente precio para conocer Reykjavik y alrededores, saliendo desde las principales capitales y ciudades europeas. Les recomiendo chequearlo con tiempo porque pueden encontrar muy buenas ofertas para viajar a Islandia desde otras partes de Europa, e incluso desde los Estados Unidos o Canadá. También hemos visto muy lindas ofertas de Wizz Aire, que salen de vez en cuando. Cada tanto veo que sacan ofertas interesantes para ir desde Madrid o Barcelona, también desde los Bálticos, Londres o Polonia. Hay que estar atento.
Con respecto al alojamiento, nosotros en esas fechas encontramos mucha diferencia entre ir a una habitación con baño privado o sacar dos camas en un hostel, con baño compartido. Veníamos de países donde pagar dos camas en un hostel nos salía lo mismo que ir a un lindo hotel, por lo que nos sorprendió mucho la brecha entre ambos tipos de alojamiento. Al ser pocos días, decidimos reservar en el Hlemmur Square. Lo particular de este lugar es que es un hostel pero también es un hotel, contando con habitaciones privadas y más lujosas en los pisos superiores. En las primeras plantas se encuentran las habitaciones compartidas, con los correspondientes baños, duchas y la cocina. Pagamos algo de 30 euros la noche (por persona), lo que resultó barato para el costo de vida que tiene el país. Además, el hecho de tener cocina y heladera facilitó mucho el poder ir a los supermercados a comprar algunas provisiones para nuestros días en el país. También chequeamos otras opciones como el Bus Hostel o el Galaxy Pod Hostel, pero el precio y la inmejorable ubicación en Reykjavik nos hicieron decidirnos por el Hlemmur. Laugavegur, la calle sobre la que se encuentra, es una zona muy linda para pasear, comprar y comer.
Otra opción para alojarse es Airbnb. Antes de viajar, leía que mucha gente local no estaba renovando los alquileres de sus casas ya que, debido a la cantidad de turismo que está recibiendo el país, les convenía mucho más publicarlas en Airbnb. Las opciones de casas o habitaciones privadas son muchísimas. Si bien las casas completas no son un regalo, puede convenir si hacen viajes en grupo. Con respecto a las habitaciones privadas, manejan muy buenos precios y la gente nos pareció super cordial, así que no creo que tengan problemas conviviendo con alguien más. Nosotros estuvimos a punto de elegir una de estas, con un precio aproximado de 45 euros por noche (para dos personas), en una casa con muy buena ubicación. Finalmente nos decidimos por el hostel, pero si viajan solos o en pareja una habitación privada puede ser una opción interesante. Incluso un poco más en las afueras, si están con auto, pueden conseguir excelentes precios y disfrutar un poco de la vida típica local. También, mucha gente nos ha hablado sobre hacer Couchsurfing, que es básicamente algo similar a una habitación privada por Airbnb, pero gratis. Si bien por lo general las comodidades no son las mismas, el hecho de no pagar puede resultar un alivio si tienen un presupuesto realmente ajustado. Es cuestión de ver hasta dónde puede gastar cada uno y priorizar las cosas que quieren hacer, qué quieren visitar o cuánto tiempo van a estar y dónde les conviene alojarse.
Para ir y volver del aeropuerto, compramos los traslados que ofrecían a bordo de IcelandAir, la aerolínea de bandera por la que viajamos. Sin embargo, también pueden comprarlos por internet. Es una forma cómoda, rápida y a buen precio para acercarse al centro. El llamado Flybus tiene buena frecuencia después de la llegada de los vuelos y a nosotros nos dejaba en la puerta de nuestro Hostel (tiene varias paradas). El precio es de 2950ISK (23.50 euros, más o menos) por tramo, aunque les sale 5500 (casi 44 euros) si compran ida y vuelta.
Transporte público no usamos. Reykjavik se puede recorrer caminando perfectamente, tomándose el tiempo para apreciar una ciudad pequeña, tranquila y muy pintoresca. En algún momento consideramos la posibilidad de alquilar un auto, pero dados los precios de hacerlo (un alquiler arrancaba en los 65 dólares por día, aproximadamente) y la época de rutas nevadas, consideramos mejor recorrer en excursión y movernos por la ciudad a pie. Las excursiones no son baratas, y la única opción fue seleccionar sólo algunas y dejar el resto para otra visita, que no dudamos que se hará realidad en algún momento. Nuestras elegidas, por una cuestión de tiempos y deseos de conocer desde siempre, fueron la cacería de luces del norte y la Laguna azul. Estos tours los sacamos tanto por Gray Line (Laguna Azul) y Reykjavik Excursions (Luces del Norte). Los precios no varían mucho entre compañías, lo que cambia simplemente es el tipo de excursión. De las auroras van a encontrar muchísimas opciones y un rango de precios bastante amplio. Nosotros hicimos una de las más económicas, por aproximadamente 40 euros. Calculen que cualquier tour que hagan, de lo que sea, no va a salir menos que eso. Es recomendable que vayan viendo y decidiendo cuáles quieren hacer.
Mucha gente me preguntó qué onda los free tours, que en un país tan caro pueden ser una mano para conocer y no gastar una fortuna. Si bien no llegamos a hacer ninguno, City Walk tiene un tour gratuito para conocer Reykjavik, y algunos otros de pago como lo son el Pub Crawl, otro que recorre la historia financiera de Islandia o incluso opciones de tours privados. Si tienen poco tiempo, es una buena forma de llevarse un pantallazo de la ciudad.
Con respecto a la comida, debo decir que los precios si se encarecen mucho más que en otras ciudades europeas. Recomiendo altamente la cadena de supermercados Bonus, que tiene los mejores precios de la ciudad —mucha gente me había dicho antes de viajar que sólo debía comprar acá, en los super del chanchito. Si buscan hacer comidas rápidas y baratas, hay muchísimas variedades de pan a buen precio (algo de 1,50 euros el lactal) y muchas opciones para preparar sandwiches en una heladera gigante —literal, pueden entrar en la heladera. Muchos snacks y comida a buen valor. También, si paran en un hostel con cocina pero no tienen ganas de andar preparando nada, hay comidas hechas. Para que se den una idea, pueden encontrar bandejas de comida por aproximadamente 3,90 euros. Comer por esa plata en Islandia casi no existe, así que es una buena opción si lo que buscan es ahorrar.
Para comprar alcohol, lo más recomendable es comprar en el free shop. Los supermercados en Islandia no venden bebidas alcoholicas, sino que hay tiendas especializadas. Vinbudin es la tienda, que vende alcohol a un precio equitativo en todo Islandia. En la página del comercio pueden revisar todos los precios. Recomendable igualmente, si quieren probar alguna bebida local, que la compren al llegar o al irse en el aeropuerto. Hay muchos packs copados de cervezas locales, botellas de vodka, gin o licores típicos a muy buen precio, tanto para consumir como para llevar de recuerdo. Si van a comprar en la ciudad, tienen que tener en cuenta que les va a salir más caro, pero pueden encontrar algunas latitas de cerveza local por cosa de 1,60 euros (Viking, una de las lagers más baratas). Nosotros compramos una Einstök Arctic Pale Ale, una cerveza un poco más cara en botella de 330ml, y la pagamos algo de 3,5o euros.
Si buscan sentarse en un restaurante, hay opciones para comer el típico ramen japonés (había uno justo al lado de nuestro hotel) a muy buen precio, en un lugar llamado Noodle Station. Dos noches nos dimos el gusto de sentarnos a comer en Svarta Kaffid, uno de los locales que más disfrutamos durante nuestra estadía y sobre el que ya desarrollaré en un post. Exquisitas sopas por algo de 14 euros, y una linda variedad de cervezas locales (en época de fiestas, la cerveza navideña de Gull es lo más). Si bien no es un precio módico, es muy correcto para lo que es comer en Islandia. Háganse a la idea que, si tienen planeado comer afuera, no van a gastar mucho menos que eso. Una particularidad es que en Islandia ya no existe la cadena McDonalds, un recurso que suele ser utilizado por algunos viajeros para comer rápido y barato. Sin embargo, hay algunas opciones de comida rápida, que pueden servir para salir del paso. Como les comentaba, un menú económico en la zona de Reykjavik les puede llegar a salir entre 14 y 18 euros por persona, mientras que una cena en un restaurante no va a salirles menos de 30, 35 euros por persona. Por eso es que recomiendo tanto aprovechar la cocina, si van a hostel o Airbnb y cocinar. Sin dudas, Islandia fue uno de los lugares en los que más gastamos en comida. Si pueden y no les molesta comprar en el supermercado y cocinar, es un buen destino para ponerlo en práctica. Y el mate se volvió nuestro aliado infalible. Con los diez grados bajo cero de térmica, llegar a nuestra habitación y cebar unos mates calentitos para sacarnos el frío no tenía precio.
Por descontado está decir que, si necesitan hacer shopping, están en el país equivocado. Hay muchos negocios en el centro de Reykjavik, aunque en su mayoría son tiendas de souvenirs —y vamos a decir que no nos resultaron baratos ni siquiera los imanes. Kringlan, el centro comercial más grande de la ciudad, se encuentra algo alejado del centro propiamente dicho, pero se puede llegar tranquilamente a pie (desde nuestro hotel eran unos 30 minutos). El edificio es grande, con muchas tiendas de ropa, licores y demás. Incluso tienen algunas opciones de comida rápida como Subway o Domino’s, en caso que estén buscando una cena económica. Igualmente, como comentaba, los precios del país en sí no son los ideales como para salir de shopping, pero si tienen una urgencia es una buena opción. La verdad es que gastamos mucho comprando sólo souvenirs para la familia. Y, como fan del fútbol, no pude hacer más que traerme la camiseta de la selección islandesa (qué, como la mayoría de esas cosas, tiene un precio más o menos universal —75 euros—; aunque era más barato comprarla en el free shop que en las tiendas de recuerdos, donde rondaban los 100 euros).
Como siempre digo, no hay lugares imposibles para conocer si uno tiene el deseo y la voluntad para hacerlo. Después de los pasados dos años, que estuvimos por Suiza e Islandia, estamos convencidos que es más una cuestión de flexibilidad y saber adaptarse que otra cosa. Tuvimos que resignar ir a una habitación privada, sentarnos a comer en un restaurante o llevarnos muchas chucherías como souvenirs, pero sin dudas nos llevamos de recuerdo cosas mucho más valiosas y espectaculares que un llavero o un imán. Más de una vez escuché gente decir que ellos en las vacaciones no piensan resignar comodidades para ir un lugar a pasarla mal. Por eso lo llamamos viajar, a veces, y no vacacionar. La idea no es descansar, ni nunca lo fue cuando pensamos en ir a este país. La idea fue conocer, y a veces los lugares son tan increíbles, que pronto te olvidás si tenés que compartir un baño o comer ramen instantáneo en la cocina del hostel. Recomiendo, aunque tengan que hacer algunos pequeños sacrificios (si se los puede llamar así), animarse a conocer este país que, si bien caro, vale cada corona islandesa gastada en él.
]]>Para los que buscamos los mejores precios de vuelos, sabemos que a veces las escalas y largas esperas entre tramos pueden ser algo normal. En lo personal, he tenido escalas de 3 horas, escalas de doce donde pude salir del aeropuerto, esperas de más de ocho sin querer salir, u otras por la madrugada en las que no me quedaba otra que hacer tiempo antes del check-in.
Solidarizándose con los viajeros de bajo presupuesto, Sleeping In Airports nos tira todos los tips para poder, justamente como dice su nombre, dormir en los aeropuertos. ¿Tu conexión sale muy temprano? ¿Sos muy ansioso y no querés llegar sobre la hora? ¿Te quedaste sin plata antes de volver? No pasa nada, este sitio te tira toda la data sobre los aeropuertos del mundo, indicándote cuáles son los mejores y los peores para relajarte y esperar por tu vuelo.
En uno de los viajes que tengo programados para este año, de esos vuelos que uno saca en promociones disparatadas, tenemos una escala en el aeropuerto Guarulhos de San Pablo, de unas cuatro horas y por la madrugada. Buscando en su guía, llegué a la página de información del aeropuerto. En base a lo que dice la gente, podemos ver la comodidad, si hay zonas para dormir (al parecer no, lamentablemente), los restaurantes y los salones VIP (con su respectivo costo). Para aquellos que buscan dormir, por lo general suelen indicar cuáles son las terminales más tranquilas para tratar de meter una siestita entre vuelos.
Como éste, pueden encontrar miles de aeropuertos, cada uno de ellos con la descripción correspondiente. En los awards del año pasado a mejor aeropuerto se encuentran el de Singapur, el de Seoul, el de Tokio (Haneda), el de Taipei y el de Munich. Dentro del ranking sudamericano, Ezeiza se encuentra en cuarto puesto por debajo de Montevideo, Bogotá y Guayaquil. Entre los peores aeropuertos del mundo, se encuentran el de Jeddah, Juba, Port Haorcourt, Tashkent y también, increíblemente, la popular Santorini. Si nos enfocamos en los latinoamericanos, el peor de todos es el de Caracas, seguido por el de la Isla de Pascua, el de La Paz, el de Paramaribo y el de Cusco.
De mis recuerdos, Charles De Gaulle fue uno de los mejores aeropuertos en los que estuve. Evidentemente me queda mucho por recorrer, pero desde este sitio podemos espiar en todos los aeropuertos del mundo que todavía nos quedan por visitar.
]]>Durante el año pasado, y después de algunas experiencias con agencias de viajes que no fueron lo que esperaba, empecé a organizar todo por mi cuenta. Al principio puede ser un poco abrumador y era lógico que algunas cosas pudieran salir mal, pero de los errores se aprende y creo que está bueno poder compartirlo.
Después de conseguir pasajes para Europa a buen precio, tenía cuatro meses para organizar mi estadía de un mes en el viejo continente. Querés conocer todo, y no sabés por dónde empezar, y no sabés qué hotel sacar, cómo viajar… Y una larga lista de etcéteras. Lo sé. Parece que no vas a terminar nunca.
Pero de a poco vas armando el camino. Queríamos recorrer Italia, así que empezamos a ver las ciudades por las que no podíamos dejar de pasar, otras que nos quedaban por el camino, y si teníamos cómo movernos. Empezamos a buscar alojamiento en base a cosas que íbamos leyendo; dándole importancia a la ubicación, los precios y el puntaje de cada lugar. Fuimos armando un viaje y lo soñamos incluso antes de irnos, sin movernos de casa. Es clave no pensar demasiado las cosas. Hay miles de rutas, de alojamientos, de lugares. Hay que decidir y no arrepentirse. Todo es hermoso y, de seguro, va a ser un gran viaje, aunque tengamos que resignar algunos destinos o comodidades.
Obviamente, como dije, uno va aprendiendo. Hoy en día, y con otro viaje por delante, sé que haría muchas cosas de otra manera.
Primero que nada, cometimos un error desde el vamos: sacamos alojamiento antes que estuvieran los medios de transporte disponibles. Es verdad que, en ciertas épocas, es necesario reservar con anticipación y que algunos medios de transporte no están disponibles hasta unos meses antes (tres meses, en caso de los trenes, por ejemplo). Pero muchas noches podríamos haber reemplazado el hotel por un viaje nocturno, o podríamos haber sacado un hotel sin desayuno ya que en algunas ocasiones, saliendo muy temprano nuestro micro/tren/avión, ni siquiera pudimos disfrutarlo. Si van a hacer trayectos largos y van con un presupuesto más bien reducido, lo mejor que pueden hacer es ver si tienen alguna forma de ahorrarse esa noche y aprovechar para viajar. El transporte, por lo menos en Europa, es muy cómodo y se puede descansar sin problemas.
Otro error fue la distribución de días. Sí, la realidad es que todos queremos conocer todo cuando viajamos. Pensamos que no vamos a volver ahí, que ya que estamos podemos viajar un poco más, que “bueno, pero cómo no voy a pasar por X lugar”. Mala idea. En un viaje tan largo, ir moviéndose de un lado al otro a veces puede ser agotador. Por descontado, no se llega a conocer mucho. Si van a recorrer pueblitos o lugares pequeños, lo mejor que pueden hacer, en todo caso, es “base” en un lugar, y de ahi recorrer todo en el día sin equipaje, y sabiendo que no van a tener que andar trasladándose, haciendo check-ins, check-outs y demás.
Además, el tema equipaje. Viajamos en invierno, y lamentablemente es una época en la que uno, sin poder evitarlo, tiene cosas en la valija que ocupan más lugar: pullovers, medias, gorritos, bufandas… Aunque no queramos, nuestro equipaje va a ocupar más que en vacaciones de verano. Sin embargo, tenemos que aprender a escatimar con las prendas que llevamos: nosotros teníamos un montón de ropa que, al final del viaje, nos dimos cuenta que habíamos sacado a pasear nada más. Traten de llevar lo justo y necesario: un par de camisetas, dos pantalones, ropa térmica… En alguna de las ciudades, dependiendo del tiempo que se vayan, pueden pasar por una lavandería y renovar su vestuario. A nosotros en Florencia nos salió 8 euros, y todo nuestro equipaje quedó como nuevo. Viajen lo más ligeros posibles. Sobre todo si piensan tomar vuelos low-cost. Si van en grupo, llevar una sola valija para dos puede ser también una opción. También averigüen los precios a donde están yendo: a veces por ahí nos conviene comprar algo por el camino en lugar de llevarlo desde casa, y evitamos así cargarlo durante una parte de nuestro viaje.
Anotar los gastos es otra de las cosas que no hicimos, y que deberíamos haber hecho. Hoy en día hay muchísimas aplicaciones para celular (TripCase una de mis favoritas) que nos permiten guardar recibos, anotar totales y llevar un control de las cosas que consumimos durante el viaje. Esto hace que a la vuelta sea menos engorroso dividir gastos o pagar resúmenes de tarjeta, cosas que durante el viaje no nos preocupan en lo más mínimo (hasta que llega el resumen, ¡auch!).
Recomiendo también comprar un chip para el celular que funcione en Europa. Hay muchas empresas que los venden en los aeropuertos o terminales, o incluso servicios como HolaSim que pueden comprarse por internet. En algunas situaciones, tener acceso a internet, whatsapp, un buscador puede ayudarnos muchísimo, sobre todo si estamos en un país donde no entendemos ni jota del idioma.
También, sin embargo, tuvimos muchos aciertos en un montón de cosas, que de la misma forma nos van a servir para aplicarlos nuevamente en nuestra próxima travesía.
Si van a hostel y es un viaje largo, de vez en cuando contraten una habitación privada y con un poquito más de lujo. En el medio del camino, si pueden descansar mejor, comer un buen desayuno y tener un poco de privacidad, eso te da energías para seguir adelante. Siempre chequeamos en comentarios o reviews temas de calefacción y agua caliente, ya que en la época que viajamos era indispensable que eso funcionara bien. No está de más chequear que todo lo que prometen los hoteles/hostels funcione como corresponde. Si tienen alguna referencia de algún conocido, aún mejor. Muchas veces las cosas no son como las vemos en los anuncios o los sitios webs, pero los comentarios de la gente por lo general suelen ser muy acertados.
Viajar en micro resultó no sólo una opción económica, sino también muy buena. Ya en algún momento contaré puntualmente la experiencia con Flixbus, pero fue una buena sorpresa encontrarnos con tan buen servicio. Nos limitamos a tren y micro, evitando aviones, y el resultado fue muy satisfactorio.
Llevar las reservas hechas desde acá también nos solucionó un montón de problemas. Aunque mucha gente prefiere sacar todo allá y ver el camino sobre la marcha, tener reservas nos facilitó mucho las cosas: ya sabíamos a dónde teníamos que ir cuando salíamos de las estaciones y qué teníamos que tomarnos. No tener que tomar decisiones durante el viaje también a veces nos permitió relajarnos, y no tener que andar pensando las cosas allá antes de llegar a un destino. Siempre pienso que todo lo que puedo solucionar desde acá es tiempo que gano allá para conocer y disfrutar, sobre todo en un viaje con los días minuciosamente contados.
Tener los mapas de Google descargados en el celular también fue otra decisión acertada. Saber en qué calle estábamos y las distancias que nos separaban de un lugar a otro fue, sin dudas, una gran ayuda a la hora de llegar a una ciudad, buscar un lugar o simplemente recorrer. Los mapas duran un mes descargados, así que bastó con bajarnos todo el día antes de viajar para estar preparados.
Pero sobre todo, un gran acierto fue animarnos a planificar nuestro viaje. La libertad y la realización de haber armado todo, de haber podido conocer y de quedarnos con los recuerdos de una ruta específicamente diseñada con todos los detalles y cositas que queríamos ir viendo por el camino sin dudas valió la pena.
Algunas cosas parecen triviales, pero de a poco uno se va dando cuenta en el camino las prioridades, qué cosas volver a repetir, cuáles no, cuáles hacer la próxima. Lo más importante de todo, creo yo, es no hacerse mucho drama y ponerle buena cara a los problemas. Esa fue la mejor enseñanza que nos llevamos. Con un hotel cancelado sin aviso, con un tren para el que habíamos sacado mal un pasaje, después de confundirnos con un boleto de metro y casi terminar con una multa… Las cosas pasan, y las primera veces siempre sirven de práctica para la próxima. Ningún problema carece de solución. Es cuestión de quedarse tranquilo, porque las cosas pasan, y sabemos que siempre cabe la posibilidad de que algunas salgan mal. Paciencia, teléfono en mano, consultar a los locales y, sobre todo, pensar que estamos viviendo un viaje soñado y que un pequeño contratiempo no debe, de ninguna manera, que arruinarlo. Uno puede solucionar las cosas del mismo modo que puede planificar su viaje sin problemas. Es cuestión de arrancar y darle para adelante.
¿Y vos?, ¿ya te animaste?
Actualización 08/2017: En el último tiempo publicamos algunas notas relacionadas con este tema de organizar todo por nuestra cuenta. Compartimos algunos tips para conseguir alojamiento al mejor precio, comer barato durante el viaje y para elegir el medio de transporte más económico y que mejor se adapte a nuestras necesidades. También armamos una guía con un presupuesto aproximado de gasto por día en algunas capitales de Europa, que creemos que pueden servirles para quienes están organizando su primera escapada al viejo continente.
]]>Ya de por sí viajar genera una ansiedad extraña, que se esconde siempre entre el entusiasmo que implica irse. Muchas veces depende de la personalidad, pero generalmente la gente se preocupa por demasiadas cosas cuando sale de su zona de confort para emprender una aventura, sobre todo si implica salir del territorio nacional. Las inseguridades generalmente tienen que ver con temas culturales, leyes que quizás no conocemos, prejuicios sobre algunos lugares… Los temores pueden ser muchos cuando nos ponemos a analizarlo desde la perspectiva del desconocimiento. Y lo digo desde la experiencia. Por eso siempre pensamos que vamos a estar mejor viajando en grupo, aunque sea en pares, pero no siempre tiene que ser así.
Sabemos que el hecho de estar por nuestra cuenta nos da total libertad. Todos somos distintos, y no por nada siempre se recomienda que a la hora de hacer viajes, sobre todo si son largos, busquemos gente con la que tengamos cosas en común o con la que sepamos que podemos sobrevivir durante la convivencia. Todos los experimentos pueden salir bien algunas veces, pero no está bueno arriesgarse. Hoy en día sabemos lo que cuesta viajar, y lo ideal es, si vamos a invertir tiempo y plata en esto, que la pasemos lo mejor posible. Si nos gustan los espectáculos deportivos, o el teatro, o los museos o ir de compras, o quizás tenemos ganas de hacer turismo aventura… ir solo te da la libertad de hacer lo que quieras, cuándo quieras y cómo quieras. Mi experiencia en este ámbito es escasa, pero puedo decir que tiene cierto encanto ir a un lugar desconocido por nuestra cuenta. Hoy en día, con celulares, aplicaciones y traductores de bolsillo, es bastante fácil empezar a perderle el miedo a las barreras que generalmente nos separan de movernos solos y empezar a disfrutar un poco más de travesías de a uno.
Cuando me fui sola tuve inconvenientes, porque las cosas fallan en todos lados. Uno de mis trenes no salía y tenía que estar en otra ciudad esa misma noche; casi pierdo un vuelo porque el aeropuerto estaba saturado. ¿Qué hice? Primero que nada, no perdí la calma. Eso es importante. Tenemos que saber que todo tiene solución. No tengan vergüenza de acercarse a la gente y preguntar, tratar de hacerse entender como puedan si no hablan su idioma. Toda la experiencia se trata justamente de eso: de perder el miedo y animarse.
Algo importante también a la hora de viajar solos es, en mi opinión, informarse. Si vamos a lugares en los que nunca estuvimos, es fundamental saber qué documentos tenemos que tener, cuáles son sus leyes y costumbres y tenerlas en cuenta a la hora de viajar. Andar encima con un celular, algún mapa, guías locales, lo que sea que pueda ayudarnos; siempre es importante tener elementos que nos permitan movernos y buscar un camino. Preguntarle a la gente también. Por más que no sepamos el idioma, uno siempre se puede hacer entender. Si no es con nuestro inglés básico, no hay nada que no pueda solucionarse poniéndolo en Google Translate y mostrándoselo a algún policía o peatón. Saber en qué zonas no nos conviene meternos y evitarlas, hablar con gente que haya visitado el lugar también puede ser una buena idea a la hora de conocer la ciudad.
Muchas aplicaciones y páginas web hoy en día también fomentan a los viajeros solitarios. Las redes sociales nos permiten pedir consejos, recomendaciones, leer reviews sobre hoteles o atracciones o lugares para comer. Con internet, resulta demasiado sencillo saber a qué puntos turísticos tenemos que ir, qué plato tenemos que probar y en dónde nos conviene alojarnos de acuerdo al tipo de viaje que estemos planificando.
Ir a hostels también es una buena opción, ya que uno a veces conoce gente que nos puede acompañar durante el día, e incluso un poco más. A veces hay personas que viajan solas no porque quieran, sino porque no saben con quién, y no por eso tienen que ser unas vacaciones solitarias. Muchas personas también se ofrecen como hosts en sus casas, y a veces sólo es cuestión de buscar para encontrar al anfitrión ideal para nuestras vacaciones y tener alguien que nos guíe durante nuestra estadía. No importan las barreras de lenguaje, cultura o edad; nada debería limitarnos a viajar por nuestra cuenta. Es sólo cuestión de animarse, ver a dónde nos lleva el camino y experimentar cosas nuevas.
Después de todo, de eso se trata viajar: de nuevas experiencias. Y a veces, estando solos, nos animamos a más cosas de las que esperábamos y terminamos descubriendo muchas otras que definitivamente no estaban en nuestro itinerario.
]]>Los meses de anticipación desde que sacás el pasaje ya dicen algo. El no esperar el tiempo para descansar, sino para recorrer, para conocer, quizás también. Volver cansado, pero con la cabeza que te explota de recuerdos, experiencias y deseos de seguir descubriendo un lugar (o varios) es, quizás, uno de los motivos más importantes por lo que me cuesta creer que es un simple viaje de recreación.
Porque viajar (no vacacionar, sino viajar) te hace preguntarte muchas cosas: te hacés planteos, te das vuelta en un minuto y cambiás de opinión sobre cosas que creías saber de memoria. Entendés cosas que quizás antes no entendías. Te perdés en lugares que no conocés pero que, estás seguro, te gustaría tener meses para hacerlo.
Últimamente, me genera mucho placer que la gente a mi alrededor —conocidos, amigos, familiares— haya empezado a viajar más. No sé si es época de redes sociales y todo está más expuesto, pero no tengo recuerdo de ver tanta gente en tantos lugares lindos (sea acá cerca o a miles de kilómetros) en diferentes épocas del año. Y me parece perfecto. Más de una vez dije que no me parece un gasto, sino una inversión, y la gente que se va parece estar de acuerdo con que, de vez en cuando, está bien regalarse una experiencia así. Un viaje, un destino. Un lugar que queramos conocer, explorar, descubrir.
Y no voy a empezar de nuevo con que para viajar no se necesita ahorrar años ni tener muchísima plata. Ya dije varias veces que creo que es una cuestión más de predisposición que otra cosa. No quiero ser repetitiva. Pero siempre es cuestión de buscar. Esperar ofertas. Repito, a veces te bancás dos escalas, 40 horas de vuelo, tener que pasar por varios aeropuertos… De verdad, me cuesta llamarlo vacaciones. A veces hay que hacer sacrificios, pero se justifica. Todo vale. El único problema es que se vuelve adictivo, hasta el punto de empezar a darte cuenta que vale la pena resignar cosas con tal de volver a viajar. Aunque, desde la experiencia propia, no creo que ese sea del todo un problema.
Si tenés algún conocido que todavía se rehúsa un poco, insistí. Es el mejor consejo que le podés dar. Los autos, las cosas, lo último… todo es viejo, todo pasa. Juntar cosas, juntar plata, ¿de qué sirve? Lo mejor que tenemos son las cosas que vivimos y que nos cambian como personas. Y no es un cliché. Después de varios años de seguir esta linda tradición de “una vez al año andá a un lugar en el que nunca hayas estado antes”, puedo decir que es totalmente cierto.
A todos los que querés, hacelos viajar.
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