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Guía y consejos para visitar Ucrania – #ArgieTravellers

Guía y consejos para visitar Ucrania

Kiev - PH: Gonzalo Franchino

Muchas cejas se alzaron, escépticas, cuando comentamos que nuestro siguiente destino en el viaje era Ucrania. Estando en Estonia y hablando con locales, la mayoría lo primero que mencionaba es la guerra. Es peligroso, nos dijeron todos. Sí, Ucrania es un país que actualmente se encuentra en guerra con Rusia. Sin embargo, este conflicto se está desarrollando en el este del país y es una zona a la que no se puede acceder. Kiev está tan lejos de la zona de guerra, que muchas personas locales ni siquiera saben muy bien cuál es el estado actual del conflicto (algo muy triste, la verdad). Las ciudades más importantes de Ucrania como Kiev, Leópolis u Odessa están fuera de esta zona y pueden visitarse sin problemas. Honestamente, más allá de cruzar personas con uniforme militar (algo que, de hecho, también vimos en Polonia), nada parece indicar que hay una guerra llevándose a cabo en una de las fronteras del país.

Mucha gente también nos habló de la seguridad. Ucrania es conocido por ser un país inseguro y corrupto. Viniendo de Argentina, para nosotros algunas cosas suenan como moneda corriente. Después de un paso por países muy seguros, tuvimos que volver a activar ese chip innato que, lamentablemente, tenemos adentro los argentinos y ponernos un poco a la defensiva. Basta con ser suspicaz y un poco desconfiado de todo, la verdad. Las estafas en Ucrania no son nada que no hayamos visto y, si bien habíamos leído una larga lista (que compartiremos más adelante), sólo nos hemos topado con algunas pocas de ellas. Son países en los que uno no puede estar tan relajado como otros, pero eso no impide de poder disfrutar de sus atracciones, su belleza, sus costumbres e historia. Sinceramente, nunca nos sentimos incómodos o con miedo en ninguna parte.

Pasamos doce días en Ucrania y podemos decir que es un país que vale la pena visitar. Para nosotros, fue el primero con un alfabeto diferente y el reto, de algunas forma, lo hizo bastante entretenido. Viajar es darse cuenta que todos están equivocados sobre otros países, y damos fé cada vez que pisamos un destino nuevo. Es un país con historia, arquitectura, con presente y con tradiciones que vale la pena conocer y descubrir.

Cómo llegar:

Nosotros llegamos a Ucrania desde Estonia, en un viaje de avión de muy corta duración. Kiev está muy bien conectada con otras ciudades europeas e incluso la aerolínea de bandera tiene buenas opciones para viajar. Suele ser también un punto de conexión bueno para ir de Europa a Asia. Si piensan recorrer Ucrania, probablemente sea el mejor punto de partida.

Hay dos aeropuertos en Kiev: Boryspil y Zhuliany. El primero es el principal y queda un poco más lejos. Nosotros llegamos al segundo, que es un poco más chico pero se encuentra más cerca del centro. Desde los dos es bastante sencillo moverse. Ya me explayaré un poco más en el post sobre Kiev.

Otra opción, que nosotros utilizamos para salir del país, es viajar en tren. Contrario a lo que creíamos, los trenes ucranianos funcionan muy bien, están muy limpios, son modernos y conectan muy bien las distintas ciudades del país. Con este medio también es muy fácil llegar a países vecinos. Dentro del tren van a tener un control de pasaporte si cruzan la frontera. A nosotros nos hicieron el control del lado ucraniano (se llevaron todos los pasaportes y nos los devolvieron sellados) y del lado polaco (chequeando y sellando directamente arriba del tren). Notamos un poco de hostilidad con los ucranianos que entraban a la UE, pero a nosotros casi ni nos miraron los pasaportes. En general es un proceso bastante rápido (menos de una hora, media en cada lado) y demora menos en la frontera que si lo hacen en bus o en auto, donde puede llegar a tardar hasta más de dos horas, sobre todo en temporada alta.

Obviamente, viajar por tierra también es una opción. Hay distintas compañías de buses que operan en la ciudad, pero no podemos responder por ninguna ya que nos las utilizamos. Honestamente, la diferencia de precio entre el tren y el micro no era mucha, y siempre preferimos el primero por una cuestión de comodidad, velocidad y seguridad. Hay distintos tipos de trenes; nos parecieron mejores los comunes a los que tienen camas (trenes nocturnos), ya que si viajan con equipaje les van a resultar mucho más cómodos para dejarlo (hay espacio para las maletas). En los trenes con cuchetas para cuatro no teníamos mucho lugar para dejar nuestras cosas, pero si viajan con poco equipaje pueden ser una buena opción para viajar de noche y ahorrarse una noche de hotel. La experiencia en sí nos pareció interesante, y eso que sólo estuvimos durante un par de horas para ir de Kiev a Leópolis.

La página de los trenes ucranianos está en inglés y es muy fácil comprar desde ahí. Lo bueno es que los tickets se los mandan por mail e incluso los pueden bajar en el Apple Wallet, que es un golazo (nosotros los mostramos desde el celular sin problemas). Para que se den una idea más o menos sobre valores, un viaje de Kiev a Leópolis, que son más o menos cinco o seis horas, les puede salir unos 13 euros (en segunda clase). Incluso si se les animan a los trenes nocturnos, la tercera clase (camas todas juntas en un vagón), les puede salir algo de 5 euros. Hay muchas opciones y precios para todos los gustos, y damos fé que no tienen nada que envidiarle a los trenes de Europa Occidental.

El idioma:

Tengo que arrancar diciendo que, si esperan comunicarse en inglés en Ucrania, van a estar complicados. El inglés en este país les va a servir poco y nada para comunicarse. Si tienen suerte, alguna persona joven les va a decir alguna palabra en inglés. En algún restaurante, incluso, puede que les hablen un poquito. Las máquinas de MacDonalds van a estar en inglés. Algún menú también. Pero no esperen mucho más que eso en el día a día.

En general, todo el mundo nos habló en ucraniano. Incluso cuando se caía de maduro que éramos turistas, cuando intentamos hablar en inglés nadie se puso a hablarnos más despacio, hacernos señas o algo similar. Ellos seguían hablando en ucraniano, al punto que empezamos a hablar en español en lugar de en inglés (total, era lo mismo). Ojo, no era con mala onda, eh. Nunca nos trataron mal. Simplemente no hablan inglés, o no les interesa hablarlo, no sabemos. Pero siempre conseguimos lo que queríamos. Incluso en un local de hamburguesas de barrio, Gonzalo sacó el Google Translate y les escribió el pedido; le dieron todo sin problemas y de buena gana. Es cuestión de adaptarse, manejarse por lenguaje de señas e improvisar.

Descargarse el idioma ucraniano en el Google Translate también puede ser una ayudita. Lo recomendamos, sobre todo para ir al supermercado o a comprar comida si están en un barrio. Por las dudas.

El alfabeto al llegar parece complicado, pero después de pocos días van a ver cómo se empiezan a acostumbrar. En las estaciones del metro, por ejemplo, los nombres se encuentran en cirílico y abajo está la “traducción” en el alfabeto romano, para que puedan leerlo fácilmente. En las estaciones de trenes también. En general, con eso no tuvimos problemas.

Dinero y cómo manejarse:

La moneda de ucrania es la grivna, de esas de las que nunca en la vida habíamos oído hablar ni mucho menos visto. Una grivna equivale aproximadamente a 0,033 euros. Los precios de la guía los voy a poner en euros para que quede más claro, pero en general les voy a decir que Ucrania es un país baratísimo. Comer, alojarse, viajar y comprar, todo nos pareció muy barato en comparación a otros países, incluso viniendo de los bálticos, que son relativamente económicos.

Una de las primeras recomendaciones que habíamos leído sobre Ucrania era manejarse con efectivo, más que nada por el problema de la duplicación de tarjeta. Honestamente, no sabemos si es verdad, pero salvo en algunos pocos países, solemos preferir manejarnos con efectivo en el día a día. Sacamos algo de dinero en un cajero del aeropuerto y luego volvimos a hacerlo en un cajero dentro de un banco, en el centro de la ciudad. Por lo general, leímos que no era recomendable sacar en los cajeros de la calle, pero vimos a muchos locales haciéndolo sin problemas.

La mayoría de los comercios, de cualquier modo, aceptaban tarjeta. Si van a comprar en la barra o en algún mostrador, yo creo que pueden utilizar la tarjeta sin riesgo que se las dupliquen. Si deciden usar efectivo, estén atentos cuando les den el vuelto. En una ocasión nos quisieron cobrar más de lo que valían los boletos que estábamos comprando; por suerte revisamos y nos dimos cuenta antes de irnos, e hicimos el reclamo. Como les digo, es un país para estar atentos, pero tampoco nada del otro mundo.

Estar conectado:

Por lo general, no nos preocupa mucho sacar un chip de datos en determinadas ciudades; podemos prescindir de estar online todo el tiempo o utilizar la wifi pública. Sin embargo, en Ucrania sabíamos que tener conexión a internet podía ser importante, y no nos equivocamos. Desde poder pedir un Uber hasta poder hasta ver cómo volver al departamento, poder Googlear algo que no entendíamos… Nos pareció importante tener esa posibilidad en un país en el que nunca habíamos estado y que era tan distinto a lo que estábamos acostumbrados.

El chip de datos de Vodafone lo compramos en el aeropuerto. El valor por 8Gb de datos (que para 12 días nos sobró, al punto de terminar usándolo para streaming) fue un poco menos de 5 euros. Puede ser que consigan mejores precios en el centro, pero la diferencia a ese valor va a ser mínima, y ya se van a ir conectados para el resto del viaje. Si van a estar mucho tiempo, también hay un plan de datos ilimitados por algo de 8,20 euros. Nosotros no lo sacamos porque ya 8Gb nos parecían suficientes, pero puede estar bueno si van a quedarse mucho. En el centro de la ciudad hay una especie de kioskitos que venden chips también, pero buena suerte haciéndoles entender lo que quieren.

Tengan en cuenta que si están con algún chip de otro país de la UE, los precios de roaming acá son distintos. Yo estoy usando Three y casi me infarto cuando vi los precios de los datos (algo como 6 libras el Mb, una locura). Por eso, no se olviden de poner el celu en modo avión si están utilizando un chip de otro lugar, en caso que no lo reemplacen con uno local.

Transporte:

Como les comentaba arriba, los trenes son unas buena opción para llegar y moverse entre ciudades.

Dentro de las ciudades, incluso en Kiev que es enorme, nos encantó caminar. Para ir desde el aeropuerto hasta el centro y hasta la estación utilizamos Uber. Nos lo recomendó nuestra host por sobre el taxi (ya que, a veces, pueden aprovecharse de los turistas si no se establece la tarifa antes de viajar). Llegamos muy tarde a Kiev, por lo que decidimos comprar un chip de datos en el aeropuerto y pedir un Uber. Desde Zhuliany hasta el centro de la ciudad, pagamos alrededor de 4 euros. Si llegan a Boryspil, les puede salir más o menos el doble por una cuestión de distancias. La verdad es que, igualmente, si viajan de a dos es un precio totalmente razonable para cubrir esa distancia. Obvio que también hay buses que hacen ese trayecto, pero es recomendable chequear bien los horarios. Si llegan de noche, yo personalmente les recomendaría que se manejen en auto.

El metro de Kiev es pequeño pero cumple su función. Tiene sólo tres líneas, que pueden servir para conocer algunos puntos turísticos y moverse por el centro. El metro sale sólo 0,26 de euro y pueden comprar los cospeles directamente en la estación. No usamos los buses, pero los boletos salen lo mismo que los del metro y pueden comprarse tanto en los kiskos como directamente al conductor (son 8 grivnas, más o menos). En el bus, el ticket tienen que validarlo.

En general, el transporte de Ucrania nos pareció muy bien. Como les decía, Uber puede ser una buena opción también a la hora de realizar distancias cortas, por lo que tengan la app en el celular y téngalo en cuenta si van a viajar.

Alojamiento y ubicación:

Para volver a hablar de esas cosas que habíamos leído sobre Ucrania, un local había escrito un post sobre Airbnb y cómo ofrecer alojamientos falsos se había vuelto algo bastante común para estafar al turista. Él particularmente recomendaba que era mejor elegir un hotel, pero nosotros nos animamos a llevarle un poquito la contra. Creemos que con chequear previamente el lugar donde nos vamos a alojar basta, como en todos lados. Si reservan tanto por Booking como por Airbnb, chequeen los reviews. En el caso de esta última plataforma, busquen un Superhost, alguien con muchos comentarios. Nosotros hicimos eso y buscamos un lugar relativamente céntrico, con cientos de buenos reviews, y la experiencia fue excelente. No sólo nos salió más barato que un hotel, sino que estuvimos muchísimo más cómodos.

Para que se den una idea de algunos precios: en Kiev elegimos un departamento más céntrico, porque no sabíamos muy bien con qué nos íbamos a encontrar. Pagamos aproximadamente 20 euros la noche; había lugares más baratos pero priorizamos que tuivera buenos reviews y fuera Superhost (lo sacamos por Airbnb). En Leópolis pagamos 14 euros la noche, en un departamento que mucho no nos gustó, pero que hay que reconocer que estaba súper bien ubicado y no tuvimos ningún problema. La verdad es que por menos de 20 euros seguro van a conseguir dónde dormir y bien cómodos. Incluso les puedo asegurar que, si buscan, van a encontrar cosas más baratas.

Yo personalmente recomiendo parar en el centro por una cuestión de comodidad. Siendo tan barato, vale pagar la mínima diferencia y quedarse en un lugar un poquito mejor ubicado. Ya haré una guía sobre Kiev y Leópolis y en qué zonas recomendamos parar, pero nunca van a fallar si se quedan en una zona céntrica. Por lo general, en los lugares que no conocemos mucho, buscamos en Google Maps donde hay muchos restaurantes, locales y demás; suele ser sinónimo de zona turística y movimiento por la noche.

Pueden buscar todas las opciones disponibles en la página de Airbnb y después nos cuentan su experiencia. Registrándose desde mi perfil obtienen un descuento de $600 pesos argentinos en reservas superiores a $1100. Booking también ofrece un descuento de este estilo, en caso que quieran alquilar un departamento por esta plataforma, después de reservar mediante este link y alojarse, se les realizará un reintegro del 10%. Si les sirve esta guía, nos ayudan un montón utilizando nuestro link.

Ciudades para visitar: 

Nosotros elegimos visitar Kiev y Leópolis, por la cantidad de días que teníamos y la ruta para seguir después a Polonia. Fuimos también a la zona de Chernobyl en el día, un viaje que recomiendo y que estaré contando detalladamente en otro post. Nos quedamos con muchas ganas de visitar Odessa también, otra de las ciudades más importantes del país y que, dicen, es muy bella.

Salvo la zona de Donetsk, que es donde actualmente se desarrolla la guerra del este, no creo que vayan a tener problemas en visitar ninguna parte del país. Personalmente creo que esas son las ciudades más interesantes a nivel turístico o para hacer base, pero hay muchísimos lugares que pueden conocer. Chernivtsi, Kamianets-Podilskyi… Les recomiendo hacer un poco de búsqueda sobre todos los lugares hermosos que tiene este extenso país, poco explotado para el turismo.

Comida, restaurantes y la compra eterna de supermercado:

Ucrania fue un poquito como Disney para nosotros, que amamos perder horas en los supermercados y encontrar cosas raras. Obvio que acá era todo extraño, al punto de tener que pedir ayuda para pesar galletitas o para encontrar un frasco de miel. El primer día que fuimos al supermercado en Kiev estuvimos dos horas. De reloj. Pero en sí la experiencia fue interesante, y pudimos comprar casi todo lo que necesitábamos.

Para quienes son veganos o tienen alguna intolerancia alimenticia, estos lugares pueden ser un desafío. En algunos supermercados grandes vimos góndolas de productos veganos, o sin gluten, pero la verdad nos costó bastante encontrarlos (e identificarlos). Hay algunas marcas de otros países europeos que se venden acá (como AlPro, por ejemplo), por lo que les recomiendo que vayan directamente a ese tipo de marcas. En las cafeterías, la gran mayoría tenían leche de soja.

Comer en este país es muy barato. Incluso sentarse a comer les va a resultar muy económico. Comida rápida como MacDonalds o Pizza Hut son opciones más económicas que en otras zonas de Europa. Hay una cadena local, Puzata Hata, que vende comida típica ucraniana por precios muy buenos (hemos llegado a almorzar por 3 o 4 euros, con bebida). La única contra de esta cadena es que no hay nada en inglés; lo que quieran pedir, van a tener que pedirlo con el dedo y rezar que sea lo que parece. Pero en general la experiencia fue buena: no pueden dejar de probar el Borsch, sopa típica ucraniana, que no va a salirles más de 1 euro y la van a poder reconocer por su color rojo. A nosotros no nos acompañaba la época, pero también hay muchos restaurantes de comida callejera o al paso que tenían bastante pinta: no sólo comida ucraniana, sino también algunas opciones de comida gregoriana que tenían mucha variedad.

En general, es un país donde comimos bien, más allá de la barrera idiomática. No hay mucha diferencia entre sentarse a comer en un lugar y cocinar en el departamento, pero esto último les va a dar más seguridad de saber lo que comen. Los supermercados están muy bien abastecidos con marcas locales y de otras partes de Europa que ya conocemos.

El agua de grifo en Ucrania no es recomendable beberla, pero el agua embotellada es muy barata. Nosotros compramos el bidón de 5 litros de agua por algo de 0,75 euros. Incluso la botella de 1,5L de Coca Cola está menos de 0,5 euros. Así que no creo que vayan a tener problema con eso.

El supermercado donde nosotros compramos generalmente era Silpo, una cadena que nos quedaba cerca del departamento. Sin embargo también van a encontrar otras cadenas como Auchan o Metro. Siempre lo mejor que pueden hacer es ir a los hipermercados, que seguro tendrán mejores precios que otros. Algunos precios de referencia, como para que se den una idea muy por arriba de lo que sale todo:

  • Sopas para preparar con agua caliente, desde 0,35 euros.
  • Pan lactal grande, 0,79 euros aproximadamente.
  • Pizza congelada para preparar en el horno, a partir de 2 euros.
  • Leche de un litro, a partir de los 0,66 euros.
  • Yogurt marca Activia pequeño, 0,40 euros más o menos.
  • Paquetes de fideos a partir de 0,55 euros. Los marca Barilla los vimos poquito menos de un euro el paquete.
  • Salsa de tomate, arrancan desde los 0,16 euros (marca supermercado).
  • Cerveza de medio litro, a partir de 0,5 euros.

También tengan en cuenta que muchos supermercados tienen comida por peso a muy buenos precios. En la cadena Silpo que les comentaba, vimos incluso mesitas para sentarse a comer ahí y platos que tenían muchísima pinta. Es una opción super económica y una forma de comer también algo más casero. 

A estar atentos:

Como comentaba antes, leímos mucho sobre Ucrania antes de venir. Después que nos dijeron tanto que era un lugar peligroso, preferimos ser precavidos y chequear antes de viajar.

Hay varias estafas y trucos conocidos, de los cuales nosotros sólo nos cruzamos con uno. Obviamente, algunos tips son escritos por locales que, quizás, están más expuestos al día a día y uno como turista no lo ve, pero más vale prevenir que curar. Se los comparto:

  • Ojo con las personas que andan ofreciendo cosas en lugares muy turísticos. Esto lo vimos. Hombres con monos o palomas, o incluso con disfraces, se les van a acercar para tomar una foto, o incluso para ofrecerse a sacarles una foto a ustedes si los ven con una cámara. Además de irse con la cámara, también pueden querer cobrarles por la foto, por lo que traten de ignorarlos. Respondan en español, que por lo general nadie les va a entender (algunos nos quisieron hablar en inglés). Pueden ser un poco pesados en ciertas zonas, pero por lo general enseguida se cansan y se van. Los vimos en Kiev más que nada, no en Leópolis. No sabemos qué intenciones tenían, pero ante la duda…
  • Lo de la duplicación de tarjetas es otra cosa que leímos mucho. Manejarse en efectivo y sacar plata sólo de cajeros dentro de bancos les va a dar más seguridad. Chequeen siempre el vuelto y las cuentas al pagar.
  • Cuidado con los departamentos que contratan si utilizan Airbnb o Booking. Si algo es demasiado barato y bueno para ser verdad, probablemente sea una estafa. Busquen propiedades con muchos reviews y garantía de otros viajeros; para nosotros eso funcionó de maravilla.
  • En el caso de los solteros, leímos mucho sobre estafas al estilo de la viuda negra, algo que en Argentina es conocido. Si una chica muy linda se les acerca a hablar y los quiere llevar a un bar específico, desconfíen. No es para herir egos, pero es algo que leímos que pasa bastante. Les van a querer sacar plata, chicos.
  • También leímos sobre el cuento del tío, otra cosa que nos es conocida. Pasa un hombre que misteriosamente encuentra una billetera en el piso y va a querer compartir la plata con ustedes muy felizmente. Luego llega el dueño y dice que le falta plata y exige que le muestres tu billetera… En fin, ya saben, no se paren a hablar mucho con nadie que parezca demasiado bueno para ser real. Ya sabemos como es eso. En las zonas turísticas, hay muchas chances que no sea algo de buena voluntad sino una puesta en escena.
  • Como les decía, la estafa a los turistas por parte de los taxistas es algo muy normal. Siempre recomiendan acordar la tarifa antes de subir, lo que puede ser un poco difícil en el idioma. Por eso, recomendamos Uber. Es fácil, es rápido, pagan desde la aplicación y la tarifa aproximada ya la tienen antes de viajar. Nos manejamos mucho de esta forma dentro del país  y nunca tuvimos ningún problema.

Ojalá les sirva esta pequeña guía de Ucrania. Nos fuimos de este país gratamente sorprendidos y es un lugar que podemos recomendar si buscan un destino fuera del circuito típico del Eurotrip.

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Comments

    • WalterM
    • 22 mayo, 2019
    Responder

    Qué genial este post! Estuve en Ucrania, visitando Kharkiv en 2017. Realmente no sabía que era “peligroso” jajaja. Fui a visitar a unos amigos y me encantó. Ahora con ganas de visitar Kiev y esta guía me viene muy bien.
    El cirílico afortunadamente no es difícil, y aprender el alfabeto hace que aunque no hablemos ruso o ucraniano, podamos identificar muchas palabras sueltas ya que se pronuncian igual o parecido que en español o en inglés.
    Gracias por compartir experiencias! 🙂

    1. Dani Coccorullo
      Responder

      La verdad que nosotros salimos a buscar posts porque no sabíamos nada sobre este destino, y en internet uno encuentra de todo. La verdad que nosotros viviendo en Buenos Aires siempre estamos atentos en todos lados, y no creo que haga falta más que eso. Fue una gran experiencia y realmente es un país al que nos gustaría volver. Nos quedó pendiente recorrer el sur que también dicen que hay muchos lugares lindos
      Muchas gracias por leer!!

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