recaptcha-in-wp-comments-form domain was triggered too early. This is usually an indicator for some code in the plugin or theme running too early. Translations should be loaded at the init action or later. Please see Debugging in WordPress for more information. (This message was added in version 6.7.0.) in /home2/hyjcdvmy/public_html/wp-includes/functions.php on line 6131updraftplus domain was triggered too early. This is usually an indicator for some code in the plugin or theme running too early. Translations should be loaded at the init action or later. Please see Debugging in WordPress for more information. (This message was added in version 6.7.0.) in /home2/hyjcdvmy/public_html/wp-includes/functions.php on line 6131Empecé en Instagram un detalle de cada uno de los barrios que recorrimos y quería compartirlo todo junto acá, para quienes estén planeando visitar esta maravillosa capital. Preparen la cámara, el calzado cómodo y la tarjeta de metro, porque hay tanto para ver, que esta lista seguramente está dejando algo afuera. Se vendrán más posteos, pero creo que este es esencial para planificar un recorrido.
Acá va lo que vimos nosotros y que, espero, en algún momento podamos seguir ampliando con una segunda visita:
En nuestra estadía en Seúl decidimos quedarnos en Myeongdong, en el distrito central de la ciudad (conocido como Jung-gu) y fue una gran idea. El centro de Seúl, al norte del río Han, es una de las mejores zonas para alojarse y hacer turismo, y la mayoría de las cosas se encuentran disponibles tanto en coreano como en inglés. Acá no solo se encuentra la estación principal de la ciudad, sino otro de sus grandes atractivos e íconos: la Namsan Tower, conocida también como N Seoul Tower. También hay otras tantas atracciones como:
Otra de las áreas más turísticas de Seúl es el distrito de Jongno, al norte de Jung-gu. Es una zona que a nosotros nos tomó varios días recorrer. Es el centro de la ciudad desde hace cientos de años, ya que fue donde la dinastía Joseon estableció su capital. No es sorpresa que en esta parte de Seúl se encuentren los palacios de la ciudad: el Palacio de Gyeongbokgung y el de Changgyeonggung, probablemente los más turísticos, pero también el de Changdeok y Unhyeon. Otros atractivos de esta zona:
Para mí, Mapo-gu es una de las zonas más lindas de Seúl, me atrevería a decir que mi favorita en toda la ciudad (por lo menos, de las que alcanzamos a conocer en una semana). Acá se encuentra el barrio de Hongdae, lleno de restaurantes, bares, tiendas, arte y clubes con mucha movida nocturna. Debe su nombre a la Universidad de Hongik, gracias a la cual esta zona creció y se desarrolló. Si pasean por sus calles, van a ver muchas performance de artistas callejeros. Todo el distrito nos pareció que tiene muchísima onda.
¿Qué visitar en esta zona?
Otro de los barrios que recorrimos en Seúl fue Seongdong, conocido principalmente por el Seoul Forest. Consta de 5 parques distribuidos en aproximadamente 595,000 metros cuadrados de terreno, y es la casa de árboles de cerezo (uno de los mejores spots para ver la floración), árboles de ginkgo e incluso ciervos. El ingreso a esta zona, que fue inaugurada en 2005, es totalmente gratuito. Mucha gente llega con la bici y se sientan a hacer picnics, una actividad que está totalmente a otro nivel en Seúl: carpas, sets de comida, almohadones, luces, sillas, lo que se les ocurra. Incluso vimos alquiler de todas estas cosas a orillas del río Han, para poder hacer el picnic definitivo.
Otras atracciones de la zona:
Probablemente sea el barrio que todo el mundo conoce, gracias a la canción de Psy que dio comienzo a una era dentro de la música coreana: el lujoso barrio de Gangnam. Es la zona más top de Seúl, casa de muchísimos artistas, marcas de lujo y tiendas de diseñador, con el valor de metro cuadrado más alto de la ciudad. Pero también tiene muchísimas cosas turísticas para hacer.
Otra zona famosa de Seúl es Songpa, que fue el centro de las Olimpíadas de 1988 y donde están muchas de las facilidades asociadas con ese evento. Sin embargo, hoy en día también es donde se localiza uno de los edificios más altos del mundo, el Lotte World Tower, con 555 metros de alto. Algunas cosas que hacer en este barrio:
Pueden encontrar más información sobre nuestro viaje a Seúl en mis historias destacadas de Instagram.
]]>La capital portuguesa es una ciudad que realmente nos encantó, y que tiene mucho para ver. Portugal es un país al que volveríamos sin dudarlo. A continuación compartimos una guía con toda la información que recolectamos durante nuestra visita para que puedan planificar la suya.
Lisboa es una ciudad mucho más grande de lo que esperábamos. La capital portuguesa tiene más de 500.000 habitantes y es una de las zonas más pobladas del país. Sin dudas, es una ciudad llena de vida, de colores y sabores, algo que creo es muy característico de este país. Es un lugar al que fuimos porque teníamos un stopover de TAP, la aerolínea de bandera, pero que nos terminó encantando. Sin dudas, creemos que será la primera de varias visitas a este país.
Con respecto a la seguridad, no tuvimos problemas. En la Plaza de Comercio intentaron vendernos droga a plena luz del día, algo que después nos enteraríamos que es totalmente normal. Por más que nos resultó raro, con decirles que no, basta; no nos sentimos amenazados ni nada por el estilo. Lo mejor que pueden hacer en estas situaciones es ignorarlos y seguir con la suya.
En general, Lisboa no nos pareció un lugar inseguro. Como en toda gran ciudad, hay que tener cuidado con los carteristas y estar atento, evitar lugares poco turísticos por la noche y todas las precauciones que por lo general tenemos en otros lugares. Personalmente, me sentí muy cómoda paseando por la ciudad, incluso de noche. Con el idioma, la señalización se entiende bastante bien y, en línea general, les van a hablar un básico de inglés en las zonas turísticas, por lo que tampoco creo que tengan problema con eso.
Siempre repito lo mismo, pero eviten cambiar efectivo en la calle. En la mayoría de los lugares aceptan tarjeta, pero siempre es recomendable usarla sólo en locales y lugares confiables. Si van a comprar en puestos en la calle o similares, lo mejor que pueden hacer es comprar con efectivo. Si llegan al aeropuerto, pueden sacar con la tarjeta en el cajero; también pueden hacerlo en la ciudad. Si pueden llevar algunos euros con ustedes desde su ciudad, también puede ser una buena idea.
Documentación: para viajar a Lisboa desde Argentina se requiere tener pasaporte al día. No es necesaria visa. Al ser parte de la Unión Europea, es obligatorio contar con un seguro médico que cubra los 30.000 euros. Por lo general, lo único que solicitan a la hora de ingresar es pasaporte, pero tengan en cuenta que pueden pedirles pasaje de vuelta, alojamiento reservado y el ya mencionado seguro médico. Personalmente recomiendo ir con todo impreso (pasajes, vouchers, comprobantes) para hacer el ingreso al país lo más rápido posible. Si tienen pasaporte de la comunidad europea, van a poder acceder rápidamente.
Siempre recomiendo viajar con seguro médico, sea requisito o no. Los que leen el blog desde hace tiempo, ya saben lo que opino al respecto. A nosotros nos salvó muchísimas veces. Pueden chequear las promociones que tiene Assist365: con el código ARGIES, tienen un descuento adicional del 5% sobre las promociones vigentes.
Corriente: Como en la mayoría de los países de Europa, los enchufes son Clase F, compatibles con los clase C (también de dos patas). Si no tienen alguno, seguro pueden comprar en el aeropuerto o en cualquier tienda por la calle. El más reciente nosotros lo compramos en un local que arreglaba celulares.
Los precios nos parecieron un poco más económicos que la media europea, en especial en los precios de las atracciones y a la hora de sentarnos a comer. En general, Portugal es un buen destino si manejan un presupuesto ajustado. Si bien la moneda es el euro, el costo de vida en general nos pareció más bajo que en otros lugares con la misma moneda. Si a eso le sumamos que encima viajamos en temporada baja, lo que abarató también el alojamiento, se puede conocer esta ciudad por muy poca plata.
Saben que no me gusta hablar de un presupuesto por día, porque creo que es muy propio de cada uno y qué les guste hacer. Algunos le dan prioridad a tener una habitación privada, otros a poder sentarse a comer, algunos otros a comprar recuerdos de viaje… En fin, creo que me entienden. El presupuesto depende del tipo de viaje que hagan. Lo que sí puedo decirles es cuánto gastamos aproximadamente y los precios que pueden esperar a encontrarse allá.
Nuestro gasto diario, incluyendo alojamiento, comida y transporte, fue aproximadamente de 50/60 euros por día (para dos personas). Tengan en cuenta que la mitad de esto fue alojamiento (una habitación privada en Airbnb que tuvimos que sacar sin demasiada anticipación), más una comida en la calle, más una comida en el departamento (comprando en el supermercado), más dos o tres viajes en metro/bus. Nuestro presupuesto para esta parte del viaje era muy limitado, pero es una ciudad en la que realmente se puede viajar barato.
Por Aire:
Nosotros llegamos a Portugal desde Porto Alegre con TAP (el vuelo Buenos Aires – Porto Alegre era operado por Aerolíneas Argentinas). Lisboa tiene conexiones buenísimas con el resto de los países europeos, por lo que no es difícil meterla dentro del Eurotrip. A nosotros incluso llegar a Lisboa desde América nos pareció genial: es un vuelo un poco más corto que a otros destinos, y puede ser incluso un buen inicio para recorrer Europa por tierra.
El aeropuerto de Lisboa, además, tiene excelente conexión con el centro de la ciudad. Ya sea en transporte público o en Uber, es muy fácil llegar al centro y relativamente económico.
Por Tierra:
A pesar de estar en una punta del continente, Portugal está perfectamente conectado y es muy fácil llegar por tierra. Desde España hay muchísimas opciones para llegar a Lisboa. Nosotros habíamos ya sacado un vuelo con stopover, pero pueden utilizar los buses de Flixbus, que damos fe que son una buena combinación de bueno y barato para viajar por Europa, y bastante más económica que tomar un avión. Si están por España, el roadtrip en coche es otra opción buenísima.
Para los lectores que sean #TeamVerano, Lisboa es el paraíso. Nosotros llegamos a esta ciudad un 17 de Noviembre, y pudimos darnos el lujo de andar con manga corta un par de días. Muchos argentinos viajamos a Europa en enero o febrero por cuestiones de año escolar/universitario o vacaciones laborales, por lo que Lisboa es una buena elección para quienes viajan al invierno europeo y no buscan nieve ni temperaturas bajo cero.
Obviamente, también tuvimos clima de campera. Tampoco se hagan los cancheros si viajan en invierno. Pero seguro la van a pasar mejor que en otras zonas del viejo continente. Nunca tuvimos que abrigarnos demasiado. Además, somos fans de la temporada baja. 20 grados y poca gente es la combinación ideal.
Nuestros primeros meses de viaje fueron en modo full ahorro, por lo que en Lisboa probamos por primera vez algo que nunca habíamos elegido antes en materia de alojamiento: sacar una habitación privada por Airbnb. Si bien ya habíamos utilizado este sitio antes, siempre habíamos sacado departamentos enteros. Ir a una casa de familia en una habitación de alquiler era una nueva experiencia para nosotros, por lo que no sabíamos qué esperar.
Honestamente, a nosotros nos gustó mucho la experiencia, pero tiene puntos a favor y en contra. Si bien me gustaría armar algo aparte sobre esto, quiero decirles que en general es una buena opción si buscan ahorrar. Es más probable conseguir algo más céntrico de esta manera y suele ser tranquilo durante el día. Lo malo quizás es que uno a veces debe compartir cocina y baño con otras personas, pero no es muy diferente a lo que sucede en un hostel. Incluso, para quienes buscan dormir tranquilos, suele ser mucho más fácil en una casa de familia. Lo que sí puedo sugerirles es que pregunten bien cualquier duda que tengan antes de ir: no se olviden que no están yendo a un departamento, sino a la casa de alguien. Por ejemplo, si tienen problemas de alergia a las mascotas, tengan en cuenta que muchos pueden tener gatos y en las publicaciones a veces no lo aclara. Para nosotros fue una sorpresa positiva tener un michi en la casa, pero para otros sabemos que puede no serlo.
Nosotros pagamos más o menos 32 euros la noche. La verdad que el precio nos cerraba, y el departamento estaba muy bien ubicado: en el hermoso barrio de Arroios, a pocas cuadras de distintas estaciones de metro. En general, se pueden encontrar cosas buenas por ese precio, pero no creo que vayan a gastar mucho menos.
Pueden buscar todas las opciones disponibles en la página de Airbnb. Registrándose desde mi perfil o el de algún viajero conocido que ya se encuentre registrado, obtienen un descuento de $600 pesos argentinos en reservas superiores a $1100.
Viajar en transporte público en Lisboa nos resultó muy cómodo y muy sencillo. Si pueden alojarse cerca de una estación de metro, van a tener una opción fácil y económica para recorrer las principales atracciones de la ciudad.
El viaje sale 1,45 euros y pueden comprar en las estaciones la tarjeta recargable por 0,50 euros (llamada Viva Viagem, el equivalente a nuestra SUBE). Las máquinas sólo aceptan monedas y tarjetas de crédito, así que también tengan en cuenta eso a la hora de comprar.
Aunque el 90% de los viajes los hicimos en metro, también usamos los buses, para ir a aquellas zonas donde las líneas subterráneas no llegaban. Si están pocos días, pueden manejarse con el primero tranquilamente. Nosotros no utilizamos nunca taxi o coche, por lo que doy fé que con el transporte público es más que suficiente, incluso para ir al aeropuerto.

Importante: tengan en cuenta que el metro de Lisboa opera de 6:30 a 1 de la mañana, y algunas estaciones cierran antes, así que chequeen antes de viajar. Si tienen que ir al aeropuerto, pueden pedir un Uber por aproximadamente 4 o 5 euros (dependiendo de la zona en que se encuentren).
Ir en tren a Sintra:
Si quieren conocer esta maravillosa ciudad y no quieren pagar una excursión, es muy sencillo hacerlo en tren por cuenta propia. Hace un tiempo armé un post con toda la info, que pueden ver acá. Incluso para conocer otras zonas de Portugal, el servicio de trenes nos pareció muy cómodo y fácil de usar.
En Lisboa (y en Portugal en general, por lo que nos han dicho), se come de maravilla. La gastronomía portuguesa nos sorprendió y nos dejó tan encantados como su gente. Se come bien y se come barato, por lo que Lisboa suma puntos por ahí también para nosotros, que amamos probar platos locales cuando viajamos..
No fuimos a muchos restaurantes, pero sí podemos decirles que los precios son aptos para sentarse a comer, incluso para los que viajamos con poco presupuesto. Incluso el mercado Time Out Lisboa, muy turístico y con precios un poco más altos, tiene algunas opciones de menús que arrancan en 7,50 euros. Si paran por Arroio, donde estábamos nosotros, hay menos lugares turísticos y comimos dos personas por 12 euros (dos platos gigantes, uno de ellos el típico Bacalhau, con pan casero y agua). Quienes nos atendieron no hablaban inglés ni español, pero nos trataron muy bien y nos entendimos bastante.
Hay también puestitos de comida al paso y van a encontrar los famosos 100 Montaditos (cadena española), donde algunos días de la semana se puede ir “de tapas” por un euro cada una. Es una gran opción para variar un poco y comer barato.
El supermercado también tiene buenas opciones de comidas preparadas, algo a lo que nosotros recurrimos mucho. Fuimos a la cadena Pingo Doce, donde había platos interesantes por precios que iban desde 1,50 a 3 euros. Si están parando en un departamento, es una de las mejores forma de ahorrar en comida.
Si van para el barrio de Belem, donde está la torre, no pueden dejar de pasar a comer unos pastéis de Belem, un dulce típico de la zona. El local por lo general tiene mucha gente, pero vale la pena esperar. Pueden comprarlos por 1,10 euros.
Si quieren salir o buscan una zona de bares, super recomendado el barrio de Alfama, que fue donde vimos más movida. Cuando el clima acompaña (que en Lisboa suele ser moneda corriente), está hermoso para sentarse en las mesitas a la calle a tomar algo.
Algunas atracciones gratuitas:
Algunas atracciones pagas:
Primero que nada, la tarjeta de transporte que se utiliza en Londres es la Oyster, y probablemente sea la forma más fácil de manejarse siendo visitantes. Antes los buses aceptaban monedas, pero desde mediados de 2014 se implementó sólo poder pagar con tarjeta. Dichas tarjetas pueden ser la Oyster, las contactless (que en Argentina aún no son muy populares) o mediante el uso de alguna app de pago como lo son Google Pay o Apple Pay. Yo puntualmente voy a contar sobre la tarjeta de transporte, que fue el medio que utilizamos nosotros.
Para el bus, deben simplemente pagar al subir, apoyando la tarjeta en el lector, ya que el mismo tiene una tarifa fija. En el metro, en cambio, el valor depende de dónde se bajen, por lo que deben tocar la tarjeta en el lector tanto para entrar como para salir.
Pueden comprar la Oyster en las mismas estaciones. El valor de la tarjeta es un depósito de 5 libras, que luego les dan si deciden devolverla. Hay varias formas de cargar la Oyster, pero para nosotros las más sencillas de utilizar fueron dos: a través de las máquinas que van a encontrar en todos los metros y mediante la aplicación oficial de transporte. La primera es útil, en especial si deciden sacar un abono por día o semana. Pero la aplicación es súper útil si deciden usar el “pay as you go” y no están muy cerca de una estación.
Travelcard vs. Pay as you go
¿Qué diferencia hay entre estos métodos de pago?
La travelcard es un pase que puede ser diario, por dos días, tres o semanal, y que permite realizar viaje ilimitados dentro del período de validez. Aunque compren una travelcard, tendrán que tener la Oyster. Lo que deben hacer es comprarlas directamente en las máquinas y se la “cargan” a su tarjeta. Podrán viajar ilimitadamente en los días que la misma sea válida, y para las zonas que sea válida (ya explicaré esto más adelante).
El pay as you go implica pagar por los viajes que hacemos, con una tarifa específica que, en el metro varía según el viaje y la hora. El bus tiene una tarifa fija de 1,50 libras. Básicamente lo que se hace es un top-up (carga) de dinero en la tarjeta, que puede ir renovándose a medida que viajan.
Zonas de transporte y horarios
El metro de Londres está dividido en seis zonas diferentes, que se reflejan en los precios de los boletos. También otra variante en el precio del viaje es el día y horario en que lo realicen.
Acá un mapa actualizado del metro de Londres (pueden hacer click para verlo más grande). Si son de la vieja escuela como yo, recomiendo siempre buscar los mapitas en las estaciones para tener a mano las zonas y toda la info que necesiten. Actualmente también muchas estaciones se volvieron accesibles (agregaron ascensores), por lo que también está bueno tener a mano esa info por si la necesitan por cuestiones físicas, porque viajan con equipaje, etc. Si prefieren lo digital, la app de Oyster es una buena herramienta para tener a mano y consultar los viajes que quieren hacer. Lo único malo de la app es que necesitan tener conexión a internet.
Hay algo muy importante para tener en cuenta, que son los horarios en los que viajan. Londres tiene una tarifa diferenciada para los viajes en peak time (la hora pico) u off-peak (fuera de la hora pico).
El peak time tiene por lo general que ver con los horarios laborales, donde el metro está más congestionado: de 06:30 a 09:29 y de 16:00 a 18:59, de lunes a viernes (dejando fuera de esta regla tanto fines de semana como feriados). Esto está bueno para el turismo, ya que si consiguen acomodarse los horarios seguro se ahorran algo de plata en el pay as you go. Además, siempre van a viajar mejor off-peak, cuando evitan toda la gente que va a trabajar. El metro de Londres en horas pico tiene excelente frecuencia, pero nadie se salva de viajar apretado.
Acá va una tabla con los precios actuales de Diciembre 2018:
Fíjense lo barato que es viajar fuera de las zonas céntricas en off-peak. Es ideal si deciden parar fuera del centro, que es más económico, y conocer algunas de las atracciones más alejadas como pueden ser Wembley, Kew Gardens, Wimbledon o Greenwich. También pueden moverse con bus a alguna de las estaciones de la zona 2 y de ahí seguir, saliendo el viaje menos que si tienen que pagar por un viaje a dicha zona.
¿Cómo saber qué me conviene sacar?
Siempre depende de la cantidad de días que vayan a estar en la ciudad y dónde se estén alojando. Quizás si están en una zona muy céntrica no necesiten viajar mucho y el top-up sea de pocas libras. Si se alojan lejos de un metro o en una zona alejada, quizás una travelcard sea una buena opción.
Si prefieren no caminar, sin dudas recomiendo la travelcard. Para las zonas 1 y 2 sale 35,10 libras y es válida por 7 días, pero pueden subirse y bajarse sin pensar en si es una estación, dos o cinco. Lo único que deben chequear son las zonas, sino tendrán que pagar la diferencia al salir del metro (me pasó utilizando el Overground). Pero en general si van a hacer turismo intenso, la travelcard es una buena opción.
Si van a viajar un poco más relajados, o si les gusta caminar, sin dudas el pay as you go es una buena modalidad. Incluso tienen el daily cap, que seguro les va a ahorrar algunas libras. ¿Qué es? Básicamente hay un tope del gasto máximo que pueden tener por día. Si superan ese monto en el día, el transporte comienza a ser sin cargo. Nosotros actualmente estamos en la zona tres y, por lo general, tenemos que tomar un bus y un metro para ir al centro, por lo que el daily cap nos hizo ahorrarnos bastante plata. En la tabla que compartí antes pueden ver cuales son los topes diarios, dependiendo de la zona por la que se muevan. También hay topes semanales si se quedan más tiempo; todo depende de cuánto y cómo vayan a viajar.
Si chequean en la aplicación, van a ver que en los movimientos de la tarjeta les explica por qué no les cobró nada:

App para pay as you go:
Como comenté anteriormente, TFL tiene una aplicación para la Oyster que resulta muy práctica. Si no están parando cerca de una estación de metro, donde por lo general es sencillo cargar la tarjeta, pueden hacerlo directamente por la aplicación. Simplemente cargan el número de su Oyster, escanean su tarjeta de crédito, ponen los datos y listo. Pasados los 30 minutos, cuando toquen la tarjeta para viajar, el dinero se acredita automáticamente (además de hacer el descuento que ya hace por el viaje).
La aplicación también cuenta con información de transporte y el Journey Planner, donde pueden poner de dónde a dónde van y calcular la tarifa y demás. Además van a tener acceso a todos los movimientos de su tarjeta, cuánto gastaron y cuánto saldo les queda disponible.
La única contra que se me ocurre de la aplicación es que el mínimo para el top-up de la tarjeta es 10 libras, cuando en las máquinas el mínimo es 5 libras. Pero si están un par de días seguro necesiten más de 10 libras para viajar.
]]>Decidimos alojarnos cerca de la puerta de Brandenburgo. Aunque hay otras zonas más recomendadas por su movimiento nocturno, nuestro hotel tenía una ubicación excelente, cerca del metro, que nos permitió llegar a todas las zonas de la ciudad que queríamos conocer. El hotel Gat Point Charlie fue sin dudas un acierto, con dos recepcionistas españoles que nos trataron de lo mejor y que nos dieron una mano cuando se perdió mi valija (que venía perdida desde Ámsterdam). En caso de volver a Berlín, no dudaría en volver a elegir este hotel.
Otra zona recomendada para parar es la zona de Alexanderplatz, sobre todo si buscan disfrutar de la vida nocturna de la ciudad.
Llegamos al Aeropuerto de Berlín-Schönefeld, en un vuelo de EasyJet desde Ámsterdam. El aeropuerto es muy pequeño y algo caótico (sobre todo para salir de la ciudad) pero es fácil llegar desde allá al centro de la ciudad. Basta con tomar el S45 hasta Berlin-Tempelhof, y de ahí combinar con el metro hasta su destino (en nuestro caso, con la línea U6 hasta Stadtmitte). También pueden tomar el S9, que los deja en la zona de Alexanderplatz. Todo depende de dónde estén parando, pero es muy sencillo legar hasta el centro. Recuerden que el Aeropuerto se encuentra en la zona C, por lo que van a tener que abonar el ticket de las zonas ABC (1,60 euros). Luego les conviene comprar el boleto para varios días de las zonas AB, que son las más turísticas y dentro de las cuales seguramente van a van a viajar durante su estadía en Berlín. El precio del abono por 24 horas es de 7 euros, y de 30 euros por semana.
Dato: cuando compren los boletos de transporte, ¡no se olviden de validarlos! Hay máquinas en los andenes del metro. Es súper importante que siempre que viajen lo hagan con un ticket validado. Vimos controles en el metro y los trenes, y un boleto sin validación previa puede costarles una multa. Es simplemente ponerlo en la máquina y que la misma le haga una impresión. Si no saben cómo hacerlo, siempre pueden consultarle a algún local. A nosotros muy amablemente nos ayudaron a comprar los tickets que necesitábamos, ya que no entendíamos muy bien cuál nos convenía.
Con respecto a las atracciones, Berlín es una ciudad llena de cosas para hacer y hermosa para caminar. También hay muchos lugares que alquilan bicicletas para recorrerla, una forma excelente de conocer esta ciudad. Por 12 euros por día pueden tener una bici a su total disposición. Es una buena alternativa, sobre todo si van en verano y quieren disfrutar de los días lindos y largos que ofrece la capital. Nosotros viajamos casi en invierno, así que el metro se volvió una mejor opción con la lluvia y la nieve.
Acá está nuestro itinerario, con algunas opciones adicionales si pueden quedarse más días en la ciudad (algo que recomiendo). Berlín es bellísima y realmente pueden quedarse una semana sin cansarse o aburrirse de ella. Cuatro días nos dejaron con gusto a poco, pero llegamos a conocer lo más importante y esperamos poder volver en una época con más verde y días más largos y cálidos.
Día 1:
Día 2:
Día 3:
Día 4:
Algunas actividades adicionales:
Si tienen algunos días más en esta ciudad, hay algunas actividades que nos parecen ideales para hacer si están haciendo base en Berlín:
Pronto estaremos agregando al blog algunos tips para comer en esta maravillosa ciudad, más una guía con los mercaditos Navideños si tienen planes para visitarla durante el próximo Noviembre/Diciembre.
Acá les dejo el mapa con todas las atracciones mencionadas, para que puedan descargarlo y llevarlo con ustedes:
]]>Nuestro itinerario es para cinco días, aunque fácilmente podemos recomendar más cosas para hacer si tienen días extra. Obviamente, el recorrido es igualmente aplicable si están con auto y pueden hacerlo por su cuenta, pero nosotros nos manejamos con el transporte de la ciudad y no tuvimos inconvenientes. Ya sea porque, como nosotros, no tienen ganas de andar pensando dónde dejar el coche, quieren ahorrarse unos pesos o consideran que pueden prescindir de andar motorizados, espero que esta guía les sirva para conocer la ciudad. Aclaro también que no hicimos ningún tour, pero podemos recomendar algunos que pensamos que estaban buenos o que podríamos haber hecho si no recorríamos por nuestra cuenta.
Creo que ya la mayoría está al tanto que, para entrar a Estados Unidos, es necesario tener visa. Yo hice la mía hace ocho años con ICANA, en un trámite bastante molesto pero relativamente fácil. Sé que algunas cosas cambiaron desde entonces. Les recomiendo chequear todo en la página de la embajada. Además de la visa, también es importante contar con seguro de viaje, alojamiento (nos lo pidieron al momento de hacer el trámite para la visa) y pasaje de vuelta. Si tienen pasaporte de la comunidad europea, el trámite de la ESTA es lo único que necesitan hacer. Este permiso lo pueden solicitar directamente por internet y a los pocos días les van a estar mandando la confirmación si fue aprobado; fue un trámite sencillo.
Para ingresar a Miami no necesitan vacuna contra la fiebre amarilla, incluso viniendo de una zona de riesgo. Ahora, si tienen pensado hacer alguna excursión en el día a Bahamas o quieren visitar algún otro destino del caribe, es muy probable que la necesiten. Nuestro vuelo tenía una escala en Brasil, por lo que en muchos lugares nos dijeron que era requisito para entrar (incluso en algunos destinos como las Bahamas, Argentina también esta considerada como zona de riesgo). Nosotros no fuimos, pero eso leímos. Y más vale prevenir que curar.
Con respecto a los chips de datos, saben que desde acá pueden comprar el HolaSim, que tiene cobertura para Estados Unidos. Sino también en el aeropuerto van a comprar un chip sin problemas (y por lo general todos hablan español, así que van a poder consultar bien de qué se trata, ya que hay diferente planes). Cuando salen a tomar el tren que los lleva de la terminal a la zona de alquiler de autos/metrobus, van a ver que hay un stand donde los venden.
Como comentaba en otra entrada, amigos y conocidos que ya habían ido nos recomendaron quedarnos en Miami Beach, y sin dudas fue la elección acertada. Sobre todo si deciden ir sin auto, es una zona que tiene muchísimo para hacer, muchas opciones de transporte público y servicios gratuitos de trolebús para conocer esta parte de la ciudad.
South Beach es la parte más cara, aunque también una de las más populares y lindas para parar. Si pueden alojarse en esta zona, es altamente recomendable: van a encontrar de todo, desde playa hasta vida nocturna, locales y restaurantes, lugares para hacer shopping o para descansar. Si viajan con menos presupuesto, como suele ser nuestro caso, Middle o North Beach también son una buena opción para estar cerca de la playa y conseguir alojamiento por un poco menos. Miami Beach es caro. Sobre la playa se encuentran muchos hoteles y complejos de lujo, por lo que tienen que hacerse a la idea que parar por esta zona les puede salir un poco más. Sin embargo, la comodidad que van a tener acá no la van a tener en ninguna otra zona, en especial si buscan disfrutar de la playa.
Si bien terminamos parando en un Airbnb en Collins Avenue, estuvimos analizando otras opciones. Si van a alquilar auto, si les interesa más la ciudad que la playa, o si van con un presupuesto un poco más justo y prefieren no gastar tanto en alojamiento, parar fuera de Miami Beach seguro va a ser más conveniente. Van a encontrar hoteles o departamentos mucho más baratos y, si tienen estacionamiento incluido, quizás conviene evaluar la posibilidad de ir con coche.
Como dije desde el principio, nosotros fuimos de esa minoría que decidió recorrer Miami sin auto. De cualquier forma, habíamos averiguado para hacerlo. Demás está decir que toda esta guía también es aplicable si deciden rentar un vehículo. A nosotros no nos convenía. Tienen que calcular más o menos 40 dólares por día de la renta del auto, sumarle a eso el combustible (0,68 dólares el litro, aproximadamente). Además tienen que pensar en el parking: pueden encontrar estacionamientos que cobran alrededor de un dólar la hora o tarifa por día de 15 dólares, así como también hay parquímetros por todos lados, pero suelen ser más caros que los estacionamientos.
Si van a prescindir del auto, hay muchas formas de moverse por Miami de manera relativamente económica.
Para ir del aeropuerto a Miami Beach, el colectivo de la línea 150 nos dejó en la puerta de nuestro departamento. El precio del boleto es de 2,25 dólares, y se pueden sacar en las máquinas del aeropuerto o directamente arriba del bus. Tengan en cuenta que no dan cambio si lo sacan directo arriba del colectivo, así que quizás les convenga sacarlos en las máquinas que incluso aceptan tarjeta de crédito. Las van a encontrar cuando toman el tren para ir a la zona de alquiler de coches y donde está el metrobus que los lleva a la ciudad (antes de salir). Había igualmente personal del aeropuerto, que no tardó en asistirnos. La frecuencia que tienen los buses no es una locura, pero está relativamente bien.
Con respecto a lo que es la zona de Miami Beach, hay algunas alternativas al auto. Primero que nada, tengo que mencionar el servicio de trolebús gratuito con el que cuenta la ciudad, que nos hizo ahorrarnos mucha plata en transporte. Hay cuatro líneas diferentes, cada una de ellas con distintos recorridos. Tengo que decir que tienen muy buena frecuencia, aire acondicionado y algunos hasta cuentan con wifi a bordo. Las líneas son South Beach Loop, Middle Beach Loop, North Beach Loop y Collins Express. Si hacen click en cada uno de los nombres, van a encontrar información y un mapa con el recorrido de cada línea. De cualquier forma, cuando vean las paradas en la calle, estas cuentan con carteles que tienen la información sobre el recorrido. Realmente es muy fácil de utilizar y bastante cómodo para moverse por esta zona.
También hay algunos trolley gratuitos en otras zonas de la ciudad. Nosotros usamos el que va a Little Havana, por ejemplo. Tienen muchos recorridos en vecindarios turísticos, y una buena frecuencia que por lo general opera de 6:30 de la mañana a 11 de la noche. Les recomiendo que revisen la página oficial, que incluso incluye mapas para descargarse de distintos recorridos, dependiendo de lo que estén interesados en conocer.
Si son de los que disfruta de alquilar bicicletas, hay un servicio parecido al que tenemos en Buenos Aires, aunque es de pago. Es una linda alternativa para conocer Miami Beach; vimos mucha gente utilizándolas. Son las llamadas Citi Bikes, que tienen una tarifa de desbloqueo por tiempo. El acceso para turistas (ya que hay membresías mensuales para residentes o locales) es de 4.50 dólares por media hora, y 6.50 por una hora completa. Los precios van variando dependiendo de la cantidad de tiempo que decidan usarlas. El pase de un día completo está 24 dólares. También hay negocios de alquiler de bicicletas, que son un poco más económicos que este sistema. Por ahí hacen una diferencia en estos lugares si tienen pensado alquilarlas por varios días. En Miami Beach Bicycle Center pueden ver algunos precios de referencia.
Si están con un chip para el teléfono, Uber puede ser una buena alternativa para moverse por la ciudad. Una herramienta ya conocida acá y que funciona a la perfección en Estados Unidos. Simplemente no tienen más que bajarse la app y pedir un auto. Si están por la zona de Miami Beach, el tráfico es bastante caótico. Nosotros no utilizamos nunca taxi o autos en la ciudad, porque no nos parecía necesarios. Incluso para ir al aeropuerto, el bus cumplió su función a la perfección. Sin embargo, si están muy cargados o tienen urgencia, puede ser una buena opción. Sobre los taxis ni siquiera averiguamos: todos los que fueron a Estados Unidos nos recomendaron utilizar Uber allá.
Nosotros armamos un itinerario para cinco días, basado en lo que hicimos. Nos quedaron algunas cosas pendientes, pero la idea tampoco era ir corriendo de acá para allá. Algunos días, decidimos hacer menos actividades y aprovechar las playas para descansar. Viajamos casi a inicios de la temporada, pero todo estaba bastante tranquilo. Las playas no estaban abarrotadas de gente y pocas veces tuvimos espera para comer en algún restaurante (incluso aquellos que son bastante populares entre el turismo). Respecto al clima, tuvimos sólo una noche de lluvia; después los días estuvieron espectaculares, con temperaturas por arriba de los 20 grados y con máximas de hasta 28 (con 30, 31 de térmica). Tampoco es época de huracanes ni nada parecido, por lo que nos pareció una muy buena elección para conocer Miami.
Día 1:
Día 2:
Día 3:
Día 4:
Día 5:
Pueden encontrar fotos de todos estos maravillosos lugares en mi cuenta de Instagram, donde estuve subiendo un poco del día a día en esta ciudad.
Si tienen más tiempo, si ya conocen, si quieren prescindir de alguna de las actividades que comentaba, nos quedaron algunas cosas en el tintero que quizás les pueden interesar.
Si hay algo que tienen en Estados Unidos, son cadenas de comida que siempre nos morimos por probar cuando estamos por viajar. Desde la panceta bien hecha hasta estas hamburguesas gigantes que nos cuesta terminar, los yankees tienen un montón de comidas que vale la pena probar si están por allá. Miami, obviamente, no es la excepción a la regla, sino que por el contrario, agrega algunas notas latinas a su cocina tradicional. La gastronomía cubana y mexicana están super presentes en la oferta de la ciudad y vale la pena también dedicarse a probar estas opciones. Nosotros, al parar en departamento, no nos sentamos muchas veces a comer afuera. Sin embargo, hay algunos lugarcitos que les puedo recomendar si van con poco presupuesto y quieren disfrutar de algo de la gastronomía de Miami.
Además, una nota aparte para la comida de supermercado, que en Estados Unidos tiene una variedad impresionante. Como comentaba, nosotros estuvimos parando en un Airbnb, por lo que las compras en el súper fueron frecuentes y diversas. Desde el famoso bagel con huevos y panceta (cuatro por algo de 2.25 dólares) para hacer en el microondas, los macarrones con queso para hacer con agua hirviendo (1 dólar), hasta las incansables variedades de cerveza (que lamentablemente, en su mayoría, se venden por six-pack, pero son muy baratas), todo nos pareció a buen precio. Si pueden ir a algún Publix, van a encontrar de todo. Estos locales son la perdición para los que disfrutamos del turismo de supermercado. También en los 7 Eleven encontramos buenas ofertas en snacks y boludeces, porque tienen muchos 2×1 en productos de ellos.
Ojalá les sirva esta pequeña guía si están pensando en conocer Miami sin auto, y ya me contarán si hay algún otro imperdible que deberíamos agregar a la lista (y tener así una excusa para volver, por supuesto).
]]>
Budapest es una ciudad que moría de ganas de conocer. Había visto muchas fotos, sabía sobre su historia, sobre sus detalles y construcciones. Es una ciudad a la que las fotos no le hacen justicia, como suele pasar con muchas capitales europeas. Armamos esta pequeña guía con lo que nos dejó nuestro paso por este encantador lugar.
Budapest es la capital de Hungría y una ciudad que ha crecido mucho como destino turístico, ya sea por sus precios económicos, su movida nocturna o su historia y belleza. Como decía, es un destino que había postergado bastante, por visitar quizás primero lo “típico” del viejo continente. Como nos fueron probando los viajes a lo largo del tiempo, animarse a lugares nuevos es siempre una experiencia interesante, y sin dudas Budapest fue un gran acierto en nuestro último itinerario.
La moneda es el florín húngaro. Nuevamente, en esta ciudad elegimos utilizar un cajero automático en el aeropuerto. Nos recomendaron no cambiar en la calle. Si bien en ningún momento sentimos inseguridad, es una ciudad donde hay que tener un poco más de cuidado. A nosotros un taxi nos cobró un precio muy elevado por un viaje corto, por lo que estén atentos a estas avivadas, nada más. Como en todos los lugares que uno no conoce, por más seguros que sean, es importante mantener los ojos abiertos. Ya comenté en algún momento que los cajeros no nos cobraron comisión por la extracción de efectivo con tarjeta de crédito, por lo que es una buena opción (ya que las tasas de cambio por lo general son mejores que las de las casas).
La ciudad es más grande de lo que creíamos en un principio, pero las zonas más turísticas se recorren muy bien a pie. Si prefieren no caminar, el transporte público funciona bien y los tranvías son una forma muy pintoresca de conocer Budapest.
Documentación: Para ingresar a Hungría no necesitan visa; basta con tener pasaporte al día (con al menos 6 meses de vigencia desde la fecha que llegan). Si vienen desde otra parte de Unión Europea, cómo fue nuestro caso (llegamos al aeropuerto de Budapest desde Berlín), no van a necesitar hacer migraciones y el ingreso al país es un trámite rápido. Como en otras partes de Europa, es obligatorio el seguro de 30.000 euros. ¿Lo piden? Por lo general, no. ¿Hay que sacarlo? Sí, a mí me ha salvado más de una vez, ya sea por una enfermedad o pérdida de mi equipaje.
Números útiles: como siempre recomiendo, ante cualquier inconveniente lo mejor que pueden hacer es consultar en la recepción del hotel o a su anfitrión, que siempre los locales tienen más facilidad para moverse y reaccionar ante un problema. En Hungría, como comentaba también en nuestro paso por Turquía, no hablan inglés tan bien como en otras partes del mundo. Sin embargo no nos significó ningún problema. Ante alguna emergencia, lo mejor que pueden hacer primero es chequear si pueden resolverlo con el seguro. De cualquier modo, les dejo algunos números de emergencia que pueden serles útiles estando allá:
Por lo general, notamos que el nivel de inglés era bastante básico, incluso en los recepcionistas o las personas que brindaban atención al cliente. Si tienen que hacer un llamado o tienen una urgencia, lo primero que pueden hacer es intentar comunicarse o encontrar alguien que hable inglés. El consejo es reiterativo, pero siempre es lo más sencillo. Si van a un hotel, seguramente van a encontrar gente en la recepción que hable perfecto inglés, incluso español.
Corriente: El voltaje común en Budapest es de 230V. Como en la mayoría de Europa, los enchufes son Clase F (foto), compatibles con los clase C (también de dos patas). Nuestro host, en el apartamento en el que estuvimos parando, tuvo el detalle de dejar adaptadores para que pudiéramos conectar nuestras cosas. Pero si no tienen, siempre pueden conseguir en el aeropuerto o en algún supermercado (incluso vimos en un tipo súper chino que vendían adaptadores).
Budapest es barata. Si vienen de Europa occidental, todo les va a resultar económico. Desde el alojamiento hasta sentarse a comer en un restaurante, los precios están muy por debajo del promedio que tienen lugares como París, Berlín o Amsterdam. Así que, si viajan con poco presupuesto y se quieren dar un gusto, puede que esta ciudad sea una muy buena opción para hacerlo.
Nosotros decidimos alojarnos en un Airbnb, aunque no hay realmente diferencia con lo que cuesta un buen hotel. Más que nada lo hicimos porque éramos tres y era más cómodo compartir un departamento completo que una habitación triple. Elegimos uno de las propiedades en Budapest que tenía los mejores puntajes, bien ubicada y amplia, y pagamos algo de 830 pesos argentinos la noche. En aquel momento, eran unos 50 dólares, un valor más que bueno por un apartamento entero para tres personas. Por este valor, también pueden conseguir muy buenos hoteles. Si quieren pagar poco y viajan solos, hay hostels por 300 pesos la noche con muy buena puntuación. Ya conté nuestra experiencia más que satisfactoria con Airbnb acá.
Cuando hablamos de comer en Budapest, les puedo garantizar que incluso los lugares más gourmet y refinados no nos parecieron una locura. Un restaurante promedio es barato. De hecho, la primera noche que estuvimos en la ciudad, cenamos un menú de tres pasos y una cerveza por 11 euros. Para los que ya estuvieron en otros lugares de Europa, sabrán entender que es un valor bastante económico, teniendo en cuenta que nos sentamos en un restaurante, nos atendieron y comimos tres platos. Si están en un departamento y deciden cocinarse, también van a notar que resulta muy económico, aunque la diferencia más grande la notamos a la hora de sentarnos a comer en un local.
Para almorzar y cenar van a encontrar muchas opciones. Un mediodía comimos pizza en un pub (Pointer Pub) y, más bebidas, gastamos unos 11 euros por persona. También los mercados navideños, en caso que viajen en esa época, son una buena alternativa para comer por 8 o 9 euros. Los ruin pubs, famosos bares de la ciudad, también son una buena alternativa para la comida (incluso para desayunar, en algunos casos). Merendar también es barato. Cafés, capuccinos, pueden conseguir buenas meriendas por 5 o 6 euros. Los combos de comida rápida están aproximadamente 5 euros, lo que puede ser otra alternativa para comer por poca plata.
Con respecto al transporte público, fue un gran medio para movernos por la ciudad a buen precio. Nosotros sacamos el pase de tres días por 4.150 florines húngaros (un poquito más de 13 euros). Lo más recomendable son estos abonos diarios (tienen por 1 día por 5,30 euros y para una semana, por aproximadamente 16 euros), que les permiten utilizar tanto el metro como el tranvía y los buses. Otra opción es pagar el billete sencillo, que cuesta algo de 1,10 euros. Como siempre digo, depende de lo que vayan a hacer y de dónde estén parando. De cualquier modo, es una forma muy económica de moverse por la ciudad.
Al estar en un departamento, compramos bastante en el supermercado. Para que se den una idea de los precios, hay bandejas de fiambres y quesos en fetas por más o menos 1,20 euros en adelante. Pueden comprar un pan lactal por algo de 70 centavos de euro. Los yogures están más o menos 0,50 euros por pote. Las cervezas locales de medio litro están menos de un euro. Como verán, los precios son más que buenos y, si tienen pensado quedarse un tiempo, un departamento sin dudas es una gran opción. Aunque los precios de referencia son de ALDI, una cadena de supermercados conocida en Europa, incluso comprando en las pequeñas tiendas los precios siguen siendo muy baratos. La pastelería y panadería de los grandes supermercados también es muy buena y muy económica, por si eligen algún alojamiento sin desayuno o quieren darse un gusto.
Contra la creencia popular, el agua en Budapest es potable y se puede tomar tranquilamente. Nosotros en un principio habíamos comprado agua embotellada para preparar mate, pero pueden utilizar la de grifo sin problemas.
A pesar de los precios económicos de la ciudad, nos costó bastante elegir alojamiento en Budapest. No teníamos muchas referencias sobre lugares para quedarnos y tampoco no teníamos muy en claro cuál era la mejor zona para parar, así que empezamos a hacer un análisis entre Booking, Airbnb, Al Mundo y el tipo de alojamiento que nos convenía sacar siendo tres personas.
Les garantizo que los precios no son un problema. Van a encontrar muchas opciones, con una relación costo/calidad excelente. Incluso hoteles con varias estrellas o con spa, tienen un valor que no tiene comparación con otras ciudades. Como dije, si quieren darse un gusto, están en la ciudad correcta.
Nuestro Airbnb fue este, y puedo recomendarlo al 100% para dos o tres personas. El precio es relativamente económico, el departamento está perfectamente ubicado, el check-in fue rapidísimo (incluso llegando casi a las 23 horas) y nuestro host siempre estuvo disponible ante nuestras consultas (incluso cuando hicimos un cambio de fecha en la reserva, pudimos hacerla sin problemas). De cualquier forma, pueden buscar todas las opciones disponibles en la página de Airbnb y después nos cuentan su experiencia; hay un montón de departamentos que se ven hermosos. Registrándose desde mi perfil o el de algún viajero conocido que ya se encuentre registrado, obtienen un descuento de $600 pesos argentinos en reservas superiores a $1100.
Ahora, si prefieren ir a un hotel, les dejo algunas propiedades que nos parecieron lo mejor dentro de nuestras búsquedas. Tengan en cuenta que nosotros seleccionamos estos porque tenían oferta de habitaciones triples, que era lo que estábamos buscando para este viaje. Por lo general, nos recomendaron alojarse en la zona de Pest, que tiene mejor oferta de restaurantes, bares y lugares para comprar:
Los precios mencionados arriba son de Booking y obviamente son aproximados (ya que depende mucho de las fechas, la temporada, etc). Nosotros buscamos en temporada alta para armar esta guía, a modo de referencia (es posible que en otras fechas consigan mejores precios). Si reservan desde este link a través de Booking, obtienen un 10% de descuento en su reserva. Nosotros usamos bastante este sitio y ese descuento nos hizo ahorrarnos unos cuantos euros.
Como comentaba, es bastante sencillo recorrer los atractivos más turísticos a pie, pero si quieren conocer distintas partes de la ciudad, el transporte público de Budapest es muy económico y conecta muy bien la capital.
Metro:
El metro de Budapest cuenta con 4 líneas y 52 estaciones, y es el segundo más antiguo del mundo. Recuerden que si compran tickets de viaje individual, deben validarlos antes de ingresar. No hay molinetes ni nada parecido. En algunas estaciones, hay gente controlando los boletos. Si sacan abono, no van a necesitar validar nada. Simplemente muestran el ticket si se los piden, ya que el mismo cuenta con las fechas de vigencia impresas.
Probablemente la línea que más utilizamos fue la M1 (amarilla). Esta lleva hasta la Basílica de San Esteban (estación Bajcsy-Zsilinszky út), la Opera y el Teatro Central (estación Opera), los baños de Széchenyi y el Zoo de Budapest (Széchenyi fürdő).
También la línea M4 (verde) tiene acceso a muchas atracciones interesantes como lo son el Balneario Gellért (Szent Gellért tér), el Museo Nacional Húngaro (Kálvin tér) y el Mercado Central de Budapest (Fővám tér). También los lleva hasta la estación Keleti, donde salen trenes y buses a otras ciudades húngaras y países vecinos (Keleti pályaudvar).
Aunque no utilizamos la línea M2 (roja), con ella tienen acceso a la famosa Bastión de los Pescadores (Batthyány tér) y el Parlamento (Kossuth tér).
Acá les dejo un mapa de del metro, que pueden descargar.
Buses y Tranvías:
Otra alternativa al metro son los buses y los tranvías, que permiten ir conociendo mientras uno va recorriendo la ciudad. El abono es el mismo que utilizan para el metro, y hay varias líneas para conocer los puntos más turísticos de la ciudad.
Nosotros utilizamos mucho la línea 2 y también la 4, que se mueve entre Buda y Pest. Es muy sencillo utilizar este medio y realmente les permite conocer toda la ciudad de forma barata. Acá tienen un mapa más completo, que incluye los servicios de tranvías y buses.
Taxi:
No recomiendo personalmente tomar taxis en la calle, ya que nos estafaron (nos cobraron casi el triple de lo que valía el viaje, no contaban con taxímetro ni nada parecido). Si pueden utilizar algún servicio como Uber o pedirlo desde la recepción de su hotel (chequeando el precio antes), mejor. Eviten tomarlos en la calle, sobre todo en zonas turísticas.
Trenes:
Estando muy cerquita de la estación de trenes Keleti, tuvimos la posibilidad de usar el servicio para viajar desde Budapest hasta Bratislava. Hay muchas opciones para moverse tanto entre países como dentro de Hungría. Pueden comprar los tickets por internet, o por ventanilla. Nosotros compramos directamente ahí en la estación. Algunas personas no hablan muy bien inglés, pero siempre tuvieron buena voluntad para ayudarnos. Si ya tienen los recorridos planificados, siempre recomiendo comprar online desde la página oficial.
Traslado al aeropuerto:
Nosotros llegamos muy tarde a Budapest y decidimos tomarnos un taxi. Cuando salen de arribos, hay varios puestos donde ofrecen diferentes servicios de traslado, e incluso van a encontrar el de información turística. Averiguamos por el metro, pero dado que estábamos con el equipaje y éramos tres, el precio del remis no nos pareció una locura (pagamos 35 euros hasta nuestro apartamento en el centro). Por anticipado nos informaron este precio, que nos salía menos que tomar el minibus (que tiene un costo de 10 euros por persona, y que va parando en distintos hoteles).
También el tren es otra buena opción, pero tienen que tener en cuenta que opera en determinados horarios. Por 1 euro los deja en la estación central (Nyugati). A nosotros no nos servía, ya que llegamos después de las 22 horas, pero es una muy buena alternativa si están parando por la zona de la estación como nosotros.
También está el autobús 200E, que los deja en la zona de Köbánya-Kispest. De ahí pueden combinar con el metro, todo esto usando un billete o el abono de transporte, y dirigirse a donde deseen. Lo recomiendo principalmente si están con poco equipaje o muy lejos de la zona de Nyugati.
Si la tienen clara con el inglés, hay más info en la página oficial del Aeropuerto de Budapest.
Como comentaba arriba, Budapest es una buena ciudad para salir a comer. Además de la variedad de comidas y abundancia de restaurantes, los precios son bastante accesibles y notamos que muchos locales estaban abiertos hasta tarde.
Para tomar un trago, no pueden faltar los ruin pubs, los que para mí son una visita obligada en Budapest. Ya publiqué una nota completa sobre los que pueden conocer y los precios aproximados de Szimpla Kert, uno de los más populares del mundo.
También como comentaba, si van en épocas de fiestas, los mercados navideños son una gran opción para probar platos locales y de la región. Desde los famosos y prácticos Lángos (una masa frita con distintos ingredientes) hasta Töltött Káposzta (unas bolitas rellenas de carne y arroz) o el famoso gulash (la típica sopa húngara). También hay muchos dulces, sobre todo de mazapán, y bebidas para todos los gustos.
Les dejo alguna lista de lugares por los que pasamos durante nuestro viaje:
Nos fuimos de Budapest gratamente sorprendidos por todo lo que encontramos para hacer. La visitamos en una época muy especial, una semana antes de Navidad, donde la ciudad se llena de mercados y actividades navideñas, que son un must si están en esa época. Sin embargo, nos encontramos con un montón de actividades para los cuatro días que estuvimos en la ciudad, sintiendo incluso que podríamos habernos quedado otro.
Les comparto una lista de algunas cosas para hacer. Nosotros somos fans de caminar mucho las ciudades y aprovechar las atracciones gratuitas, por lo que la mayoría son de este tipo:
Actividades gratuitas:
Actividades pagas:
Roma, Roma, Roma… Qué ciudad. Qué lugar, que parece no tener un punto intermedio entre el amor y el odio. Conozco gente que se ha enamorado perdidamente de la capital italiana, otros que no desean volver. Yo personalmente soy del primer grupo: una ciudad a la que volvería mil veces, un lugar tan lleno de historia, rincones y belleza, que me sigue fascinando con cada visita.
No es una ciudad tan pulcra y ordenada como otras capitales del viejo continente. Roma es un poco caótica, con sus autos, sus lugares históricos, su gente y sus callecitas. Es una ciudad especial, una capital que sin dudas pertenece a los italianos hasta en el último detalle. Un extraño sentido de pertenencia me invadió la primera vez que conocí este lugar, y el sentimiento es siempre el mismo.
A diferencia de otras capitales de Europa occidental, es más económico subsistir, y se van a dar cuenta pronto que también es más fácil adaptarse. Lógicamente, los italianos son muy parecidos a nosotros (nosotros a ellos, mejor dicho), por lo que pronto nos vamos a encontrar siendo parte de una comunidad que se asemeja mucho a la local. Algunos lo aman, otros lo odian. Suele ser así.
Como siempre digo sobre las capitales, es recomendable pasar por lo menos cuatro o cinco días para poder recorrer bien y no quedarnos únicamente con lo turístico, sino también perdernos un poco en cada barrio, donde cada uno tiene lo suyo para ver, conocer y admirar. Es una ciudad llena de historia, que parece ir contando un cuento en cada una de sus calles, vagamente iluminadas e irregulares. Es encontrar ruinas, edificios que fueron declarados Patrimonio de la Humanidad, historia en cada paso que damos. Es una ciudad un poco mágica, ya que no podemos evitar imaginar sus años y todos los sucesos que acogieron esas callecitas que hoy en día se vuelven caóticas entre autos y Vespas.
La moneda es el euro, y por lo general recomiendo llevarlos de acá o sacar directamente con tarjeta en un cajero automático. Como siempre, recomiendo no cambiar en la calle aunque estén en el país más seguro del mundo. Más vale prevenir que curar. Aunque sea un poco más caro, si llevan dinero para cambiar allá, háganlo en un aeropuerto o alguna casa de cambio.
No es una ciudad insegura, pero como en la mayoría de las grandes ciudades, deben tomar los recaudos necesarios para no pasar un mal momento. Cuiden sus pertenencias. No piensen que porque están en Europa no va a pasar nada. No son robos violentos, pero los arrebatos ante una distracción son comunes. No es para fomentar paranoia, sino para que tomen las mismas medidas que tomarían en cualquier lugar al tomar el metro, andar por la calle o apoyar las cosas a la hora de sentarse a comer.
Muchas veces veo gente preocupada por el idioma. Lógicamente, si los italianos no quieren que los entendamos, lo van a lograr. Sin embargo, si hablan lento y con buena predisposición de ambas partes, se entiende bastante bien. Incluso si no dominan el inglés, hablando en español ustedes también pueden hacerse entender con ellos (la bendición de ser todos idiomas latinos). Es cuestión de tener paciencia. En los hoteles por lo general encontramos mucha gente que hablaba español, pero también con un poco de inglés básico los van a entender sin problemas (como en la mayor parte de Europa).
Documentación: para viajar a Roma desde Argentina se requiere tener pasaporte al día. No es necesaria visa. Es obligatorio contar con un seguro médico que cubra los 30.000 euros. Por lo general, lo único que solicitan a la hora de ingresar es pasaporte, pero tengan en cuenta que pueden pedirles pasaje de vuelta, alojamiento reservado y el ya mencionado seguro médico. Personalmente recomiendo ir con todo impreso (pasajes, vouchers, comprobantes) para hacer el ingreso al país lo más rápido posible. Creo que en el aeropuerto de Roma fue en el que mejor me trataron cuando entré o salí del país (quizás mi apellido haya tenido algo que ver). Con frases como con Argentina sono amici o Sono finite le vacanze? siempre el proceso de entrada y salida al país fue muy relajado. Igualmente siempre recomiendo llevar todo en regla y en el equipaje de mano, por las dudas.
Números útiles: Te dejamos un listado con algunos números que es recomendable tener a mano. De cualquier forma, hemos visto mucha policía en Roma andando por la calle (además de los militares).
Corriente: la corriente es de 220 voltios y los enchufes en Italia suelen ser de dos o tres patas redondas alineadas (pueden conseguir adaptadores en los aeropuertos, aunque siempre es más barato si los compran por su cuenta por MercadoLibre en Argentina o en algún local en la ciudad de destino). Los enchufes utilizados son los llamados tipo L, los tipo C y los tipo F.
Ley antitabaco: aunque nosotros ya estemos acostumbrados a esta ley, cabe destacar que desde hace ya varios años está prohibido fumar dentro de restaurantes, locales, aeropuertos y edificios públicos en la ciudad de Roma. Hacerlo implica arriesgarse a una multa que puede llegar hasta los 500 euros.
Otras prohibiciones y multas: el consumo de alcohol en la vía pública no está permitido, y también pueden ganarse una multa por hacerlo. En Roma, orinar en la vía pública también está totalmente prohibido y tiene por ello una de las multas más costosas de Europa. También, la viveza del turista de ir sin billete en el transporte público puede costarles hasta 55 euros.
Tener en cuenta los días festivos: durante los días feriados o festivos, muchas atracciones, mercados y bancos en Roma permanecen cerrados. Para agendar si van a estar por la ciudad durante esas fechas: Año Nuevo (1 de enero), Epifanía (6 de enero), Jueves Santo y Lunes de Pascua (la fecha varía), Día de la Liberación (25 de abril), Día del Trabajo (1 de mayo), Fiesta de la República (2 de junio), Fiesta de los Santos Patronos de Roma (29 de junio), Día de la Asunción (15 de agosto), Fiesta de Todos los Santos (1 de noviembre), Inmaculada Concepción (8 de diciembre), Navidad (25 de diciembre) y San Esteban (26 de diciembre).
En nuestro sitio, hicimos un cálculo de presupuesto aproximado para las ciudades más populares de Europa, entre ellas la bella Roma. Los precios en la nota están en euros para mantener una moneda general en la comparación de cada ciudad.
El valor diario depende mucho del tipo de viaje que decidan hacer.
Para un viaje super economico, durmiendo en couchsurfing, evitando los restaurantes y realizando actividades gratuitas, calculamos un presupuesto de unos 9 euros por día.
Ya si vamos a un hostel, aunque hagamos vida gasolera tenemos que hablar de más o menos 45 euros (si eligen una cama en habitación compartida y le suman las comidas, algún boleto en transporte público y algún souvenir o chuchería en la calle).
Ya si deciden ir a un hotel y comer alguna comida en restaurante, el precio diario puede variar un poco (se consiguen hoteles a bastante buen precio). Obviamente a esto le agregamos algún transporte y algún regalo. Lo bueno de los hoteles es que por lo general podemos buscar alguno que tenga desayuno y hacer alguna comida potente por la mañana. Incluso en los hostels, también pueden conseguir esta opción.
Ya si hablamos de hoteles de más de tres estrellas, comidas en restaurantes, excursiones y alguna compra, tenemos que pensar que vamos a gastar algo de 120 euros.
Obviamente, todo esto es muy relativo y es un estimativo en base a los precios que vimos nosotros cuando estuvimos allá. Puede variar dependiendo de la época, la zona en que se alojen, los lugares que frecuenten y las cosas que decidan comprar. Tengan en cuenta que la temporada alta es de Junio a Agosto, algo que puede influenciar en la variación de los precios (especialmente en el alojamiento).
Roma no nos pareció una ciudad cara para ser una capital. La realidad es que nuestras compras en el supermercado tenían un valor menor a lo que generalmente gastamos acá, y sentarnos en un restaurante o comprar comida en puestitos implicaba un gasto más o menos similar al que tenemos en Buenos Aires (que es la ciudad contra la que yo siempre comparo).
Por una cuestión de comodidad, ibamos mucho a la cadena de supermercados Coop. Como estábamos en un B&B, teníamos cocina, heladera y facilidades para cocinar. De cualquier modo, no es abismal la diferencia entre cocinar y comprar alguna cosa por la calle. Los precios de los supermercados nos resultaron bastante accesibles y muchos productos resultaron ser más económicos que en casa. Un pan de 500 gramos nos puede salir 1,30€ y 100 gramos de queso 1€, 100 gramos de jamón por €1,40, paquetes de galletitas por 1€; un litro de leche por 0,85€ y 1,5 litros de jugo de naranja en cartón algo de 1,15€. Las cajas de cereales grandes cuestan 2,50€. Todo esto resulta resulta útil si no tienen desayuno donde estén parando y deciden prepararlo por su cuenta.
Para la comida, los supermercados también son una gran opción. Hay paquetes de fideos por 0,60€, que pueden acompañar por una salsa De Cecco por 0,70€. El kilo de arroz está más o menos 2€. El kilo de papas está 0,72€. También venden unas ensaladas en paquete, con una mezcla de verduras, por unos 1,18€. También pueden comprar las tortillas tipo rapiditas por 1,35€. Como verán, los precios son más que accesibles y una muy buena opción si algún día planean cocinar. Además, en los supermercados venden muchos sandwiches listos y pizzas listas para poner en el horno por aproximadamente 2€.
Con respecto a la bebida, tenemos agua de 2 litros por 0,28€, lo que nos resultó baratísimo. Las gaseosas y el té helado de 1,5 litros están más o menos entre 0,75€ y 1€. La botellita de 66cl de cerveza Peroni se consigue por 0,80€. También hay botellas de vino que arrancan en los 2€.
Si hablamos de salir a comer, depende mucho del lugar que elijamos. Obviamente, no es lo mismo comer en algún barcito del Trastevere que frente al Coliseo. Nosotros hemos llegado a comer bien (plato+bebida) por 12€. En McDonald’s, se puede comer por unos 7€ u 8€. Una pinta de cerveza en un bar les puede salir unos 4€, y pueden tomarse un trago por 7€. El café o capuccino puede tomarse por 1€. Salir a comer afuera en Italia no es una locura si buscan bien dónde sentarse. Eviten las zonas excesivamente turísticas y van a poder comer como en casa.
El transporte es caro para nosotros como en todo Europa, pero más económico que en otros lugares (1,50€). Como siempre digo, dependiendo de cuánto vayan a usarlo puede que les convenga sacar algún pase por día/s, que arranca en 7€ por 24 horas.
Por Aire:
Desde Buenos Aires, hay muchos vuelos que llegan a Roma. Aerolineas Argentinas mismo suele tener un vuelo directo, que yo no he tomado pero que me han dicho que es muy bueno para ser un tramo tan largo y cansador. Mi experiencia personal fue con Air Europa (escala en Madrid) y Alitalia, dos aerolíneas de las más económicas para viajar y con servicios, si bien no de lujo, adecuados para lo que pagamos.
Roma cuenta con dos aeropuertos:
Aeropuerto Leonardo Da Vinci – Fiumicino (FCO): es el más importante de la ciudad, donde llegan los vuelos internacionales y donde les tocará aterrizar si llegan directo desde Argentina o desde alguna de las escalas de las aerolíneas que operan desde nuestro país. Este aeropuerto se encuentra a 32 km del centro de Roma, pero se encuentra muy bien conectado al centro de la ciudad. Si tienen una escala larga, doy fe que es un buen lugar para estar, ya que tiene muchos servicios, restaurantes y tiendas.
Para ir al centro hay varias opciones. Una de las más populares es el tren Leonardo Express que va desde Fiumicino a la estación Termini. El precio es de 14€, y es un viaje de 30 minutos; con frecuencia de media hora desde las 6:37 hasta las 23:37. Si van para el lado de Tiburtina, también pueden tomar el Metropolitano FM1, que sale cada 15 minutos y cuesta 5€.
Otra opción que nosotros utilizamos son los autobuses que, si bien tardan alrededor de 55 minutos, son bastante más económicos que el Leonardo Express y también llegan a Termini. Nosotros utilizamos el de la compañía Terravision, cuyo boleto tiene un valor de 5€ por tramo. También pueden tomar el Roma Airport Bus, que tiene un costo de 6€.
También hay taxis que van al centro, pero no recomiendo en absoluto esta opción, a menos que se trate de un caso particular. El tiempo de viaje es más o menos el mismo que el del bus, y el valor del viaje puede rondar los 50€.
Aeropuerto Ciampino – Giovanni Battista Pastine (CIA): este aeropuerto, muchísimo más pequeño que Fiumicino, se encuentra a 15 kilómetros del centro. Es muy utilizado por empresas low-cost como Ryanair, Easy Jet y Wizz Air.
La mejor forma de ir al centro de la ciudad es con los mismos buses que operan desde Fiumicino: Tanto el Terravision como el Roma Airport Bus tienen un valor de 5€ y pueden llegar al centro (Termini) en 40 minutos. Ahí mismo después pueden tomar el metro para llegar a otros puntos de la ciudad.
Por Tierra:
Nosotros llegamos a Roma desde Salerno en tren. Los trenes regionales llegan a la estación Termini y hay muchísimas opciones para alcanzar la ciudad, por precios bastante económicos. También muchas compañías de buses tienen como destino la capital italiana. Nosotros utilizamos Flixbus para irnos de acá a Florencia, aunque las opciones de compañías son muchísimas. Les recomiendo, si van a ir por tierra desde otra ciudad, que busquen en GoEuro la mejor opción para llegar.
También pueden alquilar un auto y llegar de este modo, pero no lo recomiendo. El tráfico en Roma no es agradable en absoluto: las calles son estrechas y es bastante complicado moverse en este medio. Si tienen mucha paciencia, quizás puedan considerarlo, pero sino les recomiendo que ni siquiera lo intenten.
El clima en Roma es mediterráneo. En el verano, de junio a septiembre y especialmente en julio y agosto, las temperaturas se pueden volver bastante pesadas para los que decidan recorrer la ciudad. En invierno hace frío, pero es muy soportable en comparación a otras ciudades europeas y se puede sobrevivir muy bien sin llevar una exageración de ropa de abrigo, ya que por lo general las temperaturas no suelen ser mínimas de 2 o 3 grados.
Sin importar el clima, es fundamental llevar un piloto y buen calzado para caminar, ya que Roma es una ciudad ideal para caminarla y conocerla, sea verano o invierno.
Las opciones de hotelería en Roma son infinitas, y se pueden encontrar alojamientos a muy buen precio, si lo comparamos con otras capitales de Europa. Por lo general recomiendo alojarse en el centro, ya que Roma es una ciudad muy linda para caminarla y el transporte público no es el fuerte de la capital italiana. Si están con auto, quizás les convenga evitar el centro.
Recuerden además que en Roma, como en muchas ciudades europeas, deben abonar un impuesto por noche de hotel que no se encuentra incluído en el precio final de la reserva. Este impuesto varía dependiendo del tipo de alojamiento al que vayan. De acuerdo al sitio oficial de la capital Italiana, se abonan 3€ en hoteles de 1 o 2 estrellas, 4€ en 3 estrellas, 6€ en 4 estrellas, 7€ en 5 estrellas y 3,50€ en bed and breakfasts, hostels y casas de alquiler. Si deciden ir a un camping, la tasa es de 2€ por noche.
Por lo general, en las capitales hay muchos supermercados y muchas alternativas para comprar cosas y cocinar en el departamento, en caso que decidamos utilizar Airbnb. Pueden buscar todas las opciones disponibles en la página de Airbnb y después nos cuentan su experiencia. Hay habitaciones privadas cerca de la estación Termini que arrancan en 25€ (aproximadamente 500 pesos la noche). Aunque a nosotros nos resultaba más conveniente un departamento (en Airbnb hay algunas muy buenas opciones por 45€ o 50€ la noche), la habitación privada puede ser una buena opción para quienes viajan solos. Registrándose desde mi perfil o el de algún viajero conocido que ya se encuentre registrado, obtienen un descuento de $600 pesos argentinos en reservas superiores a $1100. Booking también ofrece un descuento de este estilo: en caso que quieran alquilar un departamento por esta plataforma, después de reservar mediante este link y alojarse, se les realizará un reintegro del 10%.
Hay varias opciones de transporte en esta ciudad, bastante famosa por un tráfico caótico y construcciones de metro frustradas por descubrimientos arqueológicos. Les dejo un plano que me pareció muy interesante, con muchas opciones de transporte de la ciudad. Lo pueden ver en buena resolución acá.
Metro:
El metro romano es más bien pobre. Con sólo dos líneas, conecta con algunos puntos de interés pero el acceso al mismo es bastante menos cómodo que en otras ciudades (a menos que estén parando por la zona de Termini, donde tienen acceso a ambas líneas). Los andenes se encuentran bastante sucios y no es en sí de las mejores experiencias que hemos tenido viajando en el metro europeo, pero cumple su función y no tuvimos problemas cuando lo utilizamos.
Es recomendable siempre que cuiden sus pertenencias como lo harían en Buenos Aires, ya que nos advirtieron que puede haber carteristas. Siempre es recomendable llevar todo dentro de la mochila o cartera y tenerla hacia adelante, a la vista.
El metro se encuentra abierto todos los días de 5:30 a 23:30. Tanto los viernes como los sábados, el horario de cierre se extiende hasta la 1:30 de la madrugada. El precio del billete es de 1,50€, válido por 100 minutos (nos permite combinar medios de transporte por ese período de manera gratuita). Sino, por lo general, es conveniente comprar el billete diario (BIG), que por 6€ nos permite viajar en el día, de modo ilimitado, en todos los medios de transporte. También hay un abono ilimitado por 2 días (12,50€), 3 días (18€) y por una semana (24€), que les convendrá comprar dependiendo del tiempo que se queden en la ciudad y cuánto piensan movilizarse por la ciudad. Por lo general, si toman la recomendación de quedarse 4 o 5 días en la capital, la tarjeta semanal tiene un muy buen precio y les permite conocer la ciudad de modo fácil y económico. Nosotros compramos esa y le sacamos provecho.
Bus:
La red de buses de Roma resulta muy útil para complementar el metro.
Importantísimo: si sacan cada viaje de forma independiente, recuerden validar el ticket. Verán que mucha gente se sube y no hace nada, pero esa tiene abonos mensuales (por lo general, la gente que vive en la ciudad). Tienen que validar el ticket en las máquinas que están en el bus para evitar una multa en caso de un control.
Hay muchísimas líneas de bus como para ponerlas en un mapa, pero el sitio de ATAC nos permite ingresar nuestro origen y destino para poder saber qué línea debemos tomar. Pueden utilizar el buscador en este link (está en inglés y en italiano).
Tranvía:
El tranvía de Roma cuenta con seis líneas, que pueden ver en el plano (click aquí para ver la versión ampliada y descargable). Los tranvías funcionan de forma similar a los autobuses en la ciudad de Roma, con los mismos horarios y la necesidad de validar sus tickets.
Taxi:
El taxi es una alternativa para los que no desean utilizar el transporte público en Roma, aunque hay que tomar ciertos recaudos a la hora de hacerlo. Hay que tener en cuenta que hay muchos estafadores, que buscan sacar provecho de los turistas, como en muchas otras ciudades con tantos visitantes. Si toman el taxi desde el hotel, soliciten en recepción que les pidan uno (la reserva telefónica es con un suplemento de 3,50€). Si lo hacen por su cuenta, verifiquen que sean los autos blancos que tienen algún número en el exterior (que pertenece a su agencia) y, si pueden, anotar el número de licencia en caso que tengan algún problema.
Las tarifas a los aeropuertos son fijas: 48€ es el valor del viaje hasta Fiumicino y 30€ el viaje hasta Ciampino. Quedará en cada uno saber si le conviene esto o el transporte público (tengan en cuenta que además se cobra un suplemento de 1€ por valija). Si necesitan ir desde Termini hasta algún hotel por la zona céntrica, el trayecto no debería superar los 15€. De cualquier manera, busquen siempre la ruta por Maps para chequear el recorrido a medida que lo van haciendo.
Otra opción es Uber, aunque no lo hemos probado en la capital italiana.
Tren:
El tren conecta Roma con otras ciudades, e incluso con el mismo aeropuerto como comentamos anteriormente. Es muy sencillo emitir los tickets en la misma estación (Termini), aunque también pueden hacerlo desde la página de Trenitalia o Italotreno, los principales servicios ferroviarios de Italia.
Recuerden por favor, que si viajan por Trenitalia y compran los boletos directamente en la estación, tienen que validarlos antes de viajar. El no hacerlo implica una multa. Para validar los tickets tienen que hacerlo en unas máquinas verdes y blancas de Trenitalia que se encuentran en los andenes. Las mismas deben hacer un ruido al poner el billete e imprimir fecha y hora en ellos. ¡Cuidado con esto! Nosotros lo hicimos, hizo el ruido y no nos imprimió nada. Si tienen algún problema con la máquina, no duden en preguntar al personal que está en el anden, que siempre nos dieron una mano con este tema. Chequeen siempre que el billete tenga una impresión luego de validarlo: eso es lo que importa. Este proceso no es necesario para billetes comprados por internet. Basta con llevar en papel o en el teléfono el pasaje que tiene el código QR. Esto basta al personal que pasa a controlar para chequear su boleto.
Si están pensando conocer otras ciudades desde Roma, es una forma muy confortable de moverse por el país, rápida y más económica que un avión. Hemos sufrido algunas demoras durante nuestro viaje (algunos minutos, un caso de un poco más de media hora), pero el funcionamiento general de los trenes es muy bueno.
Les recomiendo buscar los trayectos en Go Euro, que incluye las distintas opciones para viajar en tren dentro de Italia y también a países vecinos.
Auto:
Les diría que si se van a quedar en Roma, descarten el auto. Fue una pésima experiencia para familiares que decidieron utilizar este medio de transporte en la capital. El tráfico es caótico; las calles, estrechas, y la paciencia de los italianos, muy poca. A menos que tengan un plan muy específico o que se estén quedando en las afueras, yo no recomendaria este medio. Se consiguen autos por 250 pesos por día, un buen valor si viajan en grupo y tienen mucha paciencia para manejar.
Roma tiene la particularidad de ser una ciudad donde podemos encontrar buena comida por buenos precios. Con pastas y pizza, nos encontramos con una gastronomía a la que estamos muy acostumbrados en nuestro país.
En Roma, como en gran parte de Italia, hay mucha street food o comida callejera. Puestos pequeños que dan a la calle ofrecen pizza, shawarma, panini y otras tantas comidas rápidas un poco más sanas que la de McDonald’s o Burger King. Si buscan no gastar demasiado y no les molesta comer al paso, esta puede ser una buena opción para comer en Roma. Los supermercados tienen también algunos sandwiches por unos pocos euros, y todos sabemos que si hay algo bueno es el prosciutto italiano.
Si van a las famosas cadenas de comida rápida, no se preocupen por el idioma: en los locales de McDonald’s hay máquinas para hacer el pedido, que se encuentran disponibles en varios idiomas. No tienen que hacer más que seleccionar lo que quieren, pagar, y retirar el pedido cuando los llaman por caja.
Si tienen una escala larga en esta ciudad (como nos sucedió a nosotros) y quieren dejar el equipaje de mano en algún lugar para recorrer, hay muchísimas opciones en Roma para dejar las maletas (deposito bagagli).
En Fiumicino hay un depósito en la Terminal 3 de arribos internacionales. Está abierto desde las 6:30 hasta las 23:30, con un valor de 6€ por bulto cada 24 horas. El pago se realiza al retirar el equipaje.
La compañía Stow Your Bags tiene un método de depósito automático del equipaje en puntos muy turísticos de la ciudad, a muy poca distancia de las principales atracciones: en la zona de los Museos Vaticanos (Via Germanico 20), en la zona de Piazza Spagna y la Fontana Di Trevi (Via della Vite 42) y también por donde se encuentran Piazza Navona, el Pantheon y Campo de’ Fiori (Via dei Chiavari 8). El precio es de 2€ por hora y se paga por taquilla, donde entran cuatro maletas pequeñas. Es más caro que el servicio por día, pero es ideal si están en el centro y no tienen dónde dejar las cosas (por ahí en algunos departamentos y hoteles no cuentan con servicio de guardamaletas; conviene chequear cuando hacen la reserva).
Otra opción es Bagbnb. Por su nombre, adivinarán que funciona de modo muy similiar a Airbnb. Los angels son propietarios de locales que guardan el equipaje allí mismo, por un valor de 5€ por día. Es un buen precio y, lo que tiene como ventaja, es que no hay limitaciones con respecto al tamaño del equipaje. No lo hemos probado, pero leímos muy buenas críticas sobre este servicio. Las reservas pueden hacerse únicamente online, y hay muchísimos sitios disponibles en Roma para dejar el equipaje. Pueden chequear los lugares acá.
Otro sitio con un servicio interesante es Bags Free. Lo que tiene como particularidad es que, además de poder dejar las valijas en Termini, las mismas pueden ser transportadas a donde el cliente lo desee. Si van con algo muy pesado o se van de la ciudad y después vuelven, puede ser otra opción para tener en cuenta. Están abiertos de 8 a 20 horas. El depósito sale 4€ por día (3€ a partir del tercer día), y el traslado desde el depósito en Termini hasta el hotel donde se estén alojando, unos 6€. También tienen otras opciones para llevar maletas al aeropuerto y demás, que pueden chequear acá.
Sobran cosas para hacer en una ciudad tan llena de historia como de belleza. Hay atracciones que son pagas, pero mucho de lo que hay para ver y conocer en Roma puede apreciarse de forma gratuita. La realidad es que en nuestro último viaje gastamos muy poco en accesos a atracciones y, caminando la ciudad, nos encontramos con muchísimas cosas gratuitas para apreciar simplemente recorriendo Roma.
Antes de viajar, evaluamos comprar la Roma Pass o la Omnia card, pero ninguna de las dos nos convenció mucho. Si piensan hacer muchos museos, quizás pueden sacar la Roma Pass de 72 horas, que tiene un valor de 38,50€ e incluye descuentos a muchas de las principales atracciones de Roma y dos entradas gratuitas a museos (una si sacan la de 48 horas). Como les digo, depende del tipo de viaje que vayan a hacer y de cuánto les interese conocer. Acá les dejo un link a un documento donde pueden chequear el valor de las atracciones con y sin la tarjeta, y ver si les conviene o no sacar este pase. El mismo lo pueden comprar por internet, así como también en los aeropuertos, estaciones de trenes y museos.
Algunas atracciones gratuitas:
Algunas atracciones pagas:
Hacé click acá para verlo en Google Maps. Las actividades se encuentran marcadas en azul; los lugares para comer, en verde. Siempre recomiendo tener el mapa de la ciudad descargado en el celular. Pueden hacerlo desde la misma aplicación de Maps, haciendo click en el menú izquierdo. Eligen la opción “zonas sin conexión” y puede seleccionar una zona personalizada para descargarse en el teléfono y poder consultar aún cuando no tienen internet. No funciona con las rutas del transporte público, pero está bueno para tener una idea de dónde estamos, los lugares que están cerca y demás.
]]>La ciudad de Londres es una de las capitales más visitadas de Europa y del mundo. Así mismo, es una de las más seguras del viejo continente, por lo que las medidas de seguridad se limitan a los recaudos básicos que tomamos en cualquier lugar al que viajamos. Una de mis ciudades favoritas de siempre, a la que volvería mil veces.
Es también una ciudad con un costo de vida caro en relación a la media europea. Si están planificando un viaje que incluye a Londres como destino, deben saber que es muy probable que gasten un poco más de lo que tenían pensado para otras ciudades. Pero lo vale. Es un lugar que tiene siempre algo para hacer, un evento al que asistir, un rincón en el que estar. Y si se toman las medidas necesarias y se planifica el viaje, se puede conocer la ciudad sin gastar una fortuna.
Lo ideal, como toda capital, es quedarse cuatro o cinco días para poder hacer lo básico y conocer los puntos más importantes de la ciudad. Si pueden quedarse más y dedicarle algunos días extra, creo que es un lugar que lo vale. Incluso en las afueras del centro, hay muchísimos lugares que vale la pena conocer y que ya detallaremos un poco más adelante. Siempre digo que Londres es de esas ciudades en las que podrías quedarte un mes, y siempre te quedaría algo pendiente para hacer. Muchos barrios, muchos rincones, muchas atracciones, mucho para ver.
La moneda es la libra esterlina. Pueden ir con euros o dólares y cambiarlos en casas de cambio, aunque no es lo más recomendable. Por lo general, si pueden comprar libras en el banco, es una buena opción. Otra alternativa es sacar dinero de un cajero con la tarjeta de crédito (en el aeropuerto, terminal de trenes, o mismo en la ciudad); el importe llega en dólares en el resumen. Hay que tener en cuenta que la extracción por cajero automático puede tener una comisión. También se puede extraer con tarjeta de débito de la cuenta en pesos.
Un consejo que doy siempre por las dudas, y porque he leído sobre gente que lo ha hecho: nunca cambien plata en la calle. Por más honestos que sean en un país, siempre es más seguro pagar un poco más pero hacerlo en un lugar autorizado.
Londres es una ciudad muy segura. Aunque siempre hay que estar atentos a los famosos “carteristas” europeos, he visto gente en los bares colgar su abrigo en la puerta y dejar su mochila sobre la mesa mientras iban a hacer su pedido a la barra. Si bien en todas partes del mundo hay que estar atentos, es una ciudad segura para caminar, incluso a pesar de ser una capital.
Documentación: para viajar a Londres desde Argentina se requiere tener pasaporte al día. No es necesaria visa. Es obligatorio contar con un seguro médico que cubra los 30.000 euros. Por lo general, lo único que solicitan a la hora de ingresar es pasaporte, pero tengan en cuenta que pueden pedirles pasaje de vuelta, alojamiento reservado y el ya mencionado seguro médico. Personalmente recomiendo ir con todo impreso (pasajes, vouchers, comprobantes) para hacer el ingreso al país lo más rápido posible. Las veces que he ido a Inglaterra me han hecho más preguntas que en otros aeropuertos, pero creo que muchas veces también es una suerte. De cualquier forma, cuanto más a mano tengan todo para ahorrarse cualquier interrogatorio, mejor, en especial si viajan solos.
Números útiles: Londres es una ciudad muy segura, en la que es fácil sentirse cómodo. Sin embargo, siempre es importante tener algunos números encima en caso de cualquier problema o emergencia.
Acá hay otros números útiles que pueden servirles durante su estadía en la ciudad.
Corriente: los enchufes en Inglaterra tienen una forma muy particular, una que definitivamente no tienen ninguno de los artefactos que podamos llevar con nosotros. Son de tres clavijas rectangulares, con un voltaje de 240. Estos adaptadores pueden conseguirse en cualquier ferretería de la ciudad, o dentro del mismo aeropuerto (donde probablemente sean un poco más caros). También, si están parando en un hotel, pueden pedirlos en recepción. Si bien en algunos lugares los prestan, en otros directamente los venden a los turistas que se alojan en el hotel.
En nuestro sitio, hicimos un cálculo de presupuesto aproximado para las ciudades más populares de Europa, entre ellas Londres. Los precios en la nota están en euros para mantener una moneda general en la comparación de cada ciudad.
El valor diario depende mucho del tipo de viaje que decidan hacer.
Para un viaje super economico, durmiendo en couchsurfing, evitando los restaurantes y realizando actividades gratuitas, calculamos un presupuesto de unas 10 libras por día.
Ya si vamos a un hostel, aunque hagamos vida gasolera tenemos que hablar de unas 47, 48 libras (si eligen una cama en habitación compartida y le suman las comidas, algún boleto en transporte público y algún souvenir o chuchería en la calle).
Ya si deciden ir a un hotel y comer alguna comida en restaurante, el precio diario puede ser de 65, 70 libras. Obviamente a esto le agregamos algún transporte y algún regalo. Lo bueno de los hoteles es que por lo general podemos buscar alguno que tenga desayuno y hacer alguna comida potente por la mañana. Incluso en los hostels, también pueden conseguir esta opción.
Ya si hablamos de hoteles de más de tres estrellas, comidas en restaurantes, excursiones y alguna compra, tenemos que pensar que vamos a gastar algo de 140 libras.
Obviamente, todo esto es muy relativo y es un estimativo en base a los precios que vimos nosotros cuando estuvimos allá. Puede variar dependiendo de la época, la zona en que se alojen, los lugares que frecuenten y las cosas que decidan comprar. Londres es una ciudad cara pero, si se lo proponen, se puede conocer, pasala bien y no gastar una fortuna en el intento.
En términos generales, Londres es una ciudad cara. Sin embargo, hay algunas cosas que resultan más económicas que otras para el viajero. Si van a comer afuera o a un pub, es probable que las opciones sean de precios un poco más elevados de lo que estamos acostumbrados (por lo menos en Buenos Aires). Sin embargo, si apuntamos a los supermercados y tiendas, puede llegar a sorprendernos que el valor de las cosas no sea muy diferente al de acá (incluso, en algunos casos, hasta más económico).
Si hablamos de productos básicos que compramos cuando estamos parando en un departamento: un litro de leche sale entre 0,70£ y 1,10£; un kilo de arroz está aproximadamente 1,40£; un kilo de queso puede partir de las 4£, siempre dependiendo del tipo y calidad del mismo; un kilo de papas, de bananas o de cebollas sale aproximadamente 1£; un kilo de pechugas de pollo les puede llegar a salir 6£ y uno de carne de res alrededor de 8£; el paquete de medio kilo de fideos les puede salir 1£. Con respecto a la bebida, pueden conseguir cerveza local de medio litro a partir de 1,50£ (que es muy rica); la botella de litro y medio de agua está unos 0,50£; la Coca-Cola de 1,75 litros está aproximadamente 1,60£. Fijense porque en muchos supermercados también hay promociones llevando dos productos (como es el caso de Tesco).
Con respecto a las salidas, a mi me resultó caro comer en la ciudad. Sin embargo, siempre se encuentran alternativas para abaratar costos. Tengan en cuenta que una comida en un restaurante considerado barato no va a bajar de las 10£ (con bebida). En McDonald’s pueden conseguir combos por 5£. Si ya quieren sentarse a comer en un lugar un poco mejor, tienen que pensar en desembolsar unas 20£. Una pinta de cerveza (local) en un bar les puede salir más o menos 4,50£. Un agua está más o menos 1£ (aunque siempre pueden pedir tap water, que es gratis); una gaseosa chica les puede salir 1,50£ y un capuccino más o menos unos 2,50£. Todo depende también de la zona en la que se sienten a comer y el tipo de restaurante al que asistan.
Ya hablaremos del transporte más adelante, pero el transporte en Londres es caro. Por lo general, si lo van a utilizar con frecuencia, lo más recomendable es sacar una travelcard en lugar de pagar cada viaje por separado.
Con respecto a la ropa y las compras, como en otros lugares de Europa el precio es relativamente económico para lo que estamos acostumbrados: se consigue ropa de calidad media por buenos precios. En H&M, por ejemplo, se consiguen remeras a partir de 4£, buzos por 7£, sweaters y jeans por 9£ y abrigos a partir de 25£. Aunque la ropa es, como dije, de una calidad media, los precios son tentadores y rinden para algunas temporadas.
Por Aire:
En nuestro caso, esta es la opción elegida si queremos arrancar nuestro viaje desde la capital inglesa. En Londres hay seis aeropuertos: Heathrow, Luton, Stansted, London City Airport, Gatwick y el más nuevo, Southend. Los tiempos indicados en el siguiente mapa son viajando en el tren express, aunque todos los aeropuertos cuentan con diversas formas de llegar al centro de la ciudad:
Heathrow (LHR): es el aeropuerto principal de Londres y uno de los que maneja más tráfico en el mundo. Tiene cinco terminales, lo que hay que tener en cuenta a la hora de programar nuestra visita y, en especial, si nos toca regresar desde este aeropuerto. Mi consejo, sobre todo en Heathrow y todas las grandes ciudades, es que vayan con tiempo. La zona del aeropuerto es enorme y los traslados pueden llevar siempre más tiempo del que creemos.
Los arribos se encuentran en la planta baja de las terminales 1, 3, 4 y 5, y en el primer piso de la terminal 2. Después del control de pasaporte, retirar el equipaje y aduana, se accede al hall de acceso donde hay restaurantes, negocios, casas de cambios, cajeros, oficinas para alquiler de autos y demás.
Dentro del aeropuerto hay hoteles disponibles para quienes tengan una visita breve o una escala. También pueden encontrarse hoteles fuera del aeropuerto, que por lo general son más económicos y cuentan con transfers gratuitos de entrada y salida. Otros están también conectados por el Hotel Hoppa, un bus que conecta las terminales con algunos hoteles de la zona por 4,50. También tiene la opción de ir hasta Central London por 6 libras (más un cargo de servicio de una libra).
Para ir al centro de la ciudad, sin embargo, hay varias opciones saliendo desde Heathrow:
Los trenes son siempre una opción rápida para ir hasta el centro. Heathrow Express sale cada 15 minutos hasta Paddington, en un viaje de 15 o 20 minutos, saliendo desde las 5 de la mañana hasta medianoche. Los tickets anticipados están 21, 50 libras. Sino otra opción es el Heathrow Connect, que tarda unos 25 minutos pero sale 10 libras por persona.
Aunque los tiempos de viaje son más largos, el metro también es una buena opción para viajar desde Heathrow. Por 5,70, la línea Piccadilly (la azul), tarda unos 50 minutos para llegar hasta Piccadilly Circus. Si compran la Oyster en el aeropuerto, es una buena opción para viajar y por poco dinero.
También hay micros que van al centro de la ciudad hasta Victoria. Depende de la ruta, ya que la misma puede tomar entre 40 y 90 minutos. Lo bueno es que sale 6 libras y el servicio arranca a las 4.20 de la mañana.
Luton (LTN): la mayoría de las compañías que llegan a este aeropuerto son low-cost, como EasyJet, Wizz Air o Ryanair, que conectan Londres con muchos destinos de Europa. Si les toca llegar desde otra ciudad a este aeropuerto, está también bastante cerca de la ciudad y tiene muchas opciones para llegar al centro.
El servicio de trenes First Capital Connect une el aeropuerto con el centro de Londres (y también con el aeropuerto de Gatwick, en caso que necesiten tomar otro vuelo). Este tren se puede tomar desde la estación de Luton, que se encuentra a 2km del aeropuerto. Hay un bus gratuito, con servicio desde las 5am hasta las 00am y una frecuencia de 10 minutos, que les permite llegar hasta ahí. El viaje de la estación al centro toma unos 30 minutos, y se pueden sacar tickets online.
También hay opciones de micros que van al centro o el mismo bus 757. Hay también un servicio de la compañía EasyBus que va hasta la popular Baker Street, en el centro de la ciudad. Es recomendable sacarlo con anticipación, ya que así sale 2 libras, contra 7 libras que deberán pagar si lo sacan en el momento.
También tienen la opción de ir en auto (rentarlo) o en taxi. Hay varias compañías de Taxi que operan en este aeropuerto, como Luton Taxis, donde entre otras cosas pueden reservar transfers por anticipado desde su web.
Stansted (STN): Otro de los aeropuertos donde aterrizan muchas aerolíneas low-cost. Es uno de los aeropuertos más apartados del centro de la ciudad, por lo que no recomiendo un taxi si no se están quedando por la zona del aeropuerto, sino que utilicen los servicios que salen desde el mismo.
Stansted está conectado por un tren, el Stansted Express, que sale cada quince minutos a la estación Liverpool Street en el centro de Londres. El costo es de aproximadamente 25 libras. Además salen otros trenes que conectan el aeropuerto con varias ciudades de Inglaterra.
También tienen los buses de Terravision, que llegan hasta estaciones centrales como Victoria o Liverpool Street. El costo del ticket depende del destino, pero por lo general está entre las 6 y 10 libras.
London City Airport (LCY): otro de los aeropuertos más populares de la ciudad, con arribos de aerolíneas como Alitalia, British y Lufthansa.
El DRL (Docklands Light Railway) es un servicio de overground o metro por superficie que conecta el aeropuerto con varias estaciones de Londres y conexiones con el metro, que les permiten llegar a otros puntos de la ciudad. Es la opción más económica para llegar hasta este aeropuerto. Los buses 473 y 474 también son una opción para quienes buscan llegar mediante transporte público.
Además, hay trenes que van a otras ciudades de Inglaterra. También está disponible el servicio de taxis, con un precio aproximado de 35 libras hasta la estación Victoria.
Gatwick (LGW) es uno de los aeropuertos a los que llegan muchas de las conexiones que llegan desde Madrid, uno de los destinos más populares entre los argentinos para llegar a Europa. Las dos veces que llegué a Londres desde Buenos Aires lo hice a este aeropuerto, por la compañía Air Europa.
La mejor forma de ir al centro de la ciudad es con el Gatwick Express, un tren que sale directamente desde el aeropuerto hasta la estación Victoria, con un viaje de 30 minutos. Los tickets se pueden comprar online y retirarlos directamente desde unas máquinas expendedoras que hay en la misma estación. Sale alrededor de 30 libras (ida y vuelta, 20 sólo ida).
También están los EasyBus ya mencionados (2 libras o 7 libras si los compran en el momento) o los buses de National Express, aunque deben tener en cuenta que el tiempo de viaje es de 1:30 a 2 horas, dependiendo del horario (mucho más que el Gatwick Express).
También hay opciones de taxis por aproximadamente 22 libras al centro de Londres. Dependiendo de la cantidad de personas que sean, no es un precio disparatado y el viaje es mucho más cómodo y rápido.
Southend (SEN): el aeropuerto más nuevito de Londres, y también el más apartado del centro. Este aeropuerto está orientado a vuelos de aerolíneas low-cost, con varias rutas estacionales a España.
La mejor forma de ir al centro es en tren, con un pasaje de ida entre 13 y 17 libras, dependiendo del destino. Este servicio tarda entre 40 y 55 minutos, dependiendo de si van a Stratford o a la estación Liverpool Street. También hay algunos buses que conectan el aeropuerto con ciudades del este.
El servicio de taxis en este aeropuerto es bastante caro, unas 25 libras por persona en grupos de cuatro, un valor bastante elevado en comparación con otros medios de transporte.
Por Tierra:
Se puede llegar a Londres desde otros puntos de Europa mediante el famoso Eurostar. Si están por Francia, Holanda o Bélgica pueden cruzar en el famoso tren europeo que cruza el Eurotunel. Los tickets no son baratos, pero el servicio es más rápido y cómodo que cualquier otro. Pueden sacar con anticipación desde la página de Eurostar o buscar en Last Minute algunas ofertas de último momento (sólo para sacar pocos días antes del viaje).
El trayecto en bus también se realiza mediante el Eurotunel, en el shuttle donde el micro se transporta por el canal. Es un viaje por tierra que tiene un período dentro del shuttle, pero es una experiencia bastante especial y suele ser más barato que viajar en el Eurostar (hablo de tres o cuatro veces menos), aunque también demora bastante más tiempo (el trayecto a París en bus lleva unas 8 horas, mientras que en tren son sólo 2). Ambas formas de viajar son válidas; todo depende de su manejo de tiempo y de sus bolsillos. Hay muchas compañías que salen desde Londres como lo son National Express, Flixbus o Ouibus.
Si deciden hacer el trayecto en auto, también deben ingresar en el shuttle (de Calais a Folkstone). Tienen la opción de quedarse dentro del automóvil o salir, en un procedimiento similar al que utilizan los buses; es un trayecto de 35 minutos aproximadamente. Tengan en cuenta que deben contar con un boleto para entrar el vehículo, lo que hace de esta una opción más cara y compleja que otras. Los billetes siempre recomiendan comprarlos online, ya que son más costosos por ventanilla. Si van en auto, el ferry es más recomendable (y más económico).
Por Agua:
Hay servicios regulares de ferrys hacia y desde el Reino Unido, tanto para personas como para vehículos. El trayecto en ferry más veloz y directo desde Europa continental es el de Calais (Francia) a Dover, con una duración aproximada de 90 minutos (pueden ver las opciones en el sitio de DFDS Seaways). También hay ferries que van a Irlanda y que tienen una duración aproximada de dos horas (pueden chequear horarios y precios en Irish Ferries).
Tengan en cuenta que, además del ferry, van a tener que hacer un trayecto por tierra ya que los puertos se encuentran a algunos kilómetros de la ciudad. Si llegan al puerto de Dover, Folkstone, Ramsgate o Newhaven, hay trenes con buena frecuencia que van hasta la estación Victoria. Si llegan a Harwich, la conexión es con la estación Liverpool Street. Pueden sacar los tickets de los trenes desde la página de National Express.
No recomendaría esta opción a menos que estén con auto.
El clima en Londres es muy cambiante. Un momento llueve, al otro hay sol (sí, en contra del mito popular, les aseguro que hay días de sol en Londres). Hay que estar siempre listo, porque el día puede cambiar de un momento a otro.
Es un mito que en Londres siempre está lloviendo (de hecho, tiene muchas menos precipitaciones que otras grandes ciudades de Europa). Aunque la nieve no es común (he llegado a ver en enero, pero fue una nevada mínima), hace frío durante el inverno pero es soportable si van con la ropa adecuada, ya que por lo general las temperaturas mínimas medias no bajan de los cero grados. El verano es totalmente templado, nada que ver a lo que estamos acostumbrados, con temperaturas medias que no superan los 25 grados. Tienen, por lo general, un buen clima para recorrer durante todo el año, si están atentos a los cambios climáticos. Obviamente, como en toda ciudad, puede haber olas de frío o calor, por lo que siempre chequeen el pronóstico antes de armar la valija.
Si deciden no llevar paraguas, un pilotín en el bolso de mano nunca sobra. También pueden comprar los plásticos, de colores, que se venden mucho en todo Europa.
La oferta de alojamiento en Londres es infinita, aunque también los precios están por arriba de la media europea. Por lo general, en este tipo de ciudades recomiendo dos opciones: o animarse a los hostels o alojarse en alguna zona no tan céntrica donde, por lo general, los precios son más accesibles que en el corazón de la ciudad. Es el tipo de ciudades donde quizás, para no gastar demasiado, hay que elegir entre la ubicación o las comodidades. También una muy buena opción son los departamentos, donde tenemos la posibilidad de cocinarnos y podemos ahorrar algún dinero en salir a comer afuera (que en Londres a mí me resultó particularmente caro y por una comida que no es nada del otro mundo).
Obviamente, las zonas turísticas son grandes lugares para alojarse, pero tienen que hacerse a la idea de que van a tener que gastar un poco más por día. Algunos recomendados basados en nuestra experiencia:
También, como siempre, en las ciudades que es caro comer recomiendo Airbnb. Si pueden ir a una habitación o a un departamento, es mucho más económico comprar cosas en el supermercado y cocinarse algo. Pueden buscar todas las opciones disponibles en la página de Airbnb y después nos cuentan su experiencia. Hay muy buenos precios que arrancan desde 10 libras la noche por una habitación privada en una casa, lo que es un precio excelente en una ciudad como esta (un poco más de 220 pesos la noche). Registrándose desde mi perfil o el de algún viajero conocido que ya se encuentre registrado, obtienen un descuento de $600 pesos argentinos en reservas superiores a $1100. Booking también ofrece un descuento de este estilo, en caso que quieran alquilar un departamento por esta plataforma, después de reservar mediante este link y alojarse, se les realizará un reintegro del 10%.
Actualización 2019: Después de un mes en la ciudad, armamos una guía de transporte actualizada con precios vigentes y experiencias viajando en la ciudad con la Oyster.
Sin miedo de pecar de repetitiva: el transporte en Londres es caro. Pero tienen una de las mejores redes de subtes del mundo y es un complemento imprescindible si lo que buscan es recorrer la ciudad por su cuenta. Además, resulta muy fácil de usar y a los pocos días ya van a sentir como que están viajando en la línea B a microcentro. Pero mejor.
Para viajar hay varias opciones. Las mejores para mí, dependiendo del tipo de viaje que hagan y de los días que se queden, están entre la Oyster card o la travelcard por días. En la Oyster pueden cargar “money as you go”, donde cargan en la tarjeta dinero a medida que van viajando; o pueden cargarle una travelcard que dura X cantidad de días. Todo depende de lo que vayan a viajar, pero en una ciudad tan grande y con tanto para hacer como lo es Londres, la travelcard resulta por lo general más económica que ir pagando cada viaje de forma individual. La Oyster la pueden comprar en el aeropuerto o en cualquier estación de metro, donde también pueden cargarles dinero o una travelcard.
En mi primera visita a la capital inglesa, saqué el famoso London Pass por seis días, que nos permite ingresar a muchas atracciones de la ciudad de forma gratuita o con descuentos. Además, venía una travelcard por siete días. Esta tarjeta nos permitía viajar de forma ilimitada tanto en metro como en bus por toda la ciudad. Es una gran cosa, ya que simplemente con mostrarla a los conductores o pasarla por el lector del metro, podemos viajar sin ningún problema. Sacar esta tarjeta es una muy buena opción si tienen pensado hacer todos los puntos turísticos de la ciudad y conocer. Lo ideal es ingresar a la web del London Pass y comparar los precios del pase con los de las atracciones que quieren hacer, y ver si les rinde.
Metro:
Hablando del metro, comencemos por ahí. Es el trasporte público que más utilicé durante mi estadía en Londres: es rápido, limpio, tiene buena frecuencia y nos permite recorrer toda la ciudad. Durante las horas pico, como en todas las grandes capitales, está bastante atestado pero tiene la particularidad de ser muy organizado: la gente espera en filas para subir y todo está muy bien diagramado. Van a viajar apretados, pero aún así recomiendo este medio de transporte.
Hay muchas lineas de metro que unen la ciudad. Pueden llevarse un mapa impreso (les dejo un link) o llevarlo descargado en el celular. De cualquier forma, en las mismas estaciones van a ver pequeños mapas gratuitos que pueden llevar con ustedes a cualquier lugar que vayan. Viajar en metro en Londres me resultó extremadamente cómodo y sencillo. Las estaciones están por todos lados y llegan a los puntos turísticos más populares de la ciudad.
El valor del metro depende de la zona en la que viajen y del recorrido que hagan. Recuerden que en Londres la tarjeta debe pasarse por los molinetes cuando ingresan y cuando salen del metro. Es ahí cuando calcula la tarifa. Incluso si tienen una travelcard o un pase cargado en la Oyster, deben pasarla ambas veces.
El precio del metro varía por las llamadas “zonas” de la ciudad. Londres se encuentra dividido en nueve zonas, y dependiendo de cuál de ellas a cuál otra vayamos, deberemos abonar una tarifa (o una travelcard) diferentes.
Para chequear de qué zona a qué zona están yendo, no tienen más que mirar el mapa del metro de Londres. Este mismo mapita, como comenté antes, pueden conseguirlo en las estaciones en papel o llevarlo en el celular. La mayoría de las atracciones más populares de la ciudad se encuentran en la zona 1, por lo que va en cada uno evaluar qué tipo de boleto nos conviene comprar.
Un tip: en Inglaterra hay un acuerdo común que uno aprende a respetar a los pocos días de estar ahí. En las escaleras mecánicas para entrar y subir del subte, a la derecha van aquellos que sin apuro esperan que la escalera los lleve, dejando el lado izquierdo libre para quienes están apurados y prefieren subir caminando. Los ingleses por lo general son muy educados, y este tipo de conductas se las toman muy a pecho.
En 2016 se añadió el servicio de Night Tube, donde ciertas líneas funcionan las 24 horas los viernes y sábados. Las líneas que operan de este modo son Victoria (celeste), Central (roja), Jubilee (gris), Northern (negra) y Piccadilly (azul). Es una forma cómoda y muy segura de viajar de noche.
Recomiendo que revisen el sitio de Transport For London donde, además de rutas y servicios, van a encontrar información en caso que haya alguna demora o clausura en las líneas de metro.
Bus:
Los buses en Londres, los famosos double-decker, son un ícono de la ciudad. No podemos irnos de la capital sin haber subido a uno. Si conseguimos lugar en la parte superior, al frente del bus, es como hacer un recorrido turístico por las calles de esta hermosa ciudad.
Las conexiones también son infinitas y las paradas tienen tableros con el tiempo que falta para que llegue cada línea. Insisto que es muy sencillo viajar en el transporte público británico. Todo funciona, y la gente muy amablemente ayuda si tienen alguna consulta y pueden hacerla en un inglés básico. Esta página, Transport For London, tiene un mapa muy útil que les permite saber qué línea deben tomar de acuerdo al recorrido, además de proveer información ao vivo de los tiempos de llegada de los buses.
Los buses no aceptan efectivo. Necesitan utilizar sí o sí la Oyster card (que pueden comprar en cualquier estación de metro o trenes) o alguna travelcard válida, como la que incluye el London Pass. El valor del boleto con la tarjeta es de 1,50 libras. Si hacen un segundo viaje (ya sea en bus o tranvía) antes que pase una hora desde que apoyaron la tarjeta en el lector, ese viaje es gratis. Simplemente deben volver a apoyar la tarjeta en el lector.
Tengan en cuenta que si todo el día se manejan en bus, el importe máximo que van a pagar es 4,50 libras. Esto es muy conveniente si están lejos del centro y quieren recorrer la ciudad, ya que, por más viajes que hagan, el importe final cuando termine el día no superará los 4,50.
Taxi:
No es una opción que por lo general utilice en las grandes ciudades, donde el transporte público funciona perfecto y es mucho más económico, pero también es una opción para conocer. Si están con valijas, los taxis británicos son muy espaciosos y permiten llevar el equipaje con ustedes si tienen que trasladarse. En este sitio pueden calcular aproximadamente cuánto puede salirles un viaje por la ciudad, ingresando origen y destino.
Se estila a dejar una propina a los taxistas, de la que no sabía cuando viajé. Por lo general se redondea el precio de la tarifa 1 o 2 libras, aunque siempre depende del tipo de viaje que hayan tenido (distancia, precio). Esto no es obligatorio, sólo costumbre.
Tren:
Si buscan conocer otros puntos de Inglaterra desde la capital, el tren puede ser una buena opción. Como siempre, los precios son más económicos. Obviamente, siguen siendo más caros que tomarse un micro, pero si están ajustados con el tiempo pueden ser una buena opción. Además, las vistas desde el tren de los famosos campos ingleses son increíbles. Durante mi estadía viajé tanto con Virgin Trains (de London Euston a Liverpool) como con Southern Railway (de London Victoria a Brighton), y con ambos viajé muy bien. Este último, en la vuelta a Londres, tuvo una cancelación, pero a los dos minutos ya me habían acomodado en otro tren sin ningún tipo de problema.
Recomiendo tomarse un tren en Inglaterra. Los boletos los pueden sacar desde los sitios de las compañías, desde GoEuro, o directamente en la estación (hay máquinas expendedoras para sacarlos sin problemas). Como dije, recomiendo sacarlos con anticipación. Estén a tiempo porque suelen ser bastante puntuales con los horarios de salida de los trenes. Hemos perdido uno y les aseguro que la multa que cobran por cambiar el pasaje es todo menos amigable.
Hay muchas opciones para comer en Londres, ya que la ciudad tiene una gran variedad de cocina de todos los países. Si bien, como les comentaba, es algo caro, siempre depende de los lugares que elijamos y el tipo de servicio que busquemos.
Otro dato a saber es que en Londres la propina no es obligatoria, sino que se estila a dejarla por un buen servicio a modo de agradecimiento. Por lo general el monto sugerido es del 10%. Los bares y pubs por lo general no tienen servicio de mesa (hay que ir a ordenar a la barra), por lo que lógicamente en estos lugares no se deja propina.
Al parar en departamento, los supermercados se volvieron moneda común a la hora de comer en Londres. Las cadenas Asda y Tesco tienen muy buenos precios, y muchos productos envasados como sandwiches o comidas preparadas para microondas. Hay mucha variedad para elegir y los precios no nos parecieron una locura como muchos creen. Comprar en el supermercado no es caro y hay mucha variedad de productos para que puedan hacer las cuatro comidas si están parando en departamento.
En la ciudad también pueden encontrar los Poundland, otra tienda que tiene muy buenos precios y muchísimos productos: desde comidas hasta jueguetes y CDs. Hay muchísimos productos por una libra para llenar la alacena: cajas de cereales, fideos instantáneos, sopas, papas fritas, frutos secos… Muchísima variedad a muy buen precio.
La comida británica en sí no es de lo mejor, pero hay mucha variedad y opciones, desde los típicos pies que venden en las estaciones de metro hasta modernos restaurantes. Si saben elegir dónde comer, se pueden ahorrar mucha plata.
Como tip, les digo que el agua en Londres es potable, por lo que pueden tranquilamente rellenar su botellita que no pasa nada (yo estuve haciendo esto por casi dos meses y tomando mate con agua de grifo, y sigo viva). Incluso en los restaurantes pueden pedir “tap water” (agua de grifo) y les traen agua sin cargo.
Aunque por lo general es extraño tener poco tiempo en Londres como para querer dejar las valijas en algún lado, si quieren viajar ligeros de equipaje, hay muchos lugares en la ciudad donde pueden dejar sus pertenencias mientras recorren la capital inglesa.
Excess Baggage es una compañía que cuenta con consignas de equipaje en varias estaciones de la ciudad: Paddington, Euston, Waterloo, King’s Cross, St. Pancras, Liverpool Street, Charing Cross y Victoria. Los precios son de 6 euros por 0 a 3 horas, 11 libras si lo dejan de 3 a 24 horas y 7,50 libras por cada 24 horas adicionales después del primer día. Se encuentran abiertos todos los días desde las 6 de la mañana (7am los domingos) hasta las 10 de la noche. También hay otra compañía que maneja consignas en la estación de buses de Victoria, con un costo de 5 libras por 24 horas si el bulto pesa menos de 20 kg. Si excede ese peso, deben pagar 2 libras adicionales por día.
Esta compañía también cuenta con consignas en los aeropuertos de Heathrow y Gatwick. Los horarios son más amplios y el precio por bulto es de 8,50 libras las 24 horas. También otras compañías guardan equipaje en los aeropuertos de Luton (6 libras por 24 horas), en el de Stansted (10 libras las 24 horas) y en el de London City (en el mostrador de información, 5 libras por 24 horas).
Estos precios pueden variar, por lo que siempre recomiendo que entren a la página Left Baggage para poder ver los precios y, si lo desean, reservar con anticipación.
Londres tiene una particularidad: hay muchísimos lugares interesantes para visitar que son totalmente gratuitos y que realmente vale la pena conocer. Hay tanto para hacer que es difícil hacer una selección de los lugares a visitar. En la crónica que escribí luego del último viaje, sugiero un itinerario para siete días en la capital, aunque hay una gran variedad de atracciones entre las que pueden elegir.
Algunas atracciones gratuitas:
Tower Bridge: Otro lugar que es una parada casi obligada en Londres es pasar por el famosísimo puente de las torres. La entrada a la exposición dentro de la torre tiene un valor de 9 libras. Recomiendo hacer el recorrido. Igualmente, si no quieren gastar en esto, un paseo por el puente es algo que hay que hacer en Londres.
Buckingham Palace: aunque hay ingresos de temporada al Palacio, pasar por la puerta ya es suficiente como para querer ir. Si tienen la suerte de estar para el cambio de guardia, es otro pequeño espectáculo que brinda esta gran ciudad sin pagar ni una sola libra.
Catedral St. Paul y Millenium Bridge: dentro de los puentes de londres, el Millenium Bridge tiene una de las vistas más bonitas. Al fondo se ve la catedral de St. Paul, una verdadera belleza arquitectónica. Aunque hay un ticket que pueden sacar para recorrer toda la catedral (desde la página oficial, por unas 16 libras), pueden entrar gratuitamente a conocerla.
Hyde Park: un clásico indiscutido de Londres. Obligatorio perderse en este parque o alquilar una bicicleta para poder conocerlo y disfrutar de cada uno de sus rincones.
Covent Garden: sus locales y sus increíbles conciertos de músicos callejeros hacen de Covent Garden un paseo especial en Londres. Uno de mis rincones favoritos de la ciudad para perderse y revisar las tiendas que, si bien no son super accesibles, son muy bonitas para hacer un poco de window shopping.
Trafalgar Square: una de las plazoletas más bellas de la ciudad. Imposible no sentarse acá y ver la gente pasar. Si están por la zona, la hermosa National Gallery está ahí, que tiene entrada totalmente gratuita y una colección de obras digna de admirar por cualquier entusiasta del arte.
Algunas atracciones pagas:
Durante mi estadía en Londres tuve la suerte de hacer varios recorridos en el día. Es una ciudad muy bien conectada, con muchísimas opciones para realizar pequeñas escapadas desde el centro. Algunos lugares que conocimos: